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obispo de tumaco

Mié 1 Sep 2021

“Todos somos corresponsables en la construcción de la paz”: Mons. Olave

En el marco de la Semana por la Paz, que inicia el próximo 05 de septiembre, el obispo de Tumaco, Orlando Olave Villanova, recordó que no es solo responsabilidad del Estado buscar la paz, sino que, es una tarea de todo ciudadano ayudar a construirla. “No podemos dejar solamente que la paz quede en manos de nuestros gobernantes, ellos son responsables, pero también nosotros somos corresponsables de buscar esos caminos”. El prelado, al recordar que la Diócesis de Tumaco viene animando hace 25 años la Semana por la Paz, observó que tanto los niños, jóvenes, familias, comunidades, Iglesia e Instituciones, deben ser garantes de la transformación de esos cambios que requiere el país. “Todos somos corresponsables de construir la paz y lo hacemos desde cada uno de nuestros espacios”. Agenda de actividades En una entrevista, el jerarca mencionó algunas de las actividades que adelantará esta Jurisdicción Eclesiástica, durante la semana que comprende entre el 5 al 12 de septiembre, estas se realizarán “buscando visibilizar ese deseo que todos tenemos de paz y reconciliación”. El 9 de septiembre, fecha en que se celebra la fiesta de San Pedro Claver, uno de los más vehementes defensores de los derechos humanos, se tendrán actividades culturales, religiosas y actos conmemorativos de memoria. Resaltó el papel que juegan en estos momentos la Casa de la Memoria, la pastoral juvenil, entre otras instituciones, quienes realizarán eventos culturales, deportivos, recreativos, con ellos, dijo el obispo “rememoramos ese deseo de paz y pondremos en conocimiento todas esas habilidades de los tumaqueños”. Homenaje a la hermana Yolanda Cerón Informó que la Iglesia y otras organizaciones brindarán un homenaje especial a la hermana Yolanda Cerón, religiosa asesinada el 19 de septiembre de 2001, frente a la iglesia La Merced, en Tumaco. “La religiosa murió de mano de los violentos, por ser promotora de la justicia en las comunidades afros y los resguardos indígenas. Vamos a recordarla en su legado y en su memoria”, aseveró. Encuentro de los obispos del pacífico y suroccidente Igualmente, los obispos de estas regiones del país se reunirán para reflexionar sobre la realidad que viven las comunidades en estos territorios tan golpeados por la violencia; y además, para analizar cuál es el papel que sigue jugando la Iglesia en esta transformación de país. Encuentro Nacional de Pastoral Social Finalmente, indicó que los días 18 y 19 de septiembre se desarrollará en la ciudad de Tumaco el Encuentro Nacional de Pastoral Social, donde se congregarán obispos y responsables de esta pastoral, para hacer una lectura de la realidad que vive hoy el país. Será un espacio además, donde se hará la presentación del libro que habla sobre la vida de la religiosa Yolanda Cerón.

Mié 24 Feb 2021

Obispo de Tumaco: “Que todos seamos defensores y garantes de la vida”

Este es el llamado de monseñor Orlando Olave Villanova, obispo de Tumaco, tras el asesinato de 11 personas este fin de semana en la costa pacífica nariñense. El prelado rechazó estos hechos y lamentó la situación de violencia que se sigue ensañando contra la población. “Queremos enviar un saludo fraternal y de corazón a las familias de aquellas personas que han sido asesinadas, no solamente estas 11 personas que murieron en los últimos días, sino también la muerte de las tres mujeres en el municipio de Satinga, a sus familias nuestra solidaridad y cercanía espiritual”, indicó. Al resaltar que toda vida es sagrada y nadie tiene derecho sobre ella, afirmó que, si alguien tiene deudas con la justicia, son las autoridades quienes deben actuar para sancionar y llevar a los estrados judiciales a quienes cometen las faltas. Por lo que pidió a las autoridades redoblar los esfuerzos para proteger la vida de toda persona. “Las autoridades deben proteger la vida de todas las personas y frente a estos hechos de violencia, pedimos a las autoridades que ayuden en el esclarecimiento de estas muertes y velen porque sus actores vayan a los estrados judiciales”. Finalmente, hizo una invitación a la comunidad para que unidos se busquen caminos que transformen estas realidades de muerte en caminos de reconciliación y paz, pues “no podemos caer en la justificación de la muerte de ninguna persona. En nuestro país no está establecida la pena de muerte, para decir que merece la muerte esta o aquella persona (…) Toda persona, aunque se haya equivocado, tiene derecho a ir a un juicio”.

Mié 3 Feb 2021

Obispo de Tumaco se solidariza con víctimas de naufragio

Tras el naufragio de dos embarcaciones en Tumaco, que dejó al menos 14 personas fallecidas, el obispo de esta zona del país, monseñor Orlando Olave Villanoba, a través de un comunicado manifestó su tristeza por estos hechos que enlutan a varias familias tumaqueñas. “Nos solidarizamos con sus familias que hoy experimentan el doloroso vacío de haber perdido inesperadamente a sus seres queridos (…) Que sea el Dios de la vida quien les fortalezca en este duro momento”, afirmó. Al pedir por el eterno descanso de los fallecidos, ofreció sus plegarias y oraciones “para que el Señor, único dueño de la vida, los acoja en su regazo de Padre amoroso”. Así mismo, al referirse a aquellas personas que resultaron heridas o con traumas psicológicos, les animó a recibir apoyo profesional que les permita superar este difícil momento y retornar luego, con la gracia de Dios, a su vida normal. Finalmente, hizo un llamado a reforzar los protocolos de seguridad en materia de navegabilidad, para que estos hechos lamentables no se vuelvan a repetir.

Jue 21 Ene 2021

“Invitamos a todos los actores armados a convertir su corazón”: Obispo de Tumaco

Frente a la posible desaparición, desde el pasado 13 de enero, de once hombres que salieron en una lancha con rumbo al municipio de Mosquera (Nariño), el obispo de Tumaco, monseñor Orlando Olave Villanova, se refirió al tema e hizo un llamado a los alzados en armas a renovar su corazón y defender la vida de las personas. “Invitamos a todos los actores armados a convertir su corazón, a descubrir en su corazón el querer de Dios que nos pide renovarnos y cambiar de actitud. Él nos pide defender la vida de todas las personas”, aseguró. Monseñor Olave afirmó que esta región adolece de una comunicación eficaz entre los territorios, vía terrestre, telefónica y de internet, lo que ha hecho que se dé una serie de informaciones que no ayudan a clarificar lo que está pasando. “Hay distintas informaciones y comentarios, lo que sí es cierto y real es que hay once personas desaparecidas, y se han encontrado dos cadáveres que aún no están plenamente identificados”. El prelado denunció que en la costa pacífica nariñense se sigue padeciendo por la violencia. Las comunidades viven en medio de la zozobra y temores, hechos que lo llevan a insistir en un llamado a los grupos ilegales para que frenen todo acto violento y no se ensañen contra la población. Acciones pastorales de la Iglesia Al referirse al acompañamiento que esta Iglesia particular viene adelantando a la población vulnerable de estos territorios, informó que los sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes de pastoral, siguen haciendo presencia permanente para apoyar a las comunidades. Finalmente, dijo que la pastoral social sigue avanzando con el desarrollo de proyectos que llevan a caminar en un ámbito de paz y reconciliación. El virus de la pandemia Aunque el prelado observó que, si bien el año pasado se presentaron algunos casos de contagio, hoy afortunadamente no hay ninguna persona que esté con el virus dentro del clero o los equipos de pastoral. “Con un sentido de responsabilidad común, la Iglesia sigue insistiendo en la adopción de medidas para prevenir la propagación del Coronavirus (…) Seguimos en la actitud del autocuidado, de pedirle a la comunidad que se cuide, porque de todas formas el virus sigue, está presente y sigue siendo peligroso”, puntualizó.

Jue 27 Ago 2020

Monseñor Jaime Prieto: El hombre

Por: Mons. Orlando Olave Villanoba - Dos hechos me llegan a memoria cuando inicio a escribir este semblante de Monseñor Jaime Prieto Amaya, que espero sea inspirador para muchos de nosotros. El primero de mayo de 2006, caminábamos varios sacerdotes de la Diócesis de Barrancabermeja junto a Monseñor en la popular marcha de la clase obrera. El primero, de tipo personal, fue que se me acercó y en su acento bogotano, me dijo: “!!! ala Orlando… y te vas para Roma No¡¡¡¡¡¡¡ (Unos meses después viaje a Roma para adelantar estudios de especialización en Teológica Pastoral). El segundo fue una respuesta que le hicieron varios periodistas al terminar la marcha, ¿Monseñor Jaime y usted por que se mete a apoyar estas marchas… estos no son de izquierda y ateos? Su respuesta fue ciertamente provocadora: ¡Pues si no me quieren ver en estas marchas … que me nombren Arzobispo de Bogotá! Algunos se miraron, otros simplemente nos reímos, entendimos que detrás de esta respuesta estaba su manera de ser Pastor, de ser Obispo. Su pueblo le interesaba, su pueblo le dolía y por eso lo hacía. El hombre de Iglesia Del primer hecho, que no quiero profundizar, me queda esa forma desparpajada, sencilla y directa con que afrontaba muchas de las circunstancias de su vida que no se puede entender como superficial o desinteresada; por esto quiero quedarme en la segunda, que me parece ejemplifica su talante humano y cristiano: era un Obispo con una conciencia profundamente eclesial. San Ireneo de Lyon escribió hace muchos años: “lo que no se asume no se redime” palabras que son retomadas en el siglo pasado por el concilio Vaticano II en la constitución pastoral Gaudium Et Spes: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón”. Creo que estas dos frases tan llenas de profundidad fueron un faro para el quehacer pastoral de Monseñor Jaime y nos permiten entender su modo tan especial de ser Pastor: Presbítero y Obispo. Él fue un hombre que siempre sintió con la Iglesia, quizá no siempre con la Iglesia institucional, pero si con la Iglesia, con la Iglesia pueblo de Dios, con ese rebaño que la misma madre Iglesia le había encomendado. Fue un obispo que entendió que debía caminar con su pueblo: con los campesinos, con lo sindicalistas, con los líderes sociales, con los empresarios, con las familias, con los niños, y los jóvenes, con su rebaño, siempre pensado en el bien común, en llevarlos a Jesús. El hombre con los pies en la tierra Este modo de ser, insertado en la realidad que había con alegría asumido al aceptar este nombramiento como Obispo de Barrancabermeja, nos permite entender su proceder. Sin duda muchas veces sus opciones no fueron entendidas por muchos —me incluyo— quizá censurada por otros y hasta señalada —también por algunos en el seno de la Iglesia— de peligrosa y por diversos actores armados de derecha de subversiva. Jamás para Monseñor fue esto un problema, él tenía clara su opción profundamente eclesial, que sin lugar a dudas por esa misma convicción que le daba aquel documento del concilio enunciado. Él entendía que al ser Obispo de Barrancabermeja, asumía su historia, sus luchas, sus triunfos y también sus derrotas. Quizá en él podemos comprender esta frase del Papa Francisco que «más vale una Iglesia herida por salir a la calle, que una sana escondida en la sacristía». Monseñor entendía este riesgo. Unos años después en los viajes de regreso al lugar donde se hospedaba cuando participaba en un encuentro en Roma, me soltó una de esas frases lapidarias, pero que en su rostro expresaba todo lo que tenía por dentro: “En ocasiones me siento incomprendido por mis opciones pastorales”. Y guardó silencio. Pero a pesar de esa incomprensión jamás lo vi quejarse, siempre fue un ser humano de acción, de procesos, que era capaz de entender la realidad humana, pero que tenía muy claro su caminar pastoral, su tarea misionera. El hombre místico Una cosa si es clara en la vida de Monseñor Jaime, era un hombre místico, un hombre con una fuerte experiencia de Dios, que lo llevó incluso a colocar su propia vida en riesgo, pero esa experiencia le permitió colocarse siempre en las manos de Dios. Unas palabras del Papa Francisco podrían ayudarnos entender a Monseñor Jaime: “La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra, vuelve a cautivarnos una y otra vez. Para eso urge recobrar un espíritu contemplativo, que nos permita redescubrir cada día que somos depositarios de un bien que humaniza, que ayuda a llevar una vida nueva. No hay nada mejor para transmitir a los demás”. Esta profundidad espiritual de Monseñor le dio una característica muy especial como es ser casi un adelantado a su época. Muchas veces me he imaginado a Monseñor Jaime ejerciendo su ministerio episcopal con este pontificado de Francisco. Cuanta alegría le hubiera provocado escuchar a nuestro Papa actual, cuantas veces él nos dijo que era necesaria una renovación de las estructuras pastorales. Cuanto nos insistía en esa tarea evangelizadora que debía emprenderse con alegría, cuanto amor le tenía a la Pastoral de la tierra y la promoción que hizo de esos procesos. Sí, fue un místico con los pies en la tierra, que nos impulsó a hacia una nueva evangelización. El hombre buscador de paz Finalmente, pero no menos importante, fue él un apóstol de la paz, con cuánta pasión hablaba de ello, con cuanta inteligencia creó procesos, dinamizó acciones, provocó estrategias que beneficiaron ese sueño, mejor, comprendía en profundidad que la paz era la mejor apuesta para el desarrollo de los pueblos. Cuánto esfuerzo hizo para dinamizar en el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, cuanto vigor le imponía a la Comisión Diocesana de Vida, Justicia y Paz. No olvidamos sus valientes declaraciones y homilías donde desarrollaba esa idea de construir una sociedad en paz y señalaba valientemente aquellos que se oponían a este sueño compartido. Recordamos como participó en diversas comisiones de diálogo de paz, cuántos diálogos no emprendió con los actores armados, buscando siempre mediar en la consecución de acuerdos de paz que desescalarán la guerra en nuestros territorios. También aquí fue incomprendido, no valorado suficientemente e incluso señalado, lo que le provocó momentos dolorosos y riesgosos a su seguridad física. Nada de eso lo amilanó, al contrario, siempre encontró fuerzas en el Señor para seguir siendo mensajero de la paz, constructor de puentes y el hombre buscador de paz. Gracias Monseñor Jaime + Orlando Olave Villanoba Obispo de Tumaco

Mar 9 Jun 2020

Ante emergencia sanitaria Iglesia en Nariño clama atención a comunidades

Tras la emergencia sanitaria que atraviesan varios municipios de Nariño, el Obispo de Tumaco, Monseñor Orlando Olave Villanova y la directora de la Cámara de Comercio, Zaida Mosquera Patterson, como voceros del "Comité Tumaco, Unidos por la vida y la justicia", hacen un llamado de “acción urgente” a los gobiernos nacional y departamental de Nariño, para afrontar la pandemia (Covid-19). En un comunicado evidencian la falta de infraestructura en hospitales y centros de salud, así como de personal médico especializado, pruebas diagnósticas y equipos de bioseguridad que garanticen la pronta atención de los pacientes, frente a esta realidad piden al Instituto Departamental de Salud de Nariño y el Ministerio de Salud se apersonen de estas necesidades urgentes. Así mismo, reclaman la atención de las comunidades ubicadas en El Sanquianga y en El Telembí, quienes a la fecha no han recibido ningún tipo de atención médica que garantice la preservación de sus vidas. Recordemos que el "Comité Tumaco, Unidos por la vida y la justicia" fue constituido en el 2018 por un grupo de personas influyentes, con el propósito de promover, dinamizar y articular acciones entre diversos actores que impulsen programas y proyectos para la región. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Lun 30 Dic 2019

Obispo agradece a quienes trabajan por la reconciliación del Pacífico

A pocos días de finalizar el 2019, Monseñor Orlando Olave Villanova, obispo de la diócesis de Tumaco, en un mensaje agradeció el compromiso de aquellas mujeres y hombres que con signos de vida, reconciliación y fe le han apostado a la mejora de estos territorios. “Agradecemos a Dios los diversos signos de vida, de reconciliación y de fe, de tantos hombres y mujeres que durante este año nos han ilusionado en que podemos entre todos construir un Pacífico Nariñense reconciliado y en paz (…) Agradecemos a Dios los distintos proyectos y procesos sociales que han sembrado organización y desarrollo en nuestras comunidades”, señala la misiva. En su mensaje, el prelado expresó algunos de los signos de dolor que padecen estos territorios del pacífico y que siguen siendo una constante: Los atentados violentos contra las comunidades; los altos índices de pobreza, marginación y abandono; y la inestabilidad política e ingobernabilidad de los municipios. El jerarca del pacífico pidió a las autoridades militares y de policía para que velen por la garantía y cuidado de los habitantes de estas regiones tan golpeadas por la violencia. Finalmente, hizo un llamado a todos los entes del Estado, comunidades, organizaciones y a la misma Iglesia, para que le sigan apostando con su trabajando por un mejor Pacífico Nariñense.

Mar 2 Jul 2019

“Solución al narcotráfico pasa por erradicar pobreza, marginación y corrupción”

Monseñor Orlando Olave Villanova, obispo de la diócesis de Tumaco, advierte que una de las principales preocupaciones que tienen los obispos, en especial de las diócesis del sur y el pacífico colombiano, es el problema del narcotráfico y la posible fumigación de los cultivos de uso ilícito. “En Tumaco el narcotráfico afecta profundamente a todas nuestras comunidades, a las comunidades afros, indígenas y otras comunidades que llegan al territorio de otras zonas. Es un problema complejo que se suma a otros problemas históricos como la pobreza, la marginación. El departamento de Nariño tiene muy pocas carreteras y la costa pacífica nariñense cuenta con solo el 7% de esas carreteras, está la urgencia por la salud, educación y estos problemas se convirtieron en el espacio idóneo para que se enquistara el narcotráfico que trae tantas dificultades al territorio.” Señaló Monseñor Olave, quien participa de la Asamblea Plenaria del Episcopado, en Bogotá, que en toda la zona sur y occidente del país, en departamentos como el Cauca, Chocó y Valle del Cauca, la iglesia está adelantando un trabajo a través de la Coordinación Regional del Pacífico para mitigar problemáticas como las del narcotráfico, que está mediada por el abandono histórico del Estado. “Le hemos venido hablando a los gobiernos que la solución al problema del narcotráfico, de los cultivos ilícitos no está simplemente en fumigar, hay que ir a erradicar otras realidades que tenemos; primero erradiquemos la pobreza, la marginación, la corrupción que hay en nuestros territorios y que han sido como ese caldo de cultivo idóneo”, aseveró el prelado. Monseñor Olave, también indicó que como Iglesia se viene trabajando con los campesinos, apoyando la reincorporación de los excombatientes a las comunidades, pero que los territorios aún cuentan con una presencia muy fuerte de grupos armados que se rearmaron o que no entraron al proceso de paz y “eso ha venido afectando tanto el proceso de implementación como la misma realidad social y política de las comunidades”. Todo lo anterior complejiza, aún más, los procesos de erradicación y lucha contra el narcotráfico. Según el gobierno, para 2019 la meta de erradicación de cultivos de uso ilícito es de 100.000 hectáreas y Tumaco es uno de los municipios priorizados.