Pasar al contenido principal

Iglesia

Dom 18 Dic 2022

18 diciembre de 2022 | Lectura del santo Evangelio según san Mateo 1, 18-24

Jesús nacerá de María, desposada con José, hijo de David LA generación de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta: «Miren: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”». Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer. Palabra del Señor.

Dom 18 Dic 2022

Iglesia en Chocó pide a grupos armados un cese unilateral al fuego

En un comunicado titulado “Ni un muerto más”, la Iglesia católica en el Chocó, hace una llamado urgente a los diferentes grupos armados presentes en estos territorios, para que manifiesten su compromiso con la paz y con hechos concretos para esta Navidad y fin de año hagan un cese unilateral al fuego. “Un signo claro de sincera voluntad de paz debe manifestarse en el respeto a la vida, el cese a las extorsiones, la desaparición de las fronteras o barreras invisibles, el reclutamiento e instrumentalización de niños y niñas, adolescentes y jóvenes”. En un comunicado, el obispo de Ismina-Tadó, monseñor Mario Álvarez Gómez, en nombre de toda la Iglesia Chocoana, presenta un panorama sombrío de los padecimientos de la población durante el año 2022, en materia de violencia (180 asesinatos), en orden social, pobreza y sufrimiento por cuenta de los desastres naturales (incendio). Sumado a ello, señala la misiva, el control de los distintos actores armados sobre los chocoanos y la insistencia de los gobiernos del orden local, departamental y nacional de seguir “insistiendo en atender una crisis humanitaria, social y ambiental con medidas militaristas, en lugar de atacar las verdaderas causas de la problemática chocoana, que tiene sus génesis, en la histórica indiferencia del gobierno nacional”. Se resalta además, otros factores que se considera han hecho del Chocó territorios de pobreza, son ellos: “la ausencia de políticas públicas, la corrupción y la falta de medios y oportunidades para transformar, de manera sostenible, los inmensos recursos naturales que poseemos, en bienestar”. Por todo esto, señala la misiva “Alentamos, con inmensa esperanza, la disposición del Gobierno Nacional y del ELN de iniciar en nuestro territorio, los alivios humanitarios, que nos traigan sosiego y ánimo para seguir la lucha por la paz”. Igualmente, convocan a los excombatientes de las FARC y a las tres ramas del poder del Estado colombiano a ser fieles al cumplimiento e implementación del "Acuerdo Final de la Terminación del Conflicto y la Construcción de Paz Estable y Duradera". Finalmente, hacen un llamado al pueblo chocoano a no desfallecer y a seguir aportando entre todos para la construcción de un nuevo Departamento, “teniendo en cuenta el respeto a la diferencia, el rescate de valores, la equidad, la reconciliación, el perdón y la paz para que todos podamos vivir con dignidad en nuestros territorios”.

Sáb 17 Dic 2022

PAPA FRANCISCO: Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2023

Este viernes 16 de diciembre la Santa Sede, presentó durante una rueda de prensa, el mensaje para la 56ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el próximo 1 de enero, titulado: "Nadie puede salvarse solo. Empezar de nuevo desde Covid-19 para trazar juntos caminos de paz". El mensaje escrito por el Papa Francisco, plantea la necesidad de responder a retos sociales, tras la pandemia de Covid y el flagelo de la guerra que se libra en Ucrania, que no solo ha traído víctimas a los directamente afectados, sino que a nivel mundial está dejando efectos colaterales para la humanidad. Frente a esta realidad el Pontífice invita a reflexionar sobre las lecciones aprendidas y señala que “Es hora de parar un rato para cuestionarnos, aprender, crecer y dejarnos transformar”, así también sugiere pasos que pueden ser el camino hacia la paz: “Juntos, en fraternidad y solidaridad, construimos la paz, garantizamos justicia, superamos los hechos más dolorosos”. También agrega que, "aunque los acontecimientos de nuestra existencia parezcan tan trágicos y nos sintamos empujados al túnel oscuro y difícil de la injusticia y el sufrimiento, estamos llamados a mantener el corazón abierto a la esperanza, confiando en Dios". Por lo que hace una invitación "a mantenerse alerta, a no encerrarnos en el miedo, el dolor o la resignación, a no ceder a la distracción, a no desanimarnos, sino a ser como centinelas capaces de velar y distinguir las primeras luces del alba, especialmente en las horas más oscuras". ¿Qué se nos pide, entonces, que hagamos? A partir de este contexto doloroso, el Papa se interroga: “¿Qué se nos pide, entonces, que hagamos?”. Enseguida, exige compromiso de todos con la sanación de nuestra sociedad y nuestro planeta, “creando las bases para un mundo más justo y pacífico, que se involucre con seriedad en la búsqueda de un bien que sea verdaderamente común”. El Santo Padre enumera una serie de acciones: retomar la cuestión de garantizar la sanidad pública para todos; promover acciones de paz para poner fin a los conflictos y guerras que siguen generando víctimas y pobreza; cuidar de forma conjunta nuestra casa común y aplicar medidas claras y eficaces para hacer frente al cambio climático; luchar contra el virus de la desigualdad y garantizar la alimentación y un trabajo digno para todos, apoyando a quienes ni siquiera tienen un salario mínimo y atraviesan grandes dificultades. “El escándalo de los pueblos hambrientos nos duele. Hemos de desarrollar, con políticas adecuadas, la acogida y la integración, especialmente de los migrantes y de los que viven como descartados en nuestras sociedades”, agrega Francisco. Su mensaje concluye invitando a caminar juntos, aprendiendo de las lecciones que deja la historia. Así también, al ofrecer un saludo de feliz año a los jefes de Estado y de gobierno, a los directores de las organizaciones internacionales, a los líderes de las diferentes religiones y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, les exhorta a que puedan construir, día a día, como artesanos, la paz. DESCARGAR MENSAJE 56ª Jornada Mundial de la Paz

Sáb 17 Dic 2022

Directivo de la CEC saluda al Papa Francisco en su cumpleaños 86

Monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), expresó en nombre de la Iglesia Católica su oración y gratitud hacia el Papa Francisco, al cumplir hoy 17 de diciembre sus 86 años de edad. El directivo de la CEC, resaltó en tres frases algunas de las que considera han caracterizado la tarea evangelizadora del Pontífice: Francisco el Papa de las periferias existenciales y de la misericordia; Francisco el Papa de la fraternidad universal y del diálogo como camino hacia la paz; Francisco el Papa de la alegría misionera y de la Iglesia pueblo de Dios en salida. Celebración desde Roma En el día de su cumpleaños, el obispo de Roma recibió a la delegación del Premio Madre Teresa, "una mujer valiente que atravesó verdaderas tormentas espirituales con oscuridad en su interior". Luego al dirigir unas palabras pidió tener “cercanía” con los pobres y no “beneficencia”, al distinguir a tres personas que trabajan con los más necesitados. “La beneficencia es buena, pero es pagana. Cristiana es cercanía, caridad con oración. Y eso es bueno”, planteó hoy el Pontífice al dar el premio Madre Teresa a tres personas que viven la caridad hacia “los más pobres entre los pobres” El Pontífice decidió otorgar el premio Madre Teresa, un signo de su gratitud a quienes se ocupan de los más pobres, a tres personas que han vivido y viven la caridad hacia los más pobres entre los pobres. A la franciscana siria Hanna Jallouf, al obrero clochard Gian Piero conocido como Wué y al industrial italiano Silvano Pedrollo, a ellos les entregó una pequeña escultura destinada a ser un signo de gratitud a quienes se ocupan de los más pobres. Foto: Tomada de Internet

Vie 16 Dic 2022

17 diciembre de 2022 | Lectura del santo Evangelio según san Mateo 1, 1-17

Genealogía de Jesucristo, hijo de David LIBRO del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zará, Fares engendró a Esrón, Esrón engendró a Arán, Arán engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo, catorce. Palabra del Señor.

Vie 16 Dic 2022

16 diciembre de 2022 | Lectura del santo Evangelio según san Lucas.5,33-36

Juan es la lámpara que arde y brilla EN aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Ustedes enviaron mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que ustedes se salven. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y ustedes quisieron gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado». Palabra del Señor.

Vie 16 Dic 2022

“La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1, 14)

Por: Monseñor José Libardo Garcés Monsalve - Estamos próximos a comenzar la Novena de Navidad que nos prepara para celebrar el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, que viene a darnos la salvación: “Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros y hemos visto su gloria” (Jn 1, 14), que nos da la luz para no tropezar en las tinieblas del mal y el pecado. Jesús se nos presenta como la estrella que guía nuestros pasos en el caminar de la vida, para que lleguemos un día a contemplar la gloria de Dios. Las reflexiones navideñas tienen como tema principal el lema del trabajo pastoral para el 2023 que nos dice: “Caminemos juntos”, iluminados por la pregunta del profeta Amós: “¿Caminan acaso dos juntos, sin haberse puesto de acuerdo”? (Am 3, 3), que nos ayudará a fortalecer el “encuentro con Jesucristo” desde la fe, la esperanza y la caridad, como pilares importantes que debemos fortalecer en este tiempo de gracia que el Señor nos concede y que nos lleva a consolidar los vínculos familiares, en ambiente de oración que nos pone en relación directa con Nuestro Señor Jesucristo, que viene a nuestro encuentro a habitar en medio de nosotros, hasta llevarnos un día a participar de su gloria. En el itinerario de vida cristiana de nuestras familias, tenemos el recurso de contemplar a Jesús que nace en la familia de Nazaret, para traernos la paz, dejándonos transformar por la gracia de Dios que sana nuestros corazones y nuestros hogares y de esa manera caminemos juntos, celebrando la vida, con ánimo renovado y con la esperanza puesta en el Señor. Así lo expresa el Documento de Aparecida cuando afirma: “En el seno de una familia, la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios. De ella recibimos la vida, la primera experiencia del amor y de la fe. El gran tesoro de la educación de los hijos en la fe consiste en la experiencia de una vida familiar que recibe la fe, la conserva, la celebra, la transmite y testimonia” (DA 118). Con estas palabras de Aparecida reconocemos el valor de la fe en la vida familiar, que nos permite crear ambientes sanos y fraternos, ayudados por la comunidad de creyentes que es la Iglesia, que celebra con gozo el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, que se ha hecho hombre, para abrirnos caminos de conversión y que de esa manera caminemos juntos, celebrando la vida; fortalecidos por la gracia de Dios, dando testimonio del perdón la reconciliación y la paz en la familia, recibiendo al pie del pesebre el regalo más grande que nos trae Jesús. Al prepararnos para la Navidad tengamos presente la necesidad de crecer en la fe en el Señor Jesús, fortalecer la esperanza en Él y vivir la caridad personal y comunitariamente. Interioricemos durante este tiempo el mensaje concreto que el Señor nos ofrece en su Palabra, para recibir su perdón y crecer en la reconciliación y la paz que sostiene nuestra vida personal y familiar. Los animo a valorar el hogar como lugar de encuentro con Dios y con los hermanos, haciendo de la reunión familiar para la Novena de Navidad, un espacio donde brille la gracia y la presencia de Dios, tal como nos lo enseña Aparecida cuando dice: “Creemos que ‘la familia es imagen de Dios que, en su misterio más íntimo no es una soledad, sino una familia’. En la comunión de amor de las tres Personas divinas, nuestras familias tienen su origen, su modelo perfecto, su motivación más bella y su último destino” (DA 434). Navidad es celebrar el encuentro con Jesucristo, que viene a nosotros y se queda para iluminar nuestros pasos por el camino del perdón, la reconciliación y la paz, invitándonos a comunicar la Buena Nueva del Evangelio. Que el gozo de la Navidad, en donde contemplamos a Jesús entre nosotros, nos mueva a reflexionar y a buscar nuevas maneras de ser solidarios, para continuar en el año venidero participando con entusiasmo en la construcción de una sociedad más fraterna y que caminemos juntos, celebrando la vida en comunión, participación y misión, escuchando juntos, en familia, al Espíritu Santo. A todos les auguro que el Niño Jesús los colme de bendiciones en esta Navidad que vamos a celebrar y les deseo un año nuevo 2023, lleno de muchas gracias del Señor, para que recibamos el perdón de Dios que viene a nuestros corazones, invitándonos a perdonar a los hermanos, para vivir reconciliados y en paz con todos y que en familia caminemos juntos celebrando la vida y abrazando la Cruz del Señor fortalecidos por la gracia de Dios, podamos ser instrumentos de paz para muchos hermanos nuestros. Que la Santísima Virgen María, madre de la Paz y el glorioso Patriarca san José, custodio del niño Jesús, alcancen del Señor la gracia de vivir este tiempo en la espera gozosa del Señor. En unión de oraciones, reciban mi bendición + José Libardo Garcés Monsalve Obispo de la Diócesis de Cúcuta

Vie 16 Dic 2022

Rogativa ecuménica por la reconciliación y la paz de Colombia

Para recordar el abrazo entre los hermanos Apóstoles Pedro y Andrés, pero, sobre todo, para conmemorar los 57 años del mutuo levantamiento de las excomuniones entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa (7 de diciembre de 1965) gracias a la voluntad de san Pablo VI y el patriarca Atenágoras, el Señor Nuncio Apostólico en Colombia, S.E. Mons. Luis Mariano Montemayor, visitó la Iglesia Ortodoxa Griega el pasado domingo 11 de diciembre. Acogieron la visita el obispo Timoteo de Assos, auxiliar en Colombia del Sacro Arzobispado Ortodoxo (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla) junto con parte de su clero y su comunidad de fieles en la catedral ortodoxa griega de la Dormición de la Virgen María en Bogotá. Estuvieron presentes la embajadora de Rumania en Colombia, señora Claudia Tușa, y algunas delegaciones diplomáticas de otros países orientales. La ocasión no solo ha servido para estrechar aún más las relaciones diplomáticas de la Santa Sede con los países de tradición ortodoxa sino, además, para incentivar el diálogo ecuménico que es uno de los temas que el Papa Francisco ha motivado durante su pontificado y orar por la reconciliación y la paz de Colombia. En la oración ecuménica, presidida conjuntamente por ambas autoridades, el obispo de Assos hizo alusión al movimiento ecuménico promovido por el papa San Juan XXIII desde el Concilio Vaticano II; recordó, además, que las excomuniones mutuas que pesaban sobre ambas iglesias desde el año 1054 habían sido levantadas gracias a la buena voluntad de San Pablo VI y el patriarca Atenágoras en diciembre de 1965. Por su parte, el Señor Nuncio Montemayor agradeció las muestras de fraternidad, realizó la oración por la paz de San Francisco de Asís e impartió la Bendición Apostólica con un ícono obsequiado en esta ocasión. Por parte de la Iglesia Católica, además del Señor Nuncio, estuvieron presentes el secretario de la Nunciatura, Monseñor David Paul Chartes, el director del Departamento de Doctrina y Ecumenismo del Secretariado de la Conferencia Episcopal, padre Raúl Ortiz Toro, y algunos miembros del Equipo Asesor para la Promoción de la Unidad y del Diálogo (PUD), entre ellos algunos pertenecientes al Movimiento de los Focolares. Escribía San Juan Pablo II en la Carta Apostólica “Orientale Lumen” No. 1, en el año 1995: “En efecto, dado que creemos que la venerable y antigua tradición de las Iglesias Orientales forma parte integrante del patrimonio de la Iglesia de Cristo, la primera necesidad que tienen los católicos consiste en conocerla para poderse alimentar de ella y favorecer, cada uno en la medida de sus posibilidades, el proceso de la unidad. Nuestros hermanos orientales católicos tienen plena conciencia de ser, junto con los hermanos ortodoxos, los portadores vivos de esa tradición”.