Pasar al contenido principal

catequesis

Jue 3 Sep 2026

Delegados de Catequesis y Animación Bíblica trazan nuevos caminos para la evangelización en Colombia

Delegados de Catequesis y Animación Bíblica de la Pastoral de distintas jurisdicciones del país se reunieron en Bogotá para reflexionar sobre nuevos caminos de iniciación cristiana, con la Sagrada Escritura como eje de los procesos catequéticos.Durante tres días, la Iglesia en Colombia puso en el centro de la reflexión una pregunta fundamental: ¿cómo hacer de la Palabra de Dios el alma de la catequesis y de los procesos de evangelización?La respuesta orientó el Encuentro Nacional de Delegados de Catequesis y Animación Bíblica de la Pastoral 2026, realizado del 25 al 27 de agosto en las instalaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia, en el marco del mes del catequista.El encuentro tuvo como propósito ofrecer estrategias para fortalecer los procesos de iniciación cristiana, colocando como eje central la Palabra de Dios en la catequesis y en la Animación Bíblica de la Pastoral. También buscó profundizar en el papel de la ABP como dinamizadora de la acción evangelizadora, así como en la identidad del catequista como servidor de la Palabra.A partir de este eje, las jornadas abordaron distintos aspectos de la relación entre la Sagrada Escritura, la catequesis y la misión evangelizadora de la Iglesia.La Palabra como corazón de la catequesisEl primer día estuvo dedicado a profundizar en la Palabra de Dios como corazón de la catequesis y a comprender el significado de la Animación Bíblica de la Pastoral.Estos temas estuvieron a cargo de monseñor Jaime Cabrera Arcos, obispo de Garzón, quien presentó la Biblia como alma de toda catequesis y profundizó en la importancia de una pastoral animada por la Palabra de Dios.“La Biblia ha de ser el alma de toda catequesis”, señaló el padre Francisco Oquendo Góez, director del Departamento de Catequesis y Animación Bíblica de la Pastoral de la CEC, al explicar uno de los principales énfasis del encuentro.La reflexión también llevó a reconocer que la Animación Bíblica de la Pastoral no constituye una acción aislada, sino una manera de dinamizar la evangelización y la vida pastoral desde la Sagrada Escritura.En palabras del padre Oquendo, el desafío es hacer de la Palabra “el alma, no solamente de lo que llamamos la acción pastoral, sino de todo el proceso evangelizador, el alma de la acción misionera y el alma de la acción catequético iniciática”.Del modelo pre-sacramental a una catequesis permanenteUno de los principales desafíos identificados durante el encuentro fue avanzar de una catequesis entendida principalmente como preparación para recibir sacramentos hacia procesos permanentes de iniciación cristiana, capaces de acompañar las distintas etapas de la vida.Esta perspectiva estuvo presente en las reflexiones y testimonios de los participantes. El padre Iván Ortiz, de la Diócesis de Mocoa-Sibundoy, reconoció que tradicionalmente la catequesis ha estado muy vinculada a la preparación de niños y jóvenes para la Primera Comunión y la Confirmación.“No nos desligamos ya de pensar que es una catequesis pre sacramental”, afirmó, al explicar que el encuentro permitió ampliar esta mirada y reconocer la dimensión bautismal y permanente de la catequesis.La agenda del encuentro profundizó precisamente en esta renovación. Yolanda Valero, misionóloga y catequista, abordó el papel del catequista como servidor de la Palabra y la catequesis como experiencia de encuentro con Cristo; posteriormente, trabajó estrategias para integrar Catequesis y Animación Bíblica de la Pastoral en la vida parroquial.Para el padre Oquendo, este cambio implica recuperar una catequesis que acompañe procesos de fe y que esté al servicio de la iniciación cristiana.“La necesidad de hacer de la catequesis la etapa privilegiada de todo un proyecto de evangelización”, explicó, junto con el reto de pasar de un modelo escolar a uno inspirado en el catecumenado.Una catequesis que salga al encuentroLa reflexión también llevó a ampliar los espacios y destinatarios de la catequesis. Para los participantes, no se trata solamente de fortalecer los contenidos o las metodologías, sino de conectar la experiencia de fe con la realidad concreta de niños, jóvenes, adultos y sus familias.“No solamente la catequesis dentro de nuestra parroquia, nuestras instalaciones, sino ir como catequistas misioneros, eh, a las periferias, hacer una iglesia caminante, una iglesia saliente”, expresó Judith Cardozo, catequista de la Diócesis de Yopal.En esa misma línea, el padre Pedro Nel, delegado de Animación Bíblica de la Arquidiócesis de Bogotá, destacó que la catequesis necesita recuperar su dimensión misionera y su conexión con la Palabra de Dios.“No hay una catequesis con una dimensión misionera profunda si no está conectada con la Palabra de Dios”, afirmó.La programación incluyó, además, talleres regionales y espacios de trabajo para que las reflexiones pudieran proyectarse hacia las realidades concretas de las jurisdicciones.Hacer catequesis desde la BibliaEl tercer día del encuentro estuvo dedicado a una pregunta concreta: ¿cómo hacer catequesis desde la Biblia?El tema fue desarrollado por Andrea Puentes, misionóloga, quien orientó la reflexión sobre las posibilidades de construir procesos catequéticos a partir de la Sagrada Escritura. Posteriormente, María Cecilia Henao de Brigard, catequista del Buen Pastor, presentó la experiencia de trabajo con la Biblia en la Catequesis del Buen Pastor.El objetivo era avanzar de una aproximación meramente conceptual a experiencias que permitan que la Palabra sea verdaderamente escuchada, comprendida, celebrada y llevada a la vida.El padre Oquendo resumió así uno de los retos planteados: “Aprender a hacer catequesis desde las narraciones mismas de la Sagrada Escritura. Aprender a convertir un texto bíblico en una verdadera catequesis que se puede adaptar para niños a los adolescentes o adultos”.Un desafío para las Iglesias particularesEl encuentro dejó tareas para las jurisdicciones participantes: integrar la Catequesis y la Animación Bíblica de la Pastoral en la vida parroquial, fortalecer los procesos de iniciación cristiana y promover una catequesis que conduzca al encuentro personal y comunitario con Jesucristo.Las jornadas también permitieron proyectar acciones posteriores, entre ellas los encuentros regionales, el desarrollo de iniciativas como “Cada católico con su Biblia” e Instituto de Biblia, el espacio de formación digital “Ecos de la Palabra” que se desarrolla en este mes de septiembre a través de las redes sociales de la CEC y la preparación de materiales para la formación de catequistas ministros.Vea a continuación el video resumen con los principales detalles del encuentro:

Mié 20 Ago 2025

Cúcuta, epicentro de la reflexión Catequética de Colombia: II Congreso Nacional de Evangelización reúne a más de 2700 agentes pastorales

Con la participación de 2740 personas, entre ellas, 22 obispos, 456 sacerdotes, 118 seminaristas y 2038 laicos, se desarrolla en la ciudad de Cúcuta (Norte de Santander) el II Congreso Nacional de Evangelización – PEIP (Proceso Evangelizador de la Iglesia Particular), un evento de gran impacto para la Iglesia colombiana que, en esta oportunidad, buscará revitalizar la acción catequética en el marco del proceso evangelizador que se adelanta en cada una de las jurisdicciones eclesiásticas del país.El PEIP: un Camino para una Iglesia en salida misioneraEl congreso no es un evento aislado, sino la segunda etapa de un camino iniciado en 2024 en Barranquilla. Durante el acto inaugural, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, enfatizó la naturaleza misionera de todo bautizado: “Todos por el Bautismo, discípulos, misioneros... Nos convoca el interés por compartir nuestros sueños y los deseos que tenemos de avanzar en nuestros procesos evangelizadores”.El prelado subrayó que el PEIP no es un plan pastoral prefabricado, sino que “ofrece criterios comunes y propone un diseño integral útil para implementar procesos de evangelización vigorosos y llenos de auténtico espíritu misionero”, siempre con el kerigma (el primer anuncio de Cristo) como eje transversal.Un diagnóstico nacional: entre la Esperanza y la urgencia de cambioLa primera ponencia magistral del congreso estuvo a cargo del padre Francisco León Oquendo Góez, director de los departamentos de Catequesis y Animación Bíblica de la Conferencia Episcopal. Ofreció un panorama detallado y auto-crítico del estado de la catequesis en Colombia, basado en un ejercicio de escucha sinodal a las jurisdicciones eclesiásticas.Con una metáfora contundente, el sacerdote alertó sobre el riesgo de una catequesis desconectada: “Una catequesis como rueda suelta del proceso de evangelización no nos llevará muy lejos”. Su diagnóstico se articuló en torno a la identificación de "signos de esperanza" y "signos de los tiempos" que exigen una conversión:Signos de esperanza:El padre Oquendo destacó la emergencia de "nuevos enfoques metodológicos" donde la catequesis despliega dimensiones kerigmáticas y comunitarias. Resaltó el fortalecimiento de "estructuras diocesanas estables" como escuelas de formación y delegaciones catequéticas, y una mayor "articulación con otras dimensiones pastorales" como la liturgia y el compromiso social. “La catequesis está ayudando a consolidar las comunidades eclesiales misioneras...Incrementando el compromiso laical”, afirmó, citando como ejemplo experiencias significativas de inculturación en contextos indígenas.Signos de los tiempos (aspectos críticos):El diagnóstico alertó sobre un modelo que podría ser obsoleto. Señaló como la principal debilidad “una acción catequética todavía entendida y vivida como preparación para recibir los sacramentos, cuya consecuencia es la deserción post sacramental”. A esto se suman la "formación deficiente y fragmentada de los catequistas", la "falta de procesos para adultos", la "baja participación de las familias" y la "poca articulación con los planes pastorales".El sacerdote fue enfático al señalar la solución: “La receta para nuestra catequesis hoy nos la da el Directorio para la Catequesis. Fuera de él estamos cocinando con la receta equivocada”. Su llamado más urgente fue a recuperar el arte del primer anuncio: “El gran reto que tenemos como iglesia colombiana es volver a hacer escuela kerigmática... Hemos perdido la memoria procedimental. Ya no sabemos cómo entregar el kerigma... que era la fuerza, la especialidad, el talento y el talante de los primeros cristianos”.El Kerigma: Corazón de la EvangelizaciónProfundizando en este punto, el padre Oquendo explicó, citando el Directorio, que “el anuncio ya no puede considerarse simplemente como la primera etapa de la fe previa a la catequesis, sino más bien como la dimensión constitutiva de cada momento de catequesis”. Esto implica que todo proceso formativo debe ser, ante todo, una profundización de ese encuentro inicial y gozoso con Cristo.Homilía del Presidente del Episcopado Colombiano: un llamado a la confianza en la misiónLa Eucaristía inicial, presidida por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, Arzobispo de Cartagena y Presidente de la Conferencia Episcopal, fue el signo visible de la comunión que une a la Iglesia en esta tarea. En su homilía, tomando como base la vocación de Gedeón (Jueces 6), monseñor Múnera ofreció una profunda reflexión espiritual sobre el estado de ánimo del evangelizador.El prelado comenzó identificándose con el desaliento que a veces afecta a la comunidad creyente: “Sus reclamos denotan desconfianza ante la precariedad del momento presente... Denota igualmente una desconexión con la historia de salvación. ¿Ha perdido la esperanza?”. Reflejó el sentir de muchos al preguntar: “¿Si el Señor está con nosotros, por qué nos ha sucedido esto? ¿Dónde están todos los prodigios que nos han narrado nuestros padres?”.Frente a este escenario de "desazón" y "desesperanza", monseñor Múnera señaló la respuesta de Dios: “Dios siempre nos sorprende ante el reclamo...Le devuelve el reclamo en un llamado y una vocación, le da una misión. Dios no lo desafía. Dios no nos da desafíos. Lo envía y lo compromete: ‘Ve con esa fuerza tuya y salva a Israel’”.Dirigiéndose directamente a los congregados, dibujó el perfil del misionero hoy: “Podemos simplemente seguir en la pobre rutina de la sobrevivencia. Gedeón estaba sencillamente desgranando trigo para esconderlo y sobrevivir en un tiempo durísimo de opresión. El Señor está siempre a la espera, está siempre con una iniciativa suya”.La homilía culminó con un mensaje de fortaleza y confianza en la gracia divina: “El Señor acepta hoy nuestra ofrenda. Esa ofrenda somos nosotros mismos. Y el Señor enciende en nuestros corazones el fuego de su Espíritu. La pasión por evangelizar...Y le donó la paz. El Señor es Paz”. Monseñor múnera conectó este mensaje con el Salmo 84, subrayando que la obra de Dios es donde “la misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan”, e invitó a todos a “comprometerse con ella”.La digitalización: un tema ineludibleEl congreso, que reúne a 25 jurisdicciones del país, también aborda desafíos contemporáneos. La evangelización digital se perfila como un ámbito prioritario, aunque el diagnóstico presentado por el padre Oquendo muestra una presencia aún incipiente y desigual a nivel de las jurisdicciones eclesiásticas. De allí que otra de las charlas destacadas del Congreso será la de monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación. En el último día, llamará la atención sobre la necesidad imperiosa de adaptar los lenguajes y los métodos para llegar a niños y jóvenes en sus propios códigos, enfatizando que comunicación de la fe no puede quedar rezagada frente a las nuevas formas de interacción y expresión que marcan la realidad actual.Un compromiso renovadoAl finalizar estos días de intenso trabajo, los más de 2700 “peregrinos de la esperanza” regresarán a sus comunidades no solo con diagnósticos y estrategias, sino con un llamado espiritual a superar el desaliento. Con la convicción de que la fuerza para la misión no nace de su capacidad, sino de la promesa de Cristo —“Yo estaré contigo”—, su objetivo es claro: impulsar una catequesis que sea verdadero motor de discípulos misioneros, listos para sembrar el Evangelio con una fe renovada en la Colombia actual.Para seguir cada una de las ponencias, momentos y datos claves del congreso que están siendo transmitidos en tiempo real, hagla clic aquí.Vea a continuación el informativo del congreso:

Lun 11 Ago 2025

Iglesia colombiana proyecta claves para la catequesis: más cercana, participativa y en sintonía con la realidad

Con la participación de 44 delegados de catequesis de diversas jurisdicciones eclesiásticas, la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de su Comisión de Catequesis, celebró del 30 al 31 de julio el Encuentro Nacional de Catequesis. Además de constituirse como un importante espacio formativo, el evento dejó como resultado un impulso renovado para transformar la catequesis en el país, orientándola hacia el encuentro personal con Jesucristo, la escucha comunitaria y la adaptación a los desafíos culturales y digitales de la actualidad.El encuentro se desarrolló en el marco del Mes del Catequista, que la Iglesia colombiana celebra en agosto, conmemorando el Día del Catequista el 21 de este mes en honor a San Pío X, patrono de quienes ejercen este servicio eclesial.Un nuevo paradigma centrado en la relaciónUno de los ejes más profundos que dejó el encuentro fue la invitación a pasar de una catequesis memorística a una experiencia relacional y comunitaria. José María Siciliani, profesor e investigador y uno de los ponentes, recordó que “la sinodalidad es una clave teológica… Tener fe no es tener ideas sobre Dios, es enamorarse de un amor que me ama primero… Tenemos que pasar a una catequesis en la que entremos en una historia de relación y de amor con Jesús”.Los abordajes temáticos del espacio, inspirados en el Directorio General de la Catequesis (2020) y el Documento final del Sínodo, buscan que las comunidades catequéticas promuevan espacios participativos y colaborativos, donde los relatos bíblicos y las experiencias de fe sean el punto de partida para el anuncio del Evangelio.Escucha, contexto y kerigmaLa hermana Sandra Liliana Herida, delegada diocesana de la Pastoral Catequética del Líbano–Honda, resumió tres aprendizajes centrales: “necesitamos que la catequesis vaya directo al contexto… el kerigma es esencial… y lo fundamental en la catequesis es el encuentro personal con Jesucristo”.Esta orientación responde a la urgencia de conocer y comprender la realidad de las comunidades, escuchando a los agentes de pastoral y adaptando la pedagogía para que el mensaje de la fe no pierda su fuerza transformadora.Sinodalidad y experiencia de fe vivaPara el padre Alexis Javier Mateo, delegado de la Arquidiócesis de Barranquilla, el encuentro reafirmó que acompañar a los catequistas requiere no solo contenidos claros, sino procesos vivos de fe: “la experiencia que yo tenga de Dios es la que voy transmitiendo… antes que en conceptos doctrinales, la fe tiene que traducirse como experiencia”.Responder al hoyEl diácono Enrique Castañeda, de la Arquidiócesis de Bogotá, destacó el llamado a situar la catequesis en el presente: “seguimos pensando 30 años atrás y el mundo va a 100 por hora… hay que presentar el Dios que está aquí y ahora, y no uno que se quedó atrás”. Para él, la formación de catequistas debe integrar la comprensión de las realidades contemporáneas —desde la cultura digital hasta las nuevas sensibilidades sociales— para anunciar un Evangelio cercano y actual.Hacia una catequesis totalizanteAndrea Pulido, de la Diócesis de Zipaquirá, resaltó la importancia de comprender al interlocutor en todas sus dimensiones: “no solamente hablamos de una catequesis doctrinal… es fundamental hablar de una catequesis totalizante”. Esto implica que el anuncio cristiano contemple las dimensiones humanas, espirituales y comunitarias de cada persona.Un impulso para la misiónEl Encuentro Nacional de Catequesis dejó claro que la tarea no termina en las aulas ni en los encuentros parroquiales. La catequesis en Colombia se encamina hacia un modelo más participativo, contextual y relacional, a través del cual la catequesis siga siendo semilla de fe viva en el corazón del pueblo colombiano.Vea e informe audiovisual a continuación:

Jue 24 Ago 2023

La acción catequética para crecer en la fe

Por Mons. José Libardo Garcés Monsalve - Al conmemorar a San Pío X el 21 de agosto, la Iglesia celebra el día del catequista, que nos permite orar, agradecer y felicitar a tantos consagrados en el sacerdocio, la vida religiosa y los agentes de pastoral, quienes por años se han dedicado a esta noble misión de cumplir con el mandato misionero recibido en el bautismo, para anunciar a Jesucristo, fortaleciendo la Fe, la Esperanza y la Caridad de muchos niños, jóvenes y adultos, que les son confiados para que les anuncien el Evangelio y que a su vez ellos también se conviertan en misioneros del Señor.En todas las comunidades parroquiales existen muchos agentes de pastoral, que desde siempre se han dedicado a la Catequesis. En la actualidad el Papa Francisco en su “Motu Proprio” Atiquum Ministerium, instituye el ministerio del Catequista, dándole una dignidad especial a esta misión. El Papa Francisco afirma: “El Catequista está llamado en primer lugar a manifestar su competencia en el servicio pastoral de la transmisión del fe, que se desarrolla en diversas etapas: desde el primer anuncio que introduce al Kerygma, pasando por la enseñanza que hace tomar conciencia de la nueva vida en Cristo y prepara en particular a los sacramentos de iniciación cristiana, hasta la formación permanente que permite a cada bautizado estar siempre dispuesto a dar respuesta a todo el que les pida dar razón de su esperanza” (AM 6).Con esta enseñanza del Papa queda claro que la catequesis no es un curso académico para un momento de la vida del creyente y mucho menos un requisito para recibir un sacramento. La acción catequética responde al Proceso Evangelizador de la Iglesia, que tiene su fase inicial en la acción misionera y que culmina con la acción pastoral, con cristianos comprometidos a seguir transmitiendo lo que han visto y oído acerca el Señor. El directorio General para la Catequesis del año 1997 deja claro como las tres etapas del Proceso Evangelizador están en total unidad y responden al fervor que deja en el corazón en anuncio de Jesucristo. De tal manera que este proceso “está estructurado en etapas o momentos esenciales: La acción misionera para los no creyentes y para los que viven en la indiferencia religiosa; la acción catequética para los que optan por el Evangelio y para los que necesitan completar o reestructurar su iniciación; y la acción pastoral para los fieles cristianos ya maduros, en el seno de la comunidad cristiana. Estos momentos no son etapas cerradas, ya que tratan de dar el alimento evangélico más adecuado al crecimiento espiritual de cada persona o de la misma comunidad” (DGC 49, Cfr DGC, 2020, 31 - 35).Recibiendo esta enseñanza se hace énfasis en la acción catequética que es el tema que nos ocupa y que responde a la segunda etapa del Proceso Evangelizador de la Iglesia, que está prevista en la evangelización para “los que optan por el Evangelio y para los que necesitan completar o reestructurar su iniciación” (DGC 49), esto quiere decir un proceso de formación continuo que está al servicio de la profesión de Fe. Quien encuentra a Jesucristo siente en su corazón un deseo intenso por conocerlo más íntimamente manifestando su cercanía y celo por el Evangelio, haciéndose su discípulo (Cfr DC, 2020, 34).De tal manera que para quienes hacen la opción por Jesucristo y el Evangelio, se hace necesario profundizar sobre su persona y enseñanza, para formar un camino espiritual que provoque un cambio progresivo en la vida interior y en las costumbres (Cf AG 13) y que ayude a la configuración del creyente como un verdadero discípulo del Señor. Así lo expresa el Directorio para la Catequesis del 2020: “La acción catequística - iniciatoria está al servicio de la profesión de fe. Aquellos que ya han encontrado a Jesucristo sienten un creciente deseo de conocerlo más íntimamente, manifestando así una primera elección por el Evangelio” (DC 34).En este sentido la Catequesis es una escuela de formación en la fe, que ayuda al creyente a transformar la vida en Cristo, en un proceso de auténtica conversión cristiana. Tenemos que volver a la “catequesis orientada a formar personas que conozcan cada vez más a Jesucristo y su Evangelio de salvación liberadora, que vivan un encuentro profundo con Él y que elijan su estilo de vida y sus mismos sentimientos, comprometiéndose a llevar a cabo, en las situaciones históricas en las que viven, la misión de Cristo, es decir el anuncio del Reino de Dios” (DC, 2020, 75).Como bautizados seguimos comprometidos en la Diócesis de Cúcuta con la iniciación cristiana de muchos bautizados para fortalecerlos en la Fe, Esperanza y Caridad y hacerlos discípulos del Señor y misioneros en la Iglesia, para gloria de Dios y salvación nuestra y de nuestros hermanos. Que la Santísima Virgen María y el Glorioso Patriarca San José, alcancen del Señor todas las gracias y bendiciones necesarias, para vivir la misión evangelizadora en nuestra Iglesia particular en salida misionera, dejando resonar en el corazón la invitación caminemos juntos como Iglesia Diocesana. En unión de oraciones. Reciban mi bendición.+José Libardo Garcés MonsalveObispo de Cúcuta

Vie 18 Ago 2023

Episcopado colombiano envía mensaje de felicitación y gratitud para todos los catequistas del país

Con ocasión del Día del Catequista 2023, que se celebrará el próximo lunes 21 de agosto, y en nombre de todos los obispos del país, el presidente de la Comisión Episcopal de Catequesis y Animación Bíblica, monseñor Pedro Salamanca Mantilla, obispo de la Diócesis de Facatativá, envía un mensaje de felicitación y gratitud con todos los catequistas de la Iglesia colombiana.En él, monseñor Salamanca ha destacado la labor que realizan estos agentes de evangelización a nivel parroquial, calificándola como “vital” en su tarea de acompañamiento a la iniciación cristiana de niños, jóvenes y adultos.“Y al mismo tiempo, exhortarlos a continuar cumpliéndola bajo la orientación muy luminosa que nos proporciona el nuevo Directorio de Catequesis que conocemos, ya algunos de nosotros desde hace tiempo, pero que es necesario seguir profundizando, ahondando para que eso que se nos dice ahí, lo que nos han dicho también los anteriores directorios, termine por influir de manera realmente positiva en la transformación de nuestras prácticas catequística, para que respondan realmente a su propósito fundamental”, ha precisado el prelado.

Vie 26 Mayo 2023

Iglesia reflexiona sobre perfiles de catequistas, lectores y acólitos en Colombia

Más de 100 personas, entre obispos, delegados de liturgia y catequesis, así como teólogos de las diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país, se dieron cita del 23 al 25 de mayo en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) en Bogotá, para reflexionar sobre la ministerialidad en la Iglesia y definir los itinerarios de formación y los perfiles para los catequistas, lectores y acólitos en la Iglesia colombiana, Esto, de manera concreta, teniendo en cuenta las recientes orientaciones del magisterio del papa Francisco. Este trabajo se dio en el marco del Encuentro Nacional de Liturgia convocado por el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano, a través de los departamentos de Liturgia, Catequesis, Estado laical y Ministerios Ordenados, a partir del direccionamiento de sus comisiones episcopales. Temas asociados a lógica, la identidad y la raíz cristológica de los ministerios laicales, fueron también protagonistas durante este espacio mediante las diversas ponencias presentadas por monseñor Elkin Álvarez Botero, obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Osos y presidente de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados; monseñor Nelson Jair Cardona, obispo de la Diócesis de San José del Guaviare y presidente de la Comisión Episcopal de Estado Laical; monseñor Pedro Manuel Salamanca, presidente de la Comisión Episcopal de Catequesis y Animación Bíblica, y por el padre Juan David Muriel Mejía, presbítero de la Arquidiócesis de Medellín y docente de liturgia de la Universidad Pontificia Bolivariana. La ministerialidad es un camino para la comunión y la participación en la Iglesia colombiana De acuerdo con monseñor Elkin Álvarez, reflexionar y unificar criterios en esta dimensión representa un paso muy importante para la Iglesia colombiana, pues permite “caminar hacia la ministerial ideal prevista en el magisterio de la Iglesia para catequistas, lectores y acólitos, y así poder ofrecer realmente itinerarios de constitución y de fortalecimiento de estos ministerios”. Indicó, además, que es fundamental evidenciar la diferencia, pero al mismo tiempo, la articulación especial que debe existir, entre ministros ordenados y ministros laicos. En ese mismo sentido, monseñor Nelson Jair recordó que la Iglesia es de todos y que el papa Francisco insiste en que los laicos no deben sentirse en ella como huéspedes, sino como personas a pleno título, con igualdad dignidad, que, más que prestar una colaboración, tienen una corresponsabilidad. “El magisterio de la Iglesia ha sido claro al decir que todos los bautizados participamos de esa triple misión de Cristo, de su misión sacerdotal, de su misión profética y de su misión real, y que cada uno la realiza en el mundo y en la Iglesia de acuerdo a su propia condición. Los sacerdotes como cabeza y pastores de la comunidad. Los religiosos también como una entrega existencial que han realizado en su propia vida en honor del Señor. Y también los laicos a los que la Iglesia y el Señor les concede siempre una evangelización en todas las dimensiones de la cultura, de la política, de la familia y de lo que es la secularidad en el mundo”, agregó el obispo de San José del Guaviare. En cuando al perfil, según lo ha indicado el padre Juan David Muriel, se trata de buscar personas que en la comunidad se sientan servidores, en salida, que puedan acoger, consolar, curar y llevar la palabra de Dios a todos. Las características fundamentales que deben tener los ministros laicos Al respecto, monseñor Pedro Salamanca, indicó tres características centrales que se han definido durante el encuentro para estos ministros: “En primer lugar, la madurez humana de los candidatos de los que serán llamados a estos ministerios. En segundo lugar, su iniciación cristiana, que sean realmente creyentes, que aspiren a los ministerios y los ejerzan con el Espíritu de Cristo, es decir, con espíritu de servicio, no para figurar, no para aparecer, sino con los mismos sentimientos de Cristo. En tercer lugar, se ha acentuado también en estos días la importancia de que sean hombres y mujeres de comunión, que trabajen en la unidad de la Iglesia, que trabajen desde la comunión eclesial en sintonía con los pastores, pero también con los planes de evangelización diocesanos”. Por su parte, la hermana Ana Yibe González Vargas, religiosa de la congregación Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias, coordinadora académica del Instituto Superior de Educación y Catequesis ubicado en la Diócesis de Santa Rosa de Osos, ha valorado la oportunidad de realizar en este encuentro una reflexión profunda sobre cómo formar agentes de pastoral de manera integral, pues, según ha dicho, esto permite responder a los desafíos del mundo actual. Por esto, para ella, tanto los perfiles como los itinerarios, deben estar adaptados a las necesidades particulares de cada diócesis. Al tiempo, la hermana Isaura Barajas de la comunidad de las Hermanas Trovadoras de la Eucaristía, quien apoya la pastoral litúrgica de la Arquidiócesis de Nueva Pamplona, agregó que “no se trata solamente de un papel dentro de una ceremonia litúrgica, sino de toda la conexión con la vida”. De acuerdo con ella este es el objetivo de la liturgia. “La liturgia nos alimenta con su Palabra y con la Eucaristía, nuestro Señor, para luego, en la vida, poner en práctica todo lo que nos enseña”, puntualizó la religiosa. Conozca todos los detalles y testimonios en el siguiente video:

Vie 2 Sep 2022

MES DE LA BIBLIA: La CEC ofrece el itinerario “Caminando juntos como Pueblo de Dios”

La Iglesia celebra en septiembre el Mes de la Biblia, con el objetivo de promover el encuentro con Dios por medio de la lectura y el entendimiento de las Sagradas Escrituras, el Departamento de Catequesis y Animación Bíblica, de la Conferencia Episcopal de Colombia, ha publicado el itinerario titulado: “Caminando juntos como Pueblo de Dios”. Este material, está inspirado en la invitación hecha por el Papa Francisco de caminar juntos en la sinodalidad. Por lo que sus textos están iluminados por fuentes bíblicas que propone el Sínodo. Consta de dos etapas: Mes de la Biblia 2022: Aprendiendo a ser pueblo de Dios en la comunión - Antiguo Testamento - . Y para el mes de la Biblia de 2023: Aprendiendo a participar en una iglesia discipular - Nuevo Testamento. A lo largo del itinerario, se proponen seis encuentros que pueden ser trabajados en asambleas familiares, comunidad de base o en otro tipo de pequeña comunidad, siempre invitando a un compartir fraterno y a lanzarse a la tarea de caminar juntos. Esta cartilla, que fue preparada por el padre Guillermo de Jesús Acero Alvarín cmj, no sólo es un subsidio para el mes bíblico, es una herramienta que puede ser integrada a diversas acciones pastorales de cada lugar. Además, la Conferencia Episcopal ofrecerá los miércoles 7, 14, 21 y 28 de septiembre a las 7:00 p.m. unas charlas propias para animar este mes, las mismas serán transmitidas a través de su cuenta de Facebook DESCARGA EL ITINERARIO AQUÍ

Sáb 20 Ago 2022

Desafíos que debe afrontar hoy la catequesis

Por: Mons. Ricardo Tobón Restrepo - Acostumbramos incluir en nuestro cronograma, durante este mes de Agosto, algunas iniciativas que nos permitan hacernos conscientes de la importancia de la catequesis en la vida eclesial y que nos ayuden también a formarnos para asumirla adecuada y eficazmente. La catequesis, en efecto, es una actuación pastoral que debe pensarse constantemente con el fin de redescubrir su verdadera naturaleza y situarla provechosamente dentro del proceso evangelizador y demás actividades de la comunidad cristiana. Es importante, entonces, percibir los retos que desafían hoy a la catequesis, para evitar que se sitúe en un mundo abstracto lejos de la realidad, de los problemas y de las posibilidades que tiene hoy la misión de la Iglesia. Según el Directorio de Catequesis, a la acción catequética, que tiene como finalidad la iniciación en la fe, la precede la acción misionera con el primer anuncio y la sigue la acción pastoral para la formación y acompañamiento permanente de los fieles en el seno de la comunidad cristiana (cf DGC, 66-68). Estas tres etapas están profundamente unidas, ninguna puede encerrarse en sí misma ni excluir a las otras. En este proceso dinámico, la catequesis es una parte integral de la iniciación cristiana; así la doctrina y los sacramentos actúan el Evangelio. Además, la catequesis es formación permanente a la vida cristiana ayudando a que la persona responda a la fe y se haga capaz de vivir en un estado de conversión. Esta acción catequética no se limita al creyente individual, sino a toda la comunidad (cf DGC, 69-73). Aunque el Concilio Vaticano II no trató a profundidad el tema de la catequesis ha abierto un camino que superó una época caracterizada por los catecismos y la memorización de fórmulas. A partir del Vaticano II ha surgido un conjunto de reflexiones e iniciativas que han trazado nuevos rasgos a la catequesis: redescubrimiento de la Palabra de Dios, primacía de la evangelización, especial atención a la persona humana, sensibilidad frente a la realidad social, valoración de la catequesis de adultos, importancia de la comunidad cristiana, implementación de diversas técnicas y recursos. Al considerar hoy la catequesis, se perciben grandes logros, experiencias locales muy positivas, configuración de itinerarios catequéticos y, sobre todo, la formación de laicos catequistas; esto y muchos otros signos son motivo de esperanza y anuncio de una realidad eclesial que silenciosamente crece desde la base. Sin embargo, se constata también que la catequesis no logra todavía responder a las necesidades de una comunidad cristiana que se esfuerza en vivir su fe en medio de una sociedad en profunda transformación. Debemos, por consiguiente, afrontar desafíos grandes y concretos. Con frecuencia la catequesis de iniciación cristiana no “inicia”; no logra llevar a vivir la fe y a incorporarse activamente en la comunidad cristiana; además de que muchos ya no buscan los sacramentos, para algunos la primera comunión se convierte en la “última comunión” y la confirmación marca para otros el final de la práctica religiosa; el proceso de “iniciación” cristiana es paradójicamente, con frecuencia, un proceso de “conclusión”. También es preciso ver que no pocas veces la catequesis no logra presentar la vida cristiana de una manera convincente; como señala un análisis del CELAM, la comunicación de la fe a menudo utiliza lenguajes que nadie entiende, se dirige a auditorios que ya no existen, responde a preguntas que nadie tiene y aborda problemas que nadie vive. La catequesis sigue siendo catequesis infantil y no hay verdaderas respuestas a la urgente catequesis de adultos; no se logra responder a las exigencias de una fe adulta en el mundo actual. Aunque se hacen grandes esfuerzos, no tenemos los agentes suficientes, con pasión apostólica y verdadera competencia, para la catequesis; la formación catequética no es suficiente ni en sacerdotes ni en laicos para responder a las necesidades actuales. Hay que reconocer también que, por un profundo cambio cultural, hay una quiebra en la transmisión de la fe de una generación a otra. La celebración de los sacramentos responde más a costumbres e imperativos sociales que a una vivencia real de la fe cristiana. Constatar esta realidad, lejos de desanimarnos, nos impulsa a trabajar juntos por lo que Dios nos pide hoy. + Ricardo Tobón Restrepo Arzobispo de Medellín