Pasar al contenido principal

arquidiócesis de medellín

Vie 6 Feb 2026

La esperanza de un nuevo año pastoral

Por Mons. Ricardo Tobón Restrepo - Estamos dando comienzo en nuestra Arquidiócesis a los programas de un nuevo año pastoral. Ayer, dentro de la solemnidad de Nuestra Señora de la Candelaria, le hemos pedido a nuestra madre y patrona que intervenga para que podamos realizar con fe, comunión y frutos apostólicos el Plan de Pastoral que juntos hemos construido. Para asumir y vivir este momento, nos resulta muy útil tener presentes las reflexiones y recomendaciones que el papa León XIV ha hecho, el 19 de septiembre de 2025, en un discurso dirigido a la Diócesis de Roma precisamente al comenzar allí el año pastoral. Admira ver cómo el análisis y las propuestas llegan oportunos a nuestra realidad y propósitos.El Papa comienza pidiéndole a su diócesis que se abra al Espíritu que suscita la esperanza de una renovación eclesial capaz de revitalizar las comunidades para que crezcan en el camino evangélico, en la cercanía a Dios y en la presencia de servicio y testimonio. Luego añade: “El fruto del proceso sinodal…ha sido ante todo el impulso a valorizar los ministerios y carismas, apoyándose en la vocación bautismal, priorizando la relación con Cristo y la acogida de los hermanos, empezando por los más pobres, compartiendo sus alegrías y tristezas, esperanzas y luchas. De esta manera se destaca el carácter sacramental de la Iglesia”.Después, para inducir la forma de proceder, hace un análisis de la realidad de la Diócesis de Roma, que vale también para nosotros, indicando que debemos ser capaces “con la gracia de Dios de realizar obras evangélicas en un contexto eclesial marcado por numerosos desafíos, especialmente en la transmisión de la fe, y en una sociedad necesitada de profecía, con numerosos y crecientes casos de pobreza económica y existencial, con jóvenes a menudo desorientados y familias con frecuencia agobiadas”. Esto implica desarrollar un estilo que valore los dones de cada persona y entienda el rol del liderazgo, para que, en la comunión, se superen las oposiciones y los aislamientos.A continuación, indica que esto en términos concretos significa trabajar por la participación activa de todos en la vida de la Iglesia, señalando en este sentido la importancia de los órganos de comunión, que deben ser fortalecidos o creados si no existen. En este sentido, debemos pensar nosotros concretamente en los consejos pastorales parroquiales. Pues, como enseña el Papa, “estos ayudan al Pueblo de Dios a ejercer plenamente su identidad bautismal, a fortalecer el vínculo entre los ministros ordenados y la comunidad, y a guiar el proceso desde el discernimiento comunitariohasta las decisiones pastorales”.Habla también el Papa de las agrupaciones u organismos que conectan diferentes dimensiones de la vida pastoral y de los sectores pastorales como los que se dan entre parroquias vecinas. Advierte que existe el riesgo de que estas entidades pierdan su función como instrumentos de comunión y se reduzcan a tener algunas reuniones, para luego volver a la práctica de una pastoral de forma aislada según los límites parroquiales o los propios planes. Esto, evidentemente, tiene aplicación en nuestros arciprestazgos y en nuestras áreas de pastoral, donde necesitamos hacer un discernimiento comunitario, vivir la común responsabilidad bautismal, planificar juntos y promover iniciativas pastorales compartidas.Además, el Papa propone tener tres objetivos concretos. El primero, fortalecer la relación entre iniciación cristiana y evangelización, yendo más allá de un enfoque escolástico de la catequesis, acogiendo bien a los adultos que buscan los sacramentos y formando bien los catequistas. El segundoobjetivo es dar participación a los jóvenes y a las familias; esto conlleva una acogida empática, caminos personalizados según las situaciones vitales y estar atentos a nuevos aprendizajes. El tercer objetivo que recomienda es la formación a todos los niveles; no podemos engañarnos, afirma, pensando que en la situación que vivimos el simple continuar con algunas actividades tradicionales mantendrá vivas nuestras comunidades cristianas.Qué bueno poder motivarnos para dar el mejor impulso a este nuevo año pastoral con las orientaciones del Sucesor de Pedro, que nos garantizan fidelidad y unidad dentro del proyecto de Dios. Como también lo pide él, incrementaremos la formación en el conocimiento bíblico, la práctica litúrgica, el ejercicio de la ciudadanía, el acompañamiento del sufrimiento mental y la promoción de la justicia social. Así, nuestra Iglesia particular seconvertirá “en un seno que inicia a las personas en la fe y en un corazón que busca a quienes la han abandonado”.+ Ricardo Tobón Restrepo Arzobispo de Medellín

Lun 26 Ene 2026

En Medellín, monseñor José Camilo Arbeláez Montoya recibió la ordenación episcopal como obispo de Vélez

En una solemne celebración eucarística realizada en la Catedral Metropolitana de Medellín, monseñor José Camilo Arbeláez Montoya recibió la ordenación episcopal como nuevo obispo de la Diócesis de Vélez, jurisdicción a la que fue nombrado por el Papa León XIV el pasado 14 de noviembre de 2025.La celebración fue presidida por monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, quien actuó como obispo ordenante principal, acompañado por monseñor Mauricio Vélez García, obispo auxiliar de Medellín, y por otros 18 obispos de distintas jurisdicciones del país. Entre ellos, se encontraban monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, y monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de este organismo, como expresión de la comunión y colegialidad episcopal de la Iglesia en Colombia.El episcopado, una consagración para el servicio y la misiónDurante la homilía, monseñor Tobón subrayó que la ordenación episcopal “no es una simple transmisión de poderes litúrgicos, magisteriales o jurídicos”, sino una consagración que configura profundamente al obispo con Cristo Pastor y lo incorpora sacramentalmente a la sucesión apostólica. En este contexto, afirmó que se trata de una entrega total, que implica “vivir única y totalmente para servir”, en una profunda identificación entre la vida personal y la misión confiada.El Arzobispo de Medellín recordó que la unción recibida llama al obispo a anunciar el Evangelio y a llevar esperanza especialmente a los más pobres y heridos, y destacó que la misión eclesial solo se comprende desde la amistad con Cristo: “Existimos para servir a otros. Estamos enviados para dar un fruto que permanezca”.“Mira las personas que el Señor te entrega para amarlas”Dirigiéndose al nuevo obispo, monseñor Tobón lo invitó a asumir el ministerio episcopal desde la caridad pastoral y la confianza en la gracia de Dios. Lo exhortó a no dejarse dominar por el peso de las responsabilidades, sino a centrar su mirada en las personas y comunidades que le serán confiadas, particularmente en la Diócesis de Vélez, llamada a seguir creciendo en su tarea evangelizadora.Recordó además que el episcopado es un don que, aunque enriquece personalmente al consagrado, está orientado ante todo al servicio del Pueblo de Dios, y que la fidelidad a esta misión se sostiene en “la caridad que todo lo sufre y todo lo soporta, la caridad que no pasa jamás”.Acción de gracias y disponibilidad al servicio de la IglesiaAl finalizar la celebración, monseñor José Camilo Arbeláez expresó su gratitud a Dios por la vocación recibida, evocando el momento de su ordenación sacerdotal, ocurrida hace 30 años en la misma Catedral Metropolitana. “Hoy de nuevo me postro para unirme una vez más a Jesucristo, que me vuelve a llamar”, afirmó, reconociendo con humildad la responsabilidad que asume como obispo.Manifestó su agradecimiento al Papa León XIV por la confianza depositada en él y expresó su plena comunión con el Sucesor de Pedro y con la Iglesia universal. Asimismo, pidió la gracia de ser “un siervo fiel, guiado por la inspiración del Espíritu Santo”, capaz de reflejar el amor de Cristo en su ministerio pastoral.La vocación, una historia tejida en la familia y en la IglesiaEl nuevo obispo destacó el papel fundamental de su familia en su camino vocacional, afirmando que en ella aprendió “las primeras letras del alfabeto de la fe, la gramática del amor”. Agradeció también a sus formadores, a las comunidades parroquiales donde ha servido, a sus hermanos sacerdotes y a las distintas realidades eclesiales que han marcado su ministerio.De manera especial, expresó su gratitud a la Arquidiócesis de Medellín, a la Renovación Carismática Católica y a la Fundación “Pan y Paraíso”, donde ha acompañado durante años a niños de comunidades vulnerables, experiencia que —según afirmó— le ha permitido reconocer el rostro de Cristo en los más pequeños.Posesión en la Diócesis de VélezLa ceremonia de posesión canónica de monseñor José Camilo Arbeláez Montoya se llevará a cabo el próximo jueves 29 de enero en la Catedral Nuestra Señora de las Nieves del municipio de Vélez.

Jue 20 Nov 2025

Arquidiócesis de Medellín albergará la XI Copa de la Fe del 7 al 11 de septiembre de 2026: un encuentro de fe, fútbol y fraternidad sacerdotal

La Copa de la Fe, el torneo de fútbol más representativo del clero católico colombiano, ya tiene fecha y sede para su undécima edición: se jugará en la Arquidiócesis de Medellín del 7 al 11 de septiembre de 2026. La designación, ampliamente esperada entre los participantes, posiciona a la jurisdicción antioqueña como el escenario ideal de un encuentro que trasciende lo deportivo para integrarse profundamente en la vida de la comunidad.Lo que distingue este evento no son solo los goles, sino las acciones de fe que lo acompañan. Durante versiones anteriores, los sacerdotes han intercalado sus partidos con una importante labor pastoral que incluye jornadas de confesión masivas, visitas a enfermos, bendición de los hogares y encuentros de evangelización con diferentes actores sociales. Se espera que en Medellín, gracias a su vasta comunidad católica, esta tradición se fortalezca, llevando el mensaje de la Iglesia directamente a los hogares.Una sede estratégica para una Copa de la Fe en crecimientoLa ubicación central y conectividad de este territorio arquidiocesano facilitarán la llegada de numerosas delegaciones, incluyendo las de países como Ecuador, Venezuela y México, que han participado activamente en ediciones recientes. Además, la capital de Antioquia cuenta con una significativa infraestructura parroquial y deportiva, ideal para albergar a los más de 600 sacerdotes que suele convocar anualmente el torneo.La numerosa comunidad de fieles de la Arquidiócesis de Medellín no solo podrá apoyar el evento desde las gradas, sino que será la principal beneficiaria de las actividades de evangelización, fortaleciendo así el vínculo entre el clero y la comunidad.Antecedentes de campeones destacadosEn ediciones recientes, la Copa de la Fe ha visto surgir equipos fuertes a nivel deportivo. La Diócesis de Garzón ha demostrado una racha imponente al coronarse campeona en 2016, 2023 y 2024. Por su parte, la Arquidiócesis de Guadalajara (México) ha dejado clara su calidad al ganar los títulos de 2018 y 2022. La Arquidiócesis de Popayán es la actual campeona, tras alzarse con la victoria en la edición 2025, celebrada en Armenia. En diversas ocasiones, el equipo de la Arquidiócesis de Medellín también ha resultado finalista del torneo.Con todos estos elementos, la XI Copa de la Fe se perfila no solo como una actividad deportiva de gran impacto en la Iglesia, sino como un hito de fraternidad y evangelización que aprovechará el dinamismo de la jurisdicción antioqueña para celebrar la fe.

Vie 12 Sep 2025

La Esperanza se siembra en la familia: Monseñor Mauricio Vélez comparte claves en un nuevo ‘Diálogo en el Atrio’

Este jueves, 11 de septiembre, se estrenó el sexto episodio de ‘Diálogos en el Atrio’, el videoposcast de la Conferencia Episcopal de Colombia. En esta ocasión, el invitado especial fue monseñor José Mauricio Vélez García, obispo auxiliar de Medellín y Presidente de la Comisión Episcopal de Doctrina, quien se refirió a la esperanza en el seno de la familia, tema central de su libro “El pretexto de la manzana”, publicado el pasado mes de abril.Este diálogo, disponible en el canal de YouTube y la página de Facebook de la CEC, explora cómo la familia, como Iglesia doméstica, es el terreno fértil donde se aprende y practica la virtud de la esperanza, un pilar fundamental del Jubileo convocado por el Papa Francisco. Enfatiza en que la virtud de la Esperanza se vive y fortalece en el hogar, especialmente en tiempos complejos.“El pretexto de la manzana”: un manual para la familia sin excusasAl explicar el título, monseñor Mauricio Vélez se remontó al libro del Génesis:“El pecado original fue el querer ser como Dios, pero sin Dios”. Señaló que el problema no fue la manzana, sino la actitud de Adán: “Dios lo hubiera entendido. Pero… Adán tomó la posición más cómoda: la mujer que tú me diste. El pretexto”.A partir de esta reflexión, el obispo afirmó que el texto es una invitación a las familias de hoy: “No es tiempo de pretextos, es tiempo de asumir, de afrontar y de cuidar”. Afirma que los temas abordados en el libro reconocen la realidad de todos los miembros de la familia: hijos, esposos, padres, hermanos, suegros y abuelos.Monseñor Vélez recalcó que tener Esperanza no es ignorar las dificultades cotidianas de las familias:“No conozco un hogar que no tenga crisis…Lo más natural es asumir o vivir o experimentar una crisis. ¿Pero la pregunta es ante esa crisis yo qué puedo ir haciendo?”.La publicación se presenta como una herramienta metodológica sencilla, con reflexiones bíblicas y aplicaciones prácticas para la vida cotidiana.Claves para vivir la esperanza en el hogarDurante el diálogo, el Presidente de la Comisión de Doctrina de la Conferencia Episcopal ofreció consejos concretos para las familias:1.El matrimonio es un aprendizaje: “Nadie llega a un matrimonio experto… La esperanza nos lleva a entender que yo no puedo manejar el matrimonio con el vestido de las nupcias”.2. La comunicación y el respeto son esenciales: “La esperanza requiere poner al interior del hogar la comunicación, el respeto, el amor y la relación fraterna, humilde e interpersonal, sin egoísmos”.3. El propósito es la felicidad: “Yo me caso para ser feliz… tengo un hijo para que le dé sentido a mi existencia”. Una familia con esperanza “rema en una misma dirección: hacia la felicidad. Porque donde está la felicidad cabe la esperanza, y donde está la esperanza hay felicidad, y ahí está Dios”.¿Dónde conseguir el libro de monseñor Mauricio Vélez?El libro “El pretexto de la manzana” está a la venta en todas las librerías de El Minuto de Dios y a través de su página web (libreriaminutodedios.com). También se puede solicitar a domicilio contactando a los números WhatsApp: 317 369 07 97 - 320 303 36 76 o la línea fija: (604) 520 61 85.El rol de la Comisión de Doctrina y la formación en la feConsultado sobre el trabajo de la Comisión Episcopal que preside, monseñor Vélez afirmó también durante el diálogo que la doctrina no es solo para académicos, sino para el día a día de los padres. Alertó sobre hogares “desérticos en el tema Dios” y recalcó la urgencia de la formación cristiana: “De una bella y sana formación cristiana dependerá la capacidad de lucha, de conquista y de superación de cada miembro del hogar”.Recordó que el último insumo de reflexión publicado en “Actualidad Teológica” aborda cómo darle esperanza a la crisis, a la pobreza, a la soledad, haciendo un análisis de realidad de la situación colombiana desde la perspectiva de la esperanza, el cual está disponible el sitio web de la CEC.Vea el episodio de 'Diálogos en el Atrio' a continuación:

Vie 6 Jun 2025

Prevención de abusos: 420 consagrados y agentes pastorales de la Arquidiócesis de Medellín participaron en formación de la Conferencia Episcopal

"De una parte, lamentamos con tristeza, con vergüenza, situaciones que han ocurrido; y de otra miramos el futuro con alegría y esperanza". Este mensaje del arzobispo de Medellín,monseñor Ricardo Tobón Restrepo, sintetizó el objetivo de la jornada de“Iglesias particulares seguras y protectoras”: reconocer errores, entender la problemática y actuar para purificar.Se trata de la iniciativa pedagógica que viene adelantando desde hace tres años la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) en las provincias eclesiásticas del país. En esta oportunidad, el Seminario Mayor de la Arquidiócesis de Medellín fue sede del encuentro que congregó a 420 personas, entre obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos vinculados a distintas parroquias e instituciones de esta jurisdicción del departamento de Antioquia.La jornada se desarrolló entre el 28 y el 30 de mayo. Las conferencias y talleres fueron facilitados por miembros del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia, el Vicario judicial de la Arquidiócesis de Bogotá y la Coordinadora de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia. Además, cada día, la Arquidiócesis de Medellín propició distintos momentos de oración enfocados en la espiritualidad del cuidado.La convocatoria fue liderada por el Arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón Restrepo, y por su Obispo Auxiliar, monseñor Mauricio Vélez García."El abuso tiene un aliado: el desconocimiento"La doctora Milena Barguil, quien,desde el 2019, se desempeña como Oficial de Cumplimiento de la Delegación Arzobispal para la Protección de los menores de la Arquidiócesis de Medellín, fue una de las conferencistas del espacio. Su taller,“Develando el abuso”,enseñó a identificar señales de violencia, especialmente en niños, niñas, adolescentes y personas vulnerables.La abogada, quien también es miembro del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia, fue directa sobre la importancia de esta formación: "Uno de los grandes amigos que tiene el abuso sexual es precisamente el desconocimiento de lo que es el abuso. Y si no reconocemos esas situaciones y les damos el nombre, pues va a ser muy difícil generar entornos seguros".La doctora Barguil reconoció, además, que esta realidad de los abusos está presente en muchos entornos sociales; afirmó que la Iglesia también allí la Iglesia tiene una importante misión:“Los abusos están presentes en toda la sociedad y nosotros desde Iglesia abordamos de manera coherente y con mucho compromiso el reconocimiento de esas situaciones, para aportar desde nuestro ser a construir una sociedad que cada vez sea más segura y protectora para nuestros niños, niñas, adolescentes y personas vulnerables”.Formación que interpela: desde el derecho hasta la comunicaciónEl vicario judicial de Bogotá, monseñor Pedro Mercado, planteó los"Siete desafíos para la cultura del cuidado", entre ellos,"no minimizar las víctimas"y"romper la indiferencia". Mientras, el canonista Leonardo Cárdenas detalló los procedimientos para investigardelicta graviora(los crímenes más graves en derecho canónico)."La transparencia no es negociable", insistió el sacerdote, quien también es miembro del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado.La doctora Ilva Myriam Hoyos presentó varias charlas, entre ellas, “El caminar eclesial hacia el cuidado”, una conferencia que abordó los pasos que desde el año 2002 viene dando la Iglesia Católica en Colombia frente a los abusos en la Iglesia. Entre ellos, las Líneas Guía y las Líneas Operativas para la Cultura del Cuidado aprobadas por el Episcopado Colombiano; documentos que han orientado la implementación de estos procedimientos y protocolos de prevención y atención en las diferentes jurisdicciones e instituciones eclesiales.“Comunicación para prevenir, mitigar y sanar” fue el nombre de la charla-taller dirigida porLida Losada Castro, coordinadora de comunicaciones de la CEC. La periodista abordó orientaciones para asumir la comunicación como base fundamental para la construcción de la cultura del cuidado, entendiendo que es desde la interacción constructiva, asertiva y basada en la verdad donde esta cultura, como manera de “ser y hacer Iglesia”, adquiere sentido. Explicó cómo lenguaje puede“evitar la revictimización”y cómo la comunicación coherente y transparente puede ayudar a construir confianza; llamó a ser conscientes de que todos son voceros naturales de la Iglesia.“La comunicación no es un punto final, es el punto de partida y un camino transversal para generar relaciones de cuidado”, enfatizó la comunicadora."No somos espectadores": compromisos concretosLuz Yaneth Marín, coordinadora pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana, anunció:"Vinimos 14 personas para replicar esto en la universidad. Todos somos comunidad protectora".Junior Londoño, agente pastoral, añadió:"La cultura del cuidado es tarea de todos. Hoy sabemos que un abuso no es solo sexual: también el poder mal usado destruye".El peregrinar de la Arquidiócesis de Medellín hacia la cultura del cuidadoMonseñor Ricardo Tobón valoró los procesos locales que ha venido adelantando en este sentido la Arquidiócesis de Medellín:1. Oficina de recepción de denuncias:"En la curia diocesana se acogen quejas y reclamos con seriedad".2. Iniciativa de Buen Trato:"Se ha difundido en parroquias, colegios y grupos apostólicos para fomentar respeto, especialmente hacia niños y personas en vulnerabilidad".3. Capacitación permanente:"Nos vamos haciendo conscientes de que debemos sembrar esta cultura en toda la sociedad".Las jornadas de capacitación de “Iglesias particulares seguras y protectoras” fueron clausuradas en Medellín con una Eucaristía presidida por monseñor Ricardo Tobón. Durante su homilía, el prelado resaltó la importancia de la formación para seguir avanzando hacia esta urgente conversión y purificación en la Iglesia colombiana:“La Iglesia ha venido aprendiendo a manejar estos casos y por eso mismo, esta semana se hemos visto cómo los documentos emitidos van perfeccionando medios y métodos para actuar. Poco a poco se ha ido configurando un sistema, una organización y unos recursos para poder afrontar esto…Es una realidad dolorosa y vergonzosa que ha producido mucho dolor en la Iglesia…Porque de una parte es un cuerpo, el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Todos participamos y nos hacemos responsables no solo de los pecados personales, sino de los pecados de nuestros hermanos”, expresó el Arzobispo de Medellín.Con esta iniciativa, que se hace posible gracias al apoyo de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, la Iglesia colombiana reafirma su compromiso con la transparencia, la reparación y la construcción de“relaciones dinámicas que prevengan abusos”, como señaló la doctora Hoyos. Un paso más en su peregrinar hacia unacultura del cuidadoque, según monseñor Tobón,“sirve para construir un mundo mejor”. Como también lo describió monseñor Mauricio Vélez: "Es un momento de Iglesia, que nos compromete a todos y es un momento también que se encierra en el marco de la evangelización".Próximas jornadasLa próxima jornada se llevará a cabo en la Diócesis de Soacha; contará con la participación de las diócesis de Fontibón, Zipaquirá, Girardot y Facatativá. En el caso de Antioquia, en el mes de septiembre se realizará un nuevo ciclo formativo con miembros de las diócesis de Sonsón-Rionegro, Girardota, Jericó y Caldas, que también pertenecen a la provincia eclesiástica de Medellín.Vea a continuación los momentos y testimonios más destacados de la jornada en Medellín:

Mié 16 Oct 2024

Monseñor Ricardo Tobón explica el trabajo que adelantan bajo el módulo "Lugares" durante la tercera semana XVI Asamblea General del Sínodo

El arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón Restrepo, quien también fue designado por el episcopado colombiano para participar como padre sinodal en la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, dio a conocer detalles del trabajo que han venido adelantando en lo corrido de esta tercera semana durante la segunda sesión. El prelado explicó la metodología de trabajo y los frutos que se esperan, correspondientes al módulo o etapa denominada “Lugares” en el Instrumentum laboris(documento que orienta el encuentro). Sobre el tema central, monseñor Ricardo Tobón explicó: “Nos ocupamos de examinar un poco la relación entre las Iglesias Particulares y la Iglesia Universal, y mirar también los elementos con los que se construye y se formula la unidad en la Iglesia”.Recordó monseñor Ricardo que el trabajo desarrollado por los padres y madres sinodales durante la Asamblea Sinodal, y que pronto dará como fruto un documento final, es “serio y largo”, pero también muy interesante, “donde en primer lugar se escucha al Espíritu, luego se escucha el cuerpo de Cristo; la Iglesia que vive en todos los lugares del mundo”, afirmó.Además, el Arzobispo de Medellín, invitó a todos en la Iglesia colombiana a asumir este importante momento como una oportunidad para aprender a caminar juntos, a ser hermanos y a vivir un proceso sinodal en orden a la misión, sobre la que enfatizó: “La misión no la inventamos, nos la dio el Señor: llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra”.Vea a continuación el informe que envía el Arzobispo de Medellín:

Lun 26 Ago 2024

El XIV Congreso SINE en la Arquidiócesis de Medellín renovó las fuerzas de la Nueva Evangelización para Colombia

Entre el 16 al 19 de agosto se vivió el XIV Congreso del Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE) en la capital de Antioquia. Fueron tres días en donde, según indicó monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, el pueblo de Dios vivió la fe, la fraternidad y la esperanza, respondiendo a los llamados del Señor.En el encuentro participaron cerca de mil personas, entre ellas, laicos, sacerdotes, diáconos, seminaristas y obispos, representantes de 36 jurisdicciones eclesiásticas del país. Como signo de acogida y unión, cerca de 650 personas que llegaron de otras ciudades, fueron alojadas en casas de fieles medellinenses. El congreso tuvo lugar en la Pontificia Universidad Bolivariana.Eucaristía inaugural: “Al mundo le hace falta Evangelio”La jornada inició con la Eucaristía inaugural celebrada en la Catedral Metropolitana de Medellín el día viernes 16. Fue presidida por monseñor Ricardo Tobón. En su homilía, el prelado hizo énfasis en el acontecimiento que menciona Mateo 19, 3-12 donde Jesús deja Galilea, cuna del Evangelio, y se encamina a Jerusalén. Allí comparte sus enseñanzas sobre el matrimonio y el divorcio, donde también están implícitas las exigencias que implica para sus discípulos seguirlo.El Arzobispo de Medellín destacó este hecho porque la respuesta de Jesús, frente a la prueba que le hacen los fariseos es ir al principio, donde está el acto creador de Dios; ir a la fuente, es la proclamación del Reino de Dios que viene con poder. Por eso, según explicó monseñor Tobón, este Evangelio es un alegre anuncio de que, siguiendo a Cristo aquí y ahora, es posible actualizar el proyecto original de Dios.“Jesús quiere llevar hasta el fondo las posibilidades de la libertad humana, esto es una llamada profética que tiene un alcance profundo, el hombre solo debe ser lo que es, si busca primero el reino de Dios y su justicia”.Subrayó que Jesús mismo ha sido el más grande evangelizador y el primero de todos.; "lo ha sido hasta el final, hasta la perfección, hasta el sacrificio de su existencia terrena". A partir de su evangelización, de su vida, y sobre todo de su muerte y resurrección, Jesús convoca una comunidad para tenga vida en abundancia y para que vaya también a evangelizar, así lo explicó el prelado.“Solo Cristo es el camino, la verdad y la vida, solo Él tiene palabras de vida eterna, solo él es la esperanza y el futuro de la humanidad. No podemos despreciar la invitación de entregarnos con pasión por Dios y los hermanos, tenemos el mandato de ir hasta los confines del mundo para anunciar su nombre y su Evangelio. Por tanto, nos toca a nosotros ir al principio, nos toca entender”.Monseñor Ricardo Tocón también hizo referencia a la miseria que margina grandes grupos humanos, el subdesarrollo como realidad promotora de tensiones contra la paz, la violencia institucionalizada, las injustas desigualdades y diversas formas de opresión, narcotráfico, drogadicción que daña a las jóvenes generaciones, la mentira y la corrupción en todas sus formas, el vacío y la angustia en la que viven tantos hijos de Dios.“Sentir el dolor de tantos que viven sin fe y sin esperanza, descubrir la belleza y la grandeza de la misión, estamos llamados a entender, lo que le falta al mundo es Evangelio y por eso debemos ser discípulos misioneros”.El Arzobispo destacó que se deben percibir grandes cambios en la sociedad, en la vida, en la cultura, en la organización social del mundo y del país. También mencionó que debe haber una conciencia en cuanto al debilitamiento de la fe debido al secularismo, al hedonismo y al egoísmo. Recalcó que no se puede ignorar que la familia, que es uno de los tesoros más grandes de la sociedad, sufre situaciones adversas por el relativismo ético, la pobreza, la inestabilidad social, la ideología de género y la acción de ciertas fuerzas políticas.De acuerdo con monseñor Ricardo Tobón, en estos momentos la Iglesia está siendo invitada a purificarse y a ir a lo esencial. A construir una profunda unidad, a acrecentar el fuego misionero, a vivir sus opciones preferenciales por los pobres, las familias y los jóvenes, por lo cual no se puede ignorar los llamados del Espíritu.Mencionó también, que, en una época de cambios sin precedentes como esta, hay una única oportunidad para aportar los valores del Evangelio en la construcción de una nueva cultura.“Nunca es más fértil la evangelización que cuando hay necesidad de ella. Por lo que, no debe haber espacio para la división dentro de la Iglesia”.Monseñor Ricardo enfatizó que al mundo le falta Evangelio, razón por la que hay urgencia de ser discípulos misioneros. Para ello, hay que volver al principio, al proyecto de Dios, permitir que reine, lanzarse con audacia a una vida auténticamente cristiana y a la evangelización de todos los hermanos.Finalmente recordó que, a pesar de todas las apariencias, este es un tiempo de gracia, por lo que hay que renovar las fuerzas para centrarse en lo esencial y así desarrollar la misión a la que está llamada cada persona en particular dentro de la Iglesia.“Continuar por el camino sin caer en las tentaciones todavía presentes en la ideologización del mensaje evangélico del funcionalismo eclesial y del clericalismo, porque está siempre en juego la salvación que Cristo nos trajo”.Desarrollo de XIV Congreso SINE: “El Evangelio está en camino”Entre el sábado 17 y el lunes 19 de agosto, se desarrolló la agenda académica y celebrativa del congreso. Allí se presentaron diversas conferencias y charlas que tenían como objetivo fortalecer el llamado misionero con espíritu de sinodalidad, buscando guiar la pastoral de conservación, como modelo de evangelización, a una pastoral misionera. Así mismo, se buscó abordar los retos principales del Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE) para con los jóvenes. También, se plantearon espacios de trabajo como capacitaciones y talleres que permitieron reforzar etapas y conceptos esenciales para abordar la nueva evangelización.Al cierre del congreso monseñor Ricardo mencionó que ha sido un espacio donde se ha experimentado realmente la alegría de ser Iglesia del Señor y de responder a lo que Él le pide a su pueblo.“No podemos sino decir: el Evangelio está en camino, está en marcha y son muchas las personas que le quieren responder al Señor”.De igual forma, monseñor José Mauricio Vélez García, Obispo Auxiliar de Medellín, expresó que personas de distintas latitudes, de distintos lugares, comparten que este Sistema Integral de Nueva Evangelización necesita fuerza, empeño y más tenacidad, también afirmó que es necesario apostarle a las pequeñas comunidades. Si quiere saber más, vea las transmisiones de las jornadas del Congreso SINE a través del canal de Youtube de la Arquidiócesis de Medellín, haga clic AQUÍ.

Mar 30 Jul 2024

La espiritualidad litúrgica debe fortalecer la cultura del encuentro, la reconciliación y la paz

Una vez más, la Arquidiócesis de Medellín fue sede del Congreso Internacional de Liturgia y Pastoral. El evento, que llegó a su séptima versión, tuvo lugar en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) los días 18 y 19 de junio. Su anfitrión fue monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín y Gran Canciller de esta institución educativa. El congreso, que abordó la urgencia de la espiritualidad en la vida de la Iglesia, se llevó a cabo mediante exposiciones magistrales y mesas temáticas orientadas a identificar los aportes que se han hecho a la espiritualidad litúrgica desde diferentes ámbitos, como la patrología, la sagrada escritura y la fe laical.Tuvo como ponentes principales a la doctora Ana Cristina Villa, docente en la Facultad de Teología de la UPB, quien habló sobre los aportes de los Padres de la Iglesia y del desierto a la espiritualidad litúrgica; a monseñor Lizardo Estrada Herrera, obispo auxiliar de la Arquidiócesis del Cusco y Secretario General del CELAM, quien se refirió a los desafíos pastorales de la espiritualidad litúrgica; y al padre Gabriel Jaime Gómez Gutiérrez, quien compartió una charla titulada “Siempre y en todo lugar: la Plegaria Eucarística como modelo de oración cristiana”.En el espacio también estuvieron presentes la hermana Diana Carolina Luis Salinas, en representación del Departamento de Liturgia del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC) y diversos delegados diocesanos de Liturgia; así como un numeroso grupo de sacerdotes, religiosas, religiosas, seminaristas y laicos del país.ConclusionesEn sus disertaciones, los ponentes coincidieron en la necesidad de rescatar el verdadero sentido de la espiritualidad litúrgica, haciéndola asequible a los fieles, quienes buscan, decididamente, saciar su sed de Dios, para protegerlos del sincretismo religioso.Presentaron el Misterio Pascual de Cristo como la fuente principal de la espiritualidad litúrgica de la Iglesia (Cf. SC 10), y el fundamento de toda la acción evangelizadora de la Iglesia.Recordaron, además, que la espiritualidad litúrgica es la matriz para la construcción de una nueva humanidad, reconciliada y gestora de paz entre lo hermanos.Acentuando las enseñanzas del papa Francisco, señalaron que la liturgia garantiza la posibilidad del encuentro con Cristo y con los hermanos por la vía sacramental (cf. DD, n. 10)El VII Congreso Internacional de Liturgia y Pastoral concluyó señalando que la espiritualidad litúrgica debe fortalecer la cultura del encuentro, la comunidad, la reconciliación y la paz, especialmente hoy que, en el contexto del Año de la Oración propuesto por el papa Francisco, la Iglesia está invitada a experimentar una formación adecuada de su fe, espiritualidad y forma de vivir la liturgia.De manera especial, monseñor Lizardo recordó que, para cumplir con sus objetivos, la liturgia no puede prescindir de prácticas pastorales que enriquecen la misión de la Iglesia y están arraigadas en la cultura de América Latina y el Caribe. Entre ellas, destacó la catequesis, la tradición espiritual de las diferentes escuelas, la oración personal, la contemplación, la disciplina interior, la mística, la piedad popular y el compromiso social.Finalmente, se reafirmó también que los sacramentos son la fuente principal, la Palabra de Dios, particularmente leída en sentido espiritual (lectio divina), la Sagrada Eucaristía y la práctica de la caridad.