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Episcopado al día

Vie 17 Oct 2025

Episcopado Colombiano se une a la alegría de la Iglesia en Venezuela por la canonización de José Gregorio Hernández

A dos días de la histórica canonización del beato José Gregorio Hernández, los Obispos Colombianos enviaron un mensaje al Episcopado Venezolano, en el que expresan la comunión y el júbilo que comparte toda la Iglesia en Colombia con el pueblo y la Iglesia hermana de Venezuela.La misiva, firmada por la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), fue dirigida a monseñor Jesús González de Zárate, arzobispo de Valencia y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.En el texto, los prelados colombianos se unen a la celebración y “rinden homenaje a la vida íntegra y a las virtudes heroicas de un hombre dedicado a aliviar el sufrimiento humano y a transmitir un mensaje de amor y esperanza, siguiendo el mandato de Cristo, Buen Pastor en el estado laical”.El mensaje destaca que el legado del nuevo santo trasciende las fronteras, afirmando que “sigue impregnando fuerte en las comunidades de fe de América Latina y el Caribe, y especialmente en el pueblo de Dios que peregrina en la hermana nación venezolana”. Además, los obispos colombianos encomiendan a su intercesión “la salud espiritual y física de nuestros pueblos, tan aquejados por diferentes enfermedades morales”.La nota concluye con un gesto de fraternidad y una expresión de fe común, pidiendo que “Venezuela y Colombia sigan caminando en la búsqueda de la justicia y la paz tan anheladas”. Para ello, se encomiendan a las plegarias al Señor Jesús y a la Virgen María en sus advocaciones de Coromoto y Chiquinquirá, patronas de Venezuela y Colombia, respectivamente, reforzando así los profundos lazos de fe y devoción mariana que unen a las dos naciones.Contexto eclesialLa canonización de José Gregorio Hernández, junto a la beata Madre Carmen Rendiles Martínez y otros cinco beatos, será presidida por el Papa León XIV este domingo 19 de octubre. Este evento es considerado por la Iglesia venezolana como “un gran regalo de Dios” y “un signo de unidad y esperanza” en medio de los desafíos actuales, según expresaron recientemente el Arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, y el Obispo Auxiliar, monseñor Carlos Márquez, en entrevista con Vatican News.

Vie 17 Oct 2025

Obispo de Buenaventura alerta: el bloqueo de la vía tiene "secuestrado" al puerto y sacrifica a toda su gente

Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Buenaventura, se refirió a la crítica situación que vive el puerto debido al bloqueo de la única vía terrestre que lo conecta con el interior del país. Sin desconocer la legitimidad del reclamo social, el prelado llama la atención sobre la vulneración masiva de los derechos básicos de toda la comunidad.A través de un contundente mensaje en video, monseñor Jaramillo no dudó en definir la situación con una cruda metáfora: “Buenaventura, un pueblo secuestrado”. Afirmó que esta medida podría sacrificar a toda una comunidad por intereses particulares, pues según reportes de medio locales, la paralización, iniciada el pasado martes, ya genera desabastecimiento de gas y alimentos, y pone en riesgo la salud y la economía de cientos de miles de personas.El Obispo de Buenaventura explicó que el “secuestro” que vive la ciudad no solo es obra de los grupos armados, sino también de “todos aquellos que han tomado la única salida que tenemos para reclamar sus pretensiones, pero sacrificando vidas, seres humanos, sacrificando personas, familias, deseos, sueños, empresas, economías”.La protesta y el llamado al bien comúnSegún lo han anunciado los manifestantes, estas actividades se enmarcan en la 'Movilización Nacional por la Vida, la Dignidad y la Permanencia en el Territorio', que busca el cumplimiento de acuerdos anteriores con el Gobierno Nacional y la solución a la crisis humanitaria que enfrentan. Sin embargo, frente al colapso generado en el puerto, el Obispo hizo un enérgico llamado a recordar un principio fundamental de la convivencia social.“No es posible que el bien particular esté por encima del bien general”, afirmó de manera categórica. Recalcando esta idea, añadió: “Siempre se ha dicho como principio que el bien de todos está por encima del bien de dos o tres, o unos cuantos. Ahora parece que se cambian los papeles”.Un llamado propositivo a las autoridadesMás allá de la denuncia, el mensaje del prelado fue también es llamado directo a las instancias de poder para encontrar una salida urgente. Solicitó una acción decidida del Estado para destrabar la crisis y garantizar los derechos de la población. “El Gobierno nacional tiene que garantizar que el bienestar general esté por encima del bienestar de unos cuantos”, enfatizó.Finalmente, con un tono de fe, el obispo expresó: “Ojalá que Dios ilumine, bendiga a nuestros gobernantes, que tomen las decisiones firmes que deben tomar para que no sigamos estando secuestrados en nuestra propia casa”.Vea el mensaje del Obispo a continuación:

Mar 23 Sep 2025

Obispo de Buenaventura reclama acción estatal ante hechos violentos: "Un pueblo se está muriendo en baños de sangre"

En medio de la ola de violencia que ha encendido nuevamente las alarmas en el Distrito Especial, el obispo de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, envió un contundente mensaje en el que pide al Gobierno Nacional cumplir sus promesas de seguridad con los bonaverenses, para que no se sigan “muriendo en baños de sangre”.El pronunciamiento del prelado se da en un contexto crítico para la ciudad portuaria. De acuerdo con la Personería Distrital, en lo que va del 2025 se han registrado más de 100 homicidios, atribuidos principalmente a la acción de grupos armados, bandas criminales, disidencias de las Farc y carteles mexicanos. Este clima de terror se evidenció claramente con el asesinato de Alan Josué Valencia Cuero, un estudiante y líder social de 17 años de edad, abatido la tarde del 11 de septiembre en el barrio Los Pinos.La situación ha generado tal zozobra que instituciones públicas como la Universidad del Valle y la Universidad del Pacífico suspendieron las clases presenciales nocturnas durante la semana del 22 al 27 de septiembre, una medida que refleja el temor instaurado también por amenazas circulantes en redes sociales contra quienes transiten por las calles en la noche.Un mensaje de fe y una exigencia firmeFrente a este panorama, el pronunciamiento de monseñor Jaramillo Montoya recuerda que, aunque “construir la Iglesia es construir esperanza”, ante las circunstancias actuales, especialmente con la pérdida de tantos jóvenes, hay un reclamo social y político que no se puede dejar pasar:“Es el momento para unirnos y poner la esperanza en Dios, pero también la exigencia en un gobierno nacional que no cumple sus promesas y que no acude a salvar a un pueblo que se está muriendo en los baños de sangre de nuestros jóvenes”, afirmó el obispo con enfática gravedad, dando voz al sentir de una comunidad que clama por décadas contra la indiferencia y la impunidad.Un llamado a la paz en medio del temorEl prelado concluyó su mensaje pidiendo a Dios “fortaleza y luz en estos momentos difíciles”. En su mensaje, recurrió a las palabras del Salmo 23: “Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo”. Agregó una plegaria: “Para que el Señor pare los corazones violentos, cese tanta violencia y nos dé su paz”.Vea el pronunciamiento a continuación:

Vie 19 Sep 2025

El Arzobispo de Cali condena con “profundo dolor” la ola de violencia que enluta la ciudad

A través de un contundente mensaje, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, expresa su repudio ante los asesinatos de nueve personas y los graves disturbios ocurridos este 17 de septiembre en la capital del Valle del Cauca. Hace un llamado a los actores armados a deponer la violencia y, a las autoridades, a esclarecer los hechos y buscar la paz.Además de estos homicidios que “aún están por esclarecer”, el Arzobispo de Cali hace referencia a disturbios en varios sectores de la ciudad, la quema de dos tractomulas y el lanzamiento de una granada en las puertas de la cárcel de Villahermosa.En su mensaje, monseñor Rodríguez Velásquez se identifica con el dolor de la comunidad: “Como Pastor de esta Iglesia Particular de Cali y en nombre de las familias y las comunidades que sufren los estragos de la violencia, expreso con profundo dolor nuestro repudio ante el deseo y la materialización de la maldad humana que pretende acabar con la dignidad y la vida de los más frágiles”.Dirigiéndose a los responsables de estos hechos violentos, el prelado hace un enérgico llamado: “Invito a quienes empuñan las armas a detener la violencia y promover una cultura de paz y cumplir plenamente el quinto mandamiento que nos ha dejado el Señor ‘no matarás’”. Añadió que este mandamiento debe entenderse como “una llamada al amor y a la misericordia y a vivir plenamente respetando la dignidad humana”.En el comunicado, monseñor Luis Fernando Rodríguez también se refiere a las víctimas y a sus familias, a quienes la Iglesia “abraza en la fe y la esperanza”. Asimismo, insta a las autoridades a “esclarecer los hechos y buscar estrategias viables para la defensa de la vida y la convivencia pacífica en nuestra ciudad”.

Mar 16 Sep 2025

Arzobispo de Popayán clama por sensatez y denuncia la destrucción que deja la ola de violencia en el Cauca

Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos se refirió a los ataques del fin de semana en El Carmelo, que dejaron un policía muerto, varias personas heridas y daños en el templo y casa cural; lamentó estas acciones que "destruyen la esperanza" y representan un "lenguaje equivocado" para el futuro del departamento.Tras un fin de semana de terror marcado por hostigamientos de las disidencias de las FARC en al menos seis municipios del Cauca, el arzobispo de Popayán, monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, alzó su voz para expresar el "dolor y la consternación" de una región que, según sus palabras, está "perdiendo vidas, bienes y esperanza".Los ataques, cuyo episodio más grave se registró en el corregimiento de El Carmelo (Cajibío), tuvieron como blanco principal la estación de policía del poblado, resultando en la muerte del patrullero David Fabián Rodríguez Navarro y al menos cuatro uniformados más heridos. La violencia también se extendió a la población civil y al patrimonio comunitario, incluyendo el templo, donde decenas de feligreses que asistían a la Eucaristía dominical tuvieron que interrumpir sus rezos para refugiarse de los disparos y las explosiones.Monseñor Sánchez Cubillos detalló los daños sufridos en el lugar sagrado: "No es la primera vez que nuestros templos terminan afectados...La casa cural queda destruida casi en su 80%... Y el templo también, que con tanto amor las comunidades ayudan a levantar". Subrayó que esta destrucción "manda un mensaje muy drástico" y enfatizó: "Si se trata de posicionar una idea de futuro, este lenguaje es el equivocado".El prelado hizo un enérgico llamado a los grupos armados ilegales a la ponderación, advirtiendo que estas acciones no conducen a la paz sino que radicalizan el conflicto."Se necesita sensatez en la guerra; clamamos a los grupos que tengan ponderación, que esas muestras al final no terminan abriendo puentes y caminos para acercarse a posibles diálogos a salida negociada, sino para radicalizar más la guerra", afirmó.En sus declaraciones, el Arzobispo de Popayán hizo especial énfasis en el costo humano de la violencia, no solo entre las Fuerzas Armadas y de Policía sino también para los jóvenes reclutados por los grupos al margen de la ley."La pérdida de un policía y de un joven en El Carmelo...La misma realidad de los jóvenes que están en la guerra también duelen, porque son vidas que al final no son promesas para una vocación de futuro que el Cauca debe tener".Frente a la crisis, monseñor Omar Sánchez Cubillos reiteró el compromiso de la Iglesia y la sociedad civil con la paz, a pesar de que las respuestas sigan siendo violentas; recordó que la celebración de la Semana por la Paz se ha extendido este año a un mes por la paz. "No quiere decir que pararemos en nuestro anhelo como sociedad civil de construir este Cauca de un modo distinto", aseguró.Finalmente, expresó que aunque la guerra "destruye por dentro", es crucial abrirse a la esperanza, aunque esta requiere "signos de todas las partes". Dejó clara su postura sobre los recientes hechos: "Esta insensatez y esta desmedida proporción de actuar con la fuerza de las armas no se lee bien, no nos deja un sabor de futuro para ninguno", agregó el prelado.

Jue 11 Sep 2025

Luto en el Episcopado Colombiano: falleció monseñor Libardo Ramírez Gómez

En esperanza cristiana, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) comunica el fallecimiento de monseñor José Libardo Ramírez Gómez, Obispo Emérito de la Diócesis de Garzón, quien partió a la Casa del Padre este 11 jueves de septiembre.La noticia de su Pascua a la vida eterna es recibida por los obispos colombianos en el contexto del Año Jubilar de la Esperanza, un momento que reaviva la fe en Cristo Resucitado y la confianza en Sus promesas. En su mensaje, la CEC recuerda las palabras del Papa Francisco en la Bula Spes non confundit: “¿Qué será de nosotros, entonces, después de la muerte? Más allá de este umbral está la vida eterna con Jesús, que consiste en la plena comunión con Dios”.Una vida dedicada al servicio de la IglesiaMonseñor Libardo Ramírez Gómez nació en la fe y se formó para servirla. Fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Garzón el 26 de mayo de 1956, tras completar sus estudios de filosofía y teología en el Seminario Mayor de esa ciudad. Obtuvo su Licenciatura en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Lateranense en la ciudad de Roma.Su ministerio episcopal inició el 20 de mayo de 1972, cuando fue nombrado obispo de la Diócesis de Armenia, rol que ejerció con dedicación hasta el 6 de diciembre de 1986, tras ser nombrado obispo de la Diócesis de Garzón, donde pastoreó hasta el 30 de abril de 2003, fecha en la que el Papa San Juan Pablo II aceptó su renuncia por alcanzar el límite de edad.Un legado de servicio nacional y académicoDentro de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Ramírez Gómez dejó una huella significativa. Perteneció a la Comisión Episcopal de Estado Laical, que lo tuvo como representante en el Sínodo de Obispos de 1987 en Roma, dedicado a “La vocación y la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo”.Su profundización en Derecho Canónico encontró un cauce fundamental en su labor como Presidente y Moderador del Tribunal Eclesiástico Único de Apelación para Colombia, institución a la que dedicó su pasión evangelizadora y su competencia académica. Incluso durante su emeritud, se mantuvo activo como articulista de opinión en diversos medios de prensa escrita.Un recuerdo fraterno y una despedida en la feLos obispos colombianos lo recuerdan con afecto y admiración, describiéndolo como un “hombre de Iglesia, gran amigo, excelente pastor, hombre de Dios”. La CEC extiende sus condolencias y eleva sus oraciones por el eterno descanso de su alma, encomendando también a la familia Ramírez Gómez y a las diócesis de Armenia y Garzón, que atestiguaron de su incansable labor pastoral.La Pascua de monseñor Libardo es un motivo de acción de gracias al Buen Pastor por el don de su vida y ministerio. Se le despide como un Peregrino de Esperanza, con la fe puesta en Cristo Resucitado, y se le encomienda a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de San José.

Mar 2 Sep 2025

Llevar el mensaje digital hasta la Eucaristía y comunicar la Esperanza: consignas del Encuentro de Comunicadores de la Iglesia 2025

Bajo el firme propósito de renovar su compromiso evangelizador y discernir los retos del contexto nacional y digital, más de 60 comunicadores, entre sacerdotes, diáconos y laicos de todo el país, se dieron cita en Bogotá del 26 al 28 de agosto para el Encuentro Nacional de Comunicadores de la Iglesia Católica 2025.El evento, organizado por el Departamento de Comunicaciones y Tecnologías de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y liderado por su director, padre Martín Sepúlveda Mora, se desarrolló bajo el lema "Comunicación para la Esperanza: Evangelizar en tiempos de desafíos y nuevas posibilidades".El encuentro contó con la participación activa de los miembros de la Comisión Episcopal de Comunicaciones: monseñor Juan Carlos Cárdenas, Obispo de Pasto y presidente de la Comisión; monseñor Germán Medina, Obispo de Engativá y Secretario General de la CEC; y monseñor Dimas Acuña, Obispo de El Banco y encargado de la Pastoral Digital en Colombia.Un encuentro clave para la articulación y la estrategiaLa agenda formativa del encuentro combinó reflexión pastoral con formación técnica práctica. El primer bloque, a cargo de Marielys Flores Aponte, docente de la Universidad de La Sabana, abordó la "Planificación estratégica y sostenibilidad" bajo el título “De la idea a la acción: cómo organizar la comunicación que conecta”.Posteriormente, monseñor Juan Carlos Cárdenas enfatizó en la necesidad de la "Integración y articulación de los servicios de comunicación" a nivel diocesano. Sobre este punto, Carlos Toro, delegado de comunicaciones de la Diócesis de Pasto, comentó: “Hemos trabajado en esa integración con los departamentos de comunicaciones de nuestras instituciones diocesanas, justamente para poder visibilizar cómo cada una de nuestras instituciones, desde su quehacer, desde su realidad, está contribuyendo a la evangelización”.Un conversatorio con mirada a la realidad nacional y digitalUno de los momentos centrales fue el conversatorio “La comunicación al servicio de la misión evangelizadora en Colombia”, moderado por monseñor Cárdenas. El panel contó con la presencia de monseñor Dimas Acuña; el padre Ramón Zambrano, director de Cristovisión; Camila Plata, misionera digital; y Juan Roberto Vargas, director de Noticias Caracol.El espacio permitió un diálogo franco sobre los desafíos del contexto nacional. Juan Roberto Vargas señaló que el reto actual es conectar con un público que busca “utilidad, cercanía y empatía...La gente busca respuestas, que la escuchen”. Subrayó la necesidad de dar contexto, pues “la gente quiere que le expliquen las cosas”, e invitó, por ejemplo, a entrevistar a especialistas en diversos temas para lograrlo.Por su parte, el padre Ramón Zambrano recordó el llamado del Papa Francisco y estableció una coordenada fundamental: “No tenemos un producto qué vender sino una vida qué comunicar”. Definió el estilo necesario para una “comunicación samaritana”, basada en coordenadas no negociables: “acompañar, dar sentido y construir puentes y no muros”, lo que exige proximidad, verdad y tener en cuenta las “tres i” propuestas por el Pontífice: “Inquietud, incomplitud e imaginación”.Katia Carbal, delegada de comunicaciones de la Arquidiócesis de Cartagena, reflejó este sentimiento desde su experiencia: “Cómo nosotros logramos enviar mensajes de esperanza en medio de esta realidad tan dura que nos atraviesa...Hay que buscar formas para encoentrar esa realidad difícil puntos de luz”.Inmersión en la Pastoral Digital y herramientas prácticasLa Pastoral Digital tuvo un capítulo especial en el encuentro con una ponencia virtual de Monseñor Lucio Ruíz, Secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, y el apoyo presencial del padre Álvaro Serrano, colaborador del mismo Dicasterio, quienes hablaron sobre Inteligencia Artificial y misión digital.La teoría se llevó a la práctica con talleres y la exploración de herramientas de Inteligencia Artificial. El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) contribuyó con el bloque “Estrategias y campañas de comunicación digital”, a cargo de la instructora Valentina Tovar Castillo.Para conocer el lenguaje y algunas estrategias para la creación de contenidos digitales para la evangelización, se contó con el apoyo de Camila Plata y el padre Melson Correa, misioneros digitales, provenientes de la Arquidiócesis de Bucaramanga y la Diócesis de Montería, respectivamente.Luis Carlos Forero, de la Diócesis de Granada, destacó el objetivo último de este esfuerzo: “Aprender cómo mezclar estas herramientas con la evangelización...Que esa invitación del mundo digital nos lleve a la Eucaristía, que es el fin último”.Los comunicadores de territorios con desafíos particulares también encontraron eco. Esteban Ocampo, del Vicariato Apostólico de Mitú, desde donde se viene adelantando un importante trabajo comunicativo, expuso su realidad: “Tenemos muchos desafíos, como lo es la extensión del territorio...Somos multicultural, multiétnico...Por esto, el desafío no es quedarnos solo con un contenido netamente eclesiástico, sino acercarnos a la comunidad”.Peregrinación y Jubileo de los ComunicadoresEl encuentro también tuvo un profundo componente espiritual. Los participantes peregrinaron juntos hasta el Santuario Nuestra Señora de la Peña, donde celebraron una Eucaristía Jubilar presidida por monseñor Cárdenas, un Jubileo Nacional de los Comunicadores, durante el que también aprovecharon para visitar otros templos históricos del centro de Bogotá.Hacia una comunicación esperanzadora y profesionalizadaEl balance del evento fue positivo. Santiago Roldán, de la Arquidiócesis de Medellín, vislumbra el camino a seguir: “Hay un montón de personas que están allí, en este nuevo espacio que es el mundo digital…Hay que saber cómo llevar hasta allí también el Evangelio”.Al cierre, el padre Martín Sepúlveda resaltó los esfuerzos que están haciendo las jurisdicciones por una comunicación cada vez más creativa, samaritana y arraigada en el Evangelio, lista para ser semilla de esperanza en cada rincón de Colombia.“Valoramos el esfuerzo que están haciendo muchos señores obispos por consolidar sus oficinas de comunicación, incluso trayendo laicos formados y preparados en comunicación social que están dando un gran aporte a toda la evangelización”.

Lun 1 Sep 2025

Con un llamado a ser "misionero de la armonía", monseñor Germán Barbosa Mora asume como obispo auxiliar de Bogotá

Con un llamado a ser un "misionero de la armonía en un mundo fragmentado", monseñor Germán Humberto Barbosa Mora fue ordenado obispo auxiliar de Bogotá en una solemne ceremonia en la Catedral Primada. La Eucaristía, que congregó a cientos de fieles, fue presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia.A monseñor Germán Barbosa lo acompañaron doce de sus hermanos en el episcopado, entre ellos, dos representantes de la actual Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC): monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente y monseñor Germán Medina Acosta, secretario general.Un llamado al servicioEn su homilía, el cardenal Rueda Aparicio delineó el perfil del ministerio que inicia monseñor Barbosa Mora: uno centrado en el servicio y no en el honor. “El episcopado no es un honor sino un servicio. No se trata de un camino de poder, sino de un camino de entrega”, afirmó. El purpurado también instó al nuevo obispo a recorrer la gran ciudad y sus periferias para “anunciar la Buena Nueva, sanar corazones heridos y ser testigo de la compasión de Dios”.El Arzobispo de Bogotá exhortó al nuevo Obispo Auxiliar a vivir en comunión, a escuchar los clamores del pueblo y a caminar junto a ellos. “La sinodalidad es el camino que el Espíritu nos pide. Acompaña a tu pueblo con corazón de pastor”, concluyó, confiando su ministerio a la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá.Refuerzo para el equipo pastoralCon esta ordenación, monseñor Barbosa inicia su ministerio y se integra oficialmente al equipo episcopal de la Arquidiócesis de Bogotá, donde apoyará la labor del cardenal Rueda Aparicio y de los otros obispos auxiliares, monseñor Edwin Raúl Vanegas Cuervo y monseñor Alejandro Díaz García, en la guía pastoral de la Iglesia en la capital colombiana.El cardenal Rueda concluyó la ceremonia con un mensaje de esperanza: “Hoy, como Iglesia, damos gracias al Señor por el don de un nuevo pastor que, con su vida y ministerio, será sembrador de esperanza en medio de esta ciudad”.La trayectoria del nuevo obispoMonseñor Germán Humberto Barbosa Mora, de 50 años, es bogotano de nacimiento. Fue ordenado sacerdote en el año 2000 y ha desarrollado una vasta trayectoria en la Iglesia, incluyendo servicio en parroquias de Engativá y el rol de vicario episcopal. Su preparación académica incluye un doctorado en Teología Moral obtenido en Roma.Su nombramiento como obispo auxiliar fue oficializado por el Papa León XIV el pasado 20 de junio, asignándole además la sede titular de Uzalensis.Vea a continuación la homilía del cardenal Rueda Aparicio durante esta ceremonia: