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iglesia colombiana

Mié 17 Jul 2024

¿Qué implica la Pastoral Digital para la Iglesia colombiana? 'Hechos 29' dejó varias claves

Entre el 9 y el 14 de julio se vivió en Colombia ‘Hechos 29’; un espacio de fraternidad, escucha, espiritualidad y formación, que reunió en Bogotá a 130 evangelizadores digitales provenientes de 21 países de América Latina, Estados Unidos, España e Italia. Aunque se trató de la quinta versión, es la primera vez que una Conferencia Episcopal acoge su realización; aspecto que, sin duda, representa un importante paso en el camino hacia la consolidación de la Pastoral Digital en la Iglesia colombiana. El evento se clausuró con un festival de música y adoración al que asistieron más de 1.700 personas. Además de los evangelizadores, miembros de ministerios musicales y fieles laicos de diferentes zonas del país, que aceptaron el llamado para unirse a ‘Hechos 29’ a través de este espacio.La Iglesia colombiana abre caminos en la misión digitalMonseñor Lucio Ruiz, Secretario del Dicasterio para la Comunicación, quien compartió con los participantes el proceso del Sínodo Digital y algunas ideas asociadas al sentido esencial de su misión bajo una mirada teológica, también sumó importantes elementos a esta reflexión. Destacó el liderazgo de la Iglesia colombiana en este propósito:“Colombia está, de alguna manera, muy avanzada, porque ha entendido el desafío de poder habitar este nuevo espacio y, desde ahí, el desafío de ser una Iglesia misionera en salida. El hecho de que hoy esté un obispo como monseñor Juan Carlos Cárdenas representando al episcopado, que les haya dirigido a todos a la palabra de una manera tan linda; es dando y recibiendo, pidiendo y dando, es un signo muy grande. Es un signo muy grande de un camino que se va caminando con madurez, con determinación. No nos habíamos dado cuenta de esta realidad de la misión en un espacio que es nuevo, pero la Iglesia nunca le tuvo miedo a descubrir espacios nuevos en Asia, en África, en Oceanía, en América Latina”.Por su arte, la hermana Xiskya Valladares, misionera digital y madre sinodal, compartió que ‘Hechos 29’ también se configuró como un espacio para irle dando vida a lo que se propone en el Sínodo sobre la Sinodalidad en términos de misión digital:“La sinodalidad es caminar juntos, es escucharnos mutuamente, es corresponsabilidad, es participación, y todos esos elementos se viven en ‘Hechos 29’. Entonces es un momento en el que podemos concretar, de algún modo, esa sinodalidad”.En cuanto a la consolidación de la Pastoral Digital en Colombia, la religiosa destacó el liderazgo de la Iglesia colombiana a partir de hechos concretos, como la creación de un equipo que desde ya impulsa la misión digital y que ha hecho posible traer ‘Hechos 29’ al país:“Me parece que el Espíritu está inspirando muy bien, o sea, está suscitando y haciendo descubrir la necesidad de esa misión digital para para que podamos llevar el mensaje del Evangelio más allá de los que vienen a la parroquia, de lo que están ya en las catequesis; a toda esa gente que no participa de manera presencial y que muchos de ellos, al final, se integrarán en la comunidad eclesial, en la comunidad presencial”.De igual forma, el padre Carlos David Quiva García (@padrecarlosquiva), coordinador de la Pastoral Digital de Venezuela, compartió que, para él, lo más significativo de este encuentro de evangelizadores digitales en Colombia ha sido ver el interés de los obispos, como pastores de la Iglesia, por apoyar a los evangelizadores digitales.Frente a los pasos para seguir consolidado la evangelización digital en la Iglesia, el sacerdote comentó: “El primer paso es la integración, poderse integrar como comunidad digital, como comunidad misionera y evangelizadora. Y luego, por supuesto, el apoyo y el respaldo de sus pastores, que va junto a esa obediencia a la Iglesia. Trabajar en conjunto con nuestra Madre Iglesia, cada quien, desde sus diócesis, desde la Conferencia Episcopal; poder ir en comunión con lo que nos van orientando”.De creadores de contenido a misioneros digitales; de la búsqueda de seguidores, a la construcción de comunidadesUna de las prioridades del encuentro fue sensibilizar y empoderar a los creadores de contenido sobre la importancia de su rol como misioneros digitales; una misión que transciende aquellas herramientas y plataformas tecnológicas que les han permitido hasta hoy tener una importante acogida e impacto; que apela mucho más a lo humano, lo cultural y lo teológico; y donde sus audiencias o seguidores deben ser consideradas verdaderas comunidades de fe. Para alcanzar dicho propósito en ‘Hechos 29’, fue fundamental acercar a los creadores de contenido a dimensiones asociadas a la doctrina, evangelización y sinodalidad. En este sentido, la participación de representantes de la Conferencia Episcopal de Colombia, de la Arquidiócesis de Bogotá y del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano permitió enriquecer el abordaje de temas como la integración de la evangelización digital en la acción pastoral de la Iglesia, inteligencia artificial y casos de éxito de apostolados digitales. Además, la protección de menores y prevención abusos desde la realidad de estas plataformas y lenguajes.“Las técnicas de evangelización son buenas, pero ni siquiera la más perfecta podría remplazar la acción del Espíritu Santo”, así lo indicó la consagrada y también misionera digital Verónica Brunkow, durante su charla sobre la espiritualidad del misionero digital. Recordó a los participantes que un corazón que no está fortalecido en la oración y construyendo una relación íntima con Dios, no podrá evangelizar adecuadamente. Se refirió a la importancia de entregar a Él los proyectos a los cuales sienten llamado, para que sea Dios quien los guíe. La hermana Xiskya también mencionó que, para transcender esa creación de contenidos, es fundamental que, entre la multiplicidad de carismas y maneras de hacer las cosas, los evangelizadores digitales, busquen formas de unirse. De acuerdo con la religiosa nicaragüense, solo de esta manera podrán dar testimonio y evangelizar.El padre Byron Cadmen Palma (@soy_un_sacerdote_millenial), compartió que para él, ser evangelizador digital consiste en “pedirle permiso a Cristo y a su Iglesia de participar de un deseo de Dios. Y segundo, darle permiso a Cristo y a su Iglesia de que ocupen mi humanidad. Como decía Santa Isabel de la Trinidad ser una naturaleza suplementaria, es decir, que Cristo venga y que encarne en mí su misión, porque es la misión de Él, su amor, su deseo de llegar a las almas y de salvarlas”.Por su parte, el padre Oswaldo Agudelo (@manualparaneamorare) mencionó que la Iglesia Católica debe modernizarse para llegar especialmente a más jóvenes, pero que esto debe darse en sus medios, más no en sus mensajes. Mencionó que el mensaje es el mismo dado hace 2.000 años por Jesucristo.Tocar la tierra y conmoverse ante el sufrimiento humano, para descubrir la verdadera misión al tocar las pantallasLa cuota de experiencia social y caritativa más importante para los misioneros estuvo a cargo de la Arquidiócesis de Bogotá. La jurisdicción les abrió las puertas de diferentes obras pastorales del ‘Distrito de la Misericordia’; una serie de espacios ubicados en el barrio Las Cruces de la capital colombiana, donde brindan atención y apoyo a personas de escasos recursos o en situaciones de vulnerabilidad, como habitantes de calle, enfermos, niños y niñas, presos, entre otras. El hecho significó para los creadores digitales una oportunidad única de sensibilización e inspiración, desde su faceta más humana y con una visión clara de su papel en la evangelización.En este sentido, el sacerdote mexicano José Juan Montalvo, conocido en redes como ‘Padre Borre’ y fundador de esta iniciativa, les recordó a los misioneros que “no deben ser solo buenos con las manos para tocar las pantallas, sino que también deben ser buenos con las manos para tocar la tierra, y conmoverse con la necesidad y el sufrimiento del hermano”. También destacó que este es el primer ‘Hechos 29’ en el que se le dedica un espacio a las obras sociales, ya que es fundamental para su formación integral.¿Qué pasos pueden empezar a dar las jurisdicciones en el camino de la misión digital?La participación de monseñor Juan Carlos Cárdenas, obispo de Pasto, en ‘Hechos 29’ Colombia fue un signo concreto del interés y compromiso de la Iglesia colombiana, desde los mismos obispos, en la evangelización digital. Al hablar con el prelado, quien es, además, el presidente de la Comisión Episcopal de Comunicaciones, indicó cuatro pasos que se deben dar en ese camino de consolidación de la Pastoral Digital en Colombia:1. Reconocimiento y valoración. Reconocer a los evangelizadores digitales que hay dentro de cada jurisdicción y darles el valor que se merecen, ya que están prestando un servicio y atendiendo a un llamado de Dios.2. Generar espacios de encuentro y escucha. Son esenciales para construir confianza y establecer relaciones.3. Acompañar para orientar. Superar los miedos de ambos lados y las estructuras para reconocer la hermandad y trabajar desde una misión común: aprovechar el continente digital para comunicar más y mejor la Buena Nueva.4. Reflexión mutua y paciente para ir descubriendo en el discernimiento qué es lo que Dios espera de este movimiento para la Iglesia y cuál es el lugar para ella.La hermana Xiskya compartió también tres pasos fundamentales que se deben seguir dando a nivel institucional para lograr hacer de la Iglesia colombiana, una Iglesia presente en el entorno digital:“El trabajo tiene que ser acompañar doctrinalmente a esos misioneros dándoles formación, no solo técnica, porque la formación técnica creo que la tienen más que cubierta en general, sino una formación en evangelización (…) Y luego, formación espiritual, que tiene que ser muy orientada a la misión digital, con los riesgos espirituales que ella supone. Y, por último, creo que hay que crear encuentros, tanto litúrgicos como de convivencia. Quizás en la parte litúrgica, oraciones, el envío misionero y en la parte del de la convivencia, encuentros regionales, al estilo ‘Hechos 29’”.Misioneros digitales: testimonios del amor de Jesucristo en la redVarios de los evangelizadores que participaron de este encuentro, compartieron sus motivaciones a la hora de evangelizar por medio de las redes sociales. Entre ellos, la venezolana Ayram Edery (@manualparaenamorarse); mencionó que, igual que cuando una persona se enamora y quiere contar esa buena noticia a todas las personas, así mismo ella, una vez se enamoró de Dios, quiso llevar esa Buena Noticia a más personas para que también lo conocieran y se enamoraran de él:“¿Qué me motiva? La pasión por el Señor, porque hace siete años, cuando tuve ese encuentro, no conocía nada. Yo sentí algo tan grande, un amor tan grande, que yo necesitaba contarlo”.De igual forma, Anderson Monsalve (@soyandersonmonsalve), compartió que ‘Hechos 29’ fue un lugar de encuentro donde todos pudieron aprender de todos y así apreciar la variedad de dones, carismas y llamados que hay dentro de la Iglesia en este continente digital. Para él, cada evangelizador es un testimonio de vida que Dios pone en el mundo digital para tocar más corazones.“La palabra que más se ha utilizado en las charlas es escucha. Yo pienso distinto a ti, tú lo haces de una manera diferente, entonces yo aprendo de ti y tú aprendes de mí, nos apoyamos. Eso es muy bonito porque es como una fraternidad, un lugar de hermandad, de escucha, de conversación, de tener un camino juntos. Es ser Iglesia y hacer Iglesia.”Tras ‘Hechos 29’ Colombia, los misioneros digitales están aún más inspirados para llevar el mensaje de amor y misericordia de Cristo a cada rincón del continente digital. Este evento ha sentado las bases para que cada misionero comprenda su rol en la evangelización digital, enfrentando los desafíos y oportunidades que se presentarán de cara al ‘Jubileo de Misioneros Digitales e Influencers católicos’ que se llevará a cabo en julio del 2025, en Roma.

Mar 16 Jul 2024

Con Eucaristía institucional, el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano inicia labores con la nueva Comunidad de Presidencia

En medio de un ambiente de fraternidad, este martes, 16 de julio, en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia, se celebró una Eucaristía institucional para agradecer a la saliente Comunidad de Presidencia y darle la bienvenida a la nueva Comunidad de Presidencia que fue elegida durante la reciente Asamblea Plenaria. En la celebración, presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la institución durante el trienio 2021-2024, participaron los directores y colaboradores del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC).La Santa Misa fue concelebrada por monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y vicepresidente de la CEC para el trienio 2021-2024. También, por quienes ya asumieron como nuevos directivos del periodo 2024-2027: monseñor Francisco Javier Múnera Correa (arzobispo de Cartagena y presidente), monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos (arzobispo de Tunja y vicepresidente) y monseñor Germán Medina Acosta (obispo electo de Engativá y secretario general).Durante la homilía, el cardenal Rueda manifestó su gratitud por el respaldo recibido durante estos tres años de parte de cada uno de los servidores del SPEC; también, por el trabajo que realizan en favor de la Iglesia. Aseguró que, pese al relevo directivo en la institución, la misión continúa: “Nos quedamos todos sirviéndole al Señor, como Pueblo de Dios, en cada una de nuestras tareas”.El purpurado también valoró el tiempo que estuvo ejerciendo como presidente de la CEC como una oportunidad única para conocer aún más la realidad de la Iglesia y del país.“Ha sido un tiempo muy bello de conocer más la Iglesia, su belleza, pero también sus tristezas, heridas, preocupaciones y desafíos. Y cuando uno conoce más a fondo la Iglesia, la ama más”, expresó el cardenal Rueda.De cara a lo que vendrá en el nuevo trienio para la Iglesia colombiana, el Arzobispo de Bogotá invitó a todos a ser “profetas de la esperanza” en cada uno de los ambientes laborales y personales en los que están; a mantener la vigilancia y calma frente a los desafíos; y a permanecer en la fe para estar afianzados en Dios.Monseñor Omar Alberto Sánchez, también se sumó a las palabras de gratitud del Cardenal e hizo una invitación a la valoración. Pidió a los colaboradores sentirse orgullosos por el trabajo que realizan en favor de la Iglesia y del país, especialmente en medio de las “aguas difíciles” que se tienen. Afirmó que, como obispos, son conscientes que delante ellos hay miles de sacerdotes, vocaciones, carismas de vida religiosa y laicos, responsables de que la Iglesia pueda llegar a los diferentes niveles de la realidad.El prelado animó a reconocer el trabajo que realiza cada uno, como una verdadera vocación, que si se suma con las demás, ayuda a que se logren muchas cosas: “No vale la pena estar aquí sin creer que esta es la vocación y el servicio que están prestando a la Iglesia (…) Cuando hay voluntad se pueden hacer cosas increíbles”, manifestó. “Ustedes son una gran palanca e impulso que mueve muchas cosas en la Iglesia colombiana, desde los diferentes niveles de responsabilidad ayudan a que algo más grande se mueva y alcance al país; hacen que la misión de la Iglesia tenga un efecto real en la vida de Colombia, en espacios de dolor, escenarios de guerra y también en momentos muy especiales de este país”, agregó monseñor Sánchez.Por su parte, el nuevo presidente del episcopado, monseñor Francisco Múnera, puso las intenciones de gratitud y acción de gracias bajo la advocación de la Virgen María. Agradeció también al Señor por el tejido de relaciones, apoyos y trabajo en equipo con el que cuenta la Iglesia colombiana, que se va realizando “por la obra de la Salvación”.El arzobispo de Cartagena recordó que la misión que desarrolla cada uno es al servicio de Dios, y que todos están llamados a aportar, asumiendo una actitud de donación y entrega para “poder ir más allá”.Pidió a servidores encomendar a la Virgen las labores de este nuevo trienio: “Es María quien nos conduce hacia Jesús, hacia las tareas, hacia el Monte Santo (…) Cada uno de nosotros está llamado a conducir todos nuestros entornos al encuentro con el Señor”, manifestó.Monseñor Múnera agradeció al cardenal Luis José Rueda y a monseñor Omar Sánchez por el trabajo desarrollado en la dirección de la Conferencia Episcopal. También, a monseñor Luis Manuel Alí, quien, por designación del papa Francisco, asumió como secretario de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores desde el pasado mes de mayo:“De la anterior Comunidad de Presidencia recibimos una antorcha luminosa, ahora nos la entregan para seguir acompañando la realidad de la Iglesia en todos los rincones de la patria, para seguir aportándole desde los valores del Evangelio”, agregó el prelado.Durante la celebración, el cardenal Rueda y monseñor Francisco también agradecieron a los sacerdotes que terminaron su servicio como directores en las diferentes áreas del SPEC: el padre Jorge Bustamante, el padre Francisco Mejía, el padre Omer Giraldo, el padre Eliecer Soto, el padre Manuel Vega y el padre Alberto Forero.Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Conf. Episcopal de Colombia (@episcopadocol)

Mar 16 Jul 2024

Arzobispo de Cali rechaza atentando cometido en la parroquia Juan Pablo II: una persona murió y otra resultó herida

A través de un comunicado, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, expresó su rechazo contundente frente a los hechos violentos ocurridos en la noche de este lunes, 15 de julio, en la parroquia San Juan Pablo II de la ciudad de Cali, en los que perdió la vida el señor Erasmo Trujillo Mopán y otra feligrés resultó herida.En el mensaje, el prelado afirma que el atentado cometido al interior de esta Iglesia, ubicada en el barrio Valle de Lili de la capital vallecaucana, no solo solo representa tragedia y dolor para las personas afectadas, sino para la comunidad entera, que considera el templo un lugar, además de sagrado, seguro.“No solo lamento sino que rechazo contundentemente todo atentado contra la vida humana, que es sagrada. El Señor dijo, que "todo lo que se le haga a un hermano, a Él mismo se le hace". Y cuando un asesinato se hace dentro de un templo, ante la presencia misma de Jesús Sacramentado, la acción se hace más grave, pues no solo se quita la vida a una persona, sino que se quita la paz y la tranquilidad a una comunidad que considera que un templo no solo es un lugar sagrado, sino seguro”.Monseñor Luis Fernando se une en oración por el eterno descanso del señor Erasmo, por la salud de la persona herida, así como por quienes perpetraron el hecho, “implorando para ellos su conversión y el sometimiento a la justicia”. También manifiesta su acompañamiento espiritual al padre Óscar Hernán de la Vega, párroco de San Juan Pablo II, y a toda la comunidad.Los hechos ocurrieron justamente durante el rezo del Santo Rosario, previo a la celebración de una Santa Misa en honor a la Virgen del Carmen. “En la Memoria tan bella de Nuestra Señora del Carmen, imploramos su protección. Su escapulario sea signo de cuidado y de confianza para todos”, expresó el arzobispo en el comunicado.A través de redes sociales, el padre Óscar también informó que, por atentado y ofensa contra el lugar sagrado, entre el 16 y el 18 de julio, las ceremonias se realizarán desde el despacho parroquial y se podrá participar en ellas solo de manera virtual. La Eucaristía de desagravio del templo se celebrará este viernes 19 de julio, a las 7:15 p.m.Durante la Eucaristía celebrada en la mañana este martes 16 y transmitida a través de facebook, el párroco manifestó su consternación por lo ocurrido; al tiempo recordó que este tipo de circunstancias, tan dolorosas, "pueden matar el cuerpo pero no el alma". Pidió fortaleza espiritual y moral para los familiares de las víctimas y para la comunidad. Invitó a poner en la Santísima Virgen del Carmen la fuerza para vencer el dolor, el odio, la tristeza, la rabia y todo lo que se puede sentir ante momentos trágicos como este.“Es la esperanza la que nos ha sostenido siempre, en eso hay que ser también muy conscientes, porque tenemos que seguir adelante, pero tampoco hay que ignorar el dolor. Cuando ignoramos el dolor, pasamos por encima del sufrimiento de las personas y el sufrimiento humano tiene también rostro en esposa, hijos, padres, abuelos…En los que quedan viviendo el dolor”, afirmó el padre Óscar.

Lun 15 Jul 2024

Francisco en Trieste: ¡Una fe encarnada y profética!

Por Pbro. Rafael Castillo Torres - El pasado 7 de julio, el Papa Francisco visitó la ciudad italiana de Trieste, en el marco de la 50 Semana Social. Iniciativa que nació en el año 1907, y que, desde entonces, la Conferencia Episcopal de esta nación celebra, inspirada en el legado de un laico, el sociólogo y Economista, el Beato Giuseppe Toniolo. Estas semanas sociales son un foro abierto para la participación y deliberación de amplios sectores sobre las problemáticas que interpelan la acción pastoral de la Iglesia en su desafío por rescatar la democracia, procurar la participación de todos en el cuerpo social y poner de presente un compromiso colectivo, con la ética del bien común.Tanto su visita, como el contenido de su mensaje, dirigido al corazón de la democracia, han abierto un foro más allá de Trieste. Los temas tratados por el Papa Francisco hablan a la Iglesia, a los gobiernos de las naciones, a los partidos, a los empresarios, a la sociedad civil, a los académicos y a toda la humanidad. Francisco, como ya nos acostumbró en su visita a Colombia en el año 2017, volvió nuevamente a condenar las prácticas corruptas, la marginalidad, el descarte y el despilfarro, e hizo a todos, un llamado a tener un compromiso activo en la vida pública, por ser lo que es de todos y a tener una fe encarnada y profética. Subrayó, igualmente, la importancia de pasar de la mera asistencia a las urnas a una participación más auténtica, alimentada por la creatividad y la solidaridad, para construir una sociedad más justa y fraterna, porque de lo que se trata es de organizar la esperanza en estas horas no fáciles. Nuestra fe, afirmó el Papa Francisco, debe entrar en la historia y curar las heridas de la sociedad, convirtiéndose así en fermento de esperanza y de justicia.Su voz profética ha realizado un llamado a restaurar el corazón de la democracia, mediante la creatividad y la solidaridad: “mientras nuestro sistema económico y social siga produciendo una sola víctima y haya un solo descartado, no podrá celebrarse la fraternidad universal”. Es como si nos dijera que vivir el Evangelio, es participar conscientemente en la política. La pregunta que viene bien formularnos, en el contexto de la realidad de Colombia es: ¿Qué implicaciones tiene para nosotros el mensaje de Trieste? 1.Debemos tomar conciencia, en el orden de la participación, que no pocas veces, por falta de formación y buen criterio, nos hemos sentido impotentes y utilizados. No se nos toma en serio y otros deciden por nosotros, quedando sin capacidad de reacción. Se nos impide pensar, porque pensar resulta ser muy peligroso. Se nos aparta sutilmente cuando buscamos hacer control democrático para que nos rindan cuentas públicamente; como si no supiéramos que cuando le roban al Estado nos roban a cada uno.2.Estamos llamados a enfrentar el acostumbramiento que nos ha llevado a vivir, en este tipo de relacionamientos, determinados por el avispamiento y el aprovechamiento de los sin escrúpulos que hacen de la democracia la promiscuidad mercantil de la política. Son las mafias enquistadas en los juegos de poder. Aquí es donde constatamos que el bien es sumamente frágil. Y lo es mucho más si se trata del bien común de la nación. Pero la tarea es vencer el mal a fuerza de bien ante el cerco tendido por las ambiciones clientelistas. Es un sacrificio tan legítimo como agónico, dado que las voces que pretenden el rescatar la democracia profunda y deliberativa, como lo ha pedido el Papa Francisco, son un referente residual.3.Debemos poner las cosas en el oren que nos pide el Papa en su mensaje de esta Semana Social, reconociendo que, en las campañas electorales, tanto en lo nacional como en lo regional y lo municipal, es vergonzosa la escasez de contenidos y la multiplicación de las ofensas. A todo lo anterior se le suma el flaco servicio a la democracia de algunos medios de comunicación. Ni informan ni forman la opinión pública; hábilmente se distancian de la obediencia debida a la verdad y poco les importa la utilidad social de la información. 4.Estamos llamados a reconocer que, en el quehacer de la política, solemos valorar mucho más la posibilidad de poder expulsar un mal gobierno, que la perentoriedad de elegir uno bueno; nos ponemos de acuerdo sobre lo que no queremos antes de realizar propuestas y conseguir objetivos; se determina el mal -en el extremo hipotético de consentir desvelarlo-, pero se sospecha de quien intenta ofrecer el bien y caminar hacia él. Ni se aspira a él, ni se procura el ideal.El Papa Francisco lo ha repetido de muchas formas y en diferentes contextos: “La sensatez tiene como idea matriz unir la ética y la política”. Lamentablemente esto es, por lo general, despreciado por la voluntad de poder. El deber ser de la moral no juega contra el gobernante. Abandonar la moral es ir a la ruina. Ya hemos aprendido, por tantos dolores en nuestra historia, que no es ingenuo guiarnos por el bien y la defensa de la vida. Recordemos las palabras del Papa Benedicto XVI quien, refiriéndose a estos temas tocados por el Papa Francisco, también nos dijo: “Hagan la síntesis entre realismo político e idealismo moral”.Pbro. Rafael Castillo TorresDirector del Secretariado Nacional de Pastoral Social / Cáritas Colombiana

Vie 12 Jul 2024

Los retiros espirituales

Por Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Me gusta en ocasiones partir de lo que el Catecismo de la Iglesia católica nos ofrece como orientaciones en la vida de fe.“El Espíritu Santo, cuya unción impregna todo nuestro ser, es el Maestro interior de la oración cristiana. Es el artífice de la tradición viva de la oración. Ciertamente hay tantos caminos en la oración como orantes, pero es el mismo Espíritu el que actúa en todos y con todo. En la comunión en el Espíritu Santo la oración cristiana es oración en la Iglesia” (Catecismo, 2672).Es tradicional que en el mes de julio, en nuestra Arquidiócesis, todo el clero dedique un espacio de su tiempo para realizar los retiros espirituales anuales. Desde ya agradezco a todos los presbíteros que se han dispuesto e inscrito para estas jornadas especiales de espiritualidad, e invito a todas sus comunidades en las parroquias e instituciones, a que se unan espiritualmente a sus párrocos y servidores, orando por ellos, con la seguridad de que ellos en sus casas de retiros, van a orar también por todos. Lo hacemos en las eucaristías que celebramos.Aprovecho esta ocasión de los retiros del clero, para proponer unas ideas en torno de lo que son y deben ser los retiros espirituales en la Iglesia y los frutos que se han de esperar de estos valiosos ejercicios de fe.Lo hago porque se ha vuelto muy común la realización de retiros animados y organizados por distintos grupos y movimientos apostólicos, parroquias, comunidades religiosas, etc. Como Pastor, guía, maestro y liturgo de la diócesis, les comparto, estas líneas que espero les sean útiles.El texto de referencia que he tomado del Catecismo de la Iglesia católica, nos ofrece lo sustantivo de lo que deben ser los retiros, y la forma de hacerlos.La experiencia de los retiros espirituales ha de marcar de una manera concreta la vida de los ejercitantes. Lo primero es que es una experiencia de Dios, de encuentro personal con Él, de dejarse tocar y transformar por Él. Eso significa “la unción que impregna todo el ser”. De hecho, ya por el bautismo y la confirmación, somos templos, morada donde habita Dios. En definitiva, somos seres espirituales, llamados a vivir, como diría San Pablo en la carta a los Gálatas en el capítulo 5º, personas que viven no según la carne sino según el Espíritu.Hay variados métodos y formas de hacer los retiros espirituales, pero en la Iglesia, es necesario dar claridad sobre qué son estos retiros y formas de hacerlos. No se pueden convertir en jornadas de terapia y sanación, ni como lugares para solucionar los múltiples problemas que se puedan tener. Los retiros espirituales deben ser un momento de gracia en donde cada uno sea valiente para poner la mirada primero en Dios, invocando la ayuda del Espíritu Santo, y luego dentro de cada uno.Los retiros no deben quedarse solo en emociones que pasan. Los retiros deben permitir descubrir y discernir lo que Dios está diciendo a cada uno. El discernimiento es don que hay que pedir. “Si lo pedimos confiadamente al Espíritu Santo, y al mismo tiempo nos esforzamos por desarrollarlo con la oración, la lectura y el buen consejo, seguramente podremos crecer en esta capacidad espiritual” (Gaudete et exsultate, 166).Pero los retiros espirituales, para aquellos que se han alejado o enfriado en su relación con Dios, los tienen que llevar a comenzar un camino de cambio profundo, convencidos de que el milagro esperado no viene de un momento a otro, sino que hace parte de un compromiso perseverante.El Papa Francisco, en la exhortación apostólica Gaudete et exsultate sobre el llamado a la santidad en el mundo actual, prende las alarmas sobre los riesgos que pueden darse en la Iglesia respecto de los frutos de los retiros espirituales. Él los presenta como una invitación para los que los animan y acompañan. Por ejemplo, en el número 57 afirma:“Todavía hay cristianos que se empeñan en seguir otro camino: el de la justificación por las propias fuerzas, el de la adoración de la voluntad humana y de la propia capacidad, que se traduce en una autocomplacencia egocéntrica y elitista privada del verdadero amor. Se manifiesta en muchas actitudes aparentemente distintas: la obsesión por la ley, la fascinación por mostrar conquistas sociales y políticas, la ostentación en el cuidado de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia, la vanagloria ligada a la gestión de asuntos prácticos, el embeleso por las dinámicas de autoayuda y de realización autorreferencial. En esto algunos cristianos gastan sus energías y su tiempo, en lugar de dejarse llevar por el Espíritu en el camino del amor, de apasionarse por comunicar la hermosura y la alegría del Evangelio y de buscar a los perdidos en esas inmensas multitudes sedientas de Cristo”.Valoremos los retiros espirituales, con la esperanza de que sean espacios de silencio, de conversión y de comunión con Dios y con la Iglesia.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Jue 11 Jul 2024

Hacia un diálogo maduro, capaz de gestar consensos

Por Pbro. Rafael Castillo Torres - La Semana por la Paz de este año 2024 tiene como lema “Uniendo voces construimos país”. Es un lema, creado colectivamente, en consenso con muchos, y que nos coloca sobre el horizonte de la palabra como el puente más civilizado para celebrar, entre nosotros, la cultura del encuentro. Será la oportunidad que nos daremos, como nación que anhela la paz integral, para examinarnos a fondo y preguntarnos: ¿Hasta cuándo las relaciones de los colombianos y colombianas han de seguir marcadas por una confrontación de intereses? ¿Hasta cuándo la vida de la nación estará condenada a la fragmentación y signada por los enfrentamientos? ¿Seremos capaces, como pueblo, de fundamentar nuestros vínculos en un diálogo sincero y constructivo? ¿Cuáles son las razones que nos han llevado a olvidar nuestra historia?Esta Semana por la Paz, que pone en el centro nuestra capacidad de dialogar, deberá hacer crecer nuestra conciencia en algo muy concreto: la ausencia de un diálogo sincero y fundamentado en la buena voluntad, nos menoscaba y nos aísla del entorno regional y mundial. En definitiva perjudica, especialmente, a los excluidos, marginados y empobrecidos de nuestra nación.Las jornadas, encuentros culturales, acciones pedagógicas, momentos de oración y celebraciones que tendremos durante todo el mes de septiembre, nos han de ayudar, también, en el reconocimiento de aquellas falencias profundas que tenemos los colombianos. La obstinación de algunos y la persistencia en confrontaciones de intereses sin saber cómo resolverlos, han sido un signo de nuestra debilidad para concertar y conciliar, lo cual refleja no solo la precariedad de nuestras instituciones, sino también la fragilidad de una cultura del encuentro que posibilite un gran acuerdo de nación. Todo ello es un reflejo del escaso aprecio que, como sociedad, otorgamos a la importancia y la dignidad que tiene la acción política como ese ámbito propio para la superación de las diferencias y el afianzamiento de nuestros grandes ideales. Colombia hoy, como nunca antes, está urgida de gestos de grandeza que generen confianza y credibilidad. Queremos que esta Semana por la Paz nos permita descubrir, en cada uno de sus momentos celebrativos, no solo el valor de los conflictos que hemos de transformar creativamente, sino también, el sentirnos abocados a la búsqueda de sus soluciones, como responsables todos, de la paz, de la convivencia y de la reconciliación nacional.Estamos necesitados de generosidad y cooperación, pero también de diálogo y comunicación libre. En una expresión, de aquellos valores que construyen la felicidad social. Nuestro balance será siempre bastante deficitario sino logramos superar la paradoja de una sociedad corrupta que busca elegir gobernantes honestos. Entre nosotros no puede seguir primando la competencia sobre la cooperación, ni el bien individual sobre el bien común, tampoco el “Estado mínimo” sobre el “Estado de bienestar social”.Colombia es una nación en permanente movilización y reclamos de justicia, lo sabemos. Por ello es bueno precisar desde el diálogo, que es el puente más civilizado que acerca todas las orillas que son posibles, que no es en las calles donde solucionaremos nuestros problemas sino a través de un diálogo transparente y constructivo que revisa permanentemente las estrategias de reclamo. Ni la moderación en las demandas, ni la magnanimidad en el ejercicio del poder, son signos de debilidad.A los colombianos, en la búsqueda de la paz, muchos hechos nos han dejado perplejos, pero no estamos desesperados ni desesperanzados. Por ello, siempre será necesario precisar que la firma de un acuerdo para poner fin a un conflicto armado siempre será una condición necesaria, más no suficiente. Ante las mesas de diálogo para la paz con distintos actores, se deben abrir muchas otras mesas locales, municipales y regionales, para hacer las paces territoriales, resolviendo creativamente los conflictos.Vamos a tener presente, en esta Semana por la Paz, que Colombia, en esta hora, no va a crecer por los buenos negocios de su economía, sino por la madurez que tenga su capacidad para dialogar y su habilidad para gestar consensos que se traduzcan en políticas que orienten un proyecto común nación.Nosotros sabemos que Dios es fiel y no abandona a sus hijos. La esperanza en la que creemos los colombianos es aquella que se funda en el amor gratuito de Dios. Justo, desde aquí, creemos que el diálogo, que celebra la cultura del encuentro, es nuestra gran oportunidad.Pbro. Rafael Castillo TorresDirector del Secretariado Nacional de Pastoral Social / Cáritas Colombiana

Jue 11 Jul 2024

María, Madre de la Iglesia Evangelizadora

Por Mons. José Libardo Garcés Monsalve - Durante el mes de julio celebramos con alegría dos advocaciones de la Virgen muy queridas por todos: Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y Nuestra Señora del Carmen. En nuestra Diócesis de Cúcuta veneramos con fervor a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, la Kacika de Cúcuta, cuya réplica tenemos en la Basílica Menor. La devoción a la Virgen en todas sus advocaciones nos debe llevar a renovar el compromiso evangelizador en nuestra Iglesia Particular, que nos invita constantemente a hacer la voluntad de Dios desde las palabras que ella pronunció: “Aquí está la esclava del Señor, hágase en mi según tu Palabra” (Lc 1, 38) y en las bodas de Caná: “Hagan lo que Él les diga” (Jn 2, 5).Hacer lo que el Señor nos dice, es cumplir cada día con la voluntad de Dios a ejemplo de María, tal como lo oramos varias veces al día en el Padre Nuestro: “Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” (Mt 6, 10), en actitud de oración contemplativa, en una vida entera dedicada a la búsqueda de Dios. Así nos lo enseñó el Concilio Vaticano II: “La máxima realización de la existencia cristiana como un vivir trinitario de ‘hijos en el Hijo’ nos es dada en la Virgen María quien, por su fe (cf. Lc 1, 45) y obediencia a la voluntad de Dios (cf. Lc 1, 38), así como por su constante meditación de la Palabra de Dios y de las acciones de Jesús (Lc 2, 19.51), es la discípula más perfecta del Señor” (Lumen Gentium 53).María al ser la discípula más perfecta del Señor, también es la gran misionera, se pone en camino para visitar a su prima santa Isabel, en actitud de caridad que va al encuentro de quien la necesita y siempre nos señala a Nuestro Señor Jesucristo, pidiéndonos hacer lo que Él nos diga. En este momento de salida misionera en nuestra Diócesis, tenemos en María un modelo para ir en camino a transmitir la fe a los alejados. Así lo expresa el Papa Francisco cuando afirma: “Con el Espíritu Santo, en medio del pueblo siempre está María. Ella reunía a los discípulos para invocarlo (Hch 1, 14), y así hizo posible la explosión misionera que se produjo en Pentecostés. Ella es la Madre de la Iglesia evangelizadora y sin ella no terminamos de comprender el espíritu de la nueva evangelización” (Evangelii Gaudium 284).María, Madre de la Iglesia evangelizadora nos convoca a seguir anunciando a Jesucristo en las periferias físicas y existenciales de nuestra Iglesia Particular. Estamos llamados a peregrinar en su fiesta a la Basílica Menor de nuestra Diócesis, para encontrar allí la fortaleza que nos da el Señor. Un santuario mariano tiene que ser fuente de evangelización, fuente del anuncio de Jesucristo, así lo expresa el Papa Francisco: “Ella es la misionera que se acerca a nosotros para acompañarnos por la vida, abriendo los corazones a la fe con cariño materno. Como una verdadera madre, ella camina con nosotros, lucha con nosotros, y derrama incesantemente la cercanía del amor de Dios. A través de las distintas advocaciones marianas, ligadas generalmente a los santuarios, comparte las historias de cada pueblo que ha recibido el Evangelio y entra a formar parte de su identidad histórica” (EG 286).En la Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá veneramos a María que nos enseña a ser evangelizadores comprometidos con el anuncio del Reino de Dios.No puede quedarse el amor a María, Madre de la Iglesia evangelizadora, en una simple devoción superficial. Nuestra peregrinación al santuario de la Virgen nos tiene que ayudar a mirar a Jesucristo en quien tenemos puesta nuestra fe.El Papa Francisco nos lo enseña cuando afirma: “Es en los santuarios marianos, donde puede percibirse como María reúne a su alrededor a los hijos que peregrinan con mucho esfuerzo para mirarla y dejarse mirar por ella. Allí encuentran la fuerza de Dios para sobrellevar los sufrimientos y cansancios de la vida” (EG 286).La Santísima Virgen María nos quiere cristianos semejantes a Ella en la vida de oración, de recogimiento interior, de contacto continuo y unión íntima con el Señor y de entrega permanente a la Voluntad de Dios. El corazón de María siempre fue un santuario reservado solo a Dios, donde ninguna criatura humana le robó el corazón, reinando solo el amor y el fervor por la gloria de Dios y colaborando con la entrega de su vida a la salvación de toda la humanidad, en total unión con su Hijo Jesucristo. Así lo enseña el Catecismo de la Iglesia Católica: “Al pronunciar el Fiat de la Anunciación y al dar su consentimiento al misterio de la Encarnación, María colabora ya en toda la obra que debe llevar a cabo su Hijo. Ella es madre allí donde Él es Salvador y Cabeza del Cuerpo místico” (CIC 973).Los convoco a poner la vida personal y familiar bajo la protección y amparo de la Santísima Virgen María y en todas las circunstancias de la vida, aún en los momentos de cruz, tengamos siempre presente el llamado de María: “Hagan lo que Él les diga” (Jn 2, 5) y hagamos con el Apóstol Pedro profesión de fe diciendo: “Tú eres el Cristo” (Mc 8, 29).Que el Glorioso Patriarca San José, unido a la Madre de la Iglesia evangelizadora, alcancen de Nuestro Señor Jesucristo muchas gracias y bendiciones para vivir el proceso evangelizador de nuestra Diócesis en salida misionera.+José Libardo Garcés MonsalveObispo de la Diócesis de Cúcuta

Mié 10 Jul 2024

¡La espera terminó! Está en marcha el encuentro internacional de evangelizadores digitales ‘Hechos 29’ en Colombia

Desde este martes, 9 de julio, la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia en Bogotá, acoge la quinta versión del encuentro internacional de creadores de contenido digital con enfoque católico, conocido como ‘Hechos 29’. El evento, que se extenderá hasta el domingo 14 de julio, reúne a cerca de 100 evangelizadores, provenientes de 20 países. Además de los espacios de fraternidad y espiritualidad, durante estos días, laicos, sacerdotes, religiosos y consagrados de diversas edades estarán compartiendo su experiencia de ser y hacer Iglesia a través de las redes sociales, de tal manera que puedan diseñar juntos nuevas ideas que permitan seguir proyectando su misión digital. También estarán participando en espacios de formación, varios de ellos, con énfasis especial en la dimensión doctrinal.Monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, obispo de la Diócesis de Pasto y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicaciones y Tecnologías, acompaña el encuentro. Este jueves, 11 de julio, el prelado desarrollará una charla que dará cuenta de la importancia de la misión digital para la Iglesia. También estará suscitando la generación de ideas por parte de los misioneros frente a lo que se puede hacer para facilitar su integración en la vida pastoral de la Iglesia; así como las acciones que los obispos y ministros ordenados pueden llevar a cabo para integrar su acción evangelizadora en los contextos digitales.El evento, que cuenta con el apoyo de la Arquidiócesis de Bogotá y de la Conferencia Episcopal de Colombia, también está respaldado por el Dicasterio para la Comunicación del Vaticano. Esto, mediante la presencia de su Secretario, monseñor Lucio Adrián Ruiz. A propósito del sentido profundo de este encuentro, monseñor Ruiz comentó:“Sabemos que es una realidad profunda para el mundo contemporáneo, porque no es solamente la utilización de muchos y muy avanzados dispositivos, sino que es esa realidad profunda donde habitamos. Es un lugar donde habita el hombre, la mujer contemporánea y por lo tanto si es un lugar para ellos, es un lugar para Dios, es un lugar teológico donde podemos encontrarlos, ayudarlos, responder a las preguntas existenciales, presentarles la hermosura del mensaje de Jesús”.Al inicio del evento, el padre José Juan Montalvo, conocido como el ‘Padre Borre’, fundador de la pastoral digital de la Arquidiócesis de Monterrey y promotor principal de la iniciativa ‘Hechos 29’, indicó a los misioneros digitales que para vivir profundamente esta experiencia, es fundamental adoptar cinco actitudes centrales: escuchar, compartir, conocer, buscar, encontrar. “Lo más importante no es lo que se vive en el aula, sino en los pasillos, en el comedor, en los refrigerios, porque es allí donde se encuentra, se escucha, se comparte la vida y los ideales de evangelización”, agregó el sacerdote mexicano.Para la Iglesia colombiana es fundamental aprovechar los aprendizajes y articulaciones de este encuentro para avanzar en la consolidación de su pastoral digital. Frente a este propósito, el representante del Vaticano precisó que para no caer en la digitalización de la pastoral, es fundamental no confundir las herramientas con los propósitos y tener siempre presente la dimensión cultural:“Una cosa es usar el dispositivo, otra cosa es darnos cuenta de que esto ha pasado de ser un instrumento para hacer una cultura donde las personas viven, sienten, intercambian afectos, intercambian sentimientos, se sienten unidos, y la pandemia en esto nos ha ayudado mucho, a descubrir el valor que tiene cuando se usa bien para unir y mantener las relaciones. Entonces, eso se llama cultura, eso no es un instrumento. Si nosotros nos quedamos con la mentalidad del instrumento, nadie va a evangelizar un instrumento, nadie evangeliza un tenedor o un cuchillo lo usa simplemente. Pero si nos damos cuenta de su valor para ser y hacer cultura, entonces nos damos cuenta que no podemos estar ausentes como Iglesia. Si hoy la gente dialoga, si la gente expresa sus sentimientos, si la gente busca razones y respuestas existenciales para su esperanza, la Iglesia no puede estar excluida, no puede estar fuera de un flujo tan profundo para tantos. ¿Es cierto que hay cosas, muchas cosas malas, es evidente, no? No vamos a negar. Pero nosotros como Iglesia, en el mandato de Jesús, ser fermento en la masa para ir cambiando, no para ir aportando la luz de Cristo”.Por su parte, el padre Martín Sepúlveda, Director de Comunicaciones de la CEC, recordó que estos instrumentos también facilitan el camino de la comunión, la participación y la misión. Hizo énfasis en la importancia de este encuentro y de la pastoral digital para los obispos y sus jurisdicciones eclesiásticas:“Es muy importante que los obispos, como pastores de su diócesis, atiendan también estas urgencias de utilización de estos medios digitales. Ellos, por supuesto, no lo pueden hacer todo, pero sí pueden evidenciar quiénes, por ejemplo, en su jurisdicción eclesiástica, quieren aportar a la evangelización desde estas redes y hacer un camino de participación de comunión y de esa manera, acompañar a tantos jóvenes, sobre todo, que hoy quieren usar esas redes para evangelizar”.‘Hechos 29’ Colombia finalizará el 13 de julio con un gran festival abierto al público en el Colegio Sans Façon. Durante el evento se llevarán a cabo actividades espirituales, musicales, conferencias, charlas y talleres que buscarán motivar en otros la misión digital.Vea a continuación los mejores momentos del inicio del evento, con el testimonio del Director de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia: