Pasar al contenido principal

La iglesia en Colombia

Mié 10 Sep 2025

Renovación evangelizadora y turismo religioso: claves del legado de los 500 años de fe y cultura en la Diócesis de Santa Marta

Con una Eucaristía presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, el viernes 5 de septiembre culminó la visita de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) a la Diócesis de Santa Marta, un hecho histórico que marcó la Semana de la Evangelización 2025 y enriqueció las celebraciones por los 500 años de fe, evangelización y cultura de la primera diócesis en tierra firme en América.La presencia de los catorce arzobispos, encabezados por monseñor Francisco Múnera Correa, presidente de la CEC y acompañados por monseñor Germán Medina Acosta, secretario general, transcendió una reunión administrativa para convertirse en un poderoso signo de comunión, cercanía y refuerzo pastoral para la Iglesia samaria. También estuvo presente en esta experiencia monseñor Joaquín Humberto Pinzón Güiza, vicario apostólico de Puerto Leguízamo-Solano.Una visita pastoral con sello misioneroLa integración de la reunión de la Comisión Permanente con la Semana de la Evangelización honró la historia y riqueza evangelizadora de la Iglesia samaria y sirvió como un impulso para proyectar el futuro.Monseñor José Mario Bacci Trespalacios, Obispo de Santa Marta, explicó el profundo significado de este evento: “La venida de la Comisión Permanente del Episcopado surgió como un deseo de la diócesis de hacer presente la Iglesia a través de un signo concreto en la ciudad por la celebración de sus 500 años…Era justo y necesario que también en modo expresivo y concreto, la Iglesia en Colombia se hiciera presente en Santa Marta, una de las cunas de la evangelización en el país”.Uno de los momentos más especiales de esta visita sucedió el jueves 4 de septiembre, cuando los arzobispos se desplazaron a parroquias de la ciudad de Santa Marta, del municipio de Ciénaga y al monasterio de las Hermanas Concepcionistas que hacen presencia desde hace 55 años en esta jurisdicción, para vivir una verdadera dispersión misionera. En cada lugar, compartieron tres momentos: una catequesis sobre los 500 años, la celebración de la Eucaristía y un encuentro fraterno con la comunidad. “Me consta que esas visitas fueron recibidas con altura, con sentido de Iglesia, con verdadero gozo misionero”, afirmó monseñor Bacci.Monseñor Francisco Múnera fue acogido por la parroquia San Juan Bautista de Ciénaga, la segunda fundada en la Diócesis. Allí, el prelado invitó a la comunidad a tener “memoria agradecida en el pasado, confianza profunda en el presente y mirar con mucha esperanza hacia el futuro”. Exhortó a “remar mar adentro” y a “sacar a tanta gente de las tinieblas para enseñarle la luz del Evangelio, la luz de Jesucristo, la fuerza transformadora que ha construido esta hermosa historia de evangelización”.La feligrés María de los Ángeles Rojas destacó lo significativo de esta visita e hizo eco del llamado de monseñor Múnera. “Nos invitó a buscar y formar más discípulos misioneros, y ser unos verdaderos y auténticos evangelizadores de la Palabra de Dios”. Por su parte, Alfredo José Dávila Murano, también feligrés de Ciénaga, destacó que “esta experiencia nos invita a seguir evangelizando sin miedo a llevar la Palabra del Señor a los rincones más incógnitos de esta tierra evangélica”.Cimientos para una transformación misioneraLa Semana de la Evangelización también sirvió como un espacio fundamental de reflexión y formación para sentar las bases del futuro pastoral de la diócesis. Monseñor Bacci explicó el propósito de fondo: “Quisimos renovar nuestra conciencia y nuestra práctica misionera. Abordamos temas de fondo: ¿Qué es evangelizar? ¿Cómo se vive el proceso de evangelización?”.El obispo conectó directamente esta formación con su proyección evangelizadora: “Queda hacia adelante el trabajo de articular todas esas intuiciones en un concreto plan de pastoral. Estamos en camino de elaboración del nuevo Plan Diocesano de Pastoral y hemos encontrado en toda esta actividad muchas inspiraciones, muchos retos, muchos llamados a la conversión”. Y reveló el objetivo último: “El gran propósito es lograr la transformación misionera de la Diócesis de Santa Marta. Implica asociar cada vez más a los laicos y laicas en papeles protagónicos, de manera que todos los bautizados nos sintamos responsables de esta misión”.El padre Juan Carlos Carvajal, vicerrector de la Universidad San Dámaso de Madrid y uno de los formadores internacionales invitados por la Diócesis, valoró positivamente la respuesta del pueblo de Dios samario y confirmó que este puede ser “un antes y un después para la diócesis”; recalcó la necesidad de volver la mirada a la exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi del papa Pablo VI y subrayó elementos esenciales como “la necesidad de hacer una catequesis que inicia la vida cristiana” y la importancia de que “los cristianos sean bautizados con experiencia de Cristo, con experiencia de Dios”.Diálogo Iglesia-Sociedad y el impulso al turismo religiosoEl viernes 5 de septiembre, la Universidad Sergio Arboleda fue escenario del “Encuentro Iglesia y Sociedad: 500 años de Fe, Evangelización y Cultura”. Este espacio de diálogo contó con la participación central del cardenal Luis José Rueda Aparicio, quien, junto a académicos y líderes sociales, reflexionó sobre el rol de la Iglesia en la educación, la defensa de la dignidad humana y la construcción de paz en Colombia.El evento, en el que estuvieron presentes los arzobispos, también sirvió para anunciar un hito para el futuro de la diócesis: su incorporación oficial a la Red Mundial de Turismo Religioso, liderada por el Tourism and Society Think Tank. Monseñor Bacci destacó la dimensión pastoral de este paso: “El turismo religioso es una necesidad pastoral, brota en realidad del discernimiento de los signos de los tiempos que pide de la Iglesia presencia eficaz donde hay personas, donde están circulando turistas que llegan a ser peregrinos”. Explicó que quienes llegan “motivadas por las bellezas naturales de Santa Marta pueden también, si la Iglesia sabe salirles al paso, ir a su encuentro, vivir una experiencia espiritual profunda de fe cristiana, de evangelio de Jesucristo”.Testimonios de una fe renovadaLos agentes de pastoral y fieles que participaron en la semana expresaron cómo estas experiencias impactaron su fe y su misión.Para Alfonso Campo González, de las Comunidades Neocatecumenales, las enseñanzas recibidas resonaron profundamente con su experiencia: “Me ha llamado mucho la atención ver que la realidad que vivo realmente el Camino Neocatecumenal es lo que vivimos”. Destacó el llamado a “ser enviados del obispo a poder anunciar el amor de Dios a los demás” y el interés general de la Iglesia por participar.La Hermana Daniela, religiosa de la comunidad Hijas del Fiat, vio en la semana “una riqueza para todos los bautizados” y un capítulo nuevo en la diócesis. Para su comunidad, significó “fundamentos sólidos para la misión” y una oportunidad para “vincularnos con la iglesia local…Conocer lo social, lo político, lo económico para también como comunidad, plantearnos ¿y ahora qué sigue?”.El padre José Didier Pineda, de la Parroquia del Espíritu Santo, lo asumió como un llamado personal a renovar su sacerdocio movido por la Esperanza en Cristo. Enfatizó la necesidad de “volver a las pequeñas comunidades donde surgió la Iglesia, teniendo ese encuentro con la misma Palabra de Dios y teniendo un compromiso con una Iglesia en salida”.Los llamados del Cardenal: Gratitud, Reconciliación y EsperanzaLa jornada concluyó con una solemne Eucaristía en la Catedral Basílica de Santa Marta, presidida por el cardenal Rueda Aparicio y concelebrada por monseñor Bacci y por los prelados presentes en la Comisión Permanente.En su homilía, el pupurado desarrolló una profunda reflexión tomando la parábola del “vino nuevo en odres nuevos” (Lc 5). Señaló que Jesucristo es el vino nuevo que renueva las vasijas de la comunidad, la familia y la sociedad, e invitó a la Diócesis de Santa Marta y, por extensión, a todo el país, a vivir tres actitudes renovadas para el futuro:1. Gratitud: “Agradecidos por una historia de salvación… Por la gracia de los sacramentos celebrada en estos 500 años”.2. Reconciliación: “Solamente el camino de la reconciliación y del perdón nos llevará a la verdadera paz que empieza en el corazón de cada uno”.3. Esperanza: “Celebrando el Jubileo de la Esperanza, las familias de Santa Marta deben ser familias portadoras de esa virtud teologal”.El purpurado elogió el camino de escucha y discernimiento que lleva la diócesis en cabeza de su pastor para elaborar un plan de evangelización hacia el 2033, cuando se cumplirán 500 años de vida diocesana, y los instó a ser “misioneros y misioneras de la gratitud, de la reconciliación y de la esperanza”.Un legado para el futuroLa integración de estos cinco eventos—la Semana de la Evangelización, la visita de los arzobispos, el diálogo Iglesia-Sociedad, la Eucaristía presidida por el cardenal y la entrada de la Diócesis de Santa Marta a la Red de Turismo Religioso—debuja el panorama de una Iglesia samaria que, honrando su pasado milenario, avanza con gratitud, busca la reconciliación y se abre al futuro con esperanza misionera, rumbo a la celebración de sus 500 años como diócesis en el 2033.Vea a continuación el informe audiovisual de la Semana de la Evangelización en la Diócesis de Santa Marta:Vea a continuación los momentos más destacados de la Eucaristía celebrada por el cardenal en la Catedral Basílica de Santa Marta:Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Conf. Episcopal de Colombia (@episcopadocol)

Mar 9 Sep 2025

Copa de la Fe 2025: Sacerdotes de cuatro países unen fe y deporte en la tierra del café

Con un colorido y emotivo desfile inaugural que reunió en la Plaza de Bolívar de Armenia a 28 equipos de sacerdotes, inició oficialmente la X Copa de la Fe, el campeonato deportivo más importante de la Iglesia en el país que, este año, tiene como sede la Diócesis de Armenia, en el corazón del Eje Cafetero colombiano. En esta oportunidad, reúne a más de 600 sacerdotes de Colombia, Ecuador, Venezuela y México.El acto de apertura se celebró en la tarde del lunes 8 de septiembre, bajo un espíritu de fraternidad, alegría y esperanza. El evento contó con la presencia de monseñor Alfonso García López, obispo de Guapi, y monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, arzobispo de Nueva Pamplona, quienes acompañaron a sus delegaciones. Además, monseñor Hugo Alberto Torres Marín, arzobispo de Santa Fe de Antioquia, quien también está jugando en esta copa. Fue monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, obispo anfitrión, quien dio la bienvenida a los participantes. En su discurso, recordó que este torneo va más allá de lo deportivo; destacó el espíritu de fe y fraternidad que lo caracteriza.Los compromisos deportivos de esta X Copa de la Fe iniciaron este martes, 9 de septiembre. El partido inaugural enfrentó al equipo conformado por de la Diócesis de Armenia y la Diócesis de Palmira contra la Arquidiócesis de Nueva Pamplona, que se alzó con una contundente victoria de 5-2. A lo largo de la mañana, se disputaron otros 13 encuentros en las diferentes sedes habilitadas para el torneo: el Estadio Centenario, las canchas de Comfenalco/Soledén, el Club Campestre de Armenia y el estadio del municipio de La Tebaida. Vea los resultados aquí.Un campeonato con misión evangelizadoraUno de los momentos más significativos de esta copa se vivirá en la tarde del jueves 11 de septiembre. Las delegaciones de sacerdotes dejarán temporalmente las canchas para desplazarse a diversas parroquias de la Diócesis de Armenia. Allí, serán acogidos por las comunidades locales para compartir, orar, visitar barrios, bendecir hogares, llevar consuelo a los enfermos y realizar el sacramento de la confesión, llevando el espíritu del torneo directamente a los feligreses.Transmisión y clausuraLos aficionados al fútbol y los fieles que deseen seguir la emoción de los partidos podrán hacerlo a través de las transmisiones en vivo que realizará la Diócesis de Armenia en su página de Facebook y su canal de YouTube. Algunos de los compromisos también serán retransmitidos en las plataformas de la Conferencia Episcopal de Colombia.Esta copa, que une al clero colombiano y extranjero en una misma jugada, finalizará sus actividades el próximo viernes 12 de septiembre. Dejará como ganadora no solo a una diócesis, sino a la comunidad católica que encuentra en el deporte un puente para la fe, la unión y el testimonio cristiano.Vea a continuación la transmisión del partido inaugural:

Mar 9 Sep 2025

Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia renueva el legado de Santa Laura con misión en Dabeiba

Inspirada en Santa Laura, la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia llevó la esperanza del Evangelio a Dabeiba. Más de cien años después de que este territorio fuera cuna de la obra misionera de la primera santa colombiana, entre el 24 y el 30 de agosto, comunidades parroquiales, sacerdotes, religiosas, seminaristas y misioneros, liderados por monseñor Hugo Alberto Torres Marín, se unieron para anunciar la Buena Nueva y fortalecer la fe en este municipio del occidente de Antioquia. “En la esperanza reafirmamos nuestra identidad católica” fue el lema los identificó durante estos días.El camino de Santa LauraEl vínculo de Dabeiba con la misión es histórico. A comienzos del siglo XX, era un territorio marcado por el abandono, con campesinos en la miseria e indígenas emberá y katíos excluidos y perseguidos. Allí, donde casi no había presencia de la Iglesia, Santa Laura Montoya sintió el llamado divino. En la Catedral de Medellín, se arrodilló ante la imagen de la Inmaculada Concepción y formuló una súplica que revela tanto su fe como su audacia espiritual:“Mostrándole el dinero que llevaba en la mano le dije: ‘¿Ves, Madre mía? Esta suma podría servir para los indígenas. Quizás iré a gastarla inútilmente… Vos, Señora mía, puedes hacerme este mandado con eficacia: directamente al Papa. Haz que venga una orden que obligue a los obispos a ayudarme’” (Autobiografía, Cap. XIX, p. 123).Semanas después, el Papa San Pío X publicaba la encíclica Lacrymabilis statu indorum (1912), exhortando a los obispos a apoyar a los pueblos indígenas. Esta fue la señal divina que selló la certeza de Santa Laura de que no fue ella quien eligió a Dabeiba, sino que fue Dios mismo quien dispuso que este rincón del occidente antioqueño se convirtiera en cuna de su obra misionera, un pensamiento que luego expresaría con la frase: “Dabeiba es el camino. Dios dirige las cosas cuando son suyas” (Autobiografía, Cap. XXI, p. 145).Una misión renovada para desafíos actualesHoy, Dabeiba es un municipio plural, donde conviven distintos credos y expresiones religiosas, y que además está profundamente marcado por el conflicto armado. Estas situaciones son un reto para la Iglesia Católica, que exigen testimonio claro, de cercanía con quienes han sufrido y un respeto por la creencia ajena.Ante esta realidad, la nueva misión emprendida por la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia no fue un simple evento pastoral, sino un volver a las raíces para reavivar el fuego de la fe. Se buscó reafirmar la identidad católica no compitiendo, sino compartiendo, con alegría y sin exclusiones, que lo más valioso que tenemos para dar es a Cristo y su Evangelio. Como lo expresó el Papa Francisco al canonizar a Santa Laura, ella nos enseña a "acoger a todos sin prejuicios...Compartiendo con ellos lo más valioso que tenemos, que es Cristo y su Evangelio".Tierra de encuentro y acompañamientoLos misioneros hicieron eco de la palabra por la zona urbana y las veredas aledañas. La mayoría de estos encuentros fueron con comunidades indígenas, quienes abrieron su corazón al Evangelio.“Me siento muy contenta, muy agradecida, pues primero con Dios, después con la, con la misión... para nosotros es una gran bendición,” contó Maribel Domicó, Gobernadora de la comunidad indígena Karrá.La misión también colaboró con iniciativas locales como “El Grupo Dinamizador”, que se encarga de cuidar a los adultos mayores de la región. Sacerdotes y misioneros realizaron junto a ellos durante cuatro días Eucaristías, actividades de evangelización y unción.“De verdad es como una primera vez que...Se vio cómo este acompañamiento de ellos a nuestra vereda de verdad,” expresó Marta Elena Guerra, líder de la vereda Llano Grande.Un fruto de esperanzaEsta misión arquidiocesana se convirtió en un espacio de sanación y construcción de paz, llevando el anuncio del Evangelio más allá de las palabras, hacia la cercanía y el acompañamiento espiritual.“La misión ha venido dando su fruto, que renazca la esperanza de una Iglesia católica siempre viva y que cada uno de ellos vaya descubriendo la necesidad de celebrar la fe,” comentó monseñor Hugo Alberto Torres, arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia.Hoy, afirmar que “Dabeiba es el camino” no es mirar al pasado con nostalgia, sino reconocer que este municipio sigue siendo un espacio privilegiado para evangelizar, acompañar y ser camino de esperanza, de fe y de reconciliación para toda la Iglesia.Vea a continuación el informe audiovisual sobre la misión:

Jue 4 Sep 2025

Diócesis de Mocoa-Sibundoy condena ataque a militares en Villagarzón y hace un llamado urgente por la paz

A través de un comunicado, la Diócesis de Mocoa-Sibundoy condena los "graves hechos" de violencia ocurridos el pasado miércoles 3 de septiembre en la vereda Siloé, municipio de Villagarzón, donde “dos miembros de la fuerza pública fueron rociados con gasolina y quemados en medio de una asonada”.El pronunciamiento, emitido por monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, Administrador Apostólico, rechaza categóricamente todo acto de violencia; señala que estas acciones atentan contra las mínimas reglas de humanidad y contra el derecho internacional humanitario.El obispo expresa su solidaridad con los militares afectados y sus familias. Ante la gravedad de los hechos, hace un llamado a la serenidad y al respeto de la dignidad de la vida del ser humano.“Pedimos al Dios de la vida que cese toda forma de violencia en nuestro territorio".En el contexto de la celebración de la Semana por la Paz, monseñor Cárdenas Toro insta a la comunidad a no rendirse ante el horror. Exhorta: "no concedamos a la violencia la victoria de renunciar al anhelo de que en nuestras comunidades sean escenarios de paz".Lea el Comunicado AQUÍ

Vie 29 Ago 2025

Arzobispos de Colombia se unirán a la Semana de la Evangelización en Santa Marta, en el marco de los 500 años de la Diócesis

La ciudad de Santa Marta se prepara para vivir una jornada histórica de fe y reflexión pastoral del 30 de agosto al 6 de septiembre de 2025, con la celebración de la Semana de la Evangelización 2025, liderada por monseñor José Mario Bacci, obispo de la Diócesis. Un hecho clave en esta celebración será la presencia y participación activa de los catorce arzobispos de Colombia, quienes, por primera vez, celebrarán su reunión de Comisión Permanente en ‘La Perla de América’ y se unirán a las actividades evangelizadoras.La conjunción de estos dos importantes acontecimientos —la Semana de la Evangelización y la reunión de los prelados— convierte a Santa Marta en epicentro de la vida eclesial del país, lo que cobra aún más relevancia en el marco de la conmemoración de los 500 años de la fundación de la capital del departamento del Magdalena.Presencia y labor pastoral de los ArzobisposDel 3 al 6 de septiembre, los catorce Arzobispos, miembros de la Comisión Permanente de la CEC, desarrollarán su agenda de trabajo institucional en la ciudad. Sin embargo, su visita trasciende lo administrativo para convertirse en un gesto concreto de comunión y cercanía con el pueblo de Dios.El jueves 4 de septiembre marcará un hito de fraternidad, ya que cada uno de los prelados se desplazará a diferentes parroquias de Santa Marta y municipios aledaños para presidir catequesis, celebrar Eucaristías y sostener encuentros fraternos con feligreses, agentes de pastoral y comunidades. Esta dispersión misionera de los obispos por el territorio diocesano subraya el carácter nacional del evento y el compromiso de la Iglesia colombiana con la evangelización.La Semana de la Evangelización: formación, diálogo y misiónBajo el liderazgo de monseñor Bacci, la Semana de la Evangelización 2025 se erige como el eje central de las celebraciones, con una agenda robusta diseñada para formar, celebrar y proyectar la misión fundamental de la Iglesia.El evento también contará con la participación de dos destacados invitados internacionales: Monseñor José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante (España), y el padre Juan Carlos Carvajal, Vicerrector de la Universidad San Dámaso de Madrid, quienes impartirán enseñanzas y ponencias a lo largo de la semana.Los momentos más representativos incluyen:-Apertura (Domingo 31 de agosto): Una gran Eucaristía y enseñanza inaugural en el Coliseo Mayor.-Encuentro Iglesia y Sociedad (Viernes 5 de septiembre): Un conversatorio de alto nivel en la Universidad Sergio Arboleda, que reunirá a obispos, académicos y líderes sociales. Este panel contará con la participación central del cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, quien reflexionará sobre "Iglesia y Sociedad: un encuentro de 500 años". La jornada concluirá con una solemne Eucaristía presidida por el purpurado en la Catedral Basílica.-Clausura (Sábado 6 de septiembre): Un Congreso final con la presentación de las conclusiones del proceso diocesano de escucha, una peregrinación multitudinaria y una gran Eucaristía de clausura en la Catedral Basílica.Relevancia y legadoLa relevancia de esta semana radica en su capacidad de aunar el trabajo pastoral de la máxima instancia directiva del episcopado colombiano con una iniciativa diocesana de profundo calado espiritual y social. No es solo una celebración local, sino un modelo de comunión eclesial y un faro para la misión continental, que sienta las bases para los desafíos futuros de la Iglesia, incluida la evangelización en la era digital y el turismo religioso como oportunidad de fe y cultura.La Diócesis de Santa Marta extiende una cordial invitación a todos los fieles, medios de comunicación y al público en general a participar de esta experiencia de fe que fortalece la esperanza y renueva el compromiso misionero de la Iglesia en Colombia.Para conocer todos los detalles de la programación, visite el sitio web ofiial de la Diócesis de Santa Marta: www.diocesisdesantamarta.org

Vie 15 Ago 2025

Diócesis de Yopal llevó la Esperanza del Evangelio a 47 veredas de Támara, cuna de la fe en el Casanare

Inspirados en el lema “Támara, cuna de la fe y la cultura, familias que caminan hacia la esperanza”, 38 sacerdotes, 3 religiosas, 92 laicos y algunos seminaristas de la Diócesis de Yopal hicieron posible la primera misión pastoral en el municipio de Támara, comunidad cafetera ubicada en el occidente de Casanare, a 95 kilómetros de Yopal.Es la primera vez que 47 veredas de este territorio tienen la oportunidad de interactuar directamente con agentes pastorales sin tener que desplazarse grandes distancias. La iniciativa, que se desarrolló entre el 4 y el 8 de agosto, llevó la palabra de Dios a hogares campesinos, colegios, empresas e instituciones. “Todos quisimos hacer esta experiencia, pues en nuestras parroquias, casi siempre, los feligreses, ellos vienen, pero esta vez nosotros fuimos a buscarlos” comenta el padre Jeison Salguero, Administrador Diocesano de Yopal.“Hemos venido desde el mes de enero haciendo una invitación y organizando para que toda la misión que realizamos durante estos cuatro días saliera de la mejor manera”, comenta el padre Rubén Darío García, uno de los organizadores de la iniciativa.La cuna del catolicismo en el llanoLa Diócesis de Yopal eligió Támara como el lugar para desarrollar esta misión por su historia con la Iglesia, fue el primer territorio del llano en haber recibido misioneros españoles. Aquí se creó el Vicariato Apostólico del Casanare antes de la existencia de la Diócesis de Yopal, establecida hace 25 años.Un viaje desafianteLas familias visitadas en esta experiencia pastoral viven en zonas de difícil acceso. Para llegar a ellas, los misioneros tuvieron que caminar durante horas, trasladarse en caballos por largos trayectos, atravesar ríos, puentes colgantes, usar canastillas con cables móviles y poleas para llegar a su destino.Salían en el alba y volvían con la luna, todo con el objetivo de que ningún tamareño se quedara sin escuchar la palabra de Dios. “De una casa a otra era una, dos, tres horas de camino entonces, siempre fue muy grande la vereda San Pedro”, narra Nubia Modesta Chaparro, una misionera que, a pesar de las distancias, perseveró en este importante signo de esperanza.Hogares tamareños con puertas abiertas a DiosEn las visitas casa a casa los misioneros fueron recibidos con los brazos abiertos. "Eso fue espectacular, el padre Pedro hizo unas oraciones con las que la gente lloró, alabó a Dios y bendijo”, relata la hermana Elsa Lucía Gutiérrez. Tanto ella, como el resto de misioneros, vivieron momentos emotivos junto a las comunidades visitadas, llenos de oración y alabanza.La falta de un templo no detuvo al padre Yefer Omar Piragauta, párroco del Sagrado Corazón de Jesús, de Villanueva, Casanare, quien improvisó un altar en la naturaleza para presidir la Misa a las familias de la vereda más lejana a la que llegó la misión.Los sacerdotes también visitaron a los ancianos y enfermos de las veredas; pudieron darle unción a una mujer de más de cien años, encomendando su alma a Cristo.La primera misión pastoral en Támara no solo llevó consigo oraciones y sacramentos, sino también un mensaje claro: la Iglesia colombiana camina hacia donde más la necesitan. Recuerda que, incluso en los rincones más apartados, la Esperanza que proviene de Dios no conoce distancias.Vea a continuación el informe audiovisual de esta misión:

Mar 12 Ago 2025

Con ciclismo, atletismo y mucha devoción, fieles ocañeros celebraron Jubileo de los Deportistas en honor a su Patrona

El pasado domingo, 10 de agosto, la Diócesis de Ocaña vivió una jornada histórica al celebrar el Jubileo de los Deportistas, enmarcado en el Año Santo de la Esperanza y en las fiestas patronales de la Virgen de Torcoroma.El evento, que reunió a cerca de 700 personas de todas las edades, combinó pruebas deportivas de atletismo y ciclismo con espiritualidad. Culminó con una Eucaristía jubilar presidida por monseñor Orlando Olave Villanoba en el Santuario del Agua de la Virgen, lugar donde “La Morenita” de los ocañeros hizo su aparición mariana en 1711.Monseñor Olave Villanoba, ciclista aficionado y líder de esta iniciativa, explicó el sentido profundo del evento: «Quisimos dedicar este espacio a los deportistas. El deporte no solo fortalece el cuerpo, sino que educa en valores cristianos: disciplina, perseverancia y trabajo en equipo».Sobre la relación entre fe y deporte, el prelado profundizó:"Decimos que cuerpo sano y mente sana, nosotros podemos decir cuerpo sano también da una espiritualidad. Pero además el deporte ayuda a la disciplina, a crear cultura, a crear disciplina, crear orden en la vida... nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Cuidar el cuerpo es cuidar obviamente el templo, no como un tema estético, más allá es un tema de salud, es un tema de agradecer al Señor por la armonía de nuestro cuerpo".Al ser consultado sobre el mensaje del jubileo, el obispo afirmó:"El deporte también construye paz, construye reconciliación, construye fraternidad, construye alegría y obviamente el deporte y el jubileo es todo eso".Una fiesta que unió a toda la comunidadLas pruebas deportivas —la Escalada Atlética Agua de la Virgen y la Travesía de Ciclismo Nuestra Señora de Torcoroma— fueron organizadas en alianza con la Alcaldía de Ocaña, la Cámara de Comercio y clubes deportivos locales. Monseñor Olave destacó también la importancia de esta articulación desde la esencia misma de la actividad: "El deporte construye fraternidad, y en un territorio como el nuestro, que anhela paz, estos gestos concretos son semillas de reconciliación".Entre los participantes, Tatiana Hoyos, quien corrió junto a su hijo, compartió: "Qué mejor manera de honrar a la Virgen que en familia, disfrutando de estos espacios que nos recuerdan el amor de Dios". Por su parte, Kelly Johanna Arévalo, ciclista entusiasta, resaltó: "Ver a la Iglesia apoyando el deporte es inspirador. Hoy pedaleamos no solo por salud, sino con fe".José Luis Castañeda, quien llegó desde Bucaramanga a participar en este Jubileo, valoró: "Me gusta que la Iglesia se vincule a esto para vivir momentos tan hermosos con nuestra patrona".Víctor Hugo Peña, ciclista profesional invitado a acompañar a los participantes durante las actividades del Jubileo, destacó: "Me pareció bastante novedoso porque pareciera que hay una distancia entre la iglesia y el deporte... si algo tienen los deportistas es que son bastante religiosos".Con este evento, la Diócesis de Ocaña no solo honró a su patrona, sino que reafirmó que la Iglesia está viva y en movimiento, llevando la esperanza a través de gestos concretos. Como dijo el Papa León XIV: "Cuando el deporte se pone al servicio del hombre, Dios lo convierte en instrumento de su paz".Vea a continuación los momentos y testimonios más destacados de este jubileo diocesano:

Vie 8 Ago 2025

Diócesis de Ocaña inicia su fiesta en honor a Nuestra Señora de Torcoroma, una advocación que trasciende fronteras nortesantandereanas

Como preludio a la gran solemnidad del16 de agosto, este jueves 7 de agosto, la Diócesis de Ocaña dio inicio a lanovena en honor a Nuestra Señora de Torcoroma, una tradición que congrega a cientos de fieles en preparación para su fiesta patronal.Esta devocióntrasciende las fronteras de Ocaña para convertirse en un símbolo de fe, identidad y unidad para los colombianos. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando, según la tradición, la imagen de la Virgen María fue encontrada por un labriego en el cerro de Torcoroma, un hecho que marcó profundamente la espiritualidad de la región.Para losfieles ocañeros, la advocación de "La Morenita", como es popularmente conocida, no solo representa un legado religioso, sino también cultural. La Virgen de Torcoroma es considerada su protectora y madre espiritual. La festividad, celebrada cada16 de agosto, reúne a miles de fieles en peregrinación, reflejando la fe y la tradición transmitida por generaciones. Sin embargo, su influencia va más allá de Norte de Santander. En ciudades comoCúcuta, Barranquilla y Bogotá, existen templos dedicados a esta advocación.Más allá de su profundo sentido religioso, Nuestra Señora de Torcoroma puede ser consideradasímbolo de identidad y resistencia, especialmente en momentos históricos difíciles. Su imagen ha acompañado a los ocañeros en tiempos de adversidad, fortaleciendo la fe y la unión en torno a su advocación.La celebración central se llevará a cabo el 16 de agosto. Incluirá unaprocesióny una Eucaristía enla Catedral de Santa Ana, que este año será presidida por elCardenal Luis José Rueda Aparicio y concelebrada por monseñor Orlando Olave Villanoba, obispo de Ocaña.Vea a continuación el informe audiovisual: