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obispo buenaventura

Mar 27 Ene 2026

El Nuncio Apostólico en Colombia llevó a Buenaventura el mensaje de paz y cercanía del Papa León XIV

Del 20 al 23 de enero, el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, realizó una visita pastoral a la Diócesis de Buenaventura, en un gesto de cercanía del Papa León XIV con uno de los territorios más golpeados por la violencia, la pobreza y la exclusión social, pero también profundamente marcado por la fe, la resiliencia y la esperanza de su gente.La visita se realizó por invitación del obispo de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, en el marco del aniversario de la muerte de monseñor Gerardo Valencia Cano (1917–1972), primer vicario apostólico de Buenaventura, reconocido como el “obispo de los pobres” por su compromiso con la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la dignidad del pueblo afrodescendiente del Pacífico colombiano.Una visita pastoral al corazón del territorioEl representante pontificio desarrolló una intensa agenda pastoral que incluyó encuentros con comunidades urbanas, rurales y ribereñas; visitas a parroquias, instituciones educativas y obras sociales de la Iglesia, entre ellas el Banco de Alimentos de la Diócesis y la comunidad parroquial Sagrado Corazón de Jesús, en el corregimiento de Puerto Merizalde, ubicado a cuatro horas en lancha del Puerto.Monseñor Rudelli también sostuvo espacios de diálogo con autoridades civiles y militares, recorriendo distintos sectores del Distrito Especial y zonas especialmente afectadas por la violencia.“He encontrado una diócesis que comparte y vive la vida de este pueblo; que comparte también los sufrimientos de esta tierra, pero igualmente sus alegrías, sus gozos y sus esperanzas”, afirmó monseñor Rudelli al concluir la visita. El Nuncio subrayó que esta cercanía se percibe tanto en la ciudad como en los territorios más apartados del Pacífico, donde la Iglesia acompaña de manera constante la vida cotidiana de las comunidades.En ese contexto, señaló que el mensaje central de su presencia fue el mismo que el Papa León XIV ha dirigido a toda la Iglesia: “‘La paz esté con ustedes’. Creo que ser constructores de paz es una vocación especial de esta Iglesia”, afirmó, destacando el testimonio de numerosos agentes pastorales que, en medio de realidades complejas, viven su fe como auténticos discípulos misioneros. “Aquí he encontrado muchos discípulos misioneros de gran generosidad, entregados a la obra de Dios. Esa es la riqueza más grande que tiene la Iglesia de Buenaventura”, añadió.Buenaventura: un pueblo más fuerte que la violenciaDurante su recorrido, el Nuncio Apostólico insistió en la necesidad de superar miradas reduccionistas sobre Buenaventura. “Buenaventura no es solo violencia; aquí hay mucha gente que vive, que trabaja y que tiene fe, y eso nos anima mucho”, expresó, resaltando la riqueza humana, cultural y espiritual del territorio.Asimismo, destacó el papel de la Iglesia como factor de educación, desarrollo y esperanza, y subrayó que una de sus responsabilidades como representante del Papa es transmitir al Santo Padre una imagen fiel de la vida y la fe del pueblo bonaverense. “Hay una parte de la realidad que es muy importante: las familias, la gente que quiere esta tierra y que vive su fe a pesar de todos los problemas”, señaló.Memoria viva de monseñor Gerardo Valencia CanoUno de los momentos centrales de la visita fue la Solemne Eucaristía inculturada celebrada en la Catedral San Buenaventura, en la que se conmemoró el aniversario 54 de la muerte de monseñor Gerardo Valencia Cano, sepultado en este templo tras fallecer en un accidente aéreo en 1972.“La ocasión más directa de la invitación ha sido el aniversario de la Pascua de monseñor Gerardo Valencia Cano, un obispo que ha marcado profundamente la vida de la Iglesia en todo este territorio”, afirmó monseñor Rudelli, destacando la vigencia de un legado pastoral inspirado en el Concilio Vaticano II y en una opción clara por los pobres y los excluidos.Una bendición para la ciudad y la diócesisPor su parte, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya calificó la visita como un acontecimiento de profunda gracia para la Iglesia local. “Ha sido una bendición muy grande la presencia del representante del Santo Padre en nuestra querida diócesis, tanto en la zona urbana como en la zona rural”, afirmó.El obispo destacó que, durante los cuatro días de visita, el Nuncio acompañó al pueblo en las parroquias, los colegios, las pastorales y las comunidades más alejadas, incluyendo territorios en límites con el Cauca y zonas ribereñas del Pacífico. “Fue una visita a toda la población, un encuentro cercano con nuestros hermanos; por eso ha sido una bendición para esta ciudad y para nosotros como Iglesia”, añadió.Monseñor Jaramillo subrayó que el mensaje central de la visita fue el mismo que el Papa León XIV compartió con ocasión de la Jornada Mundial de la Paz: “‘La paz os dejo, mi paz os doy. La paz con vosotros es la paz que viene del cielo’. Él viene en nombre del Papa a traernos la paz”.Frutos pastorales y compromiso con la reconciliaciónComo fruto concreto de esta visita apostólica, el obispo anunció el inicio de una misión evangelizadora en sectores especialmente golpeados por la violencia, con un trabajo sostenido de acompañamiento y cercanía. “Durante más de dos meses vamos a estar visitando casa por casa, llevando consuelo y esperanza a personas que han vivido momentos de profunda angustia por la violencia”, explicó.“Qué más frutos que los frutos del amor: reunirnos en torno a la unidad de la Iglesia, al amor a Dios, al amor al Papa y al amor a este pueblo que tanto nos estima”, concluyó.La visita de monseñor Paolo Rudelli a Buenaventura se enmarca también en el recorrido pastoral que ha venido realizando por las Iglesias particulares de Colombia desde septiembre de 2023, y se constituye en un signo visible de la cercanía del Papa León XIV con el Pacífico colombiano.Vea el informe audiovisual a continuación:

Vie 17 Oct 2025

Obispo de Buenaventura alerta: el bloqueo de la vía tiene "secuestrado" al puerto y sacrifica a toda su gente

Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Buenaventura, se refirió a la crítica situación que vive el puerto debido al bloqueo de la única vía terrestre que lo conecta con el interior del país. Sin desconocer la legitimidad del reclamo social, el prelado llama la atención sobre la vulneración masiva de los derechos básicos de toda la comunidad.A través de un contundente mensaje en video, monseñor Jaramillo no dudó en definir la situación con una cruda metáfora: “Buenaventura, un pueblo secuestrado”. Afirmó que esta medida podría sacrificar a toda una comunidad por intereses particulares, pues según reportes de medio locales, la paralización, iniciada el pasado martes, ya genera desabastecimiento de gas y alimentos, y pone en riesgo la salud y la economía de cientos de miles de personas.El Obispo de Buenaventura explicó que el “secuestro” que vive la ciudad no solo es obra de los grupos armados, sino también de “todos aquellos que han tomado la única salida que tenemos para reclamar sus pretensiones, pero sacrificando vidas, seres humanos, sacrificando personas, familias, deseos, sueños, empresas, economías”.La protesta y el llamado al bien comúnSegún lo han anunciado los manifestantes, estas actividades se enmarcan en la 'Movilización Nacional por la Vida, la Dignidad y la Permanencia en el Territorio', que busca el cumplimiento de acuerdos anteriores con el Gobierno Nacional y la solución a la crisis humanitaria que enfrentan. Sin embargo, frente al colapso generado en el puerto, el Obispo hizo un enérgico llamado a recordar un principio fundamental de la convivencia social.“No es posible que el bien particular esté por encima del bien general”, afirmó de manera categórica. Recalcando esta idea, añadió: “Siempre se ha dicho como principio que el bien de todos está por encima del bien de dos o tres, o unos cuantos. Ahora parece que se cambian los papeles”.Un llamado propositivo a las autoridadesMás allá de la denuncia, el mensaje del prelado fue también es llamado directo a las instancias de poder para encontrar una salida urgente. Solicitó una acción decidida del Estado para destrabar la crisis y garantizar los derechos de la población. “El Gobierno nacional tiene que garantizar que el bienestar general esté por encima del bienestar de unos cuantos”, enfatizó.Finalmente, con un tono de fe, el obispo expresó: “Ojalá que Dios ilumine, bendiga a nuestros gobernantes, que tomen las decisiones firmes que deben tomar para que no sigamos estando secuestrados en nuestra propia casa”.Vea el mensaje del Obispo a continuación:

Mié 5 Jul 2023

Lo más destacado de los dos primeros días de la Asamblea CXV de los Obispos

Con el CXV encuentro de los obispos de Colombia, llega nuevamente ‘Así va la Asamblea’, el informativo del episcopado que da a conocer los hechos y mensajes más destacados de cada jornada. Esta primera emisión narra lo sucedido durante los días lunes 3 y martes 4 de julio, las dos primeras jornadas de la asamblea que se desarrolla esta semana en Bogotá bajo el lema "Ser Iglesia Misericordiosa en Colombia". Asimismo, a propósito de la difícil situación humanitaria que se presenta en la Diócesis de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo, obispo de esa jurisdicción, dijo que, aunque reconoce que es una situación compleja que tomará tiempo, insistirá en la misión de seguir acompañando y llevando un mensaje de paz y esperanza a las comunidades. Frente a los graves hechos ocurridos el pasado 2 de julio en el municipio de Caldono (Cauca), en el que el diácono Fredy Muñoz y el laico Eider Bototo resultaron gravemente heridos tras ser víctimas de un ataque, monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). Monseñor Sánchez dijo que este reprochable hecho se suma a la situación de violencia crítica que sigue afectando a las comunidades de este territorio, que ha cobrado la vida de más de 300 personas en ese departamento en lo que va corrido del año. Sin embargo, también dejó claro que esta situación no cesará los esfuerzos de la Iglesia por la búsqueda de la reconciliación y la paz. Para conocer más detalles, vea el informativo:

Mié 3 Mayo 2023

“Jesucristo nos reconcilia y nos puede dar la paz”: Mons. Rubén Darío Jaramillo

En el contexto del Día Nacional por la Reconciliación que promueve la Iglesia Católica colombiana hoy miércoles 3 de mayo, desde el pacífico colombiano, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de la Diócesis de Buenaventura, extiende una invitación especial a todos los colombianos para que se sumen a esta jornada a través de la oración, la reflexión y la acción asumiendo un compromiso personal en torno a la tarea de la reconciliación y la paz que necesita Colombia y que anhelan, de manera especial, tantas personas que en diferentes territorios del país, continúan sufriendo hoy por causa del conflicto armado y la violencia. En el mensaje, monseñor Jaramillo, quien, a manera de “laboratorio de paz”, como él mismo lo ha referido, desde hace varios meses viene animando de manera activa importantes procesos de reconciliación entre miembros de bandas delincuenciales que históricamente han operado en el considerado puerto de comercio exterior más importante del país, nos recuerda también la urgencia de construir un país más justo y equitativo, y agrega: “Todos somos importantes en la reconstrucción, todos somos muy importantes para darle esperanza al pueblo”. Esta jornada, instituida por los obispos colombianos, en la que se celebra la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, busca, especialmente, hacer eco al Gran Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional llevado a cabo en Villavicencio durante la visita apostólica del Papa Francisco a Colombia en septiembre de 2017. Conozca el mensaje de monseñor Rubén Darío Jaramillo: Lea también: Tres signos concretos para vivir la jornada por la reconciliación 2023 Iglesia colombiana invita a orar este 3 de mayo por la reconciliación del país

Vie 4 Ago 2017

Obispo electo de Buenaventura recibe ordenación episcopal

El pasado fin de semana en un acto litúrgico presidido por monseñor Rigoberto Corredor Bermúdez, obispo de Pereira, recibió la ordenación episcopal monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, quien fuera nombrado por el Papa Francisco como nuevo obispo de la diócesis de Buenaventura. Durante su homilía monseñor Corredor Bermúdez, recordó al nuevo obispo que su primera tarea será la “de contemplar al Señor crucificado y pastorear a sus sacerdotes, orientarlos, tener la fortaleza de tomar decisiones, mirarlos como hermanos, ayudarles con gran paciencia, pero buscando siempre la verdad, el bien de ellos y el bien del pueblo. Igualmente, el purpurado resaltó la labor que muchos hombres y mujeres han hecho en la diócesis de Buenaventura, llevando el mensaje, el amor, el perdón y la reconciliación a este Puerto del Pacífico. “Hay que dejar atrás muchas cosas y entrar a compenetrarse con la cultura del pacífico, entender el pensamiento de nuestros hermanos afrodescendientes, hay que mirar todo con los ojos de Dios, con la perspectiva divina y con el deseo de un pastor para hacer el bien en cualquier lugar donde se llegue. Dios ha llegado también a ese Puerto, Dios tiene almas allá que lo esperan para darle la mano y trabajar con usted y desde el crucificado, el amor y la generosidad encontrará la ayuda de la gracia”, afirmó el obispo. Por su parte, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, al dirigirse a los presentes agradeció primero a Dios por su infinita misericordia, a los obispos, sacerdotes, laicos y a su familia quienes le han ayudado a orientar su vocación de servicio a Dios y a los demás. El prelado agradeció a monseñor Héctor Epalza Quintero, obispo saliente de la diócesis de Buenaventura, su testimonio de profeta y pastor durante los trece años que estuvo al frente de esta Jurisdicción y al pueblo bonaerense les recordó que llega un servidor para anunciar el Evangelio. “A todos los fieles de la diócesis de Buenaventura les digo que el Señor ha cambiado la ruta de mi vida. Desde hoy soy un servidor de ustedes. En las playas del Pacífico, debo embarcarme en la nave del Señor y con Él navegar mar adentro, para anunciar con gozo su Evangelio”. Cabe recordar que el pasado 30 de junio el Papa Francisco nombró a monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, como nuevo obispo de la diócesis de Buenaventura, quien tomará posesión de su sede el próximo 12 de agosto.

Mar 24 Mayo 2016

“La paz no es exclusividad de nadie”: Obispo de Buenaventura

En una eucaristía ofrecida en el puerto para conmemorar el Día Nacional de la Afrocolombianidad el obispo de Buenaventura, monseñor Héctor Epalza Quintero, exhortó a todos los colombianos a ser artífices de paz. “la tarea de la paz no es exclusiva de nadie; somos todos los que debemos, como dice el evangelio, ser artífices de la paz, empezando por nuestra familia, nuestro hogar, nuestra región” El prelado invitó a los bonaverenses a defender la vida y recordó que acabar con la vida del prójimo es un crimen. Pidió a los estamentos gubernamentales a trabajar para que se impulse desde la cultura el respeto por la vida. La misa se ofició en la catedral del puerto y contó con la asistencia del presidente Juan Manuel Santos, quien hizo el lanzamiento de la plataforma cultural Ola Ventura.