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COP30: Iglesia y comunidades de Colombia y del Sur Global reclamaron transición justa, reparación histórica y ética ecológica
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La Iglesia colombiana llegó a la COP30 con un mensaje contundente y urgente desde los territorios: la crisis climática está profundizando desigualdades y poniendo en riesgo la supervivencia de comunidades enteras. Monseñor Juan Carlos Barreto Barreto, presente en Belém como vocero del Episcopado, enfatizó que Colombia necesita compromisos reales de financiación, protección amazónica y transición justa, y que la comunidad internacional debe escuchar “la voz de quienes ya están viviendo los impactos más severos del cambio climático”.
A 33 años de la primera COP —creada con la promesa de coordinar la acción climática global— el deterioro ambiental avanza con mayor rapidez que las respuestas políticas. En 2023, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que ya no vivimos un “calentamiento global”, sino una “ebullición global” que amenaza la vida en todas sus formas. Esa crisis golpea con especial fuerza a los países del Sur Global, escenario en el que la Iglesia Católica elevó una voz profética desde Belém, recordando que la urgencia dejó de ser advertencia para convertirse en amenaza concreta para millones de personas.
La presencia de la Iglesia Católica latinoamericana, caribeña, africana y asiática marcó un hito histórico en la Amazonía. Con una voz articulada desde el Sur Global, obispos, delegaciones eclesiales, comunidades acompañadas por Cáritas y líderes territoriales colombianos exigieron avanzar hacia una justicia climática real, una ética ecológica global y una conversión ecológica integral acorde con la gravedad de la crisis planetaria.
Monseñor Juan Carlos Barreto Barreto, obispo de Soacha y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social – Cáritas Colombiana, lideró la representación eclesial en los escenarios diplomáticos, en espacios de sociedad civil y en el histórico encuentro entre obispos del Sur Global.
“Si no detenemos el cambio climático, estamos abocados a una destrucción. Para el año 2050 las condiciones del mundo serían absolutamente difíciles”, advirtió al terminar su participación en la cumbre.
Un mensaje desde el Sur Global: reparaciones históricas y fin de las falsas soluciones
Durante la COP30, las Conferencias Episcopales de África, Asia, América Latina y el Caribe entregaron a la presidencia de la Convención de la ONU un documento titulado “Un llamado por la justicia climática y la casa común: conversión ecológica, transformación y resistencia a las falsas soluciones". En él denuncian temas como:
⁃ la mercantilización de la naturaleza,
⁃ la expansión de nuevas infraestructuras fósiles,
⁃ los mercados de carbono que trasladan la carga a los más pobres,
⁃ la tecnocracia sin justicia,
⁃ las falsas soluciones del llamado “capitalismo verde”.
El documento es contundente:
“La Iglesia no guardará silencio. Rechazamos las falsas soluciones y exigimos la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.”
“Los países ricos tienen una deuda histórica con quienes han sufrido los impactos del extractivismo y el colapso climático.”
Los obispos advierten que estos enfoques profundizan desigualdades históricas y perpetúan un modelo que sacrifica territorios y pueblos enteros. Frente a ello, exigen acciones estructurales y de largo alcance: la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, el fortalecimiento de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), el cumplimiento riguroso del Acuerdo de París y el compromiso de alcanzar deforestación cero en 2030, especialmente en ecosistemas estratégicos como la Amazonía. También, reclaman mecanismos de gobernanza climática con participación activa y vinculante de comunidades locales, pueblos indígenas, sociedad civil y organizaciones basadas en la fe.
Reparación histórica: una exigencia ética y no negociable
Monseñor Juan Carlos Barreto reforzó el llamado al señalar que la crisis climática no puede abordarse solo desde criterios técnicos o financieros, sino desde la responsabilidad histórica. Recordó que los países industrializados “han concentrado los beneficios de un modelo extractivo y altamente dependiente de los combustibles fósiles, dejando una huella ecológica que hoy recae con mayor dureza sobre los países pobres y en desarrollo”.
Para el prelado, la reparación es un imperativo moral:
“Los países desarrollados deben reparar históricamente a los países en vías de desarrollo por el daño ecológico causado. No se trata ya de préstamos ni de ayudas condicionadas; se trata de reconocer una deuda acumulada durante décadas y de asumir compromisos reales.”
Dicha reparación debe traducirse —insistió— en financiación justa, sin generar deuda, con acceso directo para las comunidades y acompañada de la eliminación progresiva de los combustibles fósiles y una transformación profunda de la arquitectura financiera internacional. Sin este reconocimiento histórico, cualquier acuerdo climático queda “incompleto, desbalanceado e injusto” agregó monseñor Barreto.
Reconocimiento de la ONU: “Sigan hablando y háblenlo alto”
En un gesto sin precedentes, la ONU reconoció públicamente el liderazgo ético de la Iglesia Católica en las negociaciones climáticas. Gustau Mañez Gomis, jefe del gabinete de la COP, afirmó:
“Cuando la religión habla, la política escucha. Tienen mucha autoridad moral para mover la política en la dirección correcta. Sigan hablando y, por favor, háblenlo alto.”
El organismo destacó documentos del magisterio, como Laudato si’, Laudate Deum, y la voz del Papa León XIV; se refirió a ellos como referencias morales globales indispensables.
El mensaje del Papa León XIV: guardianes de la creación
En un video transmitido durante la cumbre, el Papa León XIV exhortó:
“Somos guardianes de la creación, no rivales por sus bienes. Actuemos con rapidez, fe y profecía para proteger el don que Dios nos confió.”
El Pontífice afirmó que aún es posible mantener el aumento de la temperatura bajo los 1.5°C, aunque advirtió que “la ventana se está cerrando”.
Colombia en la COP30: cinco apuestas que convergen con la voz de la Iglesia
La delegación del Gobierno colombiano llegó a Belém con una agenda climática que tiene amplia sintonía con los llamados de la Iglesia:
1. Transición energética y eliminación progresiva de combustibles fósiles
2. Integración entre biodiversidad y clima, defendiendo el legado de la COP16
3. Protección de pueblos indígenas, afros y campesinos
4. Reforma financiera internacional y alivio de deuda
5. Financiación para la Amazonía y bosques tropicales
En el marco de la cumbre, Colombia obtuvo además un resultado histórico:
USD 100 millones del The Journey Fund para impulsar una transición energética justa, siendo el primer país de la región en recibir este apoyo.
“No podemos pensar solo en lo tecnológico. Necesitamos una ética ecológica que nos permita compartir valores comunes independientemente del país o la fe”, afirmó monseñor Barreto.
Aporte colombiano: experiencias territoriales presentadas por Cáritas
El Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana presentó experiencias emblemáticas de ecología integral desarrolladas con comunidades.
1. Reducción del Riesgo de Desastres en La Mojana (Ayapel, Córdoba): reconocido como ejemplo de adaptación basada en comunidades. Se han logrado alcances como:
- Comités de gestión del riesgo
- Rutas de evacuación y terraplenes
- Mapeos participativos
- Liderazgo y empoderamiento comunitario
2. Comunidad de Tierra y Territorio (CTT): una propuesta integral que articula ambiente, territorio, soberanía alimentaria y paz que incluye actividades como:
⁃ Conservación de semillas nativas
⁃ Sistemas agroforestales y biofábricas
⁃ Incidencia contra la deforestación
⁃ Economía solidaria liderada por mujeres
⁃ Diálogo intercultural y espiritualidad ecológica
Líderes comunitarios y ambientales del Guaviare en la COP30
De la mano del SNPS-CC, a través del proyecto ‘Global’, y gracias al apoyo de Cáritas Alemania, participaron en la COP30, ratificando con sus testimonios ratificaron que la solución climática empieza en los territorios:
- Ana Bertilde Cuesta, referente agroecológica en El Retorno, ha transformado su finca en un modelo de transición productiva sostenible, impulsando prácticas agroecológicas, recuperación de suelos y fortalecimiento del papel de las mujeres como guardianas de la biodiversidad.
- Veiler Peña, joven líder campesino de la Zona de Reserva Campesina La Guardiana del Chiribiquete, expuso cómo las comunidades están resistiendo a la deforestación mediante organización social, gobernanza local y propuestas de manejo comunitario del territorio.
- Yesid Pereira Ovalle, de la vereda La Carpa, compartió la iniciativa de la “semillatón” y el proceso para crear una Casa de Semillas del río Guayabero, una apuesta que garantiza soberanía alimentaria, adaptación al clima y protección del patrimonio biocultural de la región.
Iglesia latinoamericana: conversión ecológica, coherencia y comunidades Laudato si’
En diálogo con el CELAM, monseñor Barreto resaltó el avance hacia comunidades eclesiales sostenibles:
⁃ Más de 50 eco-parroquias y parroquias Laudato Si’ en certificación.
⁃ 250 animadores Laudato Si’ formados recientemente.
⁃ Alianzas CELAM – Movimiento Laudato Si’ – CEC.
⁃ Transformaciones ecológicas en templos, seminarios, colegios y obras pastorales.
“El testimonio interno fortalece la incidencia pública”, afirmó el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social-Cáritas Colombiana.
Obispos del Sur Global: “La tierra casi sangra”
Durante este encuentro eclesial e intercontinental en la COP30 se destacaron tres voces:
⁃ Cardenal Jaime Spengler: “La tierra casi sangra. No es un recurso para ser explotado.”
⁃ Cardenal Fridolin Ambongo: Alertó sobre refugiados climáticos y conflictos por minerales verdes.
⁃ Cardenal Felipe Neri Ferrão: Exigió detener la expansión fósil y garantizar financiación justa.
Hacia una Iglesia que vigila, acompaña y actúa
La Iglesia dejó claro que su participación no es simbólica. Asumió compromisos internos para responder con coherencia al desafío climático: promoverá economías basadas en la solidaridad y la sobriedad feliz, impulsará educación en ecología integral, apoyará las luchas territoriales de comunidades e indígenas y pondrá en marcha un Observatorio Eclesial sobre Justicia Climática para vigilar el cumplimiento de los acuerdos climáticos y denunciar sus incumplimientos.
“Este es un espacio absolutamente necesario donde la Iglesia tiene que estar. Cada día mejoramos nuestra articulación y participación”, afirmó monseñor Barreto.
La COP30 recordó que el cuidado de la creación es un imperativo ético y espiritual. La Iglesia colombiana, en sintonía con el Sur Global, reafirmó que la ecología integral es camino de justicia, paz y esperanza, y que la vida de la Amazonía —y de los pueblos que la habitan— depende de decisiones que no pueden esperar.
Vea a continuación el informe audiovisual:
*Agradecimientos especiales a Cáritas Brasil por el cubrimiento audiovisual que facilitó la creación de esta pieza audiovisual sobre la participación de la Iglesia en la COP30.
La Esperanza en Jesucristo no defrauda
Lun 9 Mar 2026
La Iglesia hace política
Mar 3 Mar 2026
Vie 6 Mar 2026
Secretariado Nacional de Pastoral Social propone guía con claves para vivir el Evangelio durante las elecciones de 2026 en Colombia
Ante el inicio del calendario electoral este 8 de marzo en Colombia, el Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana presentó la cartilla “Vivamos el Evangelio participando conscientemente en la política 2026”, un subsidio pastoral que busca orientar a las comunidades —especialmente a los católicos— para participar de manera informada y responsable en los comicios que se adelantarán en este 2026.La publicación surge como propuesta concreta ante un contexto nacional marcado por la polarización política, la desinformación y la desconfianza hacia las instituciones. Frente a este panorama, la Iglesia propone un camino de formación que ayude a los ciudadanos a discernir su voto consciente y responsable, desde los valores del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia.El material está pensado como una herramienta pedagógica para parroquias, comunidades, familias, grupos juveniles y espacios educativos, con el fin de promover una reflexión crítica sobre la realidad social y fortalecer una participación política comprometida con la dignidad humana y el bien común.El voto consciente: una responsabilidad moral y socialUno de los ejes centrales de la cartilla es la invitación a comprender el voto como un acto profundamente ético. Según el documento, la participación electoral no es un gesto aislado, sino una decisión que influye directamente en la vida social, económica y política del país.En esta línea, el texto recuerda que la participación política constituye una responsabilidad moral cuando está orientada al bien común, tal como lo ha reiterado el pontificado del Papa León XIV.Desde esta perspectiva, el documento propone varias claves para ejercer un voto consciente:-Informarse de manera seria y responsable sobre candidatos y propuestas.-Analizar la coherencia entre el discurso político y la trayectoria pública.-Evaluar las propuestas legislativas y su impacto social.-Rechazar la compra de votos y cualquier forma de presión electoral.-No dejarse llevar por campañas de odio, desinformación o calumnia.El subsidio pastoral subraya además que un voto auténticamente responsable debe ser libre, informado, responsable y orientado al servicio, recordando que elegir gobernantes es también una forma concreta de asumir corresponsabilidad por el futuro del país.El Magisterio de la Iglesia: fe y compromiso con la vida públicaLa cartilla también recupera enseñanzas del Magisterio de la Iglesia para iluminar la participación política de los cristianos. En este sentido, recuerda que el compromiso social y político forma parte de la vocación cristiana.Siguiendo la enseñanza de san Juan Pablo II, el documento afirma que el cristiano no puede abdicar de su responsabilidad en la vida política, pues la construcción del bien común exige ciudadanos formados, informados y comprometidos.Por ello, propone tres deberes fundamentales para la participación responsable:-Formarse para comprender la realidad social y discernir a la luz del Evangelio.-Informarse con veracidad, analizando críticamente la realidad y las propuestas políticas.-Participar activamente en la vida social y política, promoviendo el bien común desde la propia vocación y responsabilidad ciudadana.Además, el texto advierte sobre el impacto negativo de la corrupción, que debilita las instituciones democráticas y genera desconfianza en la ciudadanía.La voz del Papa León XIV en tiempos electoralesLa cartilla recoge también varias enseñanzas del Papa León XIV que iluminan la responsabilidad política de los creyentes.El Santo Padre ha insistido en que los ciudadanos están llamados a “sanar las raíces profundas de los males del mundo”, promoviendo políticas capaces de transformar estructuralmente problemas como la pobreza, la inequidad, la corrupción y la violencia.En esta misma línea, el Papa recuerda que la opción preferencial por los pobres debe orientar también el discernimiento electoral. Por ello, el documento invita a preguntarse:-¿Qué propuestas ofrecen los candidatos frente a la pobreza?-¿Cómo promoverán el acceso a la educación, la salud y el trabajo digno?-¿Sus políticas favorecen la equidad y la justicia social?Asimismo, en su mensaje de Cuaresma, el Pontífice ha exhortado a “desarmar el lenguaje” en el debate público, evitando insultos, rumores y campañas de odio que debilitan la convivencia democrática.Una invitación a orar y discernir antes de votarAdemás de ofrecer criterios formativos, la cartilla invita a vivir el proceso electoral desde la espiritualidad, proponiendo una oración especial para antes de las elecciones, en la que se pide a Dios el don del discernimiento para elegir líderes que promuevan la justicia y la paz.En ella se expresa, entre otras peticiones:“Te pedimos, Señor, el don del discernimiento, para que elijamos líderes que escuchen tu Palabra, vivan en tu amor y caminen por la senda de tu verdad, guiando a nuestro país hacia un Reino de paz y justicia”.La oración también invita a reconocer la dignidad de todas las personas y a escuchar el clamor de quienes sufren violencia, pobreza o exclusión, recordando que el compromiso político debe estar siempre orientado al servicio de los más vulnerables.Un compromiso por la paz electoralFinalmente, el documento propone a las comunidades asumir un compromiso por la paz electoral, que incluye promover un voto libre y responsable, rechazar toda forma de violencia política, no difundir desinformación y defender la dignidad de cada persona incluso en medio del desacuerdo.De esta manera, la cartilla “Vivamos el Evangelio participando conscientemente en la política 2026” se presenta como una invitación a integrar la fe con la vida pública, promoviendo una participación política que contribuya a fortalecer la democracia y a construir una sociedad más justa, solidaria y reconciliada.Descargue aquí la cartilla completa: "Vivamos el Evangelio participando conscientemente en la política"Vea el mensaje del Director del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana sobre esta cartilla:
Vie 6 Mar 2026
En marzo, el Papa León XIV invita a rezar por el desarme y la paz: llama a transformar el corazón y las relaciones entre los pueblos
En medio de un contexto internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopolíticas y una creciente carrera armamentista, el Papa León XIV ha invitado a los católicos de todo el mundo a unir su oración durante marzo de 2026 por el desarme y la paz.La intención de oración, difundida a través de la Red Mundial de Oración del Papa y del tradicional Video del Papa, propone rezar para que las naciones renuncien a la violencia y opten por el diálogo, la diplomacia y la reconciliación, al tiempo que exhorta a cada persona a “desarmar” su propio corazón del odio, el rencor y la indiferencia.Esta convocatoria espiritual, que se inscribe en la misión universal de la Iglesia de promover la fraternidad entre los pueblos, invita a transformar la oración en compromiso cotidiano por la paz.Un llamado urgente ante la espiral de violenciaAl presentar la intención de oración, el Santo Padre recordó que la estabilidad y la paz no se construyen con amenazas ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte, sino a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable.En su mensaje, advierte que los conflictos actuales y las tensiones internacionales ponen en riesgo la vida de millones de personas, especialmente de las poblaciones más vulnerables, y podrían prolongarse durante años si no se elige con decisión el camino de la reconciliación.Por ello, el Pontífice anima a los creyentes a pedir a Dios que ilumine a los líderes del mundo para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte, detener la carrera armamentista y promover una convivencia basada en la justicia, la solidaridad y el respeto entre las naciones.Desarmar también el corazónMás allá del ámbito político o diplomático, el mensaje del Papa pone el foco en una dimensión profundamente humana y espiritual: la paz comienza en el interior de cada persona.En la oración difundida para este mes, el Santo Padre pide a Dios que desarme los corazones del odio, el rencor y la indiferencia, para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo puedan convertirse en instrumentos de reconciliación.“La verdadera seguridad —señala el Pontífice— no nace del control que alimenta el miedo, sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos”.Así, la paz no se presenta como un ideal abstracto, sino como una tarea concreta que se construye cada día en las relaciones familiares, comunitarias y sociales.Orar y actuar por una paz posibleEl Papa León XIV recuerda que cada gesto de reconciliación, cada palabra amable y cada decisión orientada al diálogo pueden convertirse en semillas de un mundo nuevo.Por ello, invita a los creyentes a hacer de la oración una fuerza capaz de transformar la historia, comprometiéndose a ser constructores de una paz cotidiana en sus familias, comunidades y entornos sociales.De este modo, la intención de oración de marzo se convierte en una invitación universal a renovar el compromiso por una humanidad reconciliada, donde el diálogo prevalezca sobre la violencia y la fraternidad sobre la lógica de la guerra.Vea Video del Papa a continuación:Oración por el desarme y la pazEn el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.Señor de la Vida,que moldeaste a cada ser humano a tu imagen y semejanza,creemos que nos creaste para la comunión, no para la guerra,para la fraternidad, no para la destrucción.Tú que saludaste a tus discípulos diciendo: “La paz esté con vosotros”,concédenos el don de tu pazy la fortaleza para hacerla realidad en la historia.Hoy elevamos nuestra súplica por la paz en el mundo,rogando que las naciones renuncien a las armasy elijan el camino del diálogo y la diplomacia.Desarma nuestros corazones del odio, el rencor y la indiferencia,para que podamos ser instrumentos de reconciliación.Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridadno nace del control que alimenta el miedo,sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.Señor, ilumina a los líderes de las naciones,para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,detener la carrera armamentista,y poner en el centro la vida de los más vulnerables.Que nunca más la amenaza nuclear condicione el futuro de la humanidad.Espíritu Santo,haz de nosotros constructores fieles y creativos de paz cotidiana:en nuestro corazón, nuestras familias,nuestras comunidades y nuestras ciudades.Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliacióny cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.Amén.
Jue 5 Mar 2026
Monseñor John Mario Mesa Palacio inicia su servicio pastoral en Leticia con un llamado a formar discípulos misioneros
La Iglesia que peregrina en la Amazonía colombiana vivió este 4 de marzo un momento significativo con la posesión canónica de monseñor John Mario Mesa Palacio como Vicario Apostólico de Leticia, durante una solemne Eucaristía celebrada en la Catedral Nuestra Señora de la Paz, en la capital del departamento del Amazonas.La celebración fue presidida por el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, quien, en nombre del Papa León XIV, acompañó el inicio del ministerio pastoral del nuevo vicario apostólico en esta jurisdicción misionera de la Iglesia en Colombia.La ceremonia congregó a 19 obispos, como signo de comunión episcopal, entre ellos los pastores de las jurisdicciones que integran la Provincia Eclesiástica de Florencia. En representación de la presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia participó su vicepresidente, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos. También asistieron sacerdotes, comunidades religiosas, autoridades civiles y militares, representantes de comunidades indígenas y cientos de fieles que quisieron acompañar este momento de gracia para la Iglesia amazónica.Gratitud por 25 años de servicio pastoralAl iniciar la celebración, el Vicario Apostólico Emérito de Leticia, monseñor José de Jesús Quintero Díaz, quien pastoreó esta Iglesia particular desde febrero de 2001, expresó su acción de gracias por el camino recorrido y destacó la continuidad de la misión evangelizadora.“El Buen Pastor sigue amando a los hermanos de esta jurisdicción eclesiástica y ese amor se manifiesta en la sucesión apostólica que hoy vivimos”, afirmó, al agradecer a Dios por haberle permitido servir durante más de dos décadas a esta Iglesia local.Monseñor Quintero animó a la comunidad eclesial del Vicariato a acompañar con esperanza al nuevo pastor y a continuar el camino de evangelización “con paz, optimismo y alegría”, confiando la misión al Señor, “el Divino Misionero”.Un acontecimiento de alegría para la Iglesia en ColombiaDurante su homilía, el Nuncio Apostólico destacó que la llegada del nuevo Vicario Apostólico constituye un acontecimiento significativo no solo para el Vicariato de Leticia, sino para toda la Iglesia en el país.“Este acontecimiento no se limita a ser ocasión festiva para este Vicariato, sino que lo es también para la Iglesia que peregrina en Colombia”, señaló monseñor Rudelli.El representante del Santo Padre agradeció el servicio pastoral de monseñor Quintero Díaz durante los 25 años que pastoreó ese vicariato.Asimismo, subrayó la importancia de la comunión entre las Iglesias particulares, recordando los históricos vínculos entre el Vicariato Apostólico de Leticia y la Diócesis de Santa Rosa de Osos, relación fortalecida desde 1989 por disposición del Juan Pablo II en el contexto de los territorios de misión.Monseñor Rudelli invitó al nuevo Vicario a ejercer su ministerio como un auténtico servicio pastoral:“El ministerio episcopal sea verdaderamente una tarea del amor: apacentar la grey que el Señor hoy le confía”, expresó, evocando la tradición espiritual de la Iglesia.También resaltó el papel del Vicariato dentro del camino pastoral de la Amazonía, impulsado especialmente tras el Sínodo para la Amazonía de 2019, que anima a fortalecer la misión evangelizadora en esta región.Un ministerio marcado por la misión y la cercaníaTras recibir oficialmente la posesión canónica, monseñor John Mario Mesa Palacio dirigió su primer mensaje como Vicario Apostólico de Leticia, en el que destacó que la esencia de la Iglesia es anunciar el Evangelio y formar verdaderos discípulos de Cristo.“El Señor nos llama a todos a la santidad. Desde el bautismo gozamos de la misma dignidad de hijos de Dios y somos llamados a participar en la misión de acompañar, pastorear y conducir al pueblo santo de Dios”, afirmó.El nuevo Vicario recordó que la vocación cristiana debe cultivarse con generosidad y acompañamiento, especialmente en contextos donde escasean las vocaciones, e insistió en la importancia de animar a los jóvenes a responder al llamado de Dios.“La Iglesia no está llamada simplemente a llenar registros de bautizados, sino a formar discípulos que conozcan, amen y sigan a Jesucristo”, señaló.En su intervención también subrayó la dimensión misionera de su servicio pastoral, recordando que el mandato de Cristo sigue vigente: “Vayan a todos los pueblos y anuncien la Buena Nueva del Evangelio”.Caminar juntos en una Iglesia sinodalMonseñor Mesa Palacio anunció que su ministerio estará marcado por la cercanía, el trabajo misionero y la sinodalidad, entendida como el caminar conjunto del pueblo de Dios.“Caminaremos juntos, viviendo la sinodalidad como un proceso de diálogo, escucha y discernimiento para descubrir lo que el Señor quiere para esta Iglesia particular”, afirmó.Asimismo, destacó la importancia de la cercanía pastoral en tres dimensiones fundamentales: con Dios, con los hermanos en el ministerio y con el pueblo de Dios, especialmente con los más sencillos y con las comunidades indígenas presentes en el territorio amazónico.“Qué bonito es ver acercarse a su pastor a los más humildes, a las comunidades indígenas, a las autoridades y a todo el pueblo de Dios”, expresó.El nuevo Vicario Apostólico manifestó además que asume esta misión con alegría y confianza en la acción del Espíritu Santo:“Lo asumo con decisión y con gozo, apoyado en Cristo, el Buen Pastor, y en la protección de Nuestra Señora, la Divina Pastora”.Un nuevo capítulo para la misión en la AmazoníaEl inicio del ministerio de monseñor John Mario Mesa Palacio representa, así, un impulso para fortalecer la evangelización, la comunión eclesial y la presencia pastoral de la Iglesia en la Amazonía colombiana, en comunión con el Santo Padre y con toda la Iglesia que peregrina en Colombia.
Jue 5 Mar 2026
Iglesia llama a garantizar la vida y el voto libre ante riesgos electorales en Colombia
Ante las alertas sobre violencia y presiones al electorado en distintas regiones del país, la Iglesia Católica en Colombia hizo un llamado urgente a proteger la vida de los ciudadanos y garantizar el ejercicio libre del voto en las elecciones al Congreso de la República que se realizarán el próximo 8 de marzo.El pronunciamiento fue hecho a través de monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, delegado de la Conferencia Episcopal de Colombia para las Relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal de Colombia, quien advirtió que diversos municipios del país enfrentan situaciones críticas que pueden afectar el normal desarrollo del proceso democrático.Sus declaraciones se dan en un contexto marcado por las recientes alertas de la Misión de Observación Electoral, que en su undécimo informe de seguimiento al proceso electoral de 2026 advirtió un aumento en los municipios con riesgo electoral por violencia y posibles irregularidades de cara a los comicios legislativos.Aumentan los municipios en riesgo electoralDe acuerdo con el informe de la MOE, 185 municipios del país presentan riesgo electoral consolidado, debido a la coincidencia de factores asociados a violencia y posibles irregularidades en el proceso democrático. Esta cifra representa un incremento frente a los 170 municipios que habían sido identificados en febrero en el primer mapa de riesgos para las elecciones nacionales de 2026.El documento señala además que 94 municipios se encuentran en riesgo extremo, lo que supone desafíos significativos para garantizar condiciones adecuadas de participación ciudadana durante la jornada electoral.Entre las regiones que generan mayor preocupación se encuentran los departamentos del Cauca y Antioquia, donde 21 y 20 municipios, respectivamente, han sido clasificados con ese riesgo extremo, lo que llevó a la organización a pedir a las autoridades una articulación institucional urgente para proteger el ejercicio del voto.Riesgos en territorios afectados por la violenciaEn este contexto, monseñor Henao advirtió que los mapas de riesgo muestran territorios donde la violencia, las amenazas y la presión sobre los ciudadanos pueden distorsionar la voluntad democrática.Según explicó, en varios municipios del país se han reportado coacciones a las comunidades, compra de votos y presiones para influir en la participación electoral, situaciones que afectan directamente la libertad de los ciudadanos para decidir en las urnas.El sacerdote señaló que una parte importante de estos territorios coincide con zonas donde se elegirán representantes de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz, creadas para garantizar representación política a comunidades afectadas por el conflicto armado.“Un hecho muy importante en la historia del país, pero que no puede ser de ninguna manera distorsionado por la violencia y por las amenazas”, afirmó.Llamado a proteger la vida y el votoAnte este panorama, el Delegado de la Conferencia Episcopal hizo un llamado a todos los sectores de la sociedad a crear condiciones que permitan una participación democrática segura y libre.“Es muy importante en este momento hacer un llamado a toda la ciudadanía para que creemos condiciones de manera que el voto sea respetado y la vida de las personas sea plenamente garantizada”, expresó.El representante de la Iglesia Católica indicó que este llamado ha sido reiterado también en diálogo con la Defensoría del Pueblo, insistiendo en la necesidad de garantizar la seguridad de candidatos, líderes sociales y ciudadanos durante el proceso electoral.Un debate sin odio ni desinformaciónAdemás de las preocupaciones por la seguridad, la Iglesia hizo un llamado a que el debate político se desarrolle en un ambiente de respeto, evitando el lenguaje de odio y la desinformación.Monseñor Henao subrayó la importancia de promover un lenguaje constructivo que permita a los ciudadanos conocer las propuestas de los candidatos sin campañas de desprestigio o información falsa que distorsione el debate democrático.Llamado a los actores armadosEl delegado episcopal dirigió también un mensaje a los actores armados presentes en distintas regiones del país, pidiéndoles respetar el derecho fundamental de las comunidades a participar en las elecciones.“El voto es un derecho fundamental que debe ser respetado y garantizado en todo el territorio nacional”, afirmó.Asimismo, instó a quienes ya han manifestado su intención de respetar la jornada electoral a traducir ese compromiso en acciones concretas que permitan a la ciudadanía ejercer su derecho al voto sin presiones ni amenazas.Un momento clave para la democraciaFinalmente, monseñor Henao invitó a los colombianos a vivir este momento electoral con esperanza y compromiso ciudadano:“Este es un momento muy vivo de la democracia en Colombia que nos invita a participar activamente y hacer realidad los grandes principios que conducen hacia la paz y la reconciliación”.Vea a continuación el pronunciamiento del Delegado de la Conferencia Episcopal de Colombia: