Pasar al contenido principal

vida consagrada en Colombia

Jue 29 Ene 2026

CEC y CRC proponen orientaciones para celebrar la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada en Colombia

Con motivo de la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que se celebrará el 2 de febrero de 2026, en la fiesta de la Presentación del Señor, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y la Conferencia de Religiosos de Colombia (CRC) han presentado un subsidio pastoral con orientaciones litúrgicas y espirituales para unirse a esta jornada desde las diferentes jurisdicciones eclesiásticas, parroquias y comunidades religiosas del país.El documento, titulado “Transformados en el Espíritu, para vivir en sinodalidad”, busca animar a la vida consagrada en Colombia a renovar su vocación y misión en el actual contexto eclesial y social, marcado por desafíos como la violencia, la polarización y la incertidumbre, pero también por la esperanza que brota del testimonio fiel de hombres y mujeres consagrados.Una jornada unida a la luz de CristoEn la presentación del subsidio, monseñor Joaquín Humberto Pinzón Güiza, I.M.C., vicario apostólico de Puerto Leguízamo-Solano, quien preside la Comisión Episcopal de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica de la CEC, recuerda que no es casual que esta Jornada se celebre en el marco de la Presentación del Señor, cuando Cristo es proclamado como “luz para iluminar a los gentiles” (cf. Lc 2,32).“Hoy Jesús sigue irradiando su luz a través de los consagrados y consagradas en nuestra Iglesia y en el mundo entero”, afirma el obispo, al tiempo que expresa un saludo de gratitud a quienes, en Colombia, han acogido la llamada del Señor y encarnan la esperanza que no defrauda en diversos contextos del país.Inspirado en las palabras del Papa León XIV, el subsidio invita a la vida consagrada a “pedir, buscar y llamar”, como actitudes fundamentales para dejarse transformar por el Espíritu: pedir para seguir siendo servicio y entrega generosa; buscar nuevos caminos que respondan a los signos de los tiempos; y llamar, con la vida y el testimonio, a la solidaridad, la comunión y la defensa de la dignidad humana.Un subsidio para celebrar y renovar la vocaciónEl documento preparado por la CEC y la CRC ofrece tres momentos concretos para la celebración de la Jornada:-Una propuesta para el Oficio Divino,-Una guía para la celebración eucarística, y-Una Hora Santa, estructurada en torno a los verbos pedir, buscar y llamar, como itinerario espiritual para “nacer de nuevo” en la vida consagrada.Estas orientaciones, inspiradas tanto en el Horizonte Inspirador de la CLAR como en el magisterio reciente del Papa, buscan fortalecer una vida consagrada orante, profética y sinodal, llamada a caminar junto al Pueblo de Dios y a ser signo creíble de esperanza y comunión.“Con sus carismas, sigan siendo signos de esperanza, de comunión, de una Iglesia sinodal, que, con la luz de Cristo, resplandece en medio de nuestros contextos de violencia, de polarización y de incertidumbre”, exhorta monseñor Pinzón en el texto introductorio.En sintonía con la Iglesia universalLa publicación de este subsidio se da en comunión con la Carta enviada por el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, fechada el 28 de enero de 2026, y titulada “Profecía de la presencia: vida consagrada donde la dignidad está herida y la fe es puesta a prueba”.En dicha carta, el Dicasterio agradece la fidelidad de los consagrados y consagradas en contextos marcados por conflictos, pobreza, migraciones forzadas, violencia y fragilidad social, y subraya la dimensión profética de la vida consagrada como “presencia que permanece” junto a los pueblos heridos. Una presencia —señala el documento— que no es resignación, sino esperanza activa, capaz de generar gestos de paz, caminos de reconciliación y valentía en la defensa de la dignidad humana.El texto recuerda además que, en la diversidad de formas —vida apostólica, contemplativa, institutos seculares, Ordo virginum y vida eremítica—, una sola es la profecía que la vida consagrada encarna: permanecer con amor, sin abandonar y sin callar, convirtiéndose así en semilla de paz para la Iglesia y el mundo.Una invitación a celebrar y agradecerCon este subsidio, la Conferencia Episcopal de Colombia y la Conferencia de Religiosos de Colombia invitan a todas las comunidades eclesiales a celebrar la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada como un tiempo de acción de gracias, renovación y compromiso, reconociendo en la vida consagrada un don precioso para la Iglesia y para la sociedad colombiana.La Jornada será una ocasión privilegiada para agradecer la entrega silenciosa y perseverante de tantos consagrados y consagradas que, desde sus carismas, siguen siendo luz, presencia cercana y profecía de esperanza allí donde la dignidad está herida y la fe es puesta a prueba.

Jue 1 Feb 2024

Ser bálsamo ante el dolor y peregrinos de la esperanza, con espíritu sinodal: el llamado para los consagrados de Colombia

En el contexto de la XXVIII Jornada Mundial de la Vida Consagrada que se celebrará este viernes 2 de febrero, representantes de las instituciones de la Iglesia encargadas de animar a los consagrados de Colombia, hacen un llamado a valorar y fortalecer, cada vez más, la misión que desarrollan los religiosos y religiosas en los diversos territorios, siendo apoyo, especialmente, para quienes más sufren a causa de problemas sociales, como la pobreza, la injusticia, la corrupción y la violencia. También, de cara al Jubileo del 2025, piden a los religiosos seguir llevando un mensaje de confianza y esperanza en medio de la incertidumbre que muchas comunidades viven hoy, de manera particular, en las periferias existenciales del país.Se trata de un mensaje conjunto entre la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de monseñor Joaquín Humberto Pinzón, vicario apostólico de Puerto Leguízamo-Solano y presidente de la Comisión Episcopal de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica; la Conferencia de Religiosos de Colombia (CRC), mediante su presidente, el padre Hermann Rodríguez; y la Confederación Latinoamericana de Religiosos de América Latina y el Caribe (CLAR) presidida por la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri.Monseñor Joaquín, en representación de los obispos de Colombia, agradece la misión de quienes con su vida consagrada continúan edificando la Iglesia a nivel social y eclesial. “No con pocas obras, con misiones y servicios pastorales que realizan en la diócesis de Colombia, especialmente en las periferias geográficas y existenciales, en donde son signo de vida y esperanza para los pueblos y para las personas”.“Queremos que nuestros carismas que han brotado en la Iglesia para atender las heridas del Cuerpo del Señor, sigan respondiendo con mucha generosidad, como lo hemos hecho durante tantos años, a esas heridas que siguen haciendo doler el corazón y la vida de tantas personas”, agrega el padre Hermann de la CRC.Desde Roma, en donde participa del Primer Encuentro en Preparación al Jubileo de la Vida Consagrada 2025 que se adelantará bajo el lema “Peregrinos de esperanza, por el camino de la paz”, la presidenta de la CLAR, recuerda que los consagrados están llamados, primero, a "ser en la Iglesia misión y profecía". Esto, afirma la religiosa, supone, hoy, más que nunca y en medio de los múltiples desafíos sociales que se presentan en las periferias, revestirse de esa esperanza mientras se camina confiadamente de la mano de Dios.Para esta jornada, que coincide cada año con la fiesta de la Presentación del Señor, la hermana Gloria Liliana, hace también un llamado a estar, cada vez más, en comunión. “Ojalá que celebrar nuestro día nos comprometa a trabajar con otros, a caminar con la conciencia de que somos Iglesia y de que estamos invitados a la sinodalidad, a caminar con otros en pro de un mayor servicio, de una mejor misión. Conscientes de que el protagonista de nuestra vida, el dador de los carismas, es el Espíritu y que Él nos acompaña al caminar”, agrega la religiosa quien es, además, madre sinodal.Guía para que las parroquias se unan a la celebración de la jornadaPara la celebración de esta XXVIII Jornada Mundial de la Vida Consagrada en Colombia, el departamento de Vida Consagrada del Secretariado Permanente del Episcopado, anima a todos los fieles en la oración. De esta manera, afirman, “se puede favorecer la comunión y la acción de gracias por el abnegado trabajo que los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica realizan en su tarea evangelizadora, fruto de la oración y de la viva práctica de la caridad”.Para ello, se ha preparado un subsidio litúrgico de celebración que acoge como lema “Consagrados de Colombia se preparan para el Jubileo 2025: “La sed de reconciliación”, la misma consigna que se propone como inspiración para todas las comunidades religiosas presentes en el país.Vea el mensaje completo aquí: