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[ENTREVISTA] “El cristiano tiene una locura diferente, un sabor que es irresistible”: Paula Andrea Mora
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Paula Andrea Mora, la joven colombiana que se hizo famosa por almorzar con el Papa Francisco y luego comentar que el pontífice aseguró que durante el 2017 visitará nuestro país, a través del chat de Facebook, ha compartido algunas vivencias de la experiencia que tuvo en la Jornada Mundial de la Juventud Cracovia 2016 en los últimos 8 meses.
Para Paula Andrea, Cracovia no iba a ser su primera experiencia, ya en 2013 había hecho un esfuerzo muy grande para participar en la JMJ Río. Ese sueño quedó truncado luego de haber sufrido una estafa. “Yo apliqué para el voluntariado de corto plazo y me estafaron con los tiquetes que compré, así que no pude ir a Río”, comenta.
Perseverancia y fe es una fórmula inequívoca y así lo entendió Paula Andrea, por eso para cumplir su sueño decidió que - esta vez - nadie podía robarle ese anhelo de participar de la JMJ en Cracovia.
“Cuando les comenté a mis papás lo de Polonia pusieron el grito en el cielo y era obvio (luego de lo que pasó en Río). Después de explicarles muchas veces e incluso que mi párroco hablara con ellos recién se tranquilizaron. Ya era una decisión tomada y no quería irme sin su bendición. Fue un camino bastante doloroso y difícil para poder llegar a Polonia y ser voluntaria de largo plazo, pero valió la pena”, cuenta Paula Andrea.
Su camino hacia Cracovia no comenzó ni siquiera en Río, sino hace 15 años. Impulsada por su familia sirvió en su parroquia como monaguillo, luego catequista, estuvo 10 años en la Pastoral Juvenil de Pasto, hace poco estuvo en el servicio de música de la Renovación Carismática Católica. “Al recibir el sacramento de la confirmación sentí un deseo especial para vincularme de lleno con la Iglesia”, comenta.
Paula Andrea Mora es licenciada en Inglés y Francés. Estuvo como docente de inglés en el Colegio San Francisco de Asís en Pasto. Su historia es quizás parecida a la de muchos jóvenes colombianos y del mundo que han soñado en participar de la JMJ. Paula Andrea lo consiguió y tuvo el plus de compartir con el Santo Padre. Ahora tras este terremoto peregrino retorna a su ciudad. Sin duda su vida ha cambiado, pero la actitud la mantiene y como ella bien lo dice es tiempo de descansar, retomar fuerzas y seguir.
Compartimos la entrevista que ha concedido en exclusiva para la Oficina de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).
CEC: Al ser una de nuestras representantes en la JMJ y estar apoyando como voluntaria internacional, qué experiencias puedes destacar de la labor desarrollada?
PAM: Hay muchas experiencias que sin lugar a dudas se quedarán en mi corazón y me animarán en mí caminar de fe hasta el final. Una de ellas es el intercambio de las experiencias de fe de los integrantes del Comité Organizador Local. Todos en algún momento, tuvimos un encuentro personal con Cristo que nos movió a dejarlo todo y servirle en este servicio por los jóvenes del mundo. Todos sentimos un llamado a poner nuestros talentos a funcionar, porque son talentos que no nos pertenecen; sino que han sido regalo del mismo Dios. En muchos de mis compañeros vi mucha radicalidad y espiritualidad; ninguno perdió la alegría de ser jóvenes, solo que sabíamos que hay algo más valioso que nos hizo optar y permanecer en ese camino emprendido. El cristiano tiene una locura diferente, un sabor que es irresistible y que se conjuga cuando se encuentra con otros de la misma comunidad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo que es la Iglesia.
He servido a la Iglesia durante muchos años de mi vida y a pesar de los tropiezos y momentos difíciles, quiero seguir desgastándome por ella. No hay nada más valioso que servir al Señor.
CEC: En los últimos meses te hemos visto en el micro programa Minuto JMJ. ¿Además de este servicio qué otras labores en comunicaciones e informativas haz realizado?
PAM: El Minuto JMJ fue un proyecto de Fabíola Goulart, voluntaria de largo plazo de Brasil quien también hizo parte del COL de Río de Janeiro. Cuando yo llegué, era la primera hispano-hablante y me propusieron ser la anfitriona del programa en español. Hicimos el primer capítulo, con muchas tomas y mucho nerviosismo, les gustó, me gustó y así quedó. Desde que llegué hice parte del equipo de Relaciones Internacionales, pero estuve vinculada por 8 meses con el departamento de Comunicaciones: primero como traductora de los diferentes textos y contenidos al español, y luego como responsable del contenido en español para la página web. Asistí a ruedas de prensa, entrevisté a algunos protagonistas de anteriores ediciones de la JMJ y escribí algunos artículos para el sitio web. Fui la editora de un proyecto llamado “Tierra del Papa”, una serie de artículos en los que se “contrastaba” las experiencias y vida de San Juan Pablo II y del Papa Francisco. Hago parte también del equipo de Social Media y presenté las emisiones en vivo para Facebook, empezando el día de la fiesta de la Divina Misericordia.
CEC: Hablando a nivel pastoral. Tú eres de la diócesis de Pasto y tienes mucha experiencia en el trabajo con la pastoral juvenil. A tu juicio, ¿cuáles son las principales lecciones que deja Cracovia a los jóvenes del mundo y en particular a los colombianos?
PAM: La Jornada Mundial de la Juventud se ha convertido en el recurso más importante para la pastoral. Tuve la oportunidad de conocer de cerca el trabajo de diferentes países en su preparación camino a la Jornada. Los diferentes movimientos juveniles, delegaciones y grupos apostólicos internacionales preparaban sus catequesis y formación pastoral en torno al tema de la Jornada: “Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia”.
La Jornada es la Iglesia joven que se renueva y se recrea con la inspiración del Espíritu Santo y suscita nuevas formas, nuevas iniciativas pastorales, para que los jóvenes desarrollen un caminar catequético que no concluye con una edición de la Jornada; sino que continua y anima a los jóvenes a comprometerse con la causa del evangelio. Son innumerables los testimonios de conversión de los miles de jóvenes que participan en una Jornada o que se dejan tocar por su espíritu, que es el Espíritu de Dios. La Jornada no es solo una semana que se vive cada tres años, ese es tan solo un momento. La Jornada no acaba, porque con cada Jornada son muchos los carismas que se despiertan, para enriquecimiento de la misma Iglesia. San Juan Pablo II fue un gran conocedor de esto, su visión antropológica – cristocéntrica le permitió optar por los jóvenes, pues sabía la juventud es la protagonista de la civilización del amor.
Francisco: "Un corazón misericordioso se anima a salir de su comodidad" #Krakow2016 pic.twitter.com/gFHLnfwNxn
— JMJ Español (@jmj_es) 29 de julio de 2016
CEC: Desde el lugar que has estado, ¿cómo viste la participación de Colombia en esta jornada?
PAM: Tuve la posibilidad de encontrarme con algunos peregrinos de Colombia, en los momentos en los que salí de la oficina y recorrí las calles para participar de la fiesta. El número de colombianos fue considerable, teniendo en cuenta la lejanía, los costos y la situación económica que vivimos en Colombia. En muchos de ellos noté un deseo de vivirla de la mejor manera y aprovechar cada oportunidad para compartir con los demás y experimentar la alegría de ser cristiano.

CEC: ¿Qué ha cambiado en tu vida luego de esta experiencia?
PAM: Siento que mi fe es un poco más fuerte, aun debo recorrer mucho camino, pero la certeza de ser Iglesia y de querer servir en ella, me impulsa a sentirme bendecida por feliz; amo más a Dios y a su Iglesia.
CEC: Tu labor terminó con broche de oro. Nada menos que un almuerzo con el Papa. ¿Cómo te has sentido?
PAM: Como una hija muy amada por Dios. Me dieron la notica al día siguiente de mi cumpleaños y aunque hay mucha felicidad y al principio no me lo creía, siento que es también un compromiso muy grande. Es un llamado a ser mejor cristiana, a testificar con mi vida aquello en lo que creo y a dar razón de mi fe con mi vida, más que con mis palabras.
CEC: ¿A raíz de esta experiencia cuál es tu mensaje para todos los jóvenes colombianos?
PAM: Dios está vivo, actuante y si lo buscas, Él estará feliz de dejarse encontrar. Es más, en muchas ocasiones es Él quien sale a nuestro encuentro. Vale la pena entregarle todo a Él, porque si nuestros deseos están en sintonía con Su voluntad, Él los cumplirá; Dios nos hace soñar aquello que nos quiere dar.
Colombia necesita de jóvenes dispuestos a darse a Dios y a los demás, sin temor, porque Dios no falla jamás. Colombia necesita de jóvenes que ante tantos escenarios de horror y violencia que hemos vivido durante las últimas décadas, tracen pautas de paz, de reconciliación; pero de la paz verdadera, que es don del Espíritu Santo.
Colombia necesita las voces de esperanza que solo pueden brotar de los jóvenes que se dejan amasar por Dios; el Camino, la Verdad y la Vida.
No debemos temer en dar razón de nuestra fe, porque la Iglesia está viva y aunque muchos desean lo contrario, no podrán contra ella. El mismo Señor, en la persona de Pedro: Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y muchos otros antes de ellos, han confiado la construcción de una mejor sociedad a nosotros los jóvenes. No debemos temer a responder como María, con un Sí total. ¡Dios nos bendice!
Jue 26 Mar 2026
Siervas de Cristo Sacerdote proyectan su carisma al mundo digital: 'Abriendo fronteras desde la humanidad sacerdotal'
En un contexto marcado por nuevos desafíos pastorales y humanos para el ministerio sacerdotal, la Congregación de las Siervas de Cristo Sacerdote ha decidido abrir nuevos caminos de acompañamiento y reflexión desde el mundo digital. Se trata del proyecto “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal”, una iniciativa que propone espacios permanentes de diálogo, escucha y formación en torno a la vida y misión de los sacerdotes.El proyecto será presentado públicamente el 28 de mayo de 2026, día en que la Iglesia celebra la fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y desde esa fecha pondrá en marcha una plataforma pastoral que busca trascender fronteras geográficas para acompañar, desde distintas dimensiones, la realidad de quienes ejercen el ministerio presbiteral.Un foro digital para acompañar la humanidad del sacerdoteLa iniciativa se articula como un foro digital abierto a la comunidad, aunque con especial atención a los sacerdotes, y se desarrollará a través de tres espacios permanentes: un webinar mensual, un podcast semanal y un chat multimedia disponible las 24 horas.El propósito es propiciar una reflexión amplia sobre la humanidad sacerdotal, reconociendo que los ministros ordenados viven su vocación en medio de las realidades, tensiones y esperanzas propias del tiempo presente.Según explica la hermana Ana Inés Rincón Barbosa, religiosa de la congregación, la propuesta nace del deseo de mantener vivo el carisma recibido por su fundadora y proyectarlo hacia los nuevos lenguajes de la evangelización.“El carisma que recibió nuestra fundadora es sacerdotal mariano. La esencia de nuestra misión es velar por los ministros para dar gloria a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. Como tenemos la responsabilidad de que este carisma no muera, sino que trascienda, vimos la oportunidad de aprovechar la digitalidad”, señala.Desde esa convicción, la comunidad religiosa decidió crear un espacio que permita acompañar a los sacerdotes más allá de las fronteras físicas, generando redes de apoyo y reflexión a través de los medios digitales.Una comunidad digital de oración, escucha y formaciónLa propuesta no se limita a la difusión de contenidos. A través de los diferentes formatos, el proyecto busca ofrecer también espacios de escucha y orientación, con la participación de sacerdotes, profesionales y especialistas que puedan aportar en procesos de acompañamiento espiritual y humano.Para la hermana Sandra Patricia Fajardo, integrante de la congregación, el objetivo es fortalecer la conciencia del valor del ministerio sacerdotal y promover una mayor cercanía entre los fieles y quienes ejercen este servicio en la Iglesia.“Nuestro carisma es acompañar y dar la vida por la santificación de los sacerdotes. Por eso hemos decidido donar nuestro tiempo y los vínculos que hemos construido con profesionales y sacerdotes, para dignificar cada vez más el ministerio sacerdotal”, afirma.Desde esta perspectiva, el proyecto también invita a los fieles a redescubrir la importancia de orar por los sacerdotes y acompañarlos en su misión, reconociendo el papel que desempeñan en la vida sacramental y pastoral de las comunidades.“Queremos ser una comunidad digital que no se limita a un horario, a un idioma o a una cultura, sino que por medio de las plataformas podamos sentir cada vez más ese corazón de Cristo Sacerdote”, añade la religiosa.Una iniciativa valiente en el mundo digitalPara diversos líderes eclesiales, este tipo de propuestas representan un paso significativo en la búsqueda de nuevas formas de presencia pastoral en el entorno digital.Monseñor Astolfo Ricardo Moreno Salamanca, vicario episcopal territorial del Espíritu Santo de la Arquidiócesis de Bogotá, también reconocido por ser misionero digital, destacó el valor de esta iniciativa y su aporte a la vida de la Iglesia.“Me parece una iniciativa valiente, una iniciativa audaz. Ellas salen de su zona de confort y se lanzan a un mundo que quizá no les resulta familiar inicialmente, pero lo quieren hacer de la mejor manera”, señaló.El sacerdote subrayó además que el proyecto se encuentra profundamente vinculado con el carisma propio de la congregación.“La misión de las Siervas de Cristo Sacerdote es acompañar y glorificar el sacerdocio de Cristo en la Iglesia. Por tanto, esta iniciativa no es algo marginal, sino que nace del corazón mismo de su vocación”, explicó.En ese sentido, invitó especialmente a los sacerdotes a acercarse a estos espacios, que pueden convertirse en oportunidades de formación, consuelo y orientación en distintos momentos de la vida ministerial.Un camino que se abre desde ColombiaA través de su página web y de plataformas como Spotify, YouTube, Zoom y redes sociales, “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal” ofrecerá contenidos y espacios de interacción que permitan fortalecer la comprensión del ministerio sacerdotal y promover una cultura de cercanía y apoyo en torno a quienes lo ejercen.De esta manera, desde el carisma de una congregación religiosa fundada en Colombia, se siguen explorando nuevas formas de acompañar el sacerdocio y fortalecer la comunión de la Iglesia también en el continente digital.Vea el informe audiovisual a continuación:
Mié 25 Mar 2026
El Papa León XIV expresa condolencias a Colombia por tragedia aérea en Puerto Leguízamo
El Papa León XIV expresó su profundo pesar y cercanía espiritual con las víctimas del accidente aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos. El mensaje fue transmitido por la Nunciatura Apostólica en Colombia, a través de una carta dirigida a monseñor José Roberto Ospina Leongómez, obispo emérito de Buga y administrador apostólico del Obispado Castrense.Por medio del cardenal Pietro Parolin, el Santo Padre se unió "con profundo dolor” al sufrimiento de las familias que han perdido a sus seres queridos y encomendó a Dios el eterno descanso de los fallecidos. Asimismo, manifestó su cercanía con los heridos y con quienes participan en las labores de atención, impartiendo su bendición como signo de consuelo y esperanza en medio de esta tragedia.El siniestro, en el que, según han informado las autoridades, viajaban 125 personas —entre ellas tres pelotones de soldados—, ha suscitado una respuesta inmediata de la Iglesia en el territorio, marcada por la oración, la solidaridad y el acompañamiento pastoral.Desde el Vicariato Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano y el Obispado Castrense de Colombia se ha expresado la cercanía de la Iglesia con las víctimas, sus familias y las Fuerzas Militares, elevando súplicas por los sobrevivientes, por el eterno descanso de quienes han partido y por la fortaleza de quienes enfrentan este momento de dolor. En sus mensajes, han subrayado la esperanza cristiana que sostiene en medio de la prueba y la certeza de que Dios acompaña a los corazones quebrantados.Como signo concreto de este acompañamiento, durante estos días se han celebrado Eucaristías tanto en el territorio del vicariato como en el ámbito castrense, en memoria de las víctimas y en oración por sus familias.La comunicación del Papa León XIV se suma a las múltiples manifestaciones de solidaridad que ha suscitado esta tragedia en el país, mientras continúan las acciones de atención a los heridos y acompañamiento a las familias de las víctimas.
Mar 24 Mar 2026
Episcopados de Colombia y Ecuador piden acciones urgentes para superar tensiones fronterizas que afectan a las comunidades
En un mensaje pastoral conjunto, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y la Conferencia Episcopal Ecuatoriana hacen un llamado “respetuoso, fraterno y apremiante” a los gobiernos de ambos países para que, con sentido humanitario, dispongan las acciones necesarias que permitan superar las tensiones actuales y restablecer la convivencia en la frontera.El texto, dirigido a los presidentes Gustavo Francisco Petro Urrego y Daniel Noboa Azín, así como a sus respectivas cancillerías, insiste en la urgencia de privilegiar el diálogo y de adoptar decisiones que protejan la vida, la dignidad y el bienestar de las comunidades afectadas.Una voz pastoral ante la crisis humanitariaDesde su misión de acompañamiento a los pueblos, los obispos expresan su “dolor y creciente preocupación” por la crisis humanitaria que padecen las poblaciones en ambos lados de la frontera, subrayando que esta situación golpea directamente a las familias y comunidades.En ese sentido, reiteran que, incluso en medio de las diferencias, debe primar siempre el cuidado y la defensa de la vida y la dignidad humana, como fundamento de toda acción social y política.Tender puentes, no profundizar distanciasEl mensaje pone en el centro la historia compartida entre Colombia y Ecuador, recordando los lazos fraternos que han permitido construir dinámicas de cooperación e intercambio en la frontera.Frente al contexto actual, los episcopados invitan a reconstruir ese “puente humano” entre las naciones, apelando al diálogo respetuoso y paciente como camino para fortalecer la hermandad, el perdón y la reconciliación.Las comunidades, en el centroLa Iglesia exhorta a las autoridades a intensificar los esfuerzos de diálogo y a garantizar que las decisiones adoptadas prioricen la dignidad y el bienestar de las familias y comunidades fronterizas, muchas de ellas en situación de vulnerabilidad.En el contexto del tiempo litúrgico en el que se celebra la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, los obispos expresan su esperanza en una pronta reapertura de las fronteras como signo concreto de reconciliación y de superación de la crisis.Este llamado, firmado por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC (Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia) y por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM (Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana), reafirma la opción pastoral de la Iglesia de ponerse del lado de las personas, especialmente de quienes sufren las consecuencias de las tensiones entre los Estados.Esperanza que se hace camino en el territorioEn sintonía con este llamado, diversas iniciativas pastorales comienzan a surgir en la frontera como signos concretos de reconciliación. Es el caso del Viacrucis Binacional por la Paz, la Reconciliación y el Progreso de los Pueblos, convocado por las diócesis de Ipiales y Tulcán, junto con las Cáritas de ambos países y otras organizaciones aliadas.La jornada se realizará el viernes 27 de marzo a las 3:30 p.m. en el puente internacional entre Tufiño y Chiles, y busca promover la hermandad, la defensa de la vida, el trabajo y la esperanza, en medio de los desafíos sociales y de seguridad que afectan la convivencia y la dignidad de las comunidades fronterizas.Esta iniciativa se presenta como un signo de fe y unidad que recoge, desde el territorio, el llamado de la Iglesia a tender puentes, fortalecer la fraternidad y acompañar a las poblaciones que hoy claman por caminos de paz.
Mar 24 Mar 2026
Iglesia en Colombia reafirma la dignidad humana como eje de su acción pastoral por la vida
Inspirados por la declaración ‘Dignitas infinita’ y la enseñanza de la encíclica Evangelium vitae, que recuerda que “la vida es siempre un bien”, representantes de diversas jurisdicciones eclesiásticas del país se reunieron en Bogotá, en el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral de la Vida 2026, convocado por la Conferencia Episcopal de Colombia del 16 al 18 de marzo.El espacio permitió analizar las realidades sociales que hoy afectan la dignidad humana y fortalecer la respuesta pastoral de la Iglesia frente a estas situaciones.El encuentro fue presidido por monseñor Alejandro Díaz García, obispo auxiliar de Bogotá y presidente de la Comisión Episcopal de Promoción y Defensa de la Vida.El padre Nelson Ortiz Rozo, director del Departamento de Promoción y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal de Colombia, explicó que el evento buscó propiciar un espacio de discernimiento pastoral entre sacerdotes, religiosos y laicos, frente a las realidades que hoy afectan la vida humana en el país.“Al convocar este encuentro nacional de delegados buscamos que las jurisdicciones eclesiásticas puedan tener un espacio de reflexión y discernimiento sobre la realidad de las violencias en nuestro país y, a partir de ello, articular acciones que nos permitan dar una respuesta iluminadora y esperanzadora”, afirmó.Nuevas realidades que interpelan la defensa de la vidaLas reflexiones del encuentro abordaron diversas situaciones que hoy afectan la dignidad humana en Colombia. Entre ellas: la violencia estructural, la violencia intrafamiliar, la violencia digital, la trata de personas, la maternidad subrogada y otras realidades que impactan a personas y comunidades en distintos momentos de la vida.Para los participantes, comprender estas dinámicas sociales es fundamental para fortalecer una acción pastoral más cercana a las realidades que viven las personas.“Entre nuestras realidades se vienen dando lo que se llaman las violencias directas, pero también violencias estructurales y violencias culturales”, explicó el padre Víctor Antonio Bustamante, sacerdote de la Arquidiócesis de Cartagena.Una defensa de la vida que abarca todas sus etapasUno de los énfasis del encuentro fue reafirmar una comprensión integral de la defensa de la vida humana, que abarca todas las etapas de la existencia y todas las circunstancias en las que la dignidad de la persona puede verse vulnerada.“Nuestra lucha como Iglesia no es solamente en defensa de la vida del concebido no nacido, sino también de todos los momentos de la vida humana que se encuentran en riesgo”, señaló María Elizabeth Osorio Zuluaga, psicóloga de la Delegación de Pastoral Familiar de la Diócesis de Sonsón-Rionegro.Desde esta perspectiva, la pastoral de la vida se entiende como una misión transversal dentro de la acción evangelizadora de la Iglesia.“Somos una pastoral que atraviesa todas las realidades, porque en todas las pastorales hay vida humana”, expresó Karen Lizeth Bejarano, integrante del equipo de Promoción y Defensa de la Vida de la Diócesis de Facatativá.Formación y articulación pastoralOtro de los puntos centrales del encuentro fue la necesidad de fortalecer la formación de los agentes de pastoral y promover una mayor articulación entre diócesis, comunidades e instituciones que trabajan en la defensa y promoción de la vida.Según el padre Nelson Ortiz, responder a los desafíos actuales implica profundizar tanto en la formación doctrinal como en el conocimiento de las realidades sociales que afectan la dignidad humana.“Necesitamos formarnos más, tanto en la doctrina de la Iglesia, como en el conocimiento de la manera como estas estructuras del mal buscan atentar contra la dignidad de la persona humana”, afirmó.En este contexto, los delegados destacaron la importancia de generar redes de colaboración que permitan acompañar de manera más efectiva a las personas en situación de vulnerabilidad.Un compromiso renovado con la cultura de la vidaDurante el encuentro, los delegados también compartieron experiencias pastorales que adelantan en sus jurisdicciones y renovaron su compromiso de seguir promoviendo la dignidad de cada persona.Para la Iglesia, este trabajo pastoral busca contribuir a la construcción de una sociedad más justa y fraterna, donde cada vida sea reconocida y acompañada.“Terminamos este encuentro llenos de alegría y con la disposición de seguir caminando en comunión y sinodalidad para dar una respuesta de caridad a los hermanos más frágiles y débiles”, concluyó el padre Nelson Ortiz.De este modo, la Iglesia en Colombia reafirma su compromiso de seguir anunciando el Evangelio de la vida y de fortalecer acciones pastorales orientadas a promover una auténtica cultura de la vida en el país.Vea a continuación el informe audiovisual del encuentro: