Pasar al contenido principal

evangelio san juan

Sáb 25 Abr 2026

26 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 10, 1-10

Jn 10, 1-10Yo soy la puerta de las ovejasLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, dijo Jesús:«En verdad, en verdad les digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:«En verdad, en verdad les digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».Palabra del Señor

Jue 23 Abr 2026

24 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 6, 52-59

Jn 6, 52-59Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebidaLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».Entonces Jesús les dijo:«En verdad, en verdad les digo: si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí.Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de sus padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.Palabra del Señor.

Mié 22 Abr 2026

23 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 6, 44-51

Jn 6, 44-51Yo soy el pan vivo que ha bajado del cieloLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:«Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día.Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”.Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí.No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad les digo: el que cree tiene vida eterna.Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».Palabra del Señor.

Mar 21 Abr 2026

22 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 6, 35-40

Jn 6, 35-40Esta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eternaLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás; pero, como les he dicho, me han visto y no creen.Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré, porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día.Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».Palabra del Señor.

Lun 20 Abr 2026

21 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 6, 30-35

Jn 6, 30-35No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cieloLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús:«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».Jesús les replicó:«En verdad, en verdad les digo: no fue Moisés quien les dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».Entonces le dijeron:«Señor, danos siempre de este pan».Jesús les contestó:«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».Palabra del Señor.

Dom 19 Abr 2026

20 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 6, 22-29

Jn 6, 22-29Trabajen no por el alimento que perece, sino por el que perdura para la vida eternaLectura del santo Evangelio según san Juan.DESPUÉS de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar.Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».Jesús les contestó:«En verdad, en verdad les digo: ustedes me buscan no porque han visto signos, sino porque comieron pan hasta saciarse. Trabajen no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».Ellos le preguntaron:«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».Respondió Jesús:«La obra de Dios es esta: que crean en el que él ha enviado».Palabra del Señor.

Vie 17 Abr 2026

18 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 6, 16-21

Jn 6, 16-21Vieron a Jesús caminando sobre el marLectura del santo Evangelio según san Juan.AL oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando.Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron.Pero él les dijo:«Soy yo, no teman».Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio adonde iban.Palabra del Señor.

Jue 16 Abr 2026

17 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 6, 1-15

Jn 6, 1-15Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieronLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos.Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:«¿Con qué compraremos panes para que coman estos?».Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.Felipe le contestó:«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo».Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?».Jesús dijo:«Digan a la gente que se siente en el suelo».Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil.Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:«Recojan los pedazos que han sobrado; que nada se pierda».Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:«Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo».Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.Palabra del Señor.