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sínodo de la sinodalidad

Mar 4 Feb 2025

Obispos colombianos abordan retos sociales del país e inician la definición de compromisos para implementar la sinodalidad

Este martes, 4 de febrero, los obispos colombianos centraron su Asamblea en dos dimensiones: el análisis de la realidad nacional y el inicio del trabajo sobre implementación de la sinodalidad, a partir de la conversión de las relaciones con y entre los diferentes miembros de la Iglesia.Espiritualidad: el punto de partidaEl punto de partida fue la celebración de la Eucaristía, en esta ocasión, presidida por monseñor Oscar Vélez Isaza y concelebrada por los obispos de Montería, monseñor Ramón Alberto Rolón Güepsa, y Magangué, monseñor Ariel Lascarro Tapia. Durante su homilía, el prelado de Valledupar recordó a sus hermanos que la cercanía hecha de escucha atenta y mirada solícita a la fragilidad del ser humano, es la huella de la presencia de Cristo en su ministerio episcopal. Además, los instó a siempre “cuidar, defender y restaurar la vida de forma integral”.Análisis de la realidad nacional: signos de los tiempos y signos de esperanzaSin duda, los múltiples desafíos que vive hoy Colombia en materia social, política y económica son de gran interés para los obispos; esto explica que la misión de la Iglesia no puede ser ajena a la realidad de las comunidades que pastorean. Por esta razón, orientaron la primera parte de su jornada a identificar caminos para responder y acompañar las diversas realidades, como Iglesia sinodal.A partir de la exposición hecha por el experto temático invitado que, en esta oportunidad, fue el exministro de Hacienda y Crédito Público Mauricio Cárdenas Santamaría, desarrollaron espacios de profundización a nivel grupal. Para ello, se distribuyeron en siete regiones, cada una integrada por dos provincias eclesiásticas. Allí, identificaron realidades territoriales comunes en calidad de signos de los tiempos y oportunidades para el trabajo de la Iglesia, como signos de esperanza. Además, formularon algunos acuerdos para asumir de manera colectiva. En la emisión de ‘Así va la Asamblea’, el Obispo de Ipiales, monseñor José Saúl Grisales, el Obispo Auxiliar de Medellín, monseñor Mauricio Vélez y el Obispo de Ocaña, monseñor Orlando Olave, dan a conocer algunos de esos análisis.Sinodalidad: la Conversión de las RelacionesEl espacio de la tarde en este segundo día estuvo dedicado a la Sinodalidad, específicamente, sobre la dimensión denominada “Conversión de las relaciones”. La encargada de guiar a los obispos en esta profundización fue la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, presidente de la Confederación Latinoamericana de Reliogiosos y Reliosas, madre sinodal. Lo hizo a partir de lo planteado en la segunda parte del Documento Final de Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.Posteriormente, por grupos, definieron modos concretos para avanzar en la conversión de las relaciones, teniendo en cuenta, especialmente, cinco grandes grupos desde la realidad de sus jurisdicciones eclesiásticas: fieles laicos, ministros ordenados, vida consagrada, los frágiles y los excluidos.La mujer en la misión de la Iglesia colombiana desde la sinodalidadSobre este tema, en ‘Así va la Asamblea’, el obispo de la Diócesis de Sonsón-Rionegro, monseñor Fidel León Cadavid, compartió dos importantes categorías relacionales que cobraron un importante protagonismo en medio del análisis del grupo en el que participó: las mujeres y los funcionarios públicos. Sobre esto detalló:“Curiosamente no estaba ahí incluido pero podíamos añadir subgrupos y todos coincidimos en la relación con las mujeres, porque es un tema que toma el Documento Final del Sínodo con amplitud; la necesidad de convertirnos a esa apertura a la misión y a la presencia de la mujer dentro de la Iglesia, para poder vencer resistencias. Necesitamos que no hayan muros y prejuicios que le impidan algún grupo dentro de la comunidad eclesial hacer presencia, actuar y ser copartícipe de la misma misión. También hablamos del contacto y la relación con los funcionarios públicos, que es fundamental mantener esa puerta abierta de relación para lograr tener una mejor en acción que favorezca a toda la comunidad eclesial y civil”.Impacto del cese de ayuda de Estados Unidos en la acción pastoral y social de la IglesiaLa suspensión de todos los proyectos de ayuda internacional ordenada recientemente por el presidente estadounidense Donald Trump, también ha impactado la acción social de la Iglesia colombiana. Por ejemplo, en aquellas iniciativas del Secretariado Nacional de Pastoral Social y las pastorales diocesanas enfocadas en apoyar a migrantes, refugiados y colombianos retornados.En el contexto de esta Asamblea, monseñor Juan Carlos Barreto Barreto, obispo de Soacha y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, explicó que, al no contar con los recursos provenientes de este apoyo que ha venido brindando el Gobierno de Estados Unidos, la Iglesia Católica dejará de atender a 15.000 personas en nueve jurisdicciones eclesiásticas del país.“No se podrá hacer la atención socio-jurídica que se hacía, la atención psicosocial, la ayuda para emprendimientos, para seguridad alimentaria, para formación; el apoyo para que pudieran descansar, por ejemplo, mientras iban de viaje o mientras accedían a algunos apoyos en el campo de la medicina”.Monseñor Barreto recordó que instituciones de la Iglesia Católica colombiana como la Pastoral Social siempre han sido de mucha confianza para entidades como USAID, todas las del Sistema de Naciones Unidas, la Unión Europea y para muchas otras organizaciones del mundo, “porque confían en que realmente nosotros manejamos bien los recursos y llevamos a cabo la tarea que se pretende hacer a nivel humanitario”, enfatizó.Vea todos los detalles y pronunciamientos en el informativo del Episcopado Colombiano:

Lun 3 Feb 2025

“El Corazón de la Sinodalidad”: la profundización con la que los obispos colombianos iniciaron su CXVIII Asamblea

El primer espacio de trabajo durante la CXVIII Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano tuvo como propósito profundizar sobre “El Corazón de la Sinodalidad”; así fue titulado el panel a partir del cual los obispos y administradores diocesanos participantes comenzaron a identificar caminos para hacer vida el Sínodo sobre la Sinodalidad en la Iglesia colombiana.Los panelistas de este espacio fueron la madre sinodal, la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, presidente de la Confederación Latinoamericana de Religiosos y Religiosas, y los tres padres sinodales por Colombia: el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá; monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín y monseñor José Miguel Gómez Rodríguez. La moderación estuvo a cargo del obispo auxiliar de Bogotá, monseñor Alejandro Díaz García, quien los convocó inicialmente a compartir la experiencia que vivieron a través de imágenes, sentimientos e ideas. Posteriormente, los demás obispos hicieron sus aportes.En este primer espacio la hermana Gloria Liliana recordó la imagen de mesa redonda, emblemática de la Asamblea Sinodal. El Cardenal Luis José evocó el caminar en el aula, la posibilidad del encuentro y el compartir con personas de diversos continentes que acudían al diálogo, a la construcción y a la ayuda. Para monseñor José Miguel fue muy representativo descubrir a tantas personas ir al encuentro con el Papa Francisco, “ver en el ministerio petrino la unidad de la Iglesia”. Por su parte, monseñor Ricardo evocó “la caravana” como un grupo de personas recorriendo el camino juntos, congregados todos, como prolongación de la caravana iniciada el 2021 cuando todas las Iglesias se reunieron a escuchar lo que el Santo Padre decía a la Iglesia “una caravana de los hijos de Dios en camino”.En el segmento de las ideas, se recordó que el protagonista de la sinodalidad es el Espíritu; que en el centro está siempre la Palabra de Dios, que nos conduce a ser y hacer misión, profecía para llevar esa Buena Nueva de Jesús; por lo que el Sínodo es un regalo de Dios para la Iglesia; una espiritualidad misionera asumida por todos los bautizados, e incluso, por personas no católicas; por lo que puede entenderse una sinodalidad que va más allá de las fronteras de la Iglesia.Frente a los sentimientos, se afirmó que el Sínodo llegó para quedarse, que debe trascender más allá de lo escrito y que es un documento que habla continuamente de conversiones que tendrán que darse.En el segmento de las ideas para la implementación, se manifestó que la Iglesia es pobre con los pobres. Por tanto, la sinodalidad tendrá sentido si conduce a todos los miembros de la Iglesia a la orilla de los pobres.Conozca todos los demás detalles a través del informativo del Episcopado Colombiano:

Lun 28 Oct 2024

¿Qué contiene el documento final de la XVI Asamblea Sinodal y qué ruta seguirá ahora la Iglesia Universal en este camino? Se lo contamos

El pasado sábado, 26 de octubre, se dio a conocer el Documento Final que sintetiza no solo lo trabajado por los padres y las madres sinodales en el marco de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, sino los resultados más destacados del proceso sinodal que ha estado viviendo la Iglesia Universal desde el año 2021, cuando el papa Francisco convocó el Sínodo de la Sinodalidad. El documento contiene directrices y recomendaciones que marcarán significativamente el futuro de la Iglesia. Por decisión del Santo Padre, este texto ya hace parte del Magisterio.La segunda sesión de esta Asamblea Sinodal, que inició el 2 de octubre en el Vaticano, concluyó con la presentación de este documento de 54 páginas. Tras su votación por parte de los miembros, el papa Francisco lo ratificó, aprobó su publicación inmediata y anunció que no emitirá una exhortación apostólica, ni ningún otro documento postsinodal, sino que este texto será acogido de manera inmediata; decisión que resulta histórica frente a los anteriores cuatro sínodos convocados anteriormente por el pontífice.De acuerdo con los resultados de la votación divulgados por el Vaticano, los 155 párrafos del Documento Final fueron aprobados por la Asamblea. Según las reglas de este Sínodo, se requerían dos tercios de los votos para que se diera la aprobación de cada párrafo.Aunque el documento original, por ahora, solo está disponible en Italiano, es un hecho que los temas que aborda el texto están divididos en cinco partes: "Corazón de la sinodalidad" (llamados por el Espíritu Santo a la conversión); "Juntos sobre la barca" (la conversión de las relaciones); "Echad las redes" (la conversión de los procesos); "Una pesca abundante" (la conversión de los lazos) y “También os envío a vosotros” (formar un pueblo de discípulos misioneros).Asuntos como el papel de la mujer en la Iglesia, la descentralización de la autoridad o el aumento de la participación de los laicos en la toma de decisiones, de los más esperados, están allí contenidos.Es importante mencionar que el Sínodo de la Sinodalidad no concluye en este punto, sino que, por el contrario, a partir de ahora inicia la etapa de hacer vida estas decisiones en cada Iglesia local, Iglesia particular o comunidad eclesial, bajo una ruta más específica. Es decir, la fase de implementación. Al respecto, el papa Francisco recordó que la Iglesia sinodal “ahora necesita que las palabras compartidas vayan acompañadas de acciones”.De hecho, algunos temas quedaron pendientes por terminar de concretar; de acuerdo con el Santo Padre, esas decisiones irán llegando poco a poco bajo el mismo espíritu de este Sínodo. “Esto no es el clásico modo de posponer decisiones indefinidamente. Es lo que corresponde al estilo sinodal con el cual incluso el ministerio petrino debe ejercerse: escuchar, convocar, discernir, decidir y evaluar”, precisó.El Santo Padre afirmó, además, que bajo este propósito seguirá escuchando a los obispos; así como a la Secretaría General del Sínodo y a los dicasterios del Vaticano.Para clausurar de manera oficial la Asamblea, el domingo 27, en la Basílica de San Pedro, el Santo Padre presidió una Santa Misa. Durante su homilía, señaló que el Sínodo “nos exhorta a ser Iglesia como Bartimeo: la comunidad de discípulos que, oyendo pasar al Señor, se dejan despertar por la fuerza del Evangelio y comienzan a gritarle”. Agregó: “No necesitamos una Iglesia paralizada e indiferente”, sino una Iglesia que, como el ciego Bartimeo, deja a un lado “el manto de la resignación”, confía al Señor sus cegueras, se pone de pie, “camina junta detrás de Él y con Él”, “recoge el grito del mundo y se ensucia las manos para servirlo”, llevando “la alegría del Evangelio por las calles del mundo”.Se espera que en los próximos días sean presentadas las traducciones oficiales del Documento Final en otros idiomas, incluido el español. Las versiones adicionales que se han compartido hasta el momento son extraoficiales y pueden contener variaciones gramaticales o interpretativas.

Vie 25 Oct 2024

“El Sínodo no va a hacer nada contra la Palabra de Dios”: Mons. José Miguel Gómez habla sobre el Documento Final

A un día de que la Iglesia Universal conozca el Documento Final que presentará las conclusiones de los espacios de discernimiento y trabajo que han tenido los padres y las madres sinodales durante las dos sesiones de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo en Roma, monseñor José Miguel Gómez Rodríguez, arzobispo de Manizales, ratificó que en él se conocerán orientaciones de un sínodo que ha tenido como base la Santa Biblia y que son coherentes, pero que también responden a los signos y cambios de la humanidad, “desde Dios, con la luz de Dios y para el bien de toda la Iglesia”.El Arzobispo de Manizales, quien, por elección del Episcopado también ha estado representando la voz de la Iglesia colombiana en este importante espacio, valoró la apertura al Espíritu Santo que ha tenido la Asamblea Sinodal durante el proceso. Además, al entregar detalles de cómo se han desarrollado estos últimos días de trabajo, indicó que, de manera individual y en todos los grupos de trabajo, o círculos menores, como se han conocido desde la metodología de este sínodo, se han hecho propuestas al último borrador de trabajo “para enmendar, corregir, agregar detalles que nos parecían importantes”.“Todo está muy bien sustentado y ahora estamos esperando para el próximo sábado la lectura de la propuesta final y la votación sobre cada uno de los párrafos que contendrá el documento que será posteriormente presentado al Santo Padre”, afirmó monseñor José Miguel.El prelado recordó también que el Sínodo de la Sinodalidad no concluye en este punto ni se cierra con el documento; “más bien, se ofrece a la Iglesia para que la Iglesia en todas partes vaya aplicando, ajustando, buscando formas de ser fiel a esto que el Señor nos ha regalado”, precisó.Vea a continuación el mensaje de monseñor José Miguel Gómez:

Jue 24 Oct 2024

Cardenal Luis José Rueda Aparicio, elegido como nuevo miembro del Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo

Este miércoles, 23 de octubre, en el marco de marco de la XV Congregación General del Sínodo, el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, fue elegido como nuevo miembro del Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo.En este órgano, que desempeñará un rol protagónico tanto en el proceso sobre sinodalidad que se adelanta actualmente, como en la preparación del próximo Sínodo, el purpurado colombiano representará a la Iglesia de América Latina junto al Arzobispo de Maracaibo (Venezuela) y primer Vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), monseñor José Luis Azuaje Ayala.Según lo estipula la Constitución Apostólica «Episcopalis communio» del Papa Francisco sobre el Sínodo de los Obispos, este Consejo, que es presidido por el Santo Padre y que hace parte de la Secretaría General, es responsable de la preparación y realización de la Asamblea General Ordinaria. Sus miembros inician funciones al final de la Asamblea General Ordinaria que los elige y cesan su mandato cuando ésta se disuelve.Este Consejo tiene ahora una nueva composición. Por indicación del papa Francisco se elevó a 17 el número de sus miembros, de los cuales eligieron ya a 12 obispos de los diferentes continentes e Iglesias, entre los que está el cardenal Rueda. A ellos se unirán cuatro miembros de nombramiento pontificio y, en su momento, el responsable del Dicasterio de la Curia Romana encargado del tema del próximo Sínodo.XVI Asamblea General Ordinaria: en su fase finalEsta semana, la XVI Asamblea Sinodal se encuentra en su fase final. La lectura y aprobación del Documento Final, del cual también el cardenal Rueda ha sido elegido redactor, está prevista para el próximo sábado, 25 de octubre.

Vie 18 Oct 2024

¿Qué puede aprender Colombia de la sinodalidad para encontrar caminos de reconciliación y de paz? El Cardenal Rueda compartió detalles desde el Vaticano

El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, afirmó que, en medio de las “polarizaciones tóxicas” que se viven hoy en Colombia y en varios países de América Latina, la sinodalidad es un estilo de evangelización que, aplicado a los contextos sociales y políticos, podría ayudar a encontrar los caminos de la reconciliación y la paz que tanto se necesitan. El purpurado se refirió a ello durante la rueda de prensa ofrecida este viernes 18 de octubre en el Vaticano, en el marco de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, en la que participó como vocero.El primado de Colombia y padre sinodal destacó las posibilidades de encuentro, diálogo, escucha y acogida que se propician en el contexto de la sinodalidad, como oportunidades para buscar objetivos sociales comunes.“Un problema que está afectado a Colombia, a América Latina y a distintos países del mundo es el de las polarizaciones tóxicas, enfermizas, que llevan a que dentro de los países, se vuelvan enemigos, incluso, miembros de la misma familia. Creo que la propuesta de la sinodalidad con capacidad de escucha, diálogo y esa metodología sencilla pero poderosa que es la conversación en el espíritu, en donde se le da valor al que habla y a lo que expresa apara luego encontrar, guiados por el Espíritu Santo, una ruta común, tiene una aplicación social muy fuerte…Creo que en Colombia y en América Latina este estilo de evangelización que abre puertas, que entra en diálogo, que está en una actitud de salida al encuentro con los demás, nos va ayudar mucho a encontrar los caminos de la paz y de la reconciliación”.En este mismo contexto, el Arzobispo de Bogotá se refirió al rol activo que ha venido asumiendo la Conferencia Episcopal de Colombia en la mediación y ambientación de la reconciliación y la paz, especialmente desde diversos espacios políticos. Reconoció que, pese a no ser una misión sencilla, la Iglesia vive y transmite esperanza:“En Colombia, concretamente hay un trabajo de la Conferencia Episcopal muy en comunión, desde hace varios años, con los distintos gobiernos, también con este gobierno, en la búsqueda de la reconciliación y de la paz. Sabemos que no es fácil, sabemos que requiere tomar la cruz, pero vivimos en la esperanza de que el ambiente sinodal, nos da la capacidad el diálogo, de acogida, de escucha, de caminar juntos, de unificarnos para buscar objetivos comunes”.La unidad y las opciones de la Iglesia en LatinoaméricaEn lo corrido de esta tercera semana de la segunda sesión de la Asamblea Sinodal, a partir del módulo “Lugares” propuesto en el Instrumentum Laboris (documento que orienta el encuentro), los participantes analizaron e hicieron sus aportes en temas asociados a la relación entre las Iglesias Particulares y la Iglesia Universal, así como frente a la unidad de la Iglesia. En este sentido, durante su intervención, el cardenal Luis José también compartió y valoró la experiencia de evangelización que han venido viviendo las Iglesias del continente, especialmente desde la década de los 50, tras la creación de organismos como el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Confederación Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR) y la Pontificia Comisión para América Latina.El purpurado afirmó que ha sido una experiencia de fe y de unidad vivida en el contexto de las comunidades, con sus sufrimientos, pero también con sus esperanzas, en la que han tomado, especialmente, tres opciones: por los pobres, por acercarse a las realidades concretas y por el diálogo. La describió como una manera de evangelización integral.“La Iglesia latinoamericana ha logrado unirse, ha logrado tener incluso un método para acercarse a la realidad con ojos de esperanza, con ojos de fe; poder descubrir allí la presencia del Reino, del Verbo Encarnado, que está en todos los ambientes, incluso de aquellos de adversidad; por eso hacemos una opción por el diálogo, una opción por la reconciliación, por hablar con contrarios, por buscar la manera de hacer una evangelización integral donde todo está interconectado y todo nos desafía, pero todo nos llena de esperanza también”.El valor de la descentralización, la diversidad y el dinamismo en la IglesiaDe acuerdo con lo mencionado durante la rueda de prensa por Paolo Ruffini, Prefecto del Dicasterio para la Comunicación, y Sheila Pires, Secretaria de la Comisión para la Información, este viernes 18 en la Asamblea Sinodal se abordaron temas asociados a los criterios para definir una descentralización sana, entre los que se destacó la cercanía y la sacramentalidad. Además, del papel las Iglesias particulares en el contexto más amplio de la Iglesia Católica. Se hizo hincapié en que las Iglesias particulares no amenazan la unidad, sino que contribuyen a ella y que la singularidad de cada Iglesia no debe considerarse un desafío, sino un don especial.De acuerdo con Sheila, en relación al contexto digital, se hizo hincapié en la importancia de la oración y el discernimiento, “para ser discípulos digitales que no caigan en tentación”.Además, se afirmó que la pluralidad no infravalora los ministerios ni la especificidad de los lugares; que la descentralización en la Iglesia puede ser sana, mientras esté en unidad y en fidelidad al magisterio, en la comunión eclesial con el Sucesor de Pedro, en la claridad de las competencias y en el respeto desde las Iglesias locales en la promoción de los laicos.También se habló sobre la relación entre fe y cultura; se hizo hincapié en que la Palabra de Dios se inserta en contextos culturales específicos y el Evangelio tiene que encarnarse en toda cultura y en todo lugar; habitarlo reforzando la dimensión comunitaria de todos los movimientos y las nuevas realidades eclesiales.De acuerdo con los voceros, se ha afirmado que la Iglesia está llamada a la unidad vital en medio de la diversidad. Por ello, la Iglesia debe ser dinámica, dispuesta a avanzar en el tiempo, pues se trata de un organismo vivo que tiene en su corazón a Jesucristo y que vive como cuerpo a través de las personas.Vea a continuación las intervenciones del Cardenal Luis José Rueda durante la rueda de prensa:

Mié 16 Oct 2024

Monseñor Ricardo Tobón explica el trabajo que adelantan bajo el módulo "Lugares" durante la tercera semana XVI Asamblea General del Sínodo

El arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón Restrepo, quien también fue designado por el episcopado colombiano para participar como padre sinodal en la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, dio a conocer detalles del trabajo que han venido adelantando en lo corrido de esta tercera semana durante la segunda sesión. El prelado explicó la metodología de trabajo y los frutos que se esperan, correspondientes al módulo o etapa denominada “Lugares” en el Instrumentum laboris(documento que orienta el encuentro). Sobre el tema central, monseñor Ricardo Tobón explicó: “Nos ocupamos de examinar un poco la relación entre las Iglesias Particulares y la Iglesia Universal, y mirar también los elementos con los que se construye y se formula la unidad en la Iglesia”.Recordó monseñor Ricardo que el trabajo desarrollado por los padres y madres sinodales durante la Asamblea Sinodal, y que pronto dará como fruto un documento final, es “serio y largo”, pero también muy interesante, “donde en primer lugar se escucha al Espíritu, luego se escucha el cuerpo de Cristo; la Iglesia que vive en todos los lugares del mundo”, afirmó.Además, el Arzobispo de Medellín, invitó a todos en la Iglesia colombiana a asumir este importante momento como una oportunidad para aprender a caminar juntos, a ser hermanos y a vivir un proceso sinodal en orden a la misión, sobre la que enfatizó: “La misión no la inventamos, nos la dio el Señor: llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra”.Vea a continuación el informe que envía el Arzobispo de Medellín:

Mar 15 Oct 2024

Un camino sinodal de escucha, formación, transparencia y modos relacionales que prevengan abusos en la Iglesia: Hna. Gloria Liliana Franco

Este lunes, 14 de octubre, durante la rueda de prensa ofrecida en el marco de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, presidenta de la Confederación Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR) y madre sinodal, compartió detalles de los temas abordados durante el discernimiento realizado en la segunda semana de trabajo. Aspectos que se han enmarcado en la etapa de los itinerarios, estipulada en el Instrumentum laboris (documento que orienta el encuentro). En sus intervenciones, la religiosa destacó la escucha, la formación, la transparencia y los modos relacionales que prevengan abusos, como elementos fundamentales que en el camino sinodal ayudan a construir una Iglesia coherente con el “modo de Jesús” y con los valores del Evangelio .Escuchar a Dios, a los territorios y a la realidadEn cuanto a la escucha, la hermana Gloria Liliana recordó su importancia como eje transversal dentro de cualquier proceso de humanización, pues ayuda a generar conversión, transformación y credibilidad, especialmente a nivel de actitudes y estructuras, por cuanto implica un escucha integral, “a Dios, a los territorios y a la realidad”. Afirmó que, aunque aún falta camino, la Iglesia está aprendiendo a hacerlo y que los procesos sinodales ayudan en ello, como una especie de “laboratorios que nos capacitan para un mejor servicio”.“Tenemos mucho que aprender todavía en la Iglesia y en la sociedad, porque muchas veces todos los seres humanos vamos con nuestros propios monólogos, ideas, paradigmas de las cosas. Pero creo que la escucha se va posicionando como el modo, como la manera de poder entender cuál es esa narrativa de lo que Dios tiene para decirnos a los seres humanos. Escuchar es la posibilidad de aproximarnos y de aproximarnos más serena, más sincera y más reverentemente al querer de Dios. Escuchar realmente nos transforma, nos convierte”, agregó la hermana Gloria.Formación para ser verdaderos testigosFrente al propósito de ser una “Iglesia sinodal en misión”, trazado durante la Asamblea, la presidenta de la CLAR afirmó que han reconocido la necesidad de fortalecer la formación desde un enfoque integral que parte de una base humana antropológica y de la realidad de cada contexto, involucrando a otros actores.“Hacíamos mucho énfasis durante estos días en la importancia de la formación con otros, de hacer juntos el proceso de la formación que nos permita hacer nuestro ese modo y ese estilo de Jesús. En esta misma temática, la temática de la formación, sentíamos también la importancia de poner especialmente la mirada sobre los niños y sobre los jóvenes. Y en ese sentido validamos la importancia de las instituciones de Iglesia, colegios, escuelas, universidades, ONG, como plataformas que ayuden realmente a permear también nuevos modos de formación que nos permitan ser mejores testigos de cara al discernimiento”.La transparencia y la rendición de cuentas como modos de "Ser Iglesia"De acuerdo con la hermana Gloria, otros temas que han hecho parte del discernimiento de los últimos días en la Asamblea, han sido los de la transparencia y la rendición de cuentas, especialmente desde la lógica de la misión. Según la religiosa, esto denota la importancia de las estructuras participativas en la Iglesia, entre ellos, los consejos pastorales y económicos.Más que como simples medios, la religiosa enfatizó en la necesidad de considerarlos como parte de una verdadera cultura que se tiene que anclar en la Iglesia y que tiene que permear sus modos identitarios y operacionales. Así los describió: “La transparencia y la rendición de cuentas como un modo de ser, como un modo de estar que tendríamos que intentar que fuera más natural”.Revisar los modos relacionales y nombrar la realidad para prevenir abusosFinalmente, en este espacio la hermana Gloria se refirió a la importancia de nombrar o reconocer la realidad, especialmente en el contexto de los abusos sufridos en el ámbito religioso.La religiosa habló, especialmente, sobre los abusos sexuales y de poder a religiosas; se refirió al libro publicado en el años 2022 por la CLAR, titulado«Vulnerabilidad, abusos y cuidado en la vida religiosa femenina», producción que aborda de manera directa este tema y que fue producto de una investigación adelantada en América Latina y el Caribe, donde hay 150.000 religiosos.“Poder decirnos las cosas, crear instancias de discernimiento, de análisis en los que seaposible escuchar a las víctimas, reparación, camino de sanación, camino de reconciliación. Creo que estos procesos sinodales y la dinámica en la que el Papa Francisco ha ido orientando su magisterio nos pone de cara a privilegiar la cultura del cuidado para situarnos en la reverencia respetuosa a la dignidad del otro”.En este mismo contexto, también durante la rueda de prensa, Sheila Pires, secretaria de la Comisión para la Información, afirmó que en la Asamblea Sinodal fue muy valorada y aplaudida una charla asociada a la violencia que sufren las religiosas, incluidas las que están en formación: “no solo abusos sexuales, sino también de poder, de conciencia y de espiritualidad”, señaló Pires.“Se dijo que hay mujeres religiosas que trabajan duro especialmente para llegar a los más vulnerables, pero las mismas mujeres cuando se enfrentan a cuestiones de abuso sexual o de otro tipo no expresan su preocupación”.De acuerdo con Sheila, se propuso “introducir procedimientos y sistemas en las diócesis y conferencias episcopales para tratar estas cuestiones”. Además, poder revisar las políticas contractuales, para garantizar la dignidad a las mujeres consagradas y a los laicos en general.Vea a continuación las intervenciones de la hermana Gloria Franco durante la rueda de prensa:Sínodo de la Amazonía: el laboratorio de escucha para el Sínodo de la SinodalidadDurante un conversatorio adelantando en otro de los espacios de esta Asamblea Sinodal, la “Tienda de la Sinodalidad”, al que fue invitada la hermana Gloria Liliana Franco para reflexionar sobre la conexión entre el Sínodo para la Amazonía y el Sínodo de la Sinodalidad, la religiosa afirmó que, más allá de los desafíos que significó el Sínodo Amazónico, este fue un gran “laboratorio de escucha”.En la reflexión sobre ambos procesos sinodales, adelantada junto al cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, la hermana afirmó que a partir del Sínodo de la Amazonía la Iglesia aprendió a habitar los territorios para poder escuchar a las personas con respeto.“Creo que este Sínodo de la Sinodalidad nos está poniendo de cara a un método que ha pasado la prueba del tiempo, de los años y de estos procesos de búsqueda sincera que se van haciendo en el corazón de la Iglesia, cuando con libertad nos disponemos”, explicó.En este sentido, destacó la creación de la CEAMA (Conferencia Eclesial de la Amazonía) como uno de sus más importantes frutos concretos: “En un sentido, es una concreción de la sinodalidad, pero, por otro lado, y más importante, es la continuación del proceso, es seguir caminando juntos”.La presidenta de la CLAR también enfatizó en que hizo hincapié en que lo que pase en los nueve países dela Amazonía no es únicamente responsabilidad de las personas que lo habitan, sino de “todos los ojos del mundo, de la Iglesia entera, pues tienen que estar volcados a este territorio, pero sobre todo a la conversión ecológica, a la necesidad de poder establecer modelos de desarrollo en donde los criterios comerciales no estén por encima del medio ambiente, o no estén por encima de los derechos humanos, y ahí, creo que todos como sociedad tenemos una gran responsabilidad”.Por otra parte, la hermana Gloria resaltó la importancia del Sínodo de la Amazonía, para poner en un espacio protagonista y necesario, el rol fundamental de la mujer en la Iglesia. Notó cómo a partir de él varios obispos han fortalecido o creado ministerios para mujeres: “Son ellas las que están jaloneando tambiénuna Iglesia al estilo de Jesús”. Explicó que la sinodalidad no es otra cosa que aprender ese modo de Jesús, también con relación a este tema de las mujeres en la Iglesia.Junto al cardenal Czerny, la hermana resaltó la necesidad de que más allá de lo que se concluya en Roma durante esta Asamblea, todos en la Iglesia y cada día, deben asumir la pertenencia y participación activa en esa construcción. Esto, de acuerdo con la religiosa, implica transcender la crítica pasiva: “Yo animaría a las personas a que no tengan miedo de participar, de ayudar a construir la Iglesia, de ayudar a ese Reino en la Iglesia”, puntualizó la hermana.La Casa de la Sinodalidad en ColombiaFinalmente, la presidenta de la CLAR hizo referencia a la “Casa de la Sinodalidad”, un proyecto que adelantan en Bogotá para formar, especialmente a niños, en temas asociados a la Sinodalidad,para que aprendannuevos modos relacionales, en los que se deje de ver al “otro” como enemigo, para considerarlo hermano, más allá de su fe o cultura, especialmente en medio de tantas heridas y conflictos que se padecen hoy.