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obispo de tumaco

Vie 12 Dic 2025

“Vengo a ofrecerles mi humilde servicio en nombre de Dios”: Mons. Franklin Betancourt durante posesión en la Diócesis de Tumaco

En una celebración eucarística presidida por el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, se llevó a cabo este 11 de diciembre la ceremonia de posesión canónica de monseñor Franklin Misael Betancourt como obispo de la Diócesis de Tumaco. El acto solemne se realizó en la Catedral San Andrés, ante la presencia de ocho obispos, sacerdotes, religiosos, fieles laicos y autoridades civiles y militares.El nuevo pastor, nombrado por el Papa León XIV el pasado 23 de octubre y ordenado obispo el 28 de noviembre en Ipiales, su diócesis natal, tomó posesión de la cátedra episcopal tumaqueña, marcando el inicio oficial de su servicio pastoral en esta región del Pacífico colombiano.Palabra y símbolo: la liturgia de la toma de posesión y el mandato misionalEn su homilía, el Nuncio Apostólico, monseñor Paolo Rudelli, delineó con claridad la naturaleza y el alcance de la misión que monseñor Franklin Betancourt inicia. Destacó la sencillez y solemnidad del rito, compuesto por dos momentos esenciales cargados de significado teológico y pastoral: la lectura de la Bula de las Letras Apostólicas del Papa y la toma de la cátedra episcopal.“Será la palabra misma del Papa que resuena en esta catedral que nos recuerda que, como católicos, estamos unidos a su persona”, expresó el representante del Papa, subrayando que el ministerio del nuevo obispo se funda en la comunión con el Sucesor de Pedro. Al referirse al segundo signo, la ocupación de la cátedra renovada, explicó su profundo simbolismo: “Es el lugar donde el obispo enseña como maestro en la fe...Desde aquí usted, Monseñor Misael, seguirá guiando como maestro y pastor el camino de los fieles en la fe, en la esperanza y en la caridad, consciente de que el don recibido no es para sí mismo, sino para servir a la causa del Evangelio”.El Nuncio Apostólico describió el carácter específico y urgente de esta misión para el contexto de Tumaco: “Desde esta cátedra, estará también llamado a ser pregonero y constructor de paz, así como lo fueron sus antecesores en una tierra que por haber conocido los golpes de la violencia, valora de especial manera la paz y añora a ella”.Monseñor Paolo Rudelli también transmitió el saludo y la cercanía del Santo Padre, recordando las palabras del Papa León XIV durante el Jubileo de los Obispos, que sirven como hoja de ruta para el nuevo pastor: “Cuando el camino del pueblo se hace más difícil, el pastor, por virtud teologal, ayuda a no desesperar, no con las palabras, sino con la cercanía…Cuando las familias llevan cargas excesivas…Cuando los jóvenes están decepcionados…Cuando los ancianos…se sienten abandonados, el obispo está cerca y no ofrece recetas, sino la experiencia de comunidades que tratan de vivir el Evangelio”.Finalmente, el Nuncio encomendó al obispo Betancourt y a toda la diócesis bajo su cuidado: “Pido al Señor, querido Monseñor Misael, que le conceda la gracia de continuar la tarea de la evangelización como el mayor servicio a la Casa de la Paz”.Un mensaje de esperanza para la “Perla del Pacífico”En su primera intervención como obispo diocesano, monseñor Franklin Misael Betancourt afirmó que toma posesión “no solo como un acto jurídico eclesial, sino como una misión que Dios me encomienda realizar”. Dirigiéndose a la comunidad, aseguró: “Vengo a ofrecerles mi humilde servicio en nombre de Dios”.Con un mensaje centrado en la esperanza, propio del tiempo de Adviento, monseñor Betancourt animó a no tener miedo. “A pesar de los problemas y las dificultades de la vida, no tengamos miedo, no perdamos la esperanza, porque se acerca nuestro liberador”, exhortó.El Obispo de Tumaco hizo un realista diagnóstico de los desafíos que aquejan a la región: la pobreza extrema, la violencia que desplaza familias, el reclutamiento de niños, la falta de oportunidades para los jóvenes, la corrupción y el narcotráfico. “Todas estas realidades...desafían nuestra esperanza y nos invitan a caminar más de cerca de nuestro pueblo y del Señor”, afirmó.Citando al Papa León XIV, hizo un llamado a “no olvidarnos de los pobres. Optemos por los pobres, porque Dios ha optado por ellos”. También dedicó palabras de agradecimiento y aliento al clero diocesano y a las comunidades religiosas que por décadas han hecho misión en la región, pidiéndoles que no se marchen, pues “la Iglesia los necesita...Yo los necesito”.Agradecimientos y compromiso de servicioEl nuevo Obispo, así como el Nuncio Apostólico, reconocieron la labor del padre José Ricardo Cruel Angulo como Administrador Diocesano.Dirigiéndose directamente a los fieles de Tumaco, les dijo con emoción: “He deseado estar entre ustedes para conocerlos, porque ya los amo...No tengan miedo. No están solos. Dios está con ustedes y Él me ha enviado para quedarme con ustedes”. Y concluyó su discurso poniendo su ministerio bajo el amparo de María, “Madre de la Esperanza”.Contexto de la Diócesis de TumacoLa Diócesis de Tumaco, sufragánea de la Arquidiócesis de Popayán, fue erigida en 1999, tras haber sido Prefectura Apostólica (1927) y Vicariato Apostólico (1961). Comprende nueve municipios del departamento de Nariño, en una región estratégica y biodiversa del litoral Pacífico, con grandes desafíos sociales y una rica vida eclesial sostenida por comunidades religiosas históricas como las Carmelitas Misioneras y los Frailes Carmelitas Descalzos, presentes desde 1954.Monseñor Franklin Misael Betancourt sucede en el gobierno pastoral a monseñor Orlando Olave Villanoba, asumiendo el liderazgo de una Iglesia llamada a ser fermento de reconciliación y esperanza en el territorio.

Vie 28 Nov 2025

Del altiplano al pacífico nariñense: ordenan a monseñor Franklin Betancourt como obispo de Tumaco

Este jueves 28 de noviembre, en la Catedral San Pedro Mártir de Ipiales, y en medio de una solemne celebración que congregó a gran parte del episcopado del suroccidente colombiano y a tres obispos ecuatorianos, monseñor Franklin Misael Betancourt fue ordenado como obispo de la Diócesis de Tumaco.El acto, presidido por monseñor José Saúl Grisales Grisales, obispo de Ipiales, estuvo marcado por un llamado al servicio humilde y una profunda reflexión sobre el ministerio pastoral.En representación de la Comunidad de Presidencia, en la ceremonia estuvo presente el vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja.Exhortación episcopal: monseñor Grisales describe la misiónEn una homilía que fue a la vez una exhortación paterna y un mapa espiritual para el nuevo ministerio, monseñor Grisales describió la misión que aguarda a monseñor Betancourt. Subrayó que su designación por el Papa León XIV es un “signo de afecto” que fortalece la comunión eclesial.Con claridad, definió el corazón de la tarea episcopal: “Recuerda, querido monseñor Franklin, que los que Dios pone delante de ti para que los cuides como padre y pastor, no te pertenecen. Son de Cristo, y Él los confía a tu cuidado pastoral”. Esta idea central se tradujo en varios desafíos concretos:- Guía para su presbiterio: Le encomendó un “amor especial y solícita atención” a sus sacerdotes, sus colaboradores inmediatos.- Opción por los pobres: Le instó a mantener “muy al corazón el cuidado de los más pobres y de aquellos que ven conculcados sus derechos”.- Arquitecto de paz: En un mensaje crucial para Tumaco, lo llamó a dedicarse con todas las fuerzas a la “arquitectura y artesanía de la paz”, buscando transformar las dinámicas de violencia y cultivar la concordia a través del diálogo y el perdón.- Humildad en el servicio: Grisales recordó a todos que la condición de obispo “no es fruto de méritos humanos, sino manifestación de la misericordia divina”, un llamado a la humildad que libera de “las vanas pretensiones y de caer en las redes de las grandezas humanas”.Finalmente, puso el ministerio del nuevo obispo bajo el amparo de la Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de las Lajas, pidiendo para él obediencia, fidelidad y una solicitud materna por los más humildes."Aquí estoy, Señor": la respuesta agradecida del nuevo obispoCon emoción y un palpable sentido de gratitud, monseñor Franklin Misael Betancourt tomó la palabra, trazando un recorrido íntimo por su vocación. “Aquí estoy, Señor Jesús, como el leproso sanado que vuelve a dar gracias. Aquí estoy, como el hijo pródigo que recibe el abrazo del Padre”, inició su mensaje.Revivió los orígenes de su llamado, que brotó a los ocho años tras una Eucaristía en su pueblo natal: “María fue mi primer encuentro consciente con Cristo, un amor a primera vista”. Relató cómo, ese mismo día, le dijo a su madre que quería ser acólito. A pesar de la advertencia de que “no sería fácil”, su perseverancia lo llevó a acercarse al párroco, quien con una pregunta sencilla —“¿eres honrado?”— confirmó el primer sí de una vida de servicio.Hizo un sentido homenaje a sus formadores en el seminario, a sus padres —“que hoy descansan en la paz del Señor”— y a su madre Inés, a quien encontraba siempre “con el rosario en las manos” al regresar de sus labores pastorales. Dirigiéndose a los futuros sacerdotes que formó, les dejó una convicción: “Vale la pena gastar la vida sirviendo a Dios y a los hermanos. Vale la pena cargar la cruz de Cristo”.Al dirigir su mirada a Tumaco, sus palabras transmitieron un amor anticipado y una confianza inquebrantable: “Mi mente aún no los conoce, mi corazón ya los ama porque Cristo me los ha confiado como hijos y hermanos”. Pidió oraciones para ser un “santo Pastor” y cerró su intervención refiriéndose a su lema episcopal, “Ven, Santo Espíritu”, como la fuerza que iluminará y hará fructificar su servicio.La posesión en TumacoLa posesión canónica de monseñor Franklin Misael Betancourt como Obispo de Tumaco está programada para el 11 de diciembre de 2025. Se llevará a cabo en la Catedral San Andrés de Tumaco.

Jue 23 Oct 2025

El Papa León XIV nombra nuevo obispo para Tumaco: Pbro. Franklin Misael Betancourt

El Santo Padre León XIV designó al padre Franklin Misael Betancourt como nuevo Obispo de la Diócesis de Tumaco, en el departamento de Nariño. El sacerdote es originario de la Diócesis de Ipiales.Esta designación pone fin al periodo de sede vacante iniciado en septiembre de 2024, luego de que monseñor Orlando Olave Villanoba se posesionara como obispo de la Diócesis de Ocaña, tras el nombramiento del Papa Francisco. Desde entonces, esta jurisdicción del pacífico nariñense estaba bajo el liderazgo del padre José Ricardo Cruel Angulo, quien había sido elegido como administrador diocesano por sus hermanos sacerdotes, miembros del Colegio de Consultores.Pastor, teólogo y formador: pilares de su trayectoriaEl padre Franklin Misael Betancourt nació en el municipio de Guaitarilla, Nariño, el 30 de octubre de 1967. Fue ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1996 para la Diócesis de Ipiales.Su formación académica incluye estudios de Filosofía en el Seminario Mayor Los Sagrados Corazones de Pasto, y de Teología en el mismo seminario y en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, donde obtuvo el bachillerato en Teología en 1995.Posteriormente, se licenció en Teología Moral en la Pontificia Universidad Gregoriana y realizó una especialización en Pedagogía y Ética en la Universidad Juan de Castellanos de Tunja en 2013.Su trayectoria pastoral es extensa y variada. Ha desempeñado roles como Delegado Diocesano de Pastoral Juvenil, párroco en varias parroquias de Ipiales –incluyendo el emblemático Santuario de Nuestra Señora del Rosario de las Lajas (2008-2016)–, Vicario para la Vida Consagrada y Ecónomo Diocesano. En los años más recientes, se ha dedicado a la formación de nuevos sacerdotes, en el Seminario Binacional Nuestra Señora de la Paz en Tulcán, Ecuador, y, desde 2020, en el Seminario Mayor Los Sagrados Corazones de Jesús y María de la Diócesis de Pasto.En contextoLa Diócesis de Tumaco, sufragánea de la Arquidiócesis de Popayán, abarca una región estratégica en el suroccidente colombiano. Comprende los municipios de Barbacoas, El Charco, Francisco Pizarro, La Tola, Magui, Mosquera, Olaya Herrera, Roberto Payán y Tumaco, limitando con el Océano Pacífico y la República de Ecuador.Su historia eclesial se remonta a 1927, cuando fue erigida como Prefectura Apostólica. Fue elevada a Vicariato Apostólico en 1961 y finalmente a Diócesis en 1999. Entre sus pastores anteriores se encuentran monseñor Gustavo Girón Higuita, quien lideró la transición a diócesis, y más recientemente, monseñor Orlando Olave Villanoba, quien estuvo allí por siete años.

Mié 4 Ene 2023

Fallece el padre de monseñor Orlando Olave Villanoba

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), expresa sus más sentidas condolencias a monseñor Orlando Olave Villanoba, Obispo de Tumaco, por el sensible fallecimiento de su padre el señor Luis Ricardo Olave Ardila. El episcopado colombiano al elevar sus plegarias por el eterno descanso del señor Luis Ricardo, manifiesta su compañía y solidaridad con la familia de Monseñor Olave.

Jue 8 Dic 2022

Iglesia en Tumaco pide a grupos armados cese al fuego para Navidad y Año Nuevo

Frente al incremento de la violencia y zozobra que padecen los habitantes del Pacífico Nariñense y la subregión del Piedemonte Costero, Monseñor Orlando Olave Villanova, obispo de Tumaco, envió un mensaje a las estructuras armadas de las disidencias de las FARC y de la nueva Marquetalia, presentes en estos territorios, para que en este tiempo de Navidad y Año Nuevo, hagan un alto al fuego. “Yo sé de sus deseos de paz y de Reconciliación para las comunidades, por eso acudiendo a la bondad que hay en sus corazones y en nombre del rostro tierno de los niños, la mirada esperanzadora de los jóvenes y el anhelo de bienestar que hay en todos los habitantes de esta bendita tierra del Pacífico Nariñense, les ruego encarecidamente cesen sus acciones y operaciones armadas en este esperanzador territorio”. A través de un video, el prelado observó que espera que acepten esta invitación como un gesto de camino hacia la paz y sirva como aporte en la construcción de la reconciliación total entre las comunidades. Así también, llamó la atención observando que esta búsqueda de la paz no es solo tarea de los grupos armados, sino de la sociedad civil, los gobernantes locales, regionales y nacionales “porque para todos es indudable que la reconciliación inicia con signos de paz”. El llamado lo hizo desde el Parque Nacional Natural Sanquianga, durante su visita pastoral a la Parroquia San Juan Bautista del Municipio del Charco Nariño. En este municipio sostuvo también una reunión con el alcalde municipal, Víctor Cándelo Reina y su gabinete de gobierno, bajo el lema “Cuando en familia y comunidad nos escuchamos el amor de Dios celebramos”, con el fin de socializar las distintas iniciativas de bienestar comunitario en el municipio.

Lun 8 Ago 2022

Obispo de Tumaco rechaza actos de feminicidio ocurridos en el Pacífico Nariñense

Tras los tres casos de feminicidio ocurridos en las últimas semanas en la localidad ubicada en el Pacífico nariñense, el obispo de la Diócesis de Tumaco, Orlando Olave Villanoba, expresó su rechazo ante estos hechos de violencia y pidió a todos los hombres y mujeres de estos territorios optar por la vida y la paz. "Como Iglesia Católica siempre hemos puesto el valor de la vida por encima de toda realidad política, ideológica, económica o cultural y, por tal motivo, rechazamos los hechos de violencia reiterados que se han venido dando en nuestro territorio contra las mujeres". "Nos resistimos a aceptar de manera pasiva los actos de violencia fratricida sufrida por nuestras hermanas: Jeseria Castillo (+ 25 de junio de 2022), María Piedad Aguirre (+ 16 de julio de 2022), María Verónica Pai Cabeza (* 31 de julio de 2022), Evis Yuliana Estacio (+ 31 de julio de 2022)". El prelado hizo un llamado a las autoridades competentes para que con celeridad se den los procesos judiciales pertinentes, "a fin de que sean prontamente esclarecidas estas agresiones injustificadas contra nuestras mujeres". Al tiempo que les pidió de manera respetuosa buscar mecanismos que permitan la protección de todos los ciudadanos de esta zona del país. Finalmente, exhortó a los actores armados ilegales para que cesen todo acto violento que atenta contra la vida de las personas. Según la Defensoría del Pueblo ya son 30 las muertes violentas de mujeres que, en lo corrido del año, han sido denunciadas en el departamento de Nariño. DESCARGAR COMUNICADO

Mar 5 Jul 2022

Iglesia en Tumaco rechaza asesinato de integrantes del resguardo Awá Inda Sabaleta, en Nariño

Tras el asesinato este domingo 03 de julio de tres integrantes del resguardo Awá Inda Sabaleta, en jurisdicción de Tumaco, Nariño, el obispo de esta diócesis, Orlando Olave Villanova, rechazó los hechos y expresó su cercanía a los familiares de las víctimas. “Expresamos nuestra tristeza y nuestro dolor por la muerte de esos hermanos nuestros, indígenas Awá, que en el día de ayer fueron vilmente asesinados por actores armados en el territorio (…) a la familia de estos hermanos les expresamos nuestra cercanía espiritual y nuestra oración para que el Señor transforme este dolor en paz y serenidad”. A través de un mensaje, el obispo animó a los miembros de la comunidad Awá, para que, a pesar de las dificultades y la zozobra, sigan trabajando en la construcción de espacios de paz y esperanza. “No nos dejemos llevar por el dolor, la tristeza, por la venganza, sino por el contrario sigamos construyendo espacios de vida, paz y misericordia, esos espacios que todos ustedes tienen en cada una de sus comunidades”. Igualmente, se dirigió a los actores armados que siguen sembrando miedo y temor en esto territorios, cuestionándolos sobre, “si ese es el llamado que Dios les hace, para construir un mundo mejor”, a lo que les invitó a renovar sus actitudes de violencia, guerra y odio por espacios de convivencia, vida, paz y esperanza. Finalmente, pidió a las autoridades correspondientes para que se investiguen los hechos y se esclarezcan estos asesinatos. Además, dijo que es necesario que se brinden garantías de protección sobre la población.

Lun 28 Mar 2022

“Jóvenes no se nieguen la oportunidad de escuchar a Jesús en su corazón” Mons. Olave

Del 22 al 24 de marzo se celebró en Bogotá el trigésimo séptimo encuentro Nacional de Delegados Diocesanos de Pastoral Juvenil, donde participaron casi un centenar de jóvenes delegados de esta pastoral en representación de las diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país. Mons. Orlando Olave Villanova, obispo de Tumaco y miembro de la Comisión Episcopal del Estado Laical, quien acompañó el evento, celebró que, después de varios años se hayan podido reencontrar de manera presencial con los delegados y delegadas de las Iglesias particulares, esto dijo él “para retomar el itinerario que desde la pastoral juvenil de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) se viene animando en el país”. “Me dio mucha alegría poder encontrar cerca de 100 delegados de todo el país, sabemos que este recomienzo ha sido muy duro, pero bueno en el nombre del Señor lo hemos hecho. Hemos mirado la realidad, los contextos de esos rostros y hemos escuchado esas voces juveniles, obviamente eso nos hace contrastar con el Plan Nacional de Pastoral Juvenil que se viene trabajando desde la CEC y que creo, es el elemento, es el itinerario, es el faro que guía nuestro quehacer en la pastoral juvenil, en cada una de las circunscripciones eclesiásticas”. El prelado recordó que la prioridad de la Iglesia siempre han sido los jóvenes “ellos son el sentido de nuestro ejercicio de nuestro trabajo, nuestra cercanía en medio de sus dudas e incertidumbres” y agregó “a todas estas dudas que surgen, la respuesta es solo una “Jesús”, no sé nieguen esa oportunidad de escuchar a Jesús en su corazón, de escucharlo en la Iglesia y en los sacramentos”. El joven, Sergio Campo, delegado juvenil de la regional amazónica, no escatimó palabras para expresar su alegría por este reencuentro presencial, y dijo que fue un espacio que sirvió para fortalecer todos los procesos de la pastoral tanto a nivel diocesano, como regional. “Este encuentro nos deja una gran experiencia y una gran motivación para seguir trabajando de la mano de Dios, de la mano de Jesús, para seguir evangelizando a toda la juventud de Colombia”. Por su parte, la hermana Arelis Gaviria Montoya, directora del Departamento de Estado Laical y Juventud de la CEC, observó que fue un momento donde se pudo escuchar las voces de los jóvenes, sus anhelos y sueños, tanto en el contexto eclesial como social. “Ha sido un espacio que nos ha permitido en clave sinodal reunirnos por regiones, para organizar, evaluar, revisar nuestros proyectos de pastoral juvenil y así, poder acompañar de manera más significativa a todos nuestros jóvenes en los procesos formativos que requieren en las jurisdicciones, donde el anuncio del evangelio sea lo primero”, concluyó la religiosa.