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Pastoral Social

Mar 30 Jul 2019

Las Cruces, la oportunidad de superar la emergencia para vivir la integración

Las Cruces, emblemático barrio bogotano, fundado desde tiempos de la época colonial, precisamente debe su nombre al templo Nuestra Señora de Las Cruces que, según su párroco, el padre Fabio Sepúlveda, “le dio el nombre desde los comienzos, porque siempre la Iglesia ha estado presente en materia de educación, niñez, adultos mayores, comedor comunitario, entre otros”. Es de este modo, como en el marco de la celebración de los 150 años de fundación de este histórico sector, realizada este sábado, 27 de julio, el Secretariado Nacional de Pastoral Social Cáritas Colombia apoyó la actividad cultural realizada durante este día. Además este barrio es conocido como la cuna del líder del partido liberal, Jorge Eliécer Gaitán, asesinado en 1948, lo que dio origen al histórico “Bogotazo”. Superar la emergencia Desde Pastoral Social-Cáritas Colombiana, el equipo de apoyo del programa de Protección Internacional, informó que durante la jornada aniversaria “ha realizado un levantamiento testimonial de sus habitantes para conocer la realidad del sector”. “La idea es hacer un diagnóstico participativo a través videos con testimonios, que permita obtener de primera mano las necesidades de sus habitantes, especialmente aquellas en extrema vulnerabilidad y en situación de migrante, refugiado o desplazado”, han indicado. Asimismo, informaron que “no es lo mismo que nosotros levantemos desde la oficina un proyecto, a que nosotros vayamos al encuentro de los necesitados y que a partir de su propia voz construyamos una acción pastoral integral, es decir, partimos de la realidad misma”. Además, destacaron que con este diagnóstico apuntan a la ejecución de un proyecto de emprendimiento, pues precisamente “Las Cruces es un sector de acogida, por tanto, muchos de los Migrantes y Refugiados que viven en Bogotá necesitan estabilizarse”. “Esta data se está levantando a la luz de los 4 verbos del Papa Francisco, especialmente desde el promover e integrar, porque estamos en la necesidad de salir de la emergencia y continuar con el proceso de estabilización y desarrollo de esta población”, señalaron. Emprendimientos para la integración Precisamente desde hace 1 año la dimensión de movilidad humana y migración de Cáritas, ha incursionado en el barrio Las Cruces para animar a la cultura del encuentro. Por ello a través de la conformación de redes, ha establecido por medio de Puentes de Solidaridad y el equipo de Respuesta multisectorial de la crisis migratoria venezolana y la Fundación Convivetia, el fortalecimiento de los procesos formativos vocacionales y técnicos, además de la promoción y fomento de la cultura del emprendimiento a través de la creación de ideas de negocio. Al respecto se hace necesaria una migración propositiva, en donde la población pueda emprender y participar activamente de los espacios ciudadanos, especialmente para promover los medios de vida. En este sentido ya se ha realizado un primer taller con más de 40 personas de distintas nacionalidades entre venezolanos, sirios, africanos, cubanos en situación de migrantes y refugiados, que viven en el barrio Las Cruces. El primer encuentro fue basado en el reconocimiento de la generación de ingresos como un factor para transformar las realidades de las personas y la calidad de vida de las familias a través de diferentes oportunidades de ingreso. Desde el un enfoque psicosocial, se buscó crear un espacio que facilitara a los participantes dar cuenta de la importancia de la creación de medios de vida fuera de su país de origen, dando protagonismo a la creación de proyectos personales y colectivos. Lo anterior se logró a través de diversas actividades, ejercicios y preguntas reflexivas; la comunicación efectiva, creatividad y negociación entre los participantes. Con el diagnóstico que está levantando Pastoral Social-Cáritas Colombiana se está elaborando un proyecto a largo plazo, en convenio con Conviventia, de tal manera, no sólo se le pueda brindar la formación, sino que puedan acceder a los servicios con los que cuenta la Institución para como: apoyo en tareas, apoyo psicológico, talleres de lectura, entre otros. Sidfrid Ayala, director de centro de formación para el trabajo y desarrollo humano de Conviventia, celebró esta posibilidad de alianza con Cáritas, porque “en la unión está la fuerza, es un trabajo muy interesante, porque precisamente estamos ubicados en Las Cruces, una comunidad muy vulnerable y de alta población migrante”. La historia de Tammam y Johana Los jóvenes esposos Johana Padilla, venezolana, y Tammam Alchaer, sirio, han encontrado en Cáritas un gran bastón de apoyo, no sólo jurídico y económico, sino espiritual. Desde su llegada a Bogotá, especialmente a este barrio Las Cruces, han recibido el apoyo para poder no sólo ser acogidos y protegidos, sino promovidos e integrados. Sueñan con establecerse y lograr el éxito que alguna vez tuvieron en Venezuela. Ambos participaron en el primer taller que Cáritas y Conviventia impulsaron. Los ojos de Johana se iluminan. Ella es oriunda del estado de Lara, occidente venezolano. Cuenta que llegó primero a Sincelejo, departamento de Sucre, luego llegó a Bogotá: “nos ha brindado muchísimo apoyo a través de su equipo, con el curso de emprendimiento hemos aprendido en primer lugar a administrar y seguir integrándonos en el país”. Para el joven Tammam Alchaer, oriundo de Siria, pasó por Venezuela, donde vivió unos 10 años, pero un secuestro le cambió la vida. Apenas lo liberaron perdió todo y decidió huir a Colombia. Junto a su esposa Johana han solicitado refugio, “gracias a la gestión del equipo jurídico de Cáritas hemos logrado un salvoconducto, mientras aprueban el refugio”. Es un destacado chef, en Venezuela tuvo un restaurante muy exitoso, acá en Colombia sueña con lo mismo, por eso considera que con la formación “nos han dado consejos sumamente importantes para iniciar nuestro propio emprendimiento, conocer sobre todo la legislación colombiana en materia, para saber cómo montar tu propio negocio, como tramitar lo solicitado como registro único tributario, certificación de manipulación de alimentos, permisologías sanitarias”. Tammam también es políglota, domina a la perfección árabe, español e inglés, por ello tampoco pierde la esperanza de trabajar como traductor, pero claro el primer paso es lograr la legalidad en el país, mientras tanto los equipos de Cáritas lo han ido asesorando. “Nuestra relación con la gente de Cáritas ha sido muy significativa”, finalizó. Fuente: Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombia

Lun 29 Jul 2019

Caritas Latinoamérica y el Caribe planifica su acción pastoral para el cuatrienio

Bogotá fue sede del encuentro de delegados de Cáritas de América Latina y el Caribe, que se realizó entre el 21 y el 26 de julio, donde se dieron cita para trabajar la planificación estratégica de la Región, para el periodo 2019-2023 Durante los días de encuentro, los participantes trabajaron basados en la teoría del cambio, revisando las líneas de acción estratégicas acordadas en el XIX Congreso Latinoamericano y del Caribe, realizado en febrero en Honduras de este año, bajo el lema: “Iglesia en salida que transforma y cuida la Casa Común”. Según se informó, fue un espacio donde trabajó en el Fortalecimiento de capacidades y comunión como los grandes ejes transversales compuesto de las temáticas sobre: Espiritualidad y comunión, Estándares de gestión, Comunicación, Incidencia, Gestión del Riesgo y Emergencias, Equidad y Jóvenes en Caritas. Rosa Inés Floriano, experta en procesos comunitarios de transformación social y construcción de paz del Secretariado Nacional de Pastoral Social, informó que, bajo la reflexión de un enfoque de transformación social, Cáritas Colombia prestó su oficio de facilitador en la construcción del plan estratégico que se proyectará para los próximos cuatro años, dando prioridad del mismo a algunas realidades regionales. Durante estos días de trabajo, los equipos trabajaron sobre las áreas de actuación en las temáticas de: Ecología Integral; Democracia y participación; Nuevas economías y Buen Vivir; Migración, refugio, trata y tráfico de personas, Derechos Humanos y construcción de paz. La reflexión de los diversos grupos inició planteando el trabajo desde el sueño deseado que pretenden alcanzar de aquí al 2030 y según eso se fue mirando la situación actual de cada uno y los cambios esperados cada tres años, hasta alcanzar la meta planteada en el ámbito personal, relacional, institucional y estructural. Al finalizar este trabajo se logró plantear una serie de temas prioritarios para la Región, de acuerdo a las necesidades de las 22 Caritas que la componen y el camino que se espera recorrer para lograrlo durante los próximos cuatro años. Fuente: Cáaritas Latinoamérica y del Caribe

Mié 24 Jul 2019

Iglesia colombiana se prepara para el próximo Sínodo de la Amazonía

Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social, de la Conferencia Episcopal, en una entrevista concedida a la revista Semana, se refirió al tema del próximo Sínodo de la Amazonía, que se celebrará en el mes de octubre en Roma y donde Colombia tendrá una participación activa. “Lo que el Sínodo busca es poner en diálogo a los distintos actores, organizaciones, con sus propuestas, trabajar entre todos los sectores, para crear una perspectiva común que conduzca hacia una visión mucho más responsable hacia la selva", aseguró. Explicó que la Iglesia colombiana se sigue preparando a este acontecimiento eclesial, siendo fiel al mandato del Papa Francisco, a través de la carta "Laudato Si", en 2015, donde pidió elevar el compromiso en todos los niveles con respecto a los bosques, tanto en el cuidado como en el acompañamiento a las comunidades que habitan en ellos. Monseñor Henao dijo que adicional a este mandato papal, desde la perspectiva espiritual se debe mirar a la Amazonía dentro de la creación y entender su protección como la plantea el papa Francisco: como el cuidado de la Casa Común. “Tenemos que verla con responsabilidad, no solamente es un espacio geográfico. Estamos hablando de un lugar en el cual descubrimos la oportunidad de profundizar nuestra fe en la manifestación de Dios”. El sacerdote explicó que la Iglesia ha venido analizando los grandes desafíos que tiene la selva en este momento e identificando cuáles son los actores que la impactan de forma negativa; además advirtió, que uno de los riesgos de los bosques es la conversión del suelo para actividades extractivistas y siembra de cultivos ilícitos. Anticipó que se encuentran en conversaciones con el Ministerio de Medio Ambiente en busca de estrategias que permitan frenar la destrucción de la selva. Finalmente, informó que los días 13 y 14 de agosto se reunirán en Bogotá, representantes de las 15 jurisdicciones del país que hacen parte de la Amazonía colombiana, para trabajar una propuesta conjunta que se enviará luego a la Santa Sede como aporte de reflexión al Sínodo. “Este espacio de encuentro será una oportunidad para compartir además con grupos de comunidades indígenas, quienes son actores importantes en este campo de la conservación del territorio”.

Lun 22 Jul 2019

Iglesia se la juega por la hospitalidad hacia migrantes y refugiados

Con motivo de la Jornada Mundial de los Refugiados, que ha promovido el Papa Francisco, la Iglesia colombiana a través de sus diferentes instancias como la dimensión de movilidad humana de la Conferencia Episcopal, Cáritas Colombiana, red Clamor, Puentes de Solidaridad, Servicio Jesuita a Refugiados y las 76 jurisdicciones eclesiales del país, se han comprometido con acciones en favor de migrantes y refugiados. En esta edición del año 2019, el Santo Padre ha invitado a perder el miedo y promover la cultura del encuentro. Es por ello que para “Promover la hospitalidad en particular y en el contexto general de la migración forzada”, la diócesis de Engativá, junto al Secretariado Nacional de Pastoral Social - Cáritas Colombia y el Servicio Jesuita a Refugiados, con el apoyo de Puentes de Solidaridad, realizó el seminario – taller: “No tener miedo del encuentro con migrantes y refugiados”, cuyo objetivo fue propiciar un espacio de diálogo y reflexión con expertos que desarrollaron estrategias de educación migratoria, buscando la dignificación de la persona migrante en diferentes escenarios desde la mirada de los 4 verbos del Papa Francisco: acoger, promover, proteger e integrar. Más de 70 participantes de organizaciones no gubernamentales, organizaciones gubernamentales, instituciones académicas y líderes comunitarios se congregaron en el colegio Minuto de Dios, para analizar los diferentes escenarios como se da el proceso de acogida y acompañamiento de hermanos migrantes. Para la apertura, los asistentes recibieron un saludo por parte del padre Enán Humánez, subdirector del Secretariado Nacional de Pastoral Social - Cáritas Colombia, quien animó a los asistentes a seguir adelante con este tipo de iniciativas y agradeció a todas las organizaciones que trabajaron en el desarrollo de este evento, porque “todo ser humano es nuestro hermano”. Evitar las estigmatizaciones En una primera parte, se desarrolló un panel con especialistas para debatir sobre “El reto y desafíos de integración contra actos de discriminación”, moderado por el diácono brasileño Andrei Zanón, entre los que participaron Daniel Cuevas del SRJ, Laura Osorio de Migración Colombia, Rocío Castañeda del Acnur y Estefany Yagüe de War Child. En esta parte se abordó con profundidad el tema de la xenofobia, la cual se ha encontrado en diferentes países y cuando se habla de ella tiende a aumentar. Desde esta tribuna han explicado que “el tema es como estamos caracterizando la acción humanitaria”, además de comenzar a “trabajar un vocabulario no xenofóbico y más sobresaliente”. Igualmente es esencial evitar la estigmatización y criminalización sobre los migrantes, en este sentido han mostrado que el delito no es exclusivo de nacionalidad alguna, al contrario, se busca hacer una narrativa positiva de las migraciones, mirando todas las ventajas que consigo traen las personas al país que los acoge. El valor de la interacción humana En un segundo momento, Daniel Cuevas, asistente del director nacional del Servicio Jesuita a Refugiados Colombia y de Latinoamérica, dirigió un taller con un componente vivencial marcado, lleno de interactividad y participación. Cuevas considera que lo más importante es favorecer el encuentro y la interacción humana, es decir, cuando reconocemos al otro digno en derechos. En cuanto al aumento de casos de migrantes, ha referido que las estadísticas apuntan a que posiblemente a finales de este año sean más de 5.500.000 personas que habrán salido de Venezuela. Otro de los temas en la agenda de las organizaciones es la niñez venezolana, la cual “se encuentra desprotegida en las principales ciudades hay que trabajar en ello”. “Se vendrán personas en mayor situación de vulnerabilidad, mayor estado de desnutrición, se están presentando niños y niñas solos en frontera, por tanto, tenemos que generar protección en ese nivel y también protección y garantías para las personas apátridas”, señaló Cuevas. Fuente: Secretariado Nacional de Pastoral Social - Proyecto Puentes de solidaridad

Jue 18 Jul 2019

“La Amazonía no puede ser pensada sin la comunidad que la protege"

Así lo expresó monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, director de la Pastoral Social, quien asistió en representación de la Iglesia católica colombiana y como referente de la Red Eclesiástica Panamazónica (REPAM), al encuentro de intercambio “Selva Maya – Amazonía: por los bosques la vida y la paz”, que se realizó en Petén, Guatemala. “El clamor de los pueblos vulnerables debe ser atendido con urgencia. Las concesiones forestales a comunidades indígenas y campesinas en Petén, Guatemala, son un modelo para construir paz y reconciliación con la naturaleza y ejemplo de conservación del bosque”, expresó. Durante su intervención, monseñor Henao Gaviria, planteó cómo “los bosques tropicales del mundo están siendo duramente impactados por un afán de consumo ilimitado de materias primas” y se hace urgente frenar este modelo de consumo, añadió, además, como “un estilo de desarrollo es sostenible, si se hace con criterio de ecología integral, de lo contrario es generador de destrucción y muerte”. Este fue un espacio para poner a dialogar a las Organizaciones y entidades gubernamentales y privadas, sobre la realidad de la Amazonía y los bosques, con el fin de lograr encontrar estrategias sostenibles en la conservación de los bosques y generar beneficios para las comunidades. Durante el encuentro, celebrado entre el 16 y 17 de julio, los representantes tuvieron la oportunidad de visitar la Reserva de la Biósfera Maya, con el objetivo de conocer la forma en la que comunidades logran proteger más de 500 mil hectáreas, mientras generan beneficios económicos y sociales para las comunidades. Los participantes enviaron un saludo a los organizadores del Sínodo Amazónico, convocado por el Papa Francisco, que se celebrará en el mes de octubre de 2019 y en el cual se espera que se haga un llamado a proteger las selvas amazónicas y los derechos de los pueblos que los protegen. Según reporta un comunicado emitido al cierre de este encuentro, por La Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), “Latinoamérica alberga935,5 millones de hectáreas de bosque,lo que representa, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) el 57% y alberga al 22% del total de áreas forestales del planetay pese a su importancia se encuentran amenazados por la deforestación y la degradación causadas por diversos factores entre ellos están el narcotráfico, la extracción ilegal de madera, las industrias extractivas, los agronegocios, los incendios forestales, entre otros. Solo entre 1990 y 2015 la región perdió96,9 millones de hectáreas de bosqueque representa una situación alarmante para la región y para el planeta”. Al evento asistieron delegados del gobierno, organizaciones comunitarias, representantes de la Iglesia y especialistas en conservación de bosques originarios de los países México, Colombia, Perú y Brasil. La actividad fue organizada por la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP), la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS) de Colombia y el Programa Regional de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente (PRISMA), con apoyo del Banco Mundial y GEF.

Jue 20 Jun 2019

Una Iglesia que acoge protege, promueve e integra

Desde 2001 por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas se ha escogido el 20 de junio para celebrar el Día Internacional del Refugiado. La Iglesia católica colombiana, fiel al magisterio del Papa Francisco, en este día invoca los 4 verbos: acoger, proteger, promover e integrar, como parte de su acción evangelizadora y pastoral en favor no sólo de los refugiados, sino de migrantes, desplazados internos y víctimas de trata. Según los datos del informe anual de ACNUR Tendencias Globales, hecho público el día de ayer, en el mundo cerca de 70,8 millones de personas se encuentran desplazadas forzosamente de sus hogares. De los cuales 26 millones son refugiados, 4 millones solicitantes de asilo y 41.3 millones desplazados internos. A ello se debe sumar los que están en riesgo de apatridia. Durante su mensaje por la 105ª edición de la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado el Papa Francisco ha expresado su preocupación por las personas migrantes refugiadas, desplazadas y las víctimas de la trata y la exclusión que viven, quienes “ (…) se han convertido en emblema de la exclusión porque, además de soportar dificultades por su misma condición, con frecuencia son objeto de juicios negativos, puesto que se las considera responsables de los males sociales. La actitud hacia ellas constituye una señal de alarma, que nos advierte de la decadencia moral a la que nos enfrentamos si seguimos dando espacio a la cultura del descarte. De hecho, por esta senda, cada sujeto que no responde a los cánones del bienestar físico, mental y social, corre el riesgo de ser marginado y excluido” Monseñor Misael Vacca Ramírez, obispo de Duitama Sogamoso y responsable de la Comisión de Migración y Refugio de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) ha invitado a tener “la oportunidad para mirar cómo ayudarlos, brindándoles la información correspondiente, orientándoles donde pueden llegar a sus destinos, qué derechos pueden exigir y cuáles son las posibilidades en dichos países”. Por su parte, Monseñor Héctor Fabio Henao, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social- Cáritas Colombiana, explica cuáles son los retos para desarrollar la acogida, protección, promoción e integración de las personas migrantes y refugiadas: “en este Día Mundial del Refugiado el mensaje de la Pastoral Social es hacer que nadie se sienta extraño, que nadie se sienta forastero entre nosotros, lograr un ambiente de acogida, que es el primer verbo que el Papa Francisco nos invita a poner en práctica, abrir las puertas, acoger, hacer sentir en casa a los que llegan y tratar de buscar las mejores soluciones para ellos. Muchas personas que transitan por nuestro país están en condiciones de vulnerabilidad, muchos sufren por la inestabilidad social de los territorios y pueden ser víctimas de abuso e incluso de reclutamiento por parte de grupos ilegales, por lo tanto, proteger es unos de los grandes desafíos en este momento frente a las poblaciones que llegan a Colombia”. Sin embargo, como indica Mons. Henao, no se trata solo de la acogida y protección sino de ir más allá: ser capaces de promover e integrar, porque “es una manera de hacer que estas personas que nos requieren, que claman por acogida también puedan ser reconocidos en sus capacidades, un país puede enriquecerse de la llegada de migrantes si sabe reconocer sus potencialidades. Además, Integrar tiene que ver con una realidad más profunda que la de estar presentes, la posibilidad de hacer parte de sentirse en un colectivo que te da el reconocimiento y abre un espacio para que tú puedas brindar todas tus potencialidades y en ese sentido integrar es una tarea que tiene que desarrollarse desde lo personal de cada individuo y en su capacidad más profunda”, indicó. Una Iglesia que construye puentes de solidaridad En cuanto al trabajo eclesial, hay importantes alianzas surgidas a la luz del trabajo mancomunado como el caso de la Red Clamor y el programa Puentes de solidaridad. Las Cáritas diocesanas, arquidiócesis, diócesis, vicariatos y hasta en las más recónditas parroquias del país, siempre están planificando acciones solidarias en favor de migrantes, refugiados y desplazados. Desde acciones mundialmente conocidas como la campaña “Compartiendo el viaje” hasta actividades muy puntuales como recolectas de ropa y comida, repartición de mercados, procesos de formación para combatir la trata y violencia contra los menores. Lina Peña, especialista nacional de protección, Refugio, Migración y Trata de Cáritas Colombia, considera que "podemos seguir trabajando una idea fuerza y es la siguiente: que en materia de Refugio y Migración siempre hay que tener en cuenta la relación entre país de origen, país de tránsito, país de permanencia y país de retorno o reasentamiento, así las soluciones son también multilaterales y no se recarga a uno solo. Así es como trabaja la Iglesia de modo interconectado y como ejemplo Red Clamor". Sin duda la crisis del hermano país Venezuela ha afectado al pueblo colombiano, pero eso no es obstáculo para la acción eclesial. En el caso de la diócesis de Cúcuta, Riohacha y Arauca, quienes desde hace muchos años vienen aunando esfuerzos para atender a esta población, a través de comedores, casas de pasos, centenares de procesos de acompañamiento jurídico, atención en salud y formación, más de 20 mil porciones diarias de comida. Pese a ello, muchas veces la acción de la Iglesia se torna insuficiente, pues con el pasar de los días aumenta la cantidad de venezolanos y venezolanas en el país. Según cifras de Migración Colombia ya alcanzan 1.500.000 personas. En este sentido, la Iglesia sigue en su línea de puertas abiertas, y parafraseando al Papa, no se trata solamente de migrantes o refugiados, también se trata de hermanos venezolanos que alguna vez tendieron la mano a millones de colombianos. Si bien la política interna y los problemas cotidianos agobian a la mayoría de nacionales, es necesario seguir haciendo esfuerzos comunes para hacer de Colombia una tierra de acogida y de reconciliación. De este parecer es la hermana Teresinha Monteiro, secretaria ejecutiva de la Fundación de Atención al Migrante (FAMIG) en Bogotá, quien asevera que la Iglesia es la madre que acoge, que cada una de las personas en situación de migración y refugio sepan que no están solos. Espacios de incidencia y acción pública Además del papel pastoral, espiritual y evangelizador, la Iglesia también ocupa espacios de incidencia pública. Son visibles los esfuerzos de cada una de las organizaciones eclesiales en animar al Estado colombiano a comprometerse con el Pacto Mundial de las migraciones y Refugio, suscrito por la ONU. Son estos espacios de incidencia los que de alguna manera han permitido al gobierno de Colombia emitir decretos de protección como el censo para venezolanos sin documento alguno mejor conocido como Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos (RAMV), otorgar el Permiso Especial de Permanencia y aceptar pasaportes vencidos como documento válido de viaje y permanencia. Claro está, aún hay tareas pendientes como es el caso de miles de niños de hijos de padres venezolanos nacidos en territorio colombiano, que se encuentran en situación de apatridia. Hoy día Internacional del Refugiado recordamos la invitación del Santo Padre: “la presencia de los migrantes y de los refugiados, como en general de las personas vulnerables, representa hoy en día una invitación a recuperar algunas dimensiones esenciales de nuestra existencia cristiana y de nuestra humanidad, que corren el riesgo de adormecerse con un estilo de vida lleno de comodidades. Razón por la cual, “no se trata sólo de migrantes” significa que al mostrar interés por ellos, nos interesamos también por nosotros, por todos; que cuidando de ellos, todos crecemos; que escuchándolos, también damos voz a esa parte de nosotros que quizás mantenemos escondida porque hoy no está bien vista.

Lun 10 Jun 2019

Tejer vidas desde los sueños: Programa FortaleSCiendo

Más de 220 líderes participaron en el evento de cierre del programa que los capacitó en habilidades de liderazgo, incidencia y gobernanza que deja como resultado la creación de 11 espacios de control social y 5 veedurías a la ejecución de obras, promovidas por 17 organizaciones. “Los caminos que hemos transitado no han sido fáciles, pero sí propicios para regresar a nuestra identidad, recuperar lo que nos dejaron nuestros ancestros, seguir sus huellas y dejar las nuestras”. Estas son las palabras de Elizabeth Morales, diseñadora y representante de la comunidad indígena de Cartagena del Chairá, en Caquetá. Una mujer que pasó de disfrutar de la naturaleza a sufrir los estragos de la guerra. Fue gobernadora por tres años en su comunidad. Aprendió a entender las necesidades de su pueblo, pero también a defender sus derechos y volver a soñar. “Todo empezó con la guerra. Nos desplazaron y perdimos todo. Tuvimos que empezar de cero”, recuerda. Llegaron a Cartagena del Chairá y lo primero que hicieron fue conformar una asociación para no perder sus costumbres y abrir un camino que los conectara con las autoridades locales para que los reconocieran y los apoyaran en esa nueva realidad. No conocían las normas de los “blancos” ni los procesos para reclamar lo que les pertenecía. Entonces, como ellos afirman “con la ayuda del cielo”, apareció un programa para capacitarlos y acompañarlos a relacionarse con los gobernantes, a proponer desde sus necesidades y aportar al desarrollo de políticas públicas. Algo que parecía imposible, pero que hoy es una realidad. En palabras de Elizabeth, “tiempo atrás estar en frente de un público era sinónimo de terror, pero hoy es un logro porque nos arriesgamos a aprender y a construir en comunidad y damos gracias por el programa FortaleSCiendo, que no solo nos capacitó en la parte profesional sino personal”. En el 2015, el Secretariado Nacional de Pastoral Social, junto con otras entidades, le dio vida al programa FortaleSCiendo, una iniciativa para potenciar las capacidades internas y externas de la sociedad civil y contribuir para lograr políticas y acuerdos en pro de sus comunidades, especialmente las que fueron golpeadas por el conflicto. Abrimos una convocatoria y lo que se buscaba eran organizaciones dispuestas a hacer un trabajo por su comunidad y que pudieran incidir en la gobernanza y contribuir a un desarrollo sostenible”, señala Yomaida Cardona, subdirectora de FortaleSCiendo. El proyecto se enfocó en cinco líneas de trabajo: fortalecimiento organizacional, gobernanza, acceso a la justicia, transparencia electoral y derechos humanos. En la convocatoria, que se realizó a nivel nacional, fueron seleccionadas 100 organizaciones de la sociedad civil en 39 municipios. Así arrancaron con promotores que visitaban a las personas en sus comunidades para formarlos en estrategia y relaciones, y trabajar en temas como, por ejemplo, la capacidad de volver a soñar. “Cuando pasas por momentos de dificultad se pierden los sueños y en ocasiones no se quiere hablar de la situación, pero se tiene que liberar el alma”, dice Gracia Marina Salazar, representante del Costurero de Memoria, un colectivo de mujeres que invita a contar historias no con palabras sino mediante la costura. Con los conocimientos que adquirieron, crearon una caja de herramientas con material pedagógico y metodológico para que las personas que han vivido situaciones similares puedan dejar sus memorias y darles paso a nuevas realidades e historias. Esta metodología se basa en una teoría del cambio y en el desarrollo de comunidad. El objetivo del Costurero de Memoria es que pueda llegar a todos los rincones de Colombia y así recuperar, resignificar y restituir esos derechos que se violaron en la guerra. “Con este proceso estamos construyendo país. Con hilos de colores aportamos a una paz soñada y estamos más empoderadas sin miedo al futuro”. Estos son algunos de los testimonios que se presentaron durante el evento de cierre del Programa FortaleSCiendo, al que asistieron más de 220 líderes que participaron durante los cuatro años en el proceso y quienes recibieron su respectivo diploma y la oportunidad de mostrar en una feria sus proyectos productivos, en los que se comercializaron cafés, artesanías, mieles e incluso una galería para dar el contexto de los procesos que han vivido y así fortalecer sus relaciones con otras comunidades. “Este proyecto nos deja un antes y un después. Nos deja herramientas y capacidades para dialogar con los entes gubernamentales. Uno de nuestros logros fue la incidencia en nuestra comunidad para el tema del arreglo de la vía. Eso fue algo muy importante y lo logramos gracias a esa estrategia”, dice Luz Mery Valdez, líder en el corregimiento San Isidro, en Carmen de Bolívar. La hoja de ruta está trazada. Las comunidades van a seguir con un acompañamiento y consultoría por parte de los mentores. El reto es seguir trabajando para crear nuevas realidades y consolidar la paz desde los territorios. “Es muy grato ver que logramos superar nuestros miedos y volver a creer”, puntualiza Elizabeth Morales. RESULTADOS PROGRAMA FORTALESCIENDO Transformamos relaciones Las alianzas, políticas o proyectos con instituciones públicas son una muestra de que construyeron confianza o “transformaron” las relaciones. Un total de 101 organizaciones ejecutaron, entre noviembre de 2018 y marzo de 2019, aproximadamente $3.900 millones en la implementación de planes de trabajo e iniciativas de incidencia. Además, 104 organizaciones lograron mayor cohesión organizacional y mejora en la resolución de conflictos. Somos más visibles Generando opinión pública sobre sus temas de interés, 92 organizaciones fortalecieron sus capacidades comunicativas para el diálogo social; realizaron 2.167 piezas comunicativas de radio, prensa, audiovisuales y redes sociales emitidos a través de medios de comunicación propios, y recibieron 319 cubrimientos de otros medios de comunicación locales, regionales, nacionales e internacionales. Derechos humanos y acceso a la justicia En el programa, 95 organizaciones diseñaron protocolos de protección y autoprotección con enfoque diferencial. Cuentan con medidas preventivas y de respuesta ante situaciones de riesgos y amenazas por su liderazgo comunitario y defensa de los derechos humanos en sus territorios. Y 32 organizaciones emprendieron 56 acciones jurídicas para la protección de sus derechos. Fuente: Diario El Espectador

Mié 29 Mayo 2019

CEC lamenta el fallecimiento de Josefa Baquero Quinche

La Conferencia Episcopal y el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano –SPEC- lamentan el fallecimiento de la señora JOSEFA BAQUERO QUINCHE, quien ha partido al encuentro con el Padre, este 29 de mayo. Recordamos con profunda gratitud su legado marcado por la generosa entrega y compromiso con la población vulnerable, a través del servicio prestado en la Pastoral Social de Colombia y de América Latina, durante 13 años. Unidos en oración hacemos extensiva nuestra plegaria al dueño de la vida, para que consuele y acompañe en este momento a familiares y amigos de quien ya goza de la Pascua Eterna. Velación: Funeraria Inversiones y Planes de la Paz (Cl. 11 No. 9-18) – Zipaquirá (Cundinamarca) - Sala 1 Exequias: Viernes 31 de mayo a las 2:00 p.m. en la Catedral Diocesana de Zipaquirá (Cra. 5 No. 7-20 Parque principal). Que nuestra querida hermana JOSEFA BAQUERO QUINCHE y todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz.