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sinodalidad

Jue 17 Feb 2022

“La espiritualidad sinodal sugiere salir de las inseguridades”: Mons. Rueda

En la eucaristía del tercer día de la Asamblea Plenaria, presidida por monseñor Luis José Rueda Aparicio, presidente de la Conferencia Episcopal, tomando el texto del Evangelio de San Marcos capítulo 8-10 y Efesios capítulo 1, que habla de la curación de dos ciegos, el prelado observó que esta lectura propone una curación de las cegueras. “Quisiera invitarlos a contemplar este pasaje bíblico desde nuestra realidad, cada uno en la misión que el Señor nos ha confiado como pastores, el Señor nos propone en el Evangelio una curación de nuestras cegueras, él quiere darnos ojos de pastores (…) a nosotros como al ciego de Betsaida, nos saca, nos toma de la mano y nos saca de nuestras seguridades” Al dirigirse al colegiado episcopal, explicó que la espiritualidad sinodal sugiere salir de las inseguridades y tradiciones a las que se está acostumbrado, “salir de varias fortalezas que hemos forjado en el camino de nuestra vida, lícitas, pero que el Señor quiere que las veamos desde otra óptica”. Agregó además que, seguramente el salir de estas inseguridades causará angustia “porque todo cambió produce angustia, toda etapa nueva en nuestra vida produce angustia y nosotros lo hemos experimentado” El también arzobispo de Bogotá, dijo que, así como el Señor sacó al ciego de la oscuridad, así también “nos saca a nosotros de las seguridades de la aldea, nos toma de la mano, nos levanta, nos anima, nos orienta, nos corrige y nos confirma en la fe” y agregó – “nos hace migrar de las seguridades, buscando la verdadera gloria de Dios, dejándonos guiar de la mano de Jesús” y esto explicó, es la sinodalidad”. Les dijo además, que así como el ciego que no podía ver o distinguir con claridad, así también, en ese mismo paso se encontraban ellos. “Esto nos habla de la conversión en proceso a la que estamos llamados todos nosotros, primero como pastores y a través de nosotros posiblemente motivando la conversión permanente de todo el pueblo de Dios” Concluyó, pidiendo la intercesión de la Santísima Virgen María, “que supo contemplar desde la fe su historia, en la humildad del hogar de Nazaret con José y que pudo con sus ojos contemplar al verbo eterno hecho carne, ella nos de ojos de pastores, de discípulos misioneros, ojos limpios para encontrar siempre la presencia de Dios en nuestra vida, en los hermanos, en la historia de la Iglesia y de la humanidad”.

Lun 14 Feb 2022

Presidente del episcopado instala CXII Asamblea Plenaria

En la mañana de hoy, monseñor Luis José Rueda Aparicio, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, fue el encargado de hacer la instalación de la asamblea plenaria de obispos, que llega a su versión ciento doce y que en esta ocasión tiene por título: "El caminar juntos de la Iglesia en Colombia". El prelado inició su discurso recordando que la Iglesia universal se encuentra caminando en el contexto de un Sínodo, convocado por el Papa Francisco: “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión” y explicó que en este momento el trabajo se encuentra en una fase diocesana que se prolongará hasta el 15 de agosto de 2022. “Dispongámonos con fe y disciplina a la escucha del Espíritu Santo” En el contexto del Sínodo que invita a caminar juntos, monseñor Rueda animó a los obispos a vivir este momento como un aliento renovador y esperanzador para la Iglesia y los invitó para que durante estos días de cesión se facilite el diálogo, la escucha y el discernimiento, partiendo la reflexión a partir de dos preguntas que son las que marcarán la ruta de la plenaria: ¿Cómo se realiza hoy, ese “caminar juntos”? ¿Qué pasos el Espíritu nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal? “Si nos ejercitamos en la espiritualidad de la escucha, los frutos del discernimiento serán más claros: el camino será con cruz, pero con valentía y tomaremos los senderos de conversión que renovarán nuestra vida. Si nos escuchamos entre nosotros, nos conoceremos en torno a la fracción del pan y nos ayudaremos a sobrellevar las cargas pastorales (…) La espiritualidad sinodal nos enseña a los obispos ser Pueblo, a reconocer nuestras raíces, a vivir la cercanía, a correr el riesgo de caminar con el Pueblo de Dios”. La ternura, fuerza humanizadora y evangelizadora El prelado continúo su intervención, explicando el significado de la palabra ternura, haciendo mención que, esta se debe manifestar en la misión del episcopado a través de los servicios y experiencias evangelizadoras que realiza, y, se debe materializar cuando se entra en contacto con la realidad concreta de las personas y de las comunidades. “La espiritualidad sinodal nos permite y exige cultivar la ternura de Dios y consentir que ella impregne nuestras relaciones eclesiales y sociales. La ternura propicia la experiencia de caminar juntos. (…) La ternura tiene fuerza humanizadora y por consiguiente posee fuerza evangelizadora”. Desafíos en el ser y el hacer de la Iglesia Explicó que, el Sínodo propone y exige una renovación en el ser y el hacer de la Iglesia, donde “se ofrezca al pueblo de Dios signos de esperanza e instrumentos eficaces que lleven a la renovación de la humanidad y se haga presente el Reino de Dios”, por tanto, agregó monseñor Rueda: “Formulemos, entonces, algunos desafíos que afloran en el presente y requieren nuestra respuesta”. Al respecto de cambios, el prelado profundizó sobre cuatro desafíos, que según recalcó, ayudarán a profundizar en el caminar de la Iglesia. Son ellos: Los desafíos en la identidad de la Iglesia, el desafío humanitario, el desafío social y el desafío ecológico. Desafíos en la identidad de la Iglesia El también arzobispo de Bogotá, recalcó, que es necesario hacer una renovación misionera al interior de la Conferencia Episcopal, que permita acercar y conocer más la realidad de lo que está pasando en las diferentes regiones del país. Frente a esto, dijo que ve con esperanza el escenario de las provincias eclesiásticas. “Allí se fortalece la comunión misionera de los obispos y, a su vez, concede vitalidad a la colegialidad de la Conferencia Episcopal”. Observó que, “una Conferencia Episcopal Colombiana en salida, fortalecerá las asambleas eclesiales a nivel provincial, para que desde allí se enriquezca la lectura de los signos de los tiempos y las propuestas de Iglesia en el anuncio del Evangelio, en la comunión y en el servicio al desarrollo humano integral”. En otro aspecto, advirtió que la Iglesia debe asumir y reconocer su condición pecadora, frente a la realidad de los abusos de poder, conciencia y sexuales, asumiendo sus consecuencias “apoyar los procesos preventivos y reconocer que nuestra condición pecadora nos exige coherencia para iniciar itinerarios de conversión personal, comunitaria y pastoral”. El desafío humanitario Al enunciar las extensas dolencias que aquejan al pueblo colombiano, entre ellas, el aumento de suicidios, la fragilidad del servicio de salud, la presencia devastadora de la pandemia, la llegada de migrantes al país, el consumo de estupefacientes, el confinamiento por violencia, el reclutamiento de menores, los secuestros, la legislación sobre el aborto y la eutanasia, la violación de los derechos humanos, entre otras, dijo “a nosotros, los obispos en servicio, a todo el Pueblo de Dios, nos desafía la dolorosa realidad humanitaria que constatamos en las zonas rurales y urbanas (…) Todas estas son voces con dolor que nos exigen anunciar y vivir el Evangelio de Cristo, porque de allí brota una ética basada en la opción fundamental por la buena nueva de la vida”. El desafío social “El ambiente social y cultural, la economía, la política, las comunicaciones nos desafían en nuestra misión como testigos de esperanza, porque pone muy cerca de cada uno de nosotros, en nuestras parroquias y en nuestras propias casas, temas fundamentales que no podemos ignorar: el valor del trabajo humano y la realidad del desempleo, la soledad y el abandono de las familias que habitan las zonas rurales, la vergonzosa realidad del hambre y la pauperización de grandes sectores urbanos, la devastadora penetración del narcotráfico y la multiplicidad de formas de microtráfico, la polarización política y social, el odio y nuevas formas de agresividad social, las búsquedas de los jóvenes y sus posibilidades de estudio o trabajos disminuidas, el rechazo a la corrupción y la búsqueda de nuevos estilos de sociedad con métodos que aún no muestran claridad ni solidez”. Frente a este contexto sombrío que expuso el prelado y que clama la voz solidaria de la Iglesia, monseñor Rueda planteó a los obispos hacerse la siguiente pregunta ¿Cuál es el servicio que el Señor nos pide en este contexto social? El desafío ecológico Advirtió que, si bien en las últimas décadas ha crecido la conciencia ecológica dentro de los miembros de la Iglesia y en la humanidad entera, aún falta más por profundizar y articular. Señaló que está surgiendo una cultura del cuidado por la casa común, una cultura de la ecología integral. También mencionó apartes de la encíclica del Papa Francisco: 'Laudato Si', donde advierte que “El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar… Los jóvenes nos reclaman un cambio. Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en los sufrimientos de los excluidos”. Su intervención concluyó leyendo un fragmento de la oración del papa Francisco a la Virgen María, en Evangelii Gaudium. DESCARGAR ALOCUCIÓN INAGURAL [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Vie 11 Feb 2022

Obispos se reunirán a celebrar la CXII Asamblea Plenaria del Episcopado

En un ambiente de oración y discernimiento los obispos de Colombia se reunirán de manera presencial del 14 al 18 de febrero en Bogotá, para celebrar la CXII Asamblea Plenaria del Episcopado, con el tema: "El caminar juntos de la Iglesia en Colombia". Durante los cinco días de la Asamblea, los obispos además de vivir un espacio de retiro espiritual, dedicarán sus trabajos a realizar una consulta sinodal, donde podrán hacer sus aportes para el “Sínodo de la Sinodalidad”, que se celebrará en octubre de 2023 en Roma. Monseñor Luis Manuel Alí Herrera, secretario general del episcopado y obispo auxiliar de Bogotá, ha dicho que la Iglesia sintiéndose responsable de la tarea que debe asumir frente a la sociedad y de cara a las próximas elecciones legislativas, realizará un análisis de la coyuntura que enfrenta hoy el país. “Pensar en la tarea de nuestra Iglesia es también mirar cómo podemos seguir prestando un servicio a nuestra sociedad, especialmente en esta coyuntura electoral que estamos viviendo. En nuestras urgencias como pastores, está el futuro de nuestra patria pues nos apremia hacer caminos que busquen el bien común de todos los colombianos”, expuso el prelado. Finalmente, el prelado invitó a toda la comunidad católica a extender sus oraciones por el éxito de la asamblea. ¿Qué es el Sínodo de los Obispos? El Sínodo de los Obispos es el órgano (instituto eclesiástico) permanente de la Iglesia que mantiene el espíritu de colegialidad surgido a partir del Concilio Vaticano II. El Sínodo de Obispos fue creado por Pablo VI en 1965. Sus objetivos son: fomentar la unión entre el Papa y los Obispos, facilitar el conocimiento de la situación de la Iglesia en el mundo actual y fomentar la concordancia de opiniones. Próximo Sínodo de los Obispos 2023 El Papa Francisco ha convocado a la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que debe tener lugar en octubre de 2023 con el lema: 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión'. A partir del 7 de septiembre de 2021 el Vaticano publicó el Documento Preparatorio que ha servido para realizar las consultas y trabajos de cara al Sínodo 2021-2023. Etapas preparatorias para el sínodo Fase diocesana (octubre 2021 – agosto 2022) Etapa continental (septiembre 2022 – marzo 2023) Fase de la Iglesia Universal (octubre 2023)

Mié 9 Feb 2022

Año nuevo 2022 caminando juntos

Por: Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Cada que damos inicio a un nuevo año hacemos buenos propósitos como personas individuales, o como miembros de una familia o comunidad. Son propósitos que tienen que ver con la paz interior, la paz social, la superación de alguna dificultad, el asumir una nueva responsabilidad, etc. Son, pues propósitos tanto espirituales como materiales, como los que tienen que ver con la salud y el conjunto de relaciones sociales, sin olvidar, para muchos, el restablecimiento de las relaciones con Dios. Como pueblo de Dios que peregrina en el mundo, quisiera proponer que para este año que comenzamos tengamos presente el gran propósito de caminar juntos, en estilo sinodal. Será para Colombia un año complejo desde donde se mire, especialmente en los campos social y político. En lo social porque siguen vivas heridas y necesidades que no han sido satisfechas; en lo político, porque es un año de tinte electoral que hace que ese caminar juntos se vuelva una exigencia. No podemos negar que para superar los retos de manera más eficiente tenemos que redescubrir la importancia de tener metas comunes, objetivos claros y métodos responsables y respetuosos de todos. Esta clave de acción la propongo, no solo para lo que en las parroquias y comunidades eclesiales se va a llevar a cabo entorno del tema de la sinodalidad, sino también en la sociedad civil, que también conformamos, de manera que Colombia muestre gallardía y madurez, dejando a un lado intereses personales y partidistas, para buscar en todos los casos el bien común. A nivel eclesial, la propuesta de hacer una Arquidiócesis y parroquias en estilo sinodal, ha de servirnos para identificar la Iglesia distinta capaz de responder a los retos y problemáticas del mundo contemporáneo. En el mes de febrero celebramos la Solemnidad de la Presentación del Señor, fiesta litúrgica que tradicionalmente conocemos como La Candelaria. La Sagrada Familia de Nazaret sube al templo para presentar la ofrenda. José y María, con el Niño, caminan juntos, oran juntos, escuchan del anciano Simeón y de la profetisa Ana mensajes que describen la vida del recién nacido. Es la palabra de Dios pronunciada a través de estos personajes, que María escucha y guarda en su corazón. Seguramente fueron palabras proféticas e iluminadoras para entender todo lo que habría por venir en adelante. Este ejemplo nos sirva para poner en práctica el ejercicio de la escucha confiada en Dios. Ánimo, que el caminar juntos sea signo de la esperanza que tenemos en un futuro mejor para la Iglesia y el mundo. + Luis Fernando Rodríguez Velásquez Obispo auxiliar de Cali

Vie 4 Feb 2022

Subsidio: Minorías étnicas en el camino de la sinodalidad

El área de Etnias del Centro de Animación Misionera de la Conferencia Episcopal de Colombia CEC, presenta un subsidio en el que expresa la visión general sobre el camino de la sinodalidad propuesto por el papa Francisco, quien invita a asumir una actitud de “conversión pastoral en clave misionera y también ecuménica”. El encuentro diario, personal y comunitario, con la diversidad de minorías étnicas en nuestro país, es ya parte vital del camino sinodal que, sin lugar a dudas, se ha venido realizado en cada lugar donde la Iglesia hace presencia. En este contexto, la invitación es “para que, unidos, demos el paso necesario de crear redes de comunicación entre nosotros, como un medio de apoyo en este camino que nos lleva a comprendernos mejor como Iglesia”. Este material, plantea además unas preguntas que servirán de guía en las asambleas locales que se puedan realizar con los grupos étnicos que acompañan estos procesos de escucha. Se aclara que es importante tener presente el deseo del Papa de “encaminarnos estructuralmente hacia una Iglesia sinodal”, que sea un “lugar abierto donde todos se sientan en casa y puedan participar”. Finalmente, los miembros del área de Etnias, resaltan que en el camino sinodal que ha emprendido la Iglesia, los hermanos Indígenas, Afros, Palenqueros, Raizales y pueblos Rrom, tienen un lugar especial. DESCARGAR SUBSIDIO[icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Vie 4 Feb 2022

La pastoral familiar cundiboyacense se fortalece y camina en sinodalidad

En un ejercicio de escucha mutua, los agentes de la pastoral familiar de la región cundiboyacense se reunieron en la ciudad de Duitama, para trabajar entre otros temas, las directrices que a nivel diocesano se seguirán en la construcción de los aportes que la Iglesia colombiana presentará en el próximo Encuentro Mundial de las Familias, que tendrá lugar en Roma del 22 al 26 de junio de 2022. Monseñor Misael Vacca, obispo de la Diócesis de Duitama y anfitrión de la reunión, acompañó a los delegados durante el encuentro y los exhorto a asumir los nuevos retos que plantea hoy la pastoral familiar. Por su parte, el padre Juan Carlos Liévano, director del Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), expuso los proyectos que desde esta dependencia se están desarrollando, con miras, según explicó el directivo, a ser articulados en el trabajo que adelantan las Jurisdicciones Eclesiásticas del país. Así también, con el fin de seguir en camino de sinodalidad, los participantes, uno a uno, presentaron la evaluación del trabajo realizado en cada Jurisdicción. Luego de ello, se construyó una propuesta de agenda que marcará a nivel regional el caminar de la pastoral familiar para el año 2022. Fruto de este encuentro, se establecieron compromisos para la formación y acompañamiento de los responsables de la catequesis prematrimonial, con quienes se tendrá un encuentro virtual a nivel nacional el próximo dos de abril del presente año. Además, en el contexto del año internacional de la familia Amoris Laetitia, se programó realizar una peregrinación de los equipos de pastoral familiar de la región cundiboyacense al Santuario de nuestra señora de Chiquinquirá. Al encuentro asistieron representantes los delegados de las Jurisdicciones Eclesiásticas de Bogotá, Obispado Castrense, Engativá, Zipaquirá, Chiquinquirá y Duitama Sogamoso y el director del Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).

Vie 28 Ene 2022

Sigamos adelante escuchando la Palabra de Dios

Por: Monseñor José Libardo Garcés Monsalve - Hemos comenzado un nuevo año con propósitos, metas y proyectos renovados y con la esperanza puesta en Dios, que nos permite fortalecer nuestra vida y vocación en el lugar y la misión que el Señor ha confiado a cada uno. En este sentido también en nuestra Diócesis a nivel pastoral nos hemos propuesto caminar juntos, con el lema: “Desde el punto a donde hayamos llegado, sigamos adelante” (Flp 3, 16), que nos permite agradecer a Dios las gracias recibidas hasta este momento y ponernos en salida misionera, para seguir adelante en este proceso de fe, esperanza y caridad que vamos iluminando desde la Palabra de Dios. Sigamos adelante construyendo sobre roca firme, para ello es necesario seguir escuchando al Señor en su Palabra, que se convierte en norma de vida para nuestro caminar juntos escuchando al Espíritu Santo. Precisamente estamos celebrando el día de la Palabra de Dios, que nos invita a ser más conscientes durante todo el año, de la necesidad de escuchar la voz de Dios, que ilumina todos los acontecimientos y circunstancias de la vida, sobre todo, los momentos de cruz e incertidumbre. Se hace necesario seguir profundizando en el conocimiento de Jesucristo como Verdad suprema que nos conduce por los caminos del bien. La Palabra de Dios es la Verdad sobre la cual podemos fundamentar nuestras vidas con la máxima seguridad que vamos por el mejor de los caminos. En esa Palabra se habla de Jesucristo como “el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6) y de todo el bien que hace en nosotros cuando la escuchamos atentamente y la ponemos en práctica. El Plan Pastoral de nuestra Diócesis de Cúcuta tiene como prioridad conocer y amar a Jesucristo que es nuestra esperanza, centrando todo el contenido de la reflexión en la Palabra de Dios, con el objetivo de formar a los miembros de las comunidades eclesiales misioneras en el conocimiento del Señor Jesús y en la transmisión del Evangelio en todos los ambientes, para seguir adelante fundamentados en la Palabra de Dios tal como lo enseña Aparecida cuando afirma: “junto con una fuerte experiencia religiosa y una destacada convivencia comunitaria, nuestros fieles necesitan profundizar el conocimiento de la Palabra de Dios y los contenidos de la fe, ya que es la única manera de madurar la experiencia religiosa” (DA 226c). Un cristiano que profundice en la Sagrada Escritura y se alimente de ella en la oración diaria, tendrá contenido para comunicar a los hermanos, mediante una vida coherente con el Evangelio y con sus palabras que resuenan como anuncio del Reino de Dios en el corazón de muchos creyentes. Eso constituye una siembra del Reino de Dios que puede hacer todo creyente que se siente interpelado por la Palabra de Dios y que siente en su corazón el deseo de comunicarla, primero en el ambiente del hogar y luego en los lugares en los que Dios nos pone para dar testimonio de Él, entregando cada día la vida al Señor. En el Proceso Evangelizador de la Iglesia Particular, pastores y fieles en este hoy de la historia estamos llamados a caminar juntos, fundamentados en la Palabra de Dios, así lo expresa Aparecida cuando hace el llamado misionero, “hemos de fundamentar nuestro compromiso misionero y toda nuestra vida en la roca de la Palabra de Dios” (DA 247), para encontrarnos con Jesucristo que es nuestra esperanza. Por eso el anuncio misionero en nuestra Iglesia particular lo vamos a centrar y a fortalecer en la Palabra de Dios entregada a los fieles en su integridad, como lo ha pedido Aparecida: “se hace, pues, necesario proponer a los fieles la Palabra de Dios como don del Padre para el encuentro con Jesucristo vivo, camino de ‘auténtica conversión y de renovada comunión y solidaridad’. Esta propuesta será mediación de encuentro con el Señor si se presenta la Palabra revelada, contenida en la Escritura, como fuente de evangelización” (DA 248). Desde el bautismo todos somos discípulos misioneros del Señor que anhelamos nutrirnos con el pan de la Palabra y el Pan de la Eucaristía, para seguir adelante comunicando el mensaje de salvación a todos los hermanos. Palabra de Dios y Eucaristía siembran en el creyente las semillas del Reino de Dios, que le permite llenarse de fervor pastoral, para comunicarlo con la vida y las palabras en un deseo sincero de evangelizar, transmitiendo el mensaje de la salvación a todos. Un deseo evangelizador que brota del conocimiento y amor por la persona, el mensaje y la palabra de Jesucristo. Así lo enseña el Papa Francisco cuando afirma: “La Palabra de Dios escuchada y celebrada, sobre todo en la Eucaristía, alimenta y refuerza interiormente a los cristianos y los vuelve capaces de un auténtico testimonio evangélico en la vida cotidiana. La Palabra proclamada, viva y eficaz, prepara para la recepción del Sacramento, y en el Sacramento esa Palabra alcanza su máxima eficacia” (EG 174). Vivimos momentos de cruz e incertidumbre por múltiples razones, que en muchos casos se debe a la ausencia de Dios en muchos ambientes y sectores de la sociedad. Como creyentes, discípulos misioneros, estamos llamados a seguir sembrando el Reino de Dios, comenzando por el ambiente familiar y extendiendo el anuncio también a otros, incluso aquellos donde no se conoce a Jesús o es abiertamente rechazado. Así lo ha pedido el Papa Francisco en Evangelii Gaudium cuando afirma: “remarquemos que la evangelización está esencialmente conectada con la proclamación del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado. Muchos de ellos buscan a Dios secretamente. Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable” (EG 14). Sigamos adelante poniendo la vida personal y familiar bajo la guía de la Palabra de Dios que escruta nuestros corazones y nos permite renovar la vida interior, hasta el punto de convertir nuestra vida en Cristo, que es el centro de nuestra existencia y punto de apoyo en nuestras decisiones. Para todos, mi oración y mi bendición. + José Libardo Garcés Monsalve Obispo de la Diócesis de Cúcuta

Mié 29 Dic 2021

Episcopado concluye el 2021 y proyecta su trabajo de camino al Sínodo

Al concluir este periodo del año 2021, monseñor Luis Manuel Alí Herrera, secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), ofreció un balance del trabajo realizado por la Institución en este último semestre. El prelado recordó, que luego de las restricciones propias generadas por la pandemia, en el mes de julio de 2021 los obispos pudieron regresar de manera presencial para participar de la CXI Asamblea Plenaria del Episcopado, donde se eligieron las nuevas directivas para el trienio 2021-2024. “Fue una asamblea electiva, precisamente la nueva directiva la conformamos: monseñor Luis José Rueda Aparicio, como presidente, monseñor Omar Sánchez Cubillos, vicepresidente y mi persona como secretario general asumimos está responsabilidad”. El también obispo auxiliar de Bogotá, destacó el trabajo realizado por las directivas salientes, quienes durante el trienio 2017 – 2020, que se extendió por pandemia hasta el 2021, desarrollaron una tarea orientada a la evangelización de lo social, respondiendo así, al plan global que el episcopado venía desarrollando durante los últimos nueve años. Así mismo, dijo que este segundo semestre las directivas entrantes, en conjunto con los arzobispos y obispos miembros de la Comisión Permanente y los directores de los diferentes departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado (SPEC), se reunieron en varias ocasiones con la misión de iniciar un trabajo de evaluación y proyección del trabajo pastoral para el próximo trienio. Primera Asamblea Eclesial Latinoamericana Otro aspecto que destacó, fue la participación en la primera Asamblea Eclesial, que se adelantó del 21 al 28 de noviembre de este año, en ciudad de México. Allí Colombia estuvo representada por 18 obispos, 18 sacerdotes y diáconos permanentes, 18 religiosas – religiosos – consagradas - consagrados, 27 laicas - laicos y 9 personas en condición de periferia. “Este semestre fue marcado por la preparación y formación para el equipo de personas que finalmente participaríamos en la Asamblea Eclesial, entre los que estaban: laicos, religiosos, religiosas, sacerdotes y obispos”. El Sínodo de la Sinodalidad Subrayó que otro aspecto que marcó y seguirá marcando la agenda del episcopado para el 2022, es el "Sínodo de la Sinodalidad", aprobado por el Papa Francisco para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que debe tener lugar en octubre de 2023 con el lema: 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión'. “Con mucha alegría y satisfacción recibimos la apertura de este sínodo de la sinodalidad en toda la Iglesia Universal y en cada una de las circunscripciones eclesiásticas de nuestro país. Allí ya empezamos a animar todo ese trabajo de sinodalidad que marcará el ritmo y el trabajo del próximo año”. Finalmente, informó que la Asamblea Plenaria que se realizará en el mes de febrero de 2022, estará enmarcada en realizar una consulta sinodal con todos los obispos activos, así como también con los obispos eméritos.