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¿Cómo está la situación de los migrantes en el Darién? La Red CLAMOR dio a conocer los principales desafíos humanitarios y políticos
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Buscando fortalecer los procesos de asistencia, protección, promoción e incidencia en favor de las personas migrantes y refugiadas desde la Iglesia Católica, entre el 23 y el 26 de julio, se llevó a cabo en Necoclí, municipio ubicado en la subregión del Urabá, el encuentro ‘Caminando Juntos por el Darién’. Una iniciativa convocada por la Red Eclesial Latinoamericana y Caribeña de Migración, Desplazamiento, Refugio y Trata de Personas (Red CLAMOR) que, tras esta visita, insiste en la urgencia de garantizar una migración segura y digna para todos.
En esta actividad, que incluyó talleres formativos, una visita a campo para conocer la situación actual de estas comunidades y un encuentro con parlamentarios, participaron cerca de 40 personas. Entre ellas, el obispo de Apartadó, monseñor Carlos Alberto Correa Martínez; representantes de las Cáritas de Colombia, Venezuela y Panamá; agentes de las Pastorales Diocesanas de Apartadó e Ipiales; así como miembros de comunidades religiosas y de otras organizaciones que trabajan en esta dimensión humanitaria.
Necoclí es la puerta de entrada del Darién, región selvática que abarca parte de Colombia y Panamá, un lugar por el cual hoy continúan transitando miles de personas (muchas de ellas, de origen venezolano), con el sueño de migrar hacia otros países en busca de mejores condiciones de vida, transitorias o permanentes. Entre ellas, ayuda humanitaria, apoyo gubernamental, acceso a trabajo, salud, educación y otras posibilidades de subsistencia y desarrollo. Un sueño por el que, en ocasiones, se ven obligados a pagar “altos precios” (monetarios o humanos), incluso, con su propia vida, dado el nivel de riesgo de la zona.
Durante esta visita a Necoclí, los representantes de la Iglesia pudieron identificar la persistencia de problemáticas relacionadas con violencia institucional, crimen organizado y delincuencia común. También, se percataron de que la violencia económica es uno de los factores que más afecta hoy a los migrantes y del que poco se habla.
A propósito del reciente cierre de tres pasos de acceso regular en Panamá, afirman que no perciben esta como la medida adecuada, ni la más humanitaria para controlar la situación:
"Muchas familias me han compartido que en sus países de origen no hay ya nada, no hay futuro, no hay esperanza tampoco, por eso buscan una mejor calidad de vida para ellos y para sus hijos (...) Aunque cierren fronteras, van a seguir pasando, así que hay que dialogar para garantizar una mejor atención (...) El pueblo panameño no está de acuerdo con estas decisiones de cierre, las vemos como imposiciones; hemos venido mirando con algunas autoriadades cómo hacer más flexibles estas normas", expresó el padre Eric Fernández, Misionero Claretiano en el Vicariato Apostólico del Darién en Panamá.
Un encuentro por la incidencia
Ante la crisis humanitaria provocada por la falta de garantías para esta población que se ve obligada a transitar la frontera entre Colombia y Panamá por el Tapón del Darién, el 25 de julio se llevó a cabo en Necoclí una Audiencia Pública convocada por la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes y la Asamblea de Antioquia. El objetivo central de esta asamblea fue escuchar las demandas realizadas por las comunidades afectadas, así como abordar el tema de negocios ilegales que se dan en la frontera, como consecuencia de la migración.
En dicho espacio participó la Red CLAMOR presentando a los parlamentarios delicadas realidades que persisten hoy en la región en torno al tema de la movilidad humana. Entre ellas, la violación de derechos humanos, la trata y tráfico de personas, la violencia de género, el uso y abuso de niños, niñas y adolescentes. Situaciones que han logrado identificar, gracias a la permanencia y misión en campo de las diversas insituciones eclesiales que integran esta Red, como Cáritas Colombiana, el Servicio Jesuita de Refugiados, la Fundación Eudes, la Red América Social Salesiana y la Congregación de Misioneros Claretianos, entre otros.
En el informe presentado, la Red CLAMOR dio a conocer que “más del 57% de la población se encuentra bajo la influencia de algún Grupo Armado No Estatal (GANE), convirtiéndose en un lugar en el que confluye el conflicto armado y en el que se deben garantizar los estándares del Derecho Internacional Humanitario”.
Así mismo expusieron que, según cifras registradas por la Cáritas colombiana, “el 80% de la población inician su viaje debido a la falta de empleo, bajos recursos, seguridad alimentaria y la vulneración masiva de derechos humanos".
También, dieron a conocer que “las graves fallas en los procesos de ingreso a los países de manera segura, acrecientan esta crisis migratoria por el Darién: ausencia de permisos temporales, facilidad ante la migración irregular, la institucionalidad desconoce cifras reales, autoridades migratorias que no realizan seguimientos certeros de casos sensibles”.
El migrante: “un lugar teológico de encuentro con Jesucristo”
Elvy Monzant, Secretario Ejecutivo Red CLAMOR- Venezuela, destacó la importancia de la solidaridad y el respeto de los derechos humanos en los temas relacionados con la migración. Recordó que la migración es un derecho establecido en la Declaración de Derechos Humanos y, por tanto, se deben garantizar condiciones seguras y dignas para su cumplimiento.
“Estamos juntos tratando de analizar posibles alianzas que nos permitan a las organizaciones de la Iglesia Católica que trabajamos con migrantes, tanto en Colombia como en Venezuela y en Panamá, desarrollar proyectos conjuntos que nos permitan, en primer lugar, visibilizar lo que realmente acontece. Sensibilizar a toda la Iglesia sobre el necesario compromiso cuando entendemos al migrante como lugar teológico de encuentro con Jesucristo, pero también como lo asumimos como un sujeto protagonista de su propia historia”, expresó Monzant.
El padre Jesús Salinas, representante legal de la Corporación Scalabrini, dio a conocer en la audiencia algunas de las situaciones de vulneración de derechos cometidas en las rutas migratorias. Destacó el influjo de los grupos armados ilegales y la urgencia de establecer estándares de Derecho Internacional Humanitario y Refugio. Al referirse a la conexión entre la trata de personas y otros crímenes, enfatizó en la urgencia de brindar una respuesta estatal integral y establecer acciones de control desde la perspectiva regional.
Tras escuchar estos y otros llamados, el representante a la cámara Alirio Uribe Muñoz hizo énfasis en el compromiso que les deja esta Asamblea, teniendo presente que son los derechos humanos los que guían las acciones del Estado. Destacó también que la crisis humanitaria por la cual pasan los migrantes del Darién se hace presente como un desafío urgente para Colombia.
En este espacio también se dieron a conocer algunos de los esfuerzos que realiza la Red CLAMOR para combatir la xenofobia y el racismo, construyendo así puentes de solidaridad.
Un decálogo con llamados humanitarios y políticos
Tras estos días de encuentro, la Red CLAMOR presentó un decálogo de peticiones a los parlamentarios y al Gobierno Nacional que prioriza la atención de necesidades básicas de las comunidades de las regiones del Urabá antioqueño y del Darién chocoano que, a lo largo de la historia, han sido olvidadas por el Estado, pues “es imposible pensarse en una atención integral a la población migrante si en las comunidades de acogida existen necesidades multidimensionales y problemáticas sociales”, así lo expresan en el documento.
Entre los diez puntos presentados a los Diputados, Ministerios e Instituciones del Estado colombiano, los representantes de la Iglesia proponen que haya “una articulación de las instituciones del Estado a nivel nacional, regional e internacional, liderada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Presidencia de la República de Colombia, para reactivar los mecanismos como el Parlamento Andino y el Observatorio de Migraciones”.
También insisten en la urgencia de garantizar el derecho a migrar de forma segura. Esto implica que “el Ministerio de Relaciones Exteriores y Migración Colombia desarrolle mecanismos efectivos para el acceso a las rutas de protección internacional, protección temporal y protección complementaria como lo menciona la sentencia de la Corte Constitucional SU 543 de 2023”.
Además, se refieren a la necesidad de “crear mecanismos de prevención y protección, liderados por el Ministerio Público, la Fiscalía General de la Nación, Ministerio de Justicia y el Ministerio de Relaciones Exteriores frente a delitos hacía la población migrante”. Al tiempo, mejorar la capacidad instalada para la atención y protección, especialmente en favor de los menores de edad, enfatizando en los niños, niñas y adolescentes que han sido separados de sus padres o que se enfrentan solos a esta riesgosa situación. Se recalca la necesidad de una política integral migratoria con enfoque en derechos humanos.
El encuentro terminó dejando iniciativas claras, tanto para la Iglesia como para el parlamento y el gobierno colombiano, con el fin de trabajar por mitigar las difíciles situaciones que se viven en el Darién y mejorar las condiciones migratorias dentro de la región. Desafíos que, en medio de la incertidumbre política que viven hoy los migrantes venezolanos, que continúan siendo mayoría en el Darién, pueden ayudar a encender una luz humanitaria y pastoral de esperanza.
Vea el video con testimonios a continuación:
Jue 26 Mar 2026
Siervas de Cristo Sacerdote proyectan su carisma al mundo digital: 'Abriendo fronteras desde la humanidad sacerdotal'
En un contexto marcado por nuevos desafíos pastorales y humanos para el ministerio sacerdotal, la Congregación de las Siervas de Cristo Sacerdote ha decidido abrir nuevos caminos de acompañamiento y reflexión desde el mundo digital. Se trata del proyecto “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal”, una iniciativa que propone espacios permanentes de diálogo, escucha y formación en torno a la vida y misión de los sacerdotes.El proyecto será presentado públicamente el 28 de mayo de 2026, día en que la Iglesia celebra la fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y desde esa fecha pondrá en marcha una plataforma pastoral que busca trascender fronteras geográficas para acompañar, desde distintas dimensiones, la realidad de quienes ejercen el ministerio presbiteral.Un foro digital para acompañar la humanidad del sacerdoteLa iniciativa se articula como un foro digital abierto a la comunidad, aunque con especial atención a los sacerdotes, y se desarrollará a través de tres espacios permanentes: un webinar mensual, un podcast semanal y un chat multimedia disponible las 24 horas.El propósito es propiciar una reflexión amplia sobre la humanidad sacerdotal, reconociendo que los ministros ordenados viven su vocación en medio de las realidades, tensiones y esperanzas propias del tiempo presente.Según explica la hermana Ana Inés Rincón Barbosa, religiosa de la congregación, la propuesta nace del deseo de mantener vivo el carisma recibido por su fundadora y proyectarlo hacia los nuevos lenguajes de la evangelización.“El carisma que recibió nuestra fundadora es sacerdotal mariano. La esencia de nuestra misión es velar por los ministros para dar gloria a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. Como tenemos la responsabilidad de que este carisma no muera, sino que trascienda, vimos la oportunidad de aprovechar la digitalidad”, señala.Desde esa convicción, la comunidad religiosa decidió crear un espacio que permita acompañar a los sacerdotes más allá de las fronteras físicas, generando redes de apoyo y reflexión a través de los medios digitales.Una comunidad digital de oración, escucha y formaciónLa propuesta no se limita a la difusión de contenidos. A través de los diferentes formatos, el proyecto busca ofrecer también espacios de escucha y orientación, con la participación de sacerdotes, profesionales y especialistas que puedan aportar en procesos de acompañamiento espiritual y humano.Para la hermana Sandra Patricia Fajardo, integrante de la congregación, el objetivo es fortalecer la conciencia del valor del ministerio sacerdotal y promover una mayor cercanía entre los fieles y quienes ejercen este servicio en la Iglesia.“Nuestro carisma es acompañar y dar la vida por la santificación de los sacerdotes. Por eso hemos decidido donar nuestro tiempo y los vínculos que hemos construido con profesionales y sacerdotes, para dignificar cada vez más el ministerio sacerdotal”, afirma.Desde esta perspectiva, el proyecto también invita a los fieles a redescubrir la importancia de orar por los sacerdotes y acompañarlos en su misión, reconociendo el papel que desempeñan en la vida sacramental y pastoral de las comunidades.“Queremos ser una comunidad digital que no se limita a un horario, a un idioma o a una cultura, sino que por medio de las plataformas podamos sentir cada vez más ese corazón de Cristo Sacerdote”, añade la religiosa.Una iniciativa valiente en el mundo digitalPara diversos líderes eclesiales, este tipo de propuestas representan un paso significativo en la búsqueda de nuevas formas de presencia pastoral en el entorno digital.Monseñor Astolfo Ricardo Moreno Salamanca, vicario episcopal territorial del Espíritu Santo de la Arquidiócesis de Bogotá, también reconocido por ser misionero digital, destacó el valor de esta iniciativa y su aporte a la vida de la Iglesia.“Me parece una iniciativa valiente, una iniciativa audaz. Ellas salen de su zona de confort y se lanzan a un mundo que quizá no les resulta familiar inicialmente, pero lo quieren hacer de la mejor manera”, señaló.El sacerdote subrayó además que el proyecto se encuentra profundamente vinculado con el carisma propio de la congregación.“La misión de las Siervas de Cristo Sacerdote es acompañar y glorificar el sacerdocio de Cristo en la Iglesia. Por tanto, esta iniciativa no es algo marginal, sino que nace del corazón mismo de su vocación”, explicó.En ese sentido, invitó especialmente a los sacerdotes a acercarse a estos espacios, que pueden convertirse en oportunidades de formación, consuelo y orientación en distintos momentos de la vida ministerial.Un camino que se abre desde ColombiaA través de su página web y de plataformas como Spotify, YouTube, Zoom y redes sociales, “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal” ofrecerá contenidos y espacios de interacción que permitan fortalecer la comprensión del ministerio sacerdotal y promover una cultura de cercanía y apoyo en torno a quienes lo ejercen.De esta manera, desde el carisma de una congregación religiosa fundada en Colombia, se siguen explorando nuevas formas de acompañar el sacerdocio y fortalecer la comunión de la Iglesia también en el continente digital.Vea el informe audiovisual a continuación:
Mié 25 Mar 2026
El Papa León XIV expresa condolencias a Colombia por tragedia aérea en Puerto Leguízamo
El Papa León XIV expresó su profundo pesar y cercanía espiritual con las víctimas del accidente aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos. El mensaje fue transmitido por la Nunciatura Apostólica en Colombia, a través de una carta dirigida a monseñor José Roberto Ospina Leongómez, obispo emérito de Buga y administrador apostólico del Obispado Castrense.Por medio del cardenal Pietro Parolin, el Santo Padre se unió "con profundo dolor” al sufrimiento de las familias que han perdido a sus seres queridos y encomendó a Dios el eterno descanso de los fallecidos. Asimismo, manifestó su cercanía con los heridos y con quienes participan en las labores de atención, impartiendo su bendición como signo de consuelo y esperanza en medio de esta tragedia.El siniestro, en el que, según han informado las autoridades, viajaban 125 personas —entre ellas tres pelotones de soldados—, ha suscitado una respuesta inmediata de la Iglesia en el territorio, marcada por la oración, la solidaridad y el acompañamiento pastoral.Desde el Vicariato Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano y el Obispado Castrense de Colombia se ha expresado la cercanía de la Iglesia con las víctimas, sus familias y las Fuerzas Militares, elevando súplicas por los sobrevivientes, por el eterno descanso de quienes han partido y por la fortaleza de quienes enfrentan este momento de dolor. En sus mensajes, han subrayado la esperanza cristiana que sostiene en medio de la prueba y la certeza de que Dios acompaña a los corazones quebrantados.Como signo concreto de este acompañamiento, durante estos días se han celebrado Eucaristías tanto en el territorio del vicariato como en el ámbito castrense, en memoria de las víctimas y en oración por sus familias.La comunicación del Papa León XIV se suma a las múltiples manifestaciones de solidaridad que ha suscitado esta tragedia en el país, mientras continúan las acciones de atención a los heridos y acompañamiento a las familias de las víctimas.
Mar 24 Mar 2026
Episcopados de Colombia y Ecuador piden acciones urgentes para superar tensiones fronterizas que afectan a las comunidades
En un mensaje pastoral conjunto, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y la Conferencia Episcopal Ecuatoriana hacen un llamado “respetuoso, fraterno y apremiante” a los gobiernos de ambos países para que, con sentido humanitario, dispongan las acciones necesarias que permitan superar las tensiones actuales y restablecer la convivencia en la frontera.El texto, dirigido a los presidentes Gustavo Francisco Petro Urrego y Daniel Noboa Azín, así como a sus respectivas cancillerías, insiste en la urgencia de privilegiar el diálogo y de adoptar decisiones que protejan la vida, la dignidad y el bienestar de las comunidades afectadas.Una voz pastoral ante la crisis humanitariaDesde su misión de acompañamiento a los pueblos, los obispos expresan su “dolor y creciente preocupación” por la crisis humanitaria que padecen las poblaciones en ambos lados de la frontera, subrayando que esta situación golpea directamente a las familias y comunidades.En ese sentido, reiteran que, incluso en medio de las diferencias, debe primar siempre el cuidado y la defensa de la vida y la dignidad humana, como fundamento de toda acción social y política.Tender puentes, no profundizar distanciasEl mensaje pone en el centro la historia compartida entre Colombia y Ecuador, recordando los lazos fraternos que han permitido construir dinámicas de cooperación e intercambio en la frontera.Frente al contexto actual, los episcopados invitan a reconstruir ese “puente humano” entre las naciones, apelando al diálogo respetuoso y paciente como camino para fortalecer la hermandad, el perdón y la reconciliación.Las comunidades, en el centroLa Iglesia exhorta a las autoridades a intensificar los esfuerzos de diálogo y a garantizar que las decisiones adoptadas prioricen la dignidad y el bienestar de las familias y comunidades fronterizas, muchas de ellas en situación de vulnerabilidad.En el contexto del tiempo litúrgico en el que se celebra la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, los obispos expresan su esperanza en una pronta reapertura de las fronteras como signo concreto de reconciliación y de superación de la crisis.Este llamado, firmado por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC (Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia) y por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM (Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana), reafirma la opción pastoral de la Iglesia de ponerse del lado de las personas, especialmente de quienes sufren las consecuencias de las tensiones entre los Estados.Esperanza que se hace camino en el territorioEn sintonía con este llamado, diversas iniciativas pastorales comienzan a surgir en la frontera como signos concretos de reconciliación. Es el caso del Viacrucis Binacional por la Paz, la Reconciliación y el Progreso de los Pueblos, convocado por las diócesis de Ipiales y Tulcán, junto con las Cáritas de ambos países y otras organizaciones aliadas.La jornada se realizará el viernes 27 de marzo a las 3:30 p.m. en el puente internacional entre Tufiño y Chiles, y busca promover la hermandad, la defensa de la vida, el trabajo y la esperanza, en medio de los desafíos sociales y de seguridad que afectan la convivencia y la dignidad de las comunidades fronterizas.Esta iniciativa se presenta como un signo de fe y unidad que recoge, desde el territorio, el llamado de la Iglesia a tender puentes, fortalecer la fraternidad y acompañar a las poblaciones que hoy claman por caminos de paz.
Mar 24 Mar 2026
Iglesia en Colombia reafirma la dignidad humana como eje de su acción pastoral por la vida
Inspirados por la declaración ‘Dignitas infinita’ y la enseñanza de la encíclica Evangelium vitae, que recuerda que “la vida es siempre un bien”, representantes de diversas jurisdicciones eclesiásticas del país se reunieron en Bogotá, en el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral de la Vida 2026, convocado por la Conferencia Episcopal de Colombia del 16 al 18 de marzo.El espacio permitió analizar las realidades sociales que hoy afectan la dignidad humana y fortalecer la respuesta pastoral de la Iglesia frente a estas situaciones.El encuentro fue presidido por monseñor Alejandro Díaz García, obispo auxiliar de Bogotá y presidente de la Comisión Episcopal de Promoción y Defensa de la Vida.El padre Nelson Ortiz Rozo, director del Departamento de Promoción y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal de Colombia, explicó que el evento buscó propiciar un espacio de discernimiento pastoral entre sacerdotes, religiosos y laicos, frente a las realidades que hoy afectan la vida humana en el país.“Al convocar este encuentro nacional de delegados buscamos que las jurisdicciones eclesiásticas puedan tener un espacio de reflexión y discernimiento sobre la realidad de las violencias en nuestro país y, a partir de ello, articular acciones que nos permitan dar una respuesta iluminadora y esperanzadora”, afirmó.Nuevas realidades que interpelan la defensa de la vidaLas reflexiones del encuentro abordaron diversas situaciones que hoy afectan la dignidad humana en Colombia. Entre ellas: la violencia estructural, la violencia intrafamiliar, la violencia digital, la trata de personas, la maternidad subrogada y otras realidades que impactan a personas y comunidades en distintos momentos de la vida.Para los participantes, comprender estas dinámicas sociales es fundamental para fortalecer una acción pastoral más cercana a las realidades que viven las personas.“Entre nuestras realidades se vienen dando lo que se llaman las violencias directas, pero también violencias estructurales y violencias culturales”, explicó el padre Víctor Antonio Bustamante, sacerdote de la Arquidiócesis de Cartagena.Una defensa de la vida que abarca todas sus etapasUno de los énfasis del encuentro fue reafirmar una comprensión integral de la defensa de la vida humana, que abarca todas las etapas de la existencia y todas las circunstancias en las que la dignidad de la persona puede verse vulnerada.“Nuestra lucha como Iglesia no es solamente en defensa de la vida del concebido no nacido, sino también de todos los momentos de la vida humana que se encuentran en riesgo”, señaló María Elizabeth Osorio Zuluaga, psicóloga de la Delegación de Pastoral Familiar de la Diócesis de Sonsón-Rionegro.Desde esta perspectiva, la pastoral de la vida se entiende como una misión transversal dentro de la acción evangelizadora de la Iglesia.“Somos una pastoral que atraviesa todas las realidades, porque en todas las pastorales hay vida humana”, expresó Karen Lizeth Bejarano, integrante del equipo de Promoción y Defensa de la Vida de la Diócesis de Facatativá.Formación y articulación pastoralOtro de los puntos centrales del encuentro fue la necesidad de fortalecer la formación de los agentes de pastoral y promover una mayor articulación entre diócesis, comunidades e instituciones que trabajan en la defensa y promoción de la vida.Según el padre Nelson Ortiz, responder a los desafíos actuales implica profundizar tanto en la formación doctrinal como en el conocimiento de las realidades sociales que afectan la dignidad humana.“Necesitamos formarnos más, tanto en la doctrina de la Iglesia, como en el conocimiento de la manera como estas estructuras del mal buscan atentar contra la dignidad de la persona humana”, afirmó.En este contexto, los delegados destacaron la importancia de generar redes de colaboración que permitan acompañar de manera más efectiva a las personas en situación de vulnerabilidad.Un compromiso renovado con la cultura de la vidaDurante el encuentro, los delegados también compartieron experiencias pastorales que adelantan en sus jurisdicciones y renovaron su compromiso de seguir promoviendo la dignidad de cada persona.Para la Iglesia, este trabajo pastoral busca contribuir a la construcción de una sociedad más justa y fraterna, donde cada vida sea reconocida y acompañada.“Terminamos este encuentro llenos de alegría y con la disposición de seguir caminando en comunión y sinodalidad para dar una respuesta de caridad a los hermanos más frágiles y débiles”, concluyó el padre Nelson Ortiz.De este modo, la Iglesia en Colombia reafirma su compromiso de seguir anunciando el Evangelio de la vida y de fortalecer acciones pastorales orientadas a promover una auténtica cultura de la vida en el país.Vea a continuación el informe audiovisual del encuentro: