Pasar al contenido principal

sinodalidad

Lun 28 Feb 2022

¡Volvamos a la Pascua!

Por: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía - “Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, NOS HA HECHO NACER A UNA ESPERANZA VIVA, a una herencia incorruptible, pura, imperecedera, que nos estaba reservada en el Cielo. La fuerza de Dios nos custodia en la fe para la salvación que nos aguarda, cuando llegue el momento final” (1ª Pedro1, 3-5). Con esta súplica del Apóstol y Pastor elegido por Jesús para la primitiva Iglesia, convoco a todos los creyentes al retorno pleno a sus parroquias y centros de culto, para compartir, desde el miércoles de Ceniza, dos de marzo, la preparación a LA PASCUA ANUAL 2022. Los tiempos litúrgicos de Cuaresma y Pascua, entre el sacramental de la Santa Ceniza y la solemnidad de Pentecostés, cuando se apaga el Cirio Pascual y encendemos el fuego interior del Espíritu Santo, marcan la gran transformación que Cristo Jesús hace en quienes acogemos su Persona y su Palabra, su misericordia y la soberanía del Padre Dios. Un ser humano nuevo, una nueva humanidad, un cambio de vida y un “cambiar la vía” por la que mal caminamos, expresan esta Nueva Creación en Cristo. Dios deja de ser mera religión y su Amor de la Cruz se vuelve como el “Big Bang” de un universo nuevo. Pedro, en su primera carta que hemos citado, y Pablo en su primera a Corintios (15, 57), nos invitan a que “demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo”. Esa victoria del AMOR DE LA CRUZ, hemos de proclamarla con claridad, gozo y firmeza. Hemos de volvernos un solo cuerpo, un pueblo dispuesto a CAMINAR JUNTOS, una fuerza del Dios Amor que transfigura esta historia triste y adolorida que hoy vive la humanidad, amenazada nuevamente por la catástrofe de una guerra mundial inminente, por un calentamiento global, resultado de la guerra a muerte contra los recursos vitales. Todo ello, junto a fenómenos de violencias, de aborto provocado y fetos mercantilizados para surtir órganos y células, de eutanasia y suicidios disparados. Son, entre otros, los signos negativos en medio de nuestros tiempos, por otro lado tan avanzados y globalizados, tan sorprendentes y luminosos. Sobra decir, entonces, que vivimos tiempos difíciles y tenemos inmensa responsabilidad histórica, sobre todo para no comprometer el futuro de las nuevas generaciones y de la especie humana misma. Volver a la Pascua 2022, después de dos años entre pandemias y protesta social, en medio de jornadas electorales y movilizaciones sociales, del recrudecimiento del conflicto interno y la amenaza latente de conflictos armados en las fronteras y con Venezuela, de inseguridad ciudadana y flujos de desplazados y migrantes, es la medicina espiritual y la terapia colectiva que necesitamos todos. La Cuaresma y Pascua 2022 tengan en nuestras parroquias los cuatro grandes motivos de la actualidad: 1. El gran marco del PERDÓN DE DIOS a todos nuestros abusos, incluidos los que nosotros mismos como pastores hemos cometido. Es REPARTIR A MANO ABIERTA EL PERDÓN DE DIOS, la liberación de la culpa y del pecado, la victoria sobre el odio y las venganzas, la sanacion de nuestras heridas sicosociales, la ABSOLUCIÓN DE PECADOS RESERVADOS, la reconciliación con la creación y la vida como obra y don de Dios. Volvamos la parroquia un gran confesonario abierto en jornadas penitenciales conjuntas en cada territorio arciprestal durante la Cuaresma. Promovamos EL PERDONAR como verbo en infinitivo que identifica el actuar de Dios con nosotros, como respuesta indispensable en nuestras relaciones interhumanas, sociales y políticas, aprendiendo a conjugarlo en todos los modos pasivos y activos y subjuntivos, en relación con los demás. Es necesario pedirlo, ofrecerlo, darlo, instituirlo como cultura del perdón. 2. LA PASCUA COMO CENA FAMILIAR, al mejor estilo hebreo, judío, según las tradiciones nuestras, enmarcándolas en la Cena Pascual de Jesús y en las cenas, desayunos y comidas del Señor Resucitado, centradas en los verbos eucarísticos: TOMAR el pan, DAR GRACIAS, PARTIRLO Y DARLO a comer. “Quédate con nosotros, Señor”. “Lo reconocieron al partir el pan” (Lucas 24, 13-35). 3. EL AMOR DE LA CRUZ como camino de vida, aprendido a la luz de la Pasión, las actitudes y las palabras de Jesús desde el misterio de la Cruz y de la NO VIOLENCIA que nos adentra en el alma propia y el arrepentimiento, en el desarme de actitudes, palabras y acciones demoledoras contra el prójimo. 4. LA SINODALIDAD como aprendizaje de Iglesia y de poblaciones en los territorios, a CAMINAR JUNTOS. La integración sociocomunitaria, más allá de lo confesional, las procesiones y manifestaciones colectivas de religiosidad cristiana, equilibradas siempre para que resalte la grandeza de lo litúrgico, así como la más amplia participación de generaciones y fieles en la Semana Santa, sean impulso claro a esta sinodalidad. El Bautismo y la Penitencia que lo renueva, la eucaristía y las comunidades que reviven, sean el sello evangelizador de estos grandes tiempos litúrgicos que iniciamos en los albores del mes de marzo. + Darío de Jesús Monsalve Mejía Arzobispo de Cali

Lun 28 Feb 2022

Pautas para vivir y celebrar sinodalmente el ciclo pascual

A propósito del Sínodo 2021-2023 propuesto por el Papa Francisco, la Comisión Central, creada por el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), para animar este evento eclesial, presenta un subsidio que ofrece pautas para vivir y celebrar Sinodalmente el Ciclo Pascual. El texto presentado, se estructura en cuatro etapas: Miércoles de Ceniza: El inicio del itinerario de conversión. Cuaresma: La doble conversión de Pedro y Cornelio. Pascua: La efusión del Espíritu Santo y el bautismo de los gentiles. Pentecostés: La conversión de la Iglesia de Jerusalén. El subsidio ofrece reflexiones escriturísticas, patrísticas, pastorales y guiones litúrgicos para la imposición de la Ceniza, liturgia penitencial, Santo Viacrucis, renovación de las promesas bautismales y renovación del Sacramento de la Confirmación, según cada momento del ciclo pascual. Este material, tiene como objetivo “el continuar animando a las parroquias, comunidades eclesiales, movimientos apostólicos y estructuras diocesanas en su compromiso por la vivencia de la sinodalidad, no como un proyecto aislado y meramente circunstancial, sino como un acontecimiento de gracia, en un proceso de sanación guiado por el Espíritu”. DESCARGAR PAUTAS [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Mar 22 Feb 2022

Papa Francisco recibió a la presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam)

Este sábado 19 de febrero, el Papa Francisco recibió a la Presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), donde pudieron dialogar sobre la Asamblea Eclesial, y aspectos pastorales y administrativos de este organismo de la Iglesia. En el encuentro participaron Mons. Miguel Cabrejos Vidarte, Presidente; el Card. Odilo Pedro Scherer, primer vicepresidente; Mons. Rogelio Cabrera López, Presidente del Consejo de Asuntos Económicos; Mons. Jorge Eduardo Lozano, Secretario General; y el P. Pedro Brassesco, Secretario General Adjunto. “Sigan adelante con todos los proyectos” El diálogo fraterno y filial entre los representantes del episcopado latinoamericano y el Obispo de Roma duró cerca de una hora. “Damos gracias a Dios por este encuentro”, comenta Mons. Miguel Cabrejos, al destacar que “el Papa nos ha recibido a la Presidencia en pleno y ha recibido el saludo del Cardenal Brenes. Estamos muy satisfechos de recibir su aprobación del trabajo realizado con relación a la Asamblea Eclesial. Nos ha dicho que sigamos adelante con todos los proyectos que tenemos”. Asimismo, el Presidente del Celam detalla que durante la audiencia con el Santo Padre “le hemos presentado el informe y la proyección de la Asamblea Eclesial en nuestro continente, a través de un resumen que incluye varias infografías. También le hemos dado a conocer los avances sobre la nueva Sede del Celam que será inaugurada en el mes de julio, en Bogotá, y le hemos compartido el informe económico del Celam”, comenta Mons. Cabrejos. En total sintonía con el Papa En palabras de Mons. Rogelio Cabrera “ha sido un encuentro muy bello”. El prelado mexicano destaca que “queda evidente que podemos vivir la comunión afectiva y efectiva con el Santo Padre, que él ama a América Latina y América Latina está en total sintonía con él”. De igual forma, llama la atención sobre las positivas prospectivas que suscita la reunión entre el Celam y el Papa Francisco: “pudimos ver hacia adelante con muchas esperanza, porque sabemos que América Latina tiene un largo camino que recorrer pastoralmente”. Amor a Jesucristo y servicio al Pueblo de Dios Mons. Jorge Lozano, por su parte, subraya la importancia de este encuentro desde una perspectiva de fe: “se trata del sucesor de Pedro, y en este sentido el Papa Francisco nos confirma en la fe, nos ayuda a caminar en el amor a Jesucristo y en el servicio al Pueblo de Dios”. “Hemos salido muy contentos de este encuentro y con estas orientaciones luminosas respecto de lo que es este tiempo del camino en la Iglesia en la sinodalidad”. Durante la audiencia, la Presidencia del Celam agradeció al Papa Francisco el reciente reconocimiento que ha hecho de las virtudes heroicas del cardenal argentino Eduardo Pironio, cuya causa de beatificación avanza. “Es un hecho muy significativo para el Celam, pues el cardenal Pironio fue en su momento Secretario General y, luego, Presidente del Celam. Fue un hombre que siempre estuvo vinculado a la problemática de América Latina y del Caribe, y este paso en el camino de la causa de su beatificación nos ha impactado con mucha alegría y también se lo hemos manifestado y agradecido al Papa Francisco”, comenta Mons. Lozano. Con la audiencia con el Santo Padre, la Presidencia del Celam concluye una serie de encuentros con diversos organismos de la Santa Sede que tuvieron lugar entre el 16 y el 19 de febrero. Fuente: Of. comunicaciones del Celam

Jue 17 Feb 2022

“La espiritualidad sinodal sugiere salir de las inseguridades”: Mons. Rueda

En la eucaristía del tercer día de la Asamblea Plenaria, presidida por monseñor Luis José Rueda Aparicio, presidente de la Conferencia Episcopal, tomando el texto del Evangelio de San Marcos capítulo 8-10 y Efesios capítulo 1, que habla de la curación de dos ciegos, el prelado observó que esta lectura propone una curación de las cegueras. “Quisiera invitarlos a contemplar este pasaje bíblico desde nuestra realidad, cada uno en la misión que el Señor nos ha confiado como pastores, el Señor nos propone en el Evangelio una curación de nuestras cegueras, él quiere darnos ojos de pastores (…) a nosotros como al ciego de Betsaida, nos saca, nos toma de la mano y nos saca de nuestras seguridades” Al dirigirse al colegiado episcopal, explicó que la espiritualidad sinodal sugiere salir de las inseguridades y tradiciones a las que se está acostumbrado, “salir de varias fortalezas que hemos forjado en el camino de nuestra vida, lícitas, pero que el Señor quiere que las veamos desde otra óptica”. Agregó además que, seguramente el salir de estas inseguridades causará angustia “porque todo cambió produce angustia, toda etapa nueva en nuestra vida produce angustia y nosotros lo hemos experimentado” El también arzobispo de Bogotá, dijo que, así como el Señor sacó al ciego de la oscuridad, así también “nos saca a nosotros de las seguridades de la aldea, nos toma de la mano, nos levanta, nos anima, nos orienta, nos corrige y nos confirma en la fe” y agregó – “nos hace migrar de las seguridades, buscando la verdadera gloria de Dios, dejándonos guiar de la mano de Jesús” y esto explicó, es la sinodalidad”. Les dijo además, que así como el ciego que no podía ver o distinguir con claridad, así también, en ese mismo paso se encontraban ellos. “Esto nos habla de la conversión en proceso a la que estamos llamados todos nosotros, primero como pastores y a través de nosotros posiblemente motivando la conversión permanente de todo el pueblo de Dios” Concluyó, pidiendo la intercesión de la Santísima Virgen María, “que supo contemplar desde la fe su historia, en la humildad del hogar de Nazaret con José y que pudo con sus ojos contemplar al verbo eterno hecho carne, ella nos de ojos de pastores, de discípulos misioneros, ojos limpios para encontrar siempre la presencia de Dios en nuestra vida, en los hermanos, en la historia de la Iglesia y de la humanidad”.

Lun 14 Feb 2022

Presidente del episcopado instala CXII Asamblea Plenaria

En la mañana de hoy, monseñor Luis José Rueda Aparicio, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, fue el encargado de hacer la instalación de la asamblea plenaria de obispos, que llega a su versión ciento doce y que en esta ocasión tiene por título: "El caminar juntos de la Iglesia en Colombia". El prelado inició su discurso recordando que la Iglesia universal se encuentra caminando en el contexto de un Sínodo, convocado por el Papa Francisco: “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión” y explicó que en este momento el trabajo se encuentra en una fase diocesana que se prolongará hasta el 15 de agosto de 2022. “Dispongámonos con fe y disciplina a la escucha del Espíritu Santo” En el contexto del Sínodo que invita a caminar juntos, monseñor Rueda animó a los obispos a vivir este momento como un aliento renovador y esperanzador para la Iglesia y los invitó para que durante estos días de cesión se facilite el diálogo, la escucha y el discernimiento, partiendo la reflexión a partir de dos preguntas que son las que marcarán la ruta de la plenaria: ¿Cómo se realiza hoy, ese “caminar juntos”? ¿Qué pasos el Espíritu nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal? “Si nos ejercitamos en la espiritualidad de la escucha, los frutos del discernimiento serán más claros: el camino será con cruz, pero con valentía y tomaremos los senderos de conversión que renovarán nuestra vida. Si nos escuchamos entre nosotros, nos conoceremos en torno a la fracción del pan y nos ayudaremos a sobrellevar las cargas pastorales (…) La espiritualidad sinodal nos enseña a los obispos ser Pueblo, a reconocer nuestras raíces, a vivir la cercanía, a correr el riesgo de caminar con el Pueblo de Dios”. La ternura, fuerza humanizadora y evangelizadora El prelado continúo su intervención, explicando el significado de la palabra ternura, haciendo mención que, esta se debe manifestar en la misión del episcopado a través de los servicios y experiencias evangelizadoras que realiza, y, se debe materializar cuando se entra en contacto con la realidad concreta de las personas y de las comunidades. “La espiritualidad sinodal nos permite y exige cultivar la ternura de Dios y consentir que ella impregne nuestras relaciones eclesiales y sociales. La ternura propicia la experiencia de caminar juntos. (…) La ternura tiene fuerza humanizadora y por consiguiente posee fuerza evangelizadora”. Desafíos en el ser y el hacer de la Iglesia Explicó que, el Sínodo propone y exige una renovación en el ser y el hacer de la Iglesia, donde “se ofrezca al pueblo de Dios signos de esperanza e instrumentos eficaces que lleven a la renovación de la humanidad y se haga presente el Reino de Dios”, por tanto, agregó monseñor Rueda: “Formulemos, entonces, algunos desafíos que afloran en el presente y requieren nuestra respuesta”. Al respecto de cambios, el prelado profundizó sobre cuatro desafíos, que según recalcó, ayudarán a profundizar en el caminar de la Iglesia. Son ellos: Los desafíos en la identidad de la Iglesia, el desafío humanitario, el desafío social y el desafío ecológico. Desafíos en la identidad de la Iglesia El también arzobispo de Bogotá, recalcó, que es necesario hacer una renovación misionera al interior de la Conferencia Episcopal, que permita acercar y conocer más la realidad de lo que está pasando en las diferentes regiones del país. Frente a esto, dijo que ve con esperanza el escenario de las provincias eclesiásticas. “Allí se fortalece la comunión misionera de los obispos y, a su vez, concede vitalidad a la colegialidad de la Conferencia Episcopal”. Observó que, “una Conferencia Episcopal Colombiana en salida, fortalecerá las asambleas eclesiales a nivel provincial, para que desde allí se enriquezca la lectura de los signos de los tiempos y las propuestas de Iglesia en el anuncio del Evangelio, en la comunión y en el servicio al desarrollo humano integral”. En otro aspecto, advirtió que la Iglesia debe asumir y reconocer su condición pecadora, frente a la realidad de los abusos de poder, conciencia y sexuales, asumiendo sus consecuencias “apoyar los procesos preventivos y reconocer que nuestra condición pecadora nos exige coherencia para iniciar itinerarios de conversión personal, comunitaria y pastoral”. El desafío humanitario Al enunciar las extensas dolencias que aquejan al pueblo colombiano, entre ellas, el aumento de suicidios, la fragilidad del servicio de salud, la presencia devastadora de la pandemia, la llegada de migrantes al país, el consumo de estupefacientes, el confinamiento por violencia, el reclutamiento de menores, los secuestros, la legislación sobre el aborto y la eutanasia, la violación de los derechos humanos, entre otras, dijo “a nosotros, los obispos en servicio, a todo el Pueblo de Dios, nos desafía la dolorosa realidad humanitaria que constatamos en las zonas rurales y urbanas (…) Todas estas son voces con dolor que nos exigen anunciar y vivir el Evangelio de Cristo, porque de allí brota una ética basada en la opción fundamental por la buena nueva de la vida”. El desafío social “El ambiente social y cultural, la economía, la política, las comunicaciones nos desafían en nuestra misión como testigos de esperanza, porque pone muy cerca de cada uno de nosotros, en nuestras parroquias y en nuestras propias casas, temas fundamentales que no podemos ignorar: el valor del trabajo humano y la realidad del desempleo, la soledad y el abandono de las familias que habitan las zonas rurales, la vergonzosa realidad del hambre y la pauperización de grandes sectores urbanos, la devastadora penetración del narcotráfico y la multiplicidad de formas de microtráfico, la polarización política y social, el odio y nuevas formas de agresividad social, las búsquedas de los jóvenes y sus posibilidades de estudio o trabajos disminuidas, el rechazo a la corrupción y la búsqueda de nuevos estilos de sociedad con métodos que aún no muestran claridad ni solidez”. Frente a este contexto sombrío que expuso el prelado y que clama la voz solidaria de la Iglesia, monseñor Rueda planteó a los obispos hacerse la siguiente pregunta ¿Cuál es el servicio que el Señor nos pide en este contexto social? El desafío ecológico Advirtió que, si bien en las últimas décadas ha crecido la conciencia ecológica dentro de los miembros de la Iglesia y en la humanidad entera, aún falta más por profundizar y articular. Señaló que está surgiendo una cultura del cuidado por la casa común, una cultura de la ecología integral. También mencionó apartes de la encíclica del Papa Francisco: 'Laudato Si', donde advierte que “El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar… Los jóvenes nos reclaman un cambio. Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en los sufrimientos de los excluidos”. Su intervención concluyó leyendo un fragmento de la oración del papa Francisco a la Virgen María, en Evangelii Gaudium. DESCARGAR ALOCUCIÓN INAGURAL [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Vie 11 Feb 2022

Obispos se reunirán a celebrar la CXII Asamblea Plenaria del Episcopado

En un ambiente de oración y discernimiento los obispos de Colombia se reunirán de manera presencial del 14 al 18 de febrero en Bogotá, para celebrar la CXII Asamblea Plenaria del Episcopado, con el tema: "El caminar juntos de la Iglesia en Colombia". Durante los cinco días de la Asamblea, los obispos además de vivir un espacio de retiro espiritual, dedicarán sus trabajos a realizar una consulta sinodal, donde podrán hacer sus aportes para el “Sínodo de la Sinodalidad”, que se celebrará en octubre de 2023 en Roma. Monseñor Luis Manuel Alí Herrera, secretario general del episcopado y obispo auxiliar de Bogotá, ha dicho que la Iglesia sintiéndose responsable de la tarea que debe asumir frente a la sociedad y de cara a las próximas elecciones legislativas, realizará un análisis de la coyuntura que enfrenta hoy el país. “Pensar en la tarea de nuestra Iglesia es también mirar cómo podemos seguir prestando un servicio a nuestra sociedad, especialmente en esta coyuntura electoral que estamos viviendo. En nuestras urgencias como pastores, está el futuro de nuestra patria pues nos apremia hacer caminos que busquen el bien común de todos los colombianos”, expuso el prelado. Finalmente, el prelado invitó a toda la comunidad católica a extender sus oraciones por el éxito de la asamblea. ¿Qué es el Sínodo de los Obispos? El Sínodo de los Obispos es el órgano (instituto eclesiástico) permanente de la Iglesia que mantiene el espíritu de colegialidad surgido a partir del Concilio Vaticano II. El Sínodo de Obispos fue creado por Pablo VI en 1965. Sus objetivos son: fomentar la unión entre el Papa y los Obispos, facilitar el conocimiento de la situación de la Iglesia en el mundo actual y fomentar la concordancia de opiniones. Próximo Sínodo de los Obispos 2023 El Papa Francisco ha convocado a la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que debe tener lugar en octubre de 2023 con el lema: 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión'. A partir del 7 de septiembre de 2021 el Vaticano publicó el Documento Preparatorio que ha servido para realizar las consultas y trabajos de cara al Sínodo 2021-2023. Etapas preparatorias para el sínodo Fase diocesana (octubre 2021 – agosto 2022) Etapa continental (septiembre 2022 – marzo 2023) Fase de la Iglesia Universal (octubre 2023)

Mié 9 Feb 2022

Año nuevo 2022 caminando juntos

Por: Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Cada que damos inicio a un nuevo año hacemos buenos propósitos como personas individuales, o como miembros de una familia o comunidad. Son propósitos que tienen que ver con la paz interior, la paz social, la superación de alguna dificultad, el asumir una nueva responsabilidad, etc. Son, pues propósitos tanto espirituales como materiales, como los que tienen que ver con la salud y el conjunto de relaciones sociales, sin olvidar, para muchos, el restablecimiento de las relaciones con Dios. Como pueblo de Dios que peregrina en el mundo, quisiera proponer que para este año que comenzamos tengamos presente el gran propósito de caminar juntos, en estilo sinodal. Será para Colombia un año complejo desde donde se mire, especialmente en los campos social y político. En lo social porque siguen vivas heridas y necesidades que no han sido satisfechas; en lo político, porque es un año de tinte electoral que hace que ese caminar juntos se vuelva una exigencia. No podemos negar que para superar los retos de manera más eficiente tenemos que redescubrir la importancia de tener metas comunes, objetivos claros y métodos responsables y respetuosos de todos. Esta clave de acción la propongo, no solo para lo que en las parroquias y comunidades eclesiales se va a llevar a cabo entorno del tema de la sinodalidad, sino también en la sociedad civil, que también conformamos, de manera que Colombia muestre gallardía y madurez, dejando a un lado intereses personales y partidistas, para buscar en todos los casos el bien común. A nivel eclesial, la propuesta de hacer una Arquidiócesis y parroquias en estilo sinodal, ha de servirnos para identificar la Iglesia distinta capaz de responder a los retos y problemáticas del mundo contemporáneo. En el mes de febrero celebramos la Solemnidad de la Presentación del Señor, fiesta litúrgica que tradicionalmente conocemos como La Candelaria. La Sagrada Familia de Nazaret sube al templo para presentar la ofrenda. José y María, con el Niño, caminan juntos, oran juntos, escuchan del anciano Simeón y de la profetisa Ana mensajes que describen la vida del recién nacido. Es la palabra de Dios pronunciada a través de estos personajes, que María escucha y guarda en su corazón. Seguramente fueron palabras proféticas e iluminadoras para entender todo lo que habría por venir en adelante. Este ejemplo nos sirva para poner en práctica el ejercicio de la escucha confiada en Dios. Ánimo, que el caminar juntos sea signo de la esperanza que tenemos en un futuro mejor para la Iglesia y el mundo. + Luis Fernando Rodríguez Velásquez Obispo auxiliar de Cali

Vie 4 Feb 2022

Subsidio: Minorías étnicas en el camino de la sinodalidad

El área de Etnias del Centro de Animación Misionera de la Conferencia Episcopal de Colombia CEC, presenta un subsidio en el que expresa la visión general sobre el camino de la sinodalidad propuesto por el papa Francisco, quien invita a asumir una actitud de “conversión pastoral en clave misionera y también ecuménica”. El encuentro diario, personal y comunitario, con la diversidad de minorías étnicas en nuestro país, es ya parte vital del camino sinodal que, sin lugar a dudas, se ha venido realizado en cada lugar donde la Iglesia hace presencia. En este contexto, la invitación es “para que, unidos, demos el paso necesario de crear redes de comunicación entre nosotros, como un medio de apoyo en este camino que nos lleva a comprendernos mejor como Iglesia”. Este material, plantea además unas preguntas que servirán de guía en las asambleas locales que se puedan realizar con los grupos étnicos que acompañan estos procesos de escucha. Se aclara que es importante tener presente el deseo del Papa de “encaminarnos estructuralmente hacia una Iglesia sinodal”, que sea un “lugar abierto donde todos se sientan en casa y puedan participar”. Finalmente, los miembros del área de Etnias, resaltan que en el camino sinodal que ha emprendido la Iglesia, los hermanos Indígenas, Afros, Palenqueros, Raizales y pueblos Rrom, tienen un lugar especial. DESCARGAR SUBSIDIO[icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]