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Actualidad

Mar 17 Sep 2024

Cartagena será sede del XXI Encuentro de Pastoral Afro Nacional

Del 18 al 21 de septiembre se vivirá en Cartagena de Indias el XXI Encuentro de Pastoral Afrocolombiana (EPA) Nacional. El evento, que reunirá a representantes de las pastorales afro de las distintas jurisdicciones eclesiásticas y territorios de Colombia, será un espacio de celebración, reflexión, evaluación e intercambio de experiencias sobre la realidad que afrontan hoy las comunidades y el trabajo que ha venido realizando la Iglesia colombiana en esta dirección. La Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Área de Etnias del Centro Nacional Misionero, lo acompañará.El XXI Encuentro de Pastoral Afro también servirá para proyectar nuevos pasos para responder, con contundencia y perspectiva sinodal, al clamor de las comunidades negras, bajo la inspiración de rutas ya trazadas a nivel continental, como las planteadas por el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica “Querida Amazonía”.En el encuentro, que se desarrollará bajo el lema “Espiritualidad Afro en perspectiva de una Iglesia profética”, estará presente monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. De manera particular, el prelado presidirá la Eucaristía Afro que se celebrará el jueves 19 de septiembre en el Claustro de San Pedro Claver.“Los encuentros de Pastoral Afrocolombiana, conocidos como EPA nacionales, son acontecimientos eclesiales que se enmarcan en la sinodalidad, la esperanza y la misión; lo son desde Alonso de Sandoval y su discípulo, san Pedro Claver, el "esclavo de los esclavos". El primero dejó como legado el texto más importante de la colonia sobre la evangelización de los pueblos africanos esclavizados. El segundo lo hizo con un ejemplo de vida que todavía nos cuestiona e impulsa como Iglesia para responder con contundencia al clamor del pueblo negro, cuyo peregrinaje nos recuerda al pueblo de Israel que salió de Egipto (…) El "caminar juntos" afro se reconoce en el continente desde 1980, en Buenaventura, con el primer EPA continental, que contó con la participación de varios obispos de América Latina, y ya empieza a dar sus frutos, como ha sido la gran noticia de la ordenación de monseñor Wiston Mosquera Moreno, obispo electo de Quibdó, quien se convierte en el primer obispo afrocolombiano”, así lo expresa el padre Carlos Alberto Zuluaga Benjumea, director del Área de Etnias del Centro Nacional Misionero de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), quien también estará presente en el evento."UBUNTU”, como expresión de sinodalidad desde la cosmovisión afro, pone sobre la mesa el llamado a valorar las prácticas religiosas afrocatólicas y las espiritualidades de matriz africana como una riqueza histórica que, con el paso del tiempo, se han transformado en un modo específico de vivir el proyecto del Reino desde la dimensión afro. Por eso, durante el encuentro, también se buscará reconocer, desde la identidad católica, la riqueza y la semilla del Reino en la diversidad étnica y cultural de Colombia.“Que sea la ocasión para denunciar todo signo que pueda opacar este llamado a vivir el Reino de Dios. Denunciamos las nuevas formas de esclavización, empobrecimiento, violencia y destrucción de la Casa Común, que tanto nos afecta como humanidad y, de modo particular, a estos hermanos nuestros”, agrega el director del Área de Etnias del Centro Nacional Misionero.Para conocer la agenda del evento, haga clic aquí.

Lun 16 Sep 2024

Ordenación de monseñor Wiston Mosquera: un signo de alegría y esperanza para la Iglesia en el Chocó

Este sábado, 14 de septiembre, en la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol de la ciudad de Cali, se llevó a cabo la ordenación episcopal de monseñor Wiston Mosquera Moreno, obispo electo de la Diócesis de Quibdó. La ceremonia fue presidida por monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali.El nuevo obispo estuvo acompañado por diez de sus hermanos en el episcopado, provenientes de diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país. En representación de la Nunciatura Apostólica estuvo presente monseñor David Paul Charters. Además, a la ceremonia, cargada de símbolos litúrgicos y culturales, acudieron sus familiares, cientos de fieles, autoridades municipales y la vicepresidenta de la República de Colombia, Francia Márquez.Monseñor Wiston había sido designado para tal misión por parte del papa Francisco el pasado 5 de julio. Su nombramiento ha significado un motivo de gratitud y celebración especial, no solo para el pueblo católico en el Valle del Cauca y en el Chocó, sino para todo el país, pues se trata del primer obispo afrodescendiente que tiene la Iglesia colombiana; además, oriundo del territorio que pastoreará. El obispo electo de Quibdó nació en el municipio de Andagoya (Medio San Juan), ubicado en el sur del departamento del Chocó, territorio que hace parte de la Diócesis de Istmina-Tadó.Un hijo del Chocó que, como pastor, llevará el pregón de la reconciliación y la pazDurante la homilía, monseñor Luis Fernando Rodríguez expresó su alegría por el ministerio episcopal de monseñor Wiston, quien se desempeñaba desde el año 2017 como Vicario General de la Arquidiócesis de Cali y párroco en esa misma parroquia catedral desde el 2018. Un nombramiento para que, “sin dejar de ser un hombre igual todos, salga colmado de la plenitud del Espíritu Santo para enseñar, santificar y gobernar”.Iluminado por las lecturas de la celebración eucarística, el arzobispo de Cali describió el llamado que Dios mismo le hizo a monseñor Wiston:“En la primera lectura, tomada del profeta Jeremías (1, 4-9), podemos identificar:· Tres decisiones: “Te elegí, consagré y nombré profeta”.· Dos mandatos: “A donde yo te envíe irás, y lo que yo te mande, lo dirás”.· Y una promesa: “No les tengas miedo, que yo estoy para librarte”.Querido padre Wiston, tu historia de vida, de ayer y de hoy, refleja el itinerario existencial de Jeremías. Desde el bautismo fuiste elegido, consagrado y designado sacerdote, profeta y rey (…) Ahora, llamado al episcopado, has sido nuevamente objeto de una elección, una consagración y una misión. Has sido designado profeta, para regresar a la tierra que te vio nacer y que espera tanto de ti, para anunciarles el amor del Padre y darles a conocer más y mejor el mensaje de su Hijo Jesucristo con la fuerza del Espíritu Santo”.A propósito de la compleja realidad social, económica y política que vive el pueblo chocoano, monseñor Luis Fernando se refirió a lo planteado en el documento ‘Dignitas infinita’ publicado por el Dicasterio de la Fe el 8 de abril del año en curso; una declaración que da importantes luces a la Iglesia y a la sociedad sobre la dignidad humana. Le pidió a monseñor Wiston ser, en la Diócesis de Quibdó, instrumento de comunión, fraternidad, solidaridad, reconciliación y salvación, teniendo presente el mandato del Señor. Así lo explicó el Arzobispo de Cali:“Deberás anunciar, a tiempo y a destiempo, la persona de Jesús, dador de sentido a la vida humana, pues “el Hijo de Dios, en el misterio de la Encarnación, confirmó la dignidad del cuerpo y del alma que constituyen el ser humano” (DI n. 19) (…) No puedes, y nosotros tampoco, olvidar que cuando se evangeliza, esa Buena Nueva ha de llevar a la conversión de los corazones y a descubrir en el otro, en el prójimo, la imagen viva de Dios, por lo que una misión especial que tienes en tus manos, será proclamar la dignidad de toda persona con la valentía que viene del mismo Dios que te envía; una dignidad que sea la base de la paz que está siendo tan esquiva no solo en el Chocó, sino también en Colombia y en el mundo. Por eso el lema de tu escudo episcopal, “Bienaventurados los que trabajan por la paz” (Mt. 5,9), te anime a trabajar por hacer de todos los quibdoseños y chocoanos artesanos de la paz (…) En la persona de Jesús, el Buen Pastor (Juan 10, 11-16) tienes el modelo perfecto que haz de imitar. Como él, debes ser capaz de dar la vida por las ovejas, conocerlas y buscar las que se hubieran perdido y las que no son del redil, continuando de esta manera la ingente tarea misionera que desde siglos atrás los frailes Jesuitas, Carmelitas, Capuchinos, los Claretianos, y otras comunidades religiosas masculinas y femeninas, así como los muy queridos presbíteros y diáconos diocesanos y laicos, han realizado y realizan con tanto amor”.En nombre del episcopado colombiano, monseñor Hugo Alberto Torres Marín, arzobispo de Santa Fe de Antioquia, provincia eclesiástica de la que hace parte la Diócesis de Quibdó, le dio la bienvenida a monseñor Wiston; le expresó sus deseos de bienestar, así como frutos pastorales y espirituales en la porción del Pueblo de Dios que le confió el Santo Padre; afirmó que serán muy importantes los aportes pueda ofrecer el obispo electo de Quibdó al cuerpo colegiado para el bien de la evangelización en Colombia.“La Iglesia particular de Quibdó recibe en usted la bendición de un nuevo pastor diocesano que llega con la insignia de ser un hombre de su tierra, llevando el pregón de la reconciliación y la paz, como ha quedado grabado en su escudo episcopal: “Bienaventurados los que trabajan por la paz”” (Mt 5, 9) (…) Grandes esperanzas se ciernen sobre nuestra sociedad al contar con pastores cercanos al pueblo, sensibles al dolor de los menos favorecidos, alegres en la entrega generosa de su vida, constantes en la fe y administradores fieles y prudentes de los sagrados misterios, le deseamos todas estas virtudes y actitudes durante el ejercicio de su ministerio episcopal y una abundante cosecha de frutos espirituales y de desarrollo humano integral para su Iglesia local”."A esta tierra bendita...Donde Dios ha manifestado su encanto y su poder"Tras recibir estos mensajes y al cierre de la ceremonia, monseñor Wiston Mosquera Moreno agradeció especialmente a Dios, al papa Francisco, al Nuncio Apostólico, a los obispos y presbíteros de las diferentes jurisdicciones allí presentes, las comunidades religiosas y movimientos apostólicos; además a sus familiares, de manera particular, a su madre María Jerónima Moreno, quien, a sus 99 años de edad, pudo acompañar la ceremonia de ordenación de su hijo.Inició su mensaje destacando las bondades del territorio que lo vio nacer y de las comunidades que ahora pastoreará: “A esta tierra bendita, bañada por grandes ríos y afluentes exuberantes, bosques y fauna majestuosa y esa cultura contagiosa donde Dios ha manifestado su encanto y su poder”.Afirmó que su misión episcopal tendrá un importante vínculo con en el trabajo por la defensa de los derechos humanos, el Derecho Internacional Humanitario y la paz que tanto necesita el Chocó y el país.“Desde ya, pongo este ministerio recibido en las maternales y amorosas manos del Inmaculado Corazón de María, patrona de la Diócesis de Quibdó, y del patrocinio del San Francisco de Asís, para que este encargo sea fecundo para el bien de la evangelización de nuestros pueblos”.“La mies es abundante pero los obreros son pocos”: con esta afirmación bíblica tomada de Mateo 9, el nuevo obispo manifestó su deseo de emprender en esa Iglesia particular una tarea que permita llegar con más misioneros a aquellos territorios que claman la voz de Dios en sus entornos y la guía espiritual que la Iglesia Católica les puede ofrecer. Afirmó, además que, en su caso, pese a llevar 34 años fuera del departamento, nunca se desligó de él.Monseñor Wiston enfatizó en la importancia de trabajar por la paz y la reconciliación de manera articulada con diferentes actores en el territorio, con énfasis especial en las comunidades más vulnerables:“Al regresar a mi departamento, ahora en calidad de obispo y pastor, en una grey como esta que se debe continuar con una labor pastoral que han venido desarrollando todos mis predecesores, con una voz clara en defensa siempre de los derechos humanos individuales y colectivos, trabajar con las distintas organizaciones sociales y las ONG que están apostando por la paz y la reconciliación en todo el pacífico colombiano; por el respeto y la dignidad de las comunidades vulneradas y de aquellas personas que están cruzando por el Tapón del Darién en la búsqueda de mejores condiciones de vida para sus familias”.La Iglesia colombiana da un paso adelanteEl obispo electo de Quibdó manifestó también que su nombramiento representa un importante paso hacia la inclusión en la Iglesia. Agregó que esto no solo es necesario a nivel eclesial, sino también desde las demás estructuras e instituciones del país, para que realmente en Colombia se pueda avanzar hacia la igualdad y el desarrollo:“Con este paso que ha dado la Iglesia, está dando un importante paso a la inclusión en la historia de evangelización de los pueblos en el continente americano; todos sabemos que hay que seguir avanzando en esa dirección, no solo la Iglesia sino todas las instituciones en Colombia, si, efectivamente, queremos un país más incluyente, más igualitario más desarrollado y próspero y menos insensible desde las instancias del poder ante el abismal y escandaloso atraso en el que se encuentran grandes regiones del país”.La ceremonia de posesión de monseñor Wiston Moreno en la Diócesis de Quibdó será el próximo 5 de octubre.

Vie 13 Sep 2024

En la Amazonía colombiana, el Vicariato Apostólico de Inírida forma cuidadores indígenas del medio ambiente

El Vicariato Apostólico de Inírida, bajo el liderazgo de monseñor Joselito Carreño Quiñones, inició el proyecto de formación de “Cuidadores Indígenas de la Casa Común”. Se trata de una iniciativa que busca generar conciencia medioambiental y transmitir herramientas para que estas comunidades, que históricamente han custodiado la Amazonía colombiana, puedan mejorar sus prácticas para el cuidado de este territorio tan importante para el país y para el mundo.En esta primera fase de la iniciativa que se adelanta desde el mes de agosto, participan 40 líderes y lideresas indígenas de las etnias Puinave y Cubeo, pero la apuesta de la Iglesia es poder llevar este aporte a los 14 grupos étnicos presentes en estevicariato del departamento del Guainía.La iniciativa está inspirada en las enseñanzas de la EncíclicaLaudato Si’y en la exhortación apostólica ‘Querida Amazonía’ del papa Francisco. Se desarrolla bajo el modelo CDAE que implica cuatro dimensiones: contemplación, discernimiento, acción y evaluación.De acuerdo con los encargados del proceso, esta metodología fomenta un enfoque intercultural que une la espiritualidad cristiana con las diversas espiritualidades indígenas, valorando los conocimientos ancestrales a través del intercambio cultural.Monseñor Joselito, Vicario Apostólico, mencionó que uno de los objetivos centrales de este proyecto es realizar un trabajo de construcción colectivo desde el intercambio de experiencias entre los saberes ancestrales de estas comunidades originarias y el conocimiento y desarrollo científico de occidente.Nora Elena Vélez Acevedo, directora de proyectos en la rectoría de la Uniminuto, sede Orinoquía, compartió que la idea es también aportar al fortalecimiento del plan de vida de los miembros de los cinco resguardos que participan. También manifestó que se encuentran gratamente sorprendidos por el compromiso de los participantes por el cuidado que brindan a su casa común.“Hemos logrado, tal vez, la más importante apuesta de este proyecto y es la de crear espacios de encuentro que fortalezcan la identidad y la autonomía de los pueblos indígenas en torno al cuidado de la Amazonía. Las apuestas son vivencia espiritual y, más que representar un grupo especial, representamos una apuesta de testimonio de lo que es el territorio, el Evangelio y el sentimiento cristiano del cuidado de la Amazonía y por supuesto,, el cuidado de nosotros mismos”.El programa, que incluye cuatro encuentros presenciales de cinco días, en los que se abordan los cuatro sueños del Santo Padre para la Amazonía, se adelanta en colaboración con la UNIMINUTO y gracias al apoyo de ADVENIAT, organismo financiador del proyecto.Los miembros de las comunidades indígenas que participaron del encuentro, coincidieron en que, como comunidades indígenas, tienen un amplio conocimiento sobre el territorio y la naturaleza, que, siendo transmitidos a los jóvenes, podrán preservar la identidad cultural. De forma que, este primer encuentro entre comunidades les permitió recordar que los une el conocimiento y las tradiciones del territorio.Vea a continuación el informe audiovisual elaborado por el Vicariato Apostólico de Inírida, a través de VICINIRIDA TV:

Jue 12 Sep 2024

La Iglesia latinoamericana y caribeña proyectó nuevos pasos en el camino de la transparencia y la reparación frente a los abusos y violencias

Entre el 3 y el 5 de septiembre se desarrolló en Bogotá el II Encuentro de responsables de prevención de abusos de las Conferencias Episcopales de Latinoamérica y el Caribe, convocado por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). El primero de estos encuentros se había llevado a cabo en Santiago de Chile en noviembre de 2023.En esta oportunidad, transparencia y reparación fueron los temas protagonistas de las conferencias, mesas de trabajo y espacios de discernimiento colectivo que se llevaron a cabo durante la reunión. Además, se propusieron nuevos pasos para avanzar en el camino de la consolidación de una pastoral del cuidado cada vez más sólida y arraigada en los diversos niveles, procesos y ambientes eclesiales. En el evento, realizado en la sede del CELAM, participaron más de 50 personas, entre obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos, representantes de la Iglesia en 17 países. Además, estuvo presente el Secretario de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, monseñor Luis Manuel Alí Herrera, prelado colombiano, quien desempeñándose como Obispo Auxiliar de Bogotá y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia, lideró el trabajo de la Iglesia colombiana en esta dimensión. El ahora representante de la Santa Sede estableció un diálogo directo con los delegados, sobre los avances e inquietudes de la Iglesia latinoamericana y caribeña en este campo. Asimismo, presentó las líneas guía universales.Aunque no pudieron asistir de manera presencial, lo hicieron virtualmente los representantes de los organismos encargados de la atención y prevención de abusos en las iglesias de Venezuela y Nicaragua. También, en algunas de las sesiones formativas, estuvieron presentes los participantes del ‘Diplomado en Cuidado y protección de niños, niñas y adolescentes’ que adelantan el Centro de Formación CEBITEPAL, el CELAM y la Confederación Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR). El encuentro ratificó la necesidad de poner, cada vez más, en el centro de esta misión, a quienes han sufrido a causa de abusos sexuales, de poder y de conciencia en la Iglesia. También, de fortalecer el intercambio de experiencias desde la Red Latinoamericana y Caribeña para la Cultura del Cuidado para potenciar los procesos formativos y preventivos que adelanta cada organismo, así como la capacidad de respuesta institucional. En el caso de la Iglesia colombiana, el encuentro estuvo liderado por los miembros de los tres organismos que conforman el Sistema para la Cultura del Cuidado: la Comisión Episcopal para la Cultura del Cuidado, el Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado y la Oficina para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia. Además, monseñor Francisco Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la CEC, participó en la sesión inaugural. El desarrollo de este evento se hizo posigle gracias al apoyo económico brindado por Porticus y la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN).Vea a continuación el informe audiovisual del evento con los testimonios y momentos más destacados:

Mar 10 Sep 2024

Episcopado colombiano convoca novena a la Virgen de la Merced y Jornada de Oración por las Personas Privadas de la Libertad

Para el próximo 24 de septiembre, en el contexto de la fiesta de la Virgen de la Merced, los obispos colombianos convocan la celebración de la Jornada de Oración por las Personas Privadas de la Libertad y por sus familias. Para que todos puedan unirse a ella, y en el camino de preparación al Jubileo de la Esperanza del 2025, la Pastoral Justicia y Libertad de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) pone al servicio de todos los fieles dos guías especiales de oración: un subsidio o guía litúrgica para ese día y un texto con orientaciones para el rezo de la Novena a Nuestra Señora de la Merced.Subsidio litúrgico para la Jornada de Oración por las Personas Privadas de la Libertad: laudes, vísperas, guión litúrgico para la celebración eucarística y gozosComo una apuesta concreta por la dignificación de los seres humanos que se encuentran en prisión y como un signo de paz para las cárceles y centros de detención transitoria, el presidente Comisión Episcopal Pastoral Social y Caritativa, monseñor Juan Carlos Barreto, el director del Secretariado Nacional de Pastoral Social, el padre Rafael Castillo Torres y el director de la Pastoral Justicia y Libertad de la CEC, el padre Eliecer Montañez Grimaldos, animan en esta guía a reconocer la importancia de esta pastoral y a invocar la asistencia de la Bienaventurada Virgen María de la Merced pidiendo su intercesión desde las diversas Jurisdicciones Eclesiásticas del país, para que conceda a todos la gracia de ser también en esta dimensión “Peregrinos de Esperanza”, tal y como ha pedido el papa Francisco en el contexto del Año Jubilar. “Junto a nuestros hermanos y hermanas privados de la libertad, abriremos las puertas de nuestros corazones para que la acción del Espíritu Santo nos guíe con su presencia, y para que nuestras vidas sean perdonadas y restauradas por la misericordia de Dios, siempre ancladas en Jesucristo, nuestra esperanza”.Novena a la Virgen de la MercedLa Virgen de la Merced o Virgen de las Mercedes es una advocación mariana que evoca la misericordia infinita de Dios, quien ha dejado a todos sus hijos una auténtica madre en la persona de María. En la Edad Media,el término Merced era sinónimo de la misericordia o piedad ejercida, especialmente, con aquellos que habían sido privados de libertad o estaban enpeligro de perder su fe cristiana.Desde los años 70 en Colombia se popularizó el reconocimiento de laVirgen de las Mercedescomo ‘Patrona de los reclusos o cautivos’, no solo a nivel físico, sino también desde el cautiverio espiritual.En ese contexto y como preparación para la Jornada de Oración propuesta por el episcopado colombiano, la Dirección de la Pastoral Justicia y Libertad también elaboró una guía para rezar la Novena a la Virgen de la Merced. Así explica su sentido el padre Eliecer Montañez:“Este camino de nueve días en la preparación de la fiesta de lalibertad y el compromiso de la merced de Dios para cada persona privada de la libertad, especialmente, nos ayudará a integrar nuestras labores por el bien de las personas, sobre todo porque las consideraciones diarias y compromisos han nacido de la reflexión y oración de los mismos privados de la libertad, comprometidos con su proceso de resocialización, en búsqueda de compensar y aportar el mejor bien para la sociedad”.De esta manera, la Conferencia Episcopal de Colombia propone al Pueblo de Dios intensificar también la oración por los hermanos que están pasando por este tipo de situaciones, pero también para que cada católico viva la experiencia del reconocimiento y el perdón hacia ellos, permitiendo que la esperanza cristiana florezca:“Desde dentro de cada persona privada de la libertad, contribuiremos a construir un mundo mejor y fortalecer el tejido social, haciéndonos protagonistas de la práctica del amor de Dios entre sus hijos (…) El itinerario de las personas privadas de la libertad y de quienes estamos a su pastoreo y cuidado es ser “Peregrinos de la Esperanza” para hallar la paz y la reconciliación en cada corazón. Que Nuestra Señora de la Merced nos acompañe en este caminar hacia la gracia y la esperanza que no defraudan, Cristo Jesús, verdadero Dios, verdadero hombre”.

Mar 10 Sep 2024

La esperada y emotiva posesión canónica de monseñor Dimas Acuña Jiménez en la Diócesis de El Banco

Acogido por su clero, religiosas, cientos de fieles laicos y autoridades municipales, este lunes, 9 de septiembre, en la Catedral Nuestra Señora de La Candelaria, se llevó a cabo la ceremonia de posesión canónica de monseñor Dimas Antonio Acuña Jiménez, obispo de la Diócesis de El Banco. Monseñor Dimas se convierte en el tercer obispo de esta diócesis ubicada en el departamento del Magdalena, que fue erigida el 17 de enero de 2006.El nombramiento del nuevo obispo por parte del papa Francisco se produjo el pasado 15 de mayo. Posteriormente, el 27 de julio, monseñor Dimas, recibió la ordenación episcopal en la Catedral Metropolitana María Reina y Auxiliadora de Barranquilla. Aunque la posesión de monseñor Dimas estaba prevista para el pasado 10 de agosto, por dificultades asociadas a su salud, la ceremonia tuvo que ser aplazada. De allí, que su recibimiento por parte de la Iglesia que peregrina en El Banco fuera masivo y emotivo.Durante la homilía, monseñor Dimas narró el momento en que fue llamado a la Nunciatura Apostólica en Bogotá para ser notificado del nombramiento que le hizo el Santo Padre. Afirmó que, pese al miedo que sintió, se acogió a la voluntad de Dios frente a esa nueva misión y recordó una oración que hace todas las mañanas:“El Nuncio me empezó a contar cuánto tiempo llevaban ustedes sin obispo. Yo también sabía, pero no era consciente de eso, de estar esperando un obispo. Y entonces empecé a hacer lectura de fe de todas las veces que el Señor me ha llamado y que yo he respondido que sí. Y tenía miedo. Y solamente a través de la oración pude encontrar algunas de estas palabras que les he comentado a ustedes, ponerme en las manos de Dios. Y por eso, a mí me gusta una oración que dice: Padre, me abandono en tus manos, haz de mí lo que quieras, sea lo que sea; te doy las gracias, lo acepto todo con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas, no deseo nada más. Padre, yo te ofrezco mi alma, te la doy con todo el amor de que soy capaz, porque deseo darme y ponerme en tus manos y medida con infinita confianza, porque tú eres mi Padre”.El Obispo de la Diócesis de El Banco también se refirió a la celebración litúrgica de este día en la Iglesia Universal, la fiesta de San Pedro Claver, recordando su figura como inspiración para la misión de pastorear esa Iglesia particular:“Y por eso estoy aquí, y no por casualidad, hoy, día de San Pedro Claver, cuando entré a la habitación ayer, inmediatamente encontré un cuadro de San Pedro Claver que dejó el padre Rafael Castillo y para mí no existe la casualidad, porque la casualidad niega la providencia. Yo creo que Dios es providente y se vale de esos detalles para decirme que, así como acompañó a San Pedro Claver en su misión, “así también te voy a acompañar a ti”. Pidámosle al Señor que hoy venga a sanarnos de nuestra mano paralizada, para que podamos responder, como San Pedro Claver. Pidámosle al Señor que nos dé la gracia, que nos dé el Espíritu Santo para que nosotros experimentemos a través de la escucha de su Palabra, el cumplimiento de sus milagros en nosotros y a través de nosotros, en nuestras familias. Amén”.Al final de la celebración, monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz, arzobispo de Barranquilla, agradeció el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, por haber facilitado que el papa Francisco centrara su atención en dos sacerdotes del clero de la Arquidiócesis de Barranquilla para hacerlos obispos: monseñor Edgar Jesús Mejía Orozco, obispo auxiliar de Barranquilla y monseñor Dimas Acuña.“Yo, particularmente, le agradezco no solamente la confianza que ha tenido con nuestra Arquidiócesis de Barranquilla de darnos dos obispos, uno de ellos para el Banco, sino que agradezco también el hecho de que me hubiera permitido a mí ordenar los obispos y hoy, en el caso concreto de monseñor Dimas, de venirle a darle posesión”.Además, monseñor Salas agradeció a los fieles por la paciencia que han tenido para esperar a su nuevo obispo, tras el fallecimiento por causas naturales de monseñor Luis Gabriel Ramírez Díaz, en enero de 2023.“Esta es una diócesis que el Señor en su proyecto de amor con ella le tendrá profundas bendiciones, porque ha sido una diócesis abnegada, sacrificada. Sus obispos, por diversas circunstancias, no han permanecido mucho tiempo entre ustedes y confiamos que el Padre Dimas aquí permanezca mucho tiempo entre ustedes”.El Arzobispo de Barranquilla destacó que su presencia en esa ceremonia no solo fue desde su responsabilidad como metropolitano, sino desde la posibilidad de haber acompañado el crecimiento de monseñor Dimas en su servicio a la Iglesia y ser testigo de su calidad humana y pastoral para convertirse en un obispo que no antepone nada a la misión; un obispo que antes de pensar en sí mismo piensa en lo que el Señor le ha confiado que son sus ovejas y que está dispuesto a dar la vida por ellas.“Monseñor Dimas, mi presencia aquí como metropolitano no solamente hace parte de mi responsabilidad como tal, sino también, es la presencia de un obispo que ha visto crecer al obispo que hoy hemos posesionado; que ha estado con él, que lo ha acompañado y sabe lo que deja aquí en El Banco. Deja un sacerdote lleno de fragilidades, como todos, pero un sacerdote dispuesto a entregar su vida en el servicio que la Iglesia le ha pedido, de eso no tengo la mínima duda”.Monseñor Pablo Emiro también le manifestó a monseñor Dimas su apoyo y el de todos los obispos de la Provincia Eclesiástica de Barranquilla para acompañarlo en esa nueva misión, respetando su autonomía.“Usted es un hermano más para nosotros. Estaremos detrás de sus necesidades, de sus urgencias, de sus sufrimientos y también de sus alegrías, pero también estaré yo, como su obispo, de donde procede, acompañando su caminar en la medida que usted lo requiera, porque cada obispo es autónomo en su diócesis, y esa autonomía, por supuesto, nosotros la respetamos, pero estamos ahí para ayudarlo, para acompañarlo”.Finalmente monseñor José Mario Bacci Trespalacios, obispo de la Diócesis de Santa Marta, quien ejerció como administrador apostólico de El Banco desde enero de 2023, agradeció al clero, los religiosos y fieles por su acogida durante este tiempo. Expresó:“Monseñor Dimas, aquí está el pueblo de Dios, de esta Diócesis de El Banco puesto en tus manos y en tu corazón, para que seas para ellos también reflejo de Jesucristo, Buen Pastor”.Vea a continuación la transmisión de la posesión canónica:

Vie 6 Sep 2024

Proteger la vida, vencer la indiferencia, disponerse al diálogo y conservar la institucionalidad: llamados de los obispos al pueblo colombiano

Preocupados por las múltiples comunidades que en Colombia continúan afectadas por la violencia y el conflicto armado, así como por la compleja situación social y política que se ha vivido en los últimos días a nivel nacional, los obispos colombianos hacen un nuevo llamado para que los diferentes actores y sectores de la sociedad consideren el valor y la urgencia del diálogo sincero para construir un proyecto común de país, uno que conduzca hacia el logro efectivo de la paz, "que es un clamor suplicante y exige compromiso permanente".El mensaje lo envían también en el contexto de la Semana por la Paz que, en este año 2024, se celebrará del 8 al 15 de septiembre bajo el lema "Uniendo voces construimos país". La celebración estará animada por todas las arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos del país, así como por diferentes organizaciones sociales. Los prelados piden aprovechar este contexto para reflexionar y llevar a cabo acciones que privilegien la escucha, permitan superar la polarización y buscar la fraternidad.De acuerdo con los obispos, la coyuntura actual del país pide a todos aprender, especialmente, cuatro lecciones. En el texto las describen así:"- Cuidemos y protejamos, en todo momento, la dignidad e integridad de la vida humana: ¡Que pare todo atentado y homicidio!- Desmontemos el lenguaje polarizante que descalifica al otro y genera odio: ¡Escuchémonos con respeto para llegar a acuerdos!- Seamos sensibles al sufrimiento de los más pobres y vulnerables que siempre terminan siendo los más afectados: ¡Venzamos la indiferencia!- Valoremos y conservemos la institucionalidad estatal y social: ¡Que cada persona se sienta realizada en sus más profundos anhelos y las familias encuentren un entorno favorable para el desarrollo humano integral!"Vea la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Germán Medina Acosta:

Jue 5 Sep 2024

Obispos colombianos dieron el primer paso hacia la consolidación de la pastoral indígena

Por primera vez, los obispos de las arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos de Colombia donde hay mayor presencia de comunidades indígenas, se reunieron para analizar juntos el contexto de sus territorios en esta dimensión, el estado de la pastoral indígena en el país; así como las oportunidades y desafíos para su fortalecimiento. Aunque desde hace muchos años, diversas jurisdicciones han tenido múltiples espacios de trabajo con los pueblos originarios, los obispos colombianos identificaron la necesidad de dar un paso adelante.En la reunión, que se llevó a cabo entre el 2 y el 3 de septiembre en la sede de la Universidad Santo Tomás en Bogotá, participaron 14 obispos. Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán, lideró la convocatoria y animó el desarrollo del encuentro. También estuvo presente el padre Carlos Alberto Zuluaga Benjumea, director del Área de Etnias del Centro Nacional Misionero de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). Además, para enriquecer la reflexión con sus protagonistas, dos miembros de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), fueron invitados a compartir con los prelados detalles de la situación actual de sus comunidades.Monseñor Sánchez destacó la importancia del encuentro para conocer específicamente las iniciativas que se adelantan en cada Iglesia particular, de acuerdo a las visiones y realidades de las etnias y pueblos indígenas allí presentes:“Teníamos una deuda como obispos de una conversación seria, profunda, ampliada sobre el tema de la pastoral indígena. Cada uno de nosotros, en nuestros territorios, en los que los pueblos indígenas que estamos, salimos adelante con iniciativas muy, muy particulares, con las tradiciones que tiene una Iglesia sobre esa pastoral específica…Hacernos conscientes de la responsabilidad enorme que tenemos frente a nuestros pueblos indígenas, sus luchas, sus dolores, sus reivindicaciones, sus procesos y el papel que nosotros desde el Evangelio tenemos que poner en ese camino”.El padre Carlos Zuluaga del Área de Etnias de la CEC, dimensionó la importancia de que la Iglesia inicie este camino. Afirmó que Colombia tiene, por lo menos, 64 etnias, “que son 64 pensamientos diferentes y que son 64 maneras en su cosmovisión y en su cosmogonía de ver la vida”, remarcó.“Adentrándonos en este caminar, entonces vamos a un encuentro de espiritualidades. Sí, donde la Iglesia particularmente tiene una propuesta que es la que el Señor nos ha dado. Adentrarnos como en esta diferenciación, para que en ese encuentro se vaya inculturizando el Evangelio, pero desde la interculturalidad que es aprender, aprender, tener de alguna manera el reconocimiento de que ellos son diferentes, que piensan diferente, que tienen una espiritualidad y que esa espiritualidad no pelea con la nuestra o con todo lo que es la evangelización, sino que el Evangelio llega a encarnarse porque allí ya está lo que llaman las Semillas del Verbo”, agregó el padre Carlos.Los siguientes pasosDesde esa mirada, sobre los resultados y propósitos trazados al cierre de este encuentro, monseñor Omar Sánchez señaló que lograron plantear una ruta común que contempla la realización de un próximo encuentro de escucha ampliado, esta vez, contando con la participación de delegados de pastoral indígena y sacerdotes indígenas. De tal forma que se pueda llegar a un conceso más adaptado a la realidad, que facilite la definición de líneas de trabajo de la pastoral indígena a nivel nacional.Posteriormente, adelantarían una fase de discernimiento, a partir de la cual puedan construir unas líneas generales que orienten la pastoral indígena en Colombia; finalmente se daría la etapa de implementación y aplicación.“Minga dentro, minga fuera”En cuanto a los temas concretos que considerarían inicialmente en este proceso, los obispos han distinguido situaciones propias de la misión de la Iglesia y otras, de la realidad social, ambiental y política de estas comunidades en las cuales también la Iglesia puede aportar. El Arzobispo de Popayán los categorizó como temas “minga fuera” y temas “minga dentro”.“Minga dentro: lo nuestro es el nombre de Jesús como Salvador, dar la buena noticia de Jesús en nuestros pueblos indígenas: acompañar a los que ya son cristianos católicos aferrados a nuestra fe con unas expresiones hermosas de nuestra fe católica, recuperar a tantos cristianos católicos de nuestros pueblos que tienen esta fe pero la tienen fría (…) Minga fuera, grandes temas como el ambiental, la protección de la casa común, el gran tema de la paz en la que ellos y nosotros estamos; otros como su cultura, identidad y espiritualidades”, expresó el arzobispo de Popayán.Durante el encuentro también se destacó la necesidad de buscar estrategias para fortalecer la pastoral vocacional en medio de las comunidades indígenas, lograr que la Iglesia se acerque más a su cultura. Esto implica superar retos como la dispersión territorial, la escasez de sacerdotes en algunas Iglesias particulares y la superación de barreras dialécticas.También se definió la importancia de aportar desde la Iglesia en la educación en valores y elementos que les permitan a los miembros de estos pueblos originarios construir o fortalecer sus proyectos de vida. Así mismo, buscar estrategias para fortalecer la pastoral vocacional en medio de ellos.Por su parte, el padre Arnulfo Moreno Quiñones, pro-vicario del Vicariato Apostólico de Guapi, donde tienen comunidades indígenas en los cuatro municipios que conforman su jurisdicción, destacó que allí el trabajo con los pueblos originarios lo han venido adelantando, especialmente, a través de comunidades religiosas y de la pastoral social.“Hace muchos años atrás teníamos religiosos y religiosas trabajando directamente en las comunidades indígenas. Ahora no tenemos ningún religioso ni ninguna religiosa, pero hemos estado allí (…) Salió la cuestión de la escasez de vocaciones. De hecho, los indígenas en general se identifican, dicen o son católicos y ellos en su vivencia de la espiritualidad, se acercan a nosotros como Iglesia Católica a pedir, sobre todo, el sacramento del Bautismo".El padre Quiñones también destacó la cercanía y aceptación que tiene la Iglesia entre muchas de estas comunidades indígenas, evidenciada, por ejemplo, en la devoción a los Santos Católicos:“En nuestra jurisdicción eclesiástica, ellos son muy devotos del Señor, de la Buena Esperanza. Entonces ellos acuden frecuentemente en sus necesidades a esta, a este santo, a esta imagen, el Señor de la Buena Esperanza es una gran oportunidad que yo pienso que podemos aprovechar para acercarnos más. Además de otras festividades que también celebran San Juan Bautista, Santa Rosa, la Niña María”.Sin embargo, el sacerdote también indicó que, para poder fortalecer la labor evangelizadora, se deben fortalecer aún más los lazos con las autoridades espirituales e institucionales de estas comunidades.Higinio Obispo González, Asesor de la Secretaría General de la Organización Nacional Indígena de Colombia, fue uno de los líderes indígenas invitados al espacio. Higinio destacó la relevancia de este espacio; valoró el interés y la apertura de los obispos frente al tema. En el espacio, expuso los principales procesos que se están llevando a cabo a nivel organizativo, así como realidades de los diversos pueblos y territorios:“También es importante en el sentido que hacía mucho rato no teníamos este tipo de diálogo, sobre todo con los obispos. Yo creo que hay una necesidad de cómo conjugamos una visión y otra. Y la Iglesia siempre ha estado en disposición de acompañar a nuestros pueblos indígenas y de eso estamos muy agradecidos, pero también porque en este momento es importante que la Iglesia renueve las posibilidades realmente de cómo trabajar en el proceso organizativo, acompañando en sus acciones a estos pueblos”, así lo describió Higinio.Vea a continuación el informe audiovisual: