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sinodalidad

Jue 21 Oct 2021

Encuentro Nacional de Agentes de Pastoral Familiar

El próximo sábado 23 de octubre, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de los Departamentos de Matrimonio y Familia, Promoción y Defensa de la Vida, realizarán de manera virtual el Encuentro Nacional de Agentes de Pastoral Familiar, donde hará una relectura a la exhortación apostólica Amoris Laetitia en clave sinodal. No es ajeno para la Iglesia colombiana la preocupación por el acompañamiento a las familias y reafirmar el respeto por la vida de toda persona, en este contexto, el encuentro busca a través de la reflexión resaltar la importancia de “la familia como espacio de sinodalidad, en donde se fortalece el amor, la comunión, la participación y la misión”. Según lo señalan sus organizadores, la exhortación apostólica Amoris Laetitia, es un camino eclesial para la familia “que presenta claves para aprender no sólo a acoger la fragilidad de la familia, sino, a integrarla realmente en el trabajo pastoral como una realidad viva y permanente que permite entregar lo mejor de sí, y a ser los Samaritanos de las familias, acogiéndolas, curándolas, acercándolas a la fe y a la esperanza que ofrece la iglesia”, de ahí –agregan- “la importancia de la intervención de todas las familias, con ellas se puede hacer un camino sinodal de participación, comunión y misión que genere nuevos frutos y mejores estrategias de Pastoral familiar”. Igualmente advierten sobre las realidades que interpelan hoy a las familias, entre ellas: creciente violencia intrafamiliar, crisis económica, falta de solidaridad y comunión familiar, los procesos de descristianización y baja nupcialidad, “invitan a trabajar con creatividad, amor y esperanza en la pastoral de la familia como pastoral del encuentro y de la acogida, donde todos se sientan incluidos y los pastores, sacerdotes y laicos con una adecuada formación y con las herramientas necesarias podamos desarrollar el apostolado en favor de las familias”. Este encuentro se realizará de 8:00 a.m. a 1:15 p.m. de manera virtual por la plataforma TEAMS, igualmente será transmitido por la fan page de la CEC @Episcopadocol INSCRIPCIONES [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Vie 15 Oct 2021

Hacia una Iglesia sinodal (III)

Por: Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Cuando se habla de sinodalidad eclesial como experiencia en la que caminamos juntos buscando un mismo fin, es necesario tener en cuenta algunas consideraciones. La primera, es que esta concepción no es nueva en la Iglesia. Desde sus mismos orígenes las comunidades cristianas, en torno, primero de su maestro, Cristo, y luego, en torno de los apóstoles, presididos por Pedro, trabajan juntos, hacen discernimiento juntos para resolver conflictos, etc. La segunda, más recientemente, el Concilio Vaticano II, propone la elocuente figura de la Iglesia como Pueblo de Dios, donde se invita a replantear los principios de la Iglesia netamente jerárquica, para apropiarnos de la imagen de una Iglesia servidora, en donde todos los miembros del Pueblo de Dios somos iguales en dignidad, aunque cada uno tiene un papel o una misión en la Iglesia, tanto universales, con el sacerdocio común, y los dones y carismas particulares, como los que surgen por el sacramento del orden (episcopado, presbiterado, diaconado). En los años 80 se promulga la reforma del Código de Derecho Canónico, y allí, en el libro segundo, intitulado “Del Pueblo de Dios”, se dedican 542 cánones al tema de los derechos y deberes de los fieles cristianos en general, luego los derechos y deberes de los fieles laicos, y describe la constitución jerárquica de la Iglesia y los Institutos de vida consagrada. Esto se encuentra en los cánones 204 a 746. En estos cánones ofrece el Código las formas como cada miembro del pueblo de Dios, peregrino en la tierra, puede y está llamado a ofrecer sus aportes para la consolidación del Reino de Dios en el mundo. A manera de ilustración, veamos algunos de los cánones, que nos permiten entender por qué en la dinámica sinodal, todos estamos invitados a participar activamente. c. 208 “Por su regeneración en Cristo, se da entre todos los fieles una verdadera igualdad en cuanto a la dignidad y acción, en virtud de la cual todos, según su propia condición y oficio, cooperan a la edificación del Cuerpo de Cristo”. 209 &1 “Los fieles está obligados a observar siempre la comunión con la Iglesia, incluso en su modo de obrar”. &2 “Cumplan con gran diligencia los deberes que tienen tanto respecto a la Iglesia universal como en relación con la Iglesia particular a la que pertenecen, según las prescripciones del derecho”. 211 “Todos los fieles tienen el deber y el derecho de trabajar para que el mensaje divino de salvación alcance más y más a los hombres de todo tiempo y del orbe entero”. 212 &2 “Los fieles tiene la facultad de manifestar a los Pastores de la Iglesia sus necesidades, principalmente las espirituales y sus deseos”. &3 “Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestar a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Pastores, y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas”. Son muchos otros cánones que dan pie a la realización de las asambleas sinodales parroquiales y diocesanas. Vale la pena leerlos todos. + Luis Fernando Rodríguez Velásquez Obispo Auxiliar de Cali Lea también: Por una Iglesia sinodal (I) [icon class='fa fa-download fa-2x'] LEER AQUÍ[/icon] Hacia una Iglesia sinodal (II)[icon class='fa fa-download fa-2x'] LEER AQUÍ[/icon]

Vie 15 Oct 2021

1ª edición del noticiero “Así Camina la Asamblea Eclesial”

Este jueves 14 de octubre, el Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (CELAM), presentó el primer noticiero “Así Camina la Asamblea Eclesial”, informativo que saldrá semanalmente, para presentar los avances y el acontecer de esta Asamblea que se celebrará en noviembre de 2021, en la ciudad de México. Este informativo estará disponible para todos los participantes de la I Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe: laicos, sacerdotes, religiosas, religiosas, diáconos, seminaristas, novicias, misioneros, obispos y cardenales. En esta primera edición, bajo la conducción desde Colombia, de Paola Calderón, del Centro para la Comunicación del CELAM ofrece los siguientes contenidos: * Metodología y participación en el proceso de escucha y las perspectivas de cara al evento previsto del 21 al 28 de noviembre * Monseñor Lozano revela que se esperan 1000 asambleístas * Mauricio López presentó la Síntesis Narrativa del proceso de escucha * La hermana Daniela Cannavina describió la siguiente fase del itinerario espiritual I Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe Es tradición de la Iglesia Católica en América Latina y el Caribe realizar las Conferencias Episcopales, reuniones de los representantes de las diversas Conferencias de Obispos de Latinoamérica y el Caribe, donde se trata de poner a la Iglesia al día con el sentir de las problemáticas, los signos de los tiempos y con las perspectivas de la Iglesia Universal, se han realizado cinco conferencias: Río de Janeiro, Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida, en esta ocasión el Papa Francisco ha querido que se haga no una Conferencia, sino una Asamblea Eclesial. El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), es el organismo encargado de organizar esta Asamblea, que se realizará del 21 al 28 de noviembre de manera presencial en ciudad de México, con aforo reducido. Además habrá una modalidad virtual, en varios países del continente, en la que se ampliará el número de asambleístas, que en palabras de Monseñor Jorge Lozano, secretario general del CELAM, alcanzará 1.000 personas. De igual manera, se realizarán actividades litúrgicas, formativas, de diálogo e informativas en las que todos los bautizados podrán participar activamente durante el desarrollo de la Asamblea, por lo que suscribirse a este boletín será una forma de recibir información oportuna.

Jue 14 Oct 2021

Ad portas del Sínodo, episcopado envía mensaje a los sacerdotes del país

Este domingo 17 de octubre, la Iglesia Católica en Colombia dará inicio oficialmente al Sínodo sobre la Sinodalidad, para ello, el arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Luis José Rueda Aparicio, hace una invitación a todos los sacerdotes del país para que vivan este acontecimiento eclesial, como un momento de gracia y bendición, unido con todo el pueblo de Dios. "En nombre de la Conferencia Episcopal de Colombia, quiero invitarlos para que todos vivamos este tiempo como un tiempo de gracia, afinemos el oído, ampliemos el silencio para adorar al Señor presente en nuestra historia y para reconocer en los clamores, pero también, en los reconocimientos que hace el pueblo de Dios de nuestra labor misionera, ese paso del Señor". El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia recuerda a los sacerdotes el papel protagónico que tienen, junto con las comunidades, para vivir este momento de Iglesia sinodal. El prelado observa que, en todos los puntos cardinales de Colombia, la Iglesia hace parte de "una red de servidores de Cristo Jesús, ungidos, amados y enviados a evangelizar", por tanto -continúa- "ahora tenemos el kairos del sínodo con el cual el Espíritu Santo, a través del Papa Francisco, nos invita a ponernos en camino y eso va a renovar nuestra vida sacerdotal". Sínodo 2021 – 2023 Fue el pasado mes de mayo cuando se hizo público el itinerario sinodal aprobado por el Papa Francisco para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que debe tener lugar en octubre de 2023 con el lema: 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión'. Con esta convocatoria, el Pontífice “invita a toda la Iglesia a interrogarse sobre la sinodalidad: un tema decisivo para la vida y la misión de la Iglesia”. En este contexto, el Papa Francisco inauguró en Roma entre el 09 y 10 de octubre, el Camino Sinodal que se extenderá en la fase diocesana hasta abril de 2022 para continuar con la fase continental. Así también, este domingo 17 de octubre, los obispos de Colombia en cada jurisdicción, animarán esta misma celebración. Son cuatro las fases contempladas como itinerario: diocesana y nacional entre 2021 y 2022, y continental y mundial entre 2022 y 2023 para concluir en octubre de este último año en Roma con la XVI Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos.

Lun 11 Oct 2021

Segundo ciclo de conferencias: “Llamados a caminar en la sinodalidad”

La Iglesia Católica en Colombia, dará inicio el próximo 17 de octubre, al proceso del camino sinodal propuesto por el Papa Francisco. Con el deseo de que todos los que hacen parte de esta Iglesia conozcan y se animen a participar de este acontecimiento eclesial, el episcopado a través de la comisión teológica, ofrecerá un nuevo ciclo de conferencias, en esta ocasión, dirigidas a los fieles laicos que dinamizan el accionar de la Iglesia en las parroquias y en los diferentes movimientos apostólicos. Las conferencias denominadas: “A caminar en la sinodalidad”, se realizarán de manera virtual, por las redes sociales @episcopadocol, los días 12, 19 y 26 de octubre, a partir de las 7:00 p.m. y serán ofrecidas por expertos en esta materia. Por su parte, el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano -SPEC -, a través del equipo sinodal compuesto por cuatro comisiones: teológica, espiritual, metodológica y comunicacional, estará brindando el apoyo necesario a las Jurisdicciones Eclesiásticas en la primera fase del Sínodo. Cabe recordar que este 9 y 10 de octubre, con la eucaristía de apertura y el momento de reflexión, el Papa Francisco dio inicio en el Vaticano al Sínodo de los Obispos sobre la Sinodalidad que tiene como tema: “Por una Iglesia sinodal: comunión participación y misión”. Un itinerario que durará tres años y que esta articulado en tres fases (diocesana, continental y universal). NUEVAS CONFERENCIAS SOBRE LA SINODALIDAD 12 de octubre | Laicado y sinodalidad | Dra. Consuelo Vélez, teóloga 19 de octubre | La espiritualidad en la sinodalidad | Hermana Gloria Liliana Franco Eheverri Presidente de la CLAR - Confederación Latinoamericana de Religiosos 26 de octubre | La sinodalidad en la parroquia | Monseñor Darío Gómez Zuluaga Párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Rionegro

Lun 11 Oct 2021

Provincia Eclesiástica de Popayán se prepara para la vivencia del camino sinodal

Como un signo de sinodalidad y a portas de inicar en Colombia el proceso del camino sinodal propuesto por el Papa Francisco, la provincia eclesiástica de Popayán realizará este martes 12 de octubre a las 6:00 p.m. el Santo Rosario en intención por la vivencia del Sínodo 2021-2023. La señal de transmisión se emitirá desde el Santuario de Las Lajas en Ipiales, con simultánea desde cada Jurisdicción que hace parte de esta provincia. Son ellas: la Arquidiócesis de Popayán, las Diócesis de Pasto, Tumaco e Ipiales y los Vicariatos Apostólicos de Tierradentro y Guapi. Además podrá seguirse en los fanpage de:@Diocesisdeipialesoficial @TVIPIALES Sínodo 2021 - 2023 Fue el pasado mes de mayo cuando se hizo público el itinerario sinodal aprobado por el Papa Francisco para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que debe tener lugar en octubre de 2023 con el lema: 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión'. Con esta convocatoria, el Pontífice “invita a toda la Iglesia a interrogarse sobre la sinodalidad: un tema decisivo para la vida y la misión de la Iglesia”. De ahí, la comunión con el obispo de Roma para que en todas las diócesis del mundo se dé inicio a un itinerario al Sínodo, que arranca el 17 de octubre y concluye en el mes de octubre de 2023. Se trata de actividades orientadas a ayudar a entender y vivir la sinodalidad en la Iglesia. Son cuatro las fases contempladas como itinerario: diocesana y nacional entre 2021 y 2022, y continental y mundial entre 2022 y 2023 para concluir en octubre de este último año en Roma con la XVI Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos.

Lun 11 Oct 2021

Sínodo: Con una eucaristía el Papa Francisco dio inicio al proceso sinodal

Con una eucaristía en la Basílica de San Pedro, el Papa Francisco inició este 10 de octubre, el Sínodo de la Sinodalidad, recomendando a obispos, religiosas, religiosos, laicos y a todos los bautizados tres acciones guía: "encontrar", "escuchar" y "discernir". Jesús “en primer lugar encontró en el camino al hombre rico, después escuchó sus preguntas y finalmente lo ayudó a discernir qué tenía que hacer para heredar la vida eterna”. Tomando el texto del Evangelio del día, el Santo Padre mencionó que “muchas veces los Evangelios nos presentan a Jesús ‘en camino’, acompañando al hombre en su marcha y escuchando las preguntas que pueblan e inquietan su corazón”. Una vez más, volvió a explicar que “hacer sínodo” significa: “Caminar juntos en la misma dirección”. Encontrar El primer verbo que recomendó Francisco “se trata de una pregunta muy importante que exige atención, tiempo y disponibilidad”, indicó. Porque hay que “dejarse interpelar por la inquietud” del otro, ya que “un encuentro puede cambiar la vida”. Dirigiéndose a quienes comienzan el camino sinodal, les recomendó “ser expertos en el arte del encuentro”. Es decir, “no en organizar encuentros o en hacer una reflexión teórica de los problemas, sino tomarnos tiempo para estar con el Señor y favorecer el encuentro entre nosotros. Un tiempo para dar espacio a la oración, a la adoración, a lo que el Espíritu quiere decir a la Iglesia; para enfocarnos en el rostro y la palabra del otro, encontrarnos cara a cara, dejarnos alcanzar por las preguntas de las hermanas y los hermanos”. Escuchar Seguidamente los animó a “no tener miedo de escuchar con el corazón y no sólo con los oídos”, porque “cuando escuchamos con el corazón el otro se siente acogido, no juzgado, libre para contar la propia experiencia de vida y el propio camino espiritual”, porque “un verdadero encuentro sólo nace de la escucha. Jesús se puso a escuchar la pregunta de aquel hombre y su inquietud religiosa y existencial. No dio una respuesta formal, no ofreció una solución prefabricada, no fingió responder con amabilidad sólo para librarse de él y continuar su camino. Lo escuchó.” El Papa preguntó a la Iglesia, comenzando este itinerario sinodal: “¿Cómo estamos con la escucha? ¿Cómo va “el oído” de nuestro corazón? ¿Permitimos a las personas que se expresen, que caminen en la fe aun cuando tengan recorridos de vida difíciles, que contribuyan a la vida de la comunidad sin que se les pongan trabas, sin que sean rechazadas o juzgadas?” “Hacer sínodo es ponerse en el mismo camino del Verbo hecho hombre, es seguir sus huellas, escuchar su Palabra junto a las palabras de los demás”. Hoy el Espíritu nos pide “que nos pongamos a la escucha de las preguntas, de los afanes, de las esperanzas de cada Iglesia, de cada pueblo y nación. Y también a la escucha del mundo, de los desafíos y los cambios que nos pone delante. No insonoricemos el corazón, no nos blindemos de nuestras certezas. Escuchémonos”. Discernir Al definir el tercer verbo, Francisco expresó: “Jesús intuye que el hombre que tiene delante es bueno, religioso y practica los mandamientos, pero quiere conducirlo más allá de la simple observancia de los preceptos. En el diálogo, lo ayuda a discernir. Le propone que mire su interior, a la luz del amor con el que Él mismo, mirándolo, lo ama, y que con esta luz discierna a qué está apegado verdaderamente su corazón”. “El encuentro” y “la escucha recíproca” no son algo que acaba en sí mismo, que deja las cosas tal como están, al contrario, “cuando entramos en diálogo, iniciamos el debate y el camino, y al final no somos los mismos de antes, hemos cambiado”. Antes de concluir, el Pontífice manifestó su deseo de "que este sínodo sea como un camino de discernimiento espiritual”, que no sea una “convención eclesial, una conferencia de estudios, un congreso político o un parlamento, sino un acontecimiento de gracia, un proceso de sanación guiado por el Espíritu Santo” Fuente: Agencia católica AICA Homilía apertura del camino sinodal [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Lun 11 Oct 2021

Aprendiendo a caminar juntos

Por: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía - “Juntos vamos más despacio, pero podremos llegar más lejos”, reza una popular consigna. La tentación de quedarnos quietos, de instalarnos como seres sedentarios, es contrarrestada por la vocación nómada que convierte el camino, la vía, el sendero, el viaje y las encrucijadas, en metáforas de la existencia. Como seres vivos, el dinamismo interior nos hace buscar la luz y tener ojos que la reciban y nos permitan ver. Todos nuestros sentidos están en función del movimiento, del pensamiento, del horizonte, del crecimiento y del avance. La vida puede ser vista como un proceso de subida hasta el descenso de la vejez y la muerte, o como un progreso hacia la felicidad más plena y eterna. También el vivir puede ser simplemente un coexistir, o tirando a más, una convivencia y, más plenamente aún, una comunión que engendra comunidad y sinodalidad, es decir, un caminar juntos. Desde la fe, tanto la génesis como la escatología, es decir, el inicio y la meta de la humanidad, marcan la existencia como itinerario de vida e historia, pero más profundamente, como “alianza” con Dios, arraigada en la consciencia personal, en la relación interhumana, en el trato con los demás seres vivos, en el dinamismo de toda la creación. Son “los caminos de Dios en la tierra” y el perpetuo caminar de la fe que caracteriza la condición del creyente. Este destino no es un errar por caminos azarosos, sino una perpetua marcha siguiendo la estrella, como los magos de Oriente (Mateo 2,9), como rebaño del Buen Pastor o séquito del Cordero. “Dios es origen, guía y meta del Universo” (Romanos 11,36). “Yo soy el camino la verdad y la vida” (Juan 14,6). “Recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra, cuando llegase el momento culminante” (Efesios1,10), es “el plan de Dios” para el universo. El mismo ser de Dios se ve plasmado en este obrar dinámico del Padre Creador, del Hijo Salvador y del Espíritu Unificador, proyectándolo “al mundo entero y a toda la creación” (Marcos 16, 15). Este gran horizonte entre el mundo, la persona y Dios, llamados “a la perfección del amor”, es el que nos permite percibir también el actuar de Dios en nuestros tiempos, espacios y procesos. Más aún, nos impulsa a comprender “la sinodalidad eclesial” que intentamos despertar entre los creyentes católicos y los de otros credos, también en la humanidad como tal, en los actuales tiempos y acontecimientos. Somos humanidad e Iglesia en camino, “aprendiendo a caminar juntos”. Somos “compañeros de viaje”: “en la Iglesia y en la sociedad estamos en el mismo camino, uno al lado del otro”, reza el documento preparatorio para “el Sínodo de la sinodalidad”. Este no es un sínodo temático sino un proceso de conversión de la Iglesia, primeramente hacia adentro de ella misma, en tres planos: en el plano de su estilo y naturaleza asamblearia, de sus estructuras comunitarias e institucionales y de sus procesos y procedimientos, basados en la escucha, el ejercicio de la palabra, del diálogo, de la consulta y los consensos. Pero este “hacia adentro” de la comunidad eclesial diocesana, regional y universal, no es auto referencial: no se reduce a ampliar reuniones y conversatorios, ni siquiera a integrar a los creyentes, hombres y mujeres, generaciones y carismas, servicios y ministerios. Es una sinodalidad misionera, ecuménica, espacial y diaconal. Es “la Iglesia en salida” hacia periferias y centros; abierta como espacio de encuentro y de diálogo sociocultural, para diversos y adversos; identificada como servidora de la humanidad, desde su sentido más ecuménico, samaritano y profético. Por todo lo anterior, la sinodalidad no es sólo un método pastoral, sino ante todo un propósito territorial de integrar poblaciones y etnias, culturas y tradiciones. Un compromiso colectivo de cuidar de los más débiles, de los más vulnerables, de las víctimas e indefensos, así como de “la casa común”. Hacia afuera es entonces llegada, conversación, escucha, diálogo e integración de espiritualidades, para suscitar propuestas y llegar a propósitos comunes, a tejer ese “caminar juntos”, indispensable hoy ante los desafíos de las crisis sanitaria, ambiental, migratoria, de seguridad e inclusión social. Y hacia adentro ha de ser, fundamentalmente, de configuración comunitaria, de participación y discernimiento, de respuesta a las preguntas y desafíos que nos plantea el “caminar juntos” hacia afuera, con nuestros pueblos y naciones, construyendo con ellos vida, dignidad humana, convivencia, paz, progreso y futuro. Escribo estas reflexiones con todo el “beneficio de inventario”: la sinodalidad no es una “novedad” sino un aprender a caminar con Jesús y como Él, con la Iglesia Primitiva y con María. Un aprendizaje para estos tiempos y realidades que todos debemos hacer. Necesita hoy la humanidad que la Iglesia la contagie del espíritu de comunidad, del ambiente de concilios y de sínodos, desde el de Jerusalén en los inicios, hasta el Vaticano II. Aún en nuestro continente americano, desde Santo Toribio de Mogrovejo, gran arzobispo de Lima y gigantesco ejemplo de sinodalidad, hasta el Sínodo de la Amazonia, que recién se hizo, marcan este “caminar juntos” que nos urge asimilar y testimoniar. Todo un desafío por afrontar, partiendo siempre del itinerario que ya hemos hecho como Iglesia del post concilio, desde la “Evangelii Nuntiandi” de San Paulo VI, hasta la “Evangelii Gaudium” y el magisterio del Papa Francisco. Nuestro plan quinquenal arquidiocesano, con sus previstas asambleas presinodales y el sínodo parroquial quinquenal, recoge, en gran medida, este contenido sinodal y conciliar de la Iglesia. Una Iglesia Servidora, discípula, samaritana, esponsal, territorial y sinodal, son los trazos de ese rostro comunitario y sinodal que nos hemos propuesto darle a nuestra Iglesia Particular de Cali y que ahora podemos configurar y fortalecer desde las Asambleas Parroquiales de Servidores y la llegada misionera a las gentes de todo el territorio parroquial. Una parroquia sinodal, con esposos, familias. Carismas, servicios y ministerios, con verdaderos espacios de encuentro y de acuerdos dos, con una espiritualidad de participación, comunión y misión. Volvamos consigna nuestra para estos años de aprendizaje en este “caminar juntos”: “desde cada parroquia, nuestra Iglesia se hace sinodal”. + Darío de Jesús Monsalve Mejía Arzobispo de Cali