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predicacion orante domingo 25 de enero

Vie 23 Ene 2026

Una luz ha brillado para los que viven en lugares de sombras de muerte

TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIODOMINGO DE LA PALABRA DE DIOSEnero 25 de 2026Primera lectura: Is 8, 23b–9, 3Salmo: Sal 27 (26), 1bcde. 4. 13-14 (R. 1b)Segunda lectura: 1Co 1, 10-13. 17Evangelio: Mt 4, 12-23 (forma larga) o Mt 4, 12-17 (forma breve)I.ORIENTACIONES PARA LA PREDICACIÓNIntroducciónLa profecía de Isaías (primera lectura) encuentra su cumplimiento en el Evangelio de san Mateo. Jesús proclama: “El Reino de Dios está aquí”. De inmediato anuncia que, para dar a conocer la Buena Noticia, cuenta con testigos: hombres y mujeres llamados a ser evangelizadores. El camino es significativo: Jesús no emprende la misión en solitario, sino en comunidad. San Pablo comparte la misma convicción: el Señor lo llamó a ser testigo del evangelio en comunidad, sin dar lugar a divisiones.1.Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura?Cafarnaún está en Galilea, a orillas del lago de Tiberíades, en los territorios de Zabulón y Neftalí. Estos nombres de antiguas tribus de Israel ya no eran de uso corriente, pertenecían al pasado. En el libro de Josué ninguna aldea pertenecía al mismo tiempo a dos tribus. La intención de Mateo no es geográfica, sino teológica: mostrar la luz de Dios brillando sobre Israel y sobre toda la humanidad. Galilea, encrucijada de pueblos, es la puerta abierta al mundo. A partir de ahora, la salvación de Dios, traída por el Mesías, resplandece sobre todas las naciones.Mateo retoma expresiones del ritual de coronación de un rey al evocar la llegada de Jesús: “El pueblo que habitaba en las tinieblas vio surgir una gran luz. Sobre los que habitaban el país de las sombras y de la muerte, se levanta una luz”. Con ellos nos dice que el verdadero Rey del mundo vino a habitar entre nosotros.Al narrar la partida de Jesús hacia Galilea, después del arresto de Juan el Bautista, Mateo afirma dos realidades: primero, la vida de Jesús está marcada por la persecución; segundo, el mal no tiene la última palabra. Jesús huye de la persecución, pero en su camino la Buena Noticia se expande aún más: Dios hace surgir el bien del mal. El evangelio mostrará al final que, de los sufrimientos y de la muerte, brota la Vida.Mateo emplea una fórmula clave: “A partir de este momento”. La usa aquí y en Mt 16. En ambos casos marca una encrucijada: aquí “a partir de este momento, Jesús empieza a anunciar: conviértanse, el Reino de los cielos está cerca”; y en Mt 16: “A partir de este momento, Jesús comenzó a mostrarles a los discípulos que era necesario ir a Jerusalén, sufrir mucho por parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, sufrir la muerte y, al tercer día, ser levantado”.2.Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y qué me sugiere para decirle a la comunidad?En Mt 4 vemos el inicio de la misión pública de Jesús. El evangelio ha preparado este momento: primero, la genealogía que sitúa a Jesús en la historia de su pueblo, descendiente de David (Mt 1); luego, el anuncio del ángel a José: “He aquí que una virgen concebirá un hijo a quien le pondrán por nombre Emmanuel, que quiere decir, Dios con nosotros”, cumpliendo lo dicho por el profeta Isaías.Los episodios siguientes confirman este mensaje de cumplimiento: la visita de los magos, la huida a Egipto, la masacre de los niños de Belén, el regreso de Egipto y la instalación de la familia en Nazaret (Mt 2). Después, la predicación de Juan Bautista, el bautismo de Jesús (Mt 3) y el relato de las tentaciones (Mt 4, 1-11). Todos están llenos de citas y alusiones a las Escrituras. Mateo quiere mostrar que en Jesús se realizan las promesas. Su instalación en Cafarnaún cumple lo anunciado por Isaías: en Él, Dios acompaña siempre nuestra vida.3.Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?En este domingo de la Palabra de Dios pedimos al Señor que su palabra viva en nosotros como persona: Jesús de Nazaret, a quien conocemos cada día mejor en la oración, en la Sagrada Escritura, en los sacramentos, en la vida de familia y comunidad, en los signos de los tiempos y en la historia de cada semana.Jesús es Palabra viva en el rostro de los pobres, de los marginados, de las familias necesitadas, en quienes son solidarios y buscan mejores condiciones de vida, salud, educación y trabajo para sus hermanos y hermanas. Que al salir de prisa a su encuentro, sepamos transparentar el rostro de Cristo Jesús._______________________Recomendaciones prácticas:•Leer la nota sobre el domingo de la Palabra de Dios publicada por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el 17 de diciembre de 2020.•Se sugiere exaltar la proclamación de la Palabra con el Evangeliario: llevado con solemnidad en la procesión de entrada y, en el momento del evangelio, tomado del altar y llevado al Ambón precedido del incensario y los ciriales. El objetivo es que los fieles perciban la necesidad insustituible de escuchar y vivir la Palabra de Dios para fortalecer sus vidas (cf. OGMR 120,172 y 175).•También se podría entregar la Biblia o alguno de sus libros a toda la asamblea, como signo de la importancia de la lectura, la profundización y la oración diaria con la Sagrada Escritura, prestando especial atención a la Lectio Divina (cf. Aperuit illis 3).II.MONICIONES Y ORACIÓN UNIVERSAL O DE LOS FIELES Monición introductoria a la misa Bienvenidos a la Eucaristía en el domingo de la Palabra de Dios. Diversos pasajes de la Escritura nos hablan de la Palabra de vida, hecha carne, que penetra hasta lo profundo del corazón y nos mueve a decidir siempre en favor del bien. Hoy compartimos el Pan de la Palabra y el Pan de la Eucaristía, alimento que fortalece nuestra fe durante la semana.Monición a la liturgia de la Palabra “Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero” (Sal 119, 105). Hoy, en la Eucaristía, la Palabra nos invita a levantar la cabeza y a abrir nuestra casa para que todos, sin excepción, experimenten el amor compasivo y universal de Dios Padre. El Reino de Dios está entre nosotros y todos estamos llamados a ser evangelio, es decir, Buena Noticia para los demás.Oración universal o de los fieles Presidente: En este domingo de la Palabra de Dios, oremos al Padre por medio de su Hijo Jesucristo y digamos:R/. Escúchanos, Señor de la Palabra.1.Por la Iglesia y por nuestros ministros ordenados, para que todos seamos testigos del Evangelio. Oremos.2.Por los gobernantes de las naciones, para que trabajen con decisión en favor de los pobres, la justicia y la paz. Oremos.3.Por los catequistas y misioneros, para que propaguen el conocimiento de la Palabra de Dios y la Lectio Divina. Oremos.4.Por quienes sufren diversas pruebas, para que nuestro servicio solidario sea para ellos consuelo y esperanza. Oremos.5.Por nosotros, reunidos en esta Eucaristía, para que la Palabra de Dios sea criterio constante de discernimiento en nuestra vida. Oremos.Oración conclusivaPadre de bondad, tú conoces nuestras motivaciones y necesidades. Acoge nuestras súplicas y concédenos el regalo de vivir del Pan de tu Palabra y del Pan de la Eucaristía para ser fieles a nuestra vocación cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.R/. Amén.