SISTEMA INFORMATIVO
¿Se reabrirán los servicios litúrgicos en templos?
Tags: reapertura de tempos iglesia colombiana padre jorge bustamante feligreses oficios religiosos episcopado colombiano
La cuarentena, en búsqueda de salvaguardar la vida de las personas, nos ha puesto en situaciones de aislamiento preventivo para evitar un posible contagio; en este contexto cada día se siente un mayor anhelo sobre la posible reapertura de los servicios religiosos en los templos con alguna participación de los fieles.
Por lo anterior, cada día son más las voces que con esperanza, oración y sentimientos de vida cristiana expresan este deseo y esperan que haya una luz verde sobre el tema. Al respecto el departamento de comunicaciones del Episcopado, habló con el padre Jorge Bustamante, director de los departamentos de Doctrina y Promoción de la Unidad del Diálogo de la Conferencia Episcopal de Colombia y miembro de la mesa de diálogo con el Gobierno Nacional, quien nos compartió los procedimientos y avances que se han ido dando entre las partes.
Lea la entrevista completa:
¿En qué van los diálogos con el Gobierno Nacional sobre la posible reapertura de los servicios religiosos en el país?
El gobierno nacional designó una mesa de interlocución en la que participan, desde luego, los respectos designados de Gobierno Nacional, y por parte de la Iglesia, el Presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Oscar Urbina Ortega; el Secretario General, monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero; y por decisión de ellos, este su servidor, padre Jorge Enrique Bustamante Mora.
Se han adelantado diálogos sobre la concertación de un protocolo de bioseguridad para implementarse en los lugares de culto de la Iglesia católica, dada su presencia en todo el territorio nacional y su especificidad en sus celebraciones; este protocolo ha sido socializado, retroalimentado y ajustado en las observaciones hechas, luego se presentó para su valoración y aval respectivo por parte del Ministerio de Salud y el Ministerio del Interior. Estamos a la espera de la respuesta que emitirán. Así mismo en la mesa de dialogo se planteó la necesidad de realizar un plan piloto previo a la reapertura gradual de los templos.
¿En qué consiste ese plan piloto y cómo se realizará?
De momento se ha concertado que el Plan Piloto se realice en un municipio no covid-19, en el cual previa concertación entre las autoridades locales se implemente durante unos “tres días o más” las normas contenidas en el protocolo avalado. Sobre esta realidad se hizo la respectiva sugerencia del municipio al Ministerio del Interior en el cual se realizará el Plan Piloto previa autorización de MinInterior; igualmente al respecto estamos a la espera que ese despacho se pronuncie.
¿Realizado el pilotaje que fase continua?
Una vez se tenga la aprobación sobre el protocolo y la implementación del Plan Piloto, este se llevará a cabo en el lugar y fechas que se acuerden con las autoridades competentes. Una vez culmine esta fase se valorarán los resultados para ajustar el protocolo de acuerdo a los resultados obtenidos, y así poder concertar con las autoridades nacionales las fechas de una reapertura gradual, que deberá tener en cuenta la distinción de municipios no covid 19, y aquellos con baja o alta afectación covid 19.
¿Algunas personas preguntan sobre el contenido del protocolo, qué contiene o que detalles se pueden precisar?
El protocolo se enmarca dentro del cumplimiento de las normas de bioseguridad, aterrizadas en la dimensión religiosa en la especificidad de las celebraciones de la Iglesia católica. Pues también se espera por parte del Ministerio del Interior un protocolo marco general para todo el sector interreligioso. Los detalles del mismo aún no se hacen públicos por la misma circunstancia que se está en la fase de la concertación y por lo tanto alguno de sus apartes es susceptible de posibles modificaciones, ajustes o cambios, por tanto para no causar confusión deberemos esperar la versión definitiva.
En términos generales se establecen normas para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente sobre bioseguridad, como lo son el distanciamiento social o físico, la respectiva desinfección de los lugares y elementos, el uso de los elementos de protección personal, los procedimientos de comunicación y gestión de diversas situaciones, el aforo respectivo en las diversas fases de la desescalada de esta pandemia. Con toda certeza, una vez se cuente con el aval respectivo, las autoridades eclesiales competentes lo socializarán para completo conocimiento.
¿Cuál ha de ser la actitud de los fieles y pueblo en general durante este tiempo antes de la reapertura y posterior a la reapertura?
Creo que el momento nos pide mostrar una actitud de confianza y esperanza en el Señor Jesús; las autoridades de la Conferencia Episcopal vienen trabajando en todo lo que les compete para gestionar este paso, debemos acompañar este momento con nuestra oración no solo para lograr la reapertura los servicios religiosos, sino también y de manera especial para que Dios nos mire con amor y nos dé la gracia de superar prontamente esta difícil situación de pandemia.
Este es, además, un tiempo en que los fieles y sacerdotes, así como los agentes de pastoral lo deben aprovechar para un “alistamiento” para cuando se autorice la gradual reapertura de los lugares de culto. Es necesario prever elementos necesarios, informar y organizar la comunidad, prever la participación ordenada y segura en cada celebración, entre otras muchas cosas. Es necesario que cada uno tome conciencia de la importancia de mantener el cumplimiento de las normas de bioseguridad por bien propio y en bien de los demás, es importante que cada uno se sepa cuidarse y cuidar a los demás; por tanto es una invitación a los fieles a que asuman con responsabilidad las normas que la Iglesia presente para una participación fructuosa en los misterios de salvación, gozando de esos bienes salvíficos y cuidando de la vida de todos. Finalmente, reitero amorosamente la invitación a mantenernos unidos en la oración pidiendo al Señor y a la Virgen María su compañía y bendición.
“El divorcio exprés”: una píldora que no sana
Lun 2 Dic 2024
Una sociedad que odia a los niños
Jue 28 Nov 2024
Sáb 28 Dic 2024
El Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia hace un llamado a la esperanza y la reconciliación para el 2025
De cara al 2025, y en un momento crucial para Colombia, marcado por grandes desafíos sociales y políticos, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, envía un mensaje cargado de esperanza. Invita a todos a cerrar este año 2024 con un corazón agradecido y abrir el 2025 bajo la perspectiva de un tiempo de gracia especial: el Jubileo Ordinario convocado por el papa Francisco.Según el prelado, este Jubileo de la Esperanza es una oportunidad para que los colombianos renueven su compromiso con los valores del Evangelio:“Los invito a no desfallecer en el cuidado de nuestros niños, jóvenes y abuelos, a tender la mano a los migrantes, a los enfermos y a quienes son excluidos. Juntos, con fe y esperanza, construiremos un país reconciliado y lleno de vida”.El presidente del Episcopado también hizo un llamado especial a los colombianos a no dejarse vencer por la desesperanza ni por las divisiones:“Recordemos las palabras del Santo Padre en su visita a Colombia en 2017: ‘No se dejen robar la esperanza, no se dejen robar la alegría’. Que este Jubileo sea un tiempo propicio para fortalecer nuestras familias, apoyar a los más vulnerables y comprometernos con la búsqueda de la paz y la justicia”.Monseñor Francisco Múnera recordó también que la paz es uno de los grandes anhelos de la nación. “No perdemos la esperanza en el camino que recorremos para alcanzarla”, expresó, destacando la necesidad de que para que esta sea posible, existan gestos concretos de reconciliación, especialmente en un país que aún enfrenta las heridas del conflicto. En este sentido, recordó que el Jubileo será una oportunidad privilegiada para renovar el compromiso con la construcción de un futuro fraterno y solidario.En el marco de la 58 Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el 1 de enero de 2025 bajo el lema “Perdona nuestras ofensas, concédenos tu paz”, monseñor Múnera Correa recuerda que la paz no es solo la ausencia de violencia, sino el fruto de la reconciliación con Dios, con los hermanos y con nosotros mismos.El Jubileo Ordinario 2025: un tiempo de gracia para Colombia“La virtud de la esperanza nos recuerda que nuestra vida es una peregrinación hacia Dios. En este Jubileo, queremos reforzar nuestra confianza en que el bien y la paz son posibles, superando el pesimismo y las sombras de la violencia”, afirma monseñor Múnera, haciendo eco del llamado del Papa en la bula de convocatoria del Jubileo.Participación en el Rito de Iniciación del Jubileo en las catedralesEl presidente de la Coferencia Episcopal de Colombia también invita a los fieles a unirse, este domingo 29 de diciembre, al Rito de Iniciación del Jubileo en las catedrales de todo el país. Este acto será un signo de comunión con la Iglesia universal y un paso más en el camino hacia un futuro lleno de esperanza.El mensaje de la Iglesia es claro: el 2025 será un tiempo para renovar el espíritu y trabajar juntos como verdaderos Peregrinos de Esperanza, convencidos de que la paz y la reconciliación son posibles.Vea el mensaje a continuación:
Mar 24 Dic 2024
Navidad 2024: Vicepresidente del Episcopado Colombiano pide a los fieles liberar la Navidad del consumismo y aportar en la construcción de la paz
Al celebrar esta Navidad 2024, los obispos colombianos, a través del arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, piden a los fieles asumir este tiempo desde el amor, mientras reflexionan sobre su papel en la construcción de un futuro mejor para el país, donde la paz, tan anhelada por todos, se pueda hacer realidad con el aporte de cada uno.En su mensaje, el prelado subraya que la paz no es solo un don divino, sino también una tarea que exige el esfuerzo de cada persona desde lo más profundo de su corazón. "Preguntémonos: ¿qué estoy dispuesto a aportar yo para la construcción de la paz?", expresa.En línea con las palabras del papa Francisco, el vicepresidente del episcopado colombiano también llama a liberar la Navidad de todo aquello que no refleja su verdadero sentido, como el consumismo, los odios, los rencores y las venganzas:"Que este tiempo sea también de unión familiar, de sacar de nuestro corazón todo asomo de rencor, de violencia, de venganza".Además, recuerda que el Santo Padre, al convocar el Jubileo de la Esperanza, que se inaugurará en Roma el 25 de diciembre y, en las diócesis colombianas, el 29 de diciembre, está invitando a todos los creyentes a renovar su confianza en el Señor y a caminar como "peregrinos de la esperanza"."Les estamos deseando a todos una muy Feliz Navidad 2024. Que Santa María, Nuestra Señora de la Esperanza, camine con nosotros en este peregrinar. Bendiciones", concluye monseñor Villa.Vea el mensaje a continuación:
Mié 11 Dic 2024
¿Cómo vivir el Jubileo de la Esperanza 2025 en la Iglesia colombiana? La Conferencia Episcopal lanza un libro con orientaciones
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Secretariado Permanente, presenta un nuevo libro titulado "Caminar en esperanza". Su contenido busca ayudar a las comunidades católicas del país a reflexionar y vivir plenamente el Jubileo Ordinario del 2025 convocado por el papa Francisco bajo el lema “Peregrinos de la esperanza”. Más que un material de lectura tradicional, es una ruta concreta para orientar a todos los miembros de la Iglesia en un peregrinaje hacia la renovación de su fe y compromiso cristiano, especialmente en medio de un contexto nacional y mundial marcado por profundas incertidumbres y temores sociales y políticos.Este compendio de 137 páginas, concebido como una guía práctica y espiritual, ofrece reflexiones, talleres y recursos para que los fieles católicos colombianos incorporen la esperanza en su vivencia diaria y en sus dinámicas pastorales desde distintas dimensiones. Entre ellas, en la Biblia, en los padres de la Iglesia, a nivel litúrgico, desde el rol de sacerdotes y religiosos, en la familia, en la misión, a nivel social, desde la comunicación y desde los signos de los tiempos. En la presentación del libro y evocando las palabras del papa Francisco, quien en su exhortación Spes non confundit resalta que la esperanza es la virtud que “indica la dirección y la finalidad de la existencia cristiana”, el presidente de la CEC, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, destacó que este tiempo jubilar es una oportunidad para fortalecer la virtud de la esperanza, que orienta y sostiene la vida cristiana. A partir de esta premisa, se invita a los fieles a reconocer que la esperanza tiene un rostro: Jesucristo, quien camina con la humanidad como peregrino para guiarla hacia el Padre."Caminar en esperanza" es una invitación de la Conferencia Episcopal de Colombia a fomentar la comunión en los diversos espacios eclesiales del país; desde las parroquias hasta las familias, así lo expresa su presidente, monseñor Francisco Múnera:“Deseo que este material sea acogido en todos los lugares eclesiales para la vivencia de la comunión en nuestro país; y que, en aquellos espacios vitales, se asuma con esperanza el seguimiento del Señor Jesucristo, nuestra paz, y con este horizonte podamos fomentar las relaciones, los procesos y los vínculos necesarios para una Iglesia sinodal, misionera y misericordiosa, como lo pide el Proceso Sinodal”.El libro ya puede ser adquirido a través de la Librería de la Conferencia Episcopal de Colombia o en las librerías San Pablo del país.Datos de contacto:Correo: libreria@cec.org.coWhatsApp: 3138808447Teléfono: PBX (57) 601 9157779 Ext. 125Horario de atención:Lunes a viernes 8:00 a.m. - 12:30 p.m. / 1:30 p.m. - 4:30 p.m.
Mar 10 Dic 2024
La Diócesis de San José del Guaviare ya tiene Administrador Diocesano: Pbro. Edgar Liévano Labrador
El Colegio de Consultores de la Diócesis de San José del Guaviare eligió a su nuevo administrador. Se trata del padre Edgar Liévano Labrador, quien se venía desempeñando como vicario general de esa Iglesia particular ubicada en el departamento del Guaviare. La nueva designación por parte de los sacerdotes se dio este 6 de diciembre, tras la posesión del anterior obispo de esta jurisdicción, monseñor Nelson Jair Cardona, en la Diócesis de Pereira.El padre Edgar Liévano Labrador nació el 10 de agosto de 1955 en Ibagué (Tolima). Cursó sus estudios de teología en el Seminario IntermisionalSan Luis Beltrán de Bogotá. Fue ordenado sacerdote el 26 de marzo de 1988 para la Prefectura Apostólica de Mitú. Estudió una licenciatura en Filosofía y Educación Religiosa en la Universidad Católica de Oriente y una especialización en Derecho Matrimonial Canónico en la Pontificia Universidad Javeriana.Los encargos pastorales que ha desempeñado son:Párroco de la Parroquia San Antonio de Carurú- Vaupés (1988)Párroco de la Parroquia Cristo Rey de Calamar-Guaviare (1989-1995)Párroco de la Inmaculada Concepción de San José (1996-2001)Fundación de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz de San José (2001-2003)Párroco de la Parroquia Divino Niño de Puerto Concordia-Meta (2004)Administrador Parroquial de la Parroquia La Sagrada Familia de San José (2005-2007)Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz de san José (2008-2011)párroco de la Parroquia María Auxiliadora de San JoséPárroco de la Parroquia Catedral de San José (2015-2020)Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz de san José (2020 hasta la fecha)Provicario del Vicariato apostólico de San José del Guaviare (1999)Vicario General (2000-2003, 2006-2010 y 2016 hasta la fecha)Canciller y notario (2006 hasta la fecha)Actualmente es miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores.En diálogo con el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia, el padre Edgar Liévano expresó su gratitud hacia los sacerdotes que conforman el Colegio de Consultores de la Diócesis de San José del Guaviare, por haber confiado en él para guiar esta Iglesia particular. En ese sentido, dio a conocer tres prioridades pastorales:“Seguiré con la ayuda de Dios y las oraciones de los fieles, trabajando en el Plan de Pastoral y en su implementación; en el crecimiento fraterno y espiritual del clero, religiosos y religiosas; y en la ayuda para con los pobres y necesitados. Dios me ayude en este trabajo que ha puesto en mis manos”, expresó el sacerdote.El padre Liévano estará desarrollando este encargo hasta que se produzca un nuevo nombramiento episcopal para esa jurisdicción eclesiástica por parte del Santo Padre.