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iglesia colombiana

Vie 20 Dic 2024

Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTODiciembre 22 de 2024Primera lectura: Miqueas 5,1-4ªSalmo: 80(79),2ac y 3b.15-16.18-19 (R. cf. 4b)Segunda lectura: Hebreos 10,5-10Evangelio: Lucas 1,39-45I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónEl tiempo litúrgico del Adviento está llegando a su fin o, mejor, alcanzando su plenitud. La liturgia de este domingo se presenta como una vigilia de Navidad anticipada, antes de la celebración solemne en la que resonará el alegre canto del Gloria, mientras repican las campanas de las iglesias.Como el profeta Jeremías ya había anunciado, el "retoño justo" prometido a la casa de David (Jr 33, 14-16) nace en Belén-Efratá, que también presenta el profeta Miqueas. Pero "sus orígenes se remontan a tiempos antiguos, a los días más remotos". Para traer a este Niño al mundo, que "pastoreará con el poder del Señor" a todos los pueblos y que "será nuestra paz", Dios eligió a una humilde hija de Israel, "bendita entre todas las mujeres".Cuando el ángel de la Anunciación la deja, María se pone en camino y se apresura a ir a la casa de su prima Isabel, la estéril, ahora embarazada de un niño, llamado a preparar los caminos del Señor. Estas dos mujeres, rebosantes de alegría y gratitud, se encuentran: ¡Dios fiel ha cumplido sus promesas y viene a visitar a su pueblo! Isabel siente al niño saltar de alegría en su vientre. Ante este signo, comprende que María es la "Madre del Salvador", la sierva perfecta del Señor, totalmente dócil a su Palabra.1.Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? v. 39: “En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá”. El efecto inmediato de la Palabra de Dios escuchada, meditada y acogida en oración, como lo hizo María, es ponerse en pie, levantarse, salir. La Palabra nunca pasará por nosotros sin dejar su efecto: de consuelo, de paz, o de conversión. Si quedamos como venimos es porque no la hemos escuchado en serio. Esta misma Palabra es la raíz de todo encuentro verdadero con el otro al que Otro nos envía.v. 40: “Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel”. María llega donde Isabel y le dirige un saludo cuyo contenido no se menciona, sin embargo, es el elemento central pues se cita tres veces en el texto. Un saludo que fue suficiente para hacer estremecer al Precursor, para hacer presente al Espíritu Santo. Tal vez María le haya dado a Isabel el mismo saludo que llenó de alegría y asombró su vida: "¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!" (Lc 1, 28). Es una manifestación y comunicación de alegría por la otra persona que es objeto de la gracia ilimitada de Dios. El resultado de este saludo es que Juan ya está preparando el camino para el que viene, permitiendo que su madre reconozca en María la presencia del Mesías.v. 42: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”. Y “dichosa la que ha creído que se cumpliría lo que el Señor anunció”. Isabel responde al júbilo de su hijo con la bendición sobre María y la obra de Dios en ella. Solo dos veces en las Escrituras se usa la fórmula: "bendita tú entre las mujeres", en Jueces 5, 24 para Jael y en Judit 13, 18 para Judit. En ambos textos, el adversario militarmente superior, que infunde terror a Israel, es derrotado por quien es débil e impotente, es decir, una mujer, pero que confía en la promesa del Señor."Bendito sea el fruto de tu vientre" es una fórmula que encontramos en Deuteronomio 28, 1.4: el Dios de Israel se revela en aquellos que en sus cuerpos preparan un camino para que Él pueda habitar con su palabra. María desempeña un papel en el plan salvífico de Dios para su pueblo en cuanto que, por su escucha y su sí, por su disponibilidad, ha hecho posible la concepción de aquel que será luz para la revelación a las naciones y gloria del pueblo de Israel (Lc 2, 32).La visita de María a Isabel es figura de todo encuentro auténtico, porque es una celebración de la acogida. En este contexto, cada una de las mujeres reconoce a la otra en su realidad y al mismo tiempo recibe de la otra su propia realidad. Una actitud de acogida que es tan escaza, por estos tiempos, en nuestra Iglesia, en la pastoral de las parroquias, en los despachos parroquiales, en los pastores con relación a sus fieles.Solo donde ocurre ese encuentro en el que nos reconocemos mutuamente, dentro de una relación gratuita, solo donde hay esta capacidad profunda de comunión en ese Dios que está presente en nosotros y más allá de nosotros, por encima de todas las fronteras y diferencias, algo también se libera en nosotros. Este episodio de la Visitación es un verdadero lugar teológico, tomado de las Escrituras, para fundamentar la misión de la Iglesia en el respeto al otro que el Espíritu ya ha investido. Está en línea con lo que la Iglesia reflexiona en este momento, de la mano del Papa Francisco: salir de prisa al encuentro del otro, favorecer una pastoral de la acogida y de la escucha, compartir la esperanza que nos da Cristo, el Señor, como nos invita el Jubileo 2025 que estamos a punto de comenzar.Que el Señor, en este camino hacia Belén, nos conceda no olvidar que incluso cuando recorremos caminos para ir a la misión, como las misiones de Navidad, ya a nuestra llegada encontraremos al Espíritu Santo presente en las personas y comunidades, encontraremos al otro al que somos enviados ya habitado por la presencia del Señor, esperando solo a alguien que lo bendiga, se regocije por la obra de Dios en él y lo haga consciente del don gratuito que Dios ofrece a todo ser humano.2.Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y qué me sugiere para decirle a la comunidad? María ha recibido con fe el llamado que Dios le ha hecho, ha recibido la Palabra con entusiasmo y en el acoger la Palabra, concibe la Palabra, da carne al Verbo. De esta manera María no es solo modelo de fe sino de discipulado. El discípulo que entra en el dinamismo de acoger la Palabra de Dios con entusiasmo, que cree en la palabra y la concibe en su vida, dará frutos abundantes.El profeta Miqueas ya en su discurso prepara este momento de la mujer que da a luz al Señor. El profeta se dirigía a la ciudad Belén, que fue la patria del rey David, un pueblo en la periferia, una ciudad de pastores, que quedaba a nueve kilómetros de Jerusalén. Y, sin embargo, en nombre del Señor, el profeta dice: “Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas, de ti saldrá el jefe de Israel”. No saldrá de Jerusalén, ni de la ciudad del poder o de la gran metrópolis, sino del pequeño pueblo saldrá quien será en el futuro el jefe. No habla de reyes, porque ya esa época había pasado. Este hijo de la mujer “se pondrá en pie y pastoreará con la fuerza del Señor… y será nuestra paz”.El "fruto de su vientre" es el Hijo de Dios que se encarnó para hacer la voluntad de su Padre: liberar a la humanidad del pecado y de la muerte. "Aquí estoy, he venido para hacer tu voluntad" (segunda lectura). "La ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha de una vez para siempre", desde que entró en el mundo, se consumó en el altar de la Cruz, donde Jesús, el Cristo, ofreció libremente su vida para la salvación de toda la creación. Porque la muerte no tuvo dominio sobre él. Y después de resucitar, fue exaltado a la derecha de Dios, donde intercede por todos nosotros.La encarnación del Hijo de Dios es, por tanto, la primera etapa de su Pascua y también de nuestra pascua. Su encarnación abre el camino que nos conduce, como Él, a la gloria de la resurrección.3.Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? Este momento es importante vivirlo el día o los días antes de la Eucaristía dominical para permitir que en el silencio y la contemplación el Espíritu Santo inspire lo que debo pensar, lo que debo decir, cómo debo decirlo, lo que debo hacer a partir del encuentro con la Palabra de Dios.¿Cómo lo puedo hacer? Entro en un momento de oración y silencio. Comienzo por imaginar cómo María camina hacia los montes de Judea y entra en la casa de Isabel. Visualizo la alegría del encuentro y el motivo del mismo: la presencia real de Jesús en ellas. Dejo que en mi mente hagan eco estas palabras: acoger la Palabra de Dios y hacerla vida, la alegría de Isabel y María, las promesas de Dios y su cumplimiento, alegría al reconocer la visita del Señor, bendita entre las mujeres, bendito el fruto de tu vientre, dichosa tú que has creído. Finalmente pido al Señor aquello que deseo: reconocer en mi vida la visita del Señor u otra petición que nazca en el corazón._______________________Recomendaciones prácticas:•24 de diciembre. Apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, en el inicio del Año Santo.I.Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la MisaYa muy cerca de celebrar y contemplar el gran misterio de la Encarnación del Hijo de Dios, vemos cómo María es quien, de la manera más profunda y misteriosa, ha colaborado con la Encarnación. Hoy la miramos a ella que recibe el don de ser la Madre del Salvador corriendo a servir a su prima Isabel. María, mujer de fe, nos ayude a acoger al Señor, don del Padre, aprendiendo a salir al encuentro de las personas, acogiéndolas en nuestra comunidad y compartiendo con ellas nuestra fe.Monición a la Liturgia de la Palabra El profeta Miqueas (Primera Lectura) anuncia que el Cristo, el Salvador de Israel, proviene de la estirpe de David y de Belén. María, al arcángel Gabriel que le llevó el alegre anuncio de su divina maternidad, respondió con su «Aquí estoy». Llevando en su seno al Niño Jesús, visita a su prima Isabel, que esperaba el nacimiento del precursor del Señor, san Juan Bautista, quien, lleno del Espíritu Santo, salta de alegría al percibir misteriosamente la presencia del Señor en el seno de María. Isabel, animada por el Espíritu Santo, proclama a María bendita entre las mujeres y bendito el fruto de su vientre, Jesús, y bienaventurada por haber creído (Evangelio).La carta a los Hebreos nos presenta el misterio de Jesucristo, el Hijo del Padre que se hace carne por obra del Espíritu en el seno de la Virgen María, cumpliendo la voluntad del Padre que lo ha enviado entre nosotros para salvarnos y santificarnos por medio de la ofrenda sacrificial de su Cuerpo, hecha una vez para siempre (Segunda Lectura). La Eucaristía es el sacramento del Cuerpo donado y de la Sangre derramada de Jesús, nacido de María.Oración Universal o de los Fieles Presidente: Hermanos y hermanas: elevemos nuestra oración a Jesucristo, que vino a traernos su paz, y roguemos por la Iglesia y por todas las personas, diciendo con toda confianza:R/ Ven, Señor Jesús.1.Por el Papa N. y por los obispos del mundo entero para que, meditando en la actitud de María, como ella sirvan a Dios en los más necesitados. Oremos.2.Por los pueblos que por muchos años han sufrido el flagelo de la guerra para que las treguas de Navidad hagan renacer las condiciones de una paz justa. Oremos.3.Por quienes sufren, los pobres y quienes viven en soledad, para que encuentren, en esta época de Navidad, quien reconozca su dignidad. Oremos.4.Por quienes se encuentran lejos de sus familias y por quienes trabajan en el extranjero, para que puedan regresar con salud a sus casas. Oremos.5.Por las familias de cada uno de nosotros y por las madres que más trabajan en estos días para sostener sus hogares, para que encuentren su alegría en el Señor. Oremos. Oración conclusivaPadre misericordioso, concédenos cuanto te hemos pedido con humildad y no permitas que nos alejemos de tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.R. Amén.

Vie 13 Dic 2024

Regocíjate y disfruta con todo tu ser

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO "Gaudete"Diciembre 15 de 2024Primera lectura: Sofonías 3,14-18aSalmo: Isaías 12,2-3.4bcd.5-6 (R. cf. 6)Segunda lectura: Filipenses 4,4-7Evangelio: Lucas 3,10-18I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónLa alegría es la característica de este tercer domingo de adviento: se acerca el Esperado de las naciones, el Salvador. Para el profeta Sofonías es la llegada del Día del Señor, Día de ira para quienes han hecho el mal, pero de regocijo para quienes han practicado la justicia y el bien. En el Evangelio Juan el Bautista da precisas indicaciones para un actuar según la voluntad de Dios; así, la venida del Hijo de Dios será de liberación. San pablo, en su carta a los Efesios, invita a vivir con mesura, esperando gozosos la segunda venida del Salvador que traerá la liberación plena para quienes han permanecido firmes y valientes en su vida cristiana.1.Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura?Dios viene, su venida es inminente, está muy próxima, a las puertas. Solamente puede invadirnos un sentimiento de profunda alegría. Si se vive en la verdad o si por fragilidad se ha caído, pero se vuelve arrepentido al Señor, entonces solamente se podrán tener sentimientos de gozo; Él está de parte de quien hace el bien y practica la justicia o de quien con un corazón arrepentido vuelve al Señor con la intención y la decisión de seguirlo por el camino de la rectitud.El Precursor da indicaciones muy concretas para prepararnos a la inminente venida del Salvador: la justicia y la caridad. Aquí tenemos el programa de Jesús y como san Juan el Bautista lo concretiza a quienes le preguntan qué tienen que hacer y a los publicanos que le piden orientaciones precisas para vivir la conversión, al igual que a los militares que le interrogan sobre lo mismo, de la misma manera hoy el Señor nos quiere aterrizar en lo profundo de nuestro corazón la manera de vivir concretamente la conversión en estos días previos a la navidad, a fin de preparar nuestro corazón para que Jesús se encarne en nosotros, para que haya navidad en nuestras vidas.Con esta actitud de conversión concreta como preparación a las próximas festividades de navidad, avancemos en estos días con ánimo gozoso y llenos de esperanza, orando por la humanidad entera para que vuelva al buen Dios que en su Hijo nos busca afanosamente, pues solamente quiere nuestro bien y nuestro mayor bien. Si no aceptamos su invitación a vivir con Él en una existencia animada por la justicia, la rectitud y el bien, entonces estaremos solos en este mundo y Dios, que respeta profundamente nuestra libertad, no podrá salvarnos y liberarnos del mal que terminará por destruirnos para esta vida y para toda la eternidad.2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y qué me sugiere para decirle a la comunidad?Cada día que nos levantamos constatamos la misma situación: un mundo con muchas expresiones de mentira, odio y muerte. El desánimo nos podría invadir, pero al escuchar la Palabra de Dios, nace y renace la esperanza: hay un Dios, el único Dios, Todopoderoso, que por nosotros quiso venirse a este mundo, para compartir, para hacerse partícipe de todas nuestras situaciones y vencer, por medio de su humildad y pobreza, por medio de su sufrimiento y muerte, el pecado, causa de todos estos males y, de este modo, mediante su resurrección, inaugurar un mundo nuevo, transfigurado. Hay esperanza y una esperanza que no defrauda.Luchemos contra el pecado, causa de todo mal; así podremos prepararnos con un corazón limpio para las próximas fiestas de la natividad y, de esta manera, el Niño de Belén nacerá en nuestro corazón y nos traerá paz e inmenso gozo. Pero esta lucha contra el mal radical, contra el pecado, debe concretizarse; cada uno debe examinar su corazón, ponerlo frente a Dios, la Verdad en persona, y descubrir o dejar que Dios le descubra aquellas realidades de mentira y de falsedad que hay en su vida. Si nos hacemos propósitos muy concretos de cambio y conversión, entonces sí que el Niño de Belén nos llenará de su gracia y bondad.El mundo necesita del Niño de Belén; sin el oxígeno de su humildad, ternura y sonrisa, la tierra se asfixia por la soberbia y la prepotencia que sin compasión explota a los más débiles, se asfixia por la dureza de los corazones que solamente buscan su bien personal de manera egoísta y avara, se asfixia por la frialdad de quienes son insensibles a toda miseria del prójimo. Nosotros podemos ser la expresión visible de la bondad y el amor de quien nace en un establo cada vez que somos sensibles a las necesidades de los más vulnerables y, sobre todo, cada vez que vivimos la caridad manifestada en expresiones de comprensión, servicialidad y mansedumbre con quienes vivimos a diario.3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?Señor, concédenos un corazón lleno de esperanza frente a tanto mal que vemos a nuestro alrededor y, también, en nosotros mismos. Que nuestros ojos nunca dejen de contemplarte a Ti, nuestro único Salvador, y con tu ayuda contribuyamos a la creación de un mundo nuevo, donde reine el amor, la justicia y la paz y, de esta manera, poco a poco sea posible la construcción de la civilización del amor que tanto predicó y anhelo el Papa san Pablo VI.Oh Niño de Belén, llénanos de tu ternura y humidad; te hiciste pequeño por nosotros. Que luchemos por seguir sus huellas para que, vaciados de toda soberbia, prepotencia, orgullo y vanidad, podamos abrirnos a tu inmenso amor y, de este modo, lleguemos a ser un reflejo vivo de tu misericordia y compasión que fue capaz de llegar al despojo supremo de la cruz por el bien de la humanidad entera.Buen Dios, concédenos la gracia de una conversión concreta, pues solamente así podremos hacerte espacio en nuestro corazón, experimentar tu amor misericordioso y trabajar en la construcción de un mundo nuevo, particularmente en nuestra familia, donde de manera muy especial se aprenden los valores de un amor gratuito e incondicional. Entonces así habrá navidad en nuestro corazón, en nuestra familia y en otros que se dejen impregnar de nuestro testimonio.Recomendaciones prácticas y litúrgicas a tener presente en el respectivo domingo•Explicar el significado del III domingo de adviento Gaudete: esta palabra latina traduce textualmente gózate, alégrate; también, regocíjate, y se inspira en la antífona de entrada, tomada de la carta del Apóstol san Pablo a los Filipenses, que a su vez se lee como texto de la segunda lectura de la Misa en este ciclo C. Es que ya llevamos dos semanas de preparación a las fiestas de navidad y con este domingo iniciamos la tercera: el Dios hecho hombre se acerca para salvarnos del mal y concedernos su amor humilde y sencillo, único capaz de transformar este mundo semidestruido por el mal.II.Moniciones y Oración Universal o de los FielesMonición introductoria de la Misa Iniciemos esta santa Misa con un corazón dispuesto a la conversión para hacer espacio a quien se acerca y está próximo a llegar, para que bien dispuestos podamos recibirlo con ánimo alegre y confiado. Celebremos con fe y llenos de esperanza.Monición a la Liturgia de la PalabraDios en persona se acerca y está próximo a poner su morada entre nosotros; Él nos habló por medio de los profetas y, también, a través de su Precursor, Juan el Bautista. Dejémonos interpelar y cuestionar por su Palabra, pues solamente así podremos dar frutos de conversión que nos prepare convenientemente a las fiestas ya cercanas de su nacimiento.Oración Universal o de los Fieles Presidente: Buen Dios, te presentamos todas nuestras súplicas y necesidades, confiados en tu amor misericordioso que no perdonó ni a su propio Hijo, enviado al mundo para nuestra redención.R/ Te rogamos, escúchanos.1.Te pedimos por tu Santa Iglesia: asístela en todas sus dificultades y concédele la gracia de reflejar cada día más, en sus miembros, el amor entrañable de tu Hijo por la humanidad. Oremos.2.Te pedimos por todos los gobernantes: para que su corazón se haga sensible a las necesidades del bien común y trabajen por un mundo justo y en paz. Oremos.3.Por quienes sufren: para que encuentren en el Dios hecho hombre la fuerza necesaria para asumir su enfermedad como medio de purificación y santificación. Oremos.4.Por todos nosotros y por nuestras familias: para que la celebración próxima del nacimiento del Salvador nos traiga gracias abundantes de conversión hacia una vida justa y caritativa. Oremos.Oración conclusivaEscucha, Padre, estas súplicas que te hemos dirigido con confianza filial, apoyados en la mediación eterna de tu Hijo que se encarnó por nuestra salvación, Jesucristo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.R. Amén.

Mié 11 Dic 2024

¿Cómo vivir el Jubileo de la Esperanza 2025 en la Iglesia colombiana? La Conferencia Episcopal lanza un libro con orientaciones

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Secretariado Permanente, presenta un nuevo libro titulado "Caminar en esperanza". Su contenido busca ayudar a las comunidades católicas del país a reflexionar y vivir plenamente el Jubileo Ordinario del 2025 convocado por el papa Francisco bajo el lema “Peregrinos de la esperanza”. Más que un material de lectura tradicional, es una ruta concreta para orientar a todos los miembros de la Iglesia en un peregrinaje hacia la renovación de su fe y compromiso cristiano, especialmente en medio de un contexto nacional y mundial marcado por profundas incertidumbres y temores sociales y políticos.Este compendio de 137 páginas, concebido como una guía práctica y espiritual, ofrece reflexiones, talleres y recursos para que los fieles católicos colombianos incorporen la esperanza en su vivencia diaria y en sus dinámicas pastorales desde distintas dimensiones. Entre ellas, en la Biblia, en los padres de la Iglesia, a nivel litúrgico, desde el rol de sacerdotes y religiosos, en la familia, en la misión, a nivel social, desde la comunicación y desde los signos de los tiempos. En la presentación del libro y evocando las palabras del papa Francisco, quien en su exhortación Spes non confundit resalta que la esperanza es la virtud que “indica la dirección y la finalidad de la existencia cristiana”, el presidente de la CEC, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, destacó que este tiempo jubilar es una oportunidad para fortalecer la virtud de la esperanza, que orienta y sostiene la vida cristiana. A partir de esta premisa, se invita a los fieles a reconocer que la esperanza tiene un rostro: Jesucristo, quien camina con la humanidad como peregrino para guiarla hacia el Padre."Caminar en esperanza" es una invitación de la Conferencia Episcopal de Colombia a fomentar la comunión en los diversos espacios eclesiales del país; desde las parroquias hasta las familias, así lo expresa su presidente, monseñor Francisco Múnera:“Deseo que este material sea acogido en todos los lugares eclesiales para la vivencia de la comunión en nuestro país; y que, en aquellos espacios vitales, se asuma con esperanza el seguimiento del Señor Jesucristo, nuestra paz, y con este horizonte podamos fomentar las relaciones, los procesos y los vínculos necesarios para una Iglesia sinodal, misionera y misericordiosa, como lo pide el Proceso Sinodal”.El libro ya puede ser adquirido a través de la Librería de la Conferencia Episcopal de Colombia o en las librerías San Pablo del país.Datos de contacto:Correo: libreria@cec.org.coWhatsApp: 3138808447Teléfono: PBX (57) 601 9157779 Ext. 125Horario de atención:Lunes a viernes 8:00 a.m. - 12:30 p.m. / 1:30 p.m. - 4:30 p.m.

Mar 10 Dic 2024

La Diócesis de San José del Guaviare ya tiene Administrador Diocesano: Pbro. Edgar Liévano Labrador

El Colegio de Consultores de la Diócesis de San José del Guaviare eligió a su nuevo administrador. Se trata del padre Edgar Liévano Labrador, quien se venía desempeñando como vicario general de esa Iglesia particular ubicada en el departamento del Guaviare. La nueva designación por parte de los sacerdotes se dio este 6 de diciembre, tras la posesión del anterior obispo de esta jurisdicción, monseñor Nelson Jair Cardona, en la Diócesis de Pereira.El padre Edgar Liévano Labrador nació el 10 de agosto de 1955 en Ibagué (Tolima). Cursó sus estudios de teología en el Seminario IntermisionalSan Luis Beltrán de Bogotá. Fue ordenado sacerdote el 26 de marzo de 1988 para la Prefectura Apostólica de Mitú. Estudió una licenciatura en Filosofía y Educación Religiosa en la Universidad Católica de Oriente y una especialización en Derecho Matrimonial Canónico en la Pontificia Universidad Javeriana.Los encargos pastorales que ha desempeñado son:Párroco de la Parroquia San Antonio de Carurú- Vaupés (1988)Párroco de la Parroquia Cristo Rey de Calamar-Guaviare (1989-1995)Párroco de la Inmaculada Concepción de San José (1996-2001)Fundación de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz de San José (2001-2003)Párroco de la Parroquia Divino Niño de Puerto Concordia-Meta (2004)Administrador Parroquial de la Parroquia La Sagrada Familia de San José (2005-2007)Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz de san José (2008-2011)párroco de la Parroquia María Auxiliadora de San JoséPárroco de la Parroquia Catedral de San José (2015-2020)Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz de san José (2020 hasta la fecha)Provicario del Vicariato apostólico de San José del Guaviare (1999)Vicario General (2000-2003, 2006-2010 y 2016 hasta la fecha)Canciller y notario (2006 hasta la fecha)Actualmente es miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores.En diálogo con el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia, el padre Edgar Liévano expresó su gratitud hacia los sacerdotes que conforman el Colegio de Consultores de la Diócesis de San José del Guaviare, por haber confiado en él para guiar esta Iglesia particular. En ese sentido, dio a conocer tres prioridades pastorales:“Seguiré con la ayuda de Dios y las oraciones de los fieles, trabajando en el Plan de Pastoral y en su implementación; en el crecimiento fraterno y espiritual del clero, religiosos y religiosas; y en la ayuda para con los pobres y necesitados. Dios me ayude en este trabajo que ha puesto en mis manos”, expresó el sacerdote.El padre Liévano estará desarrollando este encargo hasta que se produzca un nuevo nombramiento episcopal para esa jurisdicción eclesiástica por parte del Santo Padre.

Vie 6 Dic 2024

La Voz del Pastor | 08 de diciembre de 2024

Reflexión del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia:Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 1, 26-38

Vie 6 Dic 2024

Hágase en mí según tu palabra

LA INMACULADA CONCEPCIÓNDE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍADiciembre 08 de 2024Primera lectura: Génesis 3,9-15.20Salmo: 98(97),1.2-3ab.3cd-4 (R. Lc 1,49)Segunda lectura: Efesios 1,3-6.11-12Evangelio: Lucas 1,26-38I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducción•Dios le pregunta a Adán: ¿Dónde estás? También nos la dirige hoy a cada uno de nosotros: ¿estamos, como María, junto a su Hijo, incluso en el momento supremo de la cruz, o estamos escondidos en los temores y remordimientos, fruto de nuestros pecados?•Frente a la pregunta de Dios a Adán: ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer? Y a Eva: ¿Qué es lo que has hecho?, ambos responden de manera evasiva, sin reconocer el propio pecado, justificándose: La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí”, “la serpiente me engañó y comí.•En el Salmo respondemos: Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. El cántico nuevo por excelencia lo recita la Virgen María en su encuentro con santa Isabel y lo puede cantar cada persona que como la Madre del Señor está pronta en todo momento a seguir de manera humilde y amorosa el designio sapientísimo y bondadosísimo del buen Dos que solamente quiere lo mejor para nosotros.•Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo […] Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo… Y ante la respuesta del ángel a la objeción de María, ella responde: Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra: es la respuesta de la Virgen María al anuncio del Ángel y el resumen de toda su vida; es la respuesta a los designios inefables del Creador, que viene en auxilio de su criatura extraviada, pidiendo la colaboración de una mujer virgen y llena de gracia.1.Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura?A través de los textos bíblicos que se nos presentan para esta solemnidad, la Iglesia quiere centrar nuestra atención en el Hijo de Dios, por quien fuimos creados y destinados a ser santos e irreprochables ante su presencia (segunda lectura de la Carta de San Pablo a los Efesios) y que por nuestra salvación bajó del cielo. Ahora bien, este plan de redención contó con la cooperación principalísima de la Madre del Verbo encarnado, preparada por el Creador desde toda la eternidad para que no fuera tocada por el pecado o sus consecuencias; cooperación llena de humildad obediente y amorosa.Dios nos creó para la felicidad; este es el mensaje que se nos transmite en el libro del Génesis, cuando se nos narra que la primera pareja fue puesta en el Paraíso; Dios soñó con una vida hermosa y bella para todos nosotros; pero por instigación del Maligno, todo este plan quedó truncado, entró el pecado y la muerte, el sufrimiento y la enfermedad; este paraíso se convirtió en un lugar de espinas y abrojos. Esto es lo que se nos narra en la primera lectura del libro del Génesis que hemos escuchado.El Hijo de Dios no soportó la gloria junto a su Padre y vino a compartir nuestra historia difícil y fatigosa, para levantarnos y llevarnos nuevamente a su Padre, para gozar con Él de su bienaventuranza. La Virgen María es la primera salvada, pues en previsión de los méritos de la pasión y muerte de su Hijo, fue preservada del pecado original y se mantuvo siempre fiel a esta gracia, de manera que nunca la tocó el mal; de esta manera, fue la única criatura siempre pura y nunca mancillada. Esta verdad está expresada en las palabras del Ángel: llena de gracia. El pueblo de Dios, con su instinto de fe sobrenatural siempre ha confesado esta verdad, que fue definida como dogma de fe, es decir, como verdad divinamente revelada, por el papa Pío IX, ya canonizada, el 8 de diciembre de 1854.2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y qué me sugiere para decirle a la comunidad?El centro de esta solemnidad, como de toda la liturgia, es Cristo, Aquél que por nuestra salvación bajó del cielo, Aquél por quien hemos sido enriquecidos con toda clase de bendiciones espirituales, Aquel en quien están escondidos todos los tesoros, Aquel por quien tenemos libre acceso al Padre y se nos comunica todo el amor de su Padre, que en su misericordia entrañable nos busca afanosamente y solamente desea el mayor bien y felicidad para toda la humanidad y para cada uno de nosotros. María santísima es el modelo de respuesta pronta y plena, humilde y obediente, confiada y libre a tan excelso amor. Y por esta respuesta Dios pudo hacer grandes maravillas en ella, comenzado por su inmaculada concepción, solemnidad que hoy celebramos.Inmaculada concepción significa que ha sido librada del pecado original, es decir, de la privación de gracia con la que todo ser humano, descendiente de Adán, viene a este mundo y que por el bautismo es liberado, pues en este sacramento se recibe la gracia que es el inicio de la presencia de Jesús, Hijo del Padre y lleno de su Espíritu en el corazón del bautizado. María siempre fue llena de gracia, desde su misma concepción, es decir, siempre estuvo habitada plenamente por Dios uno y trino en su alma.María nos enseña con su misma vida y su Magnificat a confiar plenamente en Dios y a no prestarle atención al Enemigo que, como a nuestros primeros padres, también a nosotros nos quiere sembrar la sospecha, insinuándonos que los mandamientos divinos son pesados y que la vida sería hermosa y bella si nos dejamos llevar por nuestros instintos y pasiones de manera egoísta y desenfrenada. Cada vez que hallamos cedido a los halagos del Tentador astuto y mentiroso, habremos experimentado la misma desilusión de Adán y Eva: estaban desnudos, es decir, despojados de toda la gracia y de la bondad que Dios les había regalado. Así es el Enemigo: quiere robarnos lo más bello y grande: la amistad y los bienes que el buen Dios nos regala; más aún: no descansa hasta no vernos destruidos y arruinados por completo.3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?Señor, concédenos una viva conciencia del misterio de Cristo, una inteligencia profunda que nos permita comprender cada vez más sus tesoros extraordinarios y que nos arraigue en la convicción del mal que siempre trae consigo el pecado; de esta manera, cuando el Tentador se insinúe, teniendo esta viva conciencia, esta inteligencia profunda y esta convicción bien arraigada, entonces comprenderemos inmediatamente que el pecado siempre destruye y mata, siempre nos hace mal y nos desfigura, siempre nos arruina y vacía de los dones de Dios y, como consecuencia, lo rechazaremos con valentía y determinación como Jesús, según se nos presenta frente al Tentador astuto en el desierto.Señor, concédenos un amor encendido hacia Ti, que se manifieste en una fuerza impetuosa para rechazar todo lo malo y en una constante elección valiente y decidida de todo lo que esté conforme a tu plan salvífico y amoroso; de esta manera, el buen Dios nos podrá transformar de manera progresiva para que en nuestro rostro y en nuestras obras resplandezcan los signos de esa humanidad nueva, que llegará a su plenitud en la Jerusalén celeste, una vez resucitados y renovados totalmente, para siempre vivir en alabanza de Aquel que tiene el poder de restaurar este mundo semidestruida por el pecado. Entonces, con María y todos los santos podremos cantar el Magnificat perenne.Señor, concédenos la gracia de ser fieles a la misión que nos has encomendado, como María, quien nunca desfalleció en su total apertura y en su obediencia humilde y amorosa a tus designios. Todos hemos sido creados, hemos recibido la existencia como un don y, a su vez, para convertirla en don para los demás: como niños siendo obedientes, pacientes, estudiosos; como adolescentes y jóvenes, asumiendo esta etapa decisiva de la vida para prepararse muy bien en conocimiento y en virtud para la misión que Dios le encomiende; como Padre o Madre de familia, para que pueda ser un reflejo del amor misericordioso de Dios que va hasta el extremo de darnos a su Hijo para nuestra salvación.Recomendaciones prácticas•El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, derogando el n. 5 de las Normas Universales sobre el Año Litúrgico y sobre el Calendario, concede pro hoc vice que el 8 de diciembre de 2024, en todas las diócesis de Colombia, se adopten los textos litúrgicos de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, aun coincidiendo con el II Domingo de Adviento (Prot. N. 66/24, 15 de febrero de 2024).•Después del saludo, podría encenderse la segunda luz de la corona de Adviento, recitando la respectiva oración.II.Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa La Eucaristía es el encuentro con Jesús, Hijo del Padre y lleno del Espíritu Santo, quien por nosotros se encarnó en el seno de la siempre pura e inmaculada Virgen María; celebremos con fe, conscientes del gran Misterio que se ofrece a nuestra mente y corazón.Monición a la Liturgia de la PalabraCon toda seguridad, como hija del pueblo de la Alianza, María escuchaba con un corazón atento la Palabra que se leía y explicaba todos los sábados en la sinagoga de su pueblo y con ánimo bien dispuesto ponía en práctica cuanto había llegado a sus oídos y había reflexionado en su interior. Con estos mismos sentimientos escuchemos a su Hijo que nos habla en las lecturas que van a ser proclamadas.Oración Universal o de los Fieles Presidente: En este día tan especial, con María y como María, reconocemos tus obras admirables y confiados en tu corazón siempre bueno y bondadoso te encomendamos nuestras súplicas por mediación de Aquella que te agradó tanto por su obediencia humilde y amorosa.R. R/ Por intercesión de la Inmaculada Virgen María, escúchanos Señor1.Por la santa Iglesia, para que en sus miembros resplandezca cada vez más la santidad que brilló en su Madre y modelo, la Santísima Virgen María, y así pueda ser luz para todos los pueblos. Oremos.2.Por la paz del mundo, especialmente en aquellos lugares en donde se vive el conflicto armado, para que cesen los enfrentamientos y se comprenda que solamente el camino del diálogo y del entendimiento puede conducir a una vida hermosa y bella, de la que Nazaret es el ejemplo más luminoso y esplendente. Oremos.3.Por las familias, para que cada uno de sus miembros comprenda que, solamente siendo obedientes a los designios de Dios como María, podrá lograrse esa unidad y esa atmósfera de paz y amor que anhela todo corazón humano. Oremos.4.Por nosotros, para que, fortalecidos con tu gracia, luchemos por resistir a toda tentación y como María nos mantengamos siempre unidos a Ti, buen Dios, siguiendo humildemente tu Palabra. Oremos.Oración conclusivaRecibe, Padre santo, estas súplicas que te hemos dirigido con fe y confianza, sabiendo que nunca defraudas a quien recurre a ti con espíritu filial. Todo esto te lo pedimos por mediación de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.R. Amén.

Jue 5 Dic 2024

Monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez se posesionó como Obispo de Pereira con un importante llamado a la esperanza

Desde este miércoles, 4 de diciembre, laDiócesis de Pereira tiene oficialmente nuevo obispo. Tras 13 años de liderazgo episcopal por parte de monseñor Rigoberto Corredor Bermúdez en esa Iglesia particular y, luego del nombramiento hecho por el papa Francisco el pasado 10 de octubre, monseñor Nelson Jair Cardona Ramírezse posesionó como su pastor.Cientos de fieles laicos acudieron a la ceremonia celebrada en la Catedral de Nuestra Señora de la Pobreza, entre ellos, varios familiares y autoridades de la región, que han manifestado su alegría por la llegada de su nuevo líder espiritual, quien también es hijo de esas tierras risaraldenses.También acompañaron a monseñor Nelson Jair, obispos, sacerdotes y religiosas de la provincia eclesiástica de Manizales a la que pertenece esa jurisdicción; así como de la Diócesis de San José del Guaviare, de la que monseñor Cardona fue obispo durante 8 años.A la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia la estuvieron representando en la Eucaristía monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y el padre Raúl Ortiz Toro, vicepresidente y secretario adjunto, respectivamente.“Un saludo muy especial a la Diócesis de Pereira. Con la misma alegría con la que llegué a San José del Guaviare hace ocho años, llego ahora a esta querida iglesia para caminar juntos, para seguir ayudando a la construcción del reino de Dios”, fueron las primeras palabras de monseñor Cardona.El Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, fue el encargado de dar posesión al nuevo Obispo de Pereira. En su intervención, el representante del papa Francisco en Colombia, agradeció y exaltó el ministerio episcopal de monseñorRigoberto Corredor en esa jurisdicción eclesiástica. Además, indicó que la responsabilidad que asumea partir de ahora monseñorNelson Jair es la de ser “testigo glorificado de la fe, maestro de la verdad que salva, sacerdote que bendice y consagra, pastor que guía el rebaño, padre que refleja los rasgos de Dios”.El mensaje central de monseñor Cardona Ramírez durante su homilía destacó el sentido y llamado de la esperanza. Recordó que es misión de todo cristiano “regenerar las esperanzas seculares”, irradiando la certeza de la salvación y ayudando a gestar lo posible para aguardar lo imposible, como aquellos momentos en lo que solo Dios puede obrar; por ejemplo, cuando hay vacíos, cuando se pierde el sentido de la vida o la fe en Dios. Afirmó que este llamado no es solo en el contexto del Jubileo del 2025 sino desde esencia misma del Evangelio.Por ello, indicó acciones y momentos concretos en los que se debe llevar a cabo esta tarea:“He sido enviado por la Iglesia a esta tierra, para unirme a todos aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que alimentan las esperanzas sociales a través de la esperanza activa que, lejos de aguardar como espectadores inertes que las soluciones lluevan de lo alto, ayudan a germinar lo que todavía no ha nacido, ayudan desde ya a erradicar el hambre, a aliviar el sufrimiento y a sanar con el bálsamo del consuelo las heridas del cuerpo y del psiquismo y he sido enviado también y sobre todo, para asegurar que el alimento del alma y el consuelo espiritual nunca falten en esta porción del pueblo de Dios, he sido enviado a señalar la esperanza grande, esa que aguarda la intervención final en que Cristo derrotará definitivamente el mal y será instaurada la paz universal en un cielo nuevo y una tierra nueva que involucrará de alguna manera todo cuando existe”, expresó monseñor Cardona. El nuevo Obispo de Pereira terminó su homilía encomendando esa Iglesia particular y su ministerio episcopal a Nuestra Señora de la Pobreza, patrona de Pereira.Para ver la transmisión de la ceremonia de posesión canónica, haga clic aquí.

Mié 4 Dic 2024

Destacando su enorme legado humano y pastoral, la Iglesia colombiana despidió a monseñor Héctor Luis Gutiérrez Pabón

Este miércoles 4 de diciembre, en la Catedral San Juan Bautista de la Diócesis de Engativá, en Bogotá, se llevó a cabo la ceremonia de exequias e inhumación de monseñor Héctor Luis Gutiérrez Pabón, obispo emérito de Engativá. En la Eucaristía, presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, participaron más de 400 personas. Entre ellas, 20 de sus hermanos obispos.Durante la ceremonia, familiares de monseñor Gutiérrez Pabón y pastores que compartieron con él la misión, destacaron su entrega a la Iglesia, su interés y cercanía con los más humildes, así como su alegría. El cardenal Rueda Aparicio hizo énfasis en su enorme legado espiritual y pastoral reconociéndolo como un pastor que reflejó la compasión de Cristo. Monseñor Germán Medina Acosta, obispo de Engativá, reconoció su decidido trabajo en favor de las vocaciones, la formación sacerdotal y la creación de parroquias en esa circunscripción eclesiástica de la provincia de Bogotá. Además, el también Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), destacó su vocación por la comunicación al servicio de la evangelización y en el trabajo por la paz.Los cardenales Rubén Salazar Gómez y Jorge Enrique Jiménez Carvajal también acompañaron la Eucaristía. En representación de la Comunidad de Presidencia del Episcopado Colombiano, participó monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la CEC. En representación de la Nunciatura Apostólica, estuvo su consejero, monseñor David Paul Charters.Además, estuvieron presente sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos de las diócesis de Engativá y Chiquinquirá, así como de las arquidiócesis de Cali y Bogotá, jurisdicciones que acompañó como pastor.Al final de la Eucaristía, su hermana sor Paulina Gutiérrez Pabón, religiosa de las hijas de María Auxiliadora, quien también ha dedicado su vida a Dios y al servicio de la Iglesia, agradeció a todos su compañía; afirmó que monseñor Gutiérrez se fue a descansar feliz en la Paz del Señor; y pidió a todos orar porque en las familias hayan más vocaciones, como sucedió en la suya.Vea a continuación el informe audiovisual con los momentos más destacados de la ceremonia: