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vicariato apostolico de tierradentro

Mar 25 Ago 2026

“Volver a Galilea”: Mons. Homero Marín Arboleda inicia su ministerio como Vicario Apostólico de Tierradentro

En una celebración marcada por la fe, la comunión y la esperanza, el misionero vicentino Homero Marín Arboleda, C.M., recibió el 15 de agosto la ordenación episcopal y tomó posesión canónica como Vicario Apostólico de Tierradentro. Su regreso a esta tierra, donde inició su camino misionero, abre una nueva etapa pastoral para esta Iglesia particular del Cauca.La Catedral San Antonio de Padua de Belalcázar, municipio de Páez, Cauca, fue escenario el pasado 15 de agosto de un acontecimiento significativo para la Iglesia de Tierradentro: la ordenación episcopal y posesión canónica de monseñor Homero Marín Arboleda, C.M., como nuevo Vicario Apostólico.Más de 2.000 fieles se congregaron para acompañar la celebración, a la que asistieron obispos de distintas jurisdicciones eclesiásticas, sacerdotes, religiosos y religiosas, autoridades civiles y representantes de las comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinas y mestizas que hacen parte de este territorio.La Eucaristía fue presidida por monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y consagrante principal, en el marco de la comunión que vincula al Vicariato Apostólico de Tierradentro con la Provincia Eclesiástica de Popayán.Más que la llegada de un nuevo pastor, la celebración estuvo marcada por el significado de un regreso. Monseñor Homero conoce esta tierra desde los primeros años de su ministerio sacerdotal, cuando ejerció diversos servicios pastorales y formativos en comunidades y seminarios de Tierradentro. Después de una amplia experiencia misionera en Papúa Nueva Guinea, donde sirvió durante cerca de 25 años, vuelve ahora a estas montañas para asumir la responsabilidad pastoral de toda esta Iglesia particular.“No ha llegado a esta tierra un Obispo nuevo: ha vuelto un misionero, ahora como Obispo”, expresó monseñor Omar Sánchez durante su homilía.Una ordenación que expresa el cuidado de Dios por su puebloEn su homilía, el arzobispo de Popayán invitó a comprender la ordenación episcopal no como un reconocimiento personal, sino como una expresión de la solicitud de Dios por el pueblo que confía a un nuevo pastor.“Hoy, al consagrar a Monseñor Homero, Dios pone en sus manos aquello que más ama: este pueblo y esta Iglesia que le confía”, afirmó.El arzobispo recordó también la historia misionera de Tierradentro y la entrega de los pastores, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que han acompañado el camino de esta Iglesia. Una historia marcada por desafíos, pero también por la capacidad de las comunidades para mantener viva la fe y la esperanza.En este contexto, presentó a monseñor Homero la misión episcopal como un servicio profundamente vinculado con la defensa y promoción de la vida, la comunión entre los pueblos y el acompañamiento de las comunidades en sus realidades concretas.“El ornamento más hermoso de un Obispo misionero no tiene nada que ver con la vistosidad de sus hilos. Será el polvo de los caminos que ya conoces, del barro de las veredas que están en el mapa de tu corazón”, señaló monseñor Sánchez, al referirse al camino que ahora comienza para el nuevo Vicario Apostólico.Un pastor que vuelve a la tierra donde aprendió a ser misioneroAl finalizar la celebración, monseñor Homero Marín expresó su alegría por asumir esta misión y compartió con las comunidades algunas de las claves desde las que quiere vivir su ministerio episcopal.Recordó que fue precisamente en Tierradentro donde, siendo un sacerdote joven, aprendió a ejercer su servicio pastoral junto al Pueblo de Dios.“Aquí, en Tierradentro, aprendí a ser pastor. Estaba muy joven y sin mucha experiencia, pero aquí, con el Pueblo de Dios, fui creciendo”, afirmó.Por eso, evocando el llamado de Jesús a sus discípulos a regresar a Galilea, definió su llegada a Tierradentro como un regreso a sus raíces misioneras: “Así considero que es también mi vocación: volver a Galilea”.Su historia pastoral ha estado marcada por la misión en contextos diversos. Nacido en Circasia, Quindío, y ordenado sacerdote en 1987 como miembro de la Congregación de la Misión, desarrolló sus primeros años de ministerio en Tierradentro antes de continuar su formación y asumir responsabilidades pastorales y formativas en Colombia y, posteriormente, en Papúa Nueva Guinea. Ahora, esa experiencia se pone nuevamente al servicio de las comunidades del Cauca.“Una Iglesia que llama a la comunión”Durante su primera celebración como Vicario Apostólico, monseñor Homero insistió en la vocación universal de la Iglesia y en la necesidad de anunciar el Evangelio a todos.A partir de las lecturas del día, recordó que ser católico significa tener un “corazón universal” y estar llamados a llevar el Evangelio hasta las últimas fronteras.También puso especial énfasis en la comunión y la unidad de un territorio caracterizado por su diversidad cultural y humana.“Este pueblo y los pastores tienen que hacer ese esfuerzo para que este pueblo viva en comunión, en unidad”, señaló, invitando a mantener vivos los valores cristianos que sostienen a las comunidades especialmente en momentos de dificultad.Para el nuevo Vicario Apostólico, la misión evangelizadora no puede separarse de la transformación de la vida cotidiana. “Dejemos que los valores del Evangelio permeen nuestras casas, nuestra mentalidad, nuestros corazones, para que se pueda transformar la sociedad”, expresó.Su deseo es caminar cerca de las familias y comunidades, especialmente en medio de las dificultades que afrontan, manteniendo abierta la Iglesia como espacio de encuentro, esperanza y comunión.Una misión para cuidar la diversidad y fortalecer la esperanzaTierradentro es una Iglesia particular marcada por la presencia de comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinas y mestizas. Precisamente esta diversidad estuvo en el centro del mensaje de monseñor Omar Sánchez, quien pidió que la Iglesia que presidirá monseñor Homero sea una casa de comunión donde cada pueblo pueda reconocer su identidad y, al mismo tiempo, encontrarse con los demás.“El Obispo está llamado a ser principio visible de unidad en su Iglesia particular y vínculo de comunión con la Iglesia universal”, recordó el arzobispo de Popayán.Esta tarea adquiere especial relevancia ante los desafíos que enfrenta el territorio. En su homilía, monseñor Sánchez señaló que el nuevo pastor deberá acompañar a las comunidades en la defensa de la vida, la protección de la dignidad humana, la construcción de paz y la búsqueda de alternativas que permitan a las familias desarrollar sus proyectos de vida sin verse obligadas a escoger entre el hambre y aquello que termina destruyendo su dignidad.En esta perspectiva, presentó al obispo como un “testigo de esperanza”: una esperanza que no desconoce las heridas de las comunidades, sino que las reconoce y ayuda a descubrir que esos dolores no constituyen toda su identidad.“Estas comunidades son mucho más que sus dolores y sus dramas. Son historia, cultura, espiritualidad, música, trabajo, resistencia, familia, organización comunitaria y fe. Son un verdadero tesoro”, afirmó.Una nueva etapa para TierradentroLa llegada de monseñor Homero Marín representa así el comienzo de una nueva etapa en el camino evangelizador del Vicariato Apostólico de Tierradentro.Su ministerio estará acompañado por la experiencia de una vida entregada a la misión y por el vínculo profundo que mantiene con este territorio. A ello se suma la experiencia adquirida durante sus años de servicio misionero en Papúa Nueva Guinea, donde ejerció diferentes responsabilidades pastorales y de gobierno dentro de la misión vicentina.En los días previos a la ordenación, las comunidades de Tierradentro ya habían comenzado a expresar su alegría por el regreso de quien reconocen como un antiguo misionero. Los encuentros, abrazos y gestos de acogida anticiparon el espíritu con el que fue recibido durante la celebración.Ahora, como Vicario Apostólico, monseñor Homero Marín está llamado a continuar caminando junto a estas comunidades y a acompañarlas en la tarea de anunciar el Evangelio, fortalecer la comunión y defender la vida y la dignidad de cada persona.Al concluir su intervención, confió su ministerio a la Virgen María y recordó que la Eucaristía es fuente de comunión y fundamento para construir la Iglesia.“La fuente de comunión es la Eucaristía, y con la Eucaristía nosotros construimos la Iglesia”, afirmó.

Mar 12 Mayo 2026

El Papa León XIV nombra nuevo Vicario Apostólico para Tierradentro: P. Homero Marín Arboleda, C.M.

La Santa Sede ha dado a conocer el nombramiento del padre Homero Marín Arboleda, C.M., como nuevo Vicario Apostólico de Tierradentro, en el departamento del Cauca. Hasta ahora, el sacerdote colombiano se desempeñaba como párroco de la parroquia “Blessed John Mazzucconi”, en la Isla Woodlark, y de la parroquia San Antonio de Padua en Gusaweta, isla Kiriwina, pertenecientes a la Diócesis de Alotau-Sideia, en Papúa Nueva Guinea.El padre Marín Arboleda, a quien el Santo Padre León XIV le ha encomendado esta misión, no es ajeno a la realidad de Tierradentro. Desde los primeros años de su ministerio sacerdotal, fue párroco, formador y rector en comunidades y seminarios de ese territorio de misión.El Vicariato Apostólico de Tierradentro, confiado desde comienzos del siglo XX a la Congregación de la Misión (Padres Vicentinos), continúa así su camino evangelizador bajo el acompañamiento de un sacerdote de esta misma comunidad, fundada por San Vicente de Paúl.Un pastor cercano a la realidad de TierradentroLa relación pastoral del padre Homero Marín Arboleda con Tierradentro se remonta a 1987, en Vitoncó.En 1988 fue nombrado vicerrector y profesor del Seminario Mayor y Menor Indígena de Páez, además de párroco en Willa, población del entonces territorio de la Prefectura Apostólica de Tierradentro. Entre 1988 y 1993 ejerció nuevamente como párroco en Vitoncó.Posteriormente, en 1994, asumió como párroco en Willa, rector del Seminario Menor y profesor del Seminario Mayor Indígena de Páez. Su presencia prolongada en esta región le permitió compartir de cerca la vida de las comunidades indígenas y campesinas, así como acompañar los desafíos pastorales, sociales y culturales propios de una jurisdicción misionera marcada históricamente por la diversidad étnica, las dificultades geográficas y las situaciones de violencia.Una vida sacerdotal marcada por la misiónEl padre Homero Marín Arboleda nació en Circasia, Quindío, el 17 de noviembre de 1959.Ingresó a la Congregación de la Misión (Padres Vicentinos) en Medellín, donde realizó su proceso de formación inicial entre 1980 y 1983. Cursó estudios de Filosofía en el Seminario La Milagrosa de Medellín y de Teología en el Seminario Villa Paúl de Funza (Cundinamarca).Realizó su primera profesión religiosa el 2 de febrero de 1982 y la profesión perpetua el 24 de noviembre de 1984. Fue ordenado sacerdote el 21 de noviembre de 1987.Entre 1994 y 1996 adelantó estudios de Misionología en la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma. Posteriormente fue consejero provincial de la Congregación de la Misión en Colombia y rector del Seminario La Milagrosa.Desde el año 2001 ha desarrollado su labor misionera en Papúa Nueva Guinea, donde ha ejercido diversos servicios pastorales y de gobierno dentro de la misión vicentina. Allí fue vicerrector del seminario de Bomana, párroco de “Holy Name of Jesus” en Bomana, superior de la Misión Vicentina en ese país y, más recientemente, párroco de San Antonio de Padua en Gusaweta, isla Kiriwina, y de “Blessed John Mazzucconi”, en la Isla Woodlark.Un vicariato con profunda identidad misioneraEl Vicariato Apostólico de Tierradentro es una jurisdicción eclesiástica de carácter misionero encomendada por la Santa Sede a la Congregación de la Misión. Depende del Dicasterio para la Evangelización y posee una configuración canónica particular que responde a las características pastorales y territoriales propias de esta región.Las primeras acciones evangelizadoras en Tierradentro se remontan al siglo XVII con la presencia de misioneros jesuitas y posteriormente franciscanos. A comienzos del siglo XX, el territorio fue constituido como misión y confiado oficialmente a los Padres Vicentinos.El 13 de mayo de 1921, la Santa Sede estableció a Tierradentro como Prefectura Apostólica. Décadas más tarde, el 17 de febrero de 2000, el papa San Juan Pablo II elevó esta jurisdicción a Vicariato Apostólico mediante la bula Sollicitam curam.La historia reciente de este territorio ha estado marcada por grandes desafíos pastorales y humanitarios. Entre ellos, el terremoto y la avalancha ocurridos el 6 de junio de 1994, tragedia que ocasionó la muerte de cerca de 1.150 personas y destruyó buena parte de la infraestructura eclesial y comunitaria de la región.Igualmente, el vicariato ha afrontado las consecuencias de la violencia armada que por años afectó a las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes presentes en el territorio. En medio de estas realidades, la Iglesia ha mantenido una presencia cercana, misionera y comprometida con la defensa de la vida, la reconciliación, la promoción humana integral y la construcción de paz.Tras la renuncia de monseñor Óscar Augusto Múnera Ochoa, aceptada por el Santo Padre el 20 de julio de 2024, el Vicariato Apostólico de Tierradentro ha estado bajo la administración apostólica de monseñor Marco Antonio Merchán Ladino, obispo de Neiva.