Pasar al contenido principal

evangelio del día

Mar 24 Mar 2026

25 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Lucas Lc 1, 26-38

Lc 1, 26-38Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijoLectura del santo Evangelio según san Lucas.EN aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.El ángel, entrando en su presencia, dijo:«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».Y María dijo al ángel:«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».El ángel le contestó:«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la quellamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».María contestó:«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».Y el ángel se retiró.Palabra del Señor.

Lun 23 Mar 2026

24 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 8, 21-30

Jn 8, 21-30Cuando levanten en alto al Hijo del hombre, sabrán que «Yo soy»Lectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:«Yo me voy y me buscarán, y morirán por su pecado. Donde yo voy no pueden venir ustedes».Y los judíos comentaban:«¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no pueden venir ustedes”?».Y él les dijo:«Ustedes son de aquí abajo, yo soy de allá arriba: ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón les he dicho que morirán en sus pecados: pues, si no creen que “Yo soy”, morirán en sus pecados».Ellos le decían:«¿Quién eres tú?».Jesús les contestó:«Lo que les estoy diciendo desde el principio. Podría decir y condenar muchas cosas en ustedes; pero el que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él».Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre.Y entonces dijo Jesús:«Cuando levanten en alto al Hijo del hombre, sabrán que “Yo soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada».Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.Palabra del Señor

Dom 22 Mar 2026

23 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 8, 1-11

Jn 8, 1-11El que esté sin pecado, que le tire la primera piedraLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:«Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos.Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.Jesús se incorporó y le preguntó:«Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?».Ella contestó:«Ninguno, Señor».Jesús dijo:«Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».Palabra del Señor.

Sáb 21 Mar 2026

22 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 11, 1-45

Jn 11, 1-45Yo soy la resurrección y la vidaLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, había caído enfermo un cierto Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana. María era la que ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera; el enfermo era su hermano Lázaro.Las hermanas le mandaron recado a Jesús diciendo:«Señor, el que tú amas está enfermo».Jesús, al oírlo, dijo:«Esta enfermedad no es para la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella».Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo se quedó todavía dos días donde estaba.Solo entonces dijo a sus discípulos:«Vamos otra vez a Judea».Los discípulos le replicaron:«Maestro, hace poco intentaban apedrearte los judíos, ¿y vas a volver de nuevo allí?».Jesús contestó:«¿No tiene el día doce horas? Si uno camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche tropieza, porque la luz no está en él».Dicho esto, añadió:«Lázaro, nuestro amigo, está dormido; voy a despertarlo».Entonces le dijeron sus discípulos:«Señor, si duerme, se salvará».Jesús se refería a su muerte; en cambio, ellos creyeron que hablaba del sueño natural.Entonces Jesús les replicó claramente:«Lázaro ha muerto, y me alegro por ustedes de que no hayamos estado allí, para que crean. Y ahora vamos a su encuentro».Entonces Tomás, apodado el Mellizo, dijo a los demás discípulos:«Vamos también nosotros y muramos con él».Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania distaba poco de Jerusalén: unos quince estadios; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para darles el pésame por su hermano.Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús:«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá».Jesús le dijo:«Tu hermano resucitará».Marta respondió:«Sé que resucitará en la resurrección en el último día».Jesús le dijo:«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».Ella le contestó:«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».Y dicho esto, fue a llamar a su hermana María, diciéndole en voz baja:«El Maestro está ahí y te llama».Apenas lo oyó se levantó y salió adonde estaba él, porque Jesús no había entrado todavía en la aldea, sino que estaba aún donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con ella en casa consolándola, al ver que María se levantaba y salía deprisa, la siguieron, pensando que iba al sepulcro a llorar allí. Cuando llegó María adonde estaba Jesús, al verlo se echó a sus pies diciéndole:«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano».Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó:«¿Dónde lo han enterrado?».Le contestaron:«Señor, ven a verlo».Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:«¡Cómo lo quería!».Pero algunos dijeron:«Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que este muriera?».Jesús, conmovido de nuevo en su interior, llegó a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jesús:«Quiten la losa».Marta, la hermana del muerto, le dijo:«Señor, ya huele mal porque lleva cuatro días».Jesús le replicó:«¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?».Entonces quitaron la losa.Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:«Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado».Y dicho esto, gritó con voz potente:«Lázaro, sal afuera».El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:«Desátenlo y déjenlo andar».Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.Palabra del Señor.

Vie 20 Mar 2026

21 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 7, 40-53

Jn 7, 40-53¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?Lectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:«Este es de verdad el profeta».Otros decían:«Este es el Mesías».Pero otros decían:«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:«¿Por qué no lo han traído?».Los guardias respondieron:«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».Los fariseos les replicaron:«¿También ustedes se han dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».Ellos le replicaron:«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».Y se volvieron cada uno a su casa.Palabra del Señor.

Jue 19 Mar 2026

20 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 7, 1-2. 10. 25-30

Jn 7, 1-2. 10. 25-30Intentaban agarrarlo, pero todavía no había llegado su horaLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:«¿No es este el que intentan matar? Pues miren cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:«A mí me conocen, y conocen de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese ustedes no lo conocen; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.Palabra del Señor.

Mar 17 Mar 2026

18 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 5, 17-30

Jn 5, 17-30Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiereLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.Jesús tomó la palabra y les dijo:«En verdad, en verdad les digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para su asombro.Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.En verdad, en verdad les digo: quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.En verdad, en verdad les digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán.Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.No los sorprenda esto, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio.Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».Palabra del Señor.

Lun 16 Mar 2026

17 de Marzo | Lectura del Santo Evangelio según San Juan Jn 5, 1-16

Jn 5, 1-16Al momento aquel hombre quedó sanoLectura del santo Evangelio según san Juan.SE celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:«¿Quieres quedar sano?».El enfermo le contestó:«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».Jesús le dice:«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».Él les contestó:«El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”».Ellos le preguntaron:«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado.Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.Por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.Palabra del Señor.