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Rionegro será sede del XIII Congreso Nacional de Nueva Evangelización
Tags: congreso nacional de nueva evangelización diócesis de sonsón rionegro evangelización sine sistema integral de nueva evangelización Iglesia siínodo
Del 12 al 15 de agosto se congregarán, en la ciudad de Rionegro, más de 1000 personas que vendrán de diversos rincones del país para participar de la décimo tercera versión del Congreso Nacional de Nueva Evangelización, evento que se realiza cada dos años en una ciudad diferente.
Los participantes vendrán en representación de las 43 Jurisdicciones Eclesiásticas donde tiene presencia el Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE). Desde el 2020 se había elegido la Diócesis de Rionegro, en Antioquia, para celebrar este evento eclesial, pero la llegada de la pandemia y la contingencia provocada por la Covid-19 hizo que se cancelara. Hoy sus organizadores celebran este reencuentro de fe misionera y ratifican la sede de Rionegro para estos cuatro días de reflexión y trabajo.
El lema que se ha elegido para este momento de gracia está tomado del libro de Josué (24,15) “Mi casa y yo serviremos al Señor”, y tiene como fin la profundización en el tema de la identidad cristiana, la familia y la proyección de la pequeña comunidad.
En una comunicación enviada por la sede anfitriona se resalta que, “esta será una oportunidad para vivir la fe desde la comunión de la Iglesia como Cuerpo de Cristo, con los obispos, sacerdotes, religiosos y files laicos; además enriquecer el proceso de formación cristiana, compartir experiencias, motivar el compromiso misionero y permitir comprender que la familia y la pequeña comunidad son lugares complementarios y correspondientes para la comunión y la misión de la Iglesia”.
Los participantes podrán disfrutar de espacios académicos, conferencias, capacitaciones y talleres, que buscan desde el magisterio de la Iglesia, profundizar en la enseñanza de la fe y la doctrina de la Iglesia. Un momento especial será el celebrativo, allí atendiendo el llamado del Papa Francisco para vivir la sinodalidad, los asistentes estarán visitando las parroquias cercanas al municipio de Rionegro, donde compartirán con las comunidades y vivirán momentos de fe y gracia a través de la eucaristía.
Igualmente, se vivirán momentos de fraternidad, sus anfitriones ofrecerán una salida al parque recreativo Tutucán, lugar desde donde se podrá conocer aspectos y expresión de la cultura paisa.
El día viernes 12 de agosto, monseñor Fidel León Cadavid Marín, obispo de la Diócesis de Sonsón Rionegro, celebrará a toda la asamblea la eucaristía que dará la apertura al Congreso Nacional de Nueva Evangelización.
Transmisión
Este congreso tendrá como sede de encuentro la Universidad Católica de Oriente, en el municipio de Rionegro y tendrá transmisión permanente a través de las redes sociales de la Diócesis de Sonsón Rionegro y de la Conferencia Episcopal de Colombia.
Contexto del Congreso
La Nueva Evangelización, asumida desde el SINE, es un itinerario pastoral sistemático e integral que ofrece una mística y elementos bien definidos tomados de la rica experiencia pastoral y misionera de la Iglesia y del magisterio eclesiástico.
Busca atender el cumplimiento adecuado y oportuno del mandato de Jesucristo: «Vayan por el mundo proclamando la Buena Noticia a toda la humanidad» (Mc 16,15) y el mandato de la Iglesia: “Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la iglesia, su identidad más profunda”.
Los nuevos retos y areópagos de la sociedad, exigen de la Iglesia repensar los métodos de evangelización, donde la experiencia personal y comunitaria, sean un eje central. Es por ello que el SINE se basa en un diseño pastoral que comprende un proceso personal y un itinerario parroquial con un plan pastoral integral, llevado por pasos articulados según la pedagogía de la fe; es diocesano en un marco de comunión ofrecido por este plan misionero y pastoral con un nuevo ardor evangelizador.
¿Qué es el Congreso?
Es una oportunidad para Vivir la fe desde la comunión de la Iglesia como Cuerpo de Cristo, con los obispos, los sacerdotes, religiosos y los laicos de las diferentes Pequeñas Comunidades del SINE de todo el país; enriquecer el proceso de formación cristiano; compartir experiencias significativas y motivar el compromiso misionero. Además, nos permitirá comprender que la familia y a pequeña comunidad son lugares complementarios y correspondientes para la comunión y misión de la Iglesia.
Objetivo general
Continuar fortaleciendo la acción pastoral y misionera de las iglesias particulares en Colombia mediante el SINE, poniendo énfasis en la vivencia familiar y comunitaria de la fe, en los itinerarios de renovación de las bases cristianas y en los caminos de apostolado o proyección cristiana.
Objetivos específicos
* Indicar el valioso aporte del SINE al fortalecimiento cristiano de las familias, a través de la experiencia de vida en las pequeñas comunidades y, a la vez, el enriquecimiento de estas por la participación (vinculación) de núcleos familiares.
* Resaltar la importancia del itinerario de identidad cristiana en el SINE, como fundamento de la renovación de la fe y de la parroquia.
* Presentar los caminos de proyección cristiana en el SINE, como expresión de la plenitud en la fe y de la madurez de la comunidad parroquial.
* Afianzar la opción por el SINE y el compromiso con la nueva evangelización, a través del compartir de experiencias parroquiales en las distintas jurisdicciones eclesiásticas.
Metas
* De manera presencial se impactarán 1000 agentes (200 de la Diócesis de Sonsón Rionegro y 800 de otras jurisdicciones eclesiásticas).
* Por medios de comunicación 30.000 reproducciones.
* Para la Diócesis de Sonsón Rionegro, anfitriona del congreso, animará a la construcción de Pequeñas Comunidades, por medio del fortalecimiento de la Política Diocesana del Plan de Pastoral 2019 – 2025.
* Dar a conocer la riqueza cultural y religiosa del Oriente Antioqueño.
* Fortalecer los lazos de comunidad con la Iglesia Colombiana.
Componentes del congreso
* Académico
Conferencias generales:
- Sábado: El proceso de identidad cristiana en el SINE como fundamento de la renovación de la fe y de la parroquia.
- Domingo: La Familia y la pequeña comunidad eclesial como lugares complementarios y correspondientes para la comunión y la misión en la Iglesia.
- Lunes: El proceso de proyección cristiana en el SINE como expresión de la plenitud en la fe y de la madurez de la comunidad parroquial.
Conversatorios con los ponentes después de cada conferencia.
Capacitaciones
- Los jóvenes en el SINE.
- Los movimientos y grupos apostólicos en el SINE.
- La estructura parroquial en el SINE: Sectores y Ministerios.
- La Escuela de formación básica en la fe como oferta de la parroquia.
- La Edificación espiritual en la Pequeña Comunidad.
- Solidaridad social
*Talleres
Los cuarenta talleres versarán, como debe ser, sobre los distintos aspectos y elementos propios del SINE. Para cada taller el tiempo se distribuya así: 30 minutos de exposición y 60 minutos de conversatorio e intercambio de experiencias, favoreciendo la participación de todos, pues el compartir de experiencias entre evangelizados es edificante. (Se pueden consultar en: https://www.congresosine.com/componentes/).
*Comunitario:
Se realizarán varios espacios que permitirán la integración de los participantes del congreso:
- Encuentro de integración con la cultura antioqueña.
- Encuentro inter parroquial.
- Muestras de experiencias del SINE.
- Encuentro con las familias donde se hospedarán los participantes.
Ponentes invitados
Teniendo presente que el XIII Congreso Nacional de nueva Evangelización busca fortalecer la acción pastoral y misionera de las Iglesias diocesanas en Colombia mediante el SINE y poniendo especial acento en la experiencia comunitaria de la fe y en el acompañamiento pastoreado como fundamental acción misericordiosa de la Iglesia; se tiene prevista una agenda académica, celebrativa y de integración que permitirá cumplir a cabalidad las metas establecidas de dicho evento.
En lo académico se trabajarán tres conferencias generales, en las que abordarán temas de identidad cristiana, familia y proyección misionera. Además, se tendrán capacitaciones y talleres en temas referentes al Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE). Se contará como ponentes a Obispos, sacerdotes y laicos, que con su experiencia en el acompañamiento al SINE, ayudarán a los asistentes a fortalecer los diferentes aspectos pastorales.
- Monseñor Luis José Rueda Aparicio
Arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia
Presidirá la Eucaristía del sábado 13 de agosto y compartirá la ponencia “El proceso de Identidad Cristiana en el SINE como fundamento de la renovación de la fe y de la parroquia” en la mañana del mismo día.
- Pbro. Hugo Alberto Zuluaga Salazar
Vicario de Pastoral Diócesis de Sonsón Rionegro
Compartirá la Conferencia General “La Familia y la pequeña comunidad eclesial como lugares complementarios y correspondientes para la comunión y la misión en la Iglesia” el día domingo 14 de agosto
- Mg. Carlos Julián Palacio
Laico de la Diócesis de Sonsón Rionegro
Compartirá la Conferencia General “El proceso de Proyección Cristiana en el Sine como expresión de la plenitud en la fe y de la madurez de la comunidad parroquial” el día lunes 15 de agosto
Otros capacitadores del congreso:
Mons. José Clavijo Méndez - Obispo de Sincelejo
Dará la capacitación “La edificación espiritual en la pequeña comunidad”.
Mons. Ovidio Giraldo - Obispo de Barrancabermeja
Dará la capacitación “Los movimientos y grupos apostólicos en el SINE”.
Pbro. Fernando Franco - Presidente del Tribunal eclesiástico, y administrador diocesano en Caldas
Dará la capacitación “Los Jóvenes en el SINE”.
Pbro. Alirio Cordero - Vicario Judicial de la Diócesis de Vélez - Párroco de San Roque de Güepsa
Dará la capacitación “La escuela de formación básica en la fe como oferta de la parroquia”.
Pbro. Luis Javier Otálvaro - Rector del Seminario Nacional Cristo Sacerdote en La Ceja
Dará la capacitación “La estructura pastoral en el SINE: Sectores y Ministerios”.
Pbro. Evelio Giraldo - Párroco de la Catedral San Nicolás el Magno de Rionegro
Dará la capacitación “Solidaridad social”.
JURISDICCIONES PRESENTES
Arquidiócesis: Bogotá, Medellín, Cali, Manizales, Popayán, Ibagué y Villavicencio.
Diócesis: Istmina-Tadó, Montelíbano, Buga, Quibdó, La Dorada - Guaduas, Cartago, Vélez, Sonsón Rionegro, Málaga - Soatá, Garzón, Líbano - Honda, Mocoa - Sibundoy, Neiva, Chiquinquirá, San Vicente del Caguán, Pereira, Palmira, Buenaventura, Riohacha, Sincelejo, Apartadó, San José del Guaviare, Barrancabermeja, Soacha, Caldas, Garagoa, Yopal, Duitama - Sogamoso, El Espinal, Armenia, Obispado Castrense.
Vicariatos Apostólicos: Mitú, Puerto Gaitán, San Andrés, Trinidad y Guapi.
QUÉ ES EL SINE:
El Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE), es una de las respuestas que la Iglesia en Colombia, así como otros países latinoamericanos, ha dado a la invitación que hizo el santo Papa Juan Pablo II a evangelizar con un "nuevo ardor, nuevo métodos y nuevas expresiones".
En el año de 1995 esta experiencia fue traída a Colombia por Mons. Fabio Suescún a la Diócesis de Pereira y desde allí se fue contagiando a otras Iglesias Particulares. En el año 2005 se creó la Red Nacional de Nueva Evangelización en Colombia, como espacio de comunión y participación de las 43 Jurisdicciones que actualmente llevan este proceso de Evangelización.
Los invitamos para que visite el sitio web del Congreso www.congresosine.com
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Iglesia en Colombia proyecta una pastoral vocacional más cercana, articulada y sostenida en la oración
La Iglesia Católica en Colombia proyecta una pastoral vocacional más cercana, articulada y centrada en procesos de acompañamiento continuo desde la infancia, la familia y la comunidad.Esta es una de las principales conclusiones que deja el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral Vocacional 2026, que reunió en Bogotá a 127 animadores —60 de la vida consagrada y 67 de diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país— entre el 13 y el 16 de abril, convocados por la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de la Comisión y el Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada.El encuentro permitió identificar retos de fondo en el acompañamiento a las nuevas generaciones del país, en un contexto marcado por la hiperconectividad, la fragmentación social y la necesidad de referentes significativos.“Los jóvenes están conectados gran parte del tiempo con las redes… pero en el fondo no tienen a nadie cuando tienen una crisis, una depresión. Entonces nosotros como Iglesia tenemos que acercarnos a ellos”, advirtió la hermana Marta Ligia Acosta Muñoz, Carmelita Misionera, de la Conferencia de Religiosos de Colombia, seccional Cali.Acompañar desde antes: un cambio de enfoqueOrganizadores y participantes del encuentro coincidieron en la necesidad de replantear el enfoque de la pastoral vocacional, ampliando su alcance más allá de los jóvenes y de acciones puntuales.“Si nuestro servicio solo va dirigido a los jóvenes, estaríamos llegando demasiado tarde. También hay que acompañar a los niños y a las familias”, afirmó el padre Juan Manuel Beltrán, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia.En esa línea, se insistió en iniciar procesos desde la infancia, fortalecer el papel de la familia y articular el trabajo con otras pastorales.“Es en la familia donde se va cultivando la vocación…primero llegando a la parte humana de cada joven, para después llevarlos a la parte espiritual”, explicó la hermana Beatriz Elena Romero, de la Congregación Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias y delegada de pastoral vocacional en la Diócesis de Valledupar.Este cambio implica pasar de iniciativas aisladas a procesos continuos de acompañamiento humano y espiritual, con mayor capacidad de escucha y cercanía.Presencia real en la vida de los jóvenesOtro de los retos identificados es la necesidad de una mayor presencia en los espacios donde transcurre la vida de los jóvenes.“Hay que buscar a los jóvenes…la idea es llegar allí y ayudarles a conocer a Jesús para que lo sigan y permanezcan en Él”, señaló monseñor Ariel Lascarro Tapia, obispo de Magangué y miembro de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada.Para los participantes, más que ausencia de vocaciones, existe una necesidad de acompañamiento oportuno y cercano.“Los jóvenes están sedientos de Dios...Necesitan escuchar algo de Dios, necesitan escuchar desde nuestro testimonio de vida”, afirmó el diácono Diego Fernando Sánchez, Misionero Javeriano de Yarumal.En este contexto, el entorno digital se reconoce como un campo clave de acción, que requiere mayor presencia y creatividad pastoral.“Es un reto seguir trabajando y lanzando la red a estas nuevas plataformas…Los jóvenes están esperando respuestas a ese llamado vocacional”, expresó Jesús Aníbal, religioso de la Orden de los Ministros de los Enfermos y delegado de pastoral vocacional Colombia–Ecuador.Trabajo en red: de la iniciativa individual a la acción conjuntaEl encuentro también dejó una orientación concreta: fortalecer el trabajo articulado entre las diferentes instituciones y comunidades eclesiásticas.“Tenemos que trabajar juntos, por región, por provincia, para tener un solo pensar y ayudar a los jóvenes a conocer a Jesús”, subrayó monseñor Lascarro.Esta apuesta se traduce en la construcción de rutas compartidas de acción pastoral.“Ya creamos una ruta de trabajo mancomunado, cooperativo, que nos va a permitir verdaderamente llegar a tantos jóvenes”, explicó John Ramírez, religioso de la Congregación Hijos de la Sagrada Familia y encargado de la promoción vocacional en la delegación Colombia–Venezuela.La articulación con la pastoral juvenil, familiar y educativa fue señalada como clave para ampliar el alcance del acompañamiento vocacional.Formar a quienes acompañanAdemás de los desafíos externos, el encuentro puso sobre la mesa una necesidad interna: fortalecer la formación y el acompañamiento de los propios animadores vocacionales.“Los primeros acompañados debemos ser nosotros…dejarnos acompañar primero por el Señor y también formarnos para hacer un mejor trabajo”, reconoció Jesús Aníbal.Esto implica consolidar procesos de formación permanente, fortalecer la vida espiritual y abrirse al apoyo de distintas disciplinas.Oración y misión: fundamento y proyecciónLos participantes coincidieron en que toda pastoral vocacional parte de una convicción fundamental: la vocación es iniciativa de Dios.“No somos nosotros los que llamamos, quien llama es Dios…Necesitamos propiciar espacios de silencio para que Él toque el corazón”, recordó el padre Juan Manuel Beltrán.En este sentido, uno de los llamados centrales es a fortalecer la oración personal y comunitaria, especialmente en el marco de la Semana Nacional de Oración por las Vocaciones, que se celebrará del 26 de abril al 3 de mayo en todo el país.“La oración es la que nos va a ayudar a encontrar a los jóvenes…Dios es el que llama”, reiteró monseñor Lascarro.Vea el informe audiovisual del encuentro a continuación:
Mar 21 Abr 2026
Obispos colombianos llaman a proteger la vida y desescalar el lenguaje en medio del clima electoral
Ante el actual clima electoral y las recientes denuncias de amenazas contra candidatos presidenciales, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) hace un llamado urgente a proteger la vida, cuidar el lenguaje y salvaguardar la democracia como pilares fundamentales del país.A través de un comunicado, los obispos advierten que Colombia atraviesa “un momento decisivo que exige compromiso firme con la vida, la democracia y el respeto”, y subrayan que no es posible avanzar en el proceso electoral si no existen garantías reales para todos los actores políticos.En este contexto, instan a las autoridades a actuar con determinación para proteger a quienes participan en la contienda:“Hacemos un llamado a los organismos del Estado a redoblar sus esfuerzos para garantizar la integridad y la seguridad de quienes aspiran a la Presidencia de la República, así como el libre ejercicio de los derechos democráticos”.El pronunciamiento se da en un escenario marcado por alertas de posibles atentados, intimidaciones y hechos de violencia que han encendido las alarmas sobre la seguridad del proceso democrático.La violencia y el lenguaje que divide también amenazan la democraciaJunto a la preocupación por la seguridad de los candidatos, la Iglesia advierte que el tono del debate público incide directamente en la convivencia y en la estabilidad democrática.Por ello, exhorta directamente a los candidatos y sus campañas:“Promover un debate respetuoso, excluyendo toda forma de violencia verbal, estigmatización o descalificación”.Este llamado recoge la enseñanza del Papa Francisco, quien insistía en que el camino no es la confrontación destructiva, sino el encuentro:“En lugar de descalificar rápidamente al adversario, hay que afrontar un diálogo abierto y respetuoso, donde se busque alcanzar una síntesis superadora” (Encíclica Fratelli tutti, 203).La democracia se construye con palabras que unenEl mensaje de la Conferencia Episcopal plantea que el país necesita un giro en el enfoque de la campaña electoral, pasando de la confrontación a las propuestas que respondan al bien común. En esa línea, enfatiza:“La palabra pública debe ser un instrumento de construcción y no de división”.En coherencia con este llamado, los obispos en Colombia hacen eco de palabras expresadas recientemente por el Papa León XIV durante su paso por África. El pontífice ha insistido en la necesidad de reconocerse como una sola familia, incluso en medio de las diferencias:“En un mundo lleno de enfrentamientos e incomprensiones, ¡encontrémonos y tratemos de comprendernos, reconociendo que todos somos una sola familia! Hoy, la sencillez de esta certeza es la llave para abrir muchas puertas aparentemente cerradas” (Argelia, 13 de abril de 2026).Una tarea de todosFinalmente, más allá de las decisiones institucionales o políticas, los obispos recuerdan que el momento que vive el país exige corresponsabilidad:“Cuidar la vida, cuidar la palabra y cuidar la democracia es una responsabilidad compartida”.
Mar 21 Abr 2026
Preparar, sembrar, cuidar y cosechar la paz: la ruta pastoral que propone la Conferencia Episcopal de Colombia para la Semana de la Familia 2026
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Departamento de Matrimonio y Familia, presentó la cartilla “Familias Sembradoras de Paz”, un subsidio pastoral que servirá como guía para la celebración de la Semana de la Familia 2026, que se llevará a cabo del 11 al 18 de mayo en todo el país.El material, dado a conocer este lunes 20 de abril a través de un webinar, propone un camino pedagógico y espiritual que reconoce a la familia como el primer territorio de paz y sujeto activo de reconciliación y transformación social. La iniciativa se enmarca en el lema de este año: “Familia, sembradora de paz”.Durante la presentación, monseñor Miguel Fernando González Mariño, obispo de El Espinal y presidente de la Comisión Episcopal de Matrimonio y Familia, destacó que la familia es “el lugar privilegiado donde se cultivan los valores, costumbres y patrones de convivencia”, y subrayó que “toda apuesta por la paz duradera necesariamente pasa por el fortalecimiento de las dinámicas familiares”.En ese sentido, insistió en que la paz no surge de manera espontánea: “La paz no aparece de la nada… la paz se cultiva”. Por ello, explicó que la cartilla propone asumir la construcción de paz como un proceso de siembra que requiere tiempo, cuidado y constancia, vivido en lo cotidiano del hogar.Una propuesta pastoral con enfoque reconciliadorLa cartilla plantea una metodología basada en cinco momentos simbólicos —preparar la tierra, sembrar la semilla, regar y cuidar, crecer y fortalecer, y cosechar y compartir— que orientan encuentros familiares o comunitarios durante la semana. Cada uno de estos espacios integra reflexión bíblica, dinámicas participativas y compromisos concretos.Este itinerario busca fortalecer a las familias como espacios de sanación y reconciliación, promoviendo habilidades como la comunicación respetuosa, la escucha activa y el manejo pacífico de los conflictos, así como valores esenciales para la convivencia como el perdón, la empatía y la solidaridad.De acuerdo con el documento, “educar para la paz no es únicamente un contenido que se enseña, sino una experiencia que se vive diariamente”, en la forma en que se gestionan las diferencias, se cuida al otro y se construyen relaciones basadas en el amor y el respeto.La familia, primera escuela de pazEl padre Nelson Ortiz, director del Departamento de Matrimonio y Familia, resaltó la pertinencia del tema en el contexto actual:“Este año veíamos que era muy necesario hablar de la familia como sembradora de paz, especialmente en un mundo que vive en medio de tantas guerras”.Asimismo, recordó el llamado del Papa a vivir una “desarmada y desarmante”, invitando a las familias a renunciar a las formas cotidianas de violencia:“Cada hogar está llamado a dejar las armas de la violencia verbal, la indiferencia y el egoísmo, para convertirse en sembrador de diálogo, misericordia y paciencia”.En esta línea, la cartilla propone reconocer las heridas y conflictos que afectan la convivencia familiar, al tiempo que impulsa procesos de sanación que permitan reconstruir el tejido relacional desde el interior del hogar. La familia, señala el documento, es “la primera e insustituible educadora de la paz”, y su vivencia cotidiana tiene un impacto directo en la sociedad.Un aporte eclesial con impacto socialLa Semana de la Familia 2026 tendrá como objetivo general fortalecer a las familias como espacios de construcción de paz, promoviendo relaciones fraternas que contribuyan a la transformación de las comunidades y territorios.Entre sus objetivos específicos se destacan: reconocer la familia como espacio privilegiado para la educación en paz, desarrollar habilidades de comunicación y resolución de conflictos, fortalecer valores que favorezcan la reconciliación, e impulsar compromisos concretos de paz tanto en el hogar como en el entorno social.En coherencia con la misión de la Conferencia Episcopal de Colombia, esta iniciativa busca no solo animar la vida eclesial, sino también incidir en la construcción de una sociedad más justa, reconciliada y en paz, reconociendo que “cada gesto de amor, cada palabra de reconciliación y cada esfuerzo por construir unidad en el hogar se convierte en una semilla que puede transformar la sociedad entera”.La CEC a anima a todas las parroquias, movimientos eclesiales y familias del país para que hagan uso del contenido de la cartilla, como una herramienta concreta para aprender a vivir, desde lo cotidiano, el compromiso con la paz.Vea la transmisión del webinar de la presentación de la cartilla haciendo clic aquí.
Lun 20 Abr 2026
Custodia eucarística elaborada en Colombia será llevada a la Basílica de Getsemaní en Jerusalén
Se trata de la Custodia Andina, un ostensorio destinado a la exposición del Santísimo Sacramento para la adoración eucarística que, desde Colombia, se convertirá también en signo de comunión entre pueblos y de esperanza en medio de un contexto global marcado por tensiones.La pieza fue creada en el municipio de El Carmen de Viboral, en la jurisdicción de la Diócesis de Sonsón-Rionegro, por el artista Santiago Ocampo Higuita, en colaboración con artesanos y creadores de distintas regiones del país. Su elaboración tomó cerca de dos años e integró técnicas tradicionales como la fundición a la cera perdida, la filigrana de Santa Cruz de Mompox y la cerámica carmelitana, junto con recursos contemporáneos.Con 80 centímetros de altura, la custodia está inspirada en la forma de un olivo, evocando el huerto de Getsemaní, donde, según la tradición bíblica, Jesucristo oró antes de su pasión. En su centro se ubica el ostensorio, rodeado por una corona de espinas, como punto focal de la adoración eucarística.En su base, que recrea el suelo rocoso del lugar, se representan los apóstoles Pedro, Santiago y Juan dormidos, en referencia al llamado evangélico a “velar y orar”. La obra incorpora además elementos de la identidad colombiana, como el carriel y la rula antioqueña, así como figuras de la fauna nacional: tres barranqueros andinos elaborados en filigrana de plata y una base sostenida por garras de oso de anteojos. El conjunto se complementa con cerámica tradicional de El Carmen de Viboral y detalles inspirados en los tejidos ancestrales de la cultura wayuu.Más que una pieza artística, la Custodia Andina fue concebida como un objeto litúrgico para custodiar la Eucaristía en la Basílica de Getsemaní —también conocida como Basílica de las Naciones o de la Agonía—, uno de los santuarios más representativos de Tierra Santa.Su elaboración fue posible gracias a la donación de una familia antioqueña, como expresión de fe y cercanía con los lugares donde se desarrollaron los acontecimientos centrales del cristianismo.Un signo de comunión y esperanza desde la Iglesia en ColombiaDesde la Diócesis de Sonsón-Rionegro, este hecho ha sido acogido como un acontecimiento significativo para la vida eclesial. El presbítero Jesús Alexander Toro, delegado de Liturgia, destacó el valor de esta obra como expresión de fe y de pertenencia:“Nos sentimos plenamente orgullosos de saber que un artista de nuestra región… hoy nos sigue representando con tanto orgullo no solo como colombianos, sino como Iglesia particular de Sonsón-Rionegro”.El sacerdote subrayó además que la custodia no solo tiene un valor artístico, sino profundamente espiritual:“Es un objeto tan valioso para el culto cristiano… Esperamos que desde allí, desde la Basílica de las Naciones, Jesús nos bendiga a todos, nos custodie y nos guarde”.Este acontecimiento es interpretado por la Iglesia como un signo concreto de comunión entre la Iglesia local y la Iglesia universal, en línea con la misión de evangelización y de construcción de unidad que anima la Conferencia Episcopal de Colombia.Arte, fe y país: una presencia colombiana en Tierra SantaLa Custodia Andina se suma a otras obras del mismo taller que han llegado a Jerusalén. En 2019, el “Cristo del Silencio” fue incorporado a las celebraciones del Viernes Santo en la Basílica del Santo Sepulcro, y en 2025, la “Virgen de Nazaret” inició un recorrido internacional como imagen peregrina.En este contexto, la nueva obra refuerza la presencia del arte sacro colombiano en Tierra Santa, proyectando la riqueza cultural, espiritual y artística del país hacia uno de los epicentros de la fe cristiana.Un mensaje de paz en medio de la incertidumbreEn medio de los conflictos que afectan actualmente a Oriente Medio, esta custodia adquiere también un significado especial. Desde Colombia, se proyecta como un signo de oración por la paz y de esperanza para las naciones.“En este momento de conflicto… la custodia aguarda para llegar en el momento en que la Tierra Santa vuelva a estar en paz. Y eso es lo que clamamos: la paz para todo el mundo, la paz para las naciones”, expresó el padre Toro.Vea a continuación el informe audiovisual: