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iglesia colombiana

Jue 27 Feb 2025

Conferencia Episcopal estrena videopodcast ‘Diálogos en el Atrio’ con episodios para acercar a los colombianos al Jubileo 2025

Buscando facilitar a los católicos en Colombia la vivencia práctica del llamado a la esperanza hecho por el papa Francisco a la Iglesia Universal durante este Jubileo Ordinario 2025, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) lanzó el videopodcast ‘Diálogos en el Atrio’, temporada ‘Caminando en Esperanza’. Este formato audiovisual buscará propiciar diálogos sencillos que permitan profundizar y acercar diversos temas y claves desde las cuales se debe asumir dicha esperanza.Aunque en el año 2023, con ocasión del cumpleaños 115 del Episcopado Colombiano, se había hecho una prueba piloto del formato, en este Año Jubilar, el Departamento de Comunicaciones y Tecnologías de la CEC ha puesto en marcha la producción y postproducción definitiva del espacio, acudiendo a una narrativa más moderna.En esta primera temporada oficial, el guion orientador de los temas abordados en el videopodcast será el libro ‘Caminar en Esperanza’; texto publicado a finales del año 2024 por la Conferencia Episcopal en coedición con Editorial San Pablo a través del cual se brindan ideas y se proponen talleres para comprender y vivir el Jubileo. Para ello, los autores de los capítulos del libro serán los primeros invitados especiales al espacio.Episodio 1: Transformar los signos de los tiempos en signos de esperanza.En el primer episodio, que ya está disponible a través del canal de YouTube de la Conferencia Episcopal de Colombia (@episcopadocoltv), el protagonista del diálogo es el padre Raúl Ortiz Toro, secretario adjunto de la Conferencia Episcopal de Colombia. Durante el diálogo, el presbítero aborda temas clave para entender, aún más, el sentido del Jubileo 2025; además brinda algunas reflexiones concretas sobre la necesidad y forma de convertir los signos de los tiempos en signos de esperanza. Al hablar del llamado hecho por el Santo Padre a la paz en la Bula de Convocación del Jubileo, se refiere, especialmente, al contexto colombiano.El padre Ortiz recuerda que el tema elegido por el Santo Padre para este Jubileo, tiene su raíz en la cercanía que tiene el pontífice con los contextos y situaciones que viven las diferentes comunidades y naciones; una manera de ser y hacer Iglesia con claras muestras de cercanía:"Una de las cosas más interesantes del papa Francisco es que está muy imbuido en la realidad, no es un ser aislado, sino que mira la realidad del mundo; y creo yo que se dio cuenta que en este momento hay una gran crisis y esa crisis nos ha llevado a la tentación, la tentación de dejarnos vencer por el pesimismo, la violencia, la desesperanza", explica el Secretario Adjunto de la Conferencia Episcopal de Colombia.Sobre la paz de Colombia, en medio de los "signos de los tiempos" que en muchos casos y territorios, continúan siendo sinónimo de dolor, tragedia e incertidumbre, el padre Raúl reconoció que, aunque se necesitan soluciones sociales y políticas a causas estructurales, la esperanza por la construcción de la paz también debe ir mucho más allá del tiempo y basarse en acciones concretas de parte de cada colombiano, y que, por supuesto, tienen su ancla y su sustento en Dios, en una vida espiritual también activa:“La paz es una búsqueda constante y en este contexto de la esperanza, es la esperanza activa que muchos pueden llegar a confundir y decir, pero es una resignación ¿Entonces nos tocará ya aguantarnos esta Colombia violenta, esta Colombia dividida? No, efectivamente en este año nosotros debemos intensificar ese pensamiento en el cual podemos decir que es posible la paz; y creo yo que los señores obispos, en su último comunicado, en el mensaje, nos han dado muchas luces, sobre todo en ese sentido, cuando los obispos dicen “hacer siempre el solo el bien para la búsqueda de la paz”. Si nosotros leemos eso con profundidad y nos damos cuenta que la paz no solamente se firma en la tratado grande, donde se sientan en una mesa con reflectores de un lado y del otro, de los actores armados o de los que están aquí en búsqueda de la paz. Esa paz no es solamente la que podemos buscar, sino que es la paz cotidiana, la paz que el Señor dijo: “La paz les dejo mi paz les doy (…) Esa paz se construye desde la intimidad de las familias, haciendo todos los días solo y siempre el bien; cuando cumplimos con nuestro deber, estamos en búsqueda de la paz y estamos ahí fortaleciendo la esperanza”.A partir de ahora, los fieles en Colombia podrán esperar un capítulo de ‘Diálogos en el Atrio’ cada 15 días. Poco a poco se irán revelando nuevas sorpresas e invitados en el espacio.Vea a continuación el primer episodio:

Mar 25 Feb 2025

Buga celebra la llegada de su nuevo obispo: Mons. Alexander Matiz Atencio

Con una emotiva celebración, llena de fe y esperanza, la Diócesis de Buga recibió a su nuevo obispo, monseñor Alexander Matiz Atencio. La ceremonia de ordenación episcopal y toma de posesión canónica se llevó a cabo el pasado sábado, 22 de febrero, en la emblemática Basílica del Señor de los Milagros. Fue presidida por monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, jurisdicción de la que proviene el prelado. En la Eucaristía también participaron el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, el obispo emérito de Buga, monseñor José Roberto Ospina Leongómez, los obispos de Palmira y Riohacha, así como otros obispos eméritos de la región. En representación de la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia, estuvo presente el padre Raúl Ortiz Toro, secretario adjunto.En su homilía, monseñor Luis Fernando destacó la importancia de mantener “la mirada fija en Jesús, el que inicia y perfecciona nuestra fe” (Hb 12, 2), invitando a los presentes a contemplar el misterio del amor de Dios que se renueva en la Iglesia diocesana de Buga con la llegada de su nuevo pastor. Además, agradeció la labor de monseñor José Roberto Ospina Leongómez, quien tras más de 12 años de servicio entregó el cayado de pastor con “la tranquilidad del deber cumplido”.Monseñor Alexander, ordenado presbítero en la Arquidiócesis de Cali, fue descrito por su Arzobispo como un “servidor fiel, solidario y amante de los pobres”. Resaltó su formación como arquitecto, comparando su misión episcopal con la de un “hábil arquitecto” que, al estilo de San Pablo, debe edificar sobre bases firmes la comunidad de fe.Monseñor Luis Fernando también recordó que la misión del obispo “apacienta el rebaño de Dios” (1Pe 5, 2-3); subrayó la importancia de guiar con amor y ejemplo, y de trabajar por la unidad y la santidad de la Iglesia. Además, mencionó que monseñor Matiz asume su ministerio en un momento crucial para la Iglesia, donde los desafíos son inmensos, pero también las oportunidades de ser “peregrinos de la esperanza”, como lo ha exhortado el papa Francisco.En su intervención, monseñor José Roberto Ospina Leongómez, hoy, obispo emérito de Buga, resaltó el “misterio de amor de Dios” que se manifiesta al nombrar un nuevo pastor para su pueblo. “Dios es amor y, por tanto, entrega, servicio, sacrificio, generosidad, donación alegre”, expresó, invitando a todos a ser presencia de Dios en medio de las dificultades del mundo. Dirigiéndose a monseñor Matiz, le deseó que encuentre en Buga un lugar para ser feliz y pleno en su ministerio, bajo la protección de Nuestra Señora de las Victorias, patrona de la diócesis.Por su parte, el Nuncio Apostólico, monseñor Paolo Rudelli, en representación del papa Francisco, destacó que la celebración coincidió con la fiesta de la Cátedra de San Pedro, un día que une a la Iglesia universal en comunión con el sucesor de Pedro. “Hoy esta Iglesia de Buga recibe, por la gracia de Dios y la voluntad del papa Francisco, el don de un nuevo obispo”, afirmó el representante del Santo Padre. Confió el ministerio de monseñor Matiz al Señor de los Milagros, pidiendo que “este Cristo siga creciendo en el corazón de todos los fieles de Buga” y que el testimonio de amor de la comunidad sea un don para el mundo.Durante la ceremonia, el padre Raúl Ortiz, al leer un mensaje en representación de la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal agradeció la dedicación y entrega de monseñor José Roberto como Obispo de Buga. Refirió la ocasión especial en la que inicia monseñor Matiz su ministerio apostólico en Buga, el Jubileo Ordinario 2025, como la mejor de las oportunidades para conducir a los fieles hacia el peregrinaje de la esperanza:“Tendrá ocasión de ser dócil instrumento del Buen Pastor para guiar, acompañar y custodiar a esta comunidad diocesana, en unión con el que ahora será su Presbiterio, que ha de encontrar en Usted el modelo de Jesucristo, sacerdote de entrega humilde y de servicio oportuno a su pueblo. Desde la Ciudad Eterna, en esta Fiesta de la Cátedra de San Pedro, titular de la Catedral de Buga, y uniendo las plegarias del Episcopado colombiano, deseamos para Usted y para esta Iglesia Diocesana abundantes frutos de renovado ardor evangelizador y esmerado compromiso para el desarrollo humano integral. Lo encomendamos a la Sagrada Familia de Nazaret, modelo del caminar en esperanza que anhelamos para la Iglesia colombiana”.Monseñor Alexander Matiz Atencio fue designado por el papa Francisco como como obispo de la Diócesis de Buga el 7 de diciembre de 2024.Vea a continuación la transmisión de la ceremonia:

Mar 25 Feb 2025

San José Gregorio Hernández

Por Hernán Alejandro Olano García - En medio de la enfermedad del papa Francisco, se ha dado a conocer el 25 de febrero de 2025 la noticia esperada por muchos, la canonización del Beato José Gregorio Hernández Cisneros, tras la audiencia concedida en el Hospital Policlínico Gemelli, donde se encuentra internado, al Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, y a Monseñor Edgar Peña Parra, Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.Francisco aprobó los votos favorables de la Sesión Ordinaria de los Padres Cardenales y Obispos miembros del Dicasterio para las Causas de los Santos para esta canonización de este integrante de la Orden Franciscana Seglar, OFS, conocido como«el médico de los pobres», quien murió atropellado en Caracas en el año 1919. El Doctor Hernández cayó golpeándose la cabeza contra el filo de la acera, lo que ocasionó una fractura en el cráneo. Desde su fallecimiento, se ha ganado su halo de santidad tanto en Venezuela como en Colombia por su labor en pro de los más desfavorecidos y sus reivindicaciones para reclamar más atención de los gobiernos.Hernández había entrado en la Cartuja de Farneta (Lucca), pero por motivos de salud, tuvo que abandonarla a los nueve meses, regresando a Caracas. Posteriormente, comenzó a prepararse para el sacerdocio, pero, mientras estaba en el Colegio Pío Latino Americano de Roma, le sobrevino una pleuresía y un principio de tuberculosis. De vuelta a sus tierras, se dedicó definitivamente a la medicina.El cardenal Pietro Parolín, secretario de Estado del Vaticano y antiguo nuncio apostólico en Venezuela, presidió en 2021 la ceremonia de beatificación el 30 de abril en el Estadio Universitario de la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, casa de estudiosen la que el doctor Hernández se graduó, fue profesor, investigador e innovador de la medicina en Venezuela. Además, se fijó el 26 de octubre, fecha del nacimiento del médico, como su día de celebración dentro de la religión católica, es decir, la inclusión de su nombre en el santoral de la Iglesia.Previamente, en 1986, San Juan Pablo IIreconoció las virtudes heroicas del venezolano y lo declaró «venerable»; luego vino el paso de la beatificación, quefue aprobada por la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, con decreto del papa Francisco el 19 de junio de 2020, luego de que una comisión teológica de expertos concluye que un milagro del médico venezolano salvó la vida de una niña de 10 años, gravemente herida durante un asaltoen marzo de 2017 y, ahora, el milagro para la canonización en 2025.La postuladora de la causa ha sido la abogada argentina que ahora tiene como meta llevar a los altares al sacerdote colombiano Rafael García-Herreros, fundador de la Organización Minuto de Dios y miembro de la comunidad Eudista.Hernández fue autor de trece ensayos científicos sobre diversas disciplinas, reconocidos por la Academia Nacional de la Medicina, de la cual fue uno de sus fundadores, lo cual llevó a que se expresara que: «Su faceta religiosa con todo lo encomiable que sea considerada en el plano místico, no debe opacar el inmenso aporte que realizó a la ciencia médica venezolana», como lo ha reseñado en la biografía que el maestro Antonio Cacua Prada ha preparado para la beatificación y que ya se encuentra en prensa.Para el arzobispo de Caracas, en relación con la canonización, “Su legado perdura en el corazón de quienes lo veneran y de quienes han recibido los milagros de Dios bajo su intercesión. José Gregorio Hernández es un santo para nuestro tiempo, un modelo de laico cristiano que nos invita a vivir la fe con alegría y compromiso, y a poner al servicio de los demás nuestros talentos y capacidades.”Hernán Alejandro Olano GarcíaDoctor en Derecho CanónicoMiembro de las Academias de Historia Eclesiástica de Colombia, Bogotá y Boyacá

Lun 24 Feb 2025

“Todo está en manos del Señor, seguimos orando por él”: Vicepresidente del Episcopado Colombiano sobre salud del Papa Francisco

Un nuevo mensaje envió desde Roma la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). En esta oportunidad, el vicepresidente del episcopado y arzobispo de Tunja, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, habla acerca de los organismos en los que sostuvieron reuniones y del estado de salud del Papa Francisco.El prelado hace un balance positivo de las reuniones sostenidas con diversos organismos de la Curia Romana, encuentros clave para fortalecer la misión de la Iglesia colombiana, así como los vínculos con la Santa Sede.“Hemos visitado distintos dicasterios de la Curia Romana, como el Dicasterio para el Culto Divino, la Disciplina de los Sacramentos, el Dicasterio para el Clero, la Signatura Apostólica y el Dicasterio para la Evangelización. También nos recibió el Secretario de Estado”, expresó.En el mensaje, monseñor Villa Vahos también se refiere al complejo estado de salud del papa Francisco, situación que impidió que se encontraran con él en audiencia privada, el viernes 21 de febrero, tal y como estaba previsto en la agenda de su visita.“Roma permanece en esta situación de inquietud de qué va a pasar. Pero todo está en las manos del Señor. El Papa ha querido que todo lo que sucede con su salud se comunique tal como es, sin ningún misterio”, señaló.El vicepresidente de la CEC reiteró el llamado a la oración por la pronta recuperación del Santo Padre, hecho previamente por monseñor Germán Medina Acosta, secretario general del Episcopado, quien convocó a los fieles colombianos a intensificar sus plegarias por el Papa en todas las parroquias del país. “Seguimos orando por él, por su salud, para que se cumpla en él la voluntad de Dios”, expresó monseñor Villa Vahos.Los integrantes de la CEC agradecieron la oportunidad de estar en Roma y pidieron que esta experiencia contribuya al bien de la Iglesia y a la extensión del Reino de Dios. “El Señor nos bendiga a todos, la Santísima Virgen María nos siga acompañando”, concluyó monseñor Villa Vahos.La visita de la junta directiva de la CEC a Roma no solo representa una oportunidad para el fortalecimiento de los vínculos entre la Iglesia colombiana y la Santa Sede, sino que también deja en evidencia la unidad y el compromiso de la comunidad católica colombiana en este momento de incertidumbre que se vive alrededor de la salud del Santo Padre.Vea el mensaje del Vicepresidente del Episcopado a continuación:

Vie 21 Feb 2025

Teología y doctrina al servicio de la realidad: Obispos promueven reflexiones sobre los desafíos sociales y pastorales que vive Colombia

Desde este mes de febrero, la Comisión Episcopal y el Departamento de Doctrina de la Conferencia Episcopal de Colombia, con el apoyo de algunas universidades católicas del país, desarrollarán y publicarán, un subsidio o documento de reflexión mensual, cuyos contenidos abordarán desafíos pastorales y sociales presentes en Colombia y en el mundo, a la luz del pensamiento teológico de la Iglesia Católica. Esto, bajo el propósito de aportar a la construcción de una visión crítica y esperanzadora que permita a la comunidad eclesial discernir los signos de los tiempos y responder con eficacia y caridad a dichos desafíos.“Convencidos de que la teología no solo interpreta la realidad, sino que también la transforma a la luz del Evangelio, hemos decidido emprender la publicación mensual de un documento que aborde, desde una perspectiva teológica, las realidades que atraviesan nuestro país y nuestra Iglesia”, expresa al respecto monseñor José Mauricio Vélez García, obispo auxiliar de Medellín y presidente de esta Comisión Episcopal.De acuerdo con monseñor Vélez, el aporte que harán a esta iniciativa expertos y miembros de las facultades de Teología de diversas instituciones colombianas, permitirá profundizar, aún más, en el análisis de los fenómenos sociales, culturales y espirituales que configuran el presente.“El momento histórico que vivimos nos exige una lectura atenta y serena de los acontecimientos, capaz de identificar las causas estructurales de nuestras crisis y de ofrecer propuestas concretas y sostenibles para su superación. Este esfuerzo, que pretende ser un aporte al bien común, también es una invitación a todos los sectores de la Iglesia a participar activa y constructivamente en el discernimiento colectivo”, agrega el presidente de la Comisión de Doctrina.“El ministerio episcopal: signo de esperanza en Colombia”, es el título del primero de estos documentos de reflexión. Está inspirado en la CXVIIIAsamblea Plenaria del Episcopado Colombiano celebrada entre el 3 y el 7 de febrero; los obispos recurrieron a él para la preparación del encuentro, ahora la Comisión de Doctrina y los miembros del Comité Teológico que la apoyan, lo ponen a disposición de los demás miembros de la Iglesia colombiana.A partir de este subsidio se podrá discernir sobre aspectos como: la esperanza en la misión del obispo, el obispo como promotor de la sinodalidad, el ministerio episcopal como signo de reconciliación y el obispo como testigo de martirio. Además, se plantean allí algunas acciones concretas a través de la cuales los pastores, acompañados por los demás miembros del pueblo fiel de Dios, pueden ser signo de esperanza en medio de los múltiples retos que enfrenta Colombia. En el contexto del Año Santo 2025, estas reflexiones podrán convertirse en una guía práctica para profundizar en la “vocación de ser sal y luz en el mundo”, facilitando la renovación de la identidad y misión de la Iglesia.“Que este espacio de pensamiento crítico y espiritualidad activa se traduzca en acciones concretas que edifiquen el Reino de Dios en medio de nuestra historia”, exhorta monseñor José Mauricio Vélez García.En contexto:¿Quiénes integran la Comisión Episcopal de Doctrina?Monseñor José Mauricio Vélez García, obispo auxiliar de Medellín, presidente.Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo Castrense, integrante.Monseñor Hency Martínez Vargas, Obispo de la Dorada-Guaduas, integrante.

Jue 20 Feb 2025

Iglesia colombiana se une en oración por la salud del papa Francisco: Obispos convocan jornada de plegarias este fin de semana

Desde el Vaticano, directivos de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) convocan a intensificar la oración por la salud del papa Francisco, de manera particular, el sábado 22 de febrero en el contexto de la Fiesta de la Cátedra de San Pedro, y el domingo 23, en todas las parroquias del país.Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos y monseñor Germán Medina Acosta, presidente, vicepresidente y secretario general de la CEC, respectivamente, han estado en Ciudad del Vaticano desde este martes 18 de febrero sosteniendo reuniones en diversos dicasterios y organismos de la Curia Romana. Esto, bajo el propósito de obtener nuevas orientaciones que permitan le permitan a la Iglesia colombiana seguir fortaleciendo su acción pastoral.La agenda de su viaje incluía una audiencia privada con el papa Francisco en el Vaticano, prevista para la mañana de este viernes 21 de febrero. Sin embargo, las actuales circunstancias de salud que vive el Santo Padre, implicarían la reprogramación de este encuentro.A través de un videomensaje, el obispo de Engativá y Secretario del Episcopado Colombiano, monseñor Germán Medina, convoca a la Iglesia colombiana a intensificar las plegarias por la pronta recuperación del papa Francisco: “Aprovechemos para intensificar nuestra oración y pedirle al Señor el don de la salud del Santo Padre. Y el domingo, queremos que todas las parroquias en el país se unan en la plegaria. La oración de intercesión es poderosa”, expresa monseñor Medina.Entre los organismos que ha estado visitando la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia, se encuentran el Dicasterio para el Culto Divino, el Dicasterio para el Clero, el Dicasterio para Doctrina de la Fe, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y la Signatura Apostólica.Oración por el Papa FranciscoOh Dios,que por designio de tu providenciaconstituiste al Papa Francisco para que fueratu servidor como sucesor del Apóstol Pedro:míralo con amor y concédele la saludpara que continúe siendo, por tu gracia,principio y fundamento visiblede la unidad de fe y de comunión de tu pueblo.Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,que vive y reina contigoen la unidad del Espíritu Santo y es Diospor los siglos de los siglos. Amén.Vea el mensaje a continuación:

Lun 17 Feb 2025

Catatumbo: entre el dolor y la esperanza. Un llamado a la paz y a la reconciliación.

Por. Pbro. Mauricio Alejandro Rey Sepúlveda - El Catatumbo es una región colombiana que ha sido testigo de una impresionante diversidad natural y cultural, pero también de una prolongada historia de conflicto y violencia. A pesar del sufrimiento que ha marcado su historia, el Catatumbo es un territorio de esperanza, donde las comunidades, a través de su resiliencia, han logrado mantener la fe en un futuro distinto. Desde una perspectiva cristiana, no podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de las víctimas ni ante la urgente necesidad de justicia y reconciliación. El Evangelio nos llama a ser constructores de paz, a reconocer la dignidad intrínseca de cada ser humano y a trabajar incansablemente por una sociedad basada en el amor, la solidaridad y el perdón.1. UNA HISTORIA DE DOLOR Y RESISTENCIASituado en el noreste de Colombia, en el departamento de Norte de Santander, el Catatumbo es una región donde conviven contrastes profundos: una naturaleza prodigiosa, una cultura campesina ancestral y, lamentablemente, una historia de violencia que ha dejado huellas indelebles. Su posición estratégica en la frontera con Venezuela, sumada a su abundancia de recursos naturales, ha convertido a este territorio en un espacio disputado por diversos actores armados y económicos.A pesar de la violencia persistente, el Catatumbo también es un símbolo de resistencia y esperanza, donde las comunidades han demostrado que es posible luchar por la vida, la dignidad y la paz, incluso en las circunstancias más adversas.1.1. El conflicto y sus raíces estructuralesLa región ha sido un epicentro del conflicto armado colombiano. Su localización geoestratégica, la riqueza en recursos naturales y la ausencia de un Estado fuerte han propiciado que el Catatumbo se convierta en un escenario en disputa entre grupos armados, narcotráfico y economías ilícitas.Durante años, las comunidades han sufrido desplazamientos forzados, desapariciones, masacres y otras violaciones a los derechos humanos. La falta de oportunidades económicas y la exclusión social han perpetuado un ciclo de violencia que parece interminable. El Papa Francisco, en Fratelli Tutti, nos recuerda que “la guerra es el fracaso de la política y de la humanidad” (§261). Este conflicto refleja una crisis social profunda que solo podrá resolverse con justicia, equidad y un auténtico compromiso con el bien común.1.2. Las víctimas: rostros concretos del dolorDetrás de las cifras y los informes estadísticos se encuentran los rostros concretos del sufrimiento: niños y niñas que han crecido en medio del miedo, campesinos desplazados de sus tierras, familias destruidas por la violencia. Jesús nos enseña que “lo que hicieron con uno de estos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25,40), invitándonos a reconocer el rostro de Cristo en aquellos golpeados por la guerra.La Iglesia ha acompañado a estas víctimas, brindando consuelo, promoviendo la memoria histórica y ofreciendo espacios para la sanación. Sin embargo, el camino hacia la paz exige mucho más que asistencia; requiere justicia, reparación y transformación estructural.2. MÁS ALLÁ DEL DOLOR: LA ESPERANZA COMO PROYECTO DE VIDALa esperanza no es una emoción pasajera ni un simple deseo de que las cosas mejoren. Para la tradición cristiana, la esperanza es una virtud teologal que impulsa a la acción, a la construcción de un futuro distinto, fundamentado en la confianza en Dios y en el compromiso con el prójimo. San Pablo nos recuerda: “La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Rm 5,5).En el Catatumbo, la esperanza se convierte en un verdadero proyecto de vida cuando las comunidades, a pesar de la adversidad, deciden resistir con dignidad, reconstruir sus vidas y trabajar por una paz duradera. Esta esperanza cristiana no es ingenua ni pasiva; es una fuerza transformadora que se traduce en iniciativas concretas de reconciliación, justicia y desarrollo integral.2.1. Iniciativas de paz y reconciliaciónDesde las mismas comunidades han emergido valientes esfuerzos para reconstruir el tejido social. Algunas de estas iniciativas incluyen:Proyectos de economía solidaria: Diversas organizaciones campesinas han impulsado alternativas productivas como el café orgánico y el cacao, demostrando que es posible generar desarrollo sin recurrir a economías ilícitas.Espacios de diálogo y reconciliación: Líderes comunitarios, excombatientes y víctimas han participado en procesos de encuentro donde, desde la verdad y el reconocimiento del daño causado, han dado pasos hacia el perdón.Educación para la paz: Escuelas, parroquias y grupos juveniles han desarrollado programas de formación en resolución de conflictos y derechos humanos, inspirados en el Evangelio.Estos esfuerzos reflejan el mandato de Cristo: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9). La paz no es solo un anhelo, sino una tarea concreta que exige compromiso y valentía.2.2. La esperanza que se construye en lo cotidianoEl Evangelio nos enseña que la esperanza no surge de grandes discursos, sino de acciones concretas. Jesús, en su ministerio, ofreció signos de esperanza a los marginados, sanando a los enfermos, devolviendo la dignidad a los excluidos y proclamando el Reino de Dios. Siguiendo su ejemplo, en el Catatumbo la esperanza se traduce en:Familias que reconstruyen sus vidas tras el desplazamiento: Muchas familias regresan a sus tierras con la firme convicción de que pueden empezar de nuevo, confiando en la providencia de Dios y el apoyo de la comunidad.Mujeres que transforman su dolor en liderazgo social: Víctimas de la guerra, muchas mujeres han decidido organizarse en asociaciones para defender los derechos humanos y promover iniciativas de paz.Jóvenes que apuestan por la educación y el servicio: En medio de la violencia, los jóvenes son luz de esperanza cuando eligen la educación, el arte, el deporte y el servicio social como herramientas para cambiar su entorno.Estas pequeñas acciones nos recuerdan la parábola del grano de mostaza (Mt 13,31-32): la esperanza cristiana, aunque nace en la fragilidad, puede crecer y convertirse en un motor de transformación.2.3. El Papel de la Iglesia como Constructora de PazLa Iglesia ha jugado un papel fundamental en la construcción de paz en Colombia. En el Catatumbo, sacerdotes, religiosas y agentes pastorales han acompañado a las comunidades, ofreciendo refugio, esperanza y orientación espiritual.Desde la Doctrina Social de la Iglesia, se destacan tres pilares esenciales para la paz:1. La dignidad humana como base de toda acción social.2. El destino universal de los bienes y la justicia social.3. El diálogo como camino ineludible para la paz.El Papa Francisco ha señalado que la paz no se logra solo con acuerdos políticos, sino con un proceso profundo de reconciliación que transforme las estructuras de pecado.3. UN LLAMADO A LA CONVERSIÓN Y EL COMPROMISOEl Catatumbo refleja la crisis moral y social que atraviesa Colombia. Su transformación no depende únicamente de cambios políticos, sino de una conversión profunda en nuestra manera de entender la vida en sociedad.3.1. La conversión del corazón como primer pasoLa paz comienza en el interior de cada persona. Jesús nos llama a revisar nuestras actitudes y a vivir centrados en el amor y el servicio: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado” (Jn 13,34). La violencia se manifiesta no solo en las armas, sino también en la indiferencia, la corrupción y la falta de solidaridad. Cada cristiano está llamado a ser un instrumento de reconciliación.3.2. La responsabilidad de la sociedad y el EstadoLa paz requiere también compromisos estructurales. No podemos ignorar la responsabilidad del Estado en la protección de los derechos de las comunidades del Catatumbo, exigiendo políticas públicas que garanticen el acceso a la tierra, la educación, el empleo digno y la protección de los líderes sociales.CONCLUSIÓN: LA ESPERANZA QUE NACE DEL EVANGELIOEl Catatumbo nos interpela a no rendirnos ante la violencia. Como cristianos, estamos llamados a ser constructores de paz, siguiendo el ejemplo de Cristo, quien con su entrega en la cruz venció el odio y nos enseñó el poder del amor y el perdón. Que María, Reina de la Paz, acompañe a las comunidades del Catatumbo y nos inspire a comprometernos con una Colombia reconciliada y fraterna.Pbro. Mauricio Rey SepúlvedaDirector del Secretariado Nacional de Pastoral Social - Cáritas Colombiana

Jue 13 Feb 2025

Bienaventurados

SEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIOFebrero 16 de 2025Primera lectura: Jeremías 17, 5-8Salmo: Sal 1, 1-2.3.4 y 6 (R. cf. 39, 5a)Segunda lectura: 1Corintios 15, 12.16-20Evangelio: Lucas 6, 17.20-26I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónEn este sexto domingo del tiempo ordinario se nos invita, no solo a oír la Palabra de Dios, si no escucharla con el corazón para que ella produzca frutos en nosotros. La palabra de Dios hoy, por medio del profeta Jeremías nos recuerda que quien opta por Dios, quien aprende a escuchar su voz y la pone en práctica experimentará la bendición, será “bendito quien se fía de Yahvé, pues no defraudará Yahvé su confianza (Jr. 17,7), pero quien se hace el sordo a la palabra de Dios, no deja que ella produzca frutos abundantes, quien pone su confianza en las cosas humanas no será maldito. El apóstol san Pablo con fuerza le habla a la comunidad de los corintios y les hace saber que el mensaje que les está predicando tiene como centro la resurrección de Cristo y por ende la esperanza que todos por le fe en Él resucitarán, pues si Cristo no resucito vacía es la predicación y vana nuestra fe,” somos los hombres más dignos de compasión” (1 Cor. 15,19).El evangelio de San Lucas, en el pasaje de las Bienaventuranzas, nos recuerda que la verdadera felicidad no está en las cosas que posemos o ambicionamos, la verdadera felicidad no está en tener muchas personas a nuestro alrededor, la verdadera felicidad está en abandonarnos en Él, poner a Dios en el centro de nuestra vida y hacer de Él nuestro mayor tesoro, nuestro alimento, buscar agradarle primero a Él y no a los demás. No podemos olvidar que es bienaventurado, feliz, bendecido y lleno de vida verdadera quien confían en Dios y solo en ÉL.1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? De una manera maravillosa la Palabra de Dios, por medio del apóstol San Pablo nos vuelve a poner en el contexto de la pascua, nos invita a volver la mirada al día de Pascua a no olvidar cual el centro, razón y fuerza de nuestra fe, Cristo Resucitado. San Pablo dedica su vida al anuncio de Jesús, pero lo anuncia muerto y resucitado, lo anuncia como el vencedor de la muerte, aunque sabe que para muchos será incomoda su predicación, él con valentía manifiesta que si no creemos en la resurrección seremos los más desdichados de todos. Por ello la Iglesia desde sus inicios ha predicado a Jesucristo que padece, muere en la cruz y al tercer día resucita de entre los muertos para romper las cadenas de la muerte y así conceder a quienes crean en Él la esperanza de una vida nueva. por ello Pablo no solo anuncia que Cristo Resucito, sino que también los creyentes resucitarán por la fe en Él, la muerte no es el final de la vida, es Pascua, es el paso de esta vida a la eterna por la confesión del nombre de Jesús, por la fe en Jesús.2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? Al acercarnos a la Palabra de Dios en este domingo, Dios quiere hablarnos al corazón para llenar de alegría nuestro corazón y darle sentido y fortaleza a nuestra vida. Hoy Jesús me dice y te dice que Él es la fuente de la vida verdadera, que ha muerto para ofrecernos la posibilidad de vivir una vida verdaderamente feliz en esta tierra con la esperanza de disfrutar de la vida que no se acaba en el cielo. Pero esto no se puede quedar en un simple discurso, tiene convertirse en nosotros en una convicción que surja desde lo profundo de nuestro corazón y desde allí se convierta en una fuerza que nos lleve a ser cristianos que demos testimonio de Jesús en nuestra vida concreta. En una sociedad que pareciera que se fuera alejando cada día más de Dios, en un mundo donde aparentemente el mal, la muerte y la “oscuridad” se han fortalecido, nosotros los discípulos de Jesús, usted y yo, todos debemos como Pablo, los apóstoles y tantos hombres y mujeres a los lardo de más de 2.000 años, anunciar a Jesús que ha resucitado, proclamar que la vida ha triunfado sobre la muerte, que el mal, el diablo no tienen la última palabra y con nuestra manera de vivir, de hablar y pensar podemos hacer presente a Cristo, vencedor de la muerte. Como Iglesia, como creyentes, estamos llamados a ser Luz y anunciar con palabras y obras, a tiempo y destiempo el evangelio de la vida.3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?La Palabra de Dios busca producir frutos en aquellos que se disponen como tierra buena para recibirla, pedimos a Dios que nos de la gracia de abrir el corazón a su palabra en este domingo, acoger con un corazón limpio este llamado que nos hace a alejarnos del pecado, pedimos a Dios que nos de la fuerza para “solo confiar en Él”, te pedimos que no permitas que coloquemos nuestra esperanza en las cosas o las personas, pues solo tú tienes Palabras de Vida eterna, danos la sabiduría necesaria para comprender que solo en ti podemos ser realmente “bienaventurados.Pedimos a Dios la gracia de poder transmitir con nuestras palabras y nuestra manera de vivir la alegría de la fe, el gozo de que sentimos por ser hijos de Dios y poder experimentar su amor, pidamos a Dios que podamos contagiar a muchos de la alegría de ser cristianos, recordándoles, mostrándoles que si tenemos a Jesús en nuestro corazón el llena de sentido, de alegría y paz la existencia. Pidámosle a Jesús que nos de la gracia de ser motivo de verdadera a alegría para los que están a nuestro lado._______________________Recomendaciones prácticas: •21 – 23 de febrero. Jubileo de los DiáconosII.Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa Al reunirnos como comunidad en este domingo, la Iglesia nos invita hacernos consientes que en medio de nosotros esta Jesús, el Señor, que nos llama a seguirle para llenar nuestra vida de su presencia y alcanzar la bienaventuranza y compartirla con los demás.Unidos, participemos de la mesa de la Palabra y compartamos el pan Eucarístico. Con profunda fe iniciemos nuestra celebraciónMonición a la Liturgia de la Palabra La Palabra de Dios nos va a recordar que tenemos delante de nosotros dos caminos, el camino del bien y del mal, la posibilidad de optar por Dios y acercarnos a Él o por le contraria alejarnos. Escuchemos con atención esta Palabra, alimentémonos de ella y comprometámonos a ponerla en práctica siempre.Oración Universal o de los FielesPresidente: Elevemos al Dios nuestras suplicas y con la confianza de saber que siempre nos escucha, digamos:R. Padre Bueno, escúchanos.1.Por la Iglesia, para que sea obediente a la voluntad del Padre Eterno y ayude a todos a acercarse a Él como única fuente de vida verdadera. Oremos.2.Por los gobernantes para que cada día, iluminados por el Espíritu Santo trabajen por la justicia y el progreso de los todos. Oremos.3.Por aquellos que se han alejado de Dios, para abriendo su corazón a Él pueden llenar su vida de sentido y verdadera alegría. Oremos.4.Por nosotros, para que, al participar de la Eucaristía, experimentemos el gozo de sabernos amados por Dios y así podamos también vivir en la verdadera caridad. Oremos.5.Por el Jubileo de los Diáconos, para que su ministerio se enriquezca y desempeñen dignamente su servicio en el altar y en todos los lugares donde son enviados. Oremos.Oración conclusivaPadre bueno, Tú conoces mejor que nosotros las necesidades del mundo, acoge nuestras oraciones y concédenos los auxilios que con fe te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.R. Amén.