Pasar al contenido principal

iglesia católica colombiana

Mar 8 Sep 2026

“El Dios de la paz estará con ustedes” (Filp 4, 9)

Mons. José Libardo Garcés Monsalve - El desarrollo del Proceso Evangelizador de nuestra Diócesis de Cúcuta para este mes de septiembre, en el marco de los 70 años de vida diocesana, tiene como lema: “vayan y hagan discípulos, trabajando por la paz”, con el momento significativo de la jornada de oración por la paz, que tiene como objetivo seguir fortaleciendo el trabajo pastoral en el perdón y la reconciliación que nos conducen a tener la paz como don de Dios y no solamente una paz como la quiere el mundo: “la paz les dejo, mi paz les doy. Una paz que el mundo no les puede dar” (Jn 14, 27). La paz que viene de Dios le ha costado a nuestro Señor Jesucristo la entrega de la propia vida en la cruz, hasta derramar la última gota de su sangre. Es una paz que tiene el costo del perdón entregado por Jesucristo en la cruz para toda la humanidad, es un regalo de Dios.Nuestra patria, nuestra región y ciudad atraviesan situaciones de violencia que producen división y muerte, ahogando las esperanzas de muchas personas. Frente a esta realidad dolorosa, cuando aceptamos a Jesucristo en la vida personal y familiar, brota del interior el deseo de trabajar y construir la paz. Confiemos en el Señor que es nuestra paz y nos devuelve la esperanza: “que nada los angustie; al contrario, en cualquier situación presenten sus deseos a Dios orando, suplicando y dando gracias. Y la paz de Dios que supera cualquier razonamiento, protegerá sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús” (Filp 4, 6 - 7).Trabajar por la paz es la certeza que en nuestra vida interior reina la virtud, la limpieza de corazón y que estamos dispuestos al perdón de las ofensas, cuando alguien nos maltrata y persigue. No hay que dejarse envenenar el corazón con odios, resentimientos, rencores, polarizaciones y venganzas, que matan el alma acaban con la unidad y comunión. Aún en el seno de las familias, mantengámonos firmes en la gracia de Dios: “hermanos, tengan en cuenta todo lo que hay de verdadero, de noble, de justo, de limpio, de amable, de elogiable, de virtuoso y de recomendable. Practiquen asimismo lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí. Y el Dios de la paz estará con ustedes” (Filp 4, 8 - 9).Cuando nos encontrábamos perdidos por el pecado y en el abismo de la muerte, Dios Padre ha enviado a Jesucristo, que ha puesto su morada entre nosotros para devolvernos la paz perdida por el mal cometido y conducirnos al lugar de la verdadera paz. Esta misión la ha cumplido Jesús desde la cruz, cuando nos otorgó el perdón misericordioso: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34), dejándonos en total limpieza de corazón, dispuestos desde el interior a ver a Dios en cada hermano, para un día contemplarlo cara a cara: “dichosos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios” (Mt 5, 8). Esto, será posible siendo en esta tierra artesanos de la paz, en cada encuentro con nuestro prójimo: “dichosos los que construyen la paz, porque Dios los llamará sus hijos” (Mt 5, 9).Somos llamados por el Señor bienaventurados al realizar en cada instante un trabajo incansable en la construcción de la paz; esto significa tener paz en el corazón, para transmitirla a nuestro entorno, sobre todo a quienes están en división y conflicto o están alejados de Dios. Un bautizado que tiene las cosas ordenadas en su vida, que está limpio en su corazón, es capaz de dejar entrar a su vida las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad, que lo ponen en perfecta comunión con Dios, con limpieza de corazón, cosechando en su vida interior el perdón y la reconciliación que siembran paz en ambientes de odio. La limpieza de corazón permite el acercamiento al otro como el buen samaritano que limpia las heridas de odio, resentimiento, rencor y venganza que hay en el corazón del prójimo, para llevarlo hasta Dios a que cuide de Él y sane sus heridas.Este mes de septiembre dedicado a orar más intensamente por la paz, estamos invitados a sembrar en nuestro corazón la esperanza de hacerla realidad en nuestra vida personal y familiar, para transmitirla a nuestro entorno. Pongámonos en salida misionera a ser sembradores de paz. Paremos la violencia que se genera en nuestro corazón. No devolvamos mal por mal, ante un mal devolvamos un bien, amemos a nuestros enemigos. Tal como nos lo ha enseñado Jesús: “han oído que se dijo: ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen. Así serán dignos hijos de su Padre del cielo, que hace salir el sol sobre buenos y malos, y manda la lluvia sobre justos e injustos” (Mt 5, 43-45).Al cumplir con el mandato misionero que nos ha dejado el Señor: “vayan y hagan discípulos, trabajando por la paz”, construyamos ambientes nuevos, transformados por Cristo, con la certeza que el Dios de la paz estará siempre con nosotros (Cf. Filp 4, 9), nunca nos abandona, siempre nos cuida y nos protege. Imploramos la protección y amparo de la Santísima Virgen María, Reina de la paz y del Glorioso Patriarca San José, para que nos alcancen del Señor el don de paz para cada uno de nosotros, nuestra familia y nuestro entorno. “La paz esté con ustedes” (Jn 20, 19).En unión de oraciones,reciban mi bendición.+José Libardo Garcés MonsalveObispo de la Diócesis de Cúcuta

Lun 7 Sep 2026

09 de Septiembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Lucas Lc 6, 20-26

09 Septiembre, Miércoles.Lc 6, 20-26Bienaventurados los pobres. Ay de ustedes, los ricosLectura del santo Evangelio según san Lucas.EN aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía:«Bienaventurados los pobres, porque de ustedes es el reino de Dios.Bienaventurados los que ahora tienen hambre, porque quedarán saciados.Bienaventurados los que ahora lloran, porque reirán.Bienaventurados ustedes cuando los odien los hombres, y los excluyan, y los insulten y proscriban su nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían sus padres con los profetas.Pero ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya han recibido su consuelo!¡Ay de ustedes, los que están saciados, porque tendrán hambre!¡Ay de los que ahora ríen, porque harán duelo y llorarán!¡Ay si todo el mundo habla bien de ustedes! Eso es lo que sus padres hacían con los falsos profetas».Palabra del Señor.

Lun 7 Sep 2026

08 de Septiembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Mateo Mt 1, 1-16. 18-23

08 septiembre, martesMt 1, 1-16. 18-23La criatura que hay en ella viene del Espíritu SantoLectura del santo Evangelio según san Mateo.LIBRO del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zará, Fares engendró a Esrón, Esrón engendró a Arán, Arán engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.La generación de Jesucristo fue de esta manera:María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.José, su esposo, como era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta:«Miren: la virgen concebirá y dará a luz un hijoy le pondrán por nombre Enmanuel,que significa “Dios-con-nosotros”».Palabra del Señor.

Lun 7 Sep 2026

Una nueva etapa pastoral inicia la Diócesis de Jericó con la llegada de su octavo obispo: monseñor Diego Luis Rendón Urrea

La posesión canónica, celebrada el sábado 5 de septiembre en la Catedral Nuestra Señora de las Mercedes, abrió una nueva etapa pastoral para esta Iglesia particular del suroeste antioqueño, marcada por más de un siglo de historia de misión y evangelización.En un ambiente de alegría, comunión eclesial y esperanza, monseñor Diego Luis Rendón Urrea tomó posesión canónica como octavo Obispo de la Diócesis de Jericó, durante una Eucaristía celebrada en la Catedral Nuestra Señora de las Mercedes, con la participación de obispos, sacerdotes, seminaristas, comunidades religiosas, autoridades civiles, delegaciones parroquiales y numerosos fieles del Suroeste antioqueño.Una Iglesia con más de un siglo de historiaAl inicio de la celebración, monseñor Juan Fernando Franco Sánchez, obispo de Caldas y hasta ese momento administrador apostólico de Jericó, presentó al nuevo pastor la realidad de esta Iglesia particular: una diócesis centenaria, con una profunda identidad rural y arraigada en la fe de sus comunidades.La Diócesis de Jericó fue erigida el 29 de enero de 1915 por el papa Benedicto XV y actualmente está conformada por 15 municipios, 30 parroquias agrupadas en cuatro vicarías foráneas y un presbiterio que presta su servicio pastoral en el territorio diocesano y en otras Iglesias hermanas.En su intervención, monseñor Franco recordó que el nuevo Obispo no recibe solamente un territorio o una estructura pastoral, sino “una historia, un pueblo, un presbiterio, una vida consagrada, unas comunidades y numerosos fieles”, llamados a encontrar en su pastor cercanía, escucha, orientación y acompañamiento.Esta historia está profundamente vinculada al testimonio de santidad de la región. Santa Laura Montoya, primera santa colombiana, y los beatos Juan Bautista Velásquez Peláez y Jesús Aníbal Gómez Gómez hacen parte de la memoria espiritual de esta Iglesia y de su llamado a vivir la fe como una vida entregada al servicio.“Enseñar y servir”, una ruta para el ministerio episcopalDurante el rito de posesión fueron leídas las letras apostólicas mediante las cuales el papa León XIV nombró a monseñor Diego Luis Rendón Urrea como Obispo de Jericó. Posteriormente, monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín y metropolitano, lo condujo hasta la cátedra episcopal y le entregó el báculo pastoral, signos de la misión que recibe de enseñar, santificar y gobernar al Pueblo de Dios.En su mensaje, el arzobispo de Medellín invitó a la comunidad diocesana a recibir al nuevo pastor como una oportunidad para fortalecer la evangelización, la espiritualidad, la fraternidad y el compromiso social. A monseñor Diego Luis le pidió ser maestro de la verdad, constructor de unidad y servidor de una Iglesia llamada a ser signo de solidaridad y esperanza.En este contexto, cobró especial significado el lema episcopal elegido por el nuevo Obispo: “Enseñar y servir”, expresión que monseñor Franco propuso asumir como una verdadera hoja de ruta para cada decisión, encuentro, palabra y gesto de su ministerio.“Se ama si se sirve”En su primera homilía como Obispo diocesano de Jericó, monseñor Diego Luis centró su reflexión en el servicio como expresión concreta del amor cristiano.A la luz de la Palabra, recordó que la misión no puede asumirse como un privilegio, sino como una responsabilidad que se comparte y se pone al servicio de los demás. En particular, señaló que la Iglesia está llamada a acercarse a los pobres, los necesitados, quienes se encuentran alejados de Dios y quienes atraviesan situaciones de tribulación o han perdido la esperanza.“No esperemos a ser perfectos. Más bien crezcamos en el amor y en el servicio”, afirmó, al reconocer también la fragilidad humana como parte del camino de quienes están llamados a anunciar el Evangelio.El nuevo Obispo invitó además a los bautizados a no avergonzarse de su fe y a mostrar al mundo el rostro misericordioso de Dios. Para él, la experiencia cristiana encuentra en el servicio una expresión concreta del amor: “Se ama si se sirve”.“Si servimos es porque amamos, y si amamos, transformamos la nación, transformamos las vidas, transformamos el territorio”, expresó durante la celebración.Una Iglesia misionera y sinodalMonseñor Diego Luis manifestó su propósito de dar continuidad a la ruta pastoral que identifica a la Diócesis de Jericó: “El Reino de Dios que se proclama, el Reino de Dios que se celebra, el Reino de Dios que se realiza, el Reino de Dios que se vive”.Este camino, explicó, está llamado a fortalecer una Iglesia misionera y sinodal, en la que sacerdotes, religiosos, seminaristas, laicos y comunidades puedan caminar juntos en el encuentro con Dios y con los hermanos.En su homilía, evocó también la acogida que ha recibido desde su llegada al territorio diocesano, especialmente las manifestaciones de fe y esperanza de niños, jóvenes, adultos mayores y campesinos que salieron a los caminos para darle la bienvenida.“Hoy tenemos que hacer un esfuerzo grande. Los que hemos nacido en la fe, los que hemos recibido la gracia del bautismo, los que buscamos a Dios de todo corazón, no nos podemos perder en el camino”, señaló, invitando a los bautizados a asumir con responsabilidad el llamado a ser luz en medio de la sociedad.Gratitud y continuidad pastoralDurante la celebración, monseñor Diego Luis agradeció a monseñor Juan Fernando Franco Sánchez por su acompañamiento durante el período de administración apostólica, así como al Colegio de Consultores y al presbiterio diocesano por su disponibilidad para garantizar la continuidad de la misión evangelizadora.De igual manera, la comunidad elevó una oración por la salud de monseñor Noel Antonio Londoño Buitrago, obispo emérito de Jericó, reconociendo los 13 años de servicio pastoral que prestó al frente de esta Iglesia particular.Monseñor Diego Luis fue nombrado por el papa León XIV el 13 de julio de 2026 y recibió la ordenación episcopal el 25 de agosto en la Catedral de Santa Rosa de Osos. Con la posesión canónica celebrada este 5 de septiembre, inició oficialmente su servicio como pastor de la Iglesia que peregrina en el Suroeste antioqueño.Al concluir la celebración, la bendición con las reliquias de santa Laura Montoya puso esta nueva etapa pastoral bajo la protección de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona de la Diócesis de Jericó.

Dom 6 Sep 2026

07 de Septiembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Lucas Lc 6, 6-11

07 Septiembre, Lunes.Lc 6, 6-11Estaban al acecho para ver si curaba en sábadoLectura del santo Evangelio según san Lucas.UN sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar.Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada:«Levántate y ponte en medio».Y, levantándose, se quedó en pie.Jesús les dijo:«Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?».Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo:«Extiende tu mano».Él lo hizo y su mano quedó restablecida.Pero ellos, ciegos por la cólera, discutían qué había que hacer con Jesús.Palabra del Señor.

Sáb 5 Sep 2026

06 de Septiembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Mateo Mt 18, 15-20 

06 Septiembre, Domingo.Mt 18, 15-20Si te hace caso, has salvado a tu hermanoLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.En verdad les digo que todo lo que aten en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en los cielos.Les digo, además, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».Palabra del Señor.

Vie 4 Sep 2026

05 de Septiembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Lucas Lc 6, 1-5

05 Septiembre, Sábado.Lc 6, 1-5¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?Lectura del santo Evangelio según san Lucas.UN sábado, iba Jesús caminando por medio de un sembrado y sus discípulos arrancaban y comían espigas, frotándolas con las manos.Unos fariseos dijeron:«¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».Respondiendo Jesús, les dijo:«¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros sintieron hambre?Entró en la casa de Dios, y tomando los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, comió él y dio a los que estaban con él».Y les decía:«El Hijo del hombre es señor del sábado».Palabra del Señor.

Jue 3 Sep 2026

04 de Septiembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Lucas Lc 5, 33-39

04 Septiembre, ViernesLc 5, 33-39Les arrebatarán al esposo, entonces ayunaránLectura del santo Evangelio según san Lucas.EN aquel tiempo, los fariseos y los escribas dijeron a Jesús:«Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber».Jesús les dijo:«¿Acaso pueden hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán en aquellos días».Les dijo también una parábola:«Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo.Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se estropearán.A vino nuevo, odres nuevos.Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: “El añejo es mejor”».Palabra del Señor.