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Episcopado al día

Vie 19 Jul 2024

Masivo acompañamiento a monseñor Édgar Aristizábal Quintero durante su posesión como nuevo obispo de la Diócesis de Duitama-Sogamoso

En la mañana de este viernes, 19 de julio, tras haber pastoreado durante siete años la Diócesis de Yopal, monseñor Edgar Aristizábal Quintero, tomó posesión canónica de la Diócesis de Duitama-Sogamoso. El acto litúrgico se celebró en la Catedral San Lorenzo Mártir del municipio de Duitama. Como signo de fraternidad y comunión, en este momento especial, al prelado lo acompañaron 26 obispos de diferentes regiones del país. El Nuncio Apostólico, monseñor Paolo Rudelli, presidió el rito. Varios familiares, cerca de 130 sacerdotes, los diáconos, religiosos, religiosas de la diócesis; autoridades municipales y cientos de fieles, acogieron masivamente a su nuevo pastor. Monseñor Edgar Aristizábal se convierte en el sexto obispo de esa diócesis que peregrina en 24 municipios de Boyacá.Al obispo le fue asignado este nuevo encargo pastoral por parte del papa Francisco el pasado 24 de mayo. Por designación del Colegio de Consultores, desde el 03 de marzo de 2023, era el padre Óscar Iván Pinzón Bonilla, quien ejercía como administrador de esa jurisdicción. Esto, luego de que monseñor Misael Vacca Ramírez, anterior obispo de Duitama-Sogamoso, fuera nombrado Arzobispo de Villavicencio por parte del pontífice.Al introducir la celebración, el padre Óscar Pinzón, le dio la bienvenida al nuevo obispo y lo contextualizó sobre la riqueza social, comunitaria y pastoral de esa Iglesia particular. Destacó la profunda religiosidad popular que allí se vive “a flor de piel”. Afirmó que llega a una diócesis que ha insistido mucho durante los últimos años la necesidad de misionar.“Si este tiempo de sede vacante hasta su llegada fue vivido como un Adviento por la Iglesia diocesana, esperamos que este nuevo amanecer sea todo un “kairós”. Precisamente como tiempo de gracia hemos vivido estos días de espera que nos han separado de su llegada. La Providencia nos ha permitido conocer por primera vez en nuestra historia, el ministerio de un administrador diocesano, el aquí suscrito en esta administración. Y hemos aprendido a caminar colegiadamente, hoy diríamos sinodal. Este ejercicio me ha permitido personalmente con figurarme más aún con Jesucristo, Pastor de misericordia, por medio de la escucha y de la paciencia, sobre todo de la paciencia. Quisiera agradecer a mis hermanos presbíteros y de manera especial al Colegio de Consultores. Pido perdón por las faltas cometidas y me pongo a disposición de mi nuevo pastor”, expresó el presbítero.Previo a lectura de las letras apostólicas con las cuales el papa Francisco comunica solemnemente el nombramiento de monseñor Edgar como obispo de Duitama-Sogamoso, el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, compartió un saludo en representación del Santo Padre. Invitó a los miembros de esa Iglesia particular a acoger a su nuevo obispo y a trabajar junto a él con generosidad, en armonía y comunión eclesial. Destacó, de manera especial, el acompañamiento de los demás obispos en la ceremonia.“Es un momento sencillo, pero de profunda comunión eclesial. La Iglesia está fundada sobre la fe de los apóstoles. Es el sucesor del apóstol San Pedro, el papa Francisco, quien, en virtud de su primado, confía a monseñor Edgar esta porción del pueblo de Dios para que la pastoree en nombre de Cristo. La presencia de todos los señores obispos nos dice que este ministerio se desarrolla en el marco de una comunión que se expande a la Iglesia de esta región de Boyacá”.En la homilía, tras saludar y agradecer a los presentes, monseñor Edgar afirmó que asume con fe, humildad y obediencia la nueva misión que se le ha encomendado en esa Iglesia boyacense. Recordó la esencia de la vocación que tenemos todos, como hijos de Dios, discípulos y cristianos, así como la necesidad de trabajar por la vida y la dignidad. “La historia de salvación es bellísima. Dios sigue actuando y hoy se hace presente cuando pone su mirada en esta iglesia particular y me pide a mí como obispo y pastor, venir a acompañar esta porción del pueblo de Dios. Vengo con fe, con humildad, en obediencia. Y en comunión con todos. Seguir esta gran tarea, este gran reto evangelizador. Por eso les invito para que, a la luz de la Palabra de Dios, pensemos una y otra vez aquí no hay que inventar cosas, porque ya la gracia está dada. Es simplemente recordar ese gran compromiso que tenemos como discípulos y como testigos de Cristo en esa gran misión, en este camino sinodal, como insiste una y otra vez el Santo Padre, el papa Francisco”, anotó el obispo.El prelado también centró su reflexión en la necesidad de seguir a Jesús, Buen Pastor, ayudando en el anuncio del Reino; en la comunión, en la celebración de fe, en el servicio de la caridad; además, en la importancia de seguir caminando juntos con actitud sinodal.“El Buen Pastor conoce a sus ovejas y a cada una las llama por su nombre. “Él hizo de mi boca una espada muy afilada”: El Señor no solo nos da un nombre y nos llama, sino que nos equipa para la tarea. La tarea a la que nos llama, es a armarnos con la espada de la Palabra a anunciarle. Porque el reino de Dios es una realidad que se anuncia; se anuncia sin miedo, con alegría, con esperanza, con valentía, sacudiéndonos el cansancio, el desánimo y las decepciones; se anuncia con la palabra y con la vida; se anuncia con la obediencia”, agregó monseñor Aristizábal.Como lo hizo al final de su homilía, previo a su llegada a la Diócesis de Duitama-Sogamoso, monseñor Edgar Aristizábal compartió algunos detalles de su vida personal, vocación y servicio pastoral con el equipo de comunicaciones de la Diócesis de Yopal. Allí, además de agradecer a todos los miembros de la Iglesia que peregrina en el Casanare, los animó a seguir adelante y se encomendó a sus oraciones:“Esta es una región maravillosa, de muchas posibilidades, no dejemos apagar esa gracia de Dios. Trabajemos, cada vez más, por las familias, por los jóvenes y los niños, aún tenemos esa experiencia de amor y de fe. Los animo a seguir y les pido que recen por mí, para que Dios me siga ayudando en esta bella misión, porque nosotros no nos hacemos, ni diáconos, ni sacerdotes, ni obispos, para servirnos; sino para servir en nombre de Cristo, Buen Pastor, a la humanidad y para, con la gracia del Espíritu Santo, llevar ese mensaje al mundo entero”. Vea a continuación la transmisión de la posesión canónica de monseñor Edgar Ariatizábal Quintero en la Diócesis de Duitama-Sogamoso:

Jue 11 Jul 2024

El papa Francisco designó a monseñor Orlando Olave Villanoba como obispo de la Diócesis de Ocaña

Este jueves, 11 de julio, la Santa Sede dio a conocer el nombramiento de monseñor Orlando Olave Villanoba como nuevo obispo de la Diócesis de Ocaña. Desde el 20 de mayo de 2017, el prelado venía pastoreando la Diócesis de Tumaco; por designación del Santo Padre, pasará de acompañar a las comunidades de esta Iglesia particular del pacífico nariñense, a una porción de la Iglesia que peregrina entre la región del Catatumbo, en Norte de Santander, y el departamento del Cesar.Entre abril del 2021 e inicios del 2023, la Diócesis de Ocaña tuvo como obispo titular a monseñor Luis Gabriel Ramírez Díaz, quien falleció el 8 de enero de ese año. Desde entonces, monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, arzobispo de Nueva Pamplona, se ha venido desempeñando como su administrador apostólico.La Diócesis de Ocaña fue erigida el 26 de octubre de 1962. Actualmente cuenta con cerca de 50 parroquias, la mayoría de ellas, ubicadas en zona rural. Esta Iglesia particular también tuvo como pastor, por cerca de 6 años, al recién electo vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, actual arzobispo de Tunja.Ahora será monseñor Orlando Olave, nacido en Barrancabermeja (Santander), amplio conocedor de las realidades pastorales y sociales de esa región, quien asuma dicha misión.Biografía:Monseñor Orlando Olave Villanoba nació en Barrancabermeja, el 28 de enero de 1969. Hijo de Luis Ricardo Olave y Ana Victoria Villanoba. Fue educado en el seno de una familia tradicionalmente religiosa.Cursó los estudios de Filosofía en el Seminario Mayor de Bucaramanga y los de Teología en el Seminario San Carlos Borromeo de San Gil. Realizó un Diplomado de Pastoral Juvenil en el Instituto Teológico para América Latina (ITEPAL) y la Licenciatura en Teología, con énfasis en Pastoral Juvenil y Catequesis, en la Pontificia Universidad Salesiana de Roma, en el 2009.Fue ordenado sacerdote el 5 de diciembre de 1998 en la Catedral de Barrancabermeja, incardinándose en esta diócesis.Entre los roles que ha desempeñado en el ejercicio de su ministerio, se destacan:•Vicario Parroquial en la Santísima Trinidad, Sabana de Torres - Santander (diciembre 29 de 1998).•Capellán del Colegio Madre de la Esperanza, Sabana de Torres (febrero l5 de 1999).•Párroco en Jesús María, Barrancabermeja (diciembre 27 de 1999).•Capellán del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de las Religiosas Bethlemitas, Barrancabermeja (febrero 15 de 2000).•Capellán del Seminario San Pedro Claver, Barrancabermeja (enero 21 de 2002).•Vicario Parroquial en El Señor de los Milagros, Barrancabermeja (octubre 26 de 2002).•Coordinador de la Comisión Diocesana de Pastoral Juvenil (febrero l7 de 2003).•Administrador Parroquial en La Sagrada Familia, Barrancabermeja (agosto 4 de 2003).•Miembro del Consejo Presbiteral Diocesano (febrero l5 de 2005).•Estudios en Roma para la Licenciatura en Teología (agosto 8 de 2006).•Párroco de la Catedral La Inmaculada, Barrancabermeja (octubre 10 de 2009).•Director Diocesano de Catequesis (agosto 4 de 2010).•Director General de la obra diocesana Seminario San Pedro Claver, Barrancabermeja (septiembre 30 de 2010).•Miembro del Consejo de Gobierno de la Diócesis (Octubre 15 de 2012).•Vicario de Pastoral (septiembre 9 de 2013).•Miembro del Consejo Presbiteral Diocesano (febrero 18 de 2014).•Miembro de la Junta Directiva de la Fundación Instituto Cristiano de Promoción Campesina ICPROC (enero 26 de 2015).El 18 de marzo de 2017 el papa Francisco lo nombró obispo de la Diócesis de Tumaco; el 6 de mayo recibió la ordenación episcopal por parte del Nuncio Apostólico Ettore Balestrero. Tomó posesión de la sede asignada el 20 de mayo de 2017.

Vie 5 Jul 2024

El papa Francisco nombra obispos para las diócesis de Quibdó y San Vicente del Caguán

Este viernes, 5 de julio, la Santa Sede dio a conocer el nombramiento de dos nuevos obispos para Colombia. El padre Wiston Mosquera Moreno es designado por el papa Francisco como obispo de la Diócesis de Quibdó y el padre William Prieto Daza, obispo de la Diócesis de San Vicente del Caguán.El padre Wiston Mosquera se venía desempeñando como Vicario General de la Arquidiócesis de Cali desde el año 2017 y párroco de la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol desde el 2018. El padre William Prieto, sacerdote de la Arquidiócesis de Villavicencio, ejercía como párroco de la Iglesia “Nuestra Señora del Carmen”, en el municipio de Restrepo (Meta).En el caso de la Diócesis de Quibdó, desde julio del año 2022, monseñor Mario de Jesús Álvarez Gómez, obispo de la Diócesis de Istmina-Tadó, venía acompañando esa Iglesia particular del departamento del Chocó en calidad de administrador apostólico. Entre enero del 2013 y abril del 2022, monseñor Juan Carlos Barreto Barreto, actual obispo de Soacha, fue ejerció como su obispo titular.En lo que respecta a la Diócesis de San Vicente del Caguán, ubicada en el departamento del Caquetá, desde el año 2021, monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo, arzobispo de Florencia, ejercía como su administrador apostólico. Entre febrero de 1999 y marzo de 2021 fue el recién nombrado presidente del Episcopado Colombiano, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, actual arzobispo de Cartagena, quien pastoreó esa Iglesia particular.Biografía del padre Wiston Mosquera MorenoEl padre Wiston Mosquera Moreno nació en Andagoya (Diócesis de Istmina-Tadó) el 17 de marzo de 1967. Cursó sus estudios de filosofía y teología en el Seminario Mayor San Pedro Apóstol de Cali y fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Cali el 19 de marzo de 2005.Estudió teología de la Pontificia Universidad Bolivariana y cursó su licenciatura en filosofía y ciencias religiosas en la Universidad Católica Lumen Gentium de Cali.Entre sus encargos pastorales, se destacan:Vicario Parroquial de Nuestra Señora del Rosario en Jamundi - Valle (2005).Párroco en Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Robles- Valle (2006- 2011).Párroco del Señor de los Milagros en Cali (2011-2012).Rector del Santuario de la Divina Misericordia en Cali (2012-2017).Vicario Episcopal para la zona Oriente (2012-2017); Vicario General (2017-hasta la fecha).Párroco en la Catedral San Pedro Apóstol de Cali (2018-hasta la fecha).Biografía del padre William Prieto DazaEl padre William Prieto Daza nació en Bogotá el 26 de diciembre de 1974.Se graduó como médico cirujano de la Universidad Javeriana (1997), con especialización en anestesiología (Universidad Nacional - 2001).Cursó sus estudios de filosofía en el Seminario Siervos del Espíritu Santo de La Ceja (Antioquia) y de Teología en el Seminario Nuestra Señora del Carmen de la Arquidiócesis de Villavicencio.Fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Villavicencio el 21 de marzo de 2013.Obtuvo la licenciatura de Psicología en el Instituto de Psicología de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (2017).Entre sus servicios pastorales, se destacan:Vicario Parroquial en la Parroquia de La Inmaculada Concepción, en Restrepo, Meta (2013).Estudiante en Roma (2013-2017).Vicario Parroquial en María Madre de la Iglesia de Villavicencio (2017).Vicario General y Párroco en María Madre de la Iglesia de Villavicencio (2018-2023).Párroco en Nuestra Señora del Carmen, en Restrepo, Meta (2023 a la fecha).

Jue 4 Jul 2024

Obispos colombianos llaman a la renovación y a la unidad, por la vida y la búsqueda del bien común

Los obispos exhortan a los colombianos a renovar la mente para construir una nación unida, reconciliada y en paz, “superando la lógica del individualismo y la búsqueda egoísta de bienes particulares”. Afirman que Colombia no se puede acostumbrar a la violencia, al debilitamiento de la institución familiar y de la obra educativa; tampoco “a la polarización política e ideológica que hunde en incertidumbre al país”. Además, ratifican su disposición para ayudar a fortalecer vínculos entre distintos actores; así como su compromiso con la búsqueda de caminos que conduzcan al desarrollo integral.El mensaje de los obispos se produce en el contexto de su CXVII Asamblea Plenaria, encuentro que desarrollan en Bogotá desde el pasado 1 de julio. Tras realizar diversos discernimientos sobre la realidad social del país, los obispos ponen de manifiesto su preocupación por la intensificación de la corrupción, el narcotráfico y la violencia que en diversas regiones, entre ellas, el suroccidente, amenaza la vida, la equidad y la justicia. También, por la exposición de niños y jóvenes a los peligros de “crecer sin orientación moral, tristes y sin esperanza”.“Si bien es cierto que estamos en una sociedad pluralista, también se ha de considerar que la defensa a ultranza de posiciones que no aceptan la confrontación, ajenas a un proyecto común de país, en nada ayuda a la consecución de la paz”, expresan los obispos a propósito de la polarización.A partir de estas preocupaciones, como pastores, e inspirados en la Carta de San Pablo a los Romanos, hacen una llamado a los colombianos por la esperanza de la renovación, “de forma que puedan distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto" (12, 1-2).Ante la violencia y la corrupción, ““lo bueno, lo agradable y lo perfecto” consiste en reconocer la infinita dignidad de cada persona y el cuidado que le es debido; en proteger las instituciones legalmente constituidas que son la base de nuestra democracia; en hacer respetar nuestra casa común, tan rica de bienes materiales, ambientales, culturales y saberes ancestrales”.Ante el debilitamiento de la institución familiar y de la obra educativa, ““lo bueno, lo agradable y lo perfecto” es apoyar a las familias en su crecimiento espiritual, emocional y social, así como asegurar un modelo educativo capaz de promover los valores de la responsabilidad, el amor, la verdad, la solidaridad, la justicia y la equidad”.Ante la división, ““lo bueno, lo agradable y lo perfecto” es reconocer con humildad la diversidad de pensamientos y visiones, y la rica posibilidad que ofrece el diálogo sincero y profundo. A pesar de las diferencias es posible estrechar lazos de amistad social, generar una auténtica cultura del encuentro, mirar más allá de intereses particulares o grupales y entrever el mayor bien para todos, confiando, además, en que los liderazgos en favor del bien común son posibles”.Finalmente, los obispos reafirman su disposición a la escucha y al diálogo; así como su compromiso por aportar a la búsqueda del bien común.“Seguiremos, con la fuerza de la fe, ofreciendo misericordia y proponiendo la buena noticia de Jesucristo, seguros de que en Él ninguna esperanza queda defraudada. Convencidos de que toda persona es un potencial de esperanza, invitamos a cada compatriota para que contribuya, con sus dones, en la construcción de un mejor país”.Los prelados concluyen el mensaje recordando que el cierre de su CVXII Asamblea Plenaria coincide con el inicio del XIII Congreso Nacional Misionero, encuentro que se desarrollará del 5 al 7 de julio en la Pontificia Universidad Javeriana. “Evento en el que recordamos a tantos hombres y mujeres que en nuestra tierra han entregado sus vidas por la causa del Evangelio. Renovaremos nuestro compromiso de contribuir al bien de Colombia siendo testigos de la fe y pregoneros de la gracia del buen Dios por todos los rincones de nuestro territorio y más allá de nuestras fronteras”.En 'Así Va la Asamblea' ea a continuación la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Germán Medina Acosta. Además, entérese de otros detalles de la última jornada de la CXVII Asamblea Plenaria:

Mié 3 Jul 2024

Obispos colombianos conformaron sus comisiones episcopales para el trienio 2024-2027

Este miércoles, 3 de julio, se desarrolló la tercera jornada de la CXVI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano. Animados por la nueva Comunidad de Presidencia, los obispos continuaron con la toma de decisiones: definieron cómo quedarán conformadas las comisiones episcopales y quiénes serán los directores del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano.La jornada inició con la celebración de la Eucaristía, presidida por el nuevo vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, y concelebrada por monseñor Francisco Javier Múnera Correa (presidente) y monseñor Germán Medina Acosta (secretario general). Durante la homilía, el arzobispo de Tunja, recordó a sus hermanos en el episcopado la importancia de fortalecer la comunión eclesial. Expresó que no hay discipulado sin comunión y que la Iglesia atrae cuando vive en comunión. Recordó que, además de lugares eclesiales como las parroquias y movimientos apostólicos, las conferencias episcopales también son instancias en las que se debe vivir esa comunión.Posteriormente se llevó a cabo la conformación de las comisiones episcopales. Es decir, aquellos organismos de carácter permanente o transitorio, integrados por obispos, encargados de la animación, promoción y desarrollopastoraldesde áreas específicas de interés para la Iglesia. Algunos obispos tendrán continuidad, otros aportarán a la Iglesia desde comisiones diferentes.A partir de esta asamblea ya son 15 las comisiones que tendrá la Conferencia Episcopal de Colombia, pues una de las novedades es la reciente conformación de una nueva comisión permanente, se trata de la Comisión para la Cultura del Cuidado. Se trata de paso hacia adelante que dan los obispos en el camino de la atención y prevención de abusos y violencias en la Iglesia, es decir, en la consolidación del Sistema para la Cultura del Cuidado. De manera especial, este organismo quedó integrado por monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez (Presidente), monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez (obispo de Armenia), monseñor José Mario Bacci Trespalacios, CJM (obispo de Santa Marta) y monseñor Juan Fernando Franco Sánchez (obispo de Caldas).Al respecto, monseñor Nelson Jair Cardona, obispo de San José del Guaviare, expresó: “Desde hace tiempo se viene trabajando en toda la Iglesia por hacer de nuestras comunidades ambientes eclesiales cada vez más seguros. También la Conferencia Episcopal ha venido trabajando en esto y ya se habían conformado un Consejo Nacional de Cultura del Cuidado. Después se creó una oficina y ahora la Conferencia Episcopal ha querido establecer también una Comisión Episcopal para la Cultura del cuidado. ¿De qué se trata? Se trata de trabajar desde muchos ángulos, trabajar con muchas personas, justamente para que cada parroquia, para que cada colegio católico, para que cada diócesis, para que cada instancia de la Iglesia sea considerado como seguro para todos aquellos que se acerca. Que sea un ambiente de acogida, que sea un ambiente de protección para los menores, para los discapacitados, para tantas personas que requieren todo nuestro cuidado y afecto”.Frente a las demás comisiones, los obispos decidieron quiénes serán los encargados de presidirlas. En la nueva emisión de ‘Así va la Asamblea’, el informativo del Episcopado Colombiano, los designados presidentes para las comisiones episcopales de Matrimonio y Familia, Estado Laical y Comunicaciones, dan a conocer detalles de los desafíos y prioridades de trabajo que tendrán.En el marco de esta asamblea también se dio a conocer la ratificación del padre Raúl Ortiz Toro como secretario adjunto de la Conferencia Episcopal de Colombia. El presbítero de la Arquidiócesis de Ibagué venía dirigiendo los departamentos de Doctrina, y Promoción de la Unidad y del Diálogo; ahora apoyará directamente a la nueva Comunidad de Presidencia en su tarea de liderar el episcopado.A propósito de los pastores para los que esta es su primera asamblea episcopal, hablamos con monseñor Juan Manuel Toro Vallejo, recién ordenado obispo de Girardota. Este encuentro le ha permitido experimentar la fraternidad episcopal y conocer más de la realidad y el trabajo que adelantan sus hermanos en las diversas jurisdicciones eclesiásticas.“Ha sido un encuentro donde he podido respirar una fraternidad, una acogida por parte de todos para hacerlo sentir a uno hermano, para hacerlo sentir a uno que ellos caminan con con nosotros, en nuestras dificultades y en nuestras situaciones personales. Es maravilloso también poder hacer una lectura de la realidad de Colombia a través de lo que ellos hablan, de lo que piensan y en las reflexiones que hemos tenido a lo largo de estos días; y también cómo construir juntos una mirada en común sobre la manera como la Iglesia colombiana tiene que dar respuesta a estas necesidades”, expresó el prelado.Este jueves 4 de julio, los obispos clausurarán la agenda de trabajo de esta CXVII Asamblea Plenaria. Al cierre, producto de las reflexiones realizadas estos días, darán a conocer un mensaje final al pueblo colombiano.Vea a continuación le cuarta emisión de 'Así va la Asamblea':Encuentre aquí el listado de las Comisiones Episcopales para el trienio 2021-2024.

Mar 2 Jul 2024

Defensa de la vida, la familia y la educación: prioridades del episcopado colombiano, asumidas por los nuevos directivos

Durante la jornada de este martes, 02 de julio, en la CXVII Asamblea Plenaria, iniciaron las designaciones en cargos de corresponsabilidad por parte del Episcopado Colombiano. Los obispos eligieron a sus nuevos directivos para los próximos tres años (2024-2027). Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja, y monseñor Germán Medina Acosta, recién nombrado obispo de la Diócesis de Engativá, fueron designados para tal misión en calidad de presidente, vicepresidente y secretario general, respectivamente.Previo a la fase de elecciones, en plenaria, los obispos socializaron sus reflexiones del análisis de la realidad nacional realizado el día anterior, por regiones. La síntesis definió que temas como la defensa de la vida, la familia y la educación, serán líneas prioritarias para la acción de los pastores en Colombia, a la luz del Evangelio y con voz profética.En la jornada de la mañana, la anterior Comunidad de Presidencia, liderada por el cardenal Luis José Rueda Aparicio y por monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, presentó a la asamblea el informe de gestión con los principales retos, hechos y logros alcanzados entre el 2021 y lo corrido del 2024.Dicho informe dio cuenta de tres dimensiones desde la cuales esa presidencia buscó fortalecer el trabajo y la incidencia de la Iglesia colombiana para responder a los desafíos eclesiales y sociales del país, denominadas “Opciones para caminar juntos”: 1. Iglesia que vive la comunión y la participación. 2. Iglesia de discípulos misioneros. 3 Iglesia misericordiosa. Tras conocer su designación, los nuevos directivos expresaron gratitud a sus hermanos obispos la confianza depositada en ellos para acompañar y servir a la Iglesia, a cada una de las jurisdicciones de este país y a todo el pueblo de Dios, desde el servicio de liderazgo que presta la Comunidad de Presidencia a la Conferencia Episcopal. Frente al contexto del país, insistieron en la necesidad de aportar al fortalecimiento de la institucionalidad, así como en buscar caminos de reconciliación, paz y unidad.“Es un servicio, es una misión y la asumimos confiados totalmente en la Providencia del Señor y también contando con el apoyo, la colaboración, la solidaridad de todo el pueblo de Dios, especialmente de nuestros hermanos obispos”, afirmó el presidente electo, monseñor Francisco Múnera.Por su parte, monseñor Gabriel Ángel, ratificó que el análisis de la realidad del país hecho por el episcopado durante esta asamblea da cuenta de la fuerte incertidumbre que vive el país ante signos como los de la polarización y la violencia, pero también, de las potencialidades a partir de las cuales se puede avanzar hacia un país con mayores garantías y posibilidades de desarrollo integral.“Hay muchos signos de esperanza, mucha gente trabajadora. Creemos que en lo que debemos enfocar nuestro trabajo, especialmente de apoyo desde el Evangelio, es el respeto por la vida, la vida que es un don de Dios, la vida que es sagrada; por la familia, si tenemos familias sanas, tendremos una sociedad sana; y la educación. Los padres de familia tienen el derecho de elegir la educación más conveniente para sus hijos”, expresó el arzobispo de Tunja.El secretario general electo, monseñor Germán Medina Acosta, enfatizó en la esperanza que debe sembrar la Iglesia en el país. Además, ratificó el compromiso de la nueva presidencia de ofrendar su vida al servicio de la propuesta del Evangelio, especialmente por quienes más sufren en las regiones.“Queremos vencer la indiferencia y comprometernos desde las regiones, desde las diócesis, desde las distintas jurisdicciones eclesiásticas, a dar esa respuesta desde la perspectiva del Evangelio. Nuestra opción es la vida, como ya se ha dicho, nuestra opción es la no violencia, nuestra opción es tejer la comunión, la fraternidad entre todos nosotros”.Finalmente el nuevo presidente del episcopado colombiano, envió un contundente mensaje a los diferentes actores gubernamentales y líderes del país:“Queremos hacerle al país y en modo especial a todos los que tienen la responsabilidad de guiar los destinos de la patria, un llamado a trabajar mancomunadamente por la unión del país, construir un proyecto de nación que tanto bien nos hace, tanta necesidad tenemos de él; que fortalezcamos la institucionalidad y nuestra democracia, que seamos capaces de resolver nuestros conflictos a través de las vías del diálogo, de los consensos, de la conciliación y que, ante todo, conjuntamente, erradiquemos dos grandes males que afligen la patria: la violencia y la corrupción. Y con esos, en esas dos tareas, podemos empeñarnos todos para construir un país más equitativo, más solidario, más fraterno”, concluyó el arzobispo de Cartagena.Vea a continuación todos los detalles en la tercera emisión del informativo del episcopado colombiano, en el marco de la CVXII Asamblea Plenaria:

Mar 2 Jul 2024

Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena: nuevo presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia

Este martes 02 de julio, quedó conformada la nueva directiva de la Conferencia Episcopal de Colombia para el trienio 2024-2027. Los obispos eligieron a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena como presidente; monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja, como vicepresidente; y a monseñor Germán Medina Acosta, recién nombrado obispo de la Diócesis de Engativá, como secretario general.La decisión se produjo en el marco de CXVII Asamblea Plenaria que desarrollan los obispos colombianos esta semana en Bogotá. Monseñor Múnera sucede en el cargo al cardenal Luis José Rueda Aparicio; monseñor Gabriel Ángel, relevará al arzobispo de Popayán, monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos; y monseñor Germán, al también obispo auxiliar de Bogotá, monseñor Luis Manuel Alí Herrera, nombrado el 14 de marzo de este año como Secretario de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores.Monseñor Francisco Múnera es Misionero de la Consolata. Ejerce su ministerio episcopal desde el 11 de febrero de 1999, luego de el que papa Juan Pablo II lo nombrara Obispo Titular de Acque Nouve di Numidia y Vicario Apostólico de San Vicente-Puerto Leguízamo.El 30 de mayo de 2019, al ser elevado el Vicariato Apostólico de San Vicente del Caguán a diócesis, monseñor Francisco Javier fue designado primer obispo de esta Iglesia particular. El 10 de agosto de este mismo año tomó posesión en esta nueva diócesis.En el año 2021, el 25 de marzo, el papa Francisco lo nombró arzobispo de la Arquidiócesis de Cartagena; tomó posesión de la sede el 22 de mayo de 2021.Monseñor Gabriel Ángel Villa es de la Diócesis de Santa Rosa de Osos.Fue nombrado obispo de Ocaña por el papa Francisco el 15 de mayo de 2014. Su ordenación episcopal fue el 26 de julio de 2014, y tomó posesión de la sede asignada el 15 de agosto del mismo año. El 11 de febrero de 2020, el papa Francisco lo nombró Arzobispo de Tunja, tomando posesión de su cargo el 24 de marzo del mismo año.Monseñor Germán Medina es de la Arquidiócesis de Bogotá. El 11 de julio de 2021 fue nombrado por el papa Francisco como Obispo titular de Aradi y Obispo Auxiliar de Bogotá. Fue ordenado obispo el 14 de agosto de 2021, tomando posesión de su cargo. El pasado 29 de junio la Santa Sede dio a conocer la noticia de su designación como nuevo Obispo de Engativá.La anterior Comunidad de Presidencia, liderada por el cardenal Rueda Aparicio, dio a conocer la noticia oficial de esta elección a través de un comunicado.

Lun 1 Jul 2024

Espiritualidad, comunión y análisis regional: protagonistas en el primer día de la CXVII Asamblea de los Obispos Colombianos

Este lunes, 1 de julio, se desarrolló la primera jornada de la CXVII Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano en Bogotá. Un inicio lleno de espiritualidad, comunión y trabajo por grupos, con énfasis en el análisis del contexto del país, desde la realidad de las regiones que acompañan.La apertura se dio con la celebración de la Eucaristía presidida por el arzobispo de Popayán y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos. Durante la homilía, el prelado recordó el protagonismo del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y la necesidad de invocar su presencia para discernir, conducir y proyectar, en unidad, las decisiones que se tomarán durante esta asamblea electiva, que deben tener, según indicó, un sentido especial de servicio a la Iglesia y al país.Posteriormente, la instalación del encuentro la protagonizó el mensaje del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la CEC, a sus hermanos. En él evocó, particularmente, cuatro bienaventuranzas, a manera de motivación para que, como pastores, sepan responder a los desafíos eclesiales y sociales del país: “Bienaventurados los obispos que se esfuerzan por vivir la austeridad”, “Bienaventurados los obispos que animan con su vida la misión”, “Bienaventurados los obispos que llegan hasta las lágrimas en su servicio” y “Bienaventurados los obispos que afrontan sin amargura las tribulaciones”.Serán más de 40 los encargos de liderazgo que realizarán los obispos durante esta Asamblea 117. Entendiendo la importancia del momento y la necesidad de hacerlo a la luz del Evangelio, el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo emérito de Bogotá, dirigió una iluminación sobre los fundamentos espirituales de lo que significa discernir y elegir a sus hermanos obispos en cargos de responsabilidad. El purpurado lo hizo evocando algunos capítulos del Evangelio según San Marcos (Mc 3, 13-19) y del Libro de los Hechos de Los Apóstoles (Hch 1, 12-17, 21-26; Hch 6, 1-6).El cardenal Salazar también conectó este episodio electivo con las tres dimensiones que conforman la sinodalidad propuesta por el papa Francisco a la Iglesia: comunión, participación y misión. Recordó que, como pastores, deben ponerse al servicio del infinito amor de Dios por el pueblo; discernir los signos de los tiempos y tener presente que la Iglesia es testigo e instrumento de la salvación. Esto introdujo a los obispos en un momento especial de meditación personal y adoración en presencia del Santísimo Sacramento.El trabajo adelantado por el episcopado colombiano en la tarde de esta primera jornada se centró en el análisis de la realidad social del país por regiones; los aspectos allí abordaros también servirán de base para las decisiones que tomarán esta semana. Para ello, se dividieron en siete regiones, cada una conformada por dos provincias eclesiásticas: Bogotá-Tunja, Ibagué-Manizales, Florencia-Villavicencio, Bucaramanga-Nueva Pamplona, Medellín-Santa Fe de Antioquia, Cali-Popayán y Cartagena-Barranquilla.Tres preguntas guiaron dicho espacio: ¿Cuál es el problema social más arraigado en la región? ¿Cuáles son las características del país que desean ayudar a construir? ¿Cuáles son las principales líneas de acción para enfrentar el problema social identificado? Los encargados de moderar las reflexiones fueron los arzobispos. En el informativo ‘Así Va La Asamblea’, tres de ellos, comparten algunas de estas ideas: monseñor José Miguel Gómez Rodríguez, arzobispo de Manizales, monseñor Francisco Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja.También en esta emisión tres de los obispos nombrados en los últimos meses por el papa Francisco, entregaron su testimonio de lo que ha significado para ellos ser parte de esta primera asamblea: monseñor Alejandro Díaz García, obispo auxiliar de Bogotá, monseñor Dimas Antonio Acuña Jiménez, obispo electo de El Banco y monseñor Edgar Jesús Mejía Orozco, obispo auxiliar electo de Barranquilla. Conozca los testimonios a continuación: