Pasar al contenido principal

Actualidad

Vie 29 Ago 2025

Arzobispos de Colombia se unirán a la Semana de la Evangelización en Santa Marta, en el marco de los 500 años de la Diócesis

La ciudad de Santa Marta se prepara para vivir una jornada histórica de fe y reflexión pastoral del 30 de agosto al 6 de septiembre de 2025, con la celebración de la Semana de la Evangelización 2025, liderada por monseñor José Mario Bacci, obispo de la Diócesis. Un hecho clave en esta celebración será la presencia y participación activa de los catorce arzobispos de Colombia, quienes, por primera vez, celebrarán su reunión de Comisión Permanente en ‘La Perla de América’ y se unirán a las actividades evangelizadoras.La conjunción de estos dos importantes acontecimientos —la Semana de la Evangelización y la reunión de los prelados— convierte a Santa Marta en epicentro de la vida eclesial del país, lo que cobra aún más relevancia en el marco de la conmemoración de los 500 años de la fundación de la capital del departamento del Magdalena.Presencia y labor pastoral de los ArzobisposDel 3 al 6 de septiembre, los catorce Arzobispos, miembros de la Comisión Permanente de la CEC, desarrollarán su agenda de trabajo institucional en la ciudad. Sin embargo, su visita trasciende lo administrativo para convertirse en un gesto concreto de comunión y cercanía con el pueblo de Dios.El jueves 4 de septiembre marcará un hito de fraternidad, ya que cada uno de los prelados se desplazará a diferentes parroquias de Santa Marta y municipios aledaños para presidir catequesis, celebrar Eucaristías y sostener encuentros fraternos con feligreses, agentes de pastoral y comunidades. Esta dispersión misionera de los obispos por el territorio diocesano subraya el carácter nacional del evento y el compromiso de la Iglesia colombiana con la evangelización.La Semana de la Evangelización: formación, diálogo y misiónBajo el liderazgo de monseñor Bacci, la Semana de la Evangelización 2025 se erige como el eje central de las celebraciones, con una agenda robusta diseñada para formar, celebrar y proyectar la misión fundamental de la Iglesia.El evento también contará con la participación de dos destacados invitados internacionales: Monseñor José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante (España), y el padre Juan Carlos Carvajal, Vicerrector de la Universidad San Dámaso de Madrid, quienes impartirán enseñanzas y ponencias a lo largo de la semana.Los momentos más representativos incluyen:-Apertura (Domingo 31 de agosto): Una gran Eucaristía y enseñanza inaugural en el Coliseo Mayor.-Encuentro Iglesia y Sociedad (Viernes 5 de septiembre): Un conversatorio de alto nivel en la Universidad Sergio Arboleda, que reunirá a obispos, académicos y líderes sociales. Este panel contará con la participación central del cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, quien reflexionará sobre "Iglesia y Sociedad: un encuentro de 500 años". La jornada concluirá con una solemne Eucaristía presidida por el purpurado en la Catedral Basílica.-Clausura (Sábado 6 de septiembre): Un Congreso final con la presentación de las conclusiones del proceso diocesano de escucha, una peregrinación multitudinaria y una gran Eucaristía de clausura en la Catedral Basílica.Relevancia y legadoLa relevancia de esta semana radica en su capacidad de aunar el trabajo pastoral de la máxima instancia directiva del episcopado colombiano con una iniciativa diocesana de profundo calado espiritual y social. No es solo una celebración local, sino un modelo de comunión eclesial y un faro para la misión continental, que sienta las bases para los desafíos futuros de la Iglesia, incluida la evangelización en la era digital y el turismo religioso como oportunidad de fe y cultura.La Diócesis de Santa Marta extiende una cordial invitación a todos los fieles, medios de comunicación y al público en general a participar de esta experiencia de fe que fortalece la esperanza y renueva el compromiso misionero de la Iglesia en Colombia.Para conocer todos los detalles de la programación, visite el sitio web ofiial de la Diócesis de Santa Marta: www.diocesisdesantamarta.org

Mié 27 Ago 2025

Iglesia en Colombia lanza guía con reflexiones y talleres prácticos para vivir el Mes de la Biblia 2025

Como es tradición en la Iglesia Católica, el mes de septiembre se convierte en un tiempo especial para profundizar en el conocimiento, la meditación y la oración con las Sagradas Escrituras. Este año, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Departamento de Catequesis y Animación Bíblica, ha elaborado un subsidio especial o documento orientador para todos los fieles del país, titulado "Perseverantes en la Comunión (Hch 2,42)".El subsidio para 2025, presentado por monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla, Presidente de la Comisión Episcopal de Catequesis y Animación Bíblica, se articula en torno al tema de la comunión, un aspecto fundamental y "la raíz más profunda de la sinodalidad". En la presentación del documento, el también Obispo de Facatativá destaca que esta temática "se inscribe en la línea del Sínodo sobre la Sinodalidad, convocado por el Papa Francisco, y está en profunda consonancia con el llamado del Papa León XIV a cuidar y fomentar la unidad, esa unidad que solo es posible en el Uno, es decir, en Jesucristo".El documento no es solo una guía teórica, sino un instrumento práctico que contiene cuatro talleres de Lectio Divina para ser desarrollados de manera personal y comunitaria. Cada taller profundiza en un pasaje bíblico específico que ilumina el concepto de comunión desde diferentes ángulos:1.Levítico 3: Reflexiona sobre "El sacrificio de comunión" en la antigua alianza.2.Salmo 133: Medita en "La comunión de los hermanos como Don de Dios".3.Hechos 2, 42-47: Presenta a la Iglesia como "Una comunión viva y vivificadora".4.1 Corintios 10, 14-22: Explora la relación intrínseca entre "Comunión y Eucaristía".El padre Francisco León Oquendo Góez, Director del Departamento de Catequesis y Animación Bíblica, augura que este material "llegue a muchos fieles y a las pequeñas comunidades que alimentan su fe, esperanza y caridad con la Palabra que es necesaria para que permanezcamos en Jesús y así produzcamos abundantes frutos".De esta forma, el subsidio invita a los fieles a no solo leer, sino a orar, meditar y contemplar la Palabra para que, finalmente, se traduzca en acción concreta (actio) que fortalezca la vida comunitaria.En contextoLa elección de septiembre como el Mes de la Biblia tiene su origen en la figura de San Jerónimo, doctor de la Iglesia, cuya festividad se celebra el 30 de septiembre. Él fue el gran traductor de la Biblia del griego y el hebreo al latín, obra conocida como "La Vulgata", y dedicó su vida al estudio y la divulgación de la Palabra de Dios. Durante este mes, las parroquias, familias y comunidades católicas en Colombia y el mundo entero promueven diversas actividades como cursos bíblicos, charlas, grupos de estudio y la instalación de altares domésticos con la Biblia abierta en un lugar visible, fomentando la lectura diaria de sus pasajes.

Mié 27 Ago 2025

Líderes misioneros de la Iglesia colombiana se reúnen en la Diócesis de Armenia para trazar la ruta evangelizadora del país

Por estos días, la Diócesis de Armenia acoge a los 78 directores de Obras Misionales Pontificias (OMP) y de la Pastoral Misionera de todas las jurisdicciones eclesiásticas de Colombia que participan en la Asamblea Nacional 2025, un evento central para la proyección evangelizadora de la Iglesia Católica en el país.La asamblea, que comenzó el pasado lunes 25 de agosto y se extenderá hasta el jueves 29, es liderada por monseñor Héctor Javier Pizarro Acevedo, OAR, Obispo de Trinidad y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones. El anfitrión es monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, Obispo de Armenia, quien en la eucaristía de apertura invitó a los presentes a una "renovada conversión misionera", citando al Papa Francisco. Además, participa el padre Carlos Alberto Jiménez Zapata, CJM, nombrado recientemente Director del Centro Misionero y del Área de Etnias de la Conferencia Episcopal de Colombia.El objetivo principal del encuentro es reflexionar sobre la prospectiva misionera bajo el proyecto "Visión 20-36"; preparar el IX Congreso Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (CONIAM 2026); y revisar documentos clave como los Estatutos de OMP y el Manual del Director. El trabajo se guía por el lema de la XCIX Jornada Mundial de las Misiones 2025: “Misioneros de esperanza entre los pueblos”.Trabajo en comunión y mirada al futuroLa segunda jornada, desarrollada en un ambiente de fraternidad, incluyó la presentación oficial de los Estatutos de OMP y el Manual del Director. Tras la socialización de estos documentos, los participantes se dividieron en grupos regionales (COREMI) para su reflexión y análisis, culminando con una plenaria para poner en común las conclusiones. El día concluyó con un Rosario Misionero, encomendando a la Virgen María los frutos del encuentro.Armenia comparte su experiencia pastoralDurante la Asamblea, monseñor Quintero Gómez expuso la experiencia misionera de la Diócesis de Armenia, destacando su compromiso frente a los desafíos actuales. Uno de los temas centrales fue la misión en el mundo digital, donde se abordó el uso de medios de comunicación y redes sociales como herramientas efectivas para evangelizar y acercarse a los jóvenes.En este contexto, se resaltó el papel protagónico de los jóvenes como "misioneros digitales", creativos y comprometidos con el anuncio del Evangelio en la cultura actual. Se compartieron experiencias de cómo la pastoral juvenil y la misionera trabajan unidas en la formación de discípulos misioneros.Además, se hizo un llamado a continuar caminando juntos como Iglesia, sin dejar a nadie atrás, y a responder con esperanza a las diferentes realidades del país, incluyendo zonas rurales, comunidades vulnerables y entornos urbanos. El evento busca ser un nuevo impulso para una Iglesia "en salida, misionera y cercana, al estilo de Jesús".

Lun 25 Ago 2025

Misioneros de la Juventud celebran cuatro décadas de evangelización

La asociación, fundada en 1985, ha dedicado cuatro décadas a acercar el sacerdocio y la espiritualidad a los jóvenes a través de diversas iniciativas apostólicas en varias ciudades del país y en Estados Unidos.La Asociación Misioneros de la Juventud cumplió 40 años de labor evangelizadora el pasado 15 de agosto. Desde su establecimiento en 1985, la institución ha tenido como propósito central acercar el sacerdocio, la misión y la espiritualidad a las nuevas generaciones.Este objetivo se materializa a través de ocho líneas apostólicas: retiros espirituales, voluntariados, escuela de contemplación, misión y discernimiento, trabajo con las familias, siembras, senderismo y una escuela de liderazgo político. Este abanico de iniciativas busca conectar con los jóvenes desde múltiples perspectivas y actividades.“Trabajamos desde la parte vocacional porque la miel es mucha y los obreros son pocos. Y aún son más pocos aquellos que trabajan con los jóvenes. Porque la juventud, pues como ya lo sabemos, es muy fluctuante, pero siempre hay necesidad de escuchar y estar para ellos, dispuestos a trabajar”, expresó Wilson Timína, miembro de la asociación.Actualmente, la asociación tiene presencia en Armenia, Florencia, Sonsón-Rionegro, Fusagasugá, Bogotá y Estados Unidos. Está conformada por 70 miembros, que incluyen 11 sacerdotes, 9 laicos y otros servidores distribuidos en cuatro apostolados principales: Familias Misioneras, Voluntariado Juvenil Misionero, Escuela de Contemplación y Sembradores. Su labor colectiva mantiene viva la vocación religiosa entre la juventud.La semilla que da frutoLos orígenes de la obra se remontan a 1939, de la mano de monseñor Jorge Murcia Riaño, quien fundó la Compañía de San Juan para trabajar por los jóvenes y las mujeres. En este esfuerzo, conoció al padre Luis María Fernández, con quien entabló una fuerte amistad y una sociedad de trabajo que se prolongó hasta la muerte de monseñor Jorge en 1944.El padre Luis María decidió continuar con la labor y construyó la Central de Juventudes Junior Club, iniciativa que tuvo un gran éxito. En 1984, este proyecto se transformó en la Asociación de Misioneros de la Juventud para agrupar bajo un mismo nombre las diversas iniciativas que se venían realizando. El padre Luis María falleció antes de que la asociación se estableciera completamente.“Él muere consciente de que es la semilla que muere para dar fruto y que es la hoja del árbol que se cae por voluntad del Padre”, narró el padre Juan Guillermo García, Director actual de la asociación.A lo largo de los años, la organización fue creciendo bajo el ala de monseñor Alfonso Uribe Jaramillo, abriendo sedes en diferentes partes del país; atendiendo y guiando a innumerables jóvenes, a monseñor Ismael rueda, actual arzobispo de Bucaramanga.El gozo de evangelizarPara los misioneros, ser parte de esta labor es una experiencia profundamente enriquecedora. Muchos aseguran que pertenecer a la asociación transformó sus vidas, ayudándoles a superar momentos oscuros y a acercarse a Dios.En el marco del aniversario, varios miembros compartieron sus testimonios, destacando la alegría de llevar la palabra y el enorme enriquecimiento espiritual que reciben.“La verdad me ha encantado. He hecho misión en Fusagasugá y saber que tú vas a estar para jóvenes siendo joven. Es encantador ver la satisfacción, escucharlos, hacer misiones en veredas, en colegios y saber que hay jóvenes que nos necesitan y tenemos que luchar por ellos para que así estemos mejor en el mundo”, relató la misionera Sara Rodríguez.Para Paula Sora, otra integrante, encontrar la asociación durante la pandemia de COVID-19 fue un punto de inflexión. “Soy misionera de la juventud, misioné en Fusagasugá y acá en Bogotá, en el cerro de la Mariposa. Gracias a Dios, encontré la asociación en pandemia, eso me salvó la vida, literalmente. Encontrar la fe en otros jóvenes menores y mayores que yo fue increíble. Es una experiencia de vida y de fe asombrosa”, afirmó.Una invitación a sumarseAl celebrar sus cuatro décadas, los misioneros extienden una invitación abierta a todos los que deseen unirse a su causa. La invitación la resume la misionera Paola López con una exhortación:"Arriésguense por Cristo, porque si no lo hacemos, ¿quién más lo hará por nosotros?".Vea a continuación los testimonios de la obra:

Lun 25 Ago 2025

Obispos de la CEAMA ratifican su compromiso con los pueblos originarios y territorios de la Panamazonía

En el marco de su primer encuentro, los Obispos de la Amazonía reafirmaron el compromiso de la Iglesia con los pueblos originarios y los territorios del bioma. El evento proyectó el fortalecimiento de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), organismo encargado de promover una fe intercultural, la ecología integral, el cuidado de la casa común y nuevos caminos para la misión evangelizadora.Un primer encuentro lleno de memoria y reflexiónEl evento, desarrollado en la sede del CELAM en Bogotá entre el 17 y el 20 de agosto, congregó a cerca de 200 personas, entre ellas 95 obispos. Acompañaron en la reflexión sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos provenientes de 76 jurisdicciones de los países de la región panamazónica: los andino-amazónicos (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia), las Guayanas (Guyana, Surinam y la Guayana Francesa) y Brasil.Por Colombia estuvieron presentes diez obispos. Monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo, arzobispo de Florencia, destacó la alegría de tener al país como sede del encuentro: “Es la gran oportunidad para reimpulsar y revitalizar. Como Iglesia colombiana le demos vida realmente a esos cuatro sueños del Papa Francisco: el sueño social, el sueño eclesial, el sueño cultural y el sueño ecológico”.Estos sueños, evocados por el Papa Francisco en su exhortación apostólica “Querida Amazonía”, son la defensa de los más pobres; el cuidado de la riqueza cultural; la protección de la naturaleza y la vida de la Amazonía; y una Iglesia con rostro amazónico que internalice la realidad de la región.Esta misión recibió el respaldo del Papa León XIV, quien, a través de un telegrama enviado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, pidió a los participantes considerar “tres dimensiones interconectadas en la labor pastoral en la Amazonía: la misión de la Iglesia de proclamar el Evangelio a todos, el trato equitativo a los pueblos que la habitan y el cuidado de nuestra casa común”.El mensaje tomó mayor fuerza con la declaración del cardenal Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, durante la rueda de prensa de cierre: “La diplomacia vaticana va a seguir apoyando a las iglesias locales y dando voz a estas realidades en los ámbitos internacionales en los que estamos presentes”.Objetivos y dificultades a superarLos objetivos del evento incluían resaltar la labor de los obispos como primeros responsables de la sinodalidad, identificar avances en la implementación de una Amazonía sinodal, compartir experiencias y proyectar propuestas para perfeccionar los objetivos de la CEAMA.Obispos, sacerdotes y religiosas compartieron sus experiencias pastorales y relataron las dificultades que afrontan sus territorios. La violencia, la contaminación, el extractivismo, el cambio climático y el desplazamiento fueron las principales preocupaciones expresadas en el espacio conducido mediante ponencias, conversatorios y mesas de diálogo con la metodología de “conversación en el Espíritu”.La Iglesia al servicio de la AmazoníaDurante el encuentro también se compartieron experiencias positivas del trabajo eclesial, como la del Vicariato Apostólico de Inírida. Monseñor Joselito Carreño Quiñones presentó un video que narra su labor en pro de la comunidad: “El servicio que ofrecemos nosotros es principalmente de educación, pero también trabajamos con el servicio de la Pastoral Social y lo hacemos en clave de la defensa de los derechos humanos y también de acogida y acompañamiento de las comunidades migrantes venezolanas”.Otras jurisdicciones relataron iniciativas como procesos educativos y la “pastoral del agua” en Iquitos (Perú), donde la Iglesia promueve la defensa del agua como derecho fundamental. También se destacó la conservación de la cultura indígena. “La Iglesia es una aliada muy importante, muchos somos católicos y el mensaje que dan repercute dentro de la gente”, expresó Patricia Gualinga, vicepresidenta de la CEAMA, originaria de la etnia kichwa, quien afirmó que fue acompañada por la Iglesia cuando más lo necesitaba, facilitando la adjudicación de títulos de propiedad para su pueblo.La Doctrina Social de la Iglesia, que enmarca este trabajo, “no es una simple teoría, somos peregrinos de esperanza para transformar los problemas en oportunidades para trabajar juntos”, concluyó el cardenal Pedro Barreto, presidente de la CEAMA, durante la rueda de prensa final. Evocó a San Juan Pablo II, refiriéndose al clamor de los pueblos originarios como un clamor de la propia Iglesia.Mensaje finalLos compromisos del encuentro se consolidaron en un mensaje final titulado “CEAMA, un signo de esperanza”. En él se destaca el fortalecimiento de los vínculos entre las iglesias que conforman la CEAMA como uno de los frutos centrales. Asimismo, se asumió el compromiso de que cada jurisdicción consolide la sinodalidad, incentive la colaboración mutua y busque recursos económicos comunes para programas de formación. El objetivo es que seminaristas, religiosos, sacerdotes y agentes de pastoral se formen en la sinodalidad y los sueños del Papa Francisco para la Amazonía.Vea a continuación el informe audiovisual:

Vie 22 Ago 2025

Obispos colombianos condenan con vehemencia atentados terroristas en Cali y en Amalfi, piden justicia y llaman a la paz

Frente a la ola de violencia que sacudió al país este 21 de agosto, con brutales atentados terroristas en el municipio de Amalfi, Antioquia, y en la ciudad de Cali, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y la Arquidiócesis de Cali emitieron contundentes comunicados en los que condenan los actos, claman por justicia y hacen un llamado urgente a la paz.Los ataques, que han dejado al menos 18 personas fallecidas, entre miembros de la Fuerza Pública y civiles, así como 76 personas heridas, han sido atribuidos por las autoridades a grupos armados ilegales que operan en las regiones, generando una profunda alarma nacional por el recrudecimiento de la violencia.Un duelo que comparte la naciónLa Conferencia Episcopal de Colombia, en un mensaje firmado por la Comunidad de Presidencia, condenó con vehemencia los atentados terroristas y extendió sus “sentimientos de solidaridad” a las familias de las víctimas “en estos momentos en los que la violencia sigue tocando a las puertas de los hogares colombianos sembrando dolor y desesperanza”.Los obispos también hacen un llamado directo a todos los actores del conflicto para que abandonen “el sendero de la muerte y recorrer el camino del respeto a la vida que dignifica y hace posible el verdadero desarrollo humano”.Además, piden a las autoridades del Estado intensificar la seguridad y el cuidado integral de la población civil, situando la protección de los ciudadanos como una prioridad ineludible.El grito de Cali: un llamado contra la impunidadPor su parte, en la noche del jueves 21 de agosto, el arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, emitió un comunicado donde detalló el impacto de la violencia en su ciudad. El prelado recogió el clamor de una ciudad que “nuevamente sienten el atronador ruido de las explosiones de bombas que acaban vidas humanas”.En su mensaje, citado literalmente por la CEC, el arzobispo expresó el dolor compartido: “Nos duele la pérdida de vidas humanas…Nos duele el sentimiento de incertidumbre y miedo…Nos duele la descomposición social y ética”. Hizo hincapié en que este es el cuarto atentado terrorista en Cali este año, una situación que se agrava con el flagelo del secuestro en el Valle del Cauca.Monseñor Luis Fernando fue contundente al exigir justicia: “La impunidad no puede volverse un paisaje. Pedimos que actúe con vehemencia la justicia para que quienes planean, deciden y realizan estos actos criminales sean sometidos a ella”.Un llamado universal a la oración y el ayunoAmbas declaraciones eclesiales se alinean con el llamado del Papa León XIV, quien convocó para este 22 de agosto a una jornada mundial de “ayuno y oración para suplicar al Señor que nos conceda paz y justicia, y la capacidad de enjugar las lágrimas de los que sufren”.En sintonía con este pedido, el Arzobispo de Cali celebró una Eucaristía por la paz al medio día de este viernes en la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol. También instó a “implorar la paz del Resucitado” en todas las parroquias de su arquidiócesis.El pedido final de la Conferencia Episcopal es un mensaje de esperanza; confián “a la intercesión de María, Reina de la Paz, el difícil momento que atravesamos como nación y la búsqueda conjunta de salidas que hagan posible reavivar la esperanza por los caminos del perdón, la reconciliación y la paz”.

Jue 21 Ago 2025

Iglesia en Colombia se une a la ‘Jornada mundial de oración y ayuno por la paz’ convocada por el Papa León XIV

El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, junto con los obispos auxiliares, hace un ferviente llamado a toda la Iglesia para unirse activamente a la ‘Jornada de oración y ayuno por la paz’ convocada por el Papa León XIV para este viernes 22 de agosto.En un mensaje dirigido a todos los fieles, los prelados subran la urgencia de esta iniciativa en el contexto nacional, invitando a no permanecer indiferentes ante la realidad que vive Colombia. “Las condiciones adversas de nuestro tiempo nos deben mover a aportar en la consolidación de una sociedad más justa, fraterna y en paz”, señalaron, añadiendo de manera contundente: “No podemos acostumbrarnos al imperio de la muerte y la violencia, esto es contrario al anuncio gozoso de la Pascua”.El comunicado enfatiza que la oración y el ayuno no son actos pasivos, sino herramientas espirituales poderosas que reflejan la confianza en Dios y la responsabilidad humana:“La oración y el ayuno son acciones valiosas que expresan nuestra confianza en la presencia de Dios y la corresponsabilidad que tenemos como seres humanos en la construcción de una sociedad justa y en paz para todos”.Por la importancia de este signo y la compleja situación que atraviesan comunidades en diversos territorios del país, este llamado se hace extensivo a todas las jurisdicciones, comunidades religiosas y fieles laicos de Colombia. También es una invitación para en todos los ambientes eclesiales, se faciliten espacios para participar en esta jornada, uniéndose espiritualmente a la intención del Santo Padre de pedir “el don inestimable de la paz en todos los rincones de la tierra y para que todos los afligidos por la violencia y la guerra alcancen el consuelo”.La jornada se encomienda a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María Reina, “a quien confiamos los derroteros de la paz y el consuelo para tantos hermanos y hermanas de nuestro país que sufren por el recrudecimiento de la violencia”.Con este llamado, la Arquidiócesis de Bogotá y, por extensión, toda la Iglesia en Colombia, busca responder con fe y esperanza al clamor por la paz, demostrando que, desde la espiritualidad, se puede contribuir a la transformación social del país.

Mié 20 Ago 2025

Cúcuta, epicentro de la reflexión Catequética de Colombia: II Congreso Nacional de Evangelización reúne a más de 2700 agentes pastorales

Con la participación de 2740 personas, entre ellas, 22 obispos, 456 sacerdotes, 118 seminaristas y 2038 laicos, se desarrolla en la ciudad de Cúcuta (Norte de Santander) el II Congreso Nacional de Evangelización – PEIP (Proceso Evangelizador de la Iglesia Particular), un evento de gran impacto para la Iglesia colombiana que, en esta oportunidad, buscará revitalizar la acción catequética en el marco del proceso evangelizador que se adelanta en cada una de las jurisdicciones eclesiásticas del país.El PEIP: un Camino para una Iglesia en salida misioneraEl congreso no es un evento aislado, sino la segunda etapa de un camino iniciado en 2024 en Barranquilla. Durante el acto inaugural, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, enfatizó la naturaleza misionera de todo bautizado: “Todos por el Bautismo, discípulos, misioneros... Nos convoca el interés por compartir nuestros sueños y los deseos que tenemos de avanzar en nuestros procesos evangelizadores”.El prelado subrayó que el PEIP no es un plan pastoral prefabricado, sino que “ofrece criterios comunes y propone un diseño integral útil para implementar procesos de evangelización vigorosos y llenos de auténtico espíritu misionero”, siempre con el kerigma (el primer anuncio de Cristo) como eje transversal.Un diagnóstico nacional: entre la Esperanza y la urgencia de cambioLa primera ponencia magistral del congreso estuvo a cargo del padre Francisco León Oquendo Góez, director de los departamentos de Catequesis y Animación Bíblica de la Conferencia Episcopal. Ofreció un panorama detallado y auto-crítico del estado de la catequesis en Colombia, basado en un ejercicio de escucha sinodal a las jurisdicciones eclesiásticas.Con una metáfora contundente, el sacerdote alertó sobre el riesgo de una catequesis desconectada: “Una catequesis como rueda suelta del proceso de evangelización no nos llevará muy lejos”. Su diagnóstico se articuló en torno a la identificación de "signos de esperanza" y "signos de los tiempos" que exigen una conversión:Signos de esperanza:El padre Oquendo destacó la emergencia de "nuevos enfoques metodológicos" donde la catequesis despliega dimensiones kerigmáticas y comunitarias. Resaltó el fortalecimiento de "estructuras diocesanas estables" como escuelas de formación y delegaciones catequéticas, y una mayor "articulación con otras dimensiones pastorales" como la liturgia y el compromiso social. “La catequesis está ayudando a consolidar las comunidades eclesiales misioneras...Incrementando el compromiso laical”, afirmó, citando como ejemplo experiencias significativas de inculturación en contextos indígenas.Signos de los tiempos (aspectos críticos):El diagnóstico alertó sobre un modelo que podría ser obsoleto. Señaló como la principal debilidad “una acción catequética todavía entendida y vivida como preparación para recibir los sacramentos, cuya consecuencia es la deserción post sacramental”. A esto se suman la "formación deficiente y fragmentada de los catequistas", la "falta de procesos para adultos", la "baja participación de las familias" y la "poca articulación con los planes pastorales".El sacerdote fue enfático al señalar la solución: “La receta para nuestra catequesis hoy nos la da el Directorio para la Catequesis. Fuera de él estamos cocinando con la receta equivocada”. Su llamado más urgente fue a recuperar el arte del primer anuncio: “El gran reto que tenemos como iglesia colombiana es volver a hacer escuela kerigmática... Hemos perdido la memoria procedimental. Ya no sabemos cómo entregar el kerigma... que era la fuerza, la especialidad, el talento y el talante de los primeros cristianos”.El Kerigma: Corazón de la EvangelizaciónProfundizando en este punto, el padre Oquendo explicó, citando el Directorio, que “el anuncio ya no puede considerarse simplemente como la primera etapa de la fe previa a la catequesis, sino más bien como la dimensión constitutiva de cada momento de catequesis”. Esto implica que todo proceso formativo debe ser, ante todo, una profundización de ese encuentro inicial y gozoso con Cristo.Homilía del Presidente del Episcopado Colombiano: un llamado a la confianza en la misiónLa Eucaristía inicial, presidida por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, Arzobispo de Cartagena y Presidente de la Conferencia Episcopal, fue el signo visible de la comunión que une a la Iglesia en esta tarea. En su homilía, tomando como base la vocación de Gedeón (Jueces 6), monseñor Múnera ofreció una profunda reflexión espiritual sobre el estado de ánimo del evangelizador.El prelado comenzó identificándose con el desaliento que a veces afecta a la comunidad creyente: “Sus reclamos denotan desconfianza ante la precariedad del momento presente... Denota igualmente una desconexión con la historia de salvación. ¿Ha perdido la esperanza?”. Reflejó el sentir de muchos al preguntar: “¿Si el Señor está con nosotros, por qué nos ha sucedido esto? ¿Dónde están todos los prodigios que nos han narrado nuestros padres?”.Frente a este escenario de "desazón" y "desesperanza", monseñor Múnera señaló la respuesta de Dios: “Dios siempre nos sorprende ante el reclamo...Le devuelve el reclamo en un llamado y una vocación, le da una misión. Dios no lo desafía. Dios no nos da desafíos. Lo envía y lo compromete: ‘Ve con esa fuerza tuya y salva a Israel’”.Dirigiéndose directamente a los congregados, dibujó el perfil del misionero hoy: “Podemos simplemente seguir en la pobre rutina de la sobrevivencia. Gedeón estaba sencillamente desgranando trigo para esconderlo y sobrevivir en un tiempo durísimo de opresión. El Señor está siempre a la espera, está siempre con una iniciativa suya”.La homilía culminó con un mensaje de fortaleza y confianza en la gracia divina: “El Señor acepta hoy nuestra ofrenda. Esa ofrenda somos nosotros mismos. Y el Señor enciende en nuestros corazones el fuego de su Espíritu. La pasión por evangelizar...Y le donó la paz. El Señor es Paz”. Monseñor múnera conectó este mensaje con el Salmo 84, subrayando que la obra de Dios es donde “la misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan”, e invitó a todos a “comprometerse con ella”.La digitalización: un tema ineludibleEl congreso, que reúne a 25 jurisdicciones del país, también aborda desafíos contemporáneos. La evangelización digital se perfila como un ámbito prioritario, aunque el diagnóstico presentado por el padre Oquendo muestra una presencia aún incipiente y desigual a nivel de las jurisdicciones eclesiásticas. De allí que otra de las charlas destacadas del Congreso será la de monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación. En el último día, llamará la atención sobre la necesidad imperiosa de adaptar los lenguajes y los métodos para llegar a niños y jóvenes en sus propios códigos, enfatizando que comunicación de la fe no puede quedar rezagada frente a las nuevas formas de interacción y expresión que marcan la realidad actual.Un compromiso renovadoAl finalizar estos días de intenso trabajo, los más de 2700 “peregrinos de la esperanza” regresarán a sus comunidades no solo con diagnósticos y estrategias, sino con un llamado espiritual a superar el desaliento. Con la convicción de que la fuerza para la misión no nace de su capacidad, sino de la promesa de Cristo —“Yo estaré contigo”—, su objetivo es claro: impulsar una catequesis que sea verdadero motor de discípulos misioneros, listos para sembrar el Evangelio con una fe renovada en la Colombia actual.Para seguir cada una de las ponencias, momentos y datos claves del congreso que están siendo transmitidos en tiempo real, hagla clic aquí.Vea a continuación el informativo del congreso: