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Diócesis de Cúcuta presente en la Semana por la Paz 2020
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En el marco de la Semana por la Paz, en su versión número 33, que inició este 6 y se extenderá hasta el 13 de septiembre, la diócesis de Cúcuta presentó el pasado viernes 4 a través de una rueda de prensa virtual, las acciones a realizar en torno a la paz y la reconciliación.
En este año 2020 se vivirá de manera extraordinaria, desde la virtualidad, con el firme propósito de continuar, como desde hace 33 años, visibilizando el compromiso de quienes trabajan en la consolidación de la paz. La Diócesis de Cúcuta como cada año, se une a esta iniciativa y propone desde el contexto propio, acciones que promuevan la cultura del encuentro y caminar juntos hacia la paz y reconciliación. Norte de Santander es una región con múltiples adversidades, a la que se le añade la pandemia; son realidades complejas, ante lo cual la Iglesia Católica insiste incansablemente en el valor de la vida humana.
En el lanzamiento oficial para este jurisdicción eclesiástica, participaron monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de la Diócesis de Cúcuta; monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, director de la Pastoral Social – Cáritas Colombiana; el sacerdote Abimael Bacca Vargas, director de la Corporación de Servicio Pastoral Social de la diócesis de Cúcuta (COSPAS); y Paola Andrea Correa Martínez, Profesional Socio-jurídico Subsidio Local COSPAS – GIZ.
La paz no es un tema gastado
El Obispo de Cúcuta explicó que promocionar la paz no es algo propio, ya que desde hace medio siglo se celebra la Jornada Mundial de la Paz cada 1 de enero, donde el Papa entrega un mensaje sobre temas precisos para que los gobernantes del mundo y la Iglesia entera, reflexionen y ejecuten acciones. Para Monseñor Víctor Manuel, la paz es un asunto inaplazable, por el cual, la Iglesia en Colombia ha querido articular con contenidos diversos. Explicó que aunque parezca “un tema recurrente o gastado”, es fundamental profundizar, ya que son muchos los hechos, momentos de dolor y sufrimiento que vive el país, lo que hace que sea urgente vivir esta Semana, que se ha preparado este año, tomando el magisterio del Papa Francisco, sus homilías y mensajes dedicados al pueblo colombiano en su visita del año 2017.
El Papa estuvo presente en un momento determinado en la historia del país, llegó a impulsar la concretización de la paz, invitando en aquel momento a “dar el paso” en el camino de la paz, a “reconciliarnos”, a los grupos armados al margen de la ley, los animó a vivir con profunda generosidad ese llamado a la paz, a apartar los odios que dañan a las personas. De esta manera, monseñor recuerda que Colombia firmó unos Acuerdos de Paz, y que ese primer paso se trata de seguir caminando para llegar a una paz completa.
Norte de Santander vive una crisis dentro de la crisis
En Colombia la violencia se ha visto recrudecida en los últimos meses, cada región padece crueles realidades y Norte de Santander es una de las más afligidas. Frente a este tema monseñor Ochoa Cadavid, lamenta este “momento dramático”, resalta los hechos como el asesinato a líderes sociales; las masacres en Caño Indio (Tibú), Palmarito (corregimiento entre Puerto Santander y El Zulia), Banco de Arena (Puerto Santander), El Totumo (Pamplona), Ábrego, entre algunos corregimientos y municipios. Sumado a lo anterior, las altas cifras de asesinatos en la ciudad de Cúcuta y área metropolitana. En cuanto a los fenómenos dentro del área urbana están la explotación de las personas, prostitución, drogadicción, llegada masiva de desplazados y migrantes. Finalmente, el fenómeno mundial, la pandemia de la COVID-19, un virus que ha cobrado numerosas vidas y desencadenado fuertes consecuencias socio-económicas; monseñor expresa que en Norte de Santander se vive “una crisis dentro de la crisis”.
El Jubileo de la Tierra, “la paz se establece con todo lo creado”
Durante su intervención, monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, recordó el inicio del Jubileo de la Tierra, una iniciativa del Papa Francisco para celebrar los 50 años del “Día de la Tierra”, y es que precisamente, “la paz se establece con todo lo creado”, es el respeto por el hombre y el respeto por la naturaleza. El Papa en su magisterio, siempre ha exhortado a pensar en la necesidad del cuidado de la casa común. Durante la Semana por la Paz el tema ecológico es fundamental, por ser vida, por ser hogar, por ser el sustento de tantos campesinos y comunidades indígenas.
En el tema de la casa común, monseñor Héctor Fabio Henao enfatizó en que la paz pasa por el medio ambiente, como dice el Papa Francisco en ‘Laudato Si’: “El gemido de la hermana Tierra, que se une al gemido de los abandonados”. Si no hay una armonía y un equilibrio en los bosques, ríos y toda la madre tierra, no va a haber paz, por ejemplo, para las comunidades aledañas, y, progresivamente, para el mundo entero.
Pactos por la vida y por la paz
Monseñor Héctor Fabio replicó la frase del Papa Francisco con respecto a las problemáticas ya existentes: “La pandemia no puede olvidar los conflictos en el mundo”. Y es que sin que deje de ser una gran problemática de salud pública y un tema que requiere alto grado de atención, no puede olvidarse todas aquellas situaciones complejas que se siguen presentando en la sociedad. En medio de la emergencia sanitaria, se siguen presentando acciones armadas, los campesinos en Colombia siguen siendo desplazados y los líderes sociales, violentados. Precisamente antes de la rueda de prensa, monseñor Henao se enteró de una nueva masacre en Nariño (en el municipio de Buesaco), la cual lamentó y manifestó su solidaridad ante estas tragedias.
El director de la Pastoral Social Nacional expresó que “la Semana por la Paz es un clamor de los territorios que necesitan soluciones”, por esto se plantean iniciativas concretas que tienen que ver con los pactos por la vida y por la paz, “es una oportunidad para fortalecer las estructuras e instituciones del país en la construcción de paz y reconciliación”.
“Demos el paso, el reencuentro es con la Paz”
Como ya lo había anunciado el Obispo de Cúcuta, para vivir la Semana por la Paz, este año se han tomado los mensajes del Papa Francisco en su visita a Colombia. Monseñor Héctor Fabio Henao presentó los materiales elaborados por el Secretariado Nacional de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal de Colombia, donde hay mensajes y talleres que “nos conduce a vivir la paz”. “Esta es una sociedad victimizada que conoce el dolor de pasar por las atrocidades de las violaciones a los Derechos Humanos, pero así mismo, es capaz de levantarse”, por esto se ha tomado el lema “Demos el paso, el reencuentro es con la Paz”, ya que el pueblo colombiano lo puede hacer.
Una sociedad humanizada
Si bien es cierto, que por la salud de todos en medio del virus presente, lo mejor es el distanciamiento social, Monseñor Henao manifiesta que “la tensión de la pandemia no debe confundirse con una ruptura en construir ciudadanía”, así que invita a regresar a los núcleos más cercanos, que las acciones del reencuentro con la paz y la reconciliación sea desde lo más cálido. “El tema de la paz debe construirse desde los hogares, desde allí hay que volver a humanizar una sociedad con múltiples miedos”, asegura Monseñor que las cifras en violencia familiar son alarmantes, los índices de suicidios de niños y jóvenes son altos, por lo que hay que reparar el tejido de la sociedad, desde casa.
Donde están las víctimas, está la diócesis de Cúcuta
El director de la Pastoral Social de la Diócesis de Cúcuta, el padre Abimael Bacca Vargas sintetizó durante su intervención en el lanzamiento de la Semana por la Paz 2020, el trabajo que la Iglesia Católica en Cúcuta ha realizado durante años por construir paz, procesos significativos que se realizan a diario desde los proyectos que ejecuta la Pastoral por la dignificación de las personas, por brindar un bienestar integral a la población más vulnerable, a las víctimas, a los migrantes, entre otros.
“Donde están las víctimas, allí donde están las comunidades más vulnerables, está presente la Iglesia de Cúcuta, que coloca a la persona en el centro de la acción pastoral”, expresa el padre, quien explica que el trabajo comunitario y el impulso de iniciativas dentro de las comunidades, se ha realizado “más allá de una visión filantrópica, es inspirarse en el Evangelio”.
Las mismas víctimas se han convertido en “hogares solidarios”, esto quiere decir que gracias a los procesos de los que han hecho parte con la Pastoral, han asumido un liderazgo espiritual. En cuanto al medio ambiente y los campesinos, sus espacios han sido resignificados, convertidos en “jardines de reconciliación”. Estos y más, son pasos guiados hacia la paz, iniciativas que han nacido fruto de reflexiones y temáticas propuestas en anteriores “Semanas por la Paz”, por lo que “esta Semana debe darnos inspiración a través de la Doctrina, para asumir retos mayores”, concluye el presbítero.
“Damos el paso al reencuentro con la Paz, para impulsar un Territorio con respeto a la Vida”]
Paola Andrea Correa Martínez, miembro del equipo de la Corporación de Servicio Pastoral Social de Cúcuta (COSPAS), dio a conocer todo el material propuesto por esta jurisdicción eclesiástica, ya que teniendo en cuenta el contexto propio de la región, se deben visibilizar los territorios concretos que impulsen la construcción de paz.
Para generar este contenido, se tuvieron en cuenta los mensajes del Papa Francisco dirigidos a los colombianos, las conclusiones de la CX Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano y el material nacional de la Semana por la Paz 2020, partiendo de las necesidades urgentes y a nivel general, COSPAS proyectó los objetivos concretos para orientar pedagógicamente el desarrollo de la Semana por la Paz, que va a contar con despliegue tecnológico, lo cual incluirá alta participación ciudadana.
La diócesis de Cúcuta ha enfocado esta Semana en los siguientes territorios:
* Territorio con legalidad: Demos el paso hacia la honestidad, el reencuentro es con la paz.
* Territorio de acogida: Demos el paso hacia la dignificación de las personas, el reencuentro es con la paz.
* Territorio de vida: Demos el paso hacia la dignificación de las personas, el reencuentro es con la paz.
* Territorio ecológico: Demos el paso hacia el cuidado de la casa común, el reencuentro es con la paz.
* Territorio de reconciliación: Demos el paso hacia la dignificación de las personas, el reencuentro es con la paz.
En www.diocesisdecucuta.com encontrará todos los insumos y materiales (cartillas, videos, spots radiales, piezas gráficas, etc.) de la Semana por la Paz 2020 o [icon class='fa fa-download fa-2x'] ingrese aquí [/icon].
Historia de la Semana por la Paz
Desde el año 1987 se consolidó la Semana por la Paz en Colombia, luego de evidenciarse múltiples acciones en el proyecto Programa por la Paz de la Compañía de Jesús y otras tantas movilizaciones de la sociedad civil para superar las consecuencias del conflicto armado, se hizo necesario establecer una propuesta concreta con alto impacto ciudadano que integrara instituciones, organizaciones, movimientos, universidades, ONGS y redes que identifiquen una amplia pluralidad religiosa, social, étnica, cultural, económica y política. Se decidió que se promovería cada primera semana de septiembre, con el fin que coincidiera con el día 9 de septiembre, Día de los Derechos Humanos en el país y de San Pedro Claver (sacerdote español, que en Colombia fue defensor de la población afrodescendiente y esclavos).
Fuente: Centro de Comunicaciones de la diócesis de Cúcuta
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Bajo el liderazgo del cardenal Rueda, Arquidiócesis de Bogotá fortalece su camino sinodal con la creación de nuevo Consejo de Evangelización
Bajo el liderazgo del cardenal Luis José Rueda Aparicio, la Arquidiócesis de Bogotá ha puesto en marcha el Consejo Arquidiocesano de Evangelización (CAEV), un nuevo organismo de participación pastoral que busca fortalecer el discernimiento comunitario y orientar la misión evangelizadora de la Iglesia en la capital del país.La iniciativa representa una forma concreta de vivir la sinodalidad —caminar juntos como Pueblo de Dios— mediante un espacio permanente de escucha, reflexión y propuesta pastoral que reúne a diversos actores de la vida eclesial.El primer encuentro de este organismo se realizó el miércoles 11 de marzo y contó con la participación de los obispos auxiliares, los vicarios episcopales territoriales de las ocho zonas pastorales de la arquidiócesis, representantes de las diaconías que animan el Camino Discipular Misionero, así como un delegado de los diáconos permanentes y su esposa. La reunión fue acompañada por la Vicaría de Evangelización, liderada por monseñor Daniel Delgado.Un organismo para discernir la misión en la ciudadEl Consejo Arquidiocesano de Evangelización nace como un espacio de análisis, reflexión y discernimiento comunitario que permitirá estudiar la realidad pastoral de la arquidiócesis y proyectar respuestas evangelizadoras acordes con los desafíos sociales, culturales y eclesiales del territorio.En consonancia con el Código de Derecho Canónico (c. 511), que propone la creación de consejos pastorales en las diócesis para estudiar y valorar la acción pastoral, el CAEV se configura como un instrumento de acompañamiento y orientación para el arzobispo, ayudando a identificar prioridades y nuevos retos de la evangelización en la ciudad-región.Además, este organismo permitirá visibilizar y compartir experiencias pastorales significativas que se desarrollan en comunidades, parroquias, arciprestazgos y vicarías, con el fin de fortalecer el dinamismo misionero y promover iniciativas que respondan a las realidades actuales de la sociedad.Camino Discipular Misionero: horizonte comúnDurante el encuentro también se presentaron los programas y procesos que adelantan las diaconías que impulsan el Camino Discipular Misionero, propuesta pastoral que orienta la vida evangelizadora de la arquidiócesis y que busca fortalecer una Iglesia cercana, misionera y en salida.El CAEV acompañará la implementación de este proceso pastoral, promoviendo su consolidación como una forma concreta de vivir la identidad sinodal y misionera de la Iglesia en Bogotá, a partir de la comunión de carismas, ministerios y experiencias presentes en el Pueblo de Dios.Una Iglesia que escucha y camina unidaAl cierre del encuentro, el cardenal Luis José Rueda Aparicio invitó a los participantes a ampliar el horizonte de reflexión sobre la misión evangelizadora en la arquidiócesis y a fortalecer la cultura del discernimiento pastoral compartido.La creación del Consejo Arquidiocesano de Evangelización refleja el compromiso de la Iglesia en Bogotá con una Iglesia que escucha, discierne y camina unida, impulsando procesos pastorales que respondan a los desafíos contemporáneos y contribuyan a la construcción de una sociedad más fraterna y solidaria.El Consejo Arquidiocesano de Evangelización en Bogotá se convierte en referente para que otras Iglesias particulares del país sigan encontrando caminos comunes que fortalezcan la evangelización, el diálogo con la sociedad y el compromiso con el desarrollo humano integral, la justicia y la paz, en clave sinodal.
Lun 9 Mar 2026
Asamblea Diocesana de San Vicente del Caguán impulsa su camino pastoral y sinodal
Del 3 al 5 de marzo, la Diócesis de San Vicente del Caguán vivió un momento significativo de reflexión y proyección pastoral con la realización de la Asamblea Diocesana convocada por monseñor William Prieto Daza, quien lleva cerca de un año y medio al frente de esta Iglesia particular ubicada en el Caquetá, en la Amazonía colombiana.El encuentro reunió a sacerdotes, vida consagrada y numerosos laicos provenientes de las 16 parroquias de la diócesis, con el objetivo de fortalecer la comunión e impulsar la elaboración del Plan Pastoral Diocesano en clave sinodal.Según explicó el obispo, uno de los primeros pasos de su ministerio ha sido escuchar y conocer la realidad de la diócesis, especialmente después de un período de más de tres años de vacancia en la sede episcopal. “Es una jurisdicción relativamente nueva, pero he encontrado sacerdotes, laicos y religiosos muy dispuestos a seguir trabajando. Son muy disponibles para la tarea pastoral aquí en nuestra jurisdicción, que no es fácil”.La diócesis se caracteriza por tener comunidades alejadas y de difícil acceso, lo que exige un esfuerzo constante de acompañamiento pastoral. Monseñor William Prieto destacó que uno de los aspectos más valiosos de esta Asamblea ha sido el espacio de encuentro y fraternidad entre los participantes. “Más que las ponencias o las charlas, pienso que lo que realmente nos fortalece como Iglesia es poder compartir, vernos las caras, intercambiar experiencias y salir de nuestros lugares habituales de convivencia”, expresó.El obispo también subrayó el ambiente de diálogo vivido durante el encuentro, donde los participantes pudieron expresarse con libertad y escucharse mutuamente. “Se ha vivido un ambiente muy positivo, donde las personas han podido hablar con sinceridad, escucharse y participar en los ejercicios de reflexión que hemos realizado”, afirmó.Evangelizar en comunión y misiónEl proceso pastoral de la diócesis se inspira en la misión evangelizadora de la Iglesia y en la acción del Espíritu Santo. Como señala el documento pastoral iluminador que guía este camino, anunciar el Evangelio de Jesucristo es una tarea animada y sostenida por el Espíritu, verdadero protagonista de la misión, como lo testimonia el libro de los Hechos de los Apóstoles.Desde sus orígenes, la diócesis ha buscado organizar su acción evangelizadora a través de distintos procesos pastorales. En este sentido, los planes de evangelización desarrollados en años anteriores han servido como base metodológica para el camino actual, con el objetivo de elaborar un plan pastoral diocesano que promueva la comunión, la participación y la misión, llevando el Evangelio a todas las personas y realidades del territorio.El proceso actual se inspira en el llamado evangélico donde “Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y dolencia” (Mt 9,35).Hacia un plan pastoral diocesano sinodalEl padre Ricardo Tobar, sacerdote diocesano hace treinta años, explicó que esta Asamblea forma parte de un proceso más amplio que busca consolidar el Plan Pastoral de la diócesis. “El encuentro se enmarca en el camino hacia el Plan de Pastoral. Durante el año pasado realizamos encuentros en las Vicarías para ir recogiendo aportes y elaborar un primer perfil del Plan Pastoral que ahora queremos profundizar”.La Asamblea ha puesto un énfasis especial en la sinodalidad y la misión, buscando fortalecer los vínculos de fraternidad y el trabajo conjunto entre sacerdotes, religiosos y laicos. Entre los participantes también estuvieron numerosos laicos que comparten su servicio en comunidades ubicadas a lo largo del río Caguán, en los municipios de San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá y parte de Puerto Rico y La Macarena (Meta).Una de ellas es Nora Moreno, catequista y animadora de la comunidad Balsillas, perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de Lourdes. “Me fascinó participar de todo este camino. He aprendido mucho y eso le da a uno entusiasmo para seguir”, comparte Nora.Ella se dedica especialmente en la catequesis de niños y adolescentes, un servicio que realiza con gran dedicación. Para ella, uno de los aspectos más valiosos de la asamblea fue el trabajo en grupo y la posibilidad de que todos pudieran participar y expresar sus opiniones. “Trabajamos juntos, todos pudimos opinar. Eso ayuda a construir una Iglesia que camina unida”.El sueño de una Iglesia más participativaMonseñor William Prieto señaló que uno de los principales frutos de la asamblea es el fortalecimiento de la comunión y el compromiso pastoral en la diócesis. “Los frutos se encaminan a seguir fortaleciendo nuestros lazos de fraternidad, a caminar juntos y a construir entre todos nuestro plan pastoral”, afirmó.Asimismo, destacó que entre los compromisos surgidos del encuentro está reactivar y reorganizar en cada parroquia los organismos de participación sinodal, como los consejos de pastoral parroquial y los consejos de asuntos económicos. “La idea es que en cada parroquia se constituyan nuevamente o se reorganicen estos espacios de participación y comenzar a trabajar juntos en la elaboración del plan pastoral”, explicó.Mirando hacia el futuro, el padre Ricardo Tobar expresa el deseo compartido en la Asamblea de una Iglesia con laicos comprometidos, comunidades vivas y una fuerte conciencia misionera. “Quisiéramos encontrar comunidades ya animadas, que preparen sus celebraciones y vivan la fe con responsabilidad. Una Iglesia que sea familia y que camine unida”.Con esta Asamblea, la Diócesis reafirma su compromiso de seguir construyendo una Iglesia sinodal, cercana a su pueblo y abierta a los desafíos sociales y pastorales del territorio.Una Iglesia con historia misioneraLa Diócesis de San Vicente del Caguán fue erigida por San Juan Pablo II en Vicariato Apostólico el 9 de diciembre de 1985, al desmembrarse del Vicariato Apostólico de Florencia, visando fortalecer la presencia misionera de la Iglesia en esta región amazónica.Su primer vicario apostólico fue monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, seguido en 1999 por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, quienes impulsaron el desarrollo pastoral y misionero en el territorio.En 2019, el papa Francisco elevó el Vicariato a Diócesis, integrándola a la provincia eclesiástica de Florencia. Actualmente, bajo la guía pastoral de monseñor William Prieto Daza, desde septiembre de 2024, la diócesis está organizada en cuatro vicarías que agrupan 16 parroquias, desde donde se anima la misión evangelizadora en esta región de la Amazonía colombiana.Fuente:P. Julio Caldeira, IMC, Misionero Brasileño en Colombia, trabaja en la Amazonía Colombiana.
Mar 3 Mar 2026
Elecciones 2026 en Colombia: Diócesis de Palmira publica guía pastoral para votar con conciencia cristiana
En el marco del proceso electoral que iniciará Colombia el próximo 8 de marzo, la Diócesis de Palmira, a través de su Pastoral Social, publicó la cartilla “La política es la forma más elevada de la caridad. Artesanos de paz y democracia: Guía para un voto consciente y cristiano 2026”, un subsidio pastoral que busca ofrecer herramientas de formación y discernimiento ciudadano desde la fe cristiana.La iniciativa se presenta como un aporte concreto de la Iglesia a la vida democrática del país, con el propósito de ayudar a formar conciencias libres y responsables. La cartilla propone elementos de reflexión espiritual, social y pedagógica para motivar una participación informada y orientada al bien común.Este material surge en un momento que la Iglesia considera decisivo para el país. Como afirma en la presentación del documento monseñor Rodrigo Gallego Trujillo, obispo de esa Iglesia particular, las elecciones representan una oportunidad para preguntarse como sociedad qué país se quiere construir y cómo aportar a la justicia, la verdad y la reconciliación.Decálogo del votante católico: punto de partida para el discernimientoLa cartilla inicia con el llamado “Decálogo del votante católico”, una guía práctica que propone diez actitudes fundamentales para vivir responsablemente el compromiso ciudadano desde la fe. Allí se invita, entre otros aspectos, a asumir el voto como un deber moral, informarse con responsabilidad, rechazar la compra de votos, promover el respeto en medio de las diferencias y buscar siempre el bien común por encima de los intereses particulares.Este decálogo se presenta como un punto de partida para el discernimiento electoral y como una invitación a vivir la participación política como una expresión concreta de la caridad social, recordando que el ejercicio del voto también forma parte del compromiso cristiano con la sociedad.Una herramienta para formar la conciencia ciudadanaLa cartilla está estructurada a partir de la metodología pastoral ver, juzgar y actuar, ampliamente utilizada en la acción social de la Iglesia, y propone un camino sencillo para leer la realidad nacional, iluminarla con el Evangelio y asumir compromisos concretos como ciudadanos.El documento invita primero a mirar la realidad con responsabilidad, reconociendo desafíos como las desigualdades sociales, la polarización política, la violencia, la crisis ambiental y la desconfianza institucional. En este sentido, el documento recuerda que la participación política no puede ser indiferente ante el sufrimiento social, pues el compromiso ciudadano también forma parte de la vivencia de la fe.El padre Arturo Arrieta Aguas, director de Pastoral Social de la diócesis, explicó que esta iniciativa busca ayudar a integrar la fe con la vida cotidiana:“No para decir por quién votar, sino para recordar algo fundamental: la fe y la vida son inseparables. Humanizar el mundo implica interesarnos por el bienestar de nuestra ciudad”.El sacerdote subrayó, además, que la cartilla ofrece herramientas prácticas para enfrentar fenómenos como la desinformación y la polarización:“La cartilla nos entrega herramientas prácticas como una verdadera brújula electoral para elegir cristianamente. Los invitamos a un voto libre y consciente. Hacer ayuno de redes sociales también es bueno para no dejarnos manipular por las cadenas del odio y de las mentiras”.Política al servicio del bien comúnInspirada en la Doctrina Social de la Iglesia, la cartilla recuerda que la política, cuando está orientada al servicio de la persona humana, puede convertirse en una expresión concreta de amor social. Insiste en que la participación electoral no debe reducirse a intereses particulares, sino que debe buscar el bienestar colectivo y especialmente el de los más vulnerables.Entre sus propuestas pedagógicas se destacan orientaciones prácticas para el discernimiento electoral, recomendaciones para evitar la desinformación y criterios para aportar a una participación responsable en la vida pública.Una invitación a votar con concienciaAl referirse al contexto de esta publicación, monseñor Rodrigo Gallego destacó que este tiempo electoral debe asumirse como una oportunidad para pensar en el bien común y el futuro del país:“Tenemos que pensar en el bien común y en el progreso integral de nuestra nación. Cuando nos acercamos a las urnas debemos hacerlo desde la inteligencia espiritual, con un razonamiento justo y claro iluminado por la oración”.El prelado también recordó que el compromiso ciudadano implica responsabilidad con toda la sociedad:“El país es de todos. Quien gobierna es gobernante para todos. Los invito a pensar en el bien común y en el progreso de nuestra bella nación. Oremos, pensemos y votemos a conciencia”.Un aporte pastoral en el camino electoralLa cartilla insiste en que la Iglesia no pretende orientar el voto hacia ninguna opción política concreta, sino formar ciudadanos capaces de discernir con libertad y responsabilidad.Además, hace un llamado a los candidatos, a los partidos políticos, a los medios de comunicación y a la ciudadanía a contribuir a un clima democrático basado en el respeto, la verdad y el diálogo.Con esta iniciativa, la Diócesis de Palmira ofrece a las comunidades parroquiales, movimientos eclesiales y a todas las personas interesadas una herramienta pedagógica que busca fortalecer la participación consciente en la vida pública y aportar a la construcción de una sociedad más justa y fraterna.Esta guía puede ser utilizada en espacios formativos, encuentros pastorales y procesos comunitarios como apoyo para la reflexión y el discernimiento frente a los procesos electorales de 2026.Descargue la cartilla.Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Conf. Episcopal de Colombia (@episcopadocol)
Jue 26 Feb 2026
Arquidiócesis de Bogotá ofrece taller gratuito para personas en duelo: iniciará el 9 de marzo
En respuesta a las realidades de dolor y pérdida que viven muchas personas, la Arquidiócesis de Bogotá, a través de la Vicaría de Evangelización y el Servicio Arquidiocesano de Evangelización de la Familia (SAEF), ofrecerá a partir del próximo 9 de marzo un ‘Taller de Acompañamiento en el Duelo’. Se trata de un espacio formativo y espiritual gratuito que busca brindar apoyo, escucha y orientación a quienes atraviesan la partida de un ser querido u otras experiencias de pérdida.La iniciativa, que se desarrollará en diez encuentros (9 virtuales y al final, uno presencial), quiere ser un signo concreto de la cercanía de la Iglesia con quienes sufren. En medio del dolor, este proceso propone un camino de acompañamiento que permita reconocer las propias emociones, fortalecer la esperanza y redescubrir que el duelo no se vive en soledad, sino en comunidad.Desde la fe cristiana, el duelo es también un tiempo para abrir el corazón al consuelo de Dios y a la solidaridad de los hermanos. Por ello, este taller se presenta como un espacio para escuchar, sostener y caminar juntos, recordando que el Señor acompaña cada paso y sostiene con su amor a quienes atraviesan momentos de sufrimiento.Además de ofrecer herramientas humanas y espirituales para afrontar la pérdida, el proceso busca fortalecer la vivencia de la esperanza cristiana y la certeza de que la vida, aun en medio del dolor, puede encontrar nuevos horizontes. De esta manera, la Iglesia reafirma su misión de acoger y acompañar las realidades humanas, especialmente aquellas marcadas por la fragilidad y la tristeza.Esta iniciativa de la Arquidiócesis de Bogotá se enmarca en el compromiso permanente de la Iglesia en Colombia por promover el cuidado integral de las personas y responder a los desafíos que afectan a las familias y comunidades. Reconoce la importancia de generar espacios pastorales que contribuyan a la sanación interior y al fortalecimiento de la esperanza en medio de las dificultades.Las personas interesadas en participar, podrán hacerlo sin costo, con previa inscripción.Inscripciones: https://acortar.link/CnWI3UMás información: https://acortar.link/t31gcZ