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Cuaresma

Vie 11 Mar 2022

Mientras oraba, el aspecto de su Rostro cambió

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA Marzo 13 de 2022 Primera lectura: Génesis 15,5-12.17-18 Salmo: 27(26),1.7-8.9abc.13-14 (R. 1a) Segunda lectura: Filipenses 3,17 - 4,1 Evangelio: Lucas 9,28b-36 I. Orientaciones para la Predicación Introducción * El camino cuaresmal. Vamos avanzando en este camino de preparación a la celebración anual de la Pascua de Jesús, el misterio central de nuestra fe, la conmemoración del amor infinito de Dios, que muere por amor a la humanidad y que resucita para salvarnos. Es la Alianza radical y definitiva que nos invita a conmemorar todos los signos de amor de Dios por cada uno de nosotros y a tomar conciencia de que, a pesar de nuestras infidelidades, Dios siempre es fiel. * Nuestra patria es el cielo. Cuando el apóstol Pablo nos recuerda que Cristo transfigurará nuestro cuerpo mortal, nos invita a relativizar muchas realidades que nosotros absolutizamos en esta vida terrenal, tal como lo hizo la liturgia del pasado miércoles de ceniza. * Oración y transfiguración. Jesús que sube al monte para orar, nos invita a fortalecer nuestra relación con Dios por medio de la oración. Es la oración la que permite que el creyente escuche a Dios (“¡escúchenlo!”) y pueda discernir lo que debe hacer en las difíciles opciones de cada día. En este proceso de diálogo y comunión con el Señor, nos vamos “transfigurando”, para ser sacramento de Su amor en el mundo. 1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? La primera lectura describe la alianza sellada por Dios con Abraham. A un anciano, errante desde que salió de su pueblo, Ur de los caldeos, Dios le ofrece algo que parece imposible: una tierra fértil y una descendencia numerosa. No se trata de una recompensa a las buenas obras del patriarca sino de un acto totalmente gratuito e incondicionado de Dios. El rito tradicional de los pueblos antiguos para realizar un pacto era sacrificar un animal y descuartizarlo; los que hacían el pacto pasaban por la mitad y pronunciaba una fórmula en la que juraban fidelidad a lo pactado y decían: “¡si traiciono este acuerdo, que me descuarticen como a este animal!”. Pero en el relato del Génesis es sólo Dios el que pasa en medio de los animales sacrificados y no le exige a Abraham que haga lo mismo. Con este signo se manifiesta que la promesa de Dios es absolutamente gratuita e incondicionada, que Él es siempre fiel a su amor y no se arrepiente ni siquiera ante las traiciones que pueda cometer su pueblo elegido. La segunda lectura, tomada del texto más afectuoso de san Pablo, el dirigido a la comunidad creyente de Filipos, nos habla de “los enemigos de Cristo”, pero no referidos a los ateos, a los miembros de sectas fanáticas, a los que llevan una vida absolutamente contraria a los valores morales, sino a algunos de los mismos creyentes que creen que la fe es la simple observancia de las prácticas tradicionales (la circuncisión, el abstenerse de algunos alimentos y el realizar prácticas externas como el ayuno y otras privaciones). Por el contrario, los “amigos de la cruz de Cristo” son los llamados a “transfigurarse” a ejemplo del cuerpo glorioso de Cristo, es decir, a morir al egoísmo para descubrir en la cruz el sentido de la existencia, a encarnar el amor en cada momento de la vida, a encontrar en el sufrimiento un valor salvífico, porque es el amor el que da sentido a la vida y a cada una de nuestras acciones. El evangelio describe la versión de Lucas sobre la Transfiguración del Señor. Jesús sube al monte para orar, acompañado por tres de sus discípulos; aunque estos últimos estaban adormilados, vieron a Moisés y a Elías que hablaban con Jesús sobre la pasión que iba a vivir en Jerusalén. Mientras Pedro propone que construyan tres tiendas para permanecer en el lugar, se oye una voz que reconoce a Jesús como el Hijo y que les ordena: “¡escúchenlo!”. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? Oración. Después de meditar sobre las tentaciones de Jesús en el desierto, en este segundo domingo de Cuaresma la Iglesia nos invita a encontrar en la oración el medio para “transfigurarnos” con Cristo. En efecto, bien sabemos que, junto con la penitencia y la limosna, la oración es uno de los caminos que se nos ofrece la Iglesia para recorrer este camino cuaresmal que nos prepara para la celebración del Misterio pascual, que es el centro de nuestra fe. Orar es dialogar con Dios, es hablarle a partir de la realidad que vivimos y escuchar lo que Él nos dice, sus mociones, su iluminación para discernir correctamente lo que debemos hacer en la vida. Multipliquemos la oración por medio de las prácticas de piedad, por medio de la oración en familia, por medio de la meditación personal y de la lectura de la Escritura (simbolizada en Moisés y Elías), para poder “transfigurarnos con Cristo”. Mortificación. San Pablo invita a los efesios a tomar conciencia de que muchos absolutizan algunas realidades materiales y que eso contradice la fe que nos enseña a considerar todo eso como relativo. Es una buena oportunidad para que reflexionemos cómo podemos “mortificarnos”, morir a nosotros mismos, a lujos, gustos, caprichos, excesos, placeres, vicios y a todo tipo de desórdenes. De esta forma podremos estar más atentos a las necesidades de los hermanos, ser más solidarios con los más pobres, estar atentos a fragilidades e incoherencias que se van haciendo visibles en nuestra vida para poder ser verdaderos testigos de una nueva vida, de los valores del Evangelio, de la presencia del Resucitado. Conversión. El anuncio del Evangelio es en últimas el llamado a la conversión. Pero el cambio en la vida del cristiano no solamente es difícil, sino que es una lucha permanente para vencer el pecado que nos vive acechando. La vida de fe es ese permanente esfuerzo de transfiguración con Cristo, de escucha de Su Palabra, de puesta en práctica de Su voluntad. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? Pidamos al Señor la gracia de vivir intensamente este tiempo de cuaresma como un tiempo de conversión, que, por medio de la oración, la mortificación y la solidaridad nos permita configurarnos con Cristo en Su Pasión, muerte y resurrección. __________________ Recomendaciones prácticas: • Oración por el Papa Francisco, en el aniversario de su elección pontifical. II. Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa Hace diez días iniciamos este camino cuaresmal y en este segundo domingo de Cuaresma el Señor nos invita en Su Palabra a prepararnos para renovar la Alianza de amor que Él selló con cada uno de nosotros por su muerte en la cruz y por su resurrección gloriosa. Celebremos esta Eucaristía pidiendo al Señor la gracia de la conversión y la fuerza de su Espíritu para que, por medio de la oración, la mortificación y la solidaridad seamos testigos de su presencia en el mundo. Monición a la Liturgia de la Palabra El camino cuaresmal nos va preparando a la renovación de la Alianza que Dios selló con cada uno de nosotros por medio de Cristo en la cruz, como lo anticipa la primera lectura. Pero debemos estar atentos, porque somos frágiles y podemos desordenarnos en nuestra vida; San Pablo nos recuerda que debemos “mortificarnos”. Y la oración, junto con la penitencia y la solidaridad, nos ayudar a “transfigurarnos” con Cristo. Escuchemos con atención. Oración Universal o de los Fieles . Presidente: Dirijamos nuestras súplicas y peticiones al Padre misericordioso con la confianza de los hijos, con la certeza de que él hace posible lo que para nosotros es imposible y que con su sabiduría nos concede siempre lo que más nos conviene. R. ¡Escucha Padre nuestra oración! 1. Te pedimos por la Iglesia, el pueblo de la Nueva Alianza, para que pueda conducir a la humanidad a una tierra nueva en la que todos escuchemos y pongamos en práctica la Palabra del Señor Jesucristo. 2. Te pedimos por el Papa Francisco, en su aniversario de su elección, para que el Espíritu Santo le conceda el don de consejo, de sabiduría y de fortaleza para guiar a la Iglesia. 3. Te pedimos por los pastores de la Iglesia, para que sean los primeros en dar testimonio de que “nuestra patria es el cielo”, que la cruz es el camino de la salvación y que muriendo por amor resucitamos a la vida eterna. 4. Te pedimos por los que sufren y pasan necesidad, por los que experimentan tristeza y depresión por las consecuencias de la pandemia, para que encuentren en los que los rodean un testimonio eficaz de tu misericordia y tu amor. 5. Te pedimos por todos los padres de familia, para que, a ejemplo de san José, modelo de esposos y padres, y cuya fiesta celebraremos el próximo sábado, puedan crecer en la capacidad de crecer día tras día en el amor a su esposa y en la sabiduría para formar a sus hijos en la fe. Oración conclusiva Escucha, Padre bondadoso, las plegarias que te dirigimos con fe en esta celebración en la que renovamos tu alianza de misericordia y de amor, por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.

Mié 9 Mar 2022

Tumaco reflexiona sobre su tarea pastoral en la región del pacífico

En el marco de la Cuaresma y en un ambiente de oración y reflexión, monseñor Orlando Olave Villanoba obispo de la Diócesis de Tumaco, junto con su vicario general y el equipo diocesano de animación pastoral (EDAP), recibieron a los miembros de la coordinación regional del pacifico colombiano (CRPC), en cabeza del padre Jesús Albeiro Parra, quienes en conjunto reflexionaron sobre el quehacer y hacer de esta iglesia particular. Este espacio tuvo como propósito, animar a la iglesia a llevar a cabo cada mes, un encuentro en donde los Vicarios de zonas, retroalimenten los avances que tiene el plan pastoral en la región. Así también, como se celebraba el Día Internacional de la Mujer, monseñor Olave Vallanoba, exaltó el papel y el protagonismo que vienen teniendo las mujeres en esta región, tanto en la evangelización, como en el trabajo social de la Diócesis. Exhortándolas a su vez, a no desfallecer, vivir en constante oración, ya que hoy más que nunca se tiene el reto de evangelizar a los pueblos. Finalmente, unidos en una sola voz, motivados a llevar la luz a cada rincón de estos territorio del pacífico y cada rincón colombiano, se hizo una invitación a orar por las elecciones del próximo 13 de marzo 2022, “para que el Señor nos dé como pueblo suyo el don de el discernimiento para así lograr no solo la tan anhelada paz, sino un futuro próspero en nuestro país”.

Vie 4 Mar 2022

Untados de ceniza

Por: Luis Fernando Rodríguez Velásquez - De nuevo llega la Cuaresma. Serán unos días muy especiales en los cuales vamos a tener la ocasión para hacer un paro en el agite de nuestras vidas, para escuchar el llamado del Señor, que por labios de San Pablo nos va a decir: “en nombre de Cristo les ruego, déjense reconciliar con Dios” (2Cor. 5, 20). En efecto, los cuarenta días que vienen, después del miércoles de ceniza, ayudados con la palabra de Dios, nos deberán ayudar a descubrir y reconocer nuestros pecados. Es necesario tener en cuenta las principales actitudes del cristiano en este tiempo de gracia. La Cuaresma es un tiempo propio para fortalecer la oración, que es nada más y nada menos, que el ejercicio efectivo de diálogo y escucha de Dios, en el silencio y la contemplación; es tiempo de adentraremos en el corazón del Señor a través de la lectura orante de su palabra, de la Sagrada Escritura; es un tiempo en que estamos llamados a hacer renuncias y pequeños o grandes sacrificios, de modo que seamos capaces de purificar nuestras limitaciones y pecados; es tiempo de la humildad, para que sin miedos y con confianza, supliquemos de Dios el baño de su misericordia y su perdón. Es tiempo en el cual vamos a ser invitados a salir de nosotros mismos y a ver en el otro, en el prójimo, sobre todo en el pobre, en el que sufre, en quien vive la soledad, la imagen de Cristo, también Él pobre, cordero inmolado y solo en el madero de la cruz. Es un tiempo en el que la solidaridad, y la llamada Comunicación Cristiana de Bienes deberá ser concreta, en especial con quienes no tienen nada qué comer, no tienen una persona que los acompañe y les permita recuperar el sentido de la vida, o los migrantes y habitantes de calle que, despojados y exiliados, se sienten sin tierra y ni casa donde reclinar la cabeza. La Cuaresma comienza el miércoles de ceniza. Ser untados con ceniza es un signo externo con el que públicamente reconocemos que somos frágiles y necesitados de Dios y de los demás como ha sido la experiencia de la pandemia en la que todavía nos encontramos. Ahora bien, la ceniza es un sacramental que será eficaz solo y en la medida en que quien la reciba asuma el compromiso cierto de cambiar aspectos de la vida que van en contra del plan de Dios. Será el tiempo de renovar el compromiso por caminar juntos y de respetar el don de la vida que de Dios hemos recibido. Será un tiempo magnífico para prepararnos a celebrar adecuadamente la Pascua de Resurrección. Quienes de verdad no deseen cambiar, es mejor que no caminen por las calles untados de ceniza. + Luis Fernando Rodríguez Velásquez Obispo Auxiliar de Cali

Mié 2 Mar 2022

El espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA Marzo 06 de 2022 Primera lectura: Deuteronomio 26, 4-10 Salmo: 91(90), 1-2.10-11.12-13.14-15 Segunda lectura: Romanos 10,8-13 Evangelio: Lucas 4, 1-13 I. Orientaciones para la Predicación Introducción El texto del libro del Deuteronomio está enmarcado en lo referente a la ley del santuario. Recoge las oraciones que con motivo de la ofrenda de las primicias debían recitarse en dicho santuario. El ofrecimiento de las primicias de la tierra era un modo adecuado de manifestar el agradecimiento de Israel por las hazañas de Dios, por los prodigios con los que había librado de la esclavitud a Egipto y establecido en la tierra prometida. La oración que se recita se constituye en un credo, histórico-teológico del israelita, de singular importancia, que encierra los rasgos fundamentales de la fe del Antiguo Testamento. Es un resumen de la historia de Israel, centrado en la liberación de Egipto y en su establecimiento en la tierra prometida. En la segunda lectura, el apóstol Pablo nos expresa cómo los judíos no tienen excusa para invocar a Cristo como Señor, ya que si no creen el Él no es porque la predicación evangélica no les haya llegado, sino por su falta de comprensión y de correspondencia a la llamada de Dios. Además, nos enseña San Pablo que, si la ley dada a Moisés manifestaba la voluntad divina y hacía más accesible su cumplimiento, la fe en Cristo ha abierto un camino más fácil para llegar a Dios. Jesucristo, al descender del cielo en la Encarnación y al resucitar de entre los muertos y subir al cielo, ha cumplido la profecía de Moisés que anunciaba cercanía de la Palabra de Dios (Cf. Dt 30,12-14): tras llevar su obra redentora, Cristo se encuentra cerca de los que creen en Él. Por su parte, San Lucas nos ofrece hoy el relato de las tentaciones de Jesús en el desierto. En efecto, en el inicio de su misión salvadora el Señor ayuna y sufre las tentaciones de satanás. Los tres evangelios sinópticos recuerdan que el episodio tiene lugar en el desierto. Con esa palabra se designa probablemente la depresión que hay junto al Jordán, al norte del mar muerto. Sin embargo, también tiene un sentido teológico: en el desierto fueron tentados, y vencidos, Moisés e Israel; en el desierto es tentado Jesús, que vence donde otros cayeron: el diablo quiere apartar a Jesús de su misión, pero Jesús le vence. Ya que en el tercer evangelio la genealogía del Señor llega hasta Adán, la tradición cristiana vio en este relato una victoria de Jesús como anticipo de Adán; donde Adán fue vencido, Jesús venció, inaugurando así la nueva humanidad. “Es conveniente recordar cómo el primer Adán fue expulsado del paraíso al desierto, para que adviertas cómo el segundo Adán viene del desierto al paraíso” (San Ambrosio, Expositio Evangelo secundum Lucam, ad loc.). 1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? Reflexionar sobre las tentaciones a las que es sometido Jesús en el desierto es una invitación a cada uno de nosotros para responder a una pregunta fundamental: ¿qué cuenta de verdad en mi vida? En la primera tentación el diablo propone a Jesús que cambie una piedra en pan para satisfacer el hambre. Jesús rebate que el hombre vive también de pan, pero no sólo de pan: sin una respuesta al hambre de verdad, al hambre de Dios, el hombre no se puede salvar. En la segunda tentación, el diablo propone a Jesús el camino del poder: le conduce a lo alto y le ofrece el dominio del mundo; pero no es éste el camino de Dios: Jesús tiene bien claro que no es el poder mundano lo que salva al mundo, sino el poder de la cruz, de la humildad, del amor. En la tercera tentación, el diablo propone a Jesús que se arroje del alero del templo de Jerusalén y que haga que le salve Dios mediante sus ángeles, o sea, que realice algo sensacional para poner a prueba a Dios mismo; pero la respuesta es que Dios no es un objeto al que imponer nuestras condiciones: es el Señor de todo. ¿Cuál es el núcleo de las tres tentaciones que sufre Jesús? Es la propuesta de instrumentalizar a Dios, de utilizarle para los propios intereses, para la propia gloria y el propio éxito. Y por lo tanto, en sustancia, de ponerse uno mismo en el lugar de Dios, suprimiéndole de la propia existencia y haciéndole parecer superfluo. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? No tengamos miedo de afrontar, también nosotros, el combate contra el espíritu del mal: lo importante es que lo hagamos con Él, con Cristo, el Vencedor. Cada uno debería preguntarse: ¿qué puesto tiene Dios en mi vida? ¿Es Él el Señor o lo soy yo? Al recordar que el pasado miércoles con el tradicional Rito de las Cenizas, hemos entrado en la Cuaresma, tiempo de conversión y de penitencia en preparación a la Pascua, la Iglesia, que es madre y maestra, llama a todos sus miembros a renovarse en el espíritu, orientándose decididamente hacia Dios, renegando el orgullo y el egoísmo para vivir en el amor. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? “En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque Cristo nuestro Señor, al abstenerse durante cuarenta días de tomar alimento, inauguró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal y, al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a sofocar la fuerza del pecado; de este modo, celebrando con sinceridad el misterio de Pascua, podremos pasar un día a la Pascua que no acaba” (Del prefacio de este Domingo). _________________ Recomendaciones prácticas: • Tener en cuenta que el eje temático del Ciclo C para Cuaresma es la llamada a la conversión y al perdón. En este sentido han sido seleccionadas las lecturas de la serie dominical. • Leer Instrucción General del Leccionario de la Misa, números 97-102. II. Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa Queridos hermanos este caminar cuaresmal nos entrega las características marcadas por el encuentro personal y comunitario con Jesucristo. En un ambiente penitencial y en oración, recibamos la fuerza que viene de lo alto que Dios nos comunica en su Hijo Jesús. Monición a la Liturgia de la Palabra La Palabra de Dios para este primer Domingo de Cuaresma nos muestra la misericordia de Dios para con el hombre y la fuerza del Espíritu que nos lleva al desierto para vencer toda tentación a ejemplo del Señor Jesús. Continuemos nuestra celebración como hermanos juntos en la fe. Oración Universal o de los Fieles Presidente: Alabemos y glorifiquemos a Cristo, a quien Dios Padre constituyó fundamento de nuestra esperanza y primicia de la humanidad resucitada, aclamémosle diciendo: R. Rey de la Gloria, escúchanos. 1. Por el Papa, los obispos, presbíteros, diáconos, religiosos y laicos, para que dejándose llenar de la gracia del Espíritu Santo, asuman con decisión el compromiso de la conversión. 2. Por los gobernantes de las naciones, para que dispongan sus conocimientos y acciones al cuidado y atención a las comunidades más necesitadas, especialmente para que puedan satisfacer sus necesidades básicas. 3. Por todas las familias del mundo, para que sean espacios de encuentro fraterno en los que se viva la fe, la esperanza y el amor. 4. Por los enfermos, privados de la libertad y excluidos de la sociedad, para que descubran el rostro misericordioso de Cristo en sus momentos de angustia y soledad. 5. Por nosotros para que al caminar juntos nos formemos como discípulos de Cristo, como familias, como comunidades y como seres humanos, a través de nuestra experiencia de este camino Sinodal. Oración conclusiva Atiende, Padre Santo, estas súplicas que te hemos presentado , para que sea tu Espíritu el que ilumine todas nuestras buenas intenciones. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

Mié 2 Mar 2022

Jornada de ayuno y oración por la paz de Colombia y el mundo

Este Miércoles de Ceniza, inicio de la Cuaresma 2022, monseñor Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, ha extendido una invitación a todos los católicos a vivir en este día, una Jornada de ayuno y oración por la paz de Colombia y el mundo entero. “Unámonos desde la Cuaresma, comenzando este Miércoles de Ceniza, recibiendo el signo de la ceniza en nuestra cabeza. Vinculémonos totalmente para que podamos hacer un camino con Cristo, un camino de reconciliación y para que juntos oremos por la paz de Colombia y del mundo”. Advirtió que para este tiempo de Cuaresma, es importante que tanto hombres, mujeres, avancen caminando con Cristo, para vivir “un tiempo de conversión, un tiempo de gracia que nos lleva a la vida nueva del Resucitado en la Pascua”. Trae en mención, el mensaje de Cuaresma que el Papa Francisco presentó recientemente, donde invita a un incansable ayuno y oración permanente, para luchar contra toda forma de mal personal y social; así también, exhorta a realizar obras de solidaridad y fraternidad que expresen el amor y la caridad hacia los más necesitados. Por todo esto, y al recordar la dolorosa situación de guerra que se libra en Ucrania y en nuestro país, por cuenta del conflicto armado, el prelado anima a seguir la invitación del papa Francisco para que este Miércoles de Ceniza, “hagamos en nuestras familias, en nuestras parroquias una jornada de ayuno y oración, que tienen un fundamento bíblico y que nos da la oportunidad de orar por la paz de Colombia y del mundo”. Leer mensaje de Cuaresma 2022 [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon] Conozca Campaña Comunicación Cristiana de Bienes [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon] Mensaje de monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia Cortesía: Oficina de Comunicaciones Arqidiócesis de Bogotá

Lun 28 Feb 2022

¡Volvamos a la Pascua!

Por: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía - “Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, NOS HA HECHO NACER A UNA ESPERANZA VIVA, a una herencia incorruptible, pura, imperecedera, que nos estaba reservada en el Cielo. La fuerza de Dios nos custodia en la fe para la salvación que nos aguarda, cuando llegue el momento final” (1ª Pedro1, 3-5). Con esta súplica del Apóstol y Pastor elegido por Jesús para la primitiva Iglesia, convoco a todos los creyentes al retorno pleno a sus parroquias y centros de culto, para compartir, desde el miércoles de Ceniza, dos de marzo, la preparación a LA PASCUA ANUAL 2022. Los tiempos litúrgicos de Cuaresma y Pascua, entre el sacramental de la Santa Ceniza y la solemnidad de Pentecostés, cuando se apaga el Cirio Pascual y encendemos el fuego interior del Espíritu Santo, marcan la gran transformación que Cristo Jesús hace en quienes acogemos su Persona y su Palabra, su misericordia y la soberanía del Padre Dios. Un ser humano nuevo, una nueva humanidad, un cambio de vida y un “cambiar la vía” por la que mal caminamos, expresan esta Nueva Creación en Cristo. Dios deja de ser mera religión y su Amor de la Cruz se vuelve como el “Big Bang” de un universo nuevo. Pedro, en su primera carta que hemos citado, y Pablo en su primera a Corintios (15, 57), nos invitan a que “demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo”. Esa victoria del AMOR DE LA CRUZ, hemos de proclamarla con claridad, gozo y firmeza. Hemos de volvernos un solo cuerpo, un pueblo dispuesto a CAMINAR JUNTOS, una fuerza del Dios Amor que transfigura esta historia triste y adolorida que hoy vive la humanidad, amenazada nuevamente por la catástrofe de una guerra mundial inminente, por un calentamiento global, resultado de la guerra a muerte contra los recursos vitales. Todo ello, junto a fenómenos de violencias, de aborto provocado y fetos mercantilizados para surtir órganos y células, de eutanasia y suicidios disparados. Son, entre otros, los signos negativos en medio de nuestros tiempos, por otro lado tan avanzados y globalizados, tan sorprendentes y luminosos. Sobra decir, entonces, que vivimos tiempos difíciles y tenemos inmensa responsabilidad histórica, sobre todo para no comprometer el futuro de las nuevas generaciones y de la especie humana misma. Volver a la Pascua 2022, después de dos años entre pandemias y protesta social, en medio de jornadas electorales y movilizaciones sociales, del recrudecimiento del conflicto interno y la amenaza latente de conflictos armados en las fronteras y con Venezuela, de inseguridad ciudadana y flujos de desplazados y migrantes, es la medicina espiritual y la terapia colectiva que necesitamos todos. La Cuaresma y Pascua 2022 tengan en nuestras parroquias los cuatro grandes motivos de la actualidad: 1. El gran marco del PERDÓN DE DIOS a todos nuestros abusos, incluidos los que nosotros mismos como pastores hemos cometido. Es REPARTIR A MANO ABIERTA EL PERDÓN DE DIOS, la liberación de la culpa y del pecado, la victoria sobre el odio y las venganzas, la sanacion de nuestras heridas sicosociales, la ABSOLUCIÓN DE PECADOS RESERVADOS, la reconciliación con la creación y la vida como obra y don de Dios. Volvamos la parroquia un gran confesonario abierto en jornadas penitenciales conjuntas en cada territorio arciprestal durante la Cuaresma. Promovamos EL PERDONAR como verbo en infinitivo que identifica el actuar de Dios con nosotros, como respuesta indispensable en nuestras relaciones interhumanas, sociales y políticas, aprendiendo a conjugarlo en todos los modos pasivos y activos y subjuntivos, en relación con los demás. Es necesario pedirlo, ofrecerlo, darlo, instituirlo como cultura del perdón. 2. LA PASCUA COMO CENA FAMILIAR, al mejor estilo hebreo, judío, según las tradiciones nuestras, enmarcándolas en la Cena Pascual de Jesús y en las cenas, desayunos y comidas del Señor Resucitado, centradas en los verbos eucarísticos: TOMAR el pan, DAR GRACIAS, PARTIRLO Y DARLO a comer. “Quédate con nosotros, Señor”. “Lo reconocieron al partir el pan” (Lucas 24, 13-35). 3. EL AMOR DE LA CRUZ como camino de vida, aprendido a la luz de la Pasión, las actitudes y las palabras de Jesús desde el misterio de la Cruz y de la NO VIOLENCIA que nos adentra en el alma propia y el arrepentimiento, en el desarme de actitudes, palabras y acciones demoledoras contra el prójimo. 4. LA SINODALIDAD como aprendizaje de Iglesia y de poblaciones en los territorios, a CAMINAR JUNTOS. La integración sociocomunitaria, más allá de lo confesional, las procesiones y manifestaciones colectivas de religiosidad cristiana, equilibradas siempre para que resalte la grandeza de lo litúrgico, así como la más amplia participación de generaciones y fieles en la Semana Santa, sean impulso claro a esta sinodalidad. El Bautismo y la Penitencia que lo renueva, la eucaristía y las comunidades que reviven, sean el sello evangelizador de estos grandes tiempos litúrgicos que iniciamos en los albores del mes de marzo. + Darío de Jesús Monsalve Mejía Arzobispo de Cali

Dom 13 Feb 2022

Guión litúrgico para vivir y celebrar el Miércoles de Ceniza

El miércoles 02 de marzo, con la imposición de la ceniza se da inicio al tiempo de la Cuaresma. La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través del Departamento de Liturgia, pone a disposición un subsidio para animar la celebración de este día. En este año el camino cuaresmal tiene un ingrediente particular, se trata de la consulta Sinodal que se está desarrollando en las Iglesias particulares y que se ven iluminadas por la imagen de la conversión de Cornelio y Pedro, que, con sus testimonios nos interpelan y adentran en el camino de la conversión. La celebración de la ceniza es el inicio de una estación espiritual, particularmente relevante para todo cristiano, que conduce a celebrar el Misterio Pascual, a través del ayuno, la oración y la penitencia. El acto litúrgico del Miércoles de Ceniza, que se caracteriza por el mensaje bíblico: "Conviértete y cree en el Evangelio", y por la expresión: "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca de la necesidad que tenemos de abrirnos a la conversión, recordando la fragilidad de la vida humana sujeta a la muerte. Este material que podrá ser utilizado por Ministros ordenados y no ordenados, ofrece la Liturgia de la Palabra, pautas para la reflexión y bendición e imposición de la ceniza. DESCARGAR SUBSIDIO [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Jue 25 Mar 2021

Llamados por Dios

Por: Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - La Cuaresma 2021 ha estado marcada, para nosotros los creyentes, por un sinnúmero de signos que tienen que ayudarnos a pensar en lo importante de nuestras vidas y en el llamado que nos hace el Señor a la esperanza. Comenzamos por la ceniza. Es un signo de penitencia. Este año muchos la recibieron no en la frente sino en la cabeza. De pronto no cayeron en la cuenta de que para recibir la ceniza en la frente en forma de cruz, se levanta la cabeza, se acercan erguidos para ser signados; con la imposición en la cabeza, se acercan con la cabeza abajo, un signo muy interesante para mostrar nuestra humildad y pequeñez ante la misericordia de Dios. A Él nos acercamos no para exigir, sino para pedir, como el leproso del evangelio: “Señor, si quieres, puedes curarme”. Seguimos con la Palabra de Dios. Esta en sí misma no es un signo, es la presencia viva del Señor. En la Cuaresma, la Palabra se convierte de manera especial en luz de nuestros pasos. Por eso el llamado a intensificar su lectura y meditación que nos ayude a descubrir lo que Dios nos está diciendo en estos tiempos de prueba. Pasamos luego a las expresiones de nuestros deseos de conversión: la limosna, la penitencia y el ayuno. Estos sí que nos permiten entender la compasión del Padre del cielo hacia nosotros sus hijos. A través de estas realidades, para tantos dolorosas, ya que están en estado permanente de ayuno, de abstinencia y penitencia, pues no tienen ni siquiera dónde dormir ni qué comer, al tomar conciencia de estas realidades y ser compasivos como Dios, el llamado es a ser a austeros, solidarios, generosos y misericordiosos a través de las obras de caridad. No puede faltar en la Cuaresma el sacramento de la misericordia, el sacramento del perdón. Nos acercamos al sacerdote para recibir el perdón de los pecados y hacer delante suyo el compromiso de no volver a pecar. Es el llamado a la reconciliación con Dios, con los hermanos y con la naturaleza. En la encrucijada de la pandemia, llega la vacuna contra el coronavirus. Prácticamente coincidió su llegada con el inicio de la cuaresma. Desde la fe un mensaje, basado en la misma Palabra de Dios: “el que persevere hasta el fin se salvará”. Así es, la vacuna surge como un signo de esperanza para seguir nuestro camino en este mundo, con entusiasmo. No todo estaba acabado, todo saldrá bien. ¿Acaso no fue ese el anuncio constante de Jesús a sus discípulos, que al final no comprendían?: “él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas y ser matado y resucitar al tercer día” (Mt., 16, 21). Ahora sentimos de nuevo el llamado a la esperanza en la acción misericordiosa del Señor que no nos abandona. El Papa Francisco, el miércoles de ceniza, decía que “la Cuaresma es el camino del retorno a Dios”. Es el camino para el encuentro con el Resucitado. Es el camino para llegar a la meta de la vida nueva, movidos por la esperanza que no defrauda. Estemos atentos al llamado que nos hace Dios a ser mejores, a estar con él, a disponernos para el encuentro definitivo con Dios, a renovar la fe, la esperanza y el amor. +Luis Fernando Rodríguez Velásquez Obispo auxiliar de Cali