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iglesia católica

Mié 3 Jul 2024

Obispos colombianos conformaron sus comisiones episcopales para el trienio 2024-2027

Este miércoles, 3 de julio, se desarrolló la tercera jornada de la CXVI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano. Animados por la nueva Comunidad de Presidencia, los obispos continuaron con la toma de decisiones: definieron cómo quedarán conformadas las comisiones episcopales y quiénes serán los directores del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano.La jornada inició con la celebración de la Eucaristía, presidida por el nuevo vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, y concelebrada por monseñor Francisco Javier Múnera Correa (presidente) y monseñor Germán Medina Acosta (secretario general). Durante la homilía, el arzobispo de Tunja, recordó a sus hermanos en el episcopado la importancia de fortalecer la comunión eclesial. Expresó que no hay discipulado sin comunión y que la Iglesia atrae cuando vive en comunión. Recordó que, además de lugares eclesiales como las parroquias y movimientos apostólicos, las conferencias episcopales también son instancias en las que se debe vivir esa comunión.Posteriormente se llevó a cabo la conformación de las comisiones episcopales. Es decir, aquellos organismos de carácter permanente o transitorio, integrados por obispos, encargados de la animación, promoción y desarrollopastoraldesde áreas específicas de interés para la Iglesia. Algunos obispos tendrán continuidad, otros aportarán a la Iglesia desde comisiones diferentes.A partir de esta asamblea ya son 15 las comisiones que tendrá la Conferencia Episcopal de Colombia, pues una de las novedades es la reciente conformación de una nueva comisión permanente, se trata de la Comisión para la Cultura del Cuidado. Se trata de paso hacia adelante que dan los obispos en el camino de la atención y prevención de abusos y violencias en la Iglesia, es decir, en la consolidación del Sistema para la Cultura del Cuidado. De manera especial, este organismo quedó integrado por monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez (Presidente), monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez (obispo de Armenia), monseñor José Mario Bacci Trespalacios, CJM (obispo de Santa Marta) y monseñor Juan Fernando Franco Sánchez (obispo de Caldas).Al respecto, monseñor Nelson Jair Cardona, obispo de San José del Guaviare, expresó: “Desde hace tiempo se viene trabajando en toda la Iglesia por hacer de nuestras comunidades ambientes eclesiales cada vez más seguros. También la Conferencia Episcopal ha venido trabajando en esto y ya se habían conformado un Consejo Nacional de Cultura del Cuidado. Después se creó una oficina y ahora la Conferencia Episcopal ha querido establecer también una Comisión Episcopal para la Cultura del cuidado. ¿De qué se trata? Se trata de trabajar desde muchos ángulos, trabajar con muchas personas, justamente para que cada parroquia, para que cada colegio católico, para que cada diócesis, para que cada instancia de la Iglesia sea considerado como seguro para todos aquellos que se acerca. Que sea un ambiente de acogida, que sea un ambiente de protección para los menores, para los discapacitados, para tantas personas que requieren todo nuestro cuidado y afecto”.Frente a las demás comisiones, los obispos decidieron quiénes serán los encargados de presidirlas. En la nueva emisión de ‘Así va la Asamblea’, el informativo del Episcopado Colombiano, los designados presidentes para las comisiones episcopales de Matrimonio y Familia, Estado Laical y Comunicaciones, dan a conocer detalles de los desafíos y prioridades de trabajo que tendrán.En el marco de esta asamblea también se dio a conocer la ratificación del padre Raúl Ortiz Toro como secretario adjunto de la Conferencia Episcopal de Colombia. El presbítero de la Arquidiócesis de Ibagué venía dirigiendo los departamentos de Doctrina, y Promoción de la Unidad y del Diálogo; ahora apoyará directamente a la nueva Comunidad de Presidencia en su tarea de liderar el episcopado.A propósito de los pastores para los que esta es su primera asamblea episcopal, hablamos con monseñor Juan Manuel Toro Vallejo, recién ordenado obispo de Girardota. Este encuentro le ha permitido experimentar la fraternidad episcopal y conocer más de la realidad y el trabajo que adelantan sus hermanos en las diversas jurisdicciones eclesiásticas.“Ha sido un encuentro donde he podido respirar una fraternidad, una acogida por parte de todos para hacerlo sentir a uno hermano, para hacerlo sentir a uno que ellos caminan con con nosotros, en nuestras dificultades y en nuestras situaciones personales. Es maravilloso también poder hacer una lectura de la realidad de Colombia a través de lo que ellos hablan, de lo que piensan y en las reflexiones que hemos tenido a lo largo de estos días; y también cómo construir juntos una mirada en común sobre la manera como la Iglesia colombiana tiene que dar respuesta a estas necesidades”, expresó el prelado.Este jueves 4 de julio, los obispos clausurarán la agenda de trabajo de esta CXVII Asamblea Plenaria. Al cierre, producto de las reflexiones realizadas estos días, darán a conocer un mensaje final al pueblo colombiano.Vea a continuación le cuarta emisión de 'Así va la Asamblea':Encuentre aquí el listado de las Comisiones Episcopales para el trienio 2021-2024.

Jue 20 Jun 2024

Iglesia en Boyacá recibió formación en atención y prevención de abusos: casi 800 personas participaron

Entre el 12 y el 14 de junio, Duitama fue sede de las jornadas regionales de capacitación sobre atención y prevención de abusos desarrolladas por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) en el marco de la iniciativa “Iglesias Seguras y Protectoras”. En esta oportunidad, con obispos, sacerdotes, seminaristas, religiosas y laicos de la Provincia Eclesiástica de Tunja. De manera especial, de las cuatro jurisdicciones de Boyacá: la Arquidiócesis de Tunja y las diócesis de Duitama-Sogamoso, Garagoa y Chiquinquirá.Cerca de 800 personas de zonas urbanas y rurales del departamento acudieron a esta convocatoria, liderada por los obispos y los miembros de los organismos encargados de la cultura del cuidado en cada una de estas Iglesias particulares . También asistieron algunos representantes de la Diócesis de Yopal, que hace parte de esa provincia.Se trata del cuarto ciclo de formación por provincias eclesiásticas facilitado en lo que va corrido del 2024 por el Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado y el Departamento de Comunicaciones de la CEC, así como por el Presidente del Tribunal Eclesiástico de Bogotá, monseñor Pedro Mercado. En él, se llevaron a cabo conferencias, talleres y diálogos específicos en torno a temáticas como: claves para generar entornos protectores, elementos psicosociales para identificar situaciones de abuso, fundamentos canónicos para la atención y aspectos necesarios para comunicar con enfoque de cuidado y prevención.“Este momento ha sido un paso más, un escalón más, en todo el compromiso que tenemos las diferentes diócesis de esta jurisdicción, en esta cultura del cuidado y ser verdaderas apóstoles de la prevención”, expresó el padre Ricardo Alonso Lache, también de la Diócesis de Garagoa.Sobre el sentido fundamental de la cultura del cuidado y las reflexiones suscitadas durante las jornadas, monseñor Julio Hernando García Peláez, obispo de Garagoa, afirmó: “Se trata de un acto de responsabilidad en lo que es la Iglesia como tal, que debe continuar la obra de Jesús, atendiendo de modo especial a los niños y brindándole a los niños ambientes seguros. Jesús bendecía a los niños. Nosotros estamos para cuidar a los niños y bendecirlos.”Por su parte, el padre Óscar Pinzón, administrador diocesano de Duitama, destacó la necesidad de afianzar cada vez más el trabajo por la cultura del cuidado a nivel provincial, así como los retos que tienen tras esta formación:"Aquí en Boyacá el tema provincial está muy muy arraigado y hemos trabajado de la mano las diócesis vecinas, conformando una suerte de comisión o Delegación Provincial para la Cultura del Cuidado, con la cual nos reunimos mes a mes, hemos preparado también remotamente este encuentro de Iglesias particulares, pero sigue el esfuerzo de ver qué nos hace falta: perfeccionar los decretos con los cuales se crean las comisiones, las oficinas, también de los materiales y de las formas en que en cada diócesis podemos llegar a ser multiplicadores de esta buena noticia".Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja también valoró la actividad como una oportunidad para aclarar dudas y unificar criterios. Además, aprovechó para hacer una invitación especial que permita seguir fortaleciendo el Sistema para la Cultura del Cuidado que ha sido definido por la Iglesia Católica colombiana:"Invitar a todos los que ya han pasado también por esta formación a que demos un paso adelante: que se estabilice en cada una de las jurisdicciones la oficina, como lo ha pedido el papa Francisco "Vos Estis Lux Mundi", que haya un organismo en el cual la gente tenga fácil acceso a todo lo que tiene que ver con denuncias o prevención de este fenómeno, de los abusos de poder, de conciencia y sexuales, que tanto dolor causan en la sociedad y específicamente nuestra Iglesia".Las jornadas finales de este ciclo formativo se están desarrollando entre el 19 y el 21 de junio con las jurisdicciones que conforman la Provincia Eclesiástica de Barranquilla. Así, la Conferencia Episcopal de Colombia clausurará la segunda etapa de este proyecto, que ha sido auspiciado por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.Vea a continuación el informe del evento:

Vie 14 Jun 2024

Obispos del Valle del Cauca piden cesar acciones violentas y buscar soluciones urgentes de pacificación

El Arzobispo de Cali y los obispos de las diócesis de Buenaventura, Buga, Cartago y Palmira piden cesar las amenazas, hostigamientos, extorsiones, atentados y asesinatos que se vienen produciendo contra las comunidades del Valle del Cauca.Ante tanto dolor y temor, en el mensaje, los pastores califican estas acciones violentas como “demenciales” y exhortan a los responsables para que “tomen conciencia del mal que hacen a la población e incluso a sí mismos”.Los obispos también piden a las autoridades buscar soluciones de pacificación urgentes: “Hacemos el llamado a las autoridades institucionales deorden nacional, regional y local, para que unamos esfuerzos y seamos creativos, junto con la sociedad civil, a fin de encontrar las salidas que nos lleven a la superación de esta inquietante y dolorosa situación”.En este mismo sentido y de cara al desarrollo de la COP 16, de la que Cali será sede, recuerdan la necesidad de recuperar la confianza y demostrar que el Valle del Cauca y Colombia pueden superar las adversidades, priorizando el bien común y el desarrollo.Una vez más, los obispos del Valle del Cauca manifiestan su disposición para facilitar el diálogo y apoyar la búsqueda de la paz.

Mar 4 Jun 2024

“El que acoge a un migrante, acoge a Cristo”: Papa Francisco

El Santo Padre pide a los católicos de todo el mundo dedicar la oración de este mes de junio para que quienes huyen de las guerras o del hambre en condición de migrantes, “encuentren aceptación y nuevas oportunidades en la vida”. Además, recuerda que "el que acoge a un migrante, acoge a Cristo".El mensaje lo envía a través de la más reciente edición de "El Video del Papa" difundido desde la Red Mundial de Oración del Papa, cuya producción, en esta oportunidad, contó con la colaboración del canal católico colombiano Tele VID, obra de la Congregación Mariana de Medellín. Allí se evidencian rostros de sufrimiento, caminantes, bolsas llenas con lo poco que han conseguido llevarse de casa, pero también gestos de solidaridad, abrazos y proyectos de acogida.En el video, el papa Francisco denuncia que "en algunos países de llegada, los migrantes son vistos con alarma, con miedo", y esto lleva al "fantasma de los muros: muros en la tierra, que separan a las familias y muros en el corazón". Pero los cristianos, advierte el pontífice, "no podemos compartir esta mentalidad". Por el contrario, reitera, hay que acompañarlos, promoverlos e intergrarlos. Razón por la cual, además de orar por ellos, se refiere a la necesidad de promover una cultura social y política que proteja sus derechos, su dignidad y su desarrollo.Vea el video a continuación:

Vie 31 Mayo 2024

El papa Francisco nombró obispo para la Diócesis de Palmira: Pbro. Rodrigo Gallego Trujillo

El papa Francisco designó nuevo obispo de la Diócesis de Palmira. Se trata del padre Rodrigo Gallego Trujillo, quien se venía desempeñando como vicario general y párroco de la Catedral San Pedro de la Diócesis de Buga, también ubicada en el departamento del Valle del Cauca.Monseñor Edgar de Jesús García Gil venía pastoreando esta diócesis desde el 31 de julio de 2010. Sin embargo, hacía dos años había superado la edad límite para desempeñar tal oficio (75 años), por lo que, de acuerdo a lo establecido en el Código de Derecho Canónico, presentó su renuncia al Sumo Pontífice y estaba a la espera de la nueva designación. De manera especial, el padre Rodrigo ha tenido un amplia experiencia en la formación de seminaristas, en la pastoral sacerdotal y en el desarrollo de diversos oficios en la pastoral administrativa de la Diócesis de Buga. Ahora, asumirá una nueva misión episcopal en la que ha sido su Iglesia hermana y vecina en la provincia eclesiástica de Cali, que comprende los municipios de Palmira, Candelaria, Darién, El Cerrito, Florida, Ginebra, Pradera, Restrepo, Vijes y Yotoco.BiografíaEl padre Rodrigo Gallego Trujillo nació el 13 de marzo de 1974 en Sevilla (Valle del Cauca). En 1990 culminó su bachillerato en el Colegio General Santander de ese municipio. Fue ordenado sacerdote el 5 de diciembre de 1998, incardinándose en la Diócesis de Buga.Cursó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor Juan Pablo II de la Diócesis de Armenia. Obtuvo la Licenciatura en Teología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá (2001); Licenciatura en Teología Espiritual en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (2004) y Doctorado en Teología, en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín (2010).Entre sus encargos pastorales se destacan:Formador en el Seminario Mayor Los Doce Apóstoles de la Diócesis de Buga y Vicario Parroquial de San Juan Bautista en Guacarí (1998-2000).Vicario Parroquial en la Catedral San Pedro de Buga (2000-2002).Estudiante en Roma (2002-2004).Formador y docente del Seminario Mayor Los Doce Apóstoles (2004-2009).Rector del Seminario Mayor Los Doce Apóstoles (2009-2018).Vicario de Economía (2018-2023).Párroco en la la Catedral San Pedro (desde el 2019).Vicario General (desde diciembre de 2023).Miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores de la Diócesis de Buga.

Mié 22 Mayo 2024

Arquidiócesis de Cali pide respetar la vida de las comunidades y adelantar acciones concretas para garantizar su convivencia pacífica y desarrollo

Ante las acciones violentas presentadas en los últimos días en varios municipios del departamento del Valle del Cauca, a través de un comunicado, el arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, junto a los presbíteros y diáconos que prestan sus servicios pastorales en Cali, Jamundí, Dagua, La Cumbre y Yumbo, pide a los grupos armados respetar la vida y la dignidad humana de las comunidades. Además, al gobierno nacional, regional y local, buscar soluciones urgentes, concretas y estructurales que propicien la convivencia pacífica y permitan su normal desarrollo.El llamado se hace, de manera especial, en el contexto de las amenazas de grupos armados y los atentados contra las autoridades del Estado, que han generado graves afectaciones a la población civil.“Nos preocupa el sentimiento de frustración, de temor, de desconfianza y desesperanza en buena parte de la población y pedimos al Gobierno Nacional, Regional y Locales acciones concretas orientadas a la resolución de los graves problemas que tenemos, que son también causas de la inestabilidad general e institucional que se percibe”, se expresa en el mensaje.En el comunicado, anuncian también que el domingo 2 de junio, durante la Solemnidad de Corpus Christi, se llevará a cabo una consagración especial de la Arquidiócesis de Cali a Jesús Eucaristía, y como signo de su bendición, recorrerán las calles de los barrios de todas las parroquias en procesión con el Santísimo Sacramento, “implorando de Él el don de la paz y de la reconciliación”.

Mar 7 Mayo 2024

Iglesia y ONU manifiestan su rechazo frente al anuncio del ELN de dar por terminada la suspensión de los secuestros con fines económicos

A través de un comunicado conjunto, la Delegación para las relaciones Iglesia – Estado de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas en Colombia, lamentan la decisión anunciada el día de ayer, 06 de mayo, en la que el Ejército de Liberación Nacional – ELN “da por terminada la suspensión unilateral de lo que denominan retenciones económicas”. El pronunciamiento lo hacen en su calidad de acompañantes permanentes de la Mesa de Diálogos para la Paz establecida entre el Gobierno Nacional y esta guerrilla.En el mensaje reiteran que la privación de la libertad de personas no tiene ninguna justificación, que se trata de “un flagelo deplorable que atenta contra la dignidad humana y la conciencia de toda la nación colombiana”. Además, hacen un llamado al ELN y a todos los grupos armados para que pongan fin a esta práctica del secuestro “que va en contravía del horizonte de paz que tanto anhela la sociedad colombiana”.Lea aquí una noticia relacionada.

Vie 3 Mayo 2024

Ya no os llamo siervos, os llamo amigos

SEXTO DOMINGO DE PASCUAMayo 5 de 2024Primera Lectura: Hch 10, 25-26.34-35.44-48Salmo: 98(97), 1.2-3ab.3cd-4 (R. cf. 2b)Segunda Lectura: 1Jn 4,7-10Evangelio: Jn 15, 9-17I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónSi el domingo pasado el Evangelio nos insistía en la necesidad de permanecer en el Señor, este VI domingo de Pascua, nos explica que la permanencia en Él equivaldría a guardar los mandamientos, que se resumen en amar a Dios y al prójimo. Las lecturas de este domingo nos invitan a profundizar en esta idea fundamental:•En la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, se narra que Pedro va a casa de Cornelio, obediente a la inspiración divina. Se trata de un pagano que necesita ser instruido; Pedro, como instrumento de Dios le transmite el mensaje a él y su familia. Este relato es muy importante, porque es un pagano que es admitido a la comunidad cristiana por un apóstol, por el primer Apóstol, quien reconoce el paso de Dios sobre la vida de Cornelio, con el pasaje bíblico: “Dios no hace acepción de personas” (cf. Dt 10,17; Sir 35,13; Rom 2,11; Ga 2,6; Ef 6,9; Col 3,25; 1 Pe 1,17). En este contexto, se acentúa la universalidad de la salvación ofrecida por Dios y traída por Cristo, sin distinción de personas, razas ni pueblos, en la línea de pentecostés (Hch 2,1-11), donde sobreviene una efusión del Espíritu. Del pueblo de Israel, primer receptor privilegiado de la Palabra de Dios, pasa a Jesucristo y, de éste, por medio de su testigo, a todo el que cree en Él. •La segunda lectura, esta vez, es la que mejor va a interpretar el sentido del Evangelio de este domingo. La primera Carta de San Juan nos ofrece una de las reflexiones más impresionantes sobre el Dios cristiano: es el Dios del amor. El amor viene de Dios, nace en Él y se comunica a todos sus hijos. Por eso, la vida cristiana debe ser la praxis del amor. Si verdaderamente queremos saber quién es Dios, la carta de Juan nos ofrece un camino concreto: aprendiendo a ser hijos suyos; ¿cómo? amando a los hermanos.•En el Evangelio de Juan continuamos leyendo el capítulo 15, donde la expresión “permanezcan en mí y yo en ustedes” se convierte ahora en “permanezcan en mi amor”.1.Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura?El Evangelio del VI domingo de Pascua: Jn 15, 9-17, pertenece a una sección más amplia: Jn 15,1-17. Toda esta sección se puede dividir en dos partes fundamentales: La primera, correspondió al V domingo de pascua (15,1-8), y la segunda parte (15,9-17), que se encuentra en la liturgia de este VI domingo de Pascua, el amor es el objeto de la revelación. Próxima ya la partida definitiva del Señor y con ello el alejamiento físico de sus discípulos por su muerte y resurrección, Jesús les habla del amor que el Padre le ha tenido, para confiarles que los ha amado del mismo modo; y añadir con intensa exhortación que, si ellos le aman, deben permanecer en Él. Con este pasaje del Evangelio estamos ante la cima de la revelación del amor de Dios. El Maestro dice a sus discípulos: “como el Padre me ha amado, así los he amado yo; permanezcan en mi amor”. Este es el don primero, diríamos, el fundamento del amor. El amor del Padre al Hijo, al que nosotros, por pura gracia, somos incorporados: “así los he amado yo”, dice Jesús, en clara alusión al amor hecho realidad en su cruz. Por eso, en el amor de Jesús vemos el amor, hasta sus últimas consecuencias, del padre por nosotros (cf. Jn 13,1; 19,30). “Como el Padre me amó” (v. 9), en griego, el verbo se encuentra en aoristo, y denota el acto de amor prodigado por Jesús a sus discípulos y consumado en su muerte; indica un amor completo, existe desde siempre y para siempre. Pero después de este don gratuito, ha de venir nuestra respuesta generosa: “Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor”. El modelo para cumplir esta tarea es Jesús mismo: “lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”. Esto lo ha hecho realidad Jesús por la obediencia a su Padre, concretada plenamente en el misterio de la cruz, con aquella palabra que resuena la tarde del viernes santo: “todo está cumplido” (Jn 19,30).Desde esa íntima comunión de amor, se entienden las palabras que sigue formulando el evangelista sobre la alegría y el amor al hermano.2.Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad?El domingo pasado escuchábamos que Jesús se servía de la alegoría de la vid y los sarmientos para explicar a sus discípulos que, al igual que los sarmientos se nutren de la savia de la vid, así deben permanecer unidos a Él para vivir de la vida divina que les llega por medio de Él, como sucede con el tronco de la vid que alimenta a los sarmientos. Sin este alimento los sarmientos no pueden dar fruto y tampoco los discípulos si no permanecen unidos a Jesús (cf. Jn 15,5-8). Sobre este telón de fondo, Jesús explica que la permanencia en Él equivale a guardar sus mandamientos; es decir, un amor obediente a Él y al Padre (Jn 15,10).Se trata ahora de “permanecer en su amor”. Este amor exige reciprocidad, pues para la amistad se necesitan dos. Por eso, Jesús apremia la respuesta con un imperativo: “permanezcan”. El amor circula, transmite vida y por ello nos permite estar en el Padre como lo hace el Hijo. La permanencia en el amor nos hace hijos de Dios (Jn 1,12), nos hace capaces de dar frutos, de amar a los hermanos, y encontrar la verdadera alegría: “Les he hablado esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud”. En consecuencia, esta alegría solo puede venir de Jesús. En el texto que venimos comentando, de repente se cambia el término “amor” por “alegría”. Pero esto se da, precisamente, porque el resultado del amor es la alegría de amar y ser amado. El “guardar los mandatos”, forma concreta de la inserción en Cristo, no es pesado, insoportable, amargo, es más bien, fuente inagotable de alegría. La vida del Maestro estuvo siembre fundada en el amor del Padre, se caracterizó por la alegría. Este debe ser el camino del discípulo. El Papa Francisco en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, señaló: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (EG,1).Por eso es necesario permanecer en el amor, que significa amar como amó Jesús: “Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado” (Jn 15,12). Así, podemos amar, porque Él nos amó primero; asumimos el mandato porque Él lo asumió primero. La cruz mostró de parte de Jesús su decisión por nosotros. La cúspide del amor: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,13), está en entregar la propia vida por el bien de quien se ama (Jn 10,14-18). Jesús, incluso, lavó los pies a sus discípulos, al esquivo de Pedro, y también a Judas el traidor. En la dinámica de este amor entramos todos, a pesar de nuestras negaciones, traiciones, enemistades, y distancias con el Maestro. El apóstol Pablo dirá: “…Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros…” (cf. Rm 5,6-11). Si nos dejamos contagiar del amor de Jesús, nuestra vida será conforme a la suya. De esta manera, purificamos una vida desconectada del amor al hermano: “Hemos pasado de la muerte a la vida, si amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte” (1 Jn 3,14). Pues el amor de Dios es inseparable del amor al hermano. “Si alguno dice: ‹‹Amo a Dios››, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve” (1 Jn 4,20).Por último, no perdamos de vista que estamos en el tiempo de Pascua, y se nos recuerda que somos integrados en la Iglesia mediante el bautismo que nos introduce en la comunión eclesial, y esta comunión es con los Apóstoles y con sus sucesores, con la comunidad de discípulos, mediante la cual entramos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo, como dice la primera carta de San Juan (cf. 1 Jn 1,3). No podríamos llegar a esta comunión sin la acción del Espíritu Santo en nosotros, porque es Él quien infunde en el corazón de los creyentes el amor, la caridad de Dios, que es virtud teologal infundida, igual que las otras dos virtudes teologales, la fe y la esperanza. No son alcanzadas por las fuerzas humanas o la disciplina de sus facultades; son don de Dios que nos viene por la inhabitación en nosotros del Espíritu santificador. El amor es la misma vida divina, así dice la primera de Juan: «Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor» (1 Jn 4,8), para afirmar a continuación que el amor de Dios se ha manifestado «en que Dios mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él» (1 Jn 4,9).3.Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?Jesús, tú viniste al mundo para enseñarnos el lenguaje inefable de la caridad, y quieres que lo aprendamos con los hechos, con los gestos de cada día. Maestro, tú quieres que conozcamos el amor del Padre que te ha sacrificado a ti, su corazón, por nosotros, por nuestra salvación. Ayúdanos a no olvidar esta enseñanza, que se vuelva para nosotros tarea comprometida de vida. Regálanos la fuerza del amor humilde, perseverante, abierto a todos. Tú fuiste el primero en observar el mandamiento del Padre y nos diste tú mismo el ejemplo del amor más grande. Que podamos descubrir los distintos modos en que se nos presenta también a nosotros cada día la ocasión de dar la vida por los otros, y concédenos la fuerza para darla de manera concreta.¿Cómo es capaz ahora el hombre de responder adecuadamente al amor de Dios, que le sale al encuentro liberándole y ofreciéndole una nueva vida en Jesucristo? En una entrega continua y sin reserva de todo el hombre a Dios, es decir, en el seguimiento de Cristo. Esta respuesta posee una doble vertiente: el hombre que está a la escucha y que responde en la plegaria, en la alabanza, en el testimonio, etc., y la existencia para los demás, viviendo en comunión. Desde esta perspectiva podemos valorar el proceso del camino sinodal que vive la Iglesia en estos momentos. Para hacer realidad el proyecto de caminar juntos debemos atender esta palabra de Jesús que, animada por el Espíritu, nos impulsa a permanecer unidos en el amor. El Papa Francisco convocó un sínodo de Obispos, que tuvo por tema: “Por una Iglesia sinodal: Comunión, participación y misión”. El Santo Padre nos ha pedido que invoquemos el Espíritu Santo para que guíe a la Iglesia hacia una comunión más profunda, una participación más fuerte en la vida en Cristo y un compromiso más vivo con la misión evangelizadora de la Iglesia. Nunca podemos concentrarnos en nosotros mismos. Nuestra misión es testimoniar el amor de Dios. Por eso debemos preguntarnos: ¿Qué acciones concretas haré para responder a lo que Dios me pide hoy como discípulo? Permanecer en Jesús, estar unido a él, traer alegría al corazón. ¿Cómo experimentamos y transmitimos esa alegría a los que nos rodean? ¿Qué acción podemos realizar esta semana para que los que nos rodean se den cuenta de que vivimos unidos a Cristo? Jesús dice que nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. ¿Qué haremos esta semana para que nuestros amigos sepan que estamos dispuestos a dar la vida por ellos? Puede ser un gesto de atención y cariño como hablarles por teléfono y preguntarles cómo se sienten, que está pasando en sus vidas, de qué manera podemos ayudarles._____________________Recomendaciones prácticas:•Jornada Nacional de la Infancia Misionera•Día de la Madre: programar en la parroquia una eucaristía por las madres fallecidas y otra por las madres vivas.•El próximo viernes comienza la novena de preparación para la Solemnidad de Pentecostés.II.Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la MisaQueridos hermanos, sean todos bienvenidos a esta, nuestra comunidad, a este encuentro de los convocados por el Señor. Dios es Amor. Nos lo dice San Juan. Lo ha dicho también el Papa Benedicto XVI, en su magnífica encíclica "Deus caritas est": (Dios es amor), sobre el amor cristiano. El amor es lo que mueve el mundo, y si no es el amor lo que mueve el mundo, será el odio y la adhesión a las riquezas lo que ocupará su sitio. Aprovechemos este domingo para meditar sobre el Amor de Dios y sobre nuestro amor hacia los hermanos. Y tengamos en cuenta que todo el amor, todo, es de substancia divina. Hemos llegado a este Sexto Domingo de Pascua, es el último antes de la Ascensión del Señor. El tiempo va pasando, pero nuestra esperanza está puesta en el Señor resucitado que no nos abandona nunca. Celebremos con gozo y fe esta fiesta dominical. Monición a la Liturgia de la PalabraHermanos, el Evangelio y la segunda lectura que vamos a escuchar con atención, responden a la pregunta: ¿cómo permanecer unidos a Cristo para dar frutos? La respuesta es: Permaneciendo en su amor, es decir, cumpliendo los mandamientos y siendo signo vivo y concreto de ese amor. El mandamiento de Jesús consiste en amar a Dios y amarnos mutuamente. Así la alegría llega a su plenitud. Escuchemos.Oración Universal o de los Fieles Presidente: Con Jesús, que ofrece a los suyos el testamento de su amor, oremos.R. Danos, Señor, un corazón nuevo. 1.Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de todos los hombres, conceda a su Iglesia hacer cada vez más creíble el mensaje de esperanza que le viene de la Pascua. Roguemos al Señor.2.Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de todos los hombres, venga en ayuda de todos los que trabajan en favor de la paz, para que sean en nuestro mundo testigos del amor de Dios. Roguemos al Señor.3.Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de todos los hombres, nos haga descubrir que el amor lo es todo, si es vivido en la fidelidad al mandato de Jesús. Roguemos al Señor.4.Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de todos los hombres, haga de las comunidades, movimientos y grupos de creyentes, hombres y mujeres capaces de reconocer los carismas del Espíritu y su diversidad, para que de esta manera enriquezcan la unidad de la Iglesia. Roguemos al Señor.5.Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de todos los hombres, nos ayude, para que no apaguemos el fuego del Espíritu que desde el día de nuestro bautismo nos alienta, y caminemos conforme a la vida nueva que Él nos ha comunicado. Roguemos al Señor.Oración conclusivaAcoge la oración que, confiados,te presentamos y transfórmala en bendicionespara tu Iglesia y para el mundo.R. Amén.