Pasar al contenido principal

mensaje de los obispos colombianos

Vie 27 Feb 2026

Obispos llaman a votar con responsabilidad y en libertad democrática durante las próximas elecciones en Colombia

En medio del ambiente preelectoral que vive el país, los obispos colombianos llaman a los ciudadanos a votar “con plena libertad, sin sobornos” y en un clima de paz durante los comicios de 2026. A través de un mensaje dirigido al Pueblo Colombiano, invitan a participar activamente en las elecciones al Congreso de la República, que se realizarán el próximo 8 de marzo, y en los comicios presidenciales del 31 de mayo, ejerciendo el voto como un deber y un derecho orientado al bien común.En este nuevo mensaje, la Conferencia Episcopal de Colombia exhorta a los ciudadanos a asumir con responsabilidad su participación democrática, recordando que el voto es una forma concreta de contribuir al futuro del país y una oportunidad para fortalecer la convivencia social y aportar a la construcción de una sociedad más justa y solidaria.Discernir las propuestas con criterios éticosJunto con la invitación a participar en las urnas, los pastores llaman a los ciudadanos a analizar con responsabilidad las propuestas de los candidatos, teniendo en cuenta principios fundamentales que contribuyan al desarrollo integral de la nación.En ese sentido, invitan a discernir las distintas propuestas “a la luz de los valores humanos y cristianos”, promoviendo la defensa de la vida, la dignidad de la persona humana, el cuidado de la casa común, así como la verdad, la justicia, la libertad y la solidaridad como bases para la construcción del bien común.Este llamado busca fomentar una participación consciente e informada que fortalezca la democracia y contribuya a un ejercicio responsable de la ciudadanía.Candidatos: un llamado a la altura en el debate públicoEl mensaje de los obispos también está dirigido a quienes aspiran a cargos de elección popular. En él, reconocen su disposición de servicio al país y los invitan a promover un clima de respeto en medio de la contienda electoral.En particular, los exhortan a cultivar la amabilidad en los debates políticos y en sus intervenciones públicas, así como a renunciar a la calumnia y a cualquier tipo de estrategia desleal que afecte la transparencia del proceso electoral y la confianza ciudadana.Asimismo, piden a las instituciones del Estado continuar promoviendo la participación democrática y al Gobierno Nacional reforzar las garantías necesarias para que los comicios se desarrollen en condiciones de paz y seguridad.La política como servicio al bien comúnEn su mensaje, los obispos recuerdan que la acción política está llamada a ser una forma de servicio a la sociedad y una oportunidad para trabajar por el bien común.Por eso, expresan su deseo de que la política pueda vivirse como un compromiso auténtico con el desarrollo humano integral, orientado a la construcción de una sociedad más justa, reconciliada y solidaria.Invitación a las comunidades parroquialesComo parte de este llamado pastoral, la Conferencia Episcopal de Colombia ha invitado a que este mensaje sea dado a conocer entre los fieles durante las eucaristías que se celebren el domingo 1 de marzo en las parroquias del país.De este modo, los obispos animan a los fieles católicos a asumir su compromiso ciudadano con espíritu ético y sentido de responsabilidad, recordando su vocación a ser en medio de la sociedad "sal de la tierra y luz del mundo".El Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia se refiere al mensaje:

Vie 29 Nov 2024

Adviento 2024 en Colombia: obispos piden a los fieles fortalecer la oración y reavivar la esperanza en las comunidades

Los obispos colombianos invitan a todos los fieles católicos para que durante el tiempo de Adviento, que este año se vivirá desde el domingo 1 hasta el martes 24 de diciembre, incentiven la oración, fortalezcan los vínculos de unidad y fraternidad, propaguen gestos de bondad y cultiven anhelos de paz y de justicia en el país.Además de ser un tiempo de especial preparación para la Navidad, los prelados resaltan que, en esta ocasión, al ser el preámbulo del Jubileo Ordinario del 2025 convocado el papa Francisco bajo el lema “Peregrinos de esperanza”, todos están llamados a transmitir esperanza, entendida en sí misma como una virtud cristiana.“En la Bula de Convocación al Jubileo, el Santo Padre nos ha insistido en “no caer en la tentación de considerarnos superados por el mal y la violencia” y nos invita a redescubrir aquellas señales de esperanza que contienen el anhelo del corazón humano tan necesitado de la presencia salvífica de Dios. Precisamente, el Adviento nos pone en estrecha relación con la virtud cristiana de la esperanza, que debemos reavivar, de modo que sobreabunde en medio de nuestras comunidades y pueblos y, con ella, la vida”, expresan los pastores en el mensaje.Finalmente, los obispos se manifiestan confiados a la intercesión de la Virgen María y animan a “seguir caminando juntos como Iglesia colombiana que peregrina en la esperanza”.Vea a continuación la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia:

Jue 4 Jul 2024

Obispos colombianos llaman a la renovación y a la unidad, por la vida y la búsqueda del bien común

Los obispos exhortan a los colombianos a renovar la mente para construir una nación unida, reconciliada y en paz, “superando la lógica del individualismo y la búsqueda egoísta de bienes particulares”. Afirman que Colombia no se puede acostumbrar a la violencia, al debilitamiento de la institución familiar y de la obra educativa; tampoco “a la polarización política e ideológica que hunde en incertidumbre al país”. Además, ratifican su disposición para ayudar a fortalecer vínculos entre distintos actores; así como su compromiso con la búsqueda de caminos que conduzcan al desarrollo integral.El mensaje de los obispos se produce en el contexto de su CXVII Asamblea Plenaria, encuentro que desarrollan en Bogotá desde el pasado 1 de julio. Tras realizar diversos discernimientos sobre la realidad social del país, los obispos ponen de manifiesto su preocupación por la intensificación de la corrupción, el narcotráfico y la violencia que en diversas regiones, entre ellas, el suroccidente, amenaza la vida, la equidad y la justicia. También, por la exposición de niños y jóvenes a los peligros de “crecer sin orientación moral, tristes y sin esperanza”.“Si bien es cierto que estamos en una sociedad pluralista, también se ha de considerar que la defensa a ultranza de posiciones que no aceptan la confrontación, ajenas a un proyecto común de país, en nada ayuda a la consecución de la paz”, expresan los obispos a propósito de la polarización.A partir de estas preocupaciones, como pastores, e inspirados en la Carta de San Pablo a los Romanos, hacen una llamado a los colombianos por la esperanza de la renovación, “de forma que puedan distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto" (12, 1-2).Ante la violencia y la corrupción, ““lo bueno, lo agradable y lo perfecto” consiste en reconocer la infinita dignidad de cada persona y el cuidado que le es debido; en proteger las instituciones legalmente constituidas que son la base de nuestra democracia; en hacer respetar nuestra casa común, tan rica de bienes materiales, ambientales, culturales y saberes ancestrales”.Ante el debilitamiento de la institución familiar y de la obra educativa, ““lo bueno, lo agradable y lo perfecto” es apoyar a las familias en su crecimiento espiritual, emocional y social, así como asegurar un modelo educativo capaz de promover los valores de la responsabilidad, el amor, la verdad, la solidaridad, la justicia y la equidad”.Ante la división, ““lo bueno, lo agradable y lo perfecto” es reconocer con humildad la diversidad de pensamientos y visiones, y la rica posibilidad que ofrece el diálogo sincero y profundo. A pesar de las diferencias es posible estrechar lazos de amistad social, generar una auténtica cultura del encuentro, mirar más allá de intereses particulares o grupales y entrever el mayor bien para todos, confiando, además, en que los liderazgos en favor del bien común son posibles”.Finalmente, los obispos reafirman su disposición a la escucha y al diálogo; así como su compromiso por aportar a la búsqueda del bien común.“Seguiremos, con la fuerza de la fe, ofreciendo misericordia y proponiendo la buena noticia de Jesucristo, seguros de que en Él ninguna esperanza queda defraudada. Convencidos de que toda persona es un potencial de esperanza, invitamos a cada compatriota para que contribuya, con sus dones, en la construcción de un mejor país”.Los prelados concluyen el mensaje recordando que el cierre de su CVXII Asamblea Plenaria coincide con el inicio del XIII Congreso Nacional Misionero, encuentro que se desarrollará del 5 al 7 de julio en la Pontificia Universidad Javeriana. “Evento en el que recordamos a tantos hombres y mujeres que en nuestra tierra han entregado sus vidas por la causa del Evangelio. Renovaremos nuestro compromiso de contribuir al bien de Colombia siendo testigos de la fe y pregoneros de la gracia del buen Dios por todos los rincones de nuestro territorio y más allá de nuestras fronteras”.En 'Así Va la Asamblea' ea a continuación la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Germán Medina Acosta. Además, entérese de otros detalles de la última jornada de la CXVII Asamblea Plenaria:

Jue 6 Jun 2024

Obispos colombianos proponen cuatro pilares para vivir una nueva etapa de la historia nacional orientada a la reconciliación

Preocupados por la compleja situación humanitaria y sociopolítica que enfrenta actualmente el país, los obispos de Colombia proponen cuatro pilares para vivir una nueva etapa de la historia nacional que esté orientada a la reconciliación. El mensaje se inspira en la renovación de la consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús que celebrará toda la Iglesia este viernes 7 de junio; acto que representa no solo devoción y tradición sino también un importante compromiso espiritual para los católicos, al contemplar el corazón traspasado de Jesús.En el comunicado, los pastores colombianos piden construir con urgencia un proceso de unidad nacional, renovar la política y ponerla al servicio del bien común, optar por una economía que tenga como centro la persona y la familia, cuidar el medio ambiente y custodiar la vida, desde un enfoque educativo integral. “Al proponer estos cuatro pilares, tenemos la convicción de que cada persona de nuestro país es un potencial de esperanza; con amor de pastores, los convocamos a buscar juntos las soluciones, trabajar por la reconciliación y esforzarnos por vivir el Evangelio de la misericordia que fluye del Sagrado Corazón de Jesús”, expresan los prelados.Renovación de la consagración en la Catedral Primada de ColombiaEn este contexto, a las 11:15 a.m. de este viernes 7 de junio, en la Catedral Primada de Colombia, el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, presidirá la Eucaristía y en ella, el rito de la consagración. Para facilitar que la devoción y el mensaje de esperanza lleguen a todos los hogares del país, será transmitida en vivo por los canales RCN y Caracol TV.En contextoLa primera Consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús se llevó a cabo el 22 de junio de 1902, por iniciativa del entonces arzobispo de Bogotá, monseñor Bernardo Herrera Restrepo, como súplica por el fin de la Guerra de los Mil Días, que estalló en 1899. Luego de tres años de guerra sangrienta y destructiva, la situación del país empeoraba cada día más y amenazaba con convertirse en una verdadera catástrofe nacional.Esta consagración también dio origen a la construcción de la emblemática Basílica Menor del Voto Nacional, ubicada en la localidad de Los Mártires, en el centro de Bogotá, que se constituyó en símbolo de unión de la nación bajo una misma advocación: el Sagrado Corazón de Jesús.Cinco meses después de la consagración, el 21 de noviembre de 1902, se firmó el Tratado de Wisconsin, que puso fin a este episodio violento y que condujo a Colombia hacia un capítulo de armonía nacional.