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conferencia episcopal de colombia

Lun 10 Nov 2025

Arquidiócesis de Tunja condena hechos violentos y hace un llamado a la unidad y la cordura

En un comunicado oficial, la Arquidiócesis de Tunja, a través de su arzobispo, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, expresó su enérgico rechazo y lamentó profundamente los hechos violentos ocurridos en la ciudad de Tunja el pasado 8 de noviembre, que han quebrantado la tranquilidad de la capital boyacense.El mensaje inicia señalando que la Iglesia "lamenta y rechaza estos actos, que atemorizan y desestabilizan la tranquilidad de esta querida ciudad capital, caracterizada por ser un remanso de paz".Como promotora de "el diálogo, la reconciliación y la paz", el también vicepresidente de la Conferencia episcopal de Colombia hizo un llamado a la sensatez, advirtiendo: lo "construido con esfuerzo y trabajo durante mucho tiempo, no sea destruido por quienes, desde su oscura creatividad, quieren hacer daño y lacerar el tejido social".El comunicado identifica este suceso como un síntoma del "lamentable deterioro de nuestra sociedad" y lo plantea como una oportunidad para que la comunidad se comprometa con "el cuidado de la vida, la familia, [y] las instituciones legítimamente constituidas". De manera enfática, sentencia que "la violencia solo engendra violencia" y que "el terror y la guerra, son el mayor fracaso de la humanidad", instando a todos a aportar para avanzar hacia un proyecto común.Frente a la coyuntura, monseñor Villa Vahos pidió prudencia a la ciudadanía, exhortando a "evitar que se promuevan hipótesis, acusaciones y señalamientos sin fundamento que sólo crean zozobra". Asimismo, manifestó su esperanza en que "las autoridades, a través de una exhaustiva investigación, puedan llegar a esclarecer los hechos y sus responsables".El mensaje concluye con una sencilla, pero poderosa consigna, dirigida a todos los habitantes: "Tunja nos pertenece a todos. ¡Cuidemos a Tunja!", un recordatorio final de la responsabilidad compartida en la preservación de la paz y la armonía social.

Vie 7 Nov 2025

"La historia es un libro abierto": Obispos colombianos claman por verdad y memoria a 40 años del holocausto del Palacio de Justicia

Con un llamado pastoral a hacer "un alto en el camino", la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) se unió este viernes, 7 de noviembre, al duelo nacional que marca los 40 años de la toma y retoma del Palacio de Justicia. Durante una Eucaristía presidida en la Catedral Primada de Colombia por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, el secretario general de la CEC, monseñor Germán Medina Acosta, dio a conocer un comunicado que sitúa la verdad, la justicia y la memoria como pilares fundamentales para la paz del país.En el mensaje, el Episcopado colombiano hace un llamado a revisar la respuesta dada a las víctimas y a la sociedad durante estas cuatro décadas, en lo concerniente a "la verdad de los acontecimientos, sus causas y consecuencias, la justicia, la reparación y la no repetición".Memoria, verdad y justicia: el camino pastoral hacia la pazLos obispos afirman que "no podemos pretender construir la nación borrando su memoria". Subrayan que el país requiere de "buena memoria". Recuerdan que "la paz que tanto anhelamos en el país se construye sobre la verdad y conlleva, tanto acciones de justicia como de reparación".En el comunicado, los prelados expresan que "la impunidad siempre será incompatible con el orden moral y el Estado de derecho", y enfatizan que "las víctimas siguen esperando estas acciones".Escribir nuevas páginas: un llamado a la educación y al respeto institucionalEl mensaje de los obispos insta a asumir la responsabilidad colectiva en la educación de las nuevas generaciones, "cultivando la conciencia crítica, la memoria histórica, la solución pacífica de los conflictos y la convivencia fraterna". Esta formación debe estar fundada, según el texto, en "el valor de la vida, la dignidad de toda persona humana y el respeto a las instituciones democráticas".Un llamado a la reconciliación desde las palabrasCitando al Papa Leon XIV, el mensaje episcopal hace un llamado a transformar la comunicación: "debemos decir 'no' a la guerra de las palabras y de las imágenes, debemos rechazar el paradigma de la guerra".Concluyen con un mensaje de esperanza en Cristo, "nuestra paz", para "derribar los odios que nos separan", e invita a orar por "los afectados, los desaparecidos, los sobrevivientes y sus familias", encomendando el futuro de Colombia a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá.En la Eucaristía participaron como concelebrantes, el Nuncio Apostólico, monseñor Paolo Rudelli, el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo emérito de Bogotá, los miembros de la Comunidad de Presidencia de la Coferencia Episcopal de Colombia y los demás arzobispos colombianos, quienes estuvieron reunidos durante esta semana en Bogotá, para celebrar su reunión de Comisión Permanente.A la ceremonia, acudieron familiares de las víctimas, magistrados de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado, de la Corte Constitucional, del Consejo Superior de la Judicatura, de la Comisión Nacional de la Disciplina Judicial. Además, jueces, fiscales y otros servidores del poder judicial. El Alcalde Mayor de Bogotá también estuvo presente.

Mié 5 Nov 2025

Mater Populi Fides: claves para entender la nueva nota doctrinal del Vaticano sobre la Virgen María

El pasado 4 de noviembre, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó una nota doctrinal titulada Mater Populi Fides, sobre ciertos títulos marianos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación. Según el cardenal Víctor Fernández, Prefecto de este Dicasterio, el documento tiene como objetivo clarificar en qué sentido son aceptables, o no, algunos de los títulos y expresiones atribuidos a la Virgen María. Por ello, el texto busca profundizar en los fundamentos de la devoción mariana, señalando su lugar en relación con los creyentes a la luz del Misterio de Cristo, el único Mediador y Redentor.A lo largo de los siglos de la fe cristiana, la Santísima Virgen María ha sido objeto de innumerables escritos. Estos parten desde la misma Palabra de Dios, pasan por los Padres de la Iglesia, los Concilios y los Pontífices, y llegan hasta la literatura particular de autores que han ofrecido sus reflexiones o meditaciones sobre el papel de la Virgen María en la vida cristiana.En el caso de esta nota doctrinal, el Dicasterio reconoce que la devoción a María es un tesoro para la vida de la Iglesia y, por lo tanto, debe ser valorada, admirada y alentada. La maternidad de María y su relación con los creyentes constituyen el núcleo de este texto, el cual se ilumina con las Escrituras y se apoya en la rica tradición de los Padres y Doctores de la Iglesia y de los últimos Pontífices.El texto señala que algunos títulos otorgados a María, incluso aquellos que ya aparecen en los Santos Padres de la Iglesia, no siempre se utilizan con precisión, y a veces su significado puede ser alterado o malinterpretado. El problema central en la interpretación de estos títulos es cómo se entiende la asociación de María en la obra redentora de Cristo, es decir, «¿cuál es el significado de esa singular cooperación de María en el plan de la salvación?». Por consiguiente, es fundamental dejar muy clara la única mediación de Cristo y la cooperación subordinada de María en la obra de la salvación.El documento analiza títulos específicos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación para aclarar su conveniencia o inconveniencia. Entre ellos están:CorredentoraEl texto se refiere a lo polémico que ha sido este término y cómo ha servido para malas interpretaciones sobre el papel de la Virgen María en la historia de la salvación. En el número 22, dice literalmente:"Cuando una expresión requiere muchas y constantes explicaciones, para evitar que se desvíe de un significado correcto, no presta un servicio a la fe del Pueblo de Dios y se vuelve inconveniente. En este caso, no ayuda a ensalzar a María como la primera y máxima colaboradora en la obra de la Redención y de la gracia, porque el peligro de oscurecer el lugar exclusivo de Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre por nuestra salvación, único capaz de ofrecer al Padre un sacrificio de valor infinito, no sería un verdadero honor a la Madre. En efecto, ella, como «esclava del Señor» (Lc 1,38), nos señala a Cristo y nos pide hacer «lo que Él os diga» (Jn 2,5)."MediadoraEl documento enfatiza que Cristo es el único Mediador, citando a San Pablo: «pues Dios es uno, y único también el mediador entre Dios y los hombres: el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos» (1 Tim 2, 5-6). Sin embargo, también se reconoce la mediación de María al hacer posible la Encarnación del Hijo de Dios. En este sentido, el Concilio Vaticano II, al hablar de la mediación de María, lo hace de manera subordinada a la de Cristo (Lumen gentium, 55-62). Por eso, no se puede hablar de otra mediación en la gracia que no sea la del Hijo de Dios encarnado.Madre de los creyentesEste título reconoce la maternidad espiritual de María. El documento recuerda un texto de la exhortación apostólica Marialis Cultus (n. 22), destacando que "la participación de la Virgen María, como Madre, en la vida de su Hijo, desde la Encarnación hasta la cruz y la Resurrección, da un carácter único y singular a su cooperación en la obra redentora de Cristo, de manera especial para la Iglesia, «cuando considera la Maternidad espiritual de María para con todos los miembros del Cuerpo místico; en confiada invocación, cuando experimenta la intercesión de su Abogada y Auxiliadora”."Madre de la graciaRespecto a este título, la nota aclara que no debe entenderse en el sentido de que María posea un depósito de gracia separado de Dios. Más bien, se percibe que el Señor, en su generosa y libre omnipotencia, ha querido asociarla a la comunicación de la vida divina que brota de un único centro: el Corazón de Cristo, no de María (Lumen gentium, 8). Nuestra salvación es obra de la gracia salvadora de Cristo y de ningún otro. El texto clarifica en su número 53, en qué sentido podemos llamarla Madre de la gracia:"Ninguna persona humana, ni siquiera los apóstoles o la Santísima Virgen, puede actuar como dispensadora universal de la gracia. Solo Dios puede regalar la gracia (Summa Theologiae, I-II, q. 112, a. 1, co) y lo hace por medio de la Humanidad de Cristo (Summa Theologiae, I-II, q. 112, a. 1, ad 1), ya que «la plenitud de gracia de Cristo hombre la tiene como unigénito del Padre». Aunque la Santísima Virgen María es preeminentemente “llena de gracia” y “Madre de Dios”, ella, como nosotros, es hija adoptiva del Padre."María, por tanto, nos ayuda a disponernos para la acción de Dios y, como dice el Evangelio de San Juan, ella quiere que nosotros hagamos «lo que Él os diga» (Jn 2,5).Mediadora de todas las graciasEl texto afirma que este título tiene límites, pues no facilita la correcta comprensión del lugar único de María. Corre el peligro de ver la gracia divina como si María se convirtiera en una distribuidora de bienes o energías espirituales desconectada de nuestra relación personal con Jesucristo (n. 68). No obstante, la expresión “gracias”, referida a la materna ayuda de María en distintos momentos de la vida, puede tener un sentido aceptable, expresando todos los auxilios (incluso materiales) que el Señor puede regalarnos escuchando la intercesión de la Madre; auxilios que, a su vez, disponen los corazones para abrirse al amor de Dios. María nos ayuda a abrir nuestro corazón para recibir la gracia que el Señor nos otorga a través de su hijo Jesucristo.Madre del Pueblo fielNuestra fe cristiana reconoce que María es «la primera que “ha creído”, y precisamente con esta fe suya de esposa y de madre quiere actuar sobre todos los que se entregan a ella como hijos» (Redemptoris Mater n. 46). Recordando las palabras del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud de 2022, el documento alude a este título, Madre del Pueblo fiel, que camina en medio de su pueblo, movida por una ternura amorosa, y asume sus angustias y vicisitudes.De esta manera, la nota, aprobada por el Sumo Pontífice y publicada por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe, se presenta como un documento iluminador que aclara el papel de la Santísima Virgen María en la fe de la Iglesia y despeja las dudas o confusiones que esta devoción había generado, especialmente en el seno de algunos movimientos al interior de la Iglesia, respecto al papel de María en la historia de la salvación.Artículo escrito por el Pbro. Carlos Guillermo Arias Jiménez, Director del Departamento de Doctrina de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Mié 5 Nov 2025

Papa León XIV convoca a la oración y al apoyo para quienes luchan contra pensamientos suicidas

El Papa León XIV ha dedicado su intención de oración para el mes de noviembre a una causa de profunda relevancia pastoral y humana: el acompañamiento y apoyo a las personas que atraviesan la oscuridad de los pensamientos suicidas. A través del mensaje difundido por la Red Mundial de Oración del Papa, el Pontífice invita a la Iglesia y a toda la sociedad a convertirse en un refugio de amor y cuidado para quienes luchan contra la desesperanza.Un llamado a la comunidadEn el 'Video del Papa' para este mes de noviembre, el Santo Padre introduce su llamado a la oración con una frase clave: "Oremos para que las personas que están combatiendo con pensamientos suicidas encuentren en su comunidad el apoyo, el cuidado y el amor que necesitan y se abran a la belleza de la vida" .Esta invitación, expresada en inglés, subraya la convicción de que el encuentro con una comunidad acogedora es esencial para contrarrestar el aislamiento que a menudo intensifica el dolor. La oración completa del Papa pide a Jesús que las personas "que viven en la oscuridad y la desesperanza" hallen una comunidad que los "acoja, los escuche y acompañe".El Papa León XIV hace un llamado directo a las estructuras de la Iglesia —diócesis, parroquias, congregaciones religiosas, asociaciones de fieles— para que actúen de manera concreta. Pide que se impida que el sufrimiento de los desesperados, que experimentan la tentación de quitarse la vida, se vuelva "aún más intolerable por la soledad", recordando que "todos, también los creyentes, pueden ser vulnerables a la tristeza sin esperanza".En este contexto, el Papa ruega al Señor que enseñe a todos "a estar cerca con respeto y ternura", con "un corazón atento y compasivo", a "ofrecer consuelo y apoyo", y, fundamentalmente, a animar a buscar "la necesaria ayuda profesional" .La Iglesia: acompañamiento y esperanzaEl mensaje del Pontífice no solo se centra en el apoyo emocional y espiritual. En su oración, el Papa León solicita un "corazón atento y compasivo" que sea capaz de "sanar heridas, crear lazos y abrir horizontes". Es un reconocimiento de que el camino de la sanación requiere acciones de cuidado, establecimiento de vínculos humanos y una visión que trascienda el dolor inmediato.El objetivo central es que juntos se pueda "redescubrir que la vida es un don, que sigue habiendo belleza y sentido, aún en medio del dolor y sufrimiento".Como explicó el padre Cristóbal Fones, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, "La Iglesia no sustituye a los profesionales de la salud –psicólogos, médicos, terapeutas–, pero puede desempeñar un papel decisivo ofreciendo cercanía, escucha y esperanza". Agregó que es en las parroquias y en las comunidades diocesanas donde "aprendemos estilos de vida que construyen la prevención: ir al encuentro de quien sufre, consolar a quien está triste, cuidarnos juntos, compartir la esperanza que nos anima" .Un problema global con rostro localLa relevancia del llamado pontificio se enmarca en un contexto global donde, según la Organización Mundial de la Salud, cada año se quitan la vida aproximadamente 720.000 personas en el mundo, lo que equivale a casi 2.000 diarias .Más de la mitad de los suicidios globales (56%) ocurren antes de los 50 años, y la franja de edad de 15 a 29 años se ve particularmente afectada: para este grupo de edad, el suicidio es la tercera causa de muerte, y entre las chicas y las jóvenes adultas es incluso la segunda .En la Región de las Américas, la situación es particularmente preocupante, ya que es la única región del mundo donde las tasas de suicidio han aumentado. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2021 más de 100.000 personas en las Américas murieron por suicidio, con una tasa de mortalidad estandarizada por edad de 9,2 muertes por cada 100.000 habitantes .Un caso concreto de atención pastoralLas imágenes del video de este mes se filmaron en la Diócesis de Phoenix, en Arizona, que ha situado el tema de la salud mental entre sus prioridades pastorales. Cuenta con una oficina propia para el ministerio de la salud mental, ofrece espacios de escucha, organiza cursos de formación en la comunidad, ha establecido alianzas con organizaciones locales y centros sanitarios, y celebra cada año una Misa en memoria de las personas fallecidas por suicidio.Academia para la vidaCon motivo de esta intención de oración del Papa León XIV, se reunirán durante tres días (5, 6 y 7 de noviembre) en la Sala Pío X personas de todo el mundo, comprometidas en la pastoral de la salud mental, para debatir sobre cómo la comunidad cristiana puede acompañar a las personas que se enfrentan a problemas de salud mental, depresión, dolor profundo, y prevenir el riesgo de suicidio mediante la escucha y la cercanía.Oración por las personas con pensamientos suicidasEn el video, el Papa eleva esta oración:"Señor Jesús, Tú que invitas a los cansados y agobiados a acercarse a Ti y descansar en Tu Corazón, te pedimos este mes por todas las personas que viven en la oscuridad y la desesperanza, especialmente por quienes están combatiendo con pensamientos suicidas. Haz que encuentren siempre una comunidad que los acoja, los escuche y acompañe. Danos a todos un corazón atento y compasivo, capaz de ofrecer consuelo y apoyo, también con la ayuda profesional necesaria. Que sepamos estar cerca con respeto y ternura, ayudando a sanar heridas, crear lazos y abrir horizontes. Que juntos podamos redescubrir que la vida es un don, que sigue habiendo belleza y sentido, aún en medio del dolor y sufrimiento".Vea a continuación el Video del Papa:

Vie 31 Oct 2025

Jubileo de la Esperanza en la recta final

Por Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - En el mes de noviembre tenemos varias celebraciones litúrgicas que vale la pena tener presentes:El 1º es la solemnidad de todos los santos. Poner la mirada en quienes nos han antecedido en la tierra, presentados por la Iglesia como modelos de vida cristiana, es una magnífica oportunidad para animarnos en la búsqueda de la santidad. Así como ellos pudieron ser santos, también nosotros lo podemos ser, si somos humildes, valientes y perseverantes en el cumplimiento de los mandatos divinos.El 2 celebramos la conmemoración de los fieles difuntos. Tenemos el deber de orar por los difuntos. Recordamos a nuestros familiares que han vivido la pascua. Oramos por quienes han perdido la vida a causa de la violencia, la enfermedad, por catástrofes naturales o accidentes. Invocamos para todos del Señor el perdón de sus pecados y le decimos desde lo profundo del alma: “Señor no les tengas en cuenta sus pecados”. Es una ocasión también muy especial para pensar en nuestra propia muerte y prepararnos debidamente para cuando llegue este momento definitivo.El 16 de noviembre, penúltimo domingo del tiempo ordinario, por iniciativa del Papa Francisco, se lleva a cabo la Jornada Mundial de los Pobres. Se nos invita a poner la mirada en quienes lo han perdido todo, pero no solo en lo material, sino también en quienes viven en las periferias existenciales, es decir, en los pobres en el espíritu. La cultura de la indiferencia debe desaparecer, para fomentar la cultura de la solidaridad.El 23 la solemnidad de Nuestro Señor Rey del Universo. Con esta celebración se concluye el año litúrgico 2024 – 2025 y se reconoce la centralidad de Jesús como Rey del Universo. Estamos invitados a hacer profesión de fe en quien es el centro de nuestra existencia, y a quien le debemos la vida nueva. Todo el año litúrgico tiene como fin principal ayudarnos a profundizar en nuestra historia de salvación de la mano de Jesús, el Hijo de Dios, de su Madre Santísima y de todos los santos y santas.El 30 damos inicio al nuevo año litúrgico 2025 – 2026. El año litúrgico en la Iglesia está distribuido en las 52 semanas de año civil en los tiempos de adviento, navidad, cuaresma, pascua y 34 semanas del tiempo ordinario. En medio de este calendario, se encuentran las solemnidades de cristológicas, marianas y de los santos.A manera de recordación, traigo aquí uno de los objetivos del eje 2 de las líneas pastorales 2025 – 2027, que trata el año litúrgico:Objetivo: Formar a la comunidad eclesial sobre el itinerario evangelizador y celebrativo que propone la Iglesia como proyecto de vida discipular.Estrategia: Implementar una campaña informativa y formativa que lleve a los fieles que peregrinan en los territorios de la Arquidiócesis de Cali a descubrir el año litúrgico como el recuerdo, presencia y espera de un Jesús que hace presencia en nuestra vida diaria, en cada tiempo y en cada celebración.El jubileo. Como colofón de este mes de noviembre y su significado para nosotros, está la proximidad del cierre del jubileo 2025, que tiene como lema: “peregrinos de la esperanza”. En nuestra Iglesia particular fueron numerosas las actividades realizadas, por las cuales doy gracias a Dios, a los organizadores y a los fieles por su entusiasmo y participación.De verdad que se ha sentido cómo este año jubilar ha sido un auténtico tiempo de Dios, un kairós. Pero lo más importante es que es debemos recoger lo vivido y tener muy presentes los compromisos asumidos como personas, como familias, como grupos, como comunidad.Debe haber un antes y un después del jubileo. Tenemos que sentir que en cada uno ha obrado la gracia de Dios, que con el don de la indulgencia sanó las cicatrices dejadas por el pecado y nos mostró el camino a seguir en los tiempos venideros.El llamado a la esperanza que sentimos en repetidas ocasiones, debe ser acogido con fe. Todos sabemos que, en los tiempos actuales, las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad están siendo puestas a prueba. Pidámosle al Señor que el jubileo que vamos a culminar, nos aliente a seguir siendo testigos y peregrinos de la esperanza. Para ello, oremos siempre y sin desfallecer.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Vie 31 Oct 2025

Conferencia Episcopal de Colombia aclara cambios litúrgicos para el Día de los Fieles Difuntos en 2025

Ante la inusual coincidencia en el calendario de 2025, donde la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (2 de noviembre) cae en día domingo, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Comisión Episcopal de Liturgia, ha emitido una nota oficial dirigida a todos los párrocos y fieles del país para precisar los cambios en las celebraciones litúrgicas y evitar confusiones.El mensaje, firmado por monseñor José Saúl Grisales Grisales, obispo de Ipiales y presidente de esta Comisión, detalla las disposiciones que rigen para el fin de semana del 31 de octubre al 2 de noviembre de 2025, basándose en las normas universales de la liturgia católica.Precedencia litúrgica: el Día de los Difuntos reemplaza al Domingo XXXI del Tiempo OrdinarioEl punto central de la aclaración radica en la precedencia entre las celebraciones. De acuerdo con la Tabla de Días Litúrgicos, tanto la Solemnidad de Todos los Santos (1 de noviembre) como la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (2 de noviembre) tienen mayor rango (o prevalencia) que un domingo del Tiempo Ordinario. En consecuencia, la celebración del Domingo XXXI del Tiempo Ordinario será sustituida en su totalidad por la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos.Esto significa que en todas las misas del domingo 2 de noviembre de 2025, se utilizarán las lecturas, oraciones y prefacios correspondientes al Día de los Difuntos. La liturgia de ese día no incluirá el canto del "Gloria" ni la profesión de fe del "Credo", características de una memoria obligatoria.Calendario de celebraciones para 2025La Comisión Episcopal desglosó el calendario litúrgico para ese fin de semana de la siguiente manera:- Solemnidad de Todos los Santos (1 de noviembre): Se celebrará desde las primeras Vísperas del viernes 31 de octubre y durante todo el sábado 1 de noviembre. No habrá misa prefestiva el sábado por la tarde; todas las eucaristías de ese día corresponderán a la Solemnidad de Todos los Santos.- Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (2 de noviembre): Se celebrará durante todo el domingo 2 de noviembre, desde el Oficio de Lectura o Laudes de la mañana hasta las Completas de la noche.Recomendación pastoral para las lecturasEn la nota, monseñor Grisales hizo también una sugerencia práctica a los párrocos. Dado que la liturgia para el Día de los Difuntos ofrece tres esquemas completos de lecturas diferentes, se insta a seleccionar con antelación el que mejor se adapte a la realidad pastoral de cada comunidad. Esta medida busca facilitar la preparación de los lectores y garantizar una proclamación digna y libre de improvisaciones.Contexto y relevancia de la informaciónEl Día de los Fieles Difuntos es una fecha de profundo recogimiento y oración por los seres queridos difuntos, por lo que estas precisiones litúrgicas de la Conferencia Episcopal de Colombia buscan enriquecer espiritual y pastoralmente esta tradición. Al tiempo que se respetan las normas universales de la Iglesia, se asegura la uniformidad y el correcto desarrollo de las celebraciones en los templos del país.

Mié 29 Oct 2025

Conferencia Episcopal de Colombia lanza colección de libros como herramientas para renovar la pastoral de la Iniciación Cristiana en el país

El Departamento de Liturgia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) presenta "La mistagogía de la Iniciación Cristiana", una colección de cuatro volúmenes que busca ser herramienta fundamental para que las comunidades eclesiales redescubran la fuerza transformadora de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía. Los textos ya se encuentran disponibles para su adquisición en la Librería de la CEC y en las Librerías San Pablo a nivel nacional.La obra editorial es fruto directo del Encuentro Nacional de Liturgia celebrado en Bogotá del 20 al 22 de mayo de 2025, que congregó a delegados episcopales de Liturgia y Catequesis, religiosos, religiosas, laicos y expertos. Según lo expresa en la presentación el padre Jairo de Jesús Ramírez Ramírez, Director del Departamento de Liturgia , el objetivo central fue abordar "uno de los desafíos más urgentes de la pastoral actual".En esta obra el padre Ramírez define la iniciación cristiana como “el corazón de la vida eclesial”. "Allí comienza el camino de discipulado, allí se gesta la identidad cristiana, allí resplandece el Misterio Pascual de Cristo", agrega.La colección se enmarca en el llamado eclesial a renovar las prácticas pastorales en "clave catecumenal y sinodal", y se propone en continuidad con el espíritu del Concilio Vaticano II y el documento Sacrosanctum Concilium.Los cuatro volúmenes de la colecciónCada uno de los libros desarrolla una ponencia central y sus mesas temáticas correspondientes, ofreciendo un abordaje integral del tema. Los volúmenes son:1. "Panorama de la Iniciación Cristiana a la luz de Sacrosanctum Concilium”: Un análisis de fondo basado en los números clave de la constitución conciliar sobre la sagrada liturgia.2. "Espiritualidad litúrgica de la Iniciación Cristiana": Explora la dimensión espiritual que emana de la celebración de los sacramentos.3."Per visibilia ad invisibilia. Teología del signo": Profundiza en el concepto teológico de que lo divino se accede a través de los signos visibles de los ritos.4."Hacia una pastoral de la Iniciación Cristiana": Ofrece propuestas prácticas y concretas para renovar la praxis pastoral en las diócesis y comunidades.Una herramienta para integrar liturgia y vidaSegún se expresa en la contraportada de los libros, esta colección "nace del deseo de redescubrir la fuerza transformadora de los sacramentos de la iniciación cristiana a la luz de la liturgia". Su enfoque mistagógico –un proceso de introducción progresiva en el Misterio de Cristo– busca "integrar símbolo y vida, rito y experiencia, sacramento y discipulado".El padre Jairo Ramírez expresa su confianza en que estos textos "contribuyan a fortalecer el vínculo entre la celebración litúrgica y el proceso de maduración en la fe". El objetivo final, afirma, es formar "creyentes que no solo han recibido los Sacramentos, sino que han sido verdaderamente iniciados en el Misterio de Cristo".Cada texto incluye preguntas orientadoras para el diálogo y la profundización comunitaria, lo que convierte a la colección en un instrumento valioso para equipos de liturgia, catequistas, seminarios y comunidades parroquiales en su conjunto.Datos de contacto de la Librería de la Conferencia Episcopal de Colombia:libreria@cec.org.coWhatsApp: 57 3138808447PBX:(57) 601 9157779 - Ext. 125Horario: lunes a viernes de 8:00 a.m. a 12:30 p.m. - 1:30 p.m. a 4:30 p.m.

Mar 28 Oct 2025

Tiempo de esperanza, Jornada Mundial de los Pobres 2025

Por Carlos Ignacio Agudelo Betancur - En medio de las incertidumbres de nuestros tiempos, este año dedicado a la Esperanza ha sido un año de gracias. Hemos despedido con agradecimiento al Santo Padre Francisco, quien nos ha animado en la esperanza fraterna con su exhortación Dilexit nos (Nos amó) que habla del amor divino y humano del Corazón de Cristo, y hemos dado la bienvenida a su sucesor, el Santo Padre León XIV, quien ha dado continuidad al año Santo de la Esperanza con su exhortación Dilexit te (Te he amado). Los dos pontífices recalcaron que Cristo es el ancla de nuestra esperanza y que esta llega a todos sin distinción y especialmente a los más necesitados.No es por casualidad que al finalizar el Año Jubilar de la Esperanza se celebre la Jornada Mundial de los Pobres el próximo 16 de noviembre, como nos lo presenta el mismo Papa León XIV en su mensaje para esta Jornada, publicado por el Vaticano el 13 de junio de 2025 en la memoria de San Antonio de Padua, patrono de los pobres; en su mensaje anticipa parte de las enseñanzas de su Exhortación apostólica Dilexi te sobre el amor hacia los pobres, publicada el pasado el 4 de octubre, en la memoria del pobre entre los pobres san Francisco de Asís.En los primeros párrafos del mensaje anuncia que no conocer a Dios, no ser testigo de Su esperanza es “la pobreza más grave”. Y explica que “existen muchas formas de pobreza: aquella de los que no tienen medios de sustento material, la pobreza del que está marginado socialmente y no tiene instrumentos para dar voz a su dignidad y a sus capacidades, la pobreza moral y espiritual, la pobreza cultural, la del que se encuentra en una condición de debilidad o fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad”.“Tú, Señor, eres mi esperanza” (cfr Sal 71,5), son las primeras palabras del mensaje del Santo Padre León XIV para la IX Jornada Mundial de los Pobres. Jesucristo, ancla de nuestra esperanza, en su paso por los caminos polvorientos de Tierra Santa, abrazó especialmente las pobrezas de quienes más sufrían, fue apoyo, sanación y vida. Mostró con su ejemplo cómo poner en práctica las bienaventuranzas, enseño a llevar una vida en coherencia y verdad, señaló injusticias abrazando a todos, enseñando perdón y reconciliación.El Papa León en su mensaje nos invita a “crear nuevos signos de esperanza que testimonien la caridad cristiana, como lo hicieron tantos santos y santas de todas las épocas”. En su exhortación hace un amplio recuento de la vivencia de la caridad cristiana, comenzando con la experiencia de los que tenían todo en común de los inicios del cristianismo, hasta las “instituciones creadas para expresar la acogida hacia los más débiles y marginados” de los últimos siglos, igual que tantas iniciativas que llevan adelante voluntariados y comunidades en la actualidad. Puso de relieve el ejemplo de “los hospitales y las escuelas” cristianas que por tantos años han sido una muestra palpable de la solidaridad de la Iglesia para con los más necesitados, sugiriendo que “hoy deberían formar parte ya de las políticas públicas de todo país”. Y que igualmente contando con “la ayuda de las ciencias y la técnica” se deberían desarrollar “políticas eficaces en la transformación de la sociedad” (Dilexit te, 97), y como lo pone de relieve, se debe dar prioridad a los más “pobres, excluidos y marginados”, “aquellos que son considerados un “descarte” de la sociedad”, trabajando por “el desarrollo integral de los más abandonados de la sociedad” (Dilexit te, 111).¿Quiénes son los más abandonados de la sociedad, si no los sintecho, los que no tienen donde dormir, donde apoyar la cabeza (como Jesucristo), los heridos del camino (como el que rescató el buen samaritano), los que sufren en la calle diversidad de trastornos físicos, mentales y/o sociales? Se los ha llamado “habitantes de la calle” como si esta fuera una condición natural que de alguna manera la sociedad debería aceptar o respetar. ¿Se podría pensar que quizás esa fue su decisión voluntaria? Sea cual haya sido la historia de esa persona herida o abandonada, quienes pasamos a su lado, la misma sociedad en su conjunto, no podemos blanquear nuestra conciencia con la indiferencia, ni nosotros ni la sociedad podemos quedar indiferentes. La persona que ahora se denomina “en situación de calle”, es un ciudadano “herido de la calle”, “herido de la sociedad”, un ser digno, a quien es necesario ayudarle por todos los medios a recuperar su dignidad completa.Las sociedades actuales, en sus personas y en sus instituciones, han madurado; la conciencia del deber de respetar los derechos humanos nos ha llevado inclusive a penalizar a quien no recoge un herido en la calle. Si bien es de admirar a los buenos samaritanos que actúan para atender a un herido en situación de calle, hoy en día la sociedad tiene más posibilidades para atender esas urgencias en equipo, en colectivo, activando un conjunto de recursos humanos y técnicos con una sola llamada; es loable ver cómo con diligencia llegan las ambulancias, los paramédicos, las autoridades, y se activan todos los protocolos de atención institucional. Las sociedades han madurado en su sensibilidad y en su eficacia para atender al herido en la calle. Lo agradecemos, porque en algún momento, podríamos ser nosotros mismos o un familiar o un amigo. Gracias a todos los que hacen posible esta atención humanitaria colectiva. Gracias a quienes legislaron, a quienes aprobaron presupuestos, a quienes mantienen al día todos los medios logísticos que permiten que funcionen estas atenciones de emergencia. Ahora necesitamos que esta atención diligente abarque a todos los abandonados en la calle sin distinción, sin ninguna discriminación. Que podamos reestablecerle los derechos a cada herido de la calle, a cualquier herido por cualquier situación y sin ninguna discriminación, de tal forma que pueda reintegrarse a la sociedad de forma digna y completa.El Papa dedica los últimos párrafos a la limosna, destacando el papel que ha tenido a lo largo de los siglos, anotando que quizás “no será la solución a la pobreza mundial, que hay que buscar con inteligencia, tenacidad y compromiso social. Pero necesitamos practicar la limosna para tocar la carne sufriente de los pobres” (Dilexit te, 119).Concluye su exhortación el Papa León XIV con un bello mensaje que es toda una plegaria convocante sobre lo que significa el amor cristiano, invitando a que este se irradie y actúe en toda la sociedad:“El amor cristiano supera cualquier barrera, acerca a los lejanos, reúne a los extraños, familiariza a los enemigos, atraviesa abismos humanamente insuperables, penetra en los rincones más ocultos de la sociedad. Por su naturaleza, el amor cristiano es profético, hace milagros, no tiene límites: es para lo imposible. El amor es ante todo un modo de concebir la vida, un modo de vivirla. Pues bien, una Iglesia que no pone límites al amor, que no conoce enemigos a los que combatir, sino sólo hombres y mujeres a los que amar, es la Iglesia que el mundo necesita hoy” (Dilexit te, 120).Carlos Ignacio Agudelo Betancur