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Iglesia

Dom 1 Ene 2023

El Papa: Responsabilidad y compasión ante la tragedia de la guerra

En el Ángelus del primer día del nuevo año, Francisco renovó la invocación a la intercesión de María por la paz, y "por el Papa emérito Benedicto XVI", fiel servidor del Evangelio y de la Iglesia. Vuelve a dirigirse a Benedicto XVI, que llegó ayer a la casa del Padre, el Papa Francisco en su primer Ángelus de 2023 y pide a los fieles que recen por él, implorando a la Virgen María. También lo hace dejando unos momentos de silencio orante. Luego recuerda también la cobertura mediática de la figura del Papa emérito. “El comienzo de un nuevo año se confía a María Santísima, a quien hoy celebramos como Madre de Dios. En estas horas invocamos su intercesión en particular por el Papa emérito Benedicto XVI, que dejó este mundo ayer por la mañana. Todos nos unimos, con un solo corazón y una sola alma, para dar gracias a Dios por el don de este fiel servidor del Evangelio y de la Iglesia.” El lenguaje de María La reflexión de Francisco se centra, en María que "en la gruta donde nació Jesús", permanece en silencio, "acoge con asombro el misterio que vive, lo guarda todo en su corazón y, sobre todo, cuida del Niño", a quien el Evangelio describe "acostado en el pesebre", por tanto, acostado con cuidado. El Papa explica que estas palabras dan la idea "de que el lenguaje propio de María es el de la maternidad: cuidar al Niño con ternura". “Ésta es la grandeza de María: mientras los ángeles celebran, los pastores acuden y todos alaban a Dios en voz alta por el acontecimiento que ha sucedido, María no habla, no entretiene a los invitados explicándoles lo que le ha sucedido, no se roba el espectáculo; al contrario, pone al Niño en el centro, cuidándolo con amor”. Francisco cita a la poetisa Alda Merini para comprender mejor la actitud de María: "Ella también sabía callar solemnemente, [...] porque no quería perder de vista a su Dios". Reitera que "el lenguaje típico de la maternidad es la ternura de los cuidados", esto es lo que expresan las madres tras el parto poniendo "a sus bebés en el centro de toda su atención", alimentándolos, estrechándolos en sus brazos, acostándolos "suavemente en la cuna". Aprender a cuidar de la creación y de los necesitados Y el cuidado es también el lenguaje de la Madre de Dios, continúa el Papa, que, "como todas las madres", llevando la vida en su seno, "nos habla de nuestro futuro", exhortándonos, "si de verdad queremos que el nuevo año sea bueno, si queremos reconstruir la esperanza", a que "dejemos los lenguajes, los gestos y las opciones inspiradas en el egoísmo y aprendamos el lenguaje del amor, que es el cuidado. Es decir, el cuidado es un nuevo lenguaje, que va en contra de estos lenguajes del egoísmo". “Este es el compromiso: cuidar de nuestra vida, cada uno de nosotros debe cuidar de su vida; cuidar de su tiempo, de su alma; cuidar de la creación y del medio ambiente en el que vivimos; y, aún más, cuidar de nuestro prójimo, de aquellos que el Señor ha puesto a nuestro lado, así como de nuestros hermanos y hermanas que están necesitados y reclaman nuestra atención y compasión. Mirando a la Virgen con el Niño allí, cuidando al Niño, aprendemos a cuidar a los demás, incluso a nosotros mismos, cuidando nuestra salud interior, nuestra vida espiritual, nuestra caridad”. Ante la tragedia de la guerra, responsabilidad y compasión Por último, Francisco, recordando que hoy es la Jornada Mundial de la Paz, recomienda recuperar "la conciencia de la responsabilidad que se nos ha confiado para construir el futuro". “Ante las crisis personales y sociales que vivimos, ante la tragedia de la guerra, 'estamos llamados a afrontar los retos de nuestro mundo con responsabilidad y compasión. Y podemos hacerlo si cuidamos los unos de los otros y, todos juntos, cuidamos nuestra casa común”. Y concluyendo su meditación mariana, el Papa nos exhorta de nuevo a rezar a la Virgen y pedirle ayuda para saber mirar con amor al prójimo. “Imploramos a María Santísima, Madre de Dios, que en esta época contaminada por la desconfianza y la indiferencia, nos haga capaces de compasión y de cuidado, capaces de conmovernos y detenernos ante el otro, cuantas veces sea necesario"” Fuente: Vatican News DESCARGAR MENSAJE 56ª Jornada Mundial de la Paz

Sáb 31 Dic 2022

Episcopado colombiano proyecta su labor pastoral para el 2023

En este tiempo donde las familias se han venido reuniendo alrededor del pesebre, monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la Conferencia Episcopal, ofrece en nombre de los obispos de Colombia un saludo de Feliz Navidad y presenta la proyección del trabajo que esta institución realizará para el 2023. El prelado recordó el trabajo de acompañamiento que la Iglesia Católica ha venido desarrollando durante este 2022, en materia de paz, facilitando caminos de diálogo entre el Gobierno Nacional y los diferentes grupos armados. Resalta de manera especial los avances e iniciativas que Jurisdicciones como Buenaventura, Arauca, Tumaco y en el sur de Bolívar, están adelantado en estos territorios golpeados por la violencia. Camino del Sínodo de la Sinodalidad Monseñor Alí, asegura que para el 2023 la Iglesia que peregrina en Colombia, seguirá asumiendo la invitación del Papa Francisco de caminar juntos en la sinodalidad. “En el mes de febrero iniciamos esa etapa continental y por eso también hacemos nuestro ese texto que va a iluminar esa etapa continental del sínodo, que está tomado del Profeta Isaías, ensancha tu tienda de campaña”. Observa que, así como el Profeta Isaías iluminó al pueblo de Israel cuando sufrió el destierro de Babilonia, teniendo que padecer situaciones difíciles, así también, asegura el jerarca, el Señor llama la atención para que cada persona tenga un corazón más agradecido y solidario y tome conciencia de lo que él hizo en un momento de la historia. “Es la invitación que hace el Profeta Isaías al pueblo Israel y es la invitación que nos hace el Señor por medio de esta voz profética, ensancha la tienda de campaña, es decir, cuando vemos que hay incertidumbre, cuando vemos que no tenemos nada, que una vez más volvemos a vivir tal en la premura hasta económica, es el momento de gestos de solidaridad, es el momento en que tenemos que levantar las estacas de la tierra, comprar más cordel y ensanchar las tiendas para que quepan todos”. Así también, anuncia que, los obispos reunidos en la próxima Asamblea Plenaria que se celebrará en el mes de febrero de 2023, seguirán avanzando sobre nuevas opciones evangelizadoras para la Iglesia Católica, que van por la línea de lo que propone el sínodo universal.

Sáb 31 Dic 2022

BENEDICTO XVI: Comunicado de la Nunciatura Apostólica de Colombia

A través de un comunicado de prensa, la Nunciatura Apostólica de Colombia, expresó su tristeza por la noticia del fallecimiento del Papa emérito Benedicto XVI e invitó al pueblo católico a unirse en oración por el alma de este Pontífice. “La Nunciatura Apostólica en Colombia invita a los fieles católicos y a todas las personas de buena voluntad a unirse en oración por este gran servidor de la Verdad y Pastor de la Iglesia según el corazón de Dios”. En la misiva se cuenta detalles de los últimos momentos del Sumo Pontífice y la petición que hizo para su última morada. El jueves 05 de enero, a las 9:30 hora de Roma, en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco presidirá el retiro de las exequias. DESCARGAR COMUNICADO

Sáb 31 Dic 2022

Monseñor Misael Vacca Ramírez, nuevo arzobispo de Villavicencio

Este sábado 31 de diciembre, el Papa Francisco ha nombrado a monseñor Misael Vacca Ramírez, hasta el momento obispo de la Diócesis de Duitama - Sogamoso, como nuevo arzobispo de Villavicencio, convirtiéndose en el séptimo prelado en ocupar este cargo. Desde el pasado 23 de abril de 2022, la Nunciatura Apostólica había designado como administrador apostólico “sede vacante” de Villavicencio a Mons. Nelson Jair Cardona Ramírez, actual obispo de la Diócesis de San José del Guaviare. BIOGRAFÍA Mons. MISAEL VACCA RAMÍREZ Nació en Somondoco (Boyacá) el 5 de Noviembre de 1955. Fue ordenado sacerdote el 3 de diciembre de 1983, incardinándose a la Diócesis de Garagoa. Cursó los estudios de primaria y secundaria en su tierra natal. Siguió los ciclos filosófico y teológico en el Seminario Mayor de Tunja. En la Universidad Santo Tomás de Bogotá obtuvo la licenciatura en Filosofía y Ciencias Religiosas (1988). En el Ateneo de la Santa Cruz, en Roma, cursó estudios de Teología sistemática (1990) y, en la misma ciudad, en la Pontificia Universidad Salesiana obtuvo la Licenciatura en Teología con especialización en Pastoral Juvenil y Catequesis (1992). Posteriormente hizo una nueva especialización en el Instituto Juan de Castellanos de Tunja, esta vez, en Ética y Pedagogía (1997). En el ejercicio de su ministerio presbiteral ha fungido los siguientes cargos: Vicario parroquial de la Catedral y Delegado para la Pastoral Juvenil y Vocacional (1984-1988), Capellán del Colegio San Luis de Garagoa (1985-1988). En 1992 se vinculó de medio tiempo con el Instituto Universitario Juan de Castellanos de Tunja, desempeñándose primero como Director de la Licenciatura en Ciencias Religiosas, luego como Vice-Rector Académico y, por último, como Rector. Simultáneamente en la Diócesis de Garagoa, a partir de 1992, fue de nuevo el Delegado para la Pastoral Juvenil y Vocacional. El 22 de Junio de 2001 Su Santidad Juan Pablo II lo nombró Obispo de Yopal. Recibió su consagración el 10 de agosto del mismo año. El 18 de Abril de 2015 el Papa Francisco lo nombró como obispo de la Diócesis de Duitama-Sogamoso. El 20 de noviembre de 2021, el Papa Francisco lo nombró administrador apostólico de la “sede vacante” de Málaga-Soatá, cargo que ocupó hasta julio 27 de 2022.

Mar 27 Dic 2022

Encontraron a María y a José y al Niño. Y a los ocho días le pusieron por nombre Jesús

SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS Enero 1° de 2023 Primera Lectura: Números 6,22-27 Salmo: 67(66) ,2-3.5.6 y 8 Segunda Lectura: Gálatas 4,4-7 Evangelio: Lucas 2,16-21. I. Orientaciones para la Predicación Introducción Las lecturas de la liturgia de hoy resaltan tres verbos, que se cumplen en la Madre de Dios: bendecir, nacer y encontrar. Bendecir: En el Libro de los Números el Señor pide que los ministros sagrados bendigan a su pueblo. El segundo verbo es nacer. San Pablo remarca que el Hijo de Dios ha «nacido de una mujer» (Gal 4,4). El tercer verbo es encontrar. El Evangelio nos dice que los pastores «encontraron a María y a José, y al Niño»  1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? La primera lectura de la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios está tomada del libro, que se llama "Números" porque comienza con el censo de las tribus de Israel, los sacerdotes del AT reciben el encargo de bendecir a los fieles que acuden al lugar del culto, transmitiéndoles así́ la bendición de Dios, acompañada de su paz, sobre todo con ocasión del año nuevo. Tiene muy buen sentido este breve pasaje el día de hoy: también nosotros necesitamos, para todo el año que empieza, esa bendición de Dios, que ahora está llena de mayor contenido, desde la venida de Cristo Jesús a nuestra familia. El hermoso salmo 67 que prolonga esta lectura pide para nosotros que "el Señor tenga piedad y nos bendiga", y lo hace no sólo para nosotros, sino para todos los pueblos de la tierra, en un claro color universalista: "que te alaben todos los pueblos". La segunda lectura está tomada del Apóstol Pablo a los Gálatas. Pocas alusiones encontramos en Pablo a la Madre del Mesías. Hoy leemos cómo les dice a los cristianos de Galicia que Dios envíó a su Hijo "nacido de una mujer y nacido bajo la ley" de Moisés, integrado, por tanto, en la raza humana y en concreto en el pueblo de Israel. La finalidad de esa venida es, según Pablo, "rescatar a los que estaban bajo la ley", y sobre todo "que recibiéramos el ser hijos" y así́ poder decir, movidos por el Espíritu, "Abbá, Padre". Y si somos hijos, "también herederos". Y en el centro de la Liturgia de la Palabra encontramos el Evangelio que hoy está tomado de Lucas 2,16-21. De nuevo escuchamos, como el día de Navidad, cómo los pastores encontraron al Niño en Belén y marcharon luego gozosos, contando a todos su experiencia. Y también cómo "María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón". Aquí́ se añade además lo que sucedió́ "a los ocho días" del nacimiento de Jesús: su circuncisión y la imposición del nombre de Jesús, el nombre que ya había señalado el ángel a José́. Los padres de Jesús obedecieron la ley de su pueblo, respecto a la circuncisión, y obedecieron también la indicación del ángel respecto al nombre que le habían de poner a su Hijo. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? Toda la celebración de hoy está llena de "buena noticia": estamos en la octava de la Navidad, celebrando todavía "el día santo en que la Virgen María dio a luz al Salvador del mundo" (embolismo propio en el Canon Romano). En medio de un mundo que no abunda precisamente en alegrías profundas, la fiesta de hoy nos "felicita" a todos los nuevos años proclamando la buena noticia del Dios-con-nosotros e implorando su bendición sobre nuestras vidas. Si los sacerdotes del AT bendecían a sus fieles de parte de Dios y les deseaban la paz -"ilumine su rostro sobre ti... te conceda la paz"-, los cristianos sabemos que hemos sido bendecidos todavía con mayor plenitud en el Hijo. Su venida ha sido la mejor garantía de bendición y de paz para nosotros. El ángel lo anunció a los pastores: "gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres". Vale la pena releer la "bendición solemne" que el Misal propone para hoy y que el presidente de la Eucaristía pronunciará con énfasis: "El Dios, fuente y origen de toda bendición, les conceda su gracia... y los proteja durante todo este año que hoy comenzamos... los mantenga íntegros en la fe, inconmovibles en la esperanza y perseverantes en la caridad... Les conceda un feliz y próspero año nuevo, escuche sus súplicas y los lleve a la vida eterna". Hoy cuando comenzamos el año es una buena oportunidad para pensar en lo qué significa participar en el acto de bendecir. El Papa Francisco en múltiples ocasiones lo explicado en su mensajes y homilías, rescatamos algunas de esas expresiones: • “Dios bendice, pero también los hombres bendicen, y pronto se descubre que la bendición posee una fuerza especial, que acompaña para toda la vida a quien la recibe, y dispone el corazón del hombre a dejarse cambiar por Dios”. • “La gran bendición de Dios es Jesucristo, es el gran regalo de Dios, su Hijo. Es una bendición para toda la humanidad, es una bendición que nos ha salvado a todos. Es la Palabra eterna con la que el Padre nos bendijo”. • “Dios nos enseñó a bendecir y debemos bendecirnos a nosotros mismos: es la oración de alabanza, de adoración, de acción de gracias. El Catecismo escribe: "La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: ya que Dios bendice, el corazón del hombre puede responder bendiciendo a Aquel que es la fuente de toda bendición" (n. 2626). • “Si nos preocupáramos por bendecir a los demás seguramente no habría guerras. Este mundo necesita una bendición y podemos dar la bendición y recibir la bendición. El Padre nos ama. Y todo lo que nos queda es el gozo de bendecirlo y el gozo de agradecerle y aprender de él no a maldecir sino a bendecir”. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? En la oración sobre las ofrendas de este día decimos "así́ como nos llena de gozo celebrar el comienzo de nuestra salvación, nos alegremos un día de alcanzar su plenitud". La gracia fundamental de la Navidad es que Dios se ha introducido definitivamente en nuestra historia, que se ha hecho uno de nosotros para salvarnos desde dentro, por medio de su Hijo. Esta salvación ya ha empezado, pero está destinada a llegar a su plenitud al final. Es necesario, por tanto, en concreto, como dice Pablo en su carta de hoy, "envió Dios a su Hijo para que recibiéramos el ser hijos por adopción". Nuestra auténtica relación con Dios no es sólo de creaturas, y menos de esclavos. El Hijo de Dios se ha hecho hermano nuestro para que nosotros seamos hijos en la familia de Dios, "de manera que ya no eres esclavo, sino hijo, y si hijo, también heredero" junto con Cristo. Y por eso, movidos desde dentro por el mismo Espíritu que movía a Jesús, podemos exclamar en verdad "Abbá, Padre". Nos hace bien que al principio del año se nos recuerde esta convicción que da un tono distinto a nuestra historia: somos hijos en la casa de Dios. Puede ser que no gocemos de mucha salud, y que nuestra situación social no sea envidiable, y que nuestras cualidades no sean muy brillantes. Pero lo que nadie nos quita es esto: que somos hijos en la familia de Dios, que Dios nos quiere como a sus hijos. Pero la fiesta de hoy nos recuerda de modo especial a María: nos invita a "celebrar la parte que tuvo María en el misterio de la salvación y a exaltar la singular dignidad de que goza la Madre Santa, por la que merecimos recibir al Autor de la vida" (Pablo VI, Marialis Cultus). María es maestra de la espera, de la acogida y de la manifestación del Mesías al mundo. Es la persona que mejor vivió́ el Adviento y la Navidad, y la manifestación de la Epifanía. Por ello su recuerdo puede ayudarnos, junto al de Jesús, a celebrar mejor este tiempo y a empezar mejor el año. _______________________ Recomendaciones prácticas: • Jornada Mundial de Oración por la Paz. Si bien en este día no está permitido celebrar otra Misa, aun la exequial, a juicio del Ordinario del lugar se puede celebrar la Misa por la Paz. • Tener en cuenta el mensaje de la Jornada Mundial por la Paz del Papa. Este podría motivar de modo especial la oración por la paz del mundo. • Bendición solemne del Misal para el primer día del año. II. Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa Hoy celebramos la Maternidad Divina de María Santísima. Ella es nuestra Madre e Intercesora y nos lleva a su Hijo Jesucristo. En esta Santa Misa pidamos a Dios que el don de la paz y la fuerza especial de la bendición se propague por todas las personas, hogares y naciones. Monición a la Liturgia de la Palabra El Señor fortalece nuestra fe con su palabra que hoy se centra en María y nos muestra su grandeza a través de la historia. Escuchemos con atención. Oración Universal o de los Fieles Presidente: Levantemos nuestra voz suplicante al Señor –por la ponderosa intercesión de su Madre Santísima- e imploremos la misericordia divina en favor de todos los hombres: R. Que tu Santa Madre, Señor, interceda por nosotros. 1. Para que los fieles –a imitación de María- mediten y conserve en su corazón y anuncien con celo lo que han oído del Hijo de Dios, roguemos al Señor. 2. Para que los hombres de todas las razas y pueblos descubran que tienen un único Dios, Padre de todos, y nunca se comporten como enemigos unos de otros, roguemos al Señor. 3. Para que llegue a la presencia del Señor el lamento de los que sufren a causa de las guerras, y pronto puedan experimentar el retorno de la paz a sus hogares y naciones, roguemos al Señor. 4. Para que los que hoy nos hemos reunido para dedicar al Señor las primicias de este año Nuevo, vivamos en paz todos sus días y podamos ver su final con salud y alegría, roguemos al Señor. Oración conclusiva Escucha, Dios omnipotente y eterno, nuestras suplicas y bendice el año que hoy comenzamos. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

Mar 27 Dic 2022

Toma al niño y a su madre y huye a Egipto

DOMINGO DENTRO DE LA OCTAVA DE NAVIDAD LA SAGRADA FAMILIA DE JESÚS, MARÍA Y JOSÉ Diciembre 30 de 2022 Primera Lectura: Eclesiástico 3,2-6.12-14 Salmo: 128(127),1-2.3.4-5 (R. cf. 84[83], 5a) Segunda Lectura: Colosenses 3,12-21 / Evangelio: Mateo 2,13-15.19-23 I. Orientaciones para la Predicación Introducción • Jesús quiso comenzar su tarea de Redención en una familia: Dios Padre regala a la humanidad entera a su Hijo amado, para ser modelo de las virtudes humanas en el seno de una familia sencilla y humilde, las cuales a su vez conllevan a una plena disposición a la voluntad del Padre • Temor de Dios: el ejemplo de la Virgen María y de José, nos muestra como este don del Espíritu Santo, nos recuerda cuán pequeños somos ante los ojos de Dios y su amor, y que nuestro bienestar está en abandonarnos con humildad, con respeto y confianza en sus manos. • La Sagrada Familia, ejemplo para todas las familias: al nacer Jesús en una familia, señala como primer medio de santificación la Iglesia Domestica. Jesús honró a la Virgen María y a José, permaneciendo sometido a la autoridad de ellos durante todo el tiempo de su infancia y adolescencia (Lc 2,51-52). Así puso en evidencia la importancia de la familia en la educación de la persona. 1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? La lectura del libro del Eclesiástico nos lleva a recordar uno de los mandamientos de la alianza de Dios con su Pueblo. De manera particular en esta solemnidad se toma en el cuarto mandamiento: Honrar a Padre y Madre, que se encuentra también citado en los pasajes de Éx. 20, 20 y Dt. 5, 16, el cual viene acompañado de una promesa “para que tus días se alarguen en la tierra” Ex. 20, 12. Por tanto, se hace evidente la importancia que ha querido Dios Padre se le dé a la familia, ya que Él mismo es unidad y familia en la Trinidad. Juan Pablo II nos recordaba en una de sus alocuciones que “Este mandamiento tiene una importancia fundamental para el incremento de las relaciones entre las generaciones no sólo en la familia, sino también en toda la sociedad” , por eso la importancia de cultivar las raíces desde sus inicios. Por su parte, el Catecismo de la Iglesia Católica especifica que la familia “es donde se ejercita de manera privilegiada el sacerdocio bautismal del padre de familia, de la madre, de los hijos, de todos los miembros de la familia, “en la recepción de los sacramentos, en la oración y en la acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la renuncia y el amor que se traduce en obras” (LG 10). El hogar es así la primera escuela de vida cristiana y “escuela del más rico humanismo” (GS 52,1). Aquí se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado, y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de la propia vida” . Finalmente, al desarrollarse las virtudes humanas en el seno de la familia a través de la santificación diaria, el Espíritu Santo concede a cada miembro del núcleo el don del Temor de Dios, que su definición no es tener miedo a Dios, porque Dios es amor y en el amor no cabe el miedo, por el contrario, este don abre al hombre al amor del Padre y lo hace reconocer su pequeñez en su pobre humanidad. Esto permite que se abandone con humildad, con respeto y confianza en las manos del creador. Abandono que tuvo la Bienaventurada Virgen María cuando el Ángel Gabriel anuncio la encarnación; abandono que también tuvo José cuando el Ángel Gabriel, le advirtió el peligro que corría el niño Jesús y su madre, y por último el abandono que Jesús tuvo en manos del Padre al entregarse por la humanidad. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? La celebración de esta solemnidad debe llevarnos a contemplar, “a observar, a escuchar, a meditar, a penetrar en el sentido profundo y misterioso de esta sencilla, humilde y encantadora manifestación del Hijo de Dios entre los hombres” empezando desde la pequeña Iglesia Domestica de Nazaret en donde los valores humanos y el brote de virtudes se dieron a través de una disciplina espiritual, que llevo a esta familia a apropiarse de cada página de la Escritura y hacerla viva en sus vidas con el silencio profundo que los caracterizo, haciendo todo y solo lo que la voluntad del Padre les pedía. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? Supliquemos al Señor silenciar los ruidos que no nos permiten escuchar su voz, que, a ejemplo de la Sagrada Familia, obtengamos la gracia de recogernos e interiorizar con más fervor su Palabra, para acoger las inspiraciones que el Espíritu Santo va inspirando a través de la práctica de las virtudes cristianas. “Que Nazaret nos enseñe el significado de la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera belleza, su carácter sagrado e inviolable, lo dulce e irreemplazable que es su pedagogía y lo fundamental e incomparable que es su función en el plano social.” _______________________ Recomendaciones prácticas: • Puede elaborarse una cartelera de felicitaciones a la familia, proponiendo algunos valores para motivar su vivencia en la noche de año nuevo. • La fiesta de la Sagrada Familia tiene esquema propio de celebración, MR., pág., 40. • Ténganse cantos alusivos a la familia, para la entrada a la celebración y para el momento de la comunión. • Es recomendable hacer en este día la bendición especial de las familias según está prescrita en el Bendicional, p. 37, # 63 - 64 ss. • Puede también preparar la parroquia, con su equipo pastoral, una oración de la familia en una estampa de la sagrada familia, para que sea recitada en la noche del año nuevo. • Es muy conveniente programar, como más convengan, jornadas de oración y acción de gracias con motivo del final del año e inicio del nuevo. II. Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa En esta fiesta de la Sagrada familia de Jesús, María y José, unidos con el deseo de disfrutar las bendiciones que el Señor, démosle gracias y alabémoslo, porque nos ha hecho familia humana y parte de su familia divina. Al reconocernos hijos suyos, iniciemos alegres la celebración de esta Sagrada Eucaristía. Monición a la Liturgia de la Palabra Hoy la Palabra nos coloca frente a la familia y nos recuerda que Dios quiso hacer parte de la familia humana y hacernos familia divina, para lo que nos solicita reconocerlo, creer, compartir su presencia en medio de nosotros y hacer su voluntad, para que gocemos de sus bendiciones como hijos de Dios, que somos. Oración Universal o de los Fieles Presidente: con toda la Iglesia presentemos nuestras familias a Dios Padre, confiados en su poder, y pidámosle que, por intercesión de la Sagrada Familia, escuche nuestras oraciones, proteja nuestras vidas, remedie nuestros males y atienda a nuestras necesidades. Oremos: R. Te rogamos, óyenos. 1. Bendice, Padre, a la Iglesia, al Papa, los obispos, los sacerdotes, los diáconos, las personas consagradas, los laicos, catequistas, ministros de la Palabra, lectores, acólitos y todas las órdenes que sirven, para que permanezcan unidos y mantengan un espíritu de servicio, reconciliación, conversión y paz. 2. Bendice, Padre, a los padres en sus hijos y a los hijos en sus padres, para que se formen en la fe y en la caridad, la obediencia y el respeto, el servicio y la esperanza, y así se sirvan y amen fraternalmente y se mantengan unidos. 3. Bendice, Padre, a los gobernantes de los pueblos y naciones, para que contribuyan a crean ambientes y medios propicios para la conciliación, el perdón, la tolerancia y el florecimiento de la concordia y la paz de Cristo. 4. Bendice, Padre, a los cristianos perseguidos y a las familias que carecen de techo, alimentos, trabajo o que sufren por enfermedad, desentendimientos o falta de fe, para que se vean sanados, iluminados y reconfortados. 5. Bendícenos, Padre, a quienes estamos aquí reunidos, para que nuestras vidas de familia, sea una Iglesia doméstica, testimonio de fe y oración, de amor y servicio, de respeto y perdón, para honor y gloria tuya. Oración Conclusiva Padre, escucha las oraciones de las familias que ponen toda su confianza en Ti, llénalas de tu presencia y amor y de todos los dones del Espíritu Santo, para que lleven una vida conforme a tu voluntad. Por Jesucristo Nuestro Señor. R. Amén.

Dom 25 Dic 2022

Mensaje de Navidad 2022 y bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco

Con motivo de la celebración de Navidad este 25 de diciembre, el Papa Francisco impartió la tradicional Bendición “Urbi et Orbi” (a la ciudad e Roma y al mundo). El Papa en su mensaje Urbi et Orbi recordó los conflictos que afectan a la humanidad y los países donde se muere de hambre. Al mencionar Ucrania, dijo que desde que comenzó allí la guerra muchos países especialmente en el Cuerno de África y Afganistán están en peligro de carestía. Pidió que hoy, mientras disfrutamos la alegría de encontrarnos con nuestros seres queridos, en una mesa bien preparada, pensemos en las familias que están más heridas por la vida, y en aquellas que, en este tiempo de crisis económica, tienen dificultades a causa de la falta de trabajo y de lo necesario para vivir. Jesús nace entre nosotros: es Dios con nosotros Que el Señor Jesús, nacido de la Virgen María, traiga a todos ustedes el amor de Dios, fuente de fe y de esperanza; junto con el don de la paz, que los ángeles anunciaron a los pastores de Belén: «¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!» (Lc 2,14). En este día de fiesta volvamos la mirada a Belén. El Señor vino al mundo en una gruta y fue recostado en un pesebre para los animales, porque sus padres no pudieron encontrar un albergue, a pesar de que a María le había llegado ya la hora del parto. Vino a estar entre nosotros en el silencio y en la oscuridad de la noche, porque el Verbo de Dios no necesita reflectores ni el clamor de voces humanas. Él mismo es la Palabra que da sentido a la existencia, la luz que alumbra el camino. «La luz verdadera, al venir a este mundo —dice el Evangelio—, ilumina a todo hombre» (Jn 1,9). “Jesús nace entre nosotros, es Dios-con-nosotros. Viene para acompañar nuestra vida cotidiana, para compartir todo con nosotros, alegrías y dolores, esperanzas e inquietudes. Viene como un niño indefenso. Nace en el frío, pobre entre los pobres. Necesitado de todo, llama a la puerta de nuestro corazón para encontrar calor y amparo”. Palabras del Papa Francisco en el mensaje Urbi et Orbi de este 25 de diciembre, donde nos pide que, como los pastores de Belén, dejemos que nos envuelva la luz y vayamos a ver el signo que Dios nos ha dado. Francisco nos pidió que venzamos el letargo del sueño espiritual y las falsas imágenes de la fiesta que hacen olvidar quién es el homenajeado, que salgamos del bullicio que anestesia el corazón y nos conduce a preparar adornos y regalos más que a contemplar el Acontecimiento: el Hijo de Dios que nació por nosotros. Adoremos al Príncipe de la Paz Jesús, es nuestra paz; esa paz que el mundo no puede dar y que Dios Padre dio a la humanidad enviando a su Hijo, recordó el Santo Padre mencionando además a San León Magno, que tiene “una expresión que, en la concisión de la lengua latina, resume el mensaje de este día: «Natalis Domini, Natalis est pacis», «el Nacimiento del Señor es el Nacimiento de la paz» (Sermón 6,5)”. Jesucristo es también el camino de la paz, dijo en su mensaje el Papa, Jesús con su encarnación, pasión, muerte y resurrección, abrió el paso de un mundo cerrado, oprimido por las tinieblas de la enemistad y de la guerra, a un mundo abierto, libre para vivir en la fraternidad y en la paz. Francisco nos pidió que sigamos esa senda, pero para ser capaces de seguir a Jesús “debemos despojarnos de las cargas que nos lo impiden y que nos mantienen bloqueados”. Cargas que no nos permiten seguir a Jesús Las cargas que nos impiden seguir al Príncipe de la Paz, son las mismas pasiones negativas que impidieron que el rey Herodes y su corte reconocieran y acogieran el nacimiento de Jesús, señaló Francisco: el apego al poder y al dinero, la soberbia, la hipocresía, la mentira. “Estas cargas imposibilitan ir a Belén, excluyen de la gracia de la Navidad y cierran el acceso al camino de la paz. Y, en efecto, debemos constatar con dolor que, al mismo tiempo que se nos da el Príncipe de la paz, crudos vientos de guerra continúan soplando sobre la humanidad”. Que sea la Navidad de Jesús y de la paz “Si queremos que sea Navidad, la Navidad de Jesús y de la paz”, dijo el Papa, contemplemos a Belén y fijemos la mirada en el rostro del Niño que nos ha nacido: “Y en ese pequeño semblante inocente reconozcamos el de los niños que en cada rincón del mundo anhelan la paz”. Francisco una vez más recordó a Ucrania, pidió que nuestra mirada se llene de los rostros de los hermanos y hermanas ucranianos, que viven esta Navidad en la oscuridad, a la intemperie o lejos de sus hogares, a causa de la destrucción ocasionada por diez meses de guerra. Que abramos el corazón a Dios y que permitamos que el Señor nos disponga a realizar gestos concretos de solidaridad para ayudar a quienes están sufriendo. Que Dios, dijo, ilumine las mentes de quienes tienen el poder de acallar las armas y poner fin inmediatamente a esta guerra insensata. “Lamentablemente, se prefiere escuchar otras razones, dictadas por las lógicas del mundo. Pero la voz del Niño, ¿quién la escucha?” El mundo necesita paz En su mensaje Urbi et Orbi, el Papa Francisco recordó otros escenarios de conflictos, algunos que llevan tiempo, algunos han sido olvidados por la humanidad: “Nuestro tiempo está viviendo una grave carestía de paz también en otras regiones, en otros escenarios de esta tercera guerra mundial. Pensemos en Siria, todavía martirizada por un conflicto que pasó a segundo plano pero que no ha acabado; pensemos también en Tierra Santa, donde durante los meses pasados aumentaron la violencia y los conflictos, con muertos y heridos. Imploremos al Señor para que allí, en la tierra que lo vio nacer, se retome el diálogo y la búsqueda de confianza recíproca entre israelíes y palestinos”. Pidió que el Niño Jesús sostenga a las comunidades cristianas que viven en todo el Oriente Medio, para que en cada uno de esos países se pueda vivir “la belleza de la convivencia fraterna entre personas pertenecientes a diversos credos”. Francisco pidió al Niño Jesús que ayude al Líbano, para que, con el apoyo de la comunidad internacional y con la fuerza de la fraternidad y la solidaridad pueda recuperarse. Que Dios ayude a la región del Sahel, donde la convivencia pacífica entre pueblos y tradiciones se ve perturbada por enfrentamientos y violencia. Pidió por una tregua en Yemen y hacia la reconciliación en Myanmar y en Irán, para que cese todo derramamiento de sangre. América Latina también en el corazón del Papa, pidió al Niño Jesús, que inspire a las autoridades políticas y a todas las personas de buena voluntad en el continente americano, a esforzarse por pacificar las tensiones políticas y sociales que afectan a varios países, recordó a Haití que está sufriendo hace mucho tiempo. La humanidad sufre de hambre Francisco, pensando en este día, en el que se reúne la familia en una mesa “bien preparada”, pidió no desviar la mirada de Belén, que significa “casa del pan”, y cada uno piense en las personas que sufren hambre, sobre todo los niños. Recordó una vez más, que, mientras se desperdician grandes cantidades de alimentos y se derrochan bienes a cambio de armas, pueblos enteros sufren de hambre. Desde que comenzó la guerra en Ucrania, poblaciones enteras en Afganistán y los países del Cuerno de África, están sufriendo la carestía. Las guerras provocan hambre, afirmó el Papa, y usan “la comida como arma, impidiendo su distribución a los pueblos que ya están sufriendo”. Que, aprendiendo del Príncipe de la paz, afirmó, nos comprometámonos todos —en primer lugar, los que tienen responsabilidades políticas—, para que la comida no sea más que un instrumento de paz. Un mundo enfermo de indiferencia Francisco dijo por último, que, hoy como en ese entonces, Jesús, la luz verdadera, viene a un mundo enfermo de indiferencia, que no lo acoge, más bien lo rechaza, como ocurre hoy día con los extranjeros, o se le ignora a Jesús, como pasa con los pobres. "No nos olvidemos hoy de tantos migrantes y refugiados que llaman a nuestra puerta en busca de consuelo, calor y alimento. No nos olvidemos de los marginados, de las personas solas, de los huérfanos y de los ancianos que corren el riesgo de ser descartados; de los presos que miramos sólo por sus errores y no como seres humanos". Belén, afirmó, muestra la sencillez de Dios, que no se revela a los sabios y a los doctos, sino a los pequeños, a quienes tienen el corazón puro y abierto comolos pastores. Nos pide que como ellos, vayamos también nosotros sin demora y dejémonos maravillar por el acontecimiento impensable de Dios que se hace hombre para nuestra salvación. "Aquel que es fuente de todo bien se hace pobre y pide como limosna nuestra pobre humanidad. Dejémonos conmover por el amor de Dios y sigamos a Jesús, que se despojó de su gloria para hacernos partícipes de su plenitud. ¡Feliz Navidad a todos!". Fuente: Vatican News

Sáb 24 Dic 2022

25 diciembre de 2022 | Comienzo del santo Evangelio según san Juan 1, 1-18

El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros EN el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebl25 a, y la tiniebla no lo recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. Palabra del Señor.