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Obispos abordan realidades de la Iglesia y el país
Tags: conclusiones asamblea plenaria economía solidaria migrantes protección de Menores reforma agraria Iglesia Paz reconciliación
Tras una semana de reflexión y trabajo para la proyección pastoral y evangelizadora de la Iglesia Católica en el país, los obispos, en rueda de prensa, el 5 de julio, en la sede del Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), presentaron su aporte y visión ante distintas realidades socio – económicas que impactan la dinámica de la nación.
Centrando su intervención en el tema que les congregó: ‘la economía al servicio de la dignidad humana y del bien común’, explicaron que este componente hace parte de los énfasis de trabajo del trienio 2017 – 2020 orientado a la evangelización de lo social.
“Para un cristiano es muy importante su compromiso político, el uso de los bienes y su relación con la creación. Por eso, en la asamblea pasada trabajamos el tema de la política; en esta, nos hemos detenido en una reflexión sobre la economía; y en febrero de 2020, después del Sínodo de la Amazonía, trabajaremos nuestra relación con la creación”, afirmó monseñor Óscar Urbina Ortega, arzobispo de Villavicencio y presidente de la CEC.
Sobre la dinámica de trabajo que siguieron durante la asamblea, monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, obispo auxiliar de Medellín y secretario general de la CEC, explicó que “como acostumbramos en la vida de la Iglesia, nosotros trabajamos en tres líneas cada vez que nos enfrentamos a un tema, al discernimiento de una realidad:
El Ver: quiere mostrarnos lo que hay, la fenomenología de las situaciones, el panorama que se nos presenta. El juzgar: aquí no quiere decir emitir juicios sino el confrontar o el ver la iluminación que nos da la enseñanza de la Iglesia, la Palabra de Dios para ponerle una contraluz a esa realidad. El actuar: es proponernos caminos de práctica, de acción, de llevar a la realidad concreta el camino que hemos hecho.
La centésima octava Asamblea Plenaria del Episcopado dedicó especial atención al análisis de la realidad. “La mirada estuvo centrada, especialmente, en la diferencia que existe entre nosotros, lo que llamamos la brecha social o la distancia entre ricos y pobres. (…) Analizamos la problemática del trabajo, todas las vertientes, los modelos económicos, es decir, todo lo que puede aportarnos a la visión de realidad”.
PRINCIPALES REALIDADES ANALIZADAS:
Fenómeno migratorio
Monseñor Víctor Ochoa Cadavid, obispo de Cúcuta informó que la problemática de migración venezolana inició desde 2015, agudizándose a partir de 2017. Al respecto dijo que Colombia entera debe responder con caridad y fraternidad a esta crisis que viven los venezolanos.
“Hoy, la Iglesia quiere ser caridad, una mano que acoge, alimenta, guía y acompaña a estas personas en sus dificultades y creo que esta es la intención de la mayoría de los colombianos (…) La Iglesia lo está haciendo, es necesario que otras instituciones se sumen a esta necesidad y apoyen este drama”.
Con la ola de migración de ciudadanos venezolanos a Colombia por causa de la crisis política, económica y social del vecino país, comenzó a ser cada vez más notorio el fenómeno de la apatridia: miles de niños que nacen sin una nacionalidad definida. Al respecto, el obispo de Cúcuta dijo que se deben respetar los derechos de estos menores.
“La Iglesia ha estado atenta a esta problemática. No olvidemos que muchos son colombianos retornados y se tienen que garantizar sus derechos. La institución multilateral internacional tiene normas que permiten dar una salida a estos niños. Si nacen en Colombia, ellos tendrían derecho a ser acogidos”.
El prelado informó que, a través de la Fundación Asilo Andresen, se han atendido a más de 211 niños, entre 2 y 7 años de edad, garantizándoles, en unión con otras instituciones, los principales derechos.
Se refirió, además, al plan de activación que se está desarrollando en las diferentes arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos del país, para apoyar a la población venezolana. Manifestó que las jurisdicciones de Pamplona, Arauca, Riohacha, Tibú, entre otras, están ofreciendo asistencia médica, alimentaria y camino de acompañamiento a los que transitan por estos territorios.
Otro tema que entró en la reflexión fue la xenofobia contra los inmigrantes, a lo que señaló que es importante la inserción de estas personas en el contexto social y “apoyarlos para que tengan trabajo digno, acompañarlos mientras esta crisis se mejora, es decir, una atención inmediata e integral (...) Invitamos a los colombianos a acoger, acompañar, ayudar e insertar, a estos hermanos nuestros”.
El corazón de toda actividad económica es la persona humana
Al referirse a la dinámica económica del país, monseñor Óscar Urbina señaló que la Iglesia ve con preocupación que, en un país dotado de gran riqueza natural y potencial humano, existan tan altos niveles de inequidad.
“Los bienes no están proyectados hacia el bien de todos, sino al disfrute de quien los puede adquirir de una u otra forma. No estamos condenando a nadie, pero sí llamando a la conciencia de los empresarios, quienes son ante todo administradores que han recibido la posibilidad de hacer mucho bien. Además de lo que puedan recibir como beneficio propio, deben pensar más en las fuentes de trabajo que pueden ofrecer”, afirmó el prelado.
Reforma Agraria
Al respecto, monseñor Urbina, precisó que la Iglesia está en mora de trabajar el tema de tierras. “Sabemos que el conflicto desplazó a muchas personas que les tocó irse hacia territorios que eran de nadie y allí han trabajado; ahora corren el riesgo de ser expulsados porque no tienen los títulos de propiedad.” Ante esta situación, agregó, “es necesario que los gobiernos hagan un trabajo especial que favorezca a las comunidades”.
Finalmente, hizo un llamado especial a los candidatos a gobernación y alcaldía, para que incluyan en sus planes de gobierno este tema, que sin duda aportará al desarrollo integral de las personas.
Implementación de los acuerdos de paz
“La Iglesia quiere la paz y está al servicio de ella”, insistió monseñor Ricardo Tobón, arzobispo de Medellín y vicepresidente de la CEC. “La paz no es fácil, porque implica llegar a una concordancia de voluntades por parte de todos. Mientras el egoísmo de la persona esté a flor de piel y cada uno quiera buscar sus propios beneficios, lograr sus propios proyectos, todos estaremos contra todos y nos estaremos destruyendo”, enfatizó.
Refiriéndose al ‘Bicentenario de la República’, manifestó el arzobispo Tobón que esta es una oportunidad para repensar el país. “Hace 200 años hubo un proyecto: construir una patria nueva y mucha gente entregó no solo sus bienes y esfuerzos, sino que donó su vida, para que existiera lo que hoy llamamos Colombia”.
Y puntualizó: “En estos 200 años nos hemos dispersado, olvidando que sin un proyecto común no hay paz, desarrollo, ni futuro. Por eso, el llamado de la Iglesia es a una cultura de paz, a una unión nacional, a un diálogo sincero, a un trabajo de todos, para que aprovechando los enormes recursos naturales y humanos que tenemos, construyamos una sociedad justa, equitativa, en la que la verdad y la solidaridad marque un futuro bueno para todos”.
Protección de menores
Durante la asamblea se abordó también el tema de la implementación de la Carta Apostólica en forma Motu proprio “Vos estis lux mundi” (Ustedes son la luz del mundo), que tiene que ver con la puesta en marcha de organismos diocesanos estables para la atención de denuncias sobre abuso a menores.
En este sentido, explicó monseñor Elkin Álvarez que “casi la totalidad de las jurisdicciones tiene organismos estables para recibir denuncias” y, además, “en varias diócesis se está avanzando en comisiones interdisciplinarias (psicólogos, canonistas, psiquiatras), para que no se trate solo de canalizar denuncias y activar la ruta, sino también se brinde un acompañamiento y manejo integral de estas situaciones.
Jue 26 Mar 2026
Siervas de Cristo Sacerdote proyectan su carisma al mundo digital: 'Abriendo fronteras desde la humanidad sacerdotal'
En un contexto marcado por nuevos desafíos pastorales y humanos para el ministerio sacerdotal, la Congregación de las Siervas de Cristo Sacerdote ha decidido abrir nuevos caminos de acompañamiento y reflexión desde el mundo digital. Se trata del proyecto “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal”, una iniciativa que propone espacios permanentes de diálogo, escucha y formación en torno a la vida y misión de los sacerdotes.El proyecto será presentado públicamente el 28 de mayo de 2026, día en que la Iglesia celebra la fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y desde esa fecha pondrá en marcha una plataforma pastoral que busca trascender fronteras geográficas para acompañar, desde distintas dimensiones, la realidad de quienes ejercen el ministerio presbiteral.Un foro digital para acompañar la humanidad del sacerdoteLa iniciativa se articula como un foro digital abierto a la comunidad, aunque con especial atención a los sacerdotes, y se desarrollará a través de tres espacios permanentes: un webinar mensual, un podcast semanal y un chat multimedia disponible las 24 horas.El propósito es propiciar una reflexión amplia sobre la humanidad sacerdotal, reconociendo que los ministros ordenados viven su vocación en medio de las realidades, tensiones y esperanzas propias del tiempo presente.Según explica la hermana Ana Inés Rincón Barbosa, religiosa de la congregación, la propuesta nace del deseo de mantener vivo el carisma recibido por su fundadora y proyectarlo hacia los nuevos lenguajes de la evangelización.“El carisma que recibió nuestra fundadora es sacerdotal mariano. La esencia de nuestra misión es velar por los ministros para dar gloria a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. Como tenemos la responsabilidad de que este carisma no muera, sino que trascienda, vimos la oportunidad de aprovechar la digitalidad”, señala.Desde esa convicción, la comunidad religiosa decidió crear un espacio que permita acompañar a los sacerdotes más allá de las fronteras físicas, generando redes de apoyo y reflexión a través de los medios digitales.Una comunidad digital de oración, escucha y formaciónLa propuesta no se limita a la difusión de contenidos. A través de los diferentes formatos, el proyecto busca ofrecer también espacios de escucha y orientación, con la participación de sacerdotes, profesionales y especialistas que puedan aportar en procesos de acompañamiento espiritual y humano.Para la hermana Sandra Patricia Fajardo, integrante de la congregación, el objetivo es fortalecer la conciencia del valor del ministerio sacerdotal y promover una mayor cercanía entre los fieles y quienes ejercen este servicio en la Iglesia.“Nuestro carisma es acompañar y dar la vida por la santificación de los sacerdotes. Por eso hemos decidido donar nuestro tiempo y los vínculos que hemos construido con profesionales y sacerdotes, para dignificar cada vez más el ministerio sacerdotal”, afirma.Desde esta perspectiva, el proyecto también invita a los fieles a redescubrir la importancia de orar por los sacerdotes y acompañarlos en su misión, reconociendo el papel que desempeñan en la vida sacramental y pastoral de las comunidades.“Queremos ser una comunidad digital que no se limita a un horario, a un idioma o a una cultura, sino que por medio de las plataformas podamos sentir cada vez más ese corazón de Cristo Sacerdote”, añade la religiosa.Una iniciativa valiente en el mundo digitalPara diversos líderes eclesiales, este tipo de propuestas representan un paso significativo en la búsqueda de nuevas formas de presencia pastoral en el entorno digital.Monseñor Astolfo Ricardo Moreno Salamanca, vicario episcopal territorial del Espíritu Santo de la Arquidiócesis de Bogotá, también reconocido por ser misionero digital, destacó el valor de esta iniciativa y su aporte a la vida de la Iglesia.“Me parece una iniciativa valiente, una iniciativa audaz. Ellas salen de su zona de confort y se lanzan a un mundo que quizá no les resulta familiar inicialmente, pero lo quieren hacer de la mejor manera”, señaló.El sacerdote subrayó además que el proyecto se encuentra profundamente vinculado con el carisma propio de la congregación.“La misión de las Siervas de Cristo Sacerdote es acompañar y glorificar el sacerdocio de Cristo en la Iglesia. Por tanto, esta iniciativa no es algo marginal, sino que nace del corazón mismo de su vocación”, explicó.En ese sentido, invitó especialmente a los sacerdotes a acercarse a estos espacios, que pueden convertirse en oportunidades de formación, consuelo y orientación en distintos momentos de la vida ministerial.Un camino que se abre desde ColombiaA través de su página web y de plataformas como Spotify, YouTube, Zoom y redes sociales, “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal” ofrecerá contenidos y espacios de interacción que permitan fortalecer la comprensión del ministerio sacerdotal y promover una cultura de cercanía y apoyo en torno a quienes lo ejercen.De esta manera, desde el carisma de una congregación religiosa fundada en Colombia, se siguen explorando nuevas formas de acompañar el sacerdocio y fortalecer la comunión de la Iglesia también en el continente digital.Vea el informe audiovisual a continuación:
Mié 25 Mar 2026
El Papa León XIV expresa condolencias a Colombia por tragedia aérea en Puerto Leguízamo
El Papa León XIV expresó su profundo pesar y cercanía espiritual con las víctimas del accidente aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos. El mensaje fue transmitido por la Nunciatura Apostólica en Colombia, a través de una carta dirigida a monseñor José Roberto Ospina Leongómez, obispo emérito de Buga y administrador apostólico del Obispado Castrense.Por medio del cardenal Pietro Parolin, el Santo Padre se unió "con profundo dolor” al sufrimiento de las familias que han perdido a sus seres queridos y encomendó a Dios el eterno descanso de los fallecidos. Asimismo, manifestó su cercanía con los heridos y con quienes participan en las labores de atención, impartiendo su bendición como signo de consuelo y esperanza en medio de esta tragedia.El siniestro, en el que, según han informado las autoridades, viajaban 125 personas —entre ellas tres pelotones de soldados—, ha suscitado una respuesta inmediata de la Iglesia en el territorio, marcada por la oración, la solidaridad y el acompañamiento pastoral.Desde el Vicariato Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano y el Obispado Castrense de Colombia se ha expresado la cercanía de la Iglesia con las víctimas, sus familias y las Fuerzas Militares, elevando súplicas por los sobrevivientes, por el eterno descanso de quienes han partido y por la fortaleza de quienes enfrentan este momento de dolor. En sus mensajes, han subrayado la esperanza cristiana que sostiene en medio de la prueba y la certeza de que Dios acompaña a los corazones quebrantados.Como signo concreto de este acompañamiento, durante estos días se han celebrado Eucaristías tanto en el territorio del vicariato como en el ámbito castrense, en memoria de las víctimas y en oración por sus familias.La comunicación del Papa León XIV se suma a las múltiples manifestaciones de solidaridad que ha suscitado esta tragedia en el país, mientras continúan las acciones de atención a los heridos y acompañamiento a las familias de las víctimas.
Mar 24 Mar 2026
Episcopados de Colombia y Ecuador piden acciones urgentes para superar tensiones fronterizas que afectan a las comunidades
En un mensaje pastoral conjunto, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y la Conferencia Episcopal Ecuatoriana hacen un llamado “respetuoso, fraterno y apremiante” a los gobiernos de ambos países para que, con sentido humanitario, dispongan las acciones necesarias que permitan superar las tensiones actuales y restablecer la convivencia en la frontera.El texto, dirigido a los presidentes Gustavo Francisco Petro Urrego y Daniel Noboa Azín, así como a sus respectivas cancillerías, insiste en la urgencia de privilegiar el diálogo y de adoptar decisiones que protejan la vida, la dignidad y el bienestar de las comunidades afectadas.Una voz pastoral ante la crisis humanitariaDesde su misión de acompañamiento a los pueblos, los obispos expresan su “dolor y creciente preocupación” por la crisis humanitaria que padecen las poblaciones en ambos lados de la frontera, subrayando que esta situación golpea directamente a las familias y comunidades.En ese sentido, reiteran que, incluso en medio de las diferencias, debe primar siempre el cuidado y la defensa de la vida y la dignidad humana, como fundamento de toda acción social y política.Tender puentes, no profundizar distanciasEl mensaje pone en el centro la historia compartida entre Colombia y Ecuador, recordando los lazos fraternos que han permitido construir dinámicas de cooperación e intercambio en la frontera.Frente al contexto actual, los episcopados invitan a reconstruir ese “puente humano” entre las naciones, apelando al diálogo respetuoso y paciente como camino para fortalecer la hermandad, el perdón y la reconciliación.Las comunidades, en el centroLa Iglesia exhorta a las autoridades a intensificar los esfuerzos de diálogo y a garantizar que las decisiones adoptadas prioricen la dignidad y el bienestar de las familias y comunidades fronterizas, muchas de ellas en situación de vulnerabilidad.En el contexto del tiempo litúrgico en el que se celebra la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, los obispos expresan su esperanza en una pronta reapertura de las fronteras como signo concreto de reconciliación y de superación de la crisis.Este llamado, firmado por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC (Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia) y por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM (Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana), reafirma la opción pastoral de la Iglesia de ponerse del lado de las personas, especialmente de quienes sufren las consecuencias de las tensiones entre los Estados.Esperanza que se hace camino en el territorioEn sintonía con este llamado, diversas iniciativas pastorales comienzan a surgir en la frontera como signos concretos de reconciliación. Es el caso del Viacrucis Binacional por la Paz, la Reconciliación y el Progreso de los Pueblos, convocado por las diócesis de Ipiales y Tulcán, junto con las Cáritas de ambos países y otras organizaciones aliadas.La jornada se realizará el viernes 27 de marzo a las 3:30 p.m. en el puente internacional entre Tufiño y Chiles, y busca promover la hermandad, la defensa de la vida, el trabajo y la esperanza, en medio de los desafíos sociales y de seguridad que afectan la convivencia y la dignidad de las comunidades fronterizas.Esta iniciativa se presenta como un signo de fe y unidad que recoge, desde el territorio, el llamado de la Iglesia a tender puentes, fortalecer la fraternidad y acompañar a las poblaciones que hoy claman por caminos de paz.
Mar 24 Mar 2026
Iglesia en Colombia reafirma la dignidad humana como eje de su acción pastoral por la vida
Inspirados por la declaración ‘Dignitas infinita’ y la enseñanza de la encíclica Evangelium vitae, que recuerda que “la vida es siempre un bien”, representantes de diversas jurisdicciones eclesiásticas del país se reunieron en Bogotá, en el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral de la Vida 2026, convocado por la Conferencia Episcopal de Colombia del 16 al 18 de marzo.El espacio permitió analizar las realidades sociales que hoy afectan la dignidad humana y fortalecer la respuesta pastoral de la Iglesia frente a estas situaciones.El encuentro fue presidido por monseñor Alejandro Díaz García, obispo auxiliar de Bogotá y presidente de la Comisión Episcopal de Promoción y Defensa de la Vida.El padre Nelson Ortiz Rozo, director del Departamento de Promoción y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal de Colombia, explicó que el evento buscó propiciar un espacio de discernimiento pastoral entre sacerdotes, religiosos y laicos, frente a las realidades que hoy afectan la vida humana en el país.“Al convocar este encuentro nacional de delegados buscamos que las jurisdicciones eclesiásticas puedan tener un espacio de reflexión y discernimiento sobre la realidad de las violencias en nuestro país y, a partir de ello, articular acciones que nos permitan dar una respuesta iluminadora y esperanzadora”, afirmó.Nuevas realidades que interpelan la defensa de la vidaLas reflexiones del encuentro abordaron diversas situaciones que hoy afectan la dignidad humana en Colombia. Entre ellas: la violencia estructural, la violencia intrafamiliar, la violencia digital, la trata de personas, la maternidad subrogada y otras realidades que impactan a personas y comunidades en distintos momentos de la vida.Para los participantes, comprender estas dinámicas sociales es fundamental para fortalecer una acción pastoral más cercana a las realidades que viven las personas.“Entre nuestras realidades se vienen dando lo que se llaman las violencias directas, pero también violencias estructurales y violencias culturales”, explicó el padre Víctor Antonio Bustamante, sacerdote de la Arquidiócesis de Cartagena.Una defensa de la vida que abarca todas sus etapasUno de los énfasis del encuentro fue reafirmar una comprensión integral de la defensa de la vida humana, que abarca todas las etapas de la existencia y todas las circunstancias en las que la dignidad de la persona puede verse vulnerada.“Nuestra lucha como Iglesia no es solamente en defensa de la vida del concebido no nacido, sino también de todos los momentos de la vida humana que se encuentran en riesgo”, señaló María Elizabeth Osorio Zuluaga, psicóloga de la Delegación de Pastoral Familiar de la Diócesis de Sonsón-Rionegro.Desde esta perspectiva, la pastoral de la vida se entiende como una misión transversal dentro de la acción evangelizadora de la Iglesia.“Somos una pastoral que atraviesa todas las realidades, porque en todas las pastorales hay vida humana”, expresó Karen Lizeth Bejarano, integrante del equipo de Promoción y Defensa de la Vida de la Diócesis de Facatativá.Formación y articulación pastoralOtro de los puntos centrales del encuentro fue la necesidad de fortalecer la formación de los agentes de pastoral y promover una mayor articulación entre diócesis, comunidades e instituciones que trabajan en la defensa y promoción de la vida.Según el padre Nelson Ortiz, responder a los desafíos actuales implica profundizar tanto en la formación doctrinal como en el conocimiento de las realidades sociales que afectan la dignidad humana.“Necesitamos formarnos más, tanto en la doctrina de la Iglesia, como en el conocimiento de la manera como estas estructuras del mal buscan atentar contra la dignidad de la persona humana”, afirmó.En este contexto, los delegados destacaron la importancia de generar redes de colaboración que permitan acompañar de manera más efectiva a las personas en situación de vulnerabilidad.Un compromiso renovado con la cultura de la vidaDurante el encuentro, los delegados también compartieron experiencias pastorales que adelantan en sus jurisdicciones y renovaron su compromiso de seguir promoviendo la dignidad de cada persona.Para la Iglesia, este trabajo pastoral busca contribuir a la construcción de una sociedad más justa y fraterna, donde cada vida sea reconocida y acompañada.“Terminamos este encuentro llenos de alegría y con la disposición de seguir caminando en comunión y sinodalidad para dar una respuesta de caridad a los hermanos más frágiles y débiles”, concluyó el padre Nelson Ortiz.De este modo, la Iglesia en Colombia reafirma su compromiso de seguir anunciando el Evangelio de la vida y de fortalecer acciones pastorales orientadas a promover una auténtica cultura de la vida en el país.Vea a continuación el informe audiovisual del encuentro: