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Actualidad

Lun 24 Nov 2025

Conferencia Episcopal de Colombia realizará ciclo de catequesis para ayudar a redescubrir el sentido bíblico, teológico y pastoral de la Navidad

Bajo el propósito de acompañar a fieles, comunidades y familias en un camino de profundización espiritual hacia la celebración del Nacimiento del Señor, el Departamento de Liturgia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) liderará un ciclo de tres catequesis que se desarrollarán los miércoles 26 de noviembre, 3 de diciembre y 10 de diciembre, en modalidad virtual. Serán transmitidas a través del canal de Youtube y la página de Facebook de la CEC.Bajo el título “Catequesis de preparación para la celebración de la Navidad”, estos espacios formativos ofrecerán una ruta bíblica, teológica y pastoral para redescubrir el sentido auténtico del misterio de la Encarnación, iluminando la vivencia navideña para este 2025, en medio de un contexto, a menudo, marcado por el consumismo, la superficialidad y el desgaste emocional.Un camino para reencontrar el corazón del misterio cristianoLa propuesta formativa busca renovar la celebración personal, familiar y comunitaria de la Navidad, recuperando su núcleo teológico: Dios que se hace hombre para salvar y dignificar a la humanidad. Para ello, cada catequesis aborda un enfoque complementario —patrístico, bíblico y pastoral— que permitirá a los participantes ampliar su comprensión del misterio navideño y fortalecer su experiencia espiritual.Los objetivos específicos de estas catequesis incluyen:- Reconocer la visión de los Padres de la Iglesia sobre la Encarnación como acontecimiento de divinización y restauración de la creación.- Comprender la Navidad desde la Sagrada Escritura como cumplimiento de las promesas y revelación de Dios-con-nosotros.- Discernir los desafíos actuales que afectan la vivencia navideña e identificar caminos de purificación y renovación desde la liturgia.Primera Catequesis: La Navidad en la tradición patrísticaLa apertura del ciclo será el miércoles 26 de noviembre, a las 7:00 p.m., a cargo de José Fernando Rubio, historiador del cristianismo antiguo y experto en lingüística. Su intervención presentará la perspectiva patrística según la cual la Navidad no es un simple recuerdo emotivo, sino el acontecimiento histórico en el que Dios entra en el mundo para transformar al ser humano y renovar la creación.La reflexión se centrará en cuatro ejes:- El asombro ante el misterio.- La humildad de Dios que se hace pequeño.- María como tierra nueva donde inicia la renovación.- La Encarnación como pedagogía para la vida cristiana.Segunda Catequesis: La Navidad según la Sagrada EscrituraEl miércoles 3 de diciembre, a las 7:00 p.m., la biblista Ana Cristina Villa Betancourt, consagrada laica de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, ofrecerá una lectura bíblica de la Navidad como paso de la promesa al cumplimiento. Su exposición recorrerá la esperanza del Antiguo Testamento, los relatos de la infancia, el Prólogo del Evangelio de Juan y los signos que acompañan el nacimiento del Mesías.La catequesis buscará mostrar cómo la Navidad revela la presencia definitiva de Dios en medio de su pueblo y abre el camino de la misión del Salvador.Tercera Catequesis: La Navidad hoy — Liturgia, consumismo y familiaEl ciclo concluirá el miércoles 10 de diciembre, a las 7:00 p.m., con la reflexión de monseñor José Mauricio Vélez, obispo auxiliar de Medellín y presidente de la Comisión Episcopal de Doctrina, quien abordará los desafíos contemporáneos que afectan la vivencia navideña.El prelado enfatizará que, en un escenario marcado por el consumismo y el agotamiento emocional, la liturgia se convierte en el lugar de verdad que permite purificar y centrar nuevamente la celebración. Entre los ejes de su intervención se destacan:- El diagnóstico de la vivencia actual de la Navidad.- El papel de la liturgia como camino de renovación.- La familia como el “pesebre” donde Dios sigue queriendo nacer.- La necesidad de combatir el consumismo y recuperar la dimensión comunitaria de la fe.Invitación abierta a la Iglesia y a la comunidadEl Departamento de Liturgia invita a sacerdotes, religiosos, agentes de pastoral, familias y fieles en general a participar en este espacio formativo, pensado para fortalecer la vivencia espiritual en uno de los tiempos más significativos del año litúrgico.Con estas catequesis, la Conferencia Episcopal de Colombia busca acompañar a las comunidades en un proceso de profundización que permita celebrar la Navidad con mayor autenticidad, esperanza y sentido cristiano.

Jue 20 Nov 2025

Arquidiócesis de Medellín albergará la XI Copa de la Fe del 7 al 11 de septiembre de 2026: un encuentro de fe, fútbol y fraternidad sacerdotal

La Copa de la Fe, el torneo de fútbol más representativo del clero católico colombiano, ya tiene fecha y sede para su undécima edición: se jugará en la Arquidiócesis de Medellín del 7 al 11 de septiembre de 2026. La designación, ampliamente esperada entre los participantes, posiciona a la jurisdicción antioqueña como el escenario ideal de un encuentro que trasciende lo deportivo para integrarse profundamente en la vida de la comunidad.Lo que distingue este evento no son solo los goles, sino las acciones de fe que lo acompañan. Durante versiones anteriores, los sacerdotes han intercalado sus partidos con una importante labor pastoral que incluye jornadas de confesión masivas, visitas a enfermos, bendición de los hogares y encuentros de evangelización con diferentes actores sociales. Se espera que en Medellín, gracias a su vasta comunidad católica, esta tradición se fortalezca, llevando el mensaje de la Iglesia directamente a los hogares.Una sede estratégica para una Copa de la Fe en crecimientoLa ubicación central y conectividad de este territorio arquidiocesano facilitarán la llegada de numerosas delegaciones, incluyendo las de países como Ecuador, Venezuela y México, que han participado activamente en ediciones recientes. Además, la capital de Antioquia cuenta con una significativa infraestructura parroquial y deportiva, ideal para albergar a los más de 600 sacerdotes que suele convocar anualmente el torneo.La numerosa comunidad de fieles de la Arquidiócesis de Medellín no solo podrá apoyar el evento desde las gradas, sino que será la principal beneficiaria de las actividades de evangelización, fortaleciendo así el vínculo entre el clero y la comunidad.Antecedentes de campeones destacadosEn ediciones recientes, la Copa de la Fe ha visto surgir equipos fuertes a nivel deportivo. La Diócesis de Garzón ha demostrado una racha imponente al coronarse campeona en 2016, 2023 y 2024. Por su parte, la Arquidiócesis de Guadalajara (México) ha dejado clara su calidad al ganar los títulos de 2018 y 2022. La Arquidiócesis de Popayán es la actual campeona, tras alzarse con la victoria en la edición 2025, celebrada en Armenia. En diversas ocasiones, el equipo de la Arquidiócesis de Medellín también ha resultado finalista del torneo.Con todos estos elementos, la XI Copa de la Fe se perfila no solo como una actividad deportiva de gran impacto en la Iglesia, sino como un hito de fraternidad y evangelización que aprovechará el dinamismo de la jurisdicción antioqueña para celebrar la fe.

Mar 18 Nov 2025

Rectores de santuarios de Colombia renuevan lineamientos pastorales y estatutarios para responder a los desafíos actuales de la fe y la peregrinación

El Encuentro Nacional de Rectores de Santuarios 2025 dejó conclusiones determinantes sobre evangelización, acogida al peregrino y renovación estatutaria.Del 4 al 6 de noviembre, la Conferencia Episcopal de Colombia, en Bogotá, reunió a 55 rectores provenientes de 50 jurisdicciones eclesiásticas para participar en el Encuentro Nacional de Rectores de Santuarios, convocado por la Comisión Episcopal y el Departamento de Liturgia.Bajo el lema "El Santuario: casa de Dios, escuela de fe y puerta de la misión", los participantes compartieron tres días de formación, oración y trabajo conjunto orientado a renovar la misión evangelizadora de estos lugares que concentran gran parte de la religiosidad popular en el país. El espacio fue acompañado por monseñor Raúl Alfonso Carrillo Martínez, vicario apostólico de Puerto Gaitán y miembro de dicha Comisión.El programa incluyó momentos de Lectio Divina, ponencias bíblico–pastorales, discernimiento comunitario y espacios para la revisión y aprobación de la reforma de los Estatutos de la Federación de Santuarios de Colombia. Esta actualización se convirtió en uno de los hitos más significativos del encuentro por su impacto directo en la vida pastoral, administrativa y evangelizadora de los santuarios.Un espacio de comunión y sinodalidadLos rectores coincidieron en evaluar el encuentro como un ejercicio profundo de fraternidad y renovación espiritual. Para el padre Mauricio Cuéllar, rector de la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes y presidente de la Federación de Santuarios, "más que momentos, es el mismo encuentro el que nos lleva a lo que el Papa Francisco nos pedía: caminar juntos".El padre Luis Carlos Gavilán, rector del Santuario de Las Lajas, describió la experiencia como "una ocasión para intercambiar experiencias, recibir formación y afianzar nuestros lazos de amistad en un verdadero espíritu de sinodalidad". Varios rectores resaltaron que los espacios informales —como compartir un café, almuerzos o conversaciones espontáneas— fueron igualmente fecundos.Conclusiones pastorales: la misión del santuario frente a los desafíos actualesUno de los consensos más fuertes fue la reafirmación de la identidad del santuario como lugar privilegiado de encuentro con Dios, capaz de acoger tanto a peregrinos formados en la fe como a quienes llegan desde la búsqueda, el turismo o la curiosidad espiritual. "Muchos llegan sin camino de fe, otros como turistas; pero una predicación centrada en Jesucristo puede llevar a la conversión", subrayó el padre Jesús Orozco, rector del Santuario del Señor de los Milagros de Buga.Desde Girardota, el padre Héctor Acevedo recordó la responsabilidad de acoger a cada peregrino como un hijo de Dios que busca consuelo: "El que se acerca es un ser humano que viene con esperanza confiada en que Dios le va a ayudar".Entre los desafíos identificados se destacan:- El riesgo de la secularización y la reducción del santuario a simple destino turístico."Que no se conviertan en lugares solo para pasear…Sino en lugares de culto y evangelización", advirtió el padre Luis Ferney López.- La creciente afluencia de peregrinos, que exige mejor infraestructura y atención pastoral.El Santuario de Las Lajas, por ejemplo, recibe cerca de un millón de visitantes al año, lo que demanda logística, presencia sacerdotal y servicios adecuados.- La necesidad de una predicación kerigmática y cercana, capaz de tocar a personas desorientadas o distantes de la fe.- La urgencia de fortalecer el sacramento de la reconciliación como corazón espiritual de los santuarios, en coherencia con la ponencia “La penitencia y la reconciliación: corazón misericordioso del Santuario”, desarrollada en la jornada final del encuentro.Renovación estatutaria: un paso histórico para la comuniónLa revisión y aprobación de los nuevos Estatutos de la Federación de Santuarios de Colombia fue señalada como un avance estratégico para articular la misión de estos espacios en el país. Los estatutos, que llevaban más de cuatro décadas sin actualizarse, fueron trabajados y aprobados por unanimidad durante el encuentro."Renovar los estatutos es ponernos al orden del día para responder a las exigencias de hoy, con el anuncio eterno del Evangelio", indicó el padre Mauricio Cuéllar.Para el padre Gavilán, esta actualización permitirá fortalecer la red de santuarios, integrar a quienes aún no hacen parte de la Federación y "trazar líneas comunes de acción pastoral y evangelizadora". Asimismo, los nuevos lineamientos facilitarán procesos administrativos modernos, adecuados a las exigencias civiles y eclesiales.Administración responsable de los bienes y proyección nacionalUna de las conclusiones transversales del encuentro fue la importancia de una gestión transparente y responsable de los recursos, entendidos como instrumentos al servicio de la evangelización y la caridad.El padre Cuéllar insistió en que "no es solo recibir al peregrino y las ofrendas; debemos ser responsables para que los recursos sean bien administrados y dirigidos a la caridad y la evangelización".Esta reflexión tomó especial fuerza tras la conferencia “Los bienes del santuario: administración como servicio a la evangelización", que resaltó la necesidad de profesionalizar procesos financieros y cumplir con las obligaciones tributarias sin perder el horizonte pastoral.Algunos rectores asumieron compromisos concretos. El padre Luis Ferney López, quien custodia una reliquia única de San Judas Tadeo —la única reliquia ósea del apóstol en América—, afirmó que su santuario deberá "pasar de ser un santuario local a uno para el pueblo de Dios en Colombia", lo cual implica nuevas obras, una mayor capacidad de acogida y presencia en medios de comunicación.Una Iglesia que camina con los peregrinosLa misión de los santuarios como espacios de misericordia, reconciliación y evangelización quedó reafirmada en todas las intervenciones.El padre Luis Carlos Gavilán recordó una frase clave de san Juan Pablo II: "Los santuarios son como antenas a través de las cuales se irradia la misericordia de Dios". Para muchos rectores, esta imagen define la tarea urgente de abrir las puertas, reforzar la acogida y ofrecer espacios donde los peregrinos experimenten el amor de Dios.Compromisos para el futuroAl cierre del encuentro, celebrado con luego de una Eucaristía presidida por monseñor Raúl Biord Castillo, arzobispo de Caracas, los rectores asumieron compromisos personales y pastorales: atención cercana al peregrino, acompañamiento espiritual permanente, fortalecimiento de la fraternidad entre santuarios y prácticas administrativas alineadas con la misión eclesial.El padre Jesús Orozco resumió su compromiso con una frase muy repetida en los testimonios:"Atender y acompañar al peregrino para que se sienta perdonado, amado e importante en el santuario".Vea a continuación el informe audiovisual:

Vie 14 Nov 2025

Iglesia acompañó a sobrevivientes de Armero con mensaje de fe y esperanza durante acto conmemorativo a 40 años de la tragedia

Bajo el sol inclemente que baña la llanura donde alguna vez estuvo Armero, cientos de sobrevivientes, familiares de las víctimas y autoridades se congregaron este 13 de noviembre para conmemorar los 40 años de una de las mayores tragedias naturales de Colombia. En un acto de profundo recogimiento, la Iglesia acompañó el duelo con un mensaje de fe, esperanza y memoria.La Eucaristía, celebrada poco antes del mediodía frente a la cruz gigantesca que se erige como símbolo del lugar, fue el acto espiritual central de la jornada conmemorativa. Presidida por el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, en representación del Papa León XIV, contó con la presencia de una significativa delegación eclesiástica. La acompañaron monseñor Orlando Roa Barbosa, Arzobispo de Ibagué; monseñor José Luis Henao Cadavid, obispo de la Diócesis de Líbano-Honda, a la que pertenece Armero; y monseñor Hency Martínez Vargas, obispo de la Dorada-Guaduas. También participaron en la Misa todos los sacerdotes de Líbano-Honda y algunos de la Arquidiócesis de Ibagué, donde hoy residen muchos de los armeritas sobrevivientes.Homilía: Un mensaje de fe frente al misterio del dolorEn su homilía, monseñor Rudelli transmitió la cercanía del Papa León XIV y la de toda la Iglesia universal con las víctimas y los sobrevivientes. Frente a la inmensidad del dolor, reconoció que la tragedia “nos interroga” y “quizás ha puesto a prueba la fe de muchos”. Ante la pregunta “¿Dónde estaba Dios en ese día?”, que muchos se la han hecho por años, el Nuncio ofreció una reflexión desde la fe: “No hay respuestas sencillas y superficiales. Sin embargo, la fe nos dice que en ese día Dios estaba con esos hermanos nuestros y ha permanecido con ellos”.Argumentó que, en el misterio pascual, Cristo quiso compartir toda la condición humana, incluyendo la muerte y la sepultura, “esa condición que desde hace 40 años viven los cuerpos de estos hermanos y hermanas nuestros”. “Cristo quiso vivir esa condición (…) para que nadie pudiera pensar que exista un lugar donde el amor de Dios no puede alcanzar”, afirmó, asegurando que el amor de Cristo sí alcanzó a cada una de las víctimas desde el primer momento.Finalizó su homilía con un llamado a mirar al futuro con esperanza, invitando a construir “vidas entregadas a sus seres queridos, hogares en los que reine el amor (…) un país donde vivamos en paz”, y leyendo la conmovedora oración que San Juan Pablo II elevó en este mismo lugar en 1986.Mensaje de los obispos colombianos: Memoria agradecida y resilienciaAl final de la liturgia, el padre Martín Sepúlveda Mora, director de comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), leyó un mensaje oficial dirigido a la comunidad diocesana y a todos los afectados. En nombre de la Presidencia de la CEC, el documento expresa un “solidario y fraterno saludo en esperanza cristiana”.El mensaje hace “memoria, con devoción y respeto”, de las víctimas, recordando también las palabras de Juan Pablo II, quien dijo que los fallecidos “cayeron como trigo en las entrañas de la tierra para germinar en la resurrección de los muertos”. Asimismo, reconoce “el vivo testimonio de las personas que lograron sobrevivir”, de quienes se ha aprendido que “el amor es más fuerte que la muerte”, destacándolas como un “ejemplo vivo de resiliencia y fortaleza”.El obispo local: Armero, un camposanto que irradia esperanzaEn declaraciones posteriores a la conmemoración, monseñor José Luis Henao Cadavid, obispo de la diócesis que acoge el territorio de Armero, enfatizó el papel de la Iglesia como acompañante. “Llegamos con un mensaje de esperanza, animarnos y fortalecernos en la fe y ayudarlos a sentir esa presencia viva de Dios”, afirmó.Un Parque para la Memoria: la reconstrucción de la parroquia San LorenzoPrevio a la ceremonia, los prelados, junto al Nuncio Apostólico, realizaron un recorrido por la primera fase del Parque Jardín de la Vida, un proyecto adelantado por la Gobernación del Tolima que cumple con la Ley de Honores 1632 de 2013. Acompañados por el arquitecto encargado y representantes de la Gobernación, constataron los avances centrados en la reconstrucción y restauración de las ruinas de la antigua parroquia de San Lorenzo, símbolo de fe y punto de encuentro de la comunidad antes de la tragedia.Las obras se concentraron en habilitar el espacio, respetando escrupulosamente su estructura original. “Lo que se hizo allí fue habilitar ese espacio, cuidar cada pedazo de baldosa, cuidar cada pedazo de la memoria, recuperar el púlpito y, desde el punto de vista arquitectónico, tratar de encontrar un elemento que entrelace la naturaleza con la memoria histórica”, explicó Alexander Castro, Secretario de Turismo del Tolima.El objetivo es convertir estas ruinas, ahora consolidadas e integradas en un paisaje de respeto y espiritualidad, en un destino de turismo religioso y de memoria histórica que permita un nuevo renacer para Armero.Sobre esta obra, monseñor Cadavid afirmó que busca “cuidar y organizar el espacio del presbiterio” donde actualmente se celebra la Eucaristía cada sábado. El objetivo, explicó, es que “siga siendo un lugar de encuentro, un lugar de paz, un lugar de recogimiento y de oración”. Reafirmando el mensaje de esperanza, citó la frase que la comunidad ha hecho suya: “Armero vive es un lugar camposanto desde el que cada año se irradia ese mensaje de esperanza”.Pétalos y esperanza para ArmeroLa jornada concluyó con un simbólico homenaje aéreo, donde un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana sobrevoló el área para lanzar una lluvia de pétalos de rosa, un acto que, año tras año, marca el cierre de la conmemoración y ofrece un momento esperanza y recuerdo en medio del dolor.Vea los momentos más destacados de la jornada a continuación:

Vie 14 Nov 2025

Cinco comunidades religiosas seguirán prestando servicios educativos en Popayán

Cinco comunidades religiosas con una larga trayectoria en Popayán continuarán prestando servicio educativo oficial en la ciudad a partir de 2026, tras alcanzarse un acuerdo facilitado por el Ministerio de Educación Nacional. La decisión, concretada en una reunión en Bogotá el pasado 11 de noviembre, establece un nuevo marco para la contratación y pone fin a un periodo de incertidumbre sobre el futuro de estas instituciones.Las entidades beneficiadas son los Hermanos Maristas (Colegio Bicentenario), las Hermanas de la Caridad de Santa Ana (I.E. San Agustín), las Hermanas Franciscanas (I.E. Nuestra Señora del Carmen), las Hermanas Salesianas (Colegio Cristo Rey y Sagrado Corazón de Jesús) y los Padres Salesianos (I.E. Don Bosco).La renovación de los contratos garantizará la continuidad de la educación en los niveles preescolar, básica y media, asegurando la estabilidad para cientos de estudiantes y el personal docente de esta zona del país.Actores clave en la negociaciónLa mesa de trabajo fue presidida por el Ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, y contó con la participación de funcionarios de la Dirección de Cobertura y Equidad, encabezada por Mauricio Kast García.Por parte del municipio de Popayán, asistió una delegación liderada por el alcalde Juan Carlos Muñoz; la Secretaria de Educación, Johana Andrea Beltrán Ijaji; representantes de padres de familia, exalumnos y congresistas del Cauca. Las comunidades religiosas estuvieron representadas por sus directivos y asesores legales. Contaron con el acompañamiento de la Conferencia Episcopal de Colombia, a través del padre Edilberto Estupiñán Estupiñán, director del Departamento de Educación y Culturas.Sustento técnico y legalDurante la reunión, el ministro Rojas confirmó que el municipio de Popayán radicó el 10 de noviembre en el Ministerio el estudio técnico de insuficiencia. Este documento, un requisito establecido en la Ley 715 de 2001 y el Decreto 1851 de 2015, justifica la necesidad de suscribir contratos con entidades privadas, incluidas las religiosas, para garantizar la cobertura educativa donde la capacidad oficial es insuficiente.El Ministro reconoció la trayectoria de estas comunidades en la educación de Popayán, pero también señaló que los cambios en el servicio público educativo municipal podrían derivar en algunos ajustes en los nuevos contratos, en línea con la normativa vigente.“El Ministerio de Educación Nacional respalda y respeta la tradición de estas instituciones, que por años han garantizado el derecho a la educación de miles de niños, niñas y adolescentes de la capital del Cauca. No está en riesgo la contratación con estas comunidades, de ahí que continuarán al frente de estos planteles, garantizando así educación de calidad”, afirmó el ministro Rojas tras el encuentro.Respuesta ciudadana y próximos pasosEl apoyo social a la labor de estas comunidades se había manifestado días antes, el 7 de noviembre, con una multitudinaria marcha pacífica realizada en la ciudad.Con el acuerdo formalizado, se inicia ahora la fase de elaboración de los contratos para el año 2026. Este proceso se realizará dentro de la planeación del sector educativo del municipio y contará con el acompañamiento técnico del Ministerio de Educación Nacional.

Vie 14 Nov 2025

El Papa León XIV nombra nuevo obispo para la Diócesis de Vélez: Pbro. José Camilo Arbeláez Montoya

El Santo Padre León XIV ha designado al padre José Camilo Arbeláez Montoya, del clero de la Arquidiócesis de Medellín, como nuevo obispo de la Diócesis de Vélez, en el departamento de Santander. El nombramiento, anunciado este viernes por la Santa Sede, pone fin a un período de sede vacante que se extendía desde abril de 2023.El padre Arbeláez Montoya, nacido en Bogotá el 18 de junio de 1961, fue ordenado sacerdote el 25 de noviembre de 1995 e incardinado en la Arquidiócesis de Medellín. Su perfil académico es notablemente diverso: es Médico Veterinario por la Universidad de Antioquia, Teólogo por la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de Medellín, y posee licenciaturas en Teología Moral por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y en Estudios Bíblicos por la Universidad de Antioquia.Trayectoria pastoral y académicaA lo largo de casi tres décadas de ministerio sacerdotal, el padre Arbeláez ha acumulado una amplia experiencia en labores pastorales, de formación y de administración. Entre los roles pastorales más destacados se encuentran:Formación:Se desempeñó como Vicerrector del Seminario Menor de Medellín (1996) y posteriormente como Rector del Seminario para Profesionales “Juan Pablo II” (2011-2014).Gobierno arquidiocesano:Ejerció como Vicecanciller de la Arquidiócesis de Medellín (2011-2014) y fue miembro del Consejo Presbiteral (2016-2019).Pastoral parroquial:Ha servido como párroco en varias comunidades, entre ellas, San Andrés Apóstol, Nuestra Señora de Lourdes, La Niña María y, más recientemente, La Visitación (2021-2025).Capellanías y asesorías:Fue capellán en instituciones de la UPB y asesor arquidiocesano y nacional de la Renovación Carismática Católica por un período de diez años.Servicio en Roma:Durante sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana (1998-2000), también fungió como Director de la Casa de Estudios de la Arquidiócesis de Medellín en la capital italiana.Adicionalmente, ha presidido la Fundación “Pan y Paraíso” desde el año 2001, institución que tiene como misión atender a las necesidades de los niños de comunidades vunelrables, desarrollando programas de alimentación y atención espiritual.Sucesión en la Diócesis de VélezEl padre José Camilo Arbeláez Montoya sucederá en la sede episcopal de Vélez a monseñor Marco Antonio Merchán Ladino, quien fue trasladado por el Papa Francisco a la Diócesis de Neiva el 14 de abril de 2023. Durante estos casi dos años de transición, la administración de esta diócesis santandereana estuvo a cargo del padre José Ricardo Santos Rodríguez, en calidad de Administrador Diocesano.

Jue 13 Nov 2025

A 40 años de la tragedia de Armero: la fe y la caridad que sostuvieron la esperanza

El 13 de noviembre de 1985, una erupción del volcán Nevado del Ruiz desató una avalancha que cambió para siempre la historia de Armero, del Tolima y de toda Colombia. La ciudad quedó sepultada bajo el lodo y las piedras, dejando más de 20.000 personas entre fallecidas y desaparecidas, 4.600 damnificados y miles de viviendas destruidas.Ante el dolor y la desolación, la Iglesia Católica en Colombia se hizo presente desde los primeros momentos. A través de la Conferencia Episcopal, se activaron siete jurisdicciones eclesiásticas: las arquidiócesis de Ibagué, Manizales, Bogotá y Cali, junto con las diócesis de Girardot, La Dorada y El Espinal. También, el Secretariado Nacional de Pastoral Social movilizó diferentes recursos para contribuir significativamente a este propósito. Obispos, sacerdotes, religiosas y laicos acudieron para acompañar, consolar, orar y servir a los sobrevivientes.El entonces vicario de pastoral de la Arquidiócesis de Ibagué (hoy Obispo Emérito de Florencia), monseñor Fabián Marulanda, recuerda:“La Pastoral Social en Ibagué era fuerte y se volcó hacia toda la región. No solo en Armero, sino también en las zonas aledañas, se brindó ayuda, se socorrió a los más necesitados”.El trabajo pastoral no se limitó a la emergencia inmediata. Con el tiempo, la Iglesia impulsó un plan global de rehabilitación que permitió pasar de la emergencia a la estabilización. Gracias a este esfuerzo conjunto, se repararon 1.700 viviendas y se construyeron 1.069 nuevas en municipios como Ibagué, Lérida, Honda, Mariquita y Ambalema.Estas ayudas fueron posibles también gracias a la solidaridad de la Iglesia universal, expresada a través de Cáritas Alemania, Italia, Suiza, Austria, Holanda, Canadá, entre otras organizaciones.“Hubo mucha generosidad de parte de la gente —recuerda Monseñor Marulanda—, porque fue una tragedia inesperada, muy dura y cruel, que golpeó profundamente a tantas familias”.Ocho meses después, aunque las condiciones materiales mejoraban, muchos sobrevivientes seguían viviendo en campamentos. La pérdida, el miedo y la incertidumbre marcaban sus corazones. En medio de ese sufrimiento, un signo de esperanza estaba por llegar.Durante la preparación de la visita del Papa San Juan Pablo II a Colombia, Monseñor Marulanda propuso incluir a Armero en el itinerario. “Señor Presidente —dijo entonces al mandatario Belisario Betancur—, me parece que si algo recibirían hoy los colombianos con inmensa alegría sería la visita del Santo Padre a la ciudad de Armero”. El presidente accedió: “Vamos a llevar al Papa a Armero”.Así, el 6 de julio de 1986, los fieles se congregaron en lo que fue la plaza central de Armero. Frente a una cruz de cemento, símbolo de la vida que renace desde el dolor, San Juan Pablo II elevó una oración profundamente consoladora:“Padre, rico en misericordia, consuela el dolor de tantas familias, enjuga las lágrimas de tantos hermanos, protege la soledad de tantos huérfanos. Infunde a todos ánimo y esperanza para que el dolor se cambie en gozo y la muerte, por la fe, sea germen de vida nueva.”Posteriormente, el Santo Padre visitó Lérida, donde miles de damnificados lo recibieron con pañuelos blancos, cantos y lágrimas de emoción. Durante su homilía, expresó:“La catástrofe que el volcán Nevado del Ruiz provocó en Armero conmovió profundamente mi corazón. He venido para sembrar en vuestros corazones de creyentes palabras de esperanza. Quisiera llegar con mi condolencia y afecto a cada uno de vuestros hogares.”Hoy, cuarenta años después, el recuerdo de Armero sigue vivo en la memoria del país. La labor de la Iglesia permanece como testimonio de caridad y servicio: no solo en las viviendas reconstruidas, sino en la restauración de la esperanza, el tejido social y la confianza en la vida que resurgió tras la tragedia.La fe acompañó a quienes lo perdieron todo y sigue iluminando a quienes, en medio del dolor, encuentran en Cristo el consuelo y la fortaleza para hoy seguir reconstruyendo sus vidas.Vea a continuación el informe audiovisual:

Mié 12 Nov 2025

El Belenismo: un arte que siembra fe y renueva el sentido de la Navidad en la Diócesis de Pasto

A pocas semanas del inicio del Adviento, la Diócesis de Pasto se prepara para vivir la Navidad con una profundidad especial, gracias a la culminación de su primerCurso de Pesebrismo que ha formado a 14 personas en el arte del Belenismo. Esta iniciativa, que une arte, fe y tradición, forma parte de una estrategia pastoral que, desde hace tres años, lidera monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro para rescatar el sentido auténtico del nacimiento del Señor.San Juan de Pasto es terreno fértil para promover una cultura enfocada en el pesebre, pues se trata de una ciudad reconocida por su fervor religioso y su riqueza cultural. Como lo explica elpadre James Adrián Bravo Díaz, rector de la Catedral Sagrado Corazón de Jesús de Pasto, “es una ciudad llena de fe, pero también es una ciudad en la que el Espíritu se ha expresado en forma de arte”.Una estrategia pastoral con historiaEste proceso de evangelización a través del arte no es espontáneo, sino el resultado de una planificación pastoral concreta.“Por iniciativa de nuestro Obispo (…) hemos querido iniciar un proceso para promover una cultura de artistas que se enfoquen también específicamente en el tema del pesebre”, detalla el padre Bravo. La estrategia se desarrolló en varias etapas:- La realización de un primer pesebre con características belenistasen la Catedral hace dos años, marcando el punto de partida.- Un concurso diocesano de pesebresabierto a toda la comunidad, celebrando los 800 años del primer pesebre de San Francisco de Asís.- Una Exposición de Dioramas Navideños en 2024, que con 30 escenas de la infancia de Jesús, fruto de la alianza con la Asociación“Amigos del Pesebre”de Medellín, capturó el corazón de la comunidad.Fue el impacto de esta última exposición lo que cristalizó el siguiente paso.“A partir de esa exposición… surgió la idea de iniciar aquí en nuestra catedral, aquí en nuestra diócesis, un primer curso taller”, afirma el Padre Bravo.El curso: donde las manos crean, la fe se profundiza y la comunidad se fortaleceDurante cuatro meses, los participantes guiados por expertos de “Amigos del Pesebre” se sumergieron en el arte del Belenismo.Claudia Arboleda, instructora de la asociación, califica la experiencia como“maravillosa”y destaca la dedicación de los alumnos:“Estas personas llevan aproximadamente 200 horas, que es un éxito de verdad”.Sin embargo, el fruto más significativo trasciende lo artístico. Claudia describe un“ambiente muy especial porque nos acerca a Dios, al Niño Jesús”, caracterizado por la generosidad:“no hay nada de egoísmo”y los participantes“se ayudan”y“comparten el conocimiento y materiales”. Con esperanza, ve en este curso“una semillita”sembrada en Pasto para que“produzca frutos y se multiplique”.Los participantes corroboran esta vivencia. ParaLuis Armando Santanderfue“una experiencia de vida, una experiencia de arte, una experiencia de fe y también espiritual. Hacer los pesebres es realmente transportarse uno en la vida de Jesús”.Nuria Paredes Gordilloencontró en el belenismo un camino para acercarse al Misterio:“Adentrarme en todo el contexto social (…) en la que vivió Cristo Jesús, pues me hace acercarme mucho más a toda esa vivencia”.Mientras queDarío Fernando de Córdobasubraya cómo la iniciativa fortalece la fe desde la investigación y el arte:“La fe se enriquece ya que uno con esos trabajos va investigando mucho más”.Un camino de evangelización a través del arteEl padre James Bravo explica el profundo sustrato evangelizador de esta disciplina:“El belenismo (…) nos acerca precisamente a esa realidad. Para conocer los detalles de la cultura, la geografía (…) que nos ayudan también a acercarnos espiritualmente a ese misterio tan bello como es el misterio de la Encarnación”.Esta visión es compartida por los formados.Jorge Alberto Cárdenas, participante, lo identifica como una poderosa forma de predicación:“Para aquellos que a veces nos cuesta evangelizar con palabras, de pronto yo pienso que es otra forma muy fuerte y muy bonita de hacer el Evangelio. Arte visible a través de las manos”.Proyección: un semillero para el futuroLa clausura del de este primer curso, prevista para el30 de noviembrecon la apertura del Adviento y la bendición de los dioramas en la Catedral, no es el final, sino el inicio de una iniciativa permanente. La Diócesis de Pasto ha garantizado su continuidad; este mismo año abrirá inscripciones para el siguiente espacio formativo.“Es ya un primer semillero de lo que será un trabajo permanente”, confirma el padre Bravo, haciendo una extensiva invitación a la comunidad:“Invitarlos a todos así a continuar (…) a través del arte. Porque el arte también es una expresión del Espíritu y a partir del arte también se puede comunicar la profundidad de la fe”.Vea a continuación el informe audiovisual: