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conferencia episcopal de colombia

Lun 30 Jun 2025

01 de Julio | Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 8, 23-27

01 de julioMt 8, 23-27Se puso en pie, increpo a los vientos y al mar y vino una gran calmaLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron y lo despertaron gritándole: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Él les dice: «¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?». Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. Los hombres se decían asombrados: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?». Palabra del Señor.

Dom 29 Jun 2025

30 de Junio | Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 8, 18-22

30 Junio, Lunes. 13ª Sem. del TOMt 8, 18-22SíguemeLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla. Se le acercó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas». Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». Otro, que era de los discípulos, le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre». Jesús le replicó: «Tú, sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos». Palabra del Señor.

Sáb 28 Jun 2025

29 de Junio | Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 16, 13-19

29 de junioMt 16, 13-19Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielosLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?». Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo». Jesús le respondió: «¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». Palabra del Señor

Sáb 28 Jun 2025

Iglesia colombiana se une a la Jornada del Óbolo de San Pedro 2025 en apoyo al Papa León XIV

Este domingo 29 de junio, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, la Iglesia Católica en Colombia se unirá a la Jornada Mundial del Óbolo de San Pedro, una iniciativa que combina la oración por el Santo Padre y la recolección de donaciones para sostener su misión evangelizadora y caritativa. El Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli destacó la importancia de esta jornada, especialmente en el inicio del pontificado de León XIV.“Nos unimos en oración por el nuevo Sucesor de Pedro, agradeciendo al mismo tiempo el legado del Papa Francisco”, expresó. El Óbolo de San Pedro es una tradición que permite a los fieles contribuir, según sus posibilidades, al sostenimiento de las obras del Papa, incluyendo su magisterio, la atención a comunidades necesitadas y la promoción de la caridad en el mundo.“Cada ofrenda, grande o pequeña, es un gesto de comunión con el Papa y su servicio a la Iglesia universal”, añadió el representante del Santo Padre en nuestro país. La colecta se realizará en todas las parroquias del país. Los aportes también pueden hacerse de manera digital a través del sitio oficial www.obolodisanpietro.va, donde están disponibles recursos informativos sobre el destino de los fondos; o consignando directamente a la cuenta bancaria Davivienda 000014542872 a nombre de la Nunciatura Apostólica. La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) invita a los fieles a participar con generosidad, recordando que, a través de esta iniciativa el Papa apoya, incluso, la misión de la Iglesia en territorios colombianos que requieren atención especial, como los vicariatos apostólicos.Según el informe anual publicado este 27 de junio por el fondo que recoge las donaciones entregadas al Pontífice, en 2024 el Óbolo de San Pedro recaudó 58 millones de euros, un incremento significativo frente a los 52 millones de 2023.Del total recaudado, 13,3 millones de euros se destinaron a 239 proyectos sociales y de asistencia en 66 países, incluyendo naciones en desarrollo y zonas afectadas por conflictos, como Senegal, Perú, Rumanía, Benín y Angola. Además, la Santa Sede invirtió 61,2 millones en el sostenimiento de sus Dicasterios y actividades apostólicas. En total, sumando otras donaciones caritativas gestionadas por la Curia Romana, el Pontífice destinó 50,6 millones de euros a obras de solidaridad en 2024, reforzando el impacto global de esta colecta. Vea la invitación del Nuncio Apostólico:

Vie 27 Jun 2025

Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo

DÉCIMO TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIOSOLEMNIDAD SANTOS PEDRO Y PABLOJUNIO 29 DE 2025Primera lectura: Hch 12,1-11Salmo: 34(33),2-3.4-5.6-7.8-9 (R. 5b)Segunda lectura: 2Tm 4,6-8.17-18Evangelio: Mt 16,13-19.I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónLas realidades de la vida se configuran en preguntas que interpelan nuestro existir. Hoy es un día para responder con claridad y precisión quién es Cristo para nosotros. La liturgia nos introduce en este mensaje, a través de la Palabra:-En el libro de los Hechos, contemplamos la acción del Señor, quien, por medio de un ángel, libera a Pedro de la prisión, mostrándonos su poder y providencia.-El Salmo 34(33) nos invita a una comunicación plena con Dios, quien escucha y responde a quienes lo buscan con sinceridad.-En la segunda carta a Timoteo, el apóstol, con una franqueza soberana, reconoce que su partida está cerca, reflejando la actitud de quien ha vivido con plenitud su vocación y ha puesto su confianza en Dios.1.Lectio: ¿Que dice la Sagrada Escritura?La liturgia de este domingo nos presenta la pregunta más íntima y decisiva en la vida cristiana: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Pedro, con la certeza del que verdaderamente sigue al Señor, responde en nombre de todos: “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo”.Este diálogo nos invita a descubrir aquello que sostiene y da sentido a nuestra existencia. Pedro no solo reconoce a Jesús como el Mesías esperado, sino como el Hijo del Dios que nos da la vida. Y lo hace desde su experiencia personal: ha caminado junto a Él, ha sido testigo de sus milagros, ha visto a Jesús devolver la vida a la hija de Jairo, al hijo de la viuda de Naím, sanar a leprosos, restaurar la dignidad de la mujer hemorroísa. Su testimonio brota de un corazón que ha aprendido a confiar plenamente en Cristo.A esta confesión de fe, Jesús responde con una promesa definitiva: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. En este encuentro se sella una amistad para la eternidad, en la que Pedro, figura de la firmeza y la fidelidad, es llamado a ser fundamento visible de la Iglesia. No se trata de una construcción sobre arena, sino sobre la roca de quienes, con su vida y su testimonio, enfrentan dificultades y resisten las tormentas.La Iglesia está edificada sobre Cristo, sostenida por su presencia viva y guiada por el Espíritu Santo. Es Él quien nos concede la fe para creer y dar testimonio, incluso con la propia vida, de que Jesús es el Salvador del mundo.Hoy es el tiempo de reafirmar nuestra cercanía con el Señor. Solo desde un discernimiento sincero y realista podremos responder, con la misma profundidad y convicción de Pedro, la pregunta que sigue resonando en nuestro corazón: ¿Quién es Dios para mí?2.Meditatio: ¿Que me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad?La Iglesia se edifica sobre pilares inamovibles, y Pedro y Pablo son prueba de ello. Hombres llenos del Espíritu Santo, conscientes de que sus palabras eran proféticas y necesarias para la humanidad. Sus vidas, marcadas por la fragilidad humana y, al mismo tiempo, por la fuerza transformadora de la gracia, son testimonio fehaciente de la presencia de Dios en la historia que Él mismo quiere construir con su pueblo.Ninguno de nosotros puede eximirse de la responsabilidad de edificar la Iglesia que el Señor desea: una comunidad marcada por la bondad y por signos concretos del amor de Dios entre nosotros. Nuestra debilidad no debe ser una excusa para alejarnos de esta misión. Pedro, quien negó al Señor, y Pablo, quien persiguió a los cristianos, fueron elegidos para llevar la fragancia del Evangelio al mundo, un Evangelio que huele a amor entregado y que se expresa en la donación de la vida por los demás.También nosotros debemos sentirnos llamados, aunque nuestros nombres no figuren en la lista de los apóstoles. Dios nos elige en nuestra sencillez, como parte de una Iglesia formada por personas comunes, sin ansias de reconocimiento, pero con el deseo profundo de construir la vida cristiana con gestos concretos de amor y comprensión. Es en esa entrega cotidiana donde descubrimos la presencia viva de Dios entre nosotros.3.Oratio y Contemplatio: ¿Que suplicamos al señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?La solemnidad depende de quien hace las cosas con amor, y en especial con amor divino. A Pedro se le dijo: “Te daré las llaves del Reino de los Cielos”, pues cada uno de nosotros y en la medida de nuestras capacidades, lo que hemos hecho a lo largo de nuestra existencia, es construir el reino de los cielos. El señor ha puesto en cada uno de nosotros, su confianza. Esa confianza se convierte día tras día en esperanza, porque la esperanza hace alusión al amor cristiano, que nunca, pero nunca defrauda, porque esta cimentada en la roca del amor perpetuo, que solo Cristo, nos hace conocer en los detalles pequeños.En este año 2025, el año del jubileo de la esperanza, es donde debemos testimoniar de una manera superior, la confianza que, puesta en el Señor, nos llevará a la práctica del amor, que caracteriza el reino de Dios. Donde lo que importa es llamarnos hermanos, porque lo somos, y tenemos el mismo destino, La santidad.Recomendaciones prácticas:-Jornada del Óbolo de San Pedro.II.MONICIONES Y ORACION UNIVERSAL O DE FIELESMonición introductoriaHoy celebramos la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, columnas de la Iglesia y testigos del Evangelio hasta la entrega total de sus vidas. En su testimonio encontramos el ejemplo de un amor profundo y comprometido con Cristo y su Iglesia. Que esta Eucaristía renueve en nosotros el deseo de ser discípulos fieles y valientes.Monición a la Liturgia de la PalabraResponder al llamado de Jesús implica testimoniar con la propia vida que Dios está vivo y actúa en medio de su pueblo. La Palabra que hoy escucharemos nos invita a construir la Iglesia con nuestra entrega cotidiana, siguiendo el ejemplo de Pedro y Pablo, quienes, fortalecidos en la fe, dedicaron su vida a proclamar el Evangelio.Oración Universal o de los fielesPresidente: En esta solemnidad de los santos Pedro y Pablo, testigos y pilares de la Iglesia, presentemos al Señor nuestras súplicas, confiando en su amor providente.R/. Que tu amor fortalezca nuestra fe.1.Por el Papa Francisco, los obispos, sacerdotes y diáconos, para que, con su testimonio de vida y fidelidad al Evangelio, fortalezcan la fe del pueblo de Dios. Oremos.2.Por los gobernantes del mundo, para que, iluminados por el Espíritu Santo, promuevan la justicia, la paz y el bien común. Oremos.3.Por los más necesitados, los pobres, los enfermos y los que sufren, para que, descubriendo en ellos el rostro de Cristo, sepamos asistirlos con la ternura y misericordia de Dios. Oremos.4.Por quienes se han alejado de la fe, para que, con un corazón abierto y humilde, redescubran la belleza de la Iglesia fundada sobre Pedro y Pablo. Oremos.5.Por todos nosotros, reunidos en esta celebración, para que, con sencillez y espíritu de servicio, llevemos el Evangelio a las comunidades donde el Señor nos ha enviado. Oremos.Oración conclusivaPadre Santo, escucha nuestras súplicas y concédenos, por la intercesión de los santos Pedro y Pablo, la gracia de ser testigos valientes de tu amor en nuestro tiempo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.R. Amén

Vie 27 Jun 2025

28 de Junio | Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 2, 41-51

28 de junioLc 2, 41-51Conservaba todo esto en su corazónLectura del santo Evangelio según san Lucas.LOS padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó: «¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en las cosas de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Palabra del Señor

Vie 27 Jun 2025

Perdón, esperanza y encuentro para renovar la fe y sanar a Colombia: Mons. Francisco Múnera durante consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Con un llamado a ser artesanos de la paz, mensajeros de esperanza y constructores del encuentro, Colombia renovó este viernes 27 de junio su consagración al Sagrado Corazón de Jesús en una solemne Eucaristía celebrada en Bogotá, en la Catedral Primada, presidida por monseñor Francisco Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).La ceremonia, que conmemoró los 123 años de la primera consagración nacional —realizada en 1902 tras la Guerra de los Mil Días— reunió a cientos de fieles, sacerdotes, diáconos y religiosos. Fue concelebrada por monseñor Germán Medina Acosta (obispo de Engativá y secretario general de la CEC), monseñor Alejandro Díaz y monseñor Edwin Vanegas (auxiliares de Bogotá), y monseñor Jorge Leonardo Gómez (obispo emérito de Magangué).Un acto para "recuperar el corazón"En su homilía, monseñor Múnera citó al Papa Francisco en la encíclica Dilexit Nos: "Ante el Corazón de Cristo, pido al Señor que una vez más tenga compasión de esta tierra herida […] para que nuestro mundo […] pueda recuperar lo más importante y necesario: el corazón".Recordó que la consagración original surgió en un momento de crisis nacional y hoy, ante desafíos como "la violencia, las desigualdades y la degradación ambiental", Colombia debe volver a esa alianza con Cristo: "Solo en su misericordia encontramos esperanza real para nuestro presente y futuro".Tres compromisos para el paísDurante la homilía, el Arzobispo de Cartagena orientó su llamado en tres ejes:1. Artesanos de perdón, paz y reconciliación: "Sin la disposición a ofrecer y pedir perdón, nunca podremos salir de la espiral deshumanizante de la venganza", advirtió, recordando que "la paz comienza por cada uno de nosotros" (citando al Papa León XIV).2. Mensajeros de esperanza: Criticó las narrativas de pesimismo y llamó a gestos concretos de fraternidad, especialmente con los más vulnerables: "Los pobres casi siempre son víctimas, no culpables" (Spes non confundit).3. Cultura del encuentro: Invitó a reconocerse como hermanos: "Un pueblo vivo […] es el que está abierto a nuevas síntesis, incorporando al diferente" (Fratelli tutti).Testimonios de fe en "El País del Sagrado Corazón de Jesús"Feligreses que asistieron a la Catedral, como Mariana Ortiz, destacaron la unidad que simboliza el Sagrado Corazón: "Representa el perdón y la humildad que debemos tener". Armando Herrera, por su parte, clamó: "Que cese toda esta violencia […] aquí tenemos cupo para todos".La ceremonia concluyó con una oración de consagración en la que se encomendó al país "amenazado por la maldad, el odio y la desigualdad", pidiendo que "tu Reino de justicia y paz llegue a nosotros".Con esta renovación, la Iglesia colombiana reafirmó su llamado a convertir la fe en acciones por la reconciliación, en un momento donde, como dijo el Presidente del Episcopado Colombiano, "el corazón unido al de Cristo es capaz de milagros sociales".Vea a continuación los momentos y llamados más destacados de la ceremonia:

Vie 27 Jun 2025

La Voz del Pastor | 29 de junio de 2025

Reflexión del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia: Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 16, 13-19