Lun 6 Jul 2026
Obispos de Colombia inician su CXXI Asamblea Plenaria con un llamado a renovar la formación sacerdotal y fortalecer la esperanza
En la apertura de la CXXI Asamblea Plenaria, el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC, invitó a fortalecer la comunión episcopal, renovar la formación inicial al presbiterado desde una perspectiva sinodal y reafirmar el compromiso de la Iglesia con la cultura del cuidado, la reconciliación y la esperanza para el país.La renovación de la formación de los futuros sacerdotes, el fortalecimiento de la comunión entre los obispos y el compromiso permanente de la Iglesia con la reconciliación, la cultura del cuidado y la esperanza para Colombia marcaron el mensaje con el que el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Francisco Javier Múnera Correa, I.M.C instaló la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano.Ante los obispos reunidos en Bogotá, el también Arzobispo de Cartagena recordó que este encuentro constituye un tiempo privilegiado de oración, discernimiento y escucha, en el que los pastores están llamados a reconocer la acción del Espíritu Santo para responder, con fidelidad y creatividad, a los desafíos de la evangelización en el contexto actual.En sintonía con el tema central de la Asamblea —"La formación inicial al presbiterado en perspectiva sinodal misionera"—, monseñor Múnera señaló que la reflexión sobre la formación sacerdotal representa una prioridad para la vida de la Iglesia, pues de ella depende, en buena medida, la capacidad de seguir anunciando el Evangelio y acompañando a las comunidades en medio de las realidades que vive el país."Seguimos caminando en esperanza por una Iglesia sinodal, misionera y misericordiosa".Una Iglesia que forma para la misiónUno de los ejes centrales del mensaje fue la necesidad de fortalecer la formación inicial al presbiterado como un proceso integral que prepare sacerdotes capaces de escuchar, discernir, servir y caminar junto al Pueblo de Dios.El presidente de la CEC recordó que la Asamblea dedicará buena parte de sus trabajos a profundizar en la actualización de la Ratio Nationalis, documento que orienta la formación sacerdotal en Colombia, acogiendo las orientaciones del camino sinodal promovido por la Iglesia universal y respondiendo a los desafíos pastorales del contexto colombiano.En este sentido, subrayó que la renovación eclesial pasa necesariamente por la formación de pastores con profunda madurez humana y espiritual, capaces de vivir el ministerio desde la cercanía, la corresponsabilidad y el servicio."La anhelada renovación de toda la Iglesia depende en gran parte del ministerio de los sacerdotes".Una comunión que comienza por los obisposAl iniciar la Asamblea, monseñor Francisco Javier Múnera invitó también a los obispos a vivir estos días como una experiencia de auténtica fraternidad episcopal. Inspirado en el pasaje evangélico en el que Jesús llama, envía y escucha a los Doce, recordó que el ministerio episcopal encuentra su fuerza en la comunión y en la capacidad de discernir juntos la voluntad de Dios para la Iglesia."Llamó a los Doce, los envió y los escuchó".Más que un espacio de deliberación, explicó, la Asamblea es una oportunidad para compartir las alegrías, preocupaciones y desafíos de las Iglesias particulares, fortaleciendo la unidad que sostiene la misión evangelizadora.Una Iglesia que cuida y aprende de sus heridasDurante su intervención, el presidente de la Conferencia Episcopal reafirmó el compromiso de la Iglesia colombiana con la consolidación de una verdadera cultura del cuidado.Al acoger las orientaciones del reciente magisterio pontificio, insistió en la necesidad de promover comunidades cada vez más transparentes, corresponsables y seguras, fortaleciendo los procesos de prevención, atención y acompañamiento a las víctimas de abusos.En este contexto, invitó a asumir con decisión una actitud de conversión permanente que permita seguir construyendo ambientes donde prevalezcan la confianza, el respeto por la dignidad humana y el cuidado de las personas más vulnerables.Retomando una expresión del papa León XIV, afirmó:"Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos".Un mensaje de esperanza para ColombiaLa parte final de la intervención estuvo dirigida a la realidad nacional. Monseñor Múnera recordó que la misión de la Iglesia no puede desvincularse de las alegrías y sufrimientos del pueblo colombiano. Por ello, animó a los obispos a seguir siendo promotores de reconciliación, diálogo, desarrollo humano integral y construcción de paz, especialmente en un momento que exige fortalecer la confianza, el respeto por las instituciones y el compromiso con el bien común.A la luz del reciente mensaje del papa León XIV a los obispos colombianos, reiteró que la esperanza cristiana debe traducirse en acciones concretas que contribuyan a sanar las heridas de la sociedad y a fortalecer la fraternidad entre los colombianos.Con ese horizonte, concluyó recordando que construir una sociedad más justa y reconciliada es una tarea compartida, en la que la Iglesia quiere seguir ofreciendo su aporte desde el Evangelio y el servicio a todas las personas."Buscar juntos el bien de todos, en la corresponsabilidad y en la fraternidad, no es una utopía, sino una posibilidad real".Con este llamado, el presidente de la Conferencia Episcopal dejó oficialmente instalada la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, invitando a los obispos a vivir estos días con apertura al Espíritu Santo, conscientes de que el discernimiento compartido y la comunión eclesial son el camino para seguir formando pastores según el corazón de Cristo y fortalecer la misión de la Iglesia al servicio de Colombia.