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monseñor William Prieto Daza

Lun 9 Mar 2026

Asamblea Diocesana de San Vicente del Caguán impulsa su camino pastoral y sinodal

Del 3 al 5 de marzo, la Diócesis de San Vicente del Caguán vivió un momento significativo de reflexión y proyección pastoral con la realización de la Asamblea Diocesana convocada por monseñor William Prieto Daza, quien lleva cerca de un año y medio al frente de esta Iglesia particular ubicada en el Caquetá, en la Amazonía colombiana.El encuentro reunió a sacerdotes, vida consagrada y numerosos laicos provenientes de las 16 parroquias de la diócesis, con el objetivo de fortalecer la comunión e impulsar la elaboración del Plan Pastoral Diocesano en clave sinodal.Según explicó el obispo, uno de los primeros pasos de su ministerio ha sido escuchar y conocer la realidad de la diócesis, especialmente después de un período de más de tres años de vacancia en la sede episcopal. “Es una jurisdicción relativamente nueva, pero he encontrado sacerdotes, laicos y religiosos muy dispuestos a seguir trabajando. Son muy disponibles para la tarea pastoral aquí en nuestra jurisdicción, que no es fácil”.La diócesis se caracteriza por tener comunidades alejadas y de difícil acceso, lo que exige un esfuerzo constante de acompañamiento pastoral. Monseñor William Prieto destacó que uno de los aspectos más valiosos de esta Asamblea ha sido el espacio de encuentro y fraternidad entre los participantes. “Más que las ponencias o las charlas, pienso que lo que realmente nos fortalece como Iglesia es poder compartir, vernos las caras, intercambiar experiencias y salir de nuestros lugares habituales de convivencia”, expresó.El obispo también subrayó el ambiente de diálogo vivido durante el encuentro, donde los participantes pudieron expresarse con libertad y escucharse mutuamente. “Se ha vivido un ambiente muy positivo, donde las personas han podido hablar con sinceridad, escucharse y participar en los ejercicios de reflexión que hemos realizado”, afirmó.Evangelizar en comunión y misiónEl proceso pastoral de la diócesis se inspira en la misión evangelizadora de la Iglesia y en la acción del Espíritu Santo. Como señala el documento pastoral iluminador que guía este camino, anunciar el Evangelio de Jesucristo es una tarea animada y sostenida por el Espíritu, verdadero protagonista de la misión, como lo testimonia el libro de los Hechos de los Apóstoles.Desde sus orígenes, la diócesis ha buscado organizar su acción evangelizadora a través de distintos procesos pastorales. En este sentido, los planes de evangelización desarrollados en años anteriores han servido como base metodológica para el camino actual, con el objetivo de elaborar un plan pastoral diocesano que promueva la comunión, la participación y la misión, llevando el Evangelio a todas las personas y realidades del territorio.El proceso actual se inspira en el llamado evangélico donde “Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y dolencia” (Mt 9,35).Hacia un plan pastoral diocesano sinodalEl padre Ricardo Tobar, sacerdote diocesano hace treinta años, explicó que esta Asamblea forma parte de un proceso más amplio que busca consolidar el Plan Pastoral de la diócesis. “El encuentro se enmarca en el camino hacia el Plan de Pastoral. Durante el año pasado realizamos encuentros en las Vicarías para ir recogiendo aportes y elaborar un primer perfil del Plan Pastoral que ahora queremos profundizar”.La Asamblea ha puesto un énfasis especial en la sinodalidad y la misión, buscando fortalecer los vínculos de fraternidad y el trabajo conjunto entre sacerdotes, religiosos y laicos. Entre los participantes también estuvieron numerosos laicos que comparten su servicio en comunidades ubicadas a lo largo del río Caguán, en los municipios de San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá y parte de Puerto Rico y La Macarena (Meta).Una de ellas es Nora Moreno, catequista y animadora de la comunidad Balsillas, perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de Lourdes. “Me fascinó participar de todo este camino. He aprendido mucho y eso le da a uno entusiasmo para seguir”, comparte Nora.Ella se dedica especialmente en la catequesis de niños y adolescentes, un servicio que realiza con gran dedicación. Para ella, uno de los aspectos más valiosos de la asamblea fue el trabajo en grupo y la posibilidad de que todos pudieran participar y expresar sus opiniones. “Trabajamos juntos, todos pudimos opinar. Eso ayuda a construir una Iglesia que camina unida”.El sueño de una Iglesia más participativaMonseñor William Prieto señaló que uno de los principales frutos de la asamblea es el fortalecimiento de la comunión y el compromiso pastoral en la diócesis. “Los frutos se encaminan a seguir fortaleciendo nuestros lazos de fraternidad, a caminar juntos y a construir entre todos nuestro plan pastoral”, afirmó.Asimismo, destacó que entre los compromisos surgidos del encuentro está reactivar y reorganizar en cada parroquia los organismos de participación sinodal, como los consejos de pastoral parroquial y los consejos de asuntos económicos. “La idea es que en cada parroquia se constituyan nuevamente o se reorganicen estos espacios de participación y comenzar a trabajar juntos en la elaboración del plan pastoral”, explicó.Mirando hacia el futuro, el padre Ricardo Tobar expresa el deseo compartido en la Asamblea de una Iglesia con laicos comprometidos, comunidades vivas y una fuerte conciencia misionera. “Quisiéramos encontrar comunidades ya animadas, que preparen sus celebraciones y vivan la fe con responsabilidad. Una Iglesia que sea familia y que camine unida”.Con esta Asamblea, la Diócesis reafirma su compromiso de seguir construyendo una Iglesia sinodal, cercana a su pueblo y abierta a los desafíos sociales y pastorales del territorio.Una Iglesia con historia misioneraLa Diócesis de San Vicente del Caguán fue erigida por San Juan Pablo II en Vicariato Apostólico el 9 de diciembre de 1985, al desmembrarse del Vicariato Apostólico de Florencia, visando fortalecer la presencia misionera de la Iglesia en esta región amazónica.Su primer vicario apostólico fue monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, seguido en 1999 por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, quienes impulsaron el desarrollo pastoral y misionero en el territorio.En 2019, el papa Francisco elevó el Vicariato a Diócesis, integrándola a la provincia eclesiástica de Florencia. Actualmente, bajo la guía pastoral de monseñor William Prieto Daza, desde septiembre de 2024, la diócesis está organizada en cuatro vicarías que agrupan 16 parroquias, desde donde se anima la misión evangelizadora en esta región de la Amazonía colombiana.Fuente:P. Julio Caldeira, IMC, Misionero Brasileño en Colombia, trabaja en la Amazonía Colombiana.

Jue 3 Oct 2024

Tras 3 años de espera, la Diócesis de San Vicente del Caguán celebró la llegada de su nuevo obispo: monseñor William Prieto Daza

Este miércoles, 2 de octubre, en la Catedral Nuestra Señora de las Mercedes, se llevó a cabo la ceremonia de posesión canónica de monseñor William Prieto Daza como obispo de la Diócesis de San Vicente del Caguán. De forma masiva y con gran alegría, fue acogido por parte de fieles laicos, autoridades públicas, sacerdotes y religiosos, signo de la anhelada espera de un nuevo pastor en esta Iglesia particular ubicada en el departamento del Caquetá.Monseñor William fue nombrado obispo de esta jurisdicción eclesiástica por parte del papa Francisco el 5 de julio de este año. Su ordenación episcopal se había llevado a cabo el pasado 25 de septiembre en la Catedral Metropolitana Nuestra Señora del Carmen de la Arquidiócesis de Villavicencio, donde fue ordenado presbítero en el año 2013.Monseñor Prieto Daza se convierte en el segundo obispo de esa Iglesia particular, que, en 2019, pasó de ser vicariato apostólico a diócesis. Su primer obispo fue el actual arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, quien estuvo presente en esta ceremonia de ordenación episcopal. Tras quedar vacante la sede, en 2021, el metropolitano de esa provincia, monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo, arzobispo de Florencia, fue designado por el Santo Padre como su administrador apostólico; también él estuvo presente.Durante la ceremonia, monseñor Paolo Rudelli, Nuncio Apostólico en Colombia, agradeció el servicio episcopal realizado en la Diócesis de San Vicente del Caguán por parte de monseñor Múnera y monseñor Mejía. Resaltó la entrega de ambos en el anuncio del Evangelio y el llamado misionero que acogieron durante ese tiempo, especialmente, bajo un mensaje de esperanza para esas comunidades que han sufrido tanto a causa del conflicto armado. En el contexto de la fiesta de los Santos Ángeles Custodios celebrada durante este día de la posesión, el representante del Santo Padre recordó que en la Iglesia antigua los obispos eran llamados ángeles. Esto, debido a la correspondencia existente entre la misión del ángel y el ministerio del obispo. Explicó que, el papa Benedicto XVI, en el año 2017, con ocasión de la ordenación de algunos obispos, mencionó que los ángeles son seres orientados a Dios, al mismo tiempo, por ser orientados a Dios y por estar con Él, ponen su nombre al servicio de los hombres, se vuelven mensajeros de Dios. Citó así las palabras del pontífice:“Los ángeles son mensajeros de Dios, llevan a Dios a los hombres, abren el cielo y así, abren la tierra, precisamente porque están en la presencia de Dios, pueden estar, también, muy cerca a los hombres. En efecto, Dios es más íntimo a cada de nosotros, de lo que lo somos nosotros mismos”. En este contexto, el Nuncio Apostólico le manifestó a monseñor William que, inspirado en la misión del ángel, podrá ejercer su ministerio episcopal iluminando, guardando, defendiendo y gobernando con espíritu de servicio a su pueblo, bajo la luz del Evangelio y la doctrina de la Iglesia.“Cuidando tu pueblo, es decir, darle vida, alimentarlo mediante la celebración de los sacramentos, es el ministerio de la santificación, por el cual podrás transmitir una vida, que es la misma vida de Dios en la que recibimos los sacramentos. Tendrás luego que trascender y gobernar a tu pueblo, defender tu grey de las amenazas que vienen desde afuera, de la violencia, del odio, quedándote con tu rebaño en los momentos de la prueba y desde adentro. Defender a tu Iglesia de toda clase de abusos que puedan darse a su interior, fomentando la disciplina eclesiástica, como ya lo hiciste con valentía en tu diócesis. En fin, tendrás que gobernar a tu pueblo; un gobierno que no es dominación sino servicio, con ese estilo sinodal que el papa Francisco nos enseña para llevar a este pueblo a las praderas de la verdadera amistad”, expresó monseñor Rudelli.Durante su homilía, con alegría y a partir de las palabras propuestas en el Evangelio para celebrar su posesión, el nuevo Obispo de San Vicente del Caguán evocó:“Voy a enviar un ángel que vaya delante de ti, querida Diócesis de San Vicente del Caguán, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que te he preparado"Monseñor Prieto recalcó que estas palabras manifiestan confianza, al tener la certeza de que es El Pastor Eterno, quien cuida y apacienta a su pueblo, a través de los pastores de la Iglesia. Destacó que en su ministerio y misión en San Vicente del Caguán será el Señor quien irá delante, señalando horizontes y abriendo caminos para que no se extravíen, y así, llegar a la meta, que es el cielo, aquel lugar preparado donde los ángeles contemplan el rostro del Padre Celestial.“Así que, como familia de Dios que peregrina en San Vicente del Caguán, emprendamos este nuevo trayecto caminando juntos con alegría, con esperanza, confiados en la Providencia de Dios que ha dado órdenes a sus ángeles que nos cuiden en nuestros caminos y que ha querido unir nuestras historias para seguir construyendo el Reino de Dios en esta querida Amazonía”, manifestó monseñor William.El obispo afirmó que, así como el Señor en el Evangelio le pide a Moisés que se quite las sandalias porque la tierra que pisa es santa, así mismo, él ahora pisa ese territorio de San Vicente del Caguán con profundo respeto de su historia, de su pluriculturalidad, de su biodiversidad y de su forma de encarnar la fe, dispuesto a aprender.Monseñor Prieto mencionó también que, en medio de la realidad y retos que viven esas comunidades caqueteñas, es esencial buscar puntos de encuentro y de comunión a través del camino de la escucha y del diálogo respetuoso. Esto, de acuerdo con el pastor, les ayudará a ir construyendo juntos la civilización del amor, “en donde, haya paz y bienestar general para todos, de modo que resplandezca la belleza con la cual Dios ha adornado ese bello territorio”.El nuevo obispo de San Vicente del Caguán terminó su intervención dando gracias de por la presencia de los arzobispos y obispos que estuvieron acompañándolo en su ceremonia, y de manera especial. También agradeció la presencia de los sacerdotes pertenecientes a las jurisdicciones de la Provincia Eclesiástica de Florencia, y a aquellos que llegaron desde Villavicencio como de otros lugares. Además, a religiosos y religiosas, a los distintos grupos y movimientos laicales de la diócesis; así mismo, a sus padres, familiares y amigos que asistieron. Al estilo del papa Francisco,finalizó su homilía encomendando a todos su oración por él y por su ministerio, para que este sea para la mayor gloria de Dios.Vea a continuación la trasmisión de la ceremonia: