Jue 5 Feb 2026
La Iglesia colombiana inició el Año Franciscano con una celebración jubilar en Bogotá
Con una celebración jubilar en el templo de San Francisco, la Iglesia en Colombia dio inicio al Año Jubilar Franciscano, convocado por el Papa León XIV con ocasión de los 800 años del tránsito de san Francisco de Asís a la gloria eterna. Se trata de un tiempo de gracia concedido por la Santa Sede a la familia franciscana, que propone la espiritualidad del santo de Asís como camino de paz, reconciliación y fraternidad en el contexto actual del país.Más de mil fieles se congregaron el primero de febrero en este templo, el más antiguo de la capital colombiana, para participar en la Eucaristía y el rito jubilar que marcaron el inicio oficial de este Año Santo en la capital colombiana.La celebración inició con la apertura de la Puerta Jubilar del templo de San Francisco, designado por el Santo Padre como templo jubilar durante todo el Año Franciscano, para que los fieles que peregrinen hasta allí, tengan la oportunidad de vivir plenamente este tiempo especial de gracia espiritual.Un mensaje de esperanza para ColombiaLa Eucaristía y el rito jubilar fueron presididos por el obispo auxiliar de Bogotá, monseñor Edwin Vanegas, quien, durante su homilía, invitó a los fieles a caminar con humildad en la búsqueda constante de Dios, a reconocer que la grandeza divina se manifiesta en la fragilidad humana —especialmente en los pobres y excluidos— y a asumir las bienaventuranzas como un verdadero proyecto de vida.Monseñor Vanegas subrayó que, en un país marcado por la violencia, la polarización política y profundas heridas sociales, la espiritualidad franciscana se presenta como una propuesta concreta de esperanza.“En san Francisco podemos encontrar un buen ejemplo, un buen camino, una hermosa escuela de reconciliación, de justicia y de paz. Por eso, seguramente durante todo el año beberemos de esa hermosa fuente franciscana que nos llama a ser artesanos de paz”, afirmó.Un templo con historia y fe vivaPara la familia franciscana, la celebración tuvo un profundo significado simbólico. Fray Hugo Andrés Sánchez Quintero, rector del templo de San Francisco en Bogotá, recordó el valor histórico y espiritual de este lugar para la fe en Colombia:“Este templo ha sido testigo de la fe de muchas personas, ha sido testigo de guerras, de expropiación, ha sido testigo de terremotos, y ha sido testigo de la presencia de Dios que siempre nos sorprende, de la presencia de Dios que hoy más que nunca se ha desbordado a través de este santo Año Jubilar Franciscano”.La veneración de una reliquia de san FranciscoUno de los signos centrales de la celebración fue la veneración de una reliquia de primer grado de san Francisco de Asís, enviada desde la Basílica que custodia su sepulcro en Italia. Los fieles pudieron venerarla como expresión de comunión con la Iglesia universal y como memoria viva de un santo cuya espiritualidad sigue interpelando al mundo actual.Según explicó fray Hugo Andrés Sánchez, la reliquia llegó recientemente al templo con ocasión del Año Jubilar:“Ha sido enviada desde la Basílica de Asís y la semana pasada llegó a nuestro templo a llenar nuestra vida de alegría. Nuestros corazones palpitaban hoy en esta solemne procesión con la reliquia de Francisco de Asís. Francisco vive y vive a través de esta fraternidad universal”.La reliquia peregrinará durante todo el Año Jubilar Franciscano por los distintos templos franciscanos del país.Un tiempo de indulgencia plenariaDurante todo el Año Jubilar Franciscano, concedido por la Santa Sede a la familia franciscana, los fieles podrán obtener la indulgencia plenaria, cumpliendo las condiciones espirituales establecidas por la Iglesia. Entre ellas: la confesión sacramental, la comunión eucarística, la oración por las intenciones del Santo Padre y el desapego de todo pecado, incluso venial, además de la participación en celebraciones jubilares, peregrinaciones y obras de piedad, penitencia y caridad en los templos franciscanos designados.La fraternidad como signo del carisma franciscanoAl finalizar la Eucaristía y el rito jubilar, integrantes de las comunidades franciscanas masculinas, femeninas y seglares presentes en Bogotá compartieron un espacio fraterno junto a monseñor Edwin Vanegas y otros sacerdotes de la Arquidiócesis de Bogotá, en un encuentro sencillo que expresó el corazón del carisma franciscano: la fraternidad vivida en lo cotidiano.Miriam Hurtado, miembro de la Orden Franciscana Seglar, destacó el sentido espiritual de este Año Santo:“Somos franciscanos de Francisco. Nos llama a seguir la vida del Evangelio: del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio. En esta lucha espiritual estaremos siempre con Dios. Paz y bien”.De esta manera, la Iglesia en Colombia inicia el Año Jubilar Franciscano como un tiempo de peregrinación, conversión y gracia, abierto no solo a la familia franciscana, sino a todos los fieles que deseen acoger la espiritualidad de san Francisco de Asís como una respuesta actual a los desafíos de la fe y de la convivencia social.Vea el informe audiovisual a continuación: