Pasar al contenido principal

La iglesia en Colombia

Jue 30 Oct 2025

Las diócesis de Ocaña y Tibú llevan un mensaje de esperanza al Catatumbo con la Virgen de Torcoroma

Entre el 15 y el 19 de octubre, las diócesis de Tibú y Ocaña unieron esfuerzos para realizar la peregrinación de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma por el Catatumbo. Esta iniciativa, que da continuidad a una tradición de más de 40 años de la Diócesis de Ocaña, tuvo como propósito acompañar espiritual y pastoralmente a las comunidades de esta región marcada por la violencia, llevando un mensaje de fe, consuelo y esperanza.La peregrinación atravesó el corazón del Catatumbo, visitando comunidades profundamente devotas a la Virgen María. Pasó por los municipios de Convención, Teorama y El Tarra; y por los corregimientos de Filo El Gringo, Orú, Versalles y Pacelli, hasta llegar al municipio de Tibú. En cada lugar, la presencia de la imagen fue acogida con fervor, convirtiéndose en signo de la cercanía maternal de María con su pueblo.“Desde el corazón episcopal de monseñor Orlando y monseñor Israel, nace el deseo de que la Virgen venga a peregrinar por estas tierras del Catatumbo”, expresó Luis David Ramírez, secretario de la Oficina de Pastoral de la Diócesis de Ocaña.Este año, la peregrinación tuvo como objetivo renovar la esperanza, fortalecer los lazos de paz y reavivar la fe de una población que ha vivido meses de intensos enfrentamientos entre grupos armados. “Se ha bañado de sangre el territorio por todo lo que ha correspondido a estos diez meses de guerra, pero pudimos ver esa bandera de la paz que se ondeaba y que no era solamente una ayuda, sino que fue poder ver la fe y la esperanza protegidas por la Virgen Santa”, afirmó el padre Miguel Durán Sánchez, vicario general de la Diócesis de Ocaña.La devoción a la Virgen de Torcoroma, conocida también como “la Morenita”, tiene su origen hace 314 años, cuando en la montaña Torcoroma —al sur de Ocaña— unos jóvenes campesinos encontraron en la astilla de un árbol la imagen de la Virgen María. Desde entonces, millones de fieles han acudido a su intercesión, y por cuatro décadas su imagen ha recorrido los territorios de la región como signo de fe y unidad.“El paso de la Virgen fue totalmente trascendental. Las comunidades, por un instante, salieron de su casa, pudieron compartir de nuevo la fe y vivir la experiencia del Señor alrededor de este milagro de la aparición de la Santísima Virgen María”, destacó el padre Durán.Durante la peregrinación también se reconoció la realidad social del Catatumbo, una región que continúa enfrentando situaciones de violencia, riesgos humanitarios y limitaciones económicas. El padre Miguel Durán, vicario general de la Diócesis de Ocaña, señaló que, a pesar de estas dificultades, las comunidades mantienen una profunda fe y un fuerte deseo de paz. Destacó que la Iglesia permanece cercana a las familias del territorio, acompañándolas espiritual y humanamente y animando los esfuerzos comunitarios por la reconciliación y la convivencia.Vea a continuación el informe audiovisual:

Vie 24 Oct 2025

25 años de ‘Familias Misioneras’: sembrando fe y esperanza en los hogares de la Diócesis de Sonsón-Rionegro

Con el eco del llamado universal a ser “Misioneros de esperanza entre los pueblos”, hecho durante el pasado 19 de octubre, Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), la Diócesis de Sonsón-Rionegro conmemora por estos días los 25 años de la iniciativa pastoral 'Familias Misioneras'. Este programa, que nació en la Parroquia El Señor de las Misericordias, en el municipio de El Santuario (Antioquia), es hoy un signo vivo de una Iglesia en salida que responde a ese llamado desde lo más profundo de su territorio.Una celebración en sintonía con la Iglesia UniversalEn el contexto del Mes Misionero, la celebración de aniversario no pudo ser más significativa: unió la historia local de fe con el corazón mismo de la misión universal de la Iglesia. “Estuvimos de fiesta porque perseveraron muchas familias a lo largo de 25 años y han expandido el Evangelio”, explicó el padre Renzo Martínez, Delegado Episcopal para la Animación Misionera.La Eucaristía fue presidida por monseñor Fidel León Cadavid Marín, obispo diocesano. Durante la homilía, resaltó que las 'Familias Misioneras' son “semilla de comunión, testimonio de amor y signo visible de una Iglesia en salida que evangeliza desde el hogar”.Más que un grupo, una obra de animación misionera'Familias Misioneras' no es una asociación o movimiento más, es una obra de propagación de la fe que presta un servicio de animación misionera a toda la Iglesia. Su objetivo es formar familias que sean misioneras en su interior, en su comunidad local y hacia todas las personas.“Este programa consiste en ver a la familia como una célula vital para la evangelización de otras familias”, explica el padre Martínez. “Para los cristianos y bautizados, ser cristiano exige ser misionero. Está en el ADN propio, es decir, compartir la experiencia del encuentro con Cristo”. Y agrega: “Si queremos un ciudadano de bien, hay que mirar cómo se educa al niño. Estaremos edificando al hombre del mañana”.Un método que transforma: del hogar al mundoEl programa ofrece un camino concreto de formación y acción. Martha Oliva Salazar, una de las fundadoras, describe la metodología: “Se evangeliza primero dentro del hogar. Tenemos un día semanal donde compartimos una comida especial, colocamos la Palabra de Dios, el Rosario, una luz y conversamos con los hijos sobre el amor de Dios”.Luego, la misión se expande a todo el territorio diocesano. “Nos pide que salgamos a la comunidad, que es nuestro vecino. Vamos, le hablamos de Dios, le leemos la Palabra, rezamos un rosario y compartimos un alimento”, añade Martha. Este sencillo pero profundo gesto ha sido semilla de numerosas conversiones y reconciliaciones.Testimonios de transformaciónEl poder transformador de 'Familias Misioneras' se ve en historias como la de Ángela Janeth Orozco. “Inicié Familias Misioneras a los seis años de haber construido mi relación. Mi esposo era un hombre de mucho mundo...Licor, peleas”, recuerda. A través del acompañamiento constante de integrantes de esta obra misionera, y “con mucha oración y paciencia”, Ángela logró que su esposo se acercara a la fe y transformara su relación. “Ahora sí, Eucaristía como debe ser, confesión, comunión y a formar a mis niños”, enfatiza.Marta Jaramillo, otra pilar del programa junto a su esposo, destaca el trabajo de consejería y acompañamiento que realizan: “Encontramos conflictos familiares, dificultad para la convivencia...Hemos hecho varios procesos para que parejas que llevan muchos años en unión libre regularicen su situación sacramental”.Frutos que se multiplican en el territorioDe las diez familias fundadoras, el programa ha dado frutos abundantes. Hoy existen grupos de oración, escuelas de evangelización, el Rosario de casa en casa y un Centro de Escucha en unión con la Pastoral Familiar. “Son ramitas que se han desprendido de Familias Misioneras”, comenta Marta Jaramillo.La celebración de estos 25 años, que incluyó una Asamblea Familiar y una Eucaristía de acción de gracias, contó con la presencia de la Secretaria Nacional de la Obra de la Propagación de la Fe, la hermana Patricia Llano, y del presidente nacional de Familias Misioneras, José Benjumea, quienes destacaron la trayectoria de este movimiento que ha formado generaciones de familias evangelizadoras al servicio de la Iglesia. Un acontecimiento que permite seguir estrechando el vínculo entre la misión local y el servicio misionero universal.'Familias Misioneras' se ha convertido un faro de esperanza que, desde el corazón de la Diócesis de Sonsón-Rionegro, demuestra que la familia, evangelizada, se convierte en la mejor evangelizadora, respondiendo con creces al llamado del DOMUND y construyendo, día a día, el Año Jubilar de la Esperanza.“Amar a la familia. Primero amemos a nuestra familia…Segundo, la riqueza que tenemos como familia, el tejido humano cristiano, compartámoslo con los demás. Qué bonito es que la familia esté en salida”, son las invitaciones que hace el padre Renzo Martínez a las demás familias del país.Vea a continuación el informe audiovisual:

Mar 7 Oct 2025

Maristas lideraron construcción de pozo de agua potable en el asentamiento más grande de Latinoamérica ubicado en La Guajira

En el corazón de "La Pista", el asentamiento informal más grande de América Latina ubicado en Maicado (La Guajira), donde más de 10.000 personas, en su mayoría migrantes venezolanos, retornados colombianos e indígenas Wayuu, enfrentan profundas necesidades económicas y sociales, la comunidad de Hermanos Maristas inauguró el pasado mes de septiembre un pozo de agua potable que ayudará a saciar la sed de cerca de 1.000 personas, muchas de ellas, menores de edad.Esta iniciativa se enmarca dentro del proyecto "Corazón Sin Fronteras", una obra social de la Provincia Marista Norandina que, desde 2019, busca garantizar los derechos a la alimentación, salud y educación de la infancia más vulnerable. La obra es un faro de solidaridad en una región donde la escasez de agua, agravada por las altas temperaturas y la falta de infraestructura, obliga a las familias a destinar sus escasos recursos para comprar este recurso vital.Una obra de ingeniería y de solidaridadEl pozo es una obra de ingeniería de alta tecnología, pero también, de profundo significado humano. Con 140 metros de profundidad, tiene una capacidad de extracción de hasta 40 metros cúbicos de agua diarios (equivalente a 40.000 litros). Su sistema de tratamiento, que incluye una planta de ósmosis inversa, garantiza que el agua sea 100% potable, segura para el consumo de los niños y niñas.Fabricio Gómez, líder de la obra social ‘Corazón Sin Fronteras’ en Maicao, destacó el impacto inmediato del proyecto:“Con la puesta en marcha del pozo y de la planta de ósmosis inversa para tener agua potable beneficiamos a 220 niños que hacen parte del proyecto Corazón Sin Fronteras. También esta ayuda se extiende hasta 830 personas que nos visitan y hacen parte de las actividades comunitarias. Damos gracias a todos y cada una de las personas que hicieron parte hicieron realidad para hacer este proyecto”.Un sueño que da vidaLa construcción, que tomó cerca de nueve meses de trabajo continuo, fue el parto de un sueño mucho más antiguo. El hermano José María Ondarreta, Consejero Provincial de los Hermanos Maristas, compartió la emotiva analogía:“Se está haciendo realidad un sueño, un sueño que comenzó hace seis años. Y la construcción del pozo ha durado 9 meses.. Como un parto de un bebé. Sí. Qué curioso”.El religioso añadió una poderosa reflexión sobre el simbolismo del agua: “Y ojalá que nos convirtamos como este sueño en agua que calma la sed, que nos ayuda a refrescarnos, que de vez en cuando también nos ayuda a limpiarnos, a asearnos, a regar las plantas para que crezcan y den fruto y podamos disfrutarlas”.La contribución de la cooperación internacionalEste proyecto fue posible gracias al respaldo de la Fundación Marista para la Solidaridad Internacional (FMSI) y al apoyo económico de la Conferencia Episcopal Italiana, demostrando cómo la colaboración internacional y la comunión eclesial puede materializar la caridad.Andrea Rossi, director de FMSI, enfatizó en el derecho que se está garantizando: “Este pozo de agua va a responder a al derecho al agua, que es un derecho fundamental para, para, para todos, pero sobre todo para niños y niñas que viven aquí en el asentamiento”.Rossi también evocó el legado del fundador: “Siguiendo el sueño de [Champagnat], concretizando el sueño... Estuviera aquí, estaba, probablemente, picando con nosotroscel terreno con su pica y e intentando de encontrar el agua para dar a todos los niños de las niñas de este asentamiento”.Un agradecimiento que brota de la comunidadLa gratitud de la comunidad beneficiada es palpable. Yuleima Borja, madre beneficiaria y lideresa social, expresó con emoción: “Al primero que tenemos que darle gracias es a Dios, porque es el primer motor que hizo que todo esto fuera posible...”En representación de los habitantes de "La Pista", Yuleima concluyó: “El asentamiento ‘La Pista’ en mi representación está muy pero muy agradecido con la labor que acá se ha hecho siempre. Hemos sido hermanos... Nosotros hemos tenido precariedades en el asentamiento y siempre hemos contado con ‘Corazón Sin Fronteras’ y los Hermanos Maristas. De verdad, desde lo más profundo de mi corazón y en representación de las 9101 personas que viven en el asentamiento: Gracias, gracias por esta obra”.Más que una solución de infraestructura, este pozo es un símbolo de la misión evangelizadora y social de la Iglesia Católica, un testimonio concreto de la fe que se hace acción para transformar realidades complejas y recordar que, para Dios, nadie es invisible.Vea el informe audiovisual a continuación:

Vie 26 Sep 2025

Cerrando la brecha de salud: 37 años de la fundación arquidiocesana que provee medicamentos y servicios gratuitos en Ibagué

En este mes de septiembre, la Fundación de Caridad para la Salud - Institución José Joquín Flórez Hernández, una entidad sin ánimo de lucro de la Arquidiócesis de Ibagué, cumple 37 años de trabajo ininterrumpido atendiendo física, mental y espiritualmente a las personas más necesitadas de la región. Durante este tiempo, a través de la pastoral de la salud, ha logrado apoyar a más de 15.000 personas.Una misión por la salud integralLa fundación facilita el acceso a servicios de salud a quienes no cuentan con recursos suficientes o no pueden recibirlos a través de su EPS, realizando jornadas de atención arquidiocesanas y parroquiales. Una de sus obras más reconocidas es el dispensario solidario o farmacia humanitaria, desde donde brindan medicamentos para diferentes patologías a pacientes de los regímenes subsidiado y contributivo. Además, prestan servicios de psicología, ayuda alimentaria y, por supuesto, acompañamiento espiritual, complementos vitales para su misión.“Tenemos unos criterios de atención, como la fórmula médica, documento de identidad y una entrevista psicosocial realizada por un psicólogo”, expresa Derly Patricia, coordinadora psicosocial de la fundación.Una historia con sello de servicio eclesialLa institución inició su misión en 1988. Fue fundada por monseñor José Flórez Hernández (Q.E.P.D), arzobispo de Ibagué entre 1974 y 1993, gracias a su especial aprecio por la caridad en el campo de la salud. Desde entonces, hace parte de las iniciativas de la Pastoral Social de Ibagué.Al despedirse del Clero, monseñor Flórez Hernández afirmó:“Si algo grande y maravilloso he dejado yo en este tiempo de 25 años al Servicio de Ibagué, es la Caridad para con los más pobres y necesitados”.La demanda que crece: un reto para la solidaridadEn los últimos meses, la entrega de medicamentos vive su momento de mayor demanda. Durante este año 2025, pasaron de brindar 250 a más de 500 atenciones mensuales, lo que pone a prueba la capacidad de la institución para convocar la solidaridad comunitaria. La fundación actúa como intermediaria entre quienes tienen medicamentos en buen estado que no utilizan y aquellos que los necesitan.El impacto de esta labor se refleja en testimonios como el de Vicky Moreno, una de las beneficiarias:“Muy agradecida con la fundación, ya que nos pudieron suministrar muchos medicamentos de los cuales mi mamá llevaba desde el mes de junio sin poderlos adquirir por parte de su EPS. Siempre le decían que no había medicamentos, que tenía que esperar. Ella es hipertensa, diabética, tiene otras patologías y pues gracias a Dios acá en la fundación nos pudieron suministrar estos medicamentos”.Asímismo, la Fundación de Caridad para la Salud apoya con recursos económicos al Hogar Sagrado Corazón de Jesús que acoge a madres gestantes en riesgo de abortar o madres con hijos en programa canguro provenientes de poblaciones aledañas que no cuentan con apoyo familiar en la ciudad.¿Cómo apoyar esta obra de caridad?Esta obra eclesial se apoya en uno de los principios cristianos más sencillos, pero profundos: la caridad. Por esto, existen diversas formas de colaborar. Se pueden donar insumos o, unirse al plan padrino con un aporte mensual de $30.000 pesos, recursos destinados a las asistencias alimentarias, facilitando un acompañamiento integral.Vea el informe audiovisual a continuación:

Mié 24 Sep 2025

De ‘Patio del Olvido’ a ‘Patio de la Memoria’: en el Cementerio de Palmira se han entrelazado fe, justicia y solidaridad para ayudar a sanar heridas del conflicto

En el patio 2 del cementerio Central de Palmira, un lugar que durante años fue conocido como "el patio del olvido", donde yacen cientos de personas no identificadas, hoy emerge una poderosa historia de reconciliación y búsqueda, que ha acompañado la Iglesia Católica. Este espacio se ha transformado en el primer escenario de justicia restaurativa ordenado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para la búsqueda, identificación y entrega digna de personas dadas por desaparecidas en el conflicto armado.La iniciativa, gestada por excombatientes de las FARC, exmiembros de la Fuerza Pública y familiares de desaparecidos, con el apoyo de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UBPD), se convierte un sitio asociado a la muerte y el abandono en un símbolo de vida, memoria y esperanza. Un mural ubicado en la entrada del camposanto con la frase "Nos juntamos para encontrarlos" da la bienvenida a este proceso que busca sanar heridas profundas.La construcción de osarios: un acto concreto de dignificaciónEn el corazón de este esfuerzo se encuentra la construcción de 600 nuevos osarios, una tarea técnica y profundamente humana en la que hombres y mujeres, incluyendo a los mismos excombatientes y comparecientes, trabajaron bajo el sol y la lluvia para dar forma a estas estructuras destinadas a albergar, de manera digna y organizada, los restos de las personas que sean identificadas.Luz Janeth Forero, directora de la UBPD, resaltó el valor moral, institucional y social de la experiencia de Palmira, demostrando que la búsqueda "no es únicamente una tarea técnica o legal, sino un acto de dignidad y compromiso ético". Destacó además la colaboración entre entidades del Sistema Integral de Paz, el Estado, la cooperación internacional y actores sociales.La decisión de la JEP y el rol de la DiócesisLa reciente sentencia de la JEP contra el último secretariado de las FARC-EP priorizó el cementerio de Palmira para un proyecto de sanción restaurativa, validando y fortaleciendo así este esfuerzo. Esta decisión histórica reconoce el valor simbólico y reparador de un trabajo que, desde hace tiempo, venía siendo acompañado por la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira.El padre Arturo Arrieta Aguas, director de esta pastoral, destacó la importancia del fallo: “La reciente sentencia de la JEP (…) reconoce el valor simbólico y reparador de un espacio que, durante años, ha sido acompañado por la Pastoral Social de Palmira, junto a familias buscadoras, comparecientes, instituciones y organizaciones sociales. Para la comunidad y la diócesis, esta noticia es motivo de esperanza”. El padre Arrieta añadió que el objetivo es resignificar el espacio: “Tener esas expresiones simbólicas… Buscar resignificar este espacio a través de ese mural, darle vida. Pero sobre todo el decir que como iglesia, como sociedad, no podemos olvidar”.Por su parte, monseñor Rodrigo Gallego Trujillo, Obispo de Palmira, explicó el vínculo de la Diócesis desde su vocación evangelizadora y de reconciliación. “La diócesis se ha vinculado de una manera efectiva, a partir de la vocación de la Iglesia de evangelizar, de ser presencia profética de Jesucristo (…) Que se encuentren personajes antagónicos y que se llegue a una realidad de conciliación, eso sólo es posible con la mirada de Dios”, afirmó. El prelado subrayó el mensaje de esperanza: “La diócesis quiere seguir acompañando (…) queremos ser una voz profética que anuncie la esperanza. No podemos ser profetas de desesperanza”.Lo que ocurre en el cementerio de Palmira es un ejemplo tangible de cómo, incluso en los lugares que simbolizan el final, puede comenzar un nuevo capítulo para las víctimas del conflicto colombiano; uno donde la verdad, la reparación y el perdón se construyen, ladrillo a ladrillo, desde el encuentro improbable entre quienes antes fueron adversarios, unidos ahora por una misma causa: encontrar a los desaparecidos y honrar su memoria para que nadie sea olvidado.Vea a continuación el video oficial elaborado por la Diócesis de Palmira:Vea el reel informativo a continuación:

Mié 24 Sep 2025

“Huellitas de la Niña María”: el nuevo centro de la Diócesis de Cúcuta que atenderá a niños y niñas migrantes

La Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen, institución de origen centenario administrada desde 2017 por la Diócesis de Cúcuta, amplió su misión caritativa con la inauguración del centro “Huellitas de la Niña María”. La iniciativa está dirigida específicamente a atender a niños, niñas y adolescentes migrantes, reforzando el compromiso de la Iglesia con las comunidades en situación de vulnerabilidad.Mientras que el Centro de Caridad Infantil "La Niña María", ubicado en el centro de la capital de Norte de Santander, brinda servicio a niños y niñas de 4 a 10 años, el nuevo espacio "Huellitas de la Niña María" se ha establecido estratégicamente en el barrio La Fortaleza para responder ha llamado del papa Francisco de construir una Iglesia en salida hacia las periferias geográficas y existenciales, y al fenómeno migratorio que tiene en Cúcuta uno de sus principales puntos de entrada en Colombia.Atención integral con un equipo interdisciplinarioEl enfoque de "Huellitas de la Niña María" es la atención integral a menores de edad migrantes, que será realizada mediante un equipo interdisciplinario conformado por psicólogas, catequistas y las hermanas de La Nueva Vida. Al respecto, monseñor José Libardo Garcés, Obispo de Cúcuta, explicó la motivación del proyecto: “Hemos traído hasta aquí 'Las huellitas de la niña María' para atender en este sector a estos niños, a estas madres de familia, a estas familias y llevarles primero el Evangelio”.Formación para padres: un pilar complementarioLa fundación complementa la atención directa a la niñez con un programa de desarrollo para las familias. El proyecto de medios de vida "Las Delicias de la Niña María" está dirigido a padres y madres de los niños atendidos, con el objetivo de formarlos en panadería, repostería, comidas rápidas y atención al cliente, buscando mejorar sus oportunidades de emprendimiento o empleabilidad.Cifras que respaldan la urgencia de la laborEsta expansión de la obra social se enmarca en un contexto de alta necesidad. De acuerdo con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), con corte al 31 de diciembre de 2024, se estima que en Colombia hay 796.286 niñas, niños y adolescentes migrantes, lo que representa el 28% del total de la población migrante venezolana en el país. El 16% de este grupo se encuentra en el rango de 0 a 4 años, y el 84% restante entre los 5 y 17 años.Un legado centenario que se renuevaLa historia de la fundación se remonta a 1907, cuando Teresa y Christian Andresen, junto con la Hermana Natividad de la comunidad Dominica de la Presentación, construyeron el primer asilo para niños en situación de abandono. Un siglo después, la Diócesis de Cúcuta mantiene vivo aquel legado, adaptando su labor a las necesidades actuales y reafirmando así su compromiso con la construcción de un futuro mejor para la juventud más vulnerable de la región.Vea a continuación el informe audiovisual:Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Conf. Episcopal de Colombia (@episcopadocol)

Vie 19 Sep 2025

Arquidiócesis de Cali celebra en Yumbo 400 años de devoción al Señor del Buen Consuelo

Entre el 18 y el 28 de septiembre, la Arquidiócesis de Cali estará celebrando las Rogativas Jubilares y Fiestas Patronales 2025 en el Santuario Nuestro Señor del Buen Consuelo ubicado en el municipio de Yumbo. Será un tiempo especial de gracia, oración y encuentro con el Señor, bajo la mirada amorosa de esta imagen milagrosa que acompaña al pueblo desde hace más de 400 años.Una fiesta históricaLas Fiestas Patronales son una tradición religiosa y cultural del municipio de Yumbo que data desde los inicios del siglo XVII, época en la que llegó al pueblo la imagen milagrosa del Cristo del Buen Consuelo desde Quito, Ecuador.Este año 2025, por primera vez en la historia, se realizarán Rogativas Jubilares al Señor del Buen Consuelo, un hecho sin precedentes que llenará de fervor, devoción y fe cada rincón y cada corazón del pueblo yumbeño, así como de todos los peregrinos que año tras año acuden al santuario en busca de consuelo, esperanza y bendición. Todo esto en honor a este Cristo milagroso, profundamente amado por fieles y peregrinos del Valle del Cauca y de toda Colombia.Una imagen única en el mundoLa venerada imagen del Señor del Buen Consuelo es una hermosa talla en madera de cedro negro, elaborada por la reconocida Casa Legarda, taller de la prestigiosa escuela quiteña, una de las más importantes del arte religioso en América Latina durante aquella época. Este Cristo vivo, con su rostro sereno y su mirada abierta y llena de compasión, ha sido consuelo para generaciones enteras que han depositado su confianza y oraciones en Él.Esta sagrada imagen ha acompañado la historia espiritual del municipio vallecaucano por más de cuatro siglos y ha sido testigo de incontables gracias, favores y milagros concedidos. Esta devoción se manifiesta con especial intensidad durante sus fiestas patronales.Las celebraciones iniciaron con la tradicional Novena y las Rogativas Jubilares. Cada día, a las 6:00 p.m., el Templo abrirá sus puertas para acoger las oraciones elevadas por distintas entidades gubernamentales, empresas privadas, comunidades, familias, instituciones y sectores de la ciudad. Será un espacio para que fieles y peregrinos presenten sus intenciones, agradezcan por los dones recibidos y pidan la protección amorosa del Señor del Buen Consuelo.La celebración jubilarEl sábado 27 de septiembre se vivirá una jornada llena de tradición: el Día del Peregrino, donde se espera la visita de fieles y peregrinos de diferentes parroquias, movimientos y grupos pastorales del Valle del Cauca. A las 6:00 p.m. se celebrará la Solemne Eucaristía de Vísperas, como preparación a la gran fiesta patronal.El domingo 28 de septiembre, a partir de las 4:00 p.m., será la gran Fiesta Patronal, con la Solemne Procesión de la imagen milagrosa del Señor del Buen Consuelo por las principales calles de Yumbo. Será un momento de gracia en el que sacaran la imagen del santuario para bendecir a su pueblo. Posteriormente, se celebrará la Eucaristía presidida por el obispo de Buga, monseñor Alexander Matiz Atencio.El Santuario Nuestro Señor del Buen Consuelo ha sido designado oficialmente como Templo Jubilar en el marco de este Año Santo 2025, convirtiéndose en lugar de peregrinación espiritual para todos los fieles que deseen vivir esta experiencia profunda de conversión, oración y encuentro con Dios.Las Rogativas Jubilares, como expresión de fe popular, son momentos en los que el pueblo creyente se une para orar con fuerza y esperanza, presentando nuestras intenciones, agradecimientos y súplicas al Señor del Buen Consuelo.Vea a continuación el informe audiovisual:

Jue 18 Sep 2025

Iglesia movilizó a cerca de 70 seminaristas y sacerdotes para ser "Mensajeros de Paz" en la Diócesis de Barrancabermeja

Entre el 6 y el 13 de septiembre, en el marco de la Semana por la Paz 2025, la Diócesis de Barrancabermeja vivió una intensa jornada de evangelización con la misión “Mensajeros de Paz”. Guiados por el versículo “Mira que estoy a la puerta y llamo” (Ap 3,20), seis sacerdotes y 61 seminaristas del Seminario Nacional Cristo Sacerdote de La Ceja (Antioquia) visitaron quince parroquias, llevando un mensaje de fe y cercanía a las familias y comunidades.La misión, impulsada por monseñor Ovidio Giraldo Velázquez, Obispo de la Diócesis, buscó ser el reflejo de la “Iglesia en salida”, que proponía el Papa Francisco, especialmente, para llegar a las periferias existenciales. El objetivo central de esta misión fue la creación de “casas de reunión”, espacios destinados a fortalecer la fe, compartir la Palabra y tejer lazos fraternos que perduren en el tiempo.Esta iniciativa pastoral adquiere una importancia crucial en el contexto actual de Barrancabermeja. Esta región del Magdalena Medio continúa enfrentando complejos desafíos de violencia, presencia de grupos armados ilegales y afectaciones a la población civil. En este escenario, iniciativas que promueven la paz, la reconciliación y la reconstrucción del tejido social desde la base, como la llevada a cabo por la Diócesis, no son solo actos de fe, sino también una respuesta concreta a la necesidad de espacios de protección, dignidad y esperanza para las comunidades.Un trabajo de visita y encuentro“Hemos tenido una experiencia muy bonita, de visiteo, el encuentro con las personas, con las familias, encuentros comunitarios... celebraciones piadosas y la Santa Eucaristía”, compartió monseñor Giraldo, reflejando el espíritu de cercanía que caracterizó la iniciativa.Esta misión se enmarca dentro del Plan de Misión y Pastoral Integral de la Diócesis, que promueve la formación de pequeñas comunidades eclesiales como núcleos vivos de fe, esperanza y caridad; un caminar pastoral que se articula con el lema de esta 38ª Semana por la Paz: “Arropamos la vida con dignidad y esperanza”, reflejando la necesidad de ser Iglesia samaritana en medio de un pueblo que anhela reconciliación, justicia y paz.El diácono Brayan Mayorga explicó otro una de las grandes metas: “El Sistema Integral de Evangelización tiene como propuesta fortalecer la comunidad para lograr algún día tener una comunidad más fraterna”.La post-misión: el trabajo continúaEl éxito de la misión se medirá por su continuidad. Carlos Patiño, seminarista de la diócesis, destacó el siguiente paso: “De aquí en adelante simplemente es coordinar muy bien la post misión, donde nuestros laicos, en estos grupos y casas de reunión, seguirán con esa labor de kerigma, conformando más en la fe a nuestros fieles”.La misión “Mensajeros de Paz” dejó una semilla de esperanza en las comunidades visitadas. Con la oración compartida y el testimonio de los misioneros, la diócesis renueva su propósito de ser fermento de paz y faro de luz en la región.Vea el informe audiovisual a continuación: