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Ministerio de Educación otorga a CONACED medalla Simón Bolívar
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Por sus “eminentes servicios prestados” en favor de la educación en Colombia, el Gobierno nacional a través del Ministerio de Educación otorgó a la Confederación Nacional Católica de Educación (CONACED) la medalla Simón Bolívar en la categoría cruz de oro, como reconocimiento a los 80 años de labor ininterrumpida de esta instancia que agrupa 850 colegios católicos en todo el país, distribuidos en 29 federaciones.
CONACED, con reconocimiento nacional e internacional, afiliada a la Unión Mundial de Educadores Católicos y la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC), recibe además esta importante distinción por parte del Gobierno colombiano como parte de su liderazgo, dedicación, tenacidad y apostolado en la formación integral de niños y niñas, gracias a la labor de sus docentes, directivos y comunidades religiosas vinculadas.
Gloria Patricia Corredor, presidente de CONACED y religiosa dominica, en conversación con Vida Nueva expresó que “sin duda alguna el impacto que hemos tenido en las personas, en las instituciones y en las regiones y en Colombia ha sido muy significativo durante estos años. Por eso, recibo este reconocimiento del Ministerio con actitud de profundo agradecimiento en nombre de mis predecesores y de todas las personas que han sido partícipes de esta gran obra. Se trata de un premio al esfuerzo de estos 80 años.”

Construir el reino de Dios desde la educación
PREGUNTA.- ¿Qué representa para CONACED este reconocimiento?
RESPUESTA.- Desde hace 80 años, inspirados siempre en el Evangelio, CONACED ha procurado cumplir a cabalidad con la misión de asesor y acompañar en el campo de la pastoral pedagógica a las instituciones educativas afiliadas y a las comunidades religiosas vinculadas a la Confederación. Desde cada iniciativa, cada proyecto, cada publicación y cada proceso gestado ha buscado aportar significativamente en la construcción del Reino de Dios a través de la educación.
Asimismo cada persona del equipo en su paso por CONACED y en sintonía con el Plan Estratégico de cada período de tiempo ha participado en la construcción de un modelo de nación donde haga presencia la justicia, la solidaridad, la paz y la fraternidad. Son muchos los directivos docentes y educadores que han participado y que se han visto beneficiados de cada oferta de CONACED lo que a su vez los ha llevado a generar procesos de innovación en cada una de las regiones.
Estamos felices porque a través de él, el ministerio destaca y valora la presencia de la educación católica en el país y su contribución en el desarrollo del mismo. Finalmente lo recibo como una motivación para seguir promoviendo desde CONACED espacios de reflexión sistemáticos en torno a la pedagogía, la pastoral, la educación y la formación de los educadores entre muchos otros.
Garantizar la educación pública
P.- De cara a los procesos en materia educativa, social, política ¿Cuál es la posición que se asume desde CONACED?
R.- CONACED está altamente comprometida con la construcción de un mejor país a través de la educación. Procuramos el desarrollo humano en todas las acciones que realizamos con el fin que cada actor, desde su rol, asuma su labor impactando y transformando las necesidades que la realidad nos propone.
La educación en Colombia enfrenta grandes retos y debemos trabajar unidos entre el estado y el sector privado para dar respuesta a éstos y garantizar el derecho a la educación con carácter público como lo propone la constitución, así mismo, desde nuestra identidad promovemos la justicia social. También, en un contexto como el colombiano consideramos que la formación humana y en valores deben ser la prioridad, más aún cuando nos debemos alcanzar un estado de reconciliación, paz y solidaridad entre todos los colombianos.
Dar respuestas al mundo de hoy
P.- ¿Tras estos 80 cuál es el compromiso que asume la CONACED con el país?
R.- CONACED cumplió 80 años de historia y aún nos queda mucho camino por recorrer, seguimos creciendo institucionalmente para el beneficio de nuestros asociados, nuestro compromiso es seguir trabajando en procura de la humanización desde la educación. Pensamos en una educación que sea pertinente, innovadora y retadora y que tenga en cuenta a las niñas, niños y jóvenes del siglo XXI.
A la vez, el compromiso es también un reto ya que nos implica dar respuesta a las exigencias del mundo de hoy desde lo ambiental, tecnológico, social entre otros, esperamos desde nuestro carisma y carácter evangelizador aportar a la construcción de la política educativa del país así como a la calidad de la educación en procura de una mejor sociedad. Hay mucho por hacer en la educación privada y CONACED asume esta labor con plena dedicación.
Estudiantes protagonistas y docentes innovadores
P.- ¿Cuál es su mensaje a los docentes y estudiantes que hacen vida en CONACED?
R.- Invito a las comunidades religiosas y a los directivos docentes a seguir viendo en CONACED una entidad cercana y comprometida con la educación del país que puede acompañarlos en cada uno de los procesos que se adelantan al interior de la institución para juntos hallar la mejor manera de responder a los desafíos del Siglo XXI.
Asimismo invito a los educadores a seguir apropiándose del sentido, de la identidad y de la misión de la educación católica en Colombia. Estamos frente a un período de nuestra historia lleno de complejidades y necesidades impostergables que debemos enfrentar con creatividad, entusiasmo y formación. Y es allí, en la formación, donde justamente CONACED puede apoyarles porque sabemos que son docentes bien formados podremos generar procesos de transformación en la escuela. Para ello nos encontramos enriqueciendo nuestro portafolio donde la investigación hace fuerte presencia, lo que permitirá generar un saber pedagógico fruto de la reflexión de la propia práctica.
Finalmente a los estudiantes les invito a conocer un poco más las iniciativas que CONACED tiene para ellos. En este aspecto también hemos venido creciendo y fortaleciéndonos. Se trata de la creación principalmente de escenarios donde el protagonismo es de los estudiantes, como lo es la Escuela de liderazgo juvenil que se llevará a cabo en mayo de 2019. Esta escuela en sintonía con el Encuentro de jóvenes del presente año nos permitirá ir consolidando poco a poco la RED de Jóvenes CONACED que servirá para compartir experiencias e iniciativas de los jóvenes en torno a la construcción de la civilización del amor.
Les comparto una alegría.... Hoy el Ministerio de Educación entregó a CONACED la máxima condecoración a nivel Nacional “Simón Bolívar-cruz de oro” que se otorga a entidades comprometidas con la educación de calidad, por el impacto social, la formación humana y en valores y, por supuesto este es el fruto de una identidad católica y de trabajo en Pastoral. Que Jesús Maestro continúe animándonos en nuestra labor evangelizadora y a todos nos anime para que esta condecoración continúe bendiciendo la labor que realizamos como iglesia.
Tomado de: Vida Nueva Digital
La Esperanza en Jesucristo no defrauda
Lun 9 Mar 2026
La Iglesia hace política
Mar 3 Mar 2026
Jue 26 Feb 2026
Arquidiócesis de Bogotá ofrece taller gratuito para personas en duelo: iniciará el 9 de marzo
En respuesta a las realidades de dolor y pérdida que viven muchas personas, la Arquidiócesis de Bogotá, a través de la Vicaría de Evangelización y el Servicio Arquidiocesano de Evangelización de la Familia (SAEF), ofrecerá a partir del próximo 9 de marzo un ‘Taller de Acompañamiento en el Duelo’. Se trata de un espacio formativo y espiritual gratuito que busca brindar apoyo, escucha y orientación a quienes atraviesan la partida de un ser querido u otras experiencias de pérdida.La iniciativa, que se desarrollará en diez encuentros (9 virtuales y al final, uno presencial), quiere ser un signo concreto de la cercanía de la Iglesia con quienes sufren. En medio del dolor, este proceso propone un camino de acompañamiento que permita reconocer las propias emociones, fortalecer la esperanza y redescubrir que el duelo no se vive en soledad, sino en comunidad.Desde la fe cristiana, el duelo es también un tiempo para abrir el corazón al consuelo de Dios y a la solidaridad de los hermanos. Por ello, este taller se presenta como un espacio para escuchar, sostener y caminar juntos, recordando que el Señor acompaña cada paso y sostiene con su amor a quienes atraviesan momentos de sufrimiento.Además de ofrecer herramientas humanas y espirituales para afrontar la pérdida, el proceso busca fortalecer la vivencia de la esperanza cristiana y la certeza de que la vida, aun en medio del dolor, puede encontrar nuevos horizontes. De esta manera, la Iglesia reafirma su misión de acoger y acompañar las realidades humanas, especialmente aquellas marcadas por la fragilidad y la tristeza.Esta iniciativa de la Arquidiócesis de Bogotá se enmarca en el compromiso permanente de la Iglesia en Colombia por promover el cuidado integral de las personas y responder a los desafíos que afectan a las familias y comunidades. Reconoce la importancia de generar espacios pastorales que contribuyan a la sanación interior y al fortalecimiento de la esperanza en medio de las dificultades.Las personas interesadas en participar, podrán hacerlo sin costo, con previa inscripción.Inscripciones: https://acortar.link/CnWI3UMás información: https://acortar.link/t31gcZ
Lun 23 Feb 2026
‘Santo Pescao’: iniciativa apoyada por la Iglesia en Bolívar impulsa la pesca artesanal durante Cuaresma y Semana Santa
En el contexto de la Cuaresma y la Semana Santa de 2026, la iniciativa Santo Pescao vuelve a unir fe, solidaridad y desarrollo comunitario en el departamento de Bolívar. Esta propuesta socioeconómica y gastronómica, apoyada por la Arquidiócesis de Cartagena, promueve el consumo responsable de pescado local como una forma concreta de vivir la caridad cristiana, fortalecer la seguridad alimentaria y dignificar el trabajo de los pescadores artesanales del Canal del Dique y la zona costera del Caribe colombiano.La campaña, que nació en 2025 y celebra este año su segunda edición, fue presentada oficialmente el Miércoles de Ceniza con una Eucaristía presidida por el arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, I.M.C., quien invitó a los fieles a vivir este tiempo litúrgico desde la reconciliación y la caridad concreta. En ese marco, destacó iniciativas como Santo Pescao como signos visibles de solidaridad que conectan la vivencia espiritual con las necesidades reales de las comunidades más vulnerables.Este año, bajo el lema “En la mesa cabemos todos”, Santo Pescao busca convertir el tradicional consumo de pescado en Cuaresma y Semana Santa en un motor de desarrollo para la economía local. La meta de este año es alcanzar la comercialización de 30.000 platos preparados con especies como pargo, mojarra, sierra, róbalo, cachama y tilapia, a través de una ruta gastronómica en la que participan decenas de restaurantes aliados. La iniciativa beneficia directamente a asociaciones de pescadores y piscicultores artesanales, facilitando la venta directa de sus productos y fortaleciendo los encadenamientos productivos en la región.Además de su impacto económico, la campaña tiene un marcado componente social. A través de ollas comunitarias y encuentros fraternos en comunidades del Canal del Dique, se promueve el compartir solidario de alimentos como el sancocho de pescado, reforzando la dimensión comunitaria propia del tiempo cuaresmal y el sentido cristiano de la mesa como lugar de encuentro y fraternidad.Santo Pescao es fruto de una alianza entre la Corporación Desarrollo y Paz del Canal del Dique y diversas entidades públicas y privadas, entre ellas la FAO, la Gobernación de Bolívar y la Cámara de Comercio de Cartagena, junto con organizaciones eclesiales y actores del sector gastronómico. Esta articulación busca consolidar un modelo de desarrollo territorial que reconozca el valor cultural y económico de la pesca artesanal, al tiempo que promueve el derecho humano a la alimentación.Desde la perspectiva pastoral, la iniciativa encuentra un profundo sentido en el tiempo litúrgico. La Iglesia en Cartagena ha subrayado que la Cuaresma es una oportunidad para transformar la fe en gestos concretos de amor al prójimo, reconociendo especialmente a quienes viven de la pesca como custodios de la vida y de la biodiversidad de los territorios acuáticos. Así, la campaña invita a que las mesas de los hogares y restaurantes se conviertan en espacios de comunión donde, como expresa su lema, verdaderamente haya lugar para todos.Vea a continuación el video de 'Santo Pescao':
Mar 27 Ene 2026
El Nuncio Apostólico en Colombia llevó a Buenaventura el mensaje de paz y cercanía del Papa León XIV
Del 20 al 23 de enero, el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, realizó una visita pastoral a la Diócesis de Buenaventura, en un gesto de cercanía del Papa León XIV con uno de los territorios más golpeados por la violencia, la pobreza y la exclusión social, pero también profundamente marcado por la fe, la resiliencia y la esperanza de su gente.La visita se realizó por invitación del obispo de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, en el marco del aniversario de la muerte de monseñor Gerardo Valencia Cano (1917–1972), primer vicario apostólico de Buenaventura, reconocido como el “obispo de los pobres” por su compromiso con la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la dignidad del pueblo afrodescendiente del Pacífico colombiano.Una visita pastoral al corazón del territorioEl representante pontificio desarrolló una intensa agenda pastoral que incluyó encuentros con comunidades urbanas, rurales y ribereñas; visitas a parroquias, instituciones educativas y obras sociales de la Iglesia, entre ellas el Banco de Alimentos de la Diócesis y la comunidad parroquial Sagrado Corazón de Jesús, en el corregimiento de Puerto Merizalde, ubicado a cuatro horas en lancha del Puerto.Monseñor Rudelli también sostuvo espacios de diálogo con autoridades civiles y militares, recorriendo distintos sectores del Distrito Especial y zonas especialmente afectadas por la violencia.“He encontrado una diócesis que comparte y vive la vida de este pueblo; que comparte también los sufrimientos de esta tierra, pero igualmente sus alegrías, sus gozos y sus esperanzas”, afirmó monseñor Rudelli al concluir la visita. El Nuncio subrayó que esta cercanía se percibe tanto en la ciudad como en los territorios más apartados del Pacífico, donde la Iglesia acompaña de manera constante la vida cotidiana de las comunidades.En ese contexto, señaló que el mensaje central de su presencia fue el mismo que el Papa León XIV ha dirigido a toda la Iglesia: “‘La paz esté con ustedes’. Creo que ser constructores de paz es una vocación especial de esta Iglesia”, afirmó, destacando el testimonio de numerosos agentes pastorales que, en medio de realidades complejas, viven su fe como auténticos discípulos misioneros. “Aquí he encontrado muchos discípulos misioneros de gran generosidad, entregados a la obra de Dios. Esa es la riqueza más grande que tiene la Iglesia de Buenaventura”, añadió.Buenaventura: un pueblo más fuerte que la violenciaDurante su recorrido, el Nuncio Apostólico insistió en la necesidad de superar miradas reduccionistas sobre Buenaventura. “Buenaventura no es solo violencia; aquí hay mucha gente que vive, que trabaja y que tiene fe, y eso nos anima mucho”, expresó, resaltando la riqueza humana, cultural y espiritual del territorio.Asimismo, destacó el papel de la Iglesia como factor de educación, desarrollo y esperanza, y subrayó que una de sus responsabilidades como representante del Papa es transmitir al Santo Padre una imagen fiel de la vida y la fe del pueblo bonaverense. “Hay una parte de la realidad que es muy importante: las familias, la gente que quiere esta tierra y que vive su fe a pesar de todos los problemas”, señaló.Memoria viva de monseñor Gerardo Valencia CanoUno de los momentos centrales de la visita fue la Solemne Eucaristía inculturada celebrada en la Catedral San Buenaventura, en la que se conmemoró el aniversario 54 de la muerte de monseñor Gerardo Valencia Cano, sepultado en este templo tras fallecer en un accidente aéreo en 1972.“La ocasión más directa de la invitación ha sido el aniversario de la Pascua de monseñor Gerardo Valencia Cano, un obispo que ha marcado profundamente la vida de la Iglesia en todo este territorio”, afirmó monseñor Rudelli, destacando la vigencia de un legado pastoral inspirado en el Concilio Vaticano II y en una opción clara por los pobres y los excluidos.Una bendición para la ciudad y la diócesisPor su parte, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya calificó la visita como un acontecimiento de profunda gracia para la Iglesia local. “Ha sido una bendición muy grande la presencia del representante del Santo Padre en nuestra querida diócesis, tanto en la zona urbana como en la zona rural”, afirmó.El obispo destacó que, durante los cuatro días de visita, el Nuncio acompañó al pueblo en las parroquias, los colegios, las pastorales y las comunidades más alejadas, incluyendo territorios en límites con el Cauca y zonas ribereñas del Pacífico. “Fue una visita a toda la población, un encuentro cercano con nuestros hermanos; por eso ha sido una bendición para esta ciudad y para nosotros como Iglesia”, añadió.Monseñor Jaramillo subrayó que el mensaje central de la visita fue el mismo que el Papa León XIV compartió con ocasión de la Jornada Mundial de la Paz: “‘La paz os dejo, mi paz os doy. La paz con vosotros es la paz que viene del cielo’. Él viene en nombre del Papa a traernos la paz”.Frutos pastorales y compromiso con la reconciliaciónComo fruto concreto de esta visita apostólica, el obispo anunció el inicio de una misión evangelizadora en sectores especialmente golpeados por la violencia, con un trabajo sostenido de acompañamiento y cercanía. “Durante más de dos meses vamos a estar visitando casa por casa, llevando consuelo y esperanza a personas que han vivido momentos de profunda angustia por la violencia”, explicó.“Qué más frutos que los frutos del amor: reunirnos en torno a la unidad de la Iglesia, al amor a Dios, al amor al Papa y al amor a este pueblo que tanto nos estima”, concluyó.La visita de monseñor Paolo Rudelli a Buenaventura se enmarca también en el recorrido pastoral que ha venido realizando por las Iglesias particulares de Colombia desde septiembre de 2023, y se constituye en un signo visible de la cercanía del Papa León XIV con el Pacífico colombiano.Vea el informe audiovisual a continuación:
Lun 19 Ene 2026
Escuchar para salvar vidas: la respuesta pastoral de la Arquidiócesis de Ibagué ante crisis de salud mental
Frente a la persistente crisis de salud mental en Colombia —con 28.290 intentos de suicidio registrados solo entre enero y septiembre de 2025, según el Instituto Nacional de Salud—, la Arquidiócesis de Ibagué ha presentado una respuesta sólida y anticipada. Desde 2020, el programa “Salvando Vidas”, liderado por monseñor Orlando Roa Barbosa, se ha consolidado como un modelo pionero de acompañamiento integral para personas con ansiedad, depresión e ideación suicida. Ha ofrecido escucha, refugio y una ruta de esperanza a más de cinco mil personas al integrar la acción pastoral, la atención psicosocial y el apoyo comunitario.El nacimiento de “Salvando Vidas”El programa “Salvando Vidas” fue creado en octubre de 2020, en plena pandemia, como una apuesta pastoral para ofrecer un espacio permanente de escucha y acompañamiento a personas mayores de 15 años que atraviesan crisis emocionales, psicológicas y espirituales profundas. Desde entonces, el centro ha atendido a más de cinco mil beneficiarios de distintos contextos socio-económicos.Su gestación estuvo marcada por la preocupación personal y pastoral del arzobispo de Ibagué, monseñor Orlando Roa Barbosa, desde que el Papa Francisco le encomendó la misión de pastorear esta porción de Iglesia en el departamento del Tolima. Realidades como las altas tasas de suicidio en la ciudad, particularmente en lugares como el Puente de la Variante, popularmente como “el puente de la muerte”, fueron claves para trazar esta prioridad.En ese proceso, el Arzobispo encontró una aliada clave en María Andrea Vargas, empresaria y coach, con quien estructuró y puso en marcha el programa y quien hoy lo dirige.En palabras de monseñor Roa Barbosa:“El tema que más me tocó fue el de la salud mental. Aquí en Ibagué tenemos un puente donde muchas personas han sacrificado su vida. Fue entonces cuando conocí a María Andrea Vargas, una empresaria y coach con una sensibilidad especial por este tema. Juntos empezamos a soñar y a construir ‘Salvando Vidas’, y hoy ella lo lidera con compromiso y profesionalismo.”Esta alianza entre la Arquidiócesis y una líder laica permitió que el programa naciera con una mirada interdisciplinaria: profundamente pastoral, pero también estructurada y orientada a resultados verificables en términos de acompañamiento y prevención.La visión del ArzobispoMonseñor Orlando Roa ha subrayado que la motivación última del programa no son las cifras, sino la dignidad de cada persona:“Con una vida que se haya salvado, se justifica toda la inversión que hayamos hecho.”Esta convicción sitúa a “Salvando Vidas” como una expresión concreta de la misión evangelizadora y del compromiso de la Iglesia con la protección de la vida.¿Cómo funciona el programa?“Salvando Vidas” opera desde un centro de escucha ubicado en la Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá de Ibagué, donde las personas encuentran un espacio de atención personalizada, confidencial y respetuosa. El acompañamiento es pastoral y humano, basado en la escucha activa y el discernimiento de las necesidades de cada caso.Cuando durante el proceso de escucha se identifica que la persona requiere apoyo psicológico especializado, el equipo remite al usuario a la Fundación para la Salud de la Arquidiócesis de Ibagué, donde cuenta con el acompañamiento de psicólogos profesionales. Esta articulación permite ofrecer una atención integral que combina las dimensiones espiritual, emocional y clínica, adaptada a la complejidad de cada situación.Este modelo ha fortalecido la credibilidad del programa tanto dentro de la Iglesia como ante instituciones civiles y sociales de la región.Junto a los momentos de escucha, “Salvando Vidas” también dedica tiempo al fortalecimiento de la espiritualidad. Jornadas de oración, adoración y alabanza con la “Banda Salvando Vidas” buscan cultivar también la fe y la esperanza de beneficiarios y voluntarios.La Escuela “Salvando Vidas”: formar para acompañarComo parte de su estrategia de sostenibilidad y expansión, se creó la Escuela “Salvando Vidas”, un espacio de formación dirigido a agentes pastorales, laicos, religiosos y profesionales interesados en el cuidado de la salud mental desde una perspectiva humana y cristiana.La escuela ofrece módulos sobre escucha activa, acompañamiento en crisis, prevención del suicidio, discernimiento pastoral y autocuidado de quienes acompañan. Su objetivo no es solo atender casos, sino multiplicar capacidades en parroquias y comunidades para que la cultura del cuidado y la escucha se extienda más allá del centro de escucha.Muchos de los actuales voluntarios y acompañantes se han formado en este programa, lo que ha permitido garantizar criterios comunes, calidad en la atención y una mirada integral que une fe, humanidad y responsabilidad social.Café “Salvando Vidas”: un grano, una vidaEl café “Salvando Vidas” nació como una estrategia de sostenibilidad del programa ante el crecimiento de la demanda de atención. El impacto que ha tenido el centro de escucha y los demás programas de la iniciativa, ha implicado mayores compromisos y la necesidad de contar con recursos estables para ampliar cobertura e incluso proyectar instalaciones propias más amplias.En este contexto, y aprovechando que el Tolima es una zona productora de café de alta calidad, el programa impulsó un café de especialidad producido en una finca del municipio de Prado.Jacqueline Sierra Hernández, quien fue beneficiaria del programa y hoy hace parte del equipo de promoción, divulgación y venta del café, explica que más allá de la venta, el café se ha convertido en una herramienta para vincular a empresas y personas al propósito de “Salvando Vidas”.Sobre su proyección, Jacqueline añade:“Dentro de las estrategias para este 2026 queremos tener embajadores de la marca Salvando Vidas, no solo en Colombia sino en el mundo. Que la gente sepa que es un café con propósito: que además de vivir una experiencia sensorial con una deliciosa taza de café, su apoyo permite que otra persona reciba orientación y acompañamiento espiritual y emocional.”El valor de la escucha: testimonios desde adentro y mirada episcopalEl padre José Burgos, párroco de Nuestra Señora de Chiquinquirá, quien ha acompañado el proceso desde sus inicios, destaca el rasgo distintivo del programa:“La gente llega con caras tristes, decepcionados de la vida. Y aquí encuentran algo muy escaso hoy: tiempo. Alguien que los escucha, que no mira una pantalla, y que los va llevando a una experiencia con Dios y con la comunidad”.Esta insistencia en la escucha no es solo una intuición local. El propio arzobispo de Ibagué, monseñor Orlando Roa, ha señalado que la salud mental ha sido un tema abordado de manera reiterada entre los obispos colombianos, conscientes de que la Iglesia debe responder con mayor cercanía y acompañamiento a este desafío contemporáneo. Según el prelado, en asambleas se ha reflexionado sobre la necesidad de fortalecer espacios de escucha, prevenir el sufrimiento psíquico y articular mejor la acción pastoral con apoyos profesionales y comunitarios.Por su parte, el padre José Gregorio Sánchez comparte su experiencia personal, en la que recuerda que los presbíteros también necesitan ser escuchados y acompañados:“Siempre he dicho que soy hijo de ‘Salvando Vidas’. Llegué en un momento difícil al programa y encontré escucha, oración y acompañamiento…Esta es una obra que nos recuerda que cada persona tiene nombre, historia y que su vida es sagrada.”Relevancia social y eclesialMás que una iniciativa local, “Salvando Vidas” representa una forma concreta en que la Iglesia colombiana asume su responsabilidad pastoral y social frente a uno de los desafíos más complejos de nuestro tiempo. En una sociedad marcada por el aislamiento y la fragilidad emocional, este programa muestra que la escucha, el acompañamiento y la cercanía pueden salvar vidas y reconstruir esperanzaCon el inicio de 2026, la experiencia de Ibagué se presenta como un referente y un llamado para que otras jurisdicciones e instituciones fortalezcan acciones de cuidado integral de la salud mental y protección de la vida.Vea a continuación el informe audiovisual: