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iglesia colombiana

Lun 10 Nov 2025

Arquidiócesis de Tunja condena hechos violentos y hace un llamado a la unidad y la cordura

En un comunicado oficial, la Arquidiócesis de Tunja, a través de su arzobispo, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, expresó su enérgico rechazo y lamentó profundamente los hechos violentos ocurridos en la ciudad de Tunja el pasado 8 de noviembre, que han quebrantado la tranquilidad de la capital boyacense.El mensaje inicia señalando que la Iglesia "lamenta y rechaza estos actos, que atemorizan y desestabilizan la tranquilidad de esta querida ciudad capital, caracterizada por ser un remanso de paz".Como promotora de "el diálogo, la reconciliación y la paz", el también vicepresidente de la Conferencia episcopal de Colombia hizo un llamado a la sensatez, advirtiendo: lo "construido con esfuerzo y trabajo durante mucho tiempo, no sea destruido por quienes, desde su oscura creatividad, quieren hacer daño y lacerar el tejido social".El comunicado identifica este suceso como un síntoma del "lamentable deterioro de nuestra sociedad" y lo plantea como una oportunidad para que la comunidad se comprometa con "el cuidado de la vida, la familia, [y] las instituciones legítimamente constituidas". De manera enfática, sentencia que "la violencia solo engendra violencia" y que "el terror y la guerra, son el mayor fracaso de la humanidad", instando a todos a aportar para avanzar hacia un proyecto común.Frente a la coyuntura, monseñor Villa Vahos pidió prudencia a la ciudadanía, exhortando a "evitar que se promuevan hipótesis, acusaciones y señalamientos sin fundamento que sólo crean zozobra". Asimismo, manifestó su esperanza en que "las autoridades, a través de una exhaustiva investigación, puedan llegar a esclarecer los hechos y sus responsables".El mensaje concluye con una sencilla, pero poderosa consigna, dirigida a todos los habitantes: "Tunja nos pertenece a todos. ¡Cuidemos a Tunja!", un recordatorio final de la responsabilidad compartida en la preservación de la paz y la armonía social.

Vie 7 Nov 2025

"La historia es un libro abierto": Obispos colombianos claman por verdad y memoria a 40 años del holocausto del Palacio de Justicia

Con un llamado pastoral a hacer "un alto en el camino", la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) se unió este viernes, 7 de noviembre, al duelo nacional que marca los 40 años de la toma y retoma del Palacio de Justicia. Durante una Eucaristía presidida en la Catedral Primada de Colombia por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, el secretario general de la CEC, monseñor Germán Medina Acosta, dio a conocer un comunicado que sitúa la verdad, la justicia y la memoria como pilares fundamentales para la paz del país.En el mensaje, el Episcopado colombiano hace un llamado a revisar la respuesta dada a las víctimas y a la sociedad durante estas cuatro décadas, en lo concerniente a "la verdad de los acontecimientos, sus causas y consecuencias, la justicia, la reparación y la no repetición".Memoria, verdad y justicia: el camino pastoral hacia la pazLos obispos afirman que "no podemos pretender construir la nación borrando su memoria". Subrayan que el país requiere de "buena memoria". Recuerdan que "la paz que tanto anhelamos en el país se construye sobre la verdad y conlleva, tanto acciones de justicia como de reparación".En el comunicado, los prelados expresan que "la impunidad siempre será incompatible con el orden moral y el Estado de derecho", y enfatizan que "las víctimas siguen esperando estas acciones".Escribir nuevas páginas: un llamado a la educación y al respeto institucionalEl mensaje de los obispos insta a asumir la responsabilidad colectiva en la educación de las nuevas generaciones, "cultivando la conciencia crítica, la memoria histórica, la solución pacífica de los conflictos y la convivencia fraterna". Esta formación debe estar fundada, según el texto, en "el valor de la vida, la dignidad de toda persona humana y el respeto a las instituciones democráticas".Un llamado a la reconciliación desde las palabrasCitando al Papa Leon XIV, el mensaje episcopal hace un llamado a transformar la comunicación: "debemos decir 'no' a la guerra de las palabras y de las imágenes, debemos rechazar el paradigma de la guerra".Concluyen con un mensaje de esperanza en Cristo, "nuestra paz", para "derribar los odios que nos separan", e invita a orar por "los afectados, los desaparecidos, los sobrevivientes y sus familias", encomendando el futuro de Colombia a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá.En la Eucaristía participaron como concelebrantes, el Nuncio Apostólico, monseñor Paolo Rudelli, el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo emérito de Bogotá, los miembros de la Comunidad de Presidencia de la Coferencia Episcopal de Colombia y los demás arzobispos colombianos, quienes estuvieron reunidos durante esta semana en Bogotá, para celebrar su reunión de Comisión Permanente.A la ceremonia, acudieron familiares de las víctimas, magistrados de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado, de la Corte Constitucional, del Consejo Superior de la Judicatura, de la Comisión Nacional de la Disciplina Judicial. Además, jueces, fiscales y otros servidores del poder judicial. El Alcalde Mayor de Bogotá también estuvo presente.

Mié 5 Nov 2025

Mater Populi Fides: claves para entender la nueva nota doctrinal del Vaticano sobre la Virgen María

El pasado 4 de noviembre, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó una nota doctrinal titulada Mater Populi Fides, sobre ciertos títulos marianos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación. Según el cardenal Víctor Fernández, Prefecto de este Dicasterio, el documento tiene como objetivo clarificar en qué sentido son aceptables, o no, algunos de los títulos y expresiones atribuidos a la Virgen María. Por ello, el texto busca profundizar en los fundamentos de la devoción mariana, señalando su lugar en relación con los creyentes a la luz del Misterio de Cristo, el único Mediador y Redentor.A lo largo de los siglos de la fe cristiana, la Santísima Virgen María ha sido objeto de innumerables escritos. Estos parten desde la misma Palabra de Dios, pasan por los Padres de la Iglesia, los Concilios y los Pontífices, y llegan hasta la literatura particular de autores que han ofrecido sus reflexiones o meditaciones sobre el papel de la Virgen María en la vida cristiana.En el caso de esta nota doctrinal, el Dicasterio reconoce que la devoción a María es un tesoro para la vida de la Iglesia y, por lo tanto, debe ser valorada, admirada y alentada. La maternidad de María y su relación con los creyentes constituyen el núcleo de este texto, el cual se ilumina con las Escrituras y se apoya en la rica tradición de los Padres y Doctores de la Iglesia y de los últimos Pontífices.El texto señala que algunos títulos otorgados a María, incluso aquellos que ya aparecen en los Santos Padres de la Iglesia, no siempre se utilizan con precisión, y a veces su significado puede ser alterado o malinterpretado. El problema central en la interpretación de estos títulos es cómo se entiende la asociación de María en la obra redentora de Cristo, es decir, «¿cuál es el significado de esa singular cooperación de María en el plan de la salvación?». Por consiguiente, es fundamental dejar muy clara la única mediación de Cristo y la cooperación subordinada de María en la obra de la salvación.El documento analiza títulos específicos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación para aclarar su conveniencia o inconveniencia. Entre ellos están:CorredentoraEl texto se refiere a lo polémico que ha sido este término y cómo ha servido para malas interpretaciones sobre el papel de la Virgen María en la historia de la salvación. En el número 22, dice literalmente:"Cuando una expresión requiere muchas y constantes explicaciones, para evitar que se desvíe de un significado correcto, no presta un servicio a la fe del Pueblo de Dios y se vuelve inconveniente. En este caso, no ayuda a ensalzar a María como la primera y máxima colaboradora en la obra de la Redención y de la gracia, porque el peligro de oscurecer el lugar exclusivo de Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre por nuestra salvación, único capaz de ofrecer al Padre un sacrificio de valor infinito, no sería un verdadero honor a la Madre. En efecto, ella, como «esclava del Señor» (Lc 1,38), nos señala a Cristo y nos pide hacer «lo que Él os diga» (Jn 2,5)."MediadoraEl documento enfatiza que Cristo es el único Mediador, citando a San Pablo: «pues Dios es uno, y único también el mediador entre Dios y los hombres: el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos» (1 Tim 2, 5-6). Sin embargo, también se reconoce la mediación de María al hacer posible la Encarnación del Hijo de Dios. En este sentido, el Concilio Vaticano II, al hablar de la mediación de María, lo hace de manera subordinada a la de Cristo (Lumen gentium, 55-62). Por eso, no se puede hablar de otra mediación en la gracia que no sea la del Hijo de Dios encarnado.Madre de los creyentesEste título reconoce la maternidad espiritual de María. El documento recuerda un texto de la exhortación apostólica Marialis Cultus (n. 22), destacando que "la participación de la Virgen María, como Madre, en la vida de su Hijo, desde la Encarnación hasta la cruz y la Resurrección, da un carácter único y singular a su cooperación en la obra redentora de Cristo, de manera especial para la Iglesia, «cuando considera la Maternidad espiritual de María para con todos los miembros del Cuerpo místico; en confiada invocación, cuando experimenta la intercesión de su Abogada y Auxiliadora”."Madre de la graciaRespecto a este título, la nota aclara que no debe entenderse en el sentido de que María posea un depósito de gracia separado de Dios. Más bien, se percibe que el Señor, en su generosa y libre omnipotencia, ha querido asociarla a la comunicación de la vida divina que brota de un único centro: el Corazón de Cristo, no de María (Lumen gentium, 8). Nuestra salvación es obra de la gracia salvadora de Cristo y de ningún otro. El texto clarifica en su número 53, en qué sentido podemos llamarla Madre de la gracia:"Ninguna persona humana, ni siquiera los apóstoles o la Santísima Virgen, puede actuar como dispensadora universal de la gracia. Solo Dios puede regalar la gracia (Summa Theologiae, I-II, q. 112, a. 1, co) y lo hace por medio de la Humanidad de Cristo (Summa Theologiae, I-II, q. 112, a. 1, ad 1), ya que «la plenitud de gracia de Cristo hombre la tiene como unigénito del Padre». Aunque la Santísima Virgen María es preeminentemente “llena de gracia” y “Madre de Dios”, ella, como nosotros, es hija adoptiva del Padre."María, por tanto, nos ayuda a disponernos para la acción de Dios y, como dice el Evangelio de San Juan, ella quiere que nosotros hagamos «lo que Él os diga» (Jn 2,5).Mediadora de todas las graciasEl texto afirma que este título tiene límites, pues no facilita la correcta comprensión del lugar único de María. Corre el peligro de ver la gracia divina como si María se convirtiera en una distribuidora de bienes o energías espirituales desconectada de nuestra relación personal con Jesucristo (n. 68). No obstante, la expresión “gracias”, referida a la materna ayuda de María en distintos momentos de la vida, puede tener un sentido aceptable, expresando todos los auxilios (incluso materiales) que el Señor puede regalarnos escuchando la intercesión de la Madre; auxilios que, a su vez, disponen los corazones para abrirse al amor de Dios. María nos ayuda a abrir nuestro corazón para recibir la gracia que el Señor nos otorga a través de su hijo Jesucristo.Madre del Pueblo fielNuestra fe cristiana reconoce que María es «la primera que “ha creído”, y precisamente con esta fe suya de esposa y de madre quiere actuar sobre todos los que se entregan a ella como hijos» (Redemptoris Mater n. 46). Recordando las palabras del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud de 2022, el documento alude a este título, Madre del Pueblo fiel, que camina en medio de su pueblo, movida por una ternura amorosa, y asume sus angustias y vicisitudes.De esta manera, la nota, aprobada por el Sumo Pontífice y publicada por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe, se presenta como un documento iluminador que aclara el papel de la Santísima Virgen María en la fe de la Iglesia y despeja las dudas o confusiones que esta devoción había generado, especialmente en el seno de algunos movimientos al interior de la Iglesia, respecto al papel de María en la historia de la salvación.Artículo escrito por el Pbro. Carlos Guillermo Arias Jiménez, Director del Departamento de Doctrina de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Vie 31 Oct 2025

Jubileo de la Esperanza en la recta final

Por Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - En el mes de noviembre tenemos varias celebraciones litúrgicas que vale la pena tener presentes:El 1º es la solemnidad de todos los santos. Poner la mirada en quienes nos han antecedido en la tierra, presentados por la Iglesia como modelos de vida cristiana, es una magnífica oportunidad para animarnos en la búsqueda de la santidad. Así como ellos pudieron ser santos, también nosotros lo podemos ser, si somos humildes, valientes y perseverantes en el cumplimiento de los mandatos divinos.El 2 celebramos la conmemoración de los fieles difuntos. Tenemos el deber de orar por los difuntos. Recordamos a nuestros familiares que han vivido la pascua. Oramos por quienes han perdido la vida a causa de la violencia, la enfermedad, por catástrofes naturales o accidentes. Invocamos para todos del Señor el perdón de sus pecados y le decimos desde lo profundo del alma: “Señor no les tengas en cuenta sus pecados”. Es una ocasión también muy especial para pensar en nuestra propia muerte y prepararnos debidamente para cuando llegue este momento definitivo.El 16 de noviembre, penúltimo domingo del tiempo ordinario, por iniciativa del Papa Francisco, se lleva a cabo la Jornada Mundial de los Pobres. Se nos invita a poner la mirada en quienes lo han perdido todo, pero no solo en lo material, sino también en quienes viven en las periferias existenciales, es decir, en los pobres en el espíritu. La cultura de la indiferencia debe desaparecer, para fomentar la cultura de la solidaridad.El 23 la solemnidad de Nuestro Señor Rey del Universo. Con esta celebración se concluye el año litúrgico 2024 – 2025 y se reconoce la centralidad de Jesús como Rey del Universo. Estamos invitados a hacer profesión de fe en quien es el centro de nuestra existencia, y a quien le debemos la vida nueva. Todo el año litúrgico tiene como fin principal ayudarnos a profundizar en nuestra historia de salvación de la mano de Jesús, el Hijo de Dios, de su Madre Santísima y de todos los santos y santas.El 30 damos inicio al nuevo año litúrgico 2025 – 2026. El año litúrgico en la Iglesia está distribuido en las 52 semanas de año civil en los tiempos de adviento, navidad, cuaresma, pascua y 34 semanas del tiempo ordinario. En medio de este calendario, se encuentran las solemnidades de cristológicas, marianas y de los santos.A manera de recordación, traigo aquí uno de los objetivos del eje 2 de las líneas pastorales 2025 – 2027, que trata el año litúrgico:Objetivo: Formar a la comunidad eclesial sobre el itinerario evangelizador y celebrativo que propone la Iglesia como proyecto de vida discipular.Estrategia: Implementar una campaña informativa y formativa que lleve a los fieles que peregrinan en los territorios de la Arquidiócesis de Cali a descubrir el año litúrgico como el recuerdo, presencia y espera de un Jesús que hace presencia en nuestra vida diaria, en cada tiempo y en cada celebración.El jubileo. Como colofón de este mes de noviembre y su significado para nosotros, está la proximidad del cierre del jubileo 2025, que tiene como lema: “peregrinos de la esperanza”. En nuestra Iglesia particular fueron numerosas las actividades realizadas, por las cuales doy gracias a Dios, a los organizadores y a los fieles por su entusiasmo y participación.De verdad que se ha sentido cómo este año jubilar ha sido un auténtico tiempo de Dios, un kairós. Pero lo más importante es que es debemos recoger lo vivido y tener muy presentes los compromisos asumidos como personas, como familias, como grupos, como comunidad.Debe haber un antes y un después del jubileo. Tenemos que sentir que en cada uno ha obrado la gracia de Dios, que con el don de la indulgencia sanó las cicatrices dejadas por el pecado y nos mostró el camino a seguir en los tiempos venideros.El llamado a la esperanza que sentimos en repetidas ocasiones, debe ser acogido con fe. Todos sabemos que, en los tiempos actuales, las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad están siendo puestas a prueba. Pidámosle al Señor que el jubileo que vamos a culminar, nos aliente a seguir siendo testigos y peregrinos de la esperanza. Para ello, oremos siempre y sin desfallecer.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Vie 31 Oct 2025

Conferencia Episcopal de Colombia aclara cambios litúrgicos para el Día de los Fieles Difuntos en 2025

Ante la inusual coincidencia en el calendario de 2025, donde la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (2 de noviembre) cae en día domingo, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Comisión Episcopal de Liturgia, ha emitido una nota oficial dirigida a todos los párrocos y fieles del país para precisar los cambios en las celebraciones litúrgicas y evitar confusiones.El mensaje, firmado por monseñor José Saúl Grisales Grisales, obispo de Ipiales y presidente de esta Comisión, detalla las disposiciones que rigen para el fin de semana del 31 de octubre al 2 de noviembre de 2025, basándose en las normas universales de la liturgia católica.Precedencia litúrgica: el Día de los Difuntos reemplaza al Domingo XXXI del Tiempo OrdinarioEl punto central de la aclaración radica en la precedencia entre las celebraciones. De acuerdo con la Tabla de Días Litúrgicos, tanto la Solemnidad de Todos los Santos (1 de noviembre) como la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (2 de noviembre) tienen mayor rango (o prevalencia) que un domingo del Tiempo Ordinario. En consecuencia, la celebración del Domingo XXXI del Tiempo Ordinario será sustituida en su totalidad por la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos.Esto significa que en todas las misas del domingo 2 de noviembre de 2025, se utilizarán las lecturas, oraciones y prefacios correspondientes al Día de los Difuntos. La liturgia de ese día no incluirá el canto del "Gloria" ni la profesión de fe del "Credo", características de una memoria obligatoria.Calendario de celebraciones para 2025La Comisión Episcopal desglosó el calendario litúrgico para ese fin de semana de la siguiente manera:- Solemnidad de Todos los Santos (1 de noviembre): Se celebrará desde las primeras Vísperas del viernes 31 de octubre y durante todo el sábado 1 de noviembre. No habrá misa prefestiva el sábado por la tarde; todas las eucaristías de ese día corresponderán a la Solemnidad de Todos los Santos.- Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (2 de noviembre): Se celebrará durante todo el domingo 2 de noviembre, desde el Oficio de Lectura o Laudes de la mañana hasta las Completas de la noche.Recomendación pastoral para las lecturasEn la nota, monseñor Grisales hizo también una sugerencia práctica a los párrocos. Dado que la liturgia para el Día de los Difuntos ofrece tres esquemas completos de lecturas diferentes, se insta a seleccionar con antelación el que mejor se adapte a la realidad pastoral de cada comunidad. Esta medida busca facilitar la preparación de los lectores y garantizar una proclamación digna y libre de improvisaciones.Contexto y relevancia de la informaciónEl Día de los Fieles Difuntos es una fecha de profundo recogimiento y oración por los seres queridos difuntos, por lo que estas precisiones litúrgicas de la Conferencia Episcopal de Colombia buscan enriquecer espiritual y pastoralmente esta tradición. Al tiempo que se respetan las normas universales de la Iglesia, se asegura la uniformidad y el correcto desarrollo de las celebraciones en los templos del país.

Mié 29 Oct 2025

Conferencia Episcopal de Colombia lanza colección de libros como herramientas para renovar la pastoral de la Iniciación Cristiana en el país

El Departamento de Liturgia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) presenta "La mistagogía de la Iniciación Cristiana", una colección de cuatro volúmenes que busca ser herramienta fundamental para que las comunidades eclesiales redescubran la fuerza transformadora de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía. Los textos ya se encuentran disponibles para su adquisición en la Librería de la CEC y en las Librerías San Pablo a nivel nacional.La obra editorial es fruto directo del Encuentro Nacional de Liturgia celebrado en Bogotá del 20 al 22 de mayo de 2025, que congregó a delegados episcopales de Liturgia y Catequesis, religiosos, religiosas, laicos y expertos. Según lo expresa en la presentación el padre Jairo de Jesús Ramírez Ramírez, Director del Departamento de Liturgia , el objetivo central fue abordar "uno de los desafíos más urgentes de la pastoral actual".En esta obra el padre Ramírez define la iniciación cristiana como “el corazón de la vida eclesial”. "Allí comienza el camino de discipulado, allí se gesta la identidad cristiana, allí resplandece el Misterio Pascual de Cristo", agrega.La colección se enmarca en el llamado eclesial a renovar las prácticas pastorales en "clave catecumenal y sinodal", y se propone en continuidad con el espíritu del Concilio Vaticano II y el documento Sacrosanctum Concilium.Los cuatro volúmenes de la colecciónCada uno de los libros desarrolla una ponencia central y sus mesas temáticas correspondientes, ofreciendo un abordaje integral del tema. Los volúmenes son:1. "Panorama de la Iniciación Cristiana a la luz de Sacrosanctum Concilium”: Un análisis de fondo basado en los números clave de la constitución conciliar sobre la sagrada liturgia.2. "Espiritualidad litúrgica de la Iniciación Cristiana": Explora la dimensión espiritual que emana de la celebración de los sacramentos.3."Per visibilia ad invisibilia. Teología del signo": Profundiza en el concepto teológico de que lo divino se accede a través de los signos visibles de los ritos.4."Hacia una pastoral de la Iniciación Cristiana": Ofrece propuestas prácticas y concretas para renovar la praxis pastoral en las diócesis y comunidades.Una herramienta para integrar liturgia y vidaSegún se expresa en la contraportada de los libros, esta colección "nace del deseo de redescubrir la fuerza transformadora de los sacramentos de la iniciación cristiana a la luz de la liturgia". Su enfoque mistagógico –un proceso de introducción progresiva en el Misterio de Cristo– busca "integrar símbolo y vida, rito y experiencia, sacramento y discipulado".El padre Jairo Ramírez expresa su confianza en que estos textos "contribuyan a fortalecer el vínculo entre la celebración litúrgica y el proceso de maduración en la fe". El objetivo final, afirma, es formar "creyentes que no solo han recibido los Sacramentos, sino que han sido verdaderamente iniciados en el Misterio de Cristo".Cada texto incluye preguntas orientadoras para el diálogo y la profundización comunitaria, lo que convierte a la colección en un instrumento valioso para equipos de liturgia, catequistas, seminarios y comunidades parroquiales en su conjunto.Datos de contacto de la Librería de la Conferencia Episcopal de Colombia:libreria@cec.org.coWhatsApp: 57 3138808447PBX:(57) 601 9157779 - Ext. 125Horario: lunes a viernes de 8:00 a.m. a 12:30 p.m. - 1:30 p.m. a 4:30 p.m.

Mar 28 Oct 2025

Jubileo Sinodal: Papa León XIV clama por una Iglesia "acogedora para todos" y "totalmente sinodal"

El domingo 26 de octubre, durante la Eucaristía que clausuró el Jubileo de los Equipos Sinodales y Organismos de Participación, el Papa León XIV instó a superar actitudes de autosuficiencia y a construir una Iglesia basada en el servicio y la humildad, que la convierta en “un lugar acogedor para todos”. Además, dio importantes orientaciones para el camino que sigue en la implementación de las conclusiones del sínodo.Este Jubileo Sinodal, organizado por la Secretaría General del Sínodo, se llevó a cabo del 24 al 26 de octubre. Reunió en Roma a representantes de equipos sinodales de todo el mundo, incluyendo a delegados de la Iglesia colombiana, entre ellos, el padre John Mario Mesa, director del Departamento de Lugares Eclesiales para la Vivencia de la Comunión de la Conferencia Episcopal y animador del Equipo Nacional, para intercambiar experiencias sobre la implementación de la sinodalidad en las diferentes Iglesias locales.Una Iglesia que camina junta, no una suma de solitariosFrente a los fieles y representantes eclesiales congregados en la Basílica de San Pedro, el Santo Padre desarrolló su homilía a partir de la parábola del fariseo y el publicano, advirtiendo sobre el peligro de que en la comunidad cristiana prevalezca el “yo” sobre el “nosotros”, generando “personalismos que impiden relaciones auténticas y fraternas”.El Pontífice subrayó que la vocación de la Iglesia es la sinodalidad, es decir, “caminar juntos”, un concepto que, si bien une aparentemente a los dos personajes del Evangelio, los encuentra en realidad profundamente divididos. “Ambos recorren el mismo camino, pero su caminar no es un caminar juntos”, explicó, criticando la actitud del fariseo, cuya oración “es solamente un espejo en el que él se mira, se justifica y se elogia a sí mismo”.Frente a este modelo, el pontífice propuso el ejemplo del publicano, cuya humildad debe ser el espejo en el que la Iglesia se mire. “Nos debemos reconocer todos necesitados de Dios y necesitados los unos de los otros”, afirmó, destacando que los equipos sinodales son precisamente la “imagen de esa Iglesia que vive en la comunión”.El rol de los Equipos SinodalesEl Papa describió a los equipos sinodales y organismos de participación como “imagen de esa Iglesia que vive en la comunión” y les dirigió un encargo específico: “ayúdennos a ensanchar el espacio eclesial para que este sea colegial y acogedor”.Además, se refirió a la necesidad de afrontar las tensiones propias de la vida eclesial, como las que existen “entre unidad y diversidad, tradición y novedad, autoridad y participación”. El Pontífice afirmó que la solución no es “resolverlas reduciendo unas a otras”, sino “dejar que el Espíritu las transforme, para que se armonicen y orienten hacia un discernimiento común”.Un sueño para la Iglesia del mañanaEl Papa también hizo un llamado a “soñar y construir” un modelo eclesial radicalmente diferente. “Una Iglesia que no se mantiene erguida como el fariseo, triunfante y llena de sí misma, sino que se abaja para lavar los pies de la humanidad”, describió.El sueño del Pontífice es una Iglesia “totalmente sinodal, totalmente ministerial, totalmente atraída por Cristo y por lo tanto dedicada al servicio del mundo”. Para concluir, invocó la intercesión de la Virgen María, pidiendo especialmente que ayude a la Iglesia a “superar las divisiones internas” y a “apagar los focos de las facciones”.Evaluación y continuación del trabajo sinodalTras la clausura del Jubileo, se celebró en la tarde del domingo 26 de octubre la reunión del XVI Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo en su sede. El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y miembro del Consejo, se conectó al encuentro de manera virtual.Los trabajos, dirigidos por el cardenal Mario Grech, Secretario General, comenzaron con una evaluación del Jubileo recién concluido. El Consejo calificó la experiencia en su conjunto como "extremadamente fecunda", destacando la metodología utilizada –que alternó sesiones plenarias con trabajos en grupos lingüísticos– y la atmósfera de "fraternidad y escucha" generada.Un momento particularmente valorado, según la evaluación del Consejo, fue el encuentro-diálogo con el papa León XIV. En él, representantes de todos los continentes compartieron avances y desafíos, y el Pontífice, "sentado a la misma mesa, tomando notas y respondiendo de manera directa", ofreció lo que fue reconocido como "un signo concreto del estilo sinodal".Asimismo, el Consejo reconoció "el valor magisterial de la homilía" pronunciada por León XIV en la Misa de clausura, señalando que, junto con sus otros discursos, comienza a constituir un "corpus significativo" de su enseñanza sobre la sinodalidad.Prioridades para el futuro de la Iglesia sinodalA partir de los aportes recogidos durante el Jubileo, el Consejo identificó temas prioritarios para la continuidad del trabajo sinodal. Entre ellos se encuentran: la formación en espiritualidad sinodal, la conexión entre la escucha del Pueblo de Dios y el discernimiento pastoral, la atención a las diferentes culturas, y el acompañamiento a quienes experimentan "miedos o decepciones" con el proceso.El Consejo encomendó a la Secretaría General la elaboración de una propuesta operativa que integre estas necesidades, con el objetivo de mantener el enfoque en el camino hacia la Asamblea Eclesial de 2028. Los trabajos del Consejo se extendieron hasta la tarde del lunes 27 de octubre.

Lun 27 Oct 2025

La Conferencia Episcopal de Colombia anuncia la conformación de su nuevo Comité Teológico para el periodo 2025-2028

La Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) hizo pública la designación de los siete miembros que conformarán el Comité Teológico de la institución para el próximo trienio 2025-2028. El comité, un organismo de consulta y asesoría, estará integrado por una religiosa, cuatro sacerdotes y dos laicos, reflejando la diversidad y riqueza de los carismas dentro de la Iglesia.El Comité Teológico funciona como un órgano interdisciplinario al servicio de la Iglesia Católica en Colombia, cuya misión principal es apoyar la labor evangelizadora y magisterial del Episcopado colombiano. Entre sus funciones se encuentran desarrollar consultas de orden teológico, realizar reflexiones pastorales sobre la realidad del país, fomentar el diálogo entre pastores y teólogos, y apoyar la organización teológica nacional, todo ello en coordinación con la Comisión Episcopal de Doctrina y su Departamento en el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC).Composición y proceso de designaciónEste organismo está conformado por especialistas en diversas disciplinas: teológica, pastoral, histórica y de ciencias humanas, entre otras. En línea con su naturaleza complementaria, pueden pertenecer a él sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos.Para la designación de sus miembros, la Comisión Episcopal de Doctrina y el Departamento de Doctrina realizan un riguroso proceso de selección. Los teólogos son propuestos por los mismos obispos o por las facultades de teología de las universidades del país, estudiándose minuciosamente sus hojas de vida, trayectoria y experiencia. Una vez surtida esta etapa, los candidatos seleccionados son presentados a la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, integrada por los arzobispos del país, ésta es la instancia que los ratifica oficialmente por un periodo de tres años.Integrantes ratificados y nuevas designacionesTras un proceso de selección realizado por la Comisión Episcopal y el Departamento de Doctrina, que incluyó el estudio de hojas de vida y trayectorias propuestas por obispos y facultades de teología, la Comisión Permanente de la CEC, ratificó la composición del comité.Fueron ratificados en sus funciones:-Padre Guillermo León Zuleta Salas: Sacerdote de la Arquidiócesis de Medellín, doctor en Teología y profesor de la Universidad Pontificia Bolivariana.-Hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, ODN: Religiosa de la Orden de la Compañía de María, doctora en Teología y miembro de la Comisión Teológica del CELAM.-Doctor Santiago Andrés Sierra González: Laico, doctor en Teología y profesor de la Pontificia Universidad Javeriana.Se designaron como nuevos miembros:-Padre Mauricio Saavedra Monroy, OSA: Sacerdote de la Orden de San Agustín, doctor en Teología y Ciencias Patrísticas. Ha sido profesor en varias universidades, incluido el Pontificio Instituto Patrístico Augustinianum en Roma, y actualmente es el Provincial de Nuestra Señora de Gracia de Colombia.-Fray Jorge Ferdinando Rodríguez Ruiz, OP: Sacerdote de la Orden de los Predicadores, doctor en Teología y Educación. Se desempeña actualmente como Director de Postgrados de la Universidad Santo Tomás de Aquino en Bogotá.-Padre Uriel Salomón Salas Portilla, SJ: Sacerdote de la Compañía de Jesús, doctor en Teología Bíblica. Es profesor y Director del Departamento de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana.-Doctora Angela Patricia Cadavid Vélez: Laica, doctora en Teología, profesora de la Universidad Católica de Pereira y actual Directora del Área de Humanidades de la misma institución.