Pasar al contenido principal

conferencia episcopal de colombia

Lun 11 Ago 2025

12 de Agosto | Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 18, 1-5. 10. 12-14

12 Agosto, Martes. 19ª Sem. del TOMt 18, 1-5. 10. 12-14Cuidado con despreciar a uno de estos pequeñosLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?». Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «En verdad les digo que, si no se convierten y se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque les digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué les parece? Supongan que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad les digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Igualmente, no es voluntad de su Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños». Palabra del Señor.

Lun 11 Ago 2025

Monseñor Jorge Enrique Malpica Bejarano asumió oficialmente como tercer obispo de la Diócesis de Granada

Con un profundo sentido de comunión y esperanza, la Diócesis de Granada celebró este sábado la posesión canónica de monseñor Jorge Enrique Malpica Bejarano, quien se convierte en el tercer obispo de esta jurisdicción eclesiástica en ubicada en el departamento del Meta. La ceremonia, realizada en la Catedral Nuestra Señora del Carmen, contó con la presencia del Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, obispos de la provincia eclesiástica de Villavicencio, sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles laicos. Además, el obispo emérito de Granada, monseñor José Figueroa Gómez.Una diócesis misionera y resilienteDurante la apertura de la celebración, el padre John Fredy Castaño, sacerdote de esta Iglesia particular, presentó al nuevo obispo la riqueza espiritual y pastoral de la Diócesis de Granada, marcada por su vocación misionera y su compromiso en la reconstrucción del tejido social tras el conflicto armado."Nuestra diócesis tiene sacerdotes prestando servicio en otros lugares desde nuestra pobreza. Contamos con 12 sacerdotes fuera de la diócesis, dos seminaristas en formación y 11 en experiencia pastoral", señaló. Además, resaltó la labor de los diáconos permanentes, los movimientos laicales y la Pastoral Social, que ha acompañado a víctimas y liderado procesos de paz y reconciliación.Dirigiéndose a monseñor Malpica el padre Castaño expresó: "Bienvenido a nuestra diócesis, ahora su diócesis. Somos sus hijos. Acompáñenos, mantenga viva nuestra esperanza y ayúdenos a seguir caminando como pueblo de Dios".Un nombramiento en signo de amor y unidadEl Nuncio Apostólico, monseñor Paolo Rudelli, recordó que este es el primer nombramiento episcopal en Colombia realizado por el Papa León XIV para Colombia, quien, antes de ser elegido Pontífice, ya conocía el proceso desde su rol en el Dicasterio para los Obispos."Este acto, sencillo pero profundo, refleja la unidad con la Iglesia universal", afirmó. Agradeció la presencia de los obispos, en especial la de monseñor José Figueroa, administrador apostólico de la diócesis, y monseñor Héctor Julio, su antecesor.El representante del Santo Padre subrayó el llamado del Papa a vivir en amor y unidad: "Que bajo el pastoreo de monseñor Malpica, esta Iglesia crezca en amor para sanar heridas y ser instrumentos de salvación"."Oren por mí, como yo oro por ustedes"En su homilía, monseñor Malpica Bejarano agradeció la acogida y enfatizó tres aspectos clave de la vida cristiana: la oración, la verdad del Evangelio y la unidad."Hoy ruego a Dios por todos ustedes. Santifíquenos en la verdad, porque en un mundo de relativismos, Cristo es el camino, la verdad y la vida", expresó.Inspirado en el Año Jubilar y el llamado a la sinodalidad, invitó a construir una Iglesia unida: "La unidad debe ser nuestro distintivo: en el presbiterio, en las familias y en toda la diócesis".Un nuevo camino pastoralCon la lectura de las letras apostólicas y la entrega del báculo pastoral, monseñor Malpica asumió oficialmente su ministerio apostólico. Su llegada marca una nueva etapa para una diócesis que, pese a los desafíos, avanza con esperanza y fe.La celebración concluyó con la Eucaristía, donde la comunidad ratificó su compromiso de caminar juntos, bajo el lema que guiará este episcopado: "Amor y unidad".Vea a continuación la transmisión de la ceremonia:

Lun 11 Ago 2025

Magnicidio de Miguel Uribe Turbay: Obispos colombianos expresan su dolor, piden justicia y llaman a la paz

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) manifestó su profundo dolor por el fallecimiento del senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido este lunes 11 de agosto, como consecuencia del atentado sufrido el 7 de junio en Bogotá. A través de un comunicado oficial, los obispos expresaron su solidaridad con la familia del excongresista, a quien encomendaron "al Señor para que la conforte" en esta hora de duelo.La Presidencia del Episcopado hizo un enérgico llamado a las autoridades: "Pedimos a las autoridades y entidades competentes del Estado que continúen los esfuerzos por el esclarecimiento de la verdad sobre este magnicidio, de modo que no quede impune".Al mismo tiempo, los obispos instaron a los colombianos a "no dejarnos robar la esperanza" y a defender pacíficamente los valores nacionales, basados en la divisa del escudo: "¡Libertad y Orden!". Explicaron que este ideal implica:- Libertad para el desarrollo humano integral, el respeto a las diferencias sin violencia y la protección de la vida en todas sus formas.- Orden justo que garantice participación social, armonía y respeto a los derechos ciudadanos.En este día, el cardenal Luis José Rueda Aparicio a través de un videomensaje, se unió al dolor de la familia Uribe Turbay: "Hoy queremos decirle a la familia Uribe Turbay que los rodeamos (...) Ahora lo presentamos al Padre Dios para que lo reciba en la casa eterna". El purpurado pidió unidad nacional: "Este no es un momento para dividirnos. Este es un momento para unirnos", e insistió en rechazar toda violencia.Ambos mensajes coincidieron en que "la violencia no es camino de vida ni de progreso" y subrayaron el desafío de construir "equidad, justicia, reconciliación y paz". La CEC finalizó su comunicado con una oración por Colombia, pidiendo que "los enemigos vuelvan a la amistad, los adversarios se den la mano y los pueblos busquen la unión" (Prefacio de Reconciliación II).Vea a continuación la lectura del comunicado por parte del Secretario de la Conferencia Episcopal de Colombia:Vea también el mensaje del cardenal Luis José Rueda Aparicio:

Lun 11 Ago 2025

Iglesia colombiana proyecta claves para la catequesis: más cercana, participativa y en sintonía con la realidad

Con la participación de 44 delegados de catequesis de diversas jurisdicciones eclesiásticas, la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de su Comisión de Catequesis, celebró del 30 al 31 de julio el Encuentro Nacional de Catequesis. Además de constituirse como un importante espacio formativo, el evento dejó como resultado un impulso renovado para transformar la catequesis en el país, orientándola hacia el encuentro personal con Jesucristo, la escucha comunitaria y la adaptación a los desafíos culturales y digitales de la actualidad.El encuentro se desarrolló en el marco del Mes del Catequista, que la Iglesia colombiana celebra en agosto, conmemorando el Día del Catequista el 21 de este mes en honor a San Pío X, patrono de quienes ejercen este servicio eclesial.Un nuevo paradigma centrado en la relaciónUno de los ejes más profundos que dejó el encuentro fue la invitación a pasar de una catequesis memorística a una experiencia relacional y comunitaria. José María Siciliani, profesor e investigador y uno de los ponentes, recordó que “la sinodalidad es una clave teológica… Tener fe no es tener ideas sobre Dios, es enamorarse de un amor que me ama primero… Tenemos que pasar a una catequesis en la que entremos en una historia de relación y de amor con Jesús”.Los abordajes temáticos del espacio, inspirados en el Directorio General de la Catequesis (2020) y el Documento final del Sínodo, buscan que las comunidades catequéticas promuevan espacios participativos y colaborativos, donde los relatos bíblicos y las experiencias de fe sean el punto de partida para el anuncio del Evangelio.Escucha, contexto y kerigmaLa hermana Sandra Liliana Herida, delegada diocesana de la Pastoral Catequética del Líbano–Honda, resumió tres aprendizajes centrales: “necesitamos que la catequesis vaya directo al contexto… el kerigma es esencial… y lo fundamental en la catequesis es el encuentro personal con Jesucristo”.Esta orientación responde a la urgencia de conocer y comprender la realidad de las comunidades, escuchando a los agentes de pastoral y adaptando la pedagogía para que el mensaje de la fe no pierda su fuerza transformadora.Sinodalidad y experiencia de fe vivaPara el padre Alexis Javier Mateo, delegado de la Arquidiócesis de Barranquilla, el encuentro reafirmó que acompañar a los catequistas requiere no solo contenidos claros, sino procesos vivos de fe: “la experiencia que yo tenga de Dios es la que voy transmitiendo… antes que en conceptos doctrinales, la fe tiene que traducirse como experiencia”.Responder al hoyEl diácono Enrique Castañeda, de la Arquidiócesis de Bogotá, destacó el llamado a situar la catequesis en el presente: “seguimos pensando 30 años atrás y el mundo va a 100 por hora… hay que presentar el Dios que está aquí y ahora, y no uno que se quedó atrás”. Para él, la formación de catequistas debe integrar la comprensión de las realidades contemporáneas —desde la cultura digital hasta las nuevas sensibilidades sociales— para anunciar un Evangelio cercano y actual.Hacia una catequesis totalizanteAndrea Pulido, de la Diócesis de Zipaquirá, resaltó la importancia de comprender al interlocutor en todas sus dimensiones: “no solamente hablamos de una catequesis doctrinal… es fundamental hablar de una catequesis totalizante”. Esto implica que el anuncio cristiano contemple las dimensiones humanas, espirituales y comunitarias de cada persona.Un impulso para la misiónEl Encuentro Nacional de Catequesis dejó claro que la tarea no termina en las aulas ni en los encuentros parroquiales. La catequesis en Colombia se encamina hacia un modelo más participativo, contextual y relacional, a través del cual la catequesis siga siendo semilla de fe viva en el corazón del pueblo colombiano.Vea e informe audiovisual a continuación:

Dom 10 Ago 2025

11 de Agosto | Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 17, 22-27

11 Agosto, Lunes. 19ª Sem. del TOMt 17, 22-27Lo matarán, pero resucitará. Los hijos están exentos del impuestoLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos Galilea, les dijo: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día». Ellos se pusieron muy tristes. Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: «Su Maestro no paga las dos dracmas?». Contestó: «Sí». Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?». Contestó: «A los extraños». Jesús le dijo: «Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no darles mal ejemplo, ve al mar, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti». Palabra del Señor.

Sáb 9 Ago 2025

10 de Agosto | Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 12, 32-48

10 Agosto, DomingoLc 12, 32-48Lo mismo ustedes, estén preparadosLectura del santo Evangelio según san Lucas.EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No temas, pequeño rebaño, porque su Padre ha tenido a bien darles el reino. Vendan sus bienes y den limosna; háganse bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está su tesoro, allí estará también su corazón. Tengan ceñida su cintura y encendidas las lámparas. Ustedes estén como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad les digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo. Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos. Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa. Lo mismo ustedes, estén preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre». Pedro le dijo: «Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?». Y el Señor dijo: «¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas? Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad les digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles. El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos. Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá». Palabra del Señor.

Vie 8 Ago 2025

09 de Agosto | Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 17, 14-20

09 Agosto, SábadoMt 17, 14-20Si tuvieran fe, nada les sería imposible.Lectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre que, de rodillas, le dijo: «Señor, ten compasión de mi hijo que es lunático y sufre mucho: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos y no han sido capaces de curarlo». Jesús tomó la palabra y dijo: «¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes, hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo». Jesús increpó al demonio y salió; en aquel momento se curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: «¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?». Les contestó: «Por su poca fe. En verdad les digo que, si tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a aquel monte: “Trasládate desde ahí hasta aquí”, y se trasladaría. Nada les sería imposible». Palabra del Señor.

Vie 8 Ago 2025

Estad atentos y vigilantes

DÉCIMO NOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIOAGOSTO 10 DE 2025Primera lectura: Sb 18,6-9Salmo: 33(32),1 y 12.18-19. 20 y 22 (R. cf. 12b)Segunda lectura: Hb 11,1-2.8-19 (forma larga)Evangelio: Lc 12,32-48 (forma larga) o Lc 12,35-40 (forma breve).I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónHablar del Reino de Dios nos invita a adentrarnos en una reflexión profunda sobre nuestra fe, ya que este concepto es, a la vez, vasto y esencial en la vida cristiana. La riqueza de los textos bíblicos que abordan el Reino nos ofrece diversas perspectivas y matices, lo que puede hacer que su comprensión parezca inabarcable. Sin embargo, hay un elemento constante y central que lo define: la actitud de esperanza y preparación con la que lo esperamos.El Reino de Dios no es simplemente una realidad futura; es una promesa que nos interpela aquí y ahora. Nos llama a vivir de manera coherente con nuestra identidad como bautizados, como miembros del pueblo elegido por Dios. Esta preparación no es pasiva, sino activa, implicando una transformación diaria de nuestra vida, guiada por los valores del Evangelio. Somos llamados a caminar en fe, sabiendo que hemos sido elegidos para formar parte de la salvación que Dios ofrece a la humanidad.El Evangelio de hoy nos recuerda que todos estamos invitados a ser parte de ese rebaño único bajo un solo Pastor, Jesús. Pero esta invitación no basta con recibirla; es necesario responder con una fe firme y una confianza plena en la providencia divina. La fe sólida no solo nos ancla en la certeza de la promesa de Dios, sino que también nos motiva a vivir con una actitud vigilante y constante. En esta vigilancia no hay espacio para el descuido espiritual; más bien, se trata de mantener nuestros corazones abiertos y nuestras manos dispuestas al servicio, siempre atentos a los signos del Reino que ya comienza a manifestarse en el presente.Prepararnos para la venida gloriosa del Señor implica cultivar en nuestro interior una disposición constante hacia el amor, la justicia y la paz. Cada acción, por pequeña que sea, puede ser una expresión de nuestra fe y un testimonio de que el Reino está cerca. Así, aguardamos con alegría y esperanza, no como quienes temen lo desconocido, sino como quienes se saben profundamente amados y llamados por Dios a participar en su gloria.1.Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura?El Evangelio de Lucas nos presenta una invitación clara y desafiante: buscar el Reino de Dios con una actitud que trascienda las aspiraciones y deseos de los poderosos de este mundo. Este llamado no solo es una exhortación a renunciar a las ambiciones terrenales, sino que plantea un cambio radical en la forma de vivir, pensar y actuar. El Reino de Dios no se construye con los mismos valores que guían a las estructuras de poder humanas; exige otros comportamientos, otros principios y, sobre todo, una orientación hacia lo trascendente.Las parábolas que Lucas utiliza para ilustrar la vigilancia y la fidelidad son, en este sentido, una guía para entender la actitud que el cristiano debe asumir. No se trata solo de esperar pasivamente, sino de vivir en un estado de responsabilidad activa, conscientes de que nuestra existencia tiene una dimensión espiritual y trascendente. Esta responsabilidad se funda en la certeza de que nuestra vida está en las manos de Dios, lo que no implica evadir las tareas y los desafíos de este mundo, sino afrontarlos con una perspectiva diferente, sabiendo que nuestra meta última no está aquí.En esta dinámica, el Reino de Dios no se reduce a un ideal lejano o a una recompensa futura; es también una realidad que nos impulsa a vivir el presente con una entrega generosa y comprometida. Servir a los demás, especialmente a los más pobres y necesitados, no es una opción adicional, sino una parte esencial de nuestra vocación cristiana. Somos administradores de los bienes y dones que Dios nos ha confiado, y como tales, tenemos el deber de ponerlos al servicio de los demás con fidelidad y dedicación.La parábola nos habla de un Dios que un día se ceñirá para servirnos, un gesto profundamente simbólico que revela la grandeza de su amor y su voluntad de compartir su gloria con aquellos que han sido fieles. Pero mientras llega ese día, se nos invita a vivir en constante vigilancia, no como un estado de ansiedad, sino como una actitud de preparación activa. Trabajamos, construimos, servimos y ayudamos, porque sabemos que nuestras acciones tienen un valor eterno.Este mensaje es, en última instancia, una llamada a confiar plenamente en Dios y a vivir de acuerdo con los valores del Reino: justicia, solidaridad, humildad y servicio. Al hacerlo, no solo esperamos el encuentro definitivo con Dios, sino que también hacemos presente su Reino en el aquí y el ahora, convirtiendo nuestras vidas en un testimonio vivo de su amor y su promesa.2.Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad?El Evangelio nos invita a una esperanza que no depende de nuestros méritos, sino del amor incondicional de Dios. Jesús nos dice: “No temas, pequeño rebaño; porque vuestro Padre ha tenido a bien daros su Reino”. Este mensaje nos asegura que la meta está garantizada, no por lo que hacemos, sino por la bondad infinita de Dios, quien nos llama a participar en su Reino, que es Él mismo, plenitud y felicidad para todos.Esta certeza transforma nuestra forma de ver la vida, llevándonos a reconocer a nuestros hermanos, especialmente a quienes sufren, como un tesoro. “Dad limosna, haceos talegas que no se echan a perder”, nos invita Jesús, llamándonos a compartir lo que somos y tenemos, y a colocar nuestro corazón en Dios y en los demás. “Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.La esperanza cristiana no es pasiva ni evasiva; es una fuerza que dinamiza nuestra vida. Como afirma Nietzsche: “Si tenemos un para qué, encontraremos un cómo”. En la fe, nuestra meta no es un lugar distante, sino una experiencia viva del Padre y la comunión con los hermanos, que ya comenzamos a disfrutar aquí y ahora. Jesús nos llama a estar vigilantes y activos: “Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva”. Dichosos los que el Señor encuentra en vela, pues Él mismo se ceñirá y los servirá. Este encuentro con el Señor no es solo un evento futuro, sino una realidad que vivimos en cada acto de amor y servicio.Vivir con esperanza es caminar con el corazón puesto en Dios, sabiendo que nuestra meta es Alguien que ya camina con nosotros. La vigilancia, la comunión y el servicio son los pilares para vivir en el Reino de Dios, tanto ahora como en la eternidad.3.Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?Es importante recordar que la esperanza cristiana no es solo una espera pasiva, sino un impulso activo hacia una vida de servicio y vigilancia. Al hablarnos de la promesa del Reino de Dios, nos llama a vivir de manera coherente con esa esperanza, sabiendo que no dependemos de nuestros méritos, sino del amor incondicional de Dios. Este amor nos invita a reconocer a los demás, especialmente a los más necesitados, como un tesoro digno de nuestro esfuerzo y atención. Jesús nos desafía a no guardar nuestro corazón solo para nosotros, sino a compartir lo que somos y tenemos, a poner nuestras prioridades en el servicio a Dios y a nuestros hermanos.Como cristianos, esta invitación no es solo un mensaje de consuelo, sino un compromiso concreto a vivir con esperanza en lo cotidiano. Jesús nos llama a estar vigilantes y activos, participando en la construcción del Reino de Dios aquí y ahora. Vivir con esperanza significa que cada acción, por pequeña que sea, puede reflejar el amor de Dios y acercarnos a esa plenitud que nos promete. No se trata solo de esperar el futuro, sino de transformar el presente a través de la comunión con Dios y el servicio a los demás. Así, el cristiano está llamado a ser un testigo vivo de la fe, llevando a cabo en su vida diaria los principios del Reino, con un corazón que busca siempre el bien de los otros.II.Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la MisaMovidos por un corazón entregado al Señor disponemos nuestra vida para esperar en el Señor, por ello, con la convicción de nuestra fe, iniciemos nuestra celebración eucarística disponiendo nuestro ser en actitud expectante y activa para ser testigos del Reino de Dios.Monición a la Liturgia de la Palabra La primera lectura, del libro de la Sabiduría, y el pasaje del Evangelio de Lucas nos revelan con certeza que Dios viene, invitando al creyente a una espera vigilante. La carta a los Hebreos refuerza esta actitud, fundamentándola en la fe y poniendo a los patriarcas como ejemplo de confianza. En comunión con los creyentes de todos los tiempos, proclamamos con el salmo responsorial: "Nosotros esperamos en el Señor".Oración Universal o de los Fieles Presidente: Confiando en la promesa de Dios y en su amor incondicional, presentemos nuestras peticiones ante Él, pidiendo por la gracia de vivir conforme a su Reino.R/. Te rogamos, oye nuestra oración.1.Por la Iglesia, para que sea siempre un testimonio de esperanza activa, que impulse a sus miembros a vivir el amor y el servicio con generosidad. Roguemos al Señor.2.Por los gobernantes y responsables de la justicia, para que trabajen con sabiduría y compasión, promoviendo el bienestar de los más necesitados. Roguemos al Señor3.Por todos los hermanos que sufren, especialmente los más pobres y marginados, para que encuentren en nosotros un tesoro de solidaridad y amor. Roguemos al Señor.4.Por cada uno de nosotros, para que nuestra esperanza en el Reino de Dios nos inspire a vivir con vigilancia, servicio y comunión con nuestros hermanos. Roguemos al Señor.Oración conclusivaAyúdanos, Señor, a vivir con esperanza activa, vigilantes en el servicio y siempre dispuestos a compartir lo que somos con nuestros hermanos. Que tu Espíritu nos guíe en cada paso, para que seamos verdaderos testigos de tu Reino. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.R. Amén.