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iglesia colombiana

Mié 10 Sep 2025

Sinodalidad y profecía

Por Mons. José Clavijo Méndez - Cuando éramos estudiantes en Roma estaba en auge la «nueva Evangelización», introducida casi ex abrupto algunos años atrás por san Juan Pablo II en los años mozos de su pontificado, cuando apenas se estaban preparando nuestras Iglesias para celebrar los quinientos años de la Evangelización de América. En Haití nos sorprendió el papa, mientras se refería a la gesta evangelizadora de los misioneros que acompañaron a los colonizadores españoles no con el fin de hacerse ricos, sino de sembrar en el corazón de nuestros antepasados amerindios el tesoro del Evangelio; ellos también vinieron, autoexiliándose, para enriquecernos con su pobreza (2 Co 8,9). Entonces como un trueno, resonó en Puerto Príncipe la voz del Pontífice polaco:«Vuestros pueblos, marcados en su íntimo por la fe católica, imploran la profundización y fortalecimiento de su fe, la instrucción religiosa, el don de los sacramentos, todas las formas de alimento para su hambre espiritual. Sin embargo –hay que darse también cuenta de ello con humilde lucidez y realismo– problemas graves pesan sobre este pueblo desde el punto de vista religioso y eclesial: la crónica y aguda escasez de vocaciones sacerdotales, religiosas y de otros agentes de pastoral, con el consecuente resultado de ignorancia religiosa, superstición y sincretismo entre los más humildes; el creciente indiferentismo, si no ateísmo, a causa del hodierno secularismo, especialmente en las grandes ciudades y en las capas más instruidas de la población; la amargura de muchos que, a causa de una opción equívoca por los pobres, se sienten abandonados y desatendidos en sus aspiraciones y necesidades religiosas; el avance de grupos religiosos, a veces carentes de verdadero mensaje evangélico…..La conmemoración del medio milenio de evangelización tendrá su significación plena si es un compromiso vuestro como obispos, junto con vuestro presbiterio y fieles; compromiso, no de re-evangelización, pero sí de una nueva evangelización. Nueva en su ardor, en sus métodos, en su expresión».Dos años atrás el papa había expresado esta misma idea en su primera peregrinación apostólica a Polonia en junio de 1979. El huracán que arrancaba a Europa de sus raíces cristianas estaba a punto de lanzarse sobre el nuevo continente para arrasar con casi todo lo que la primera evangelización había sembrado y construido.Entonces parecía un desatino hablar de nueva evangelización en un continente tan católico y religioso, pero a los pocos días sobrevino el tsunami de la secularización que nos hizo entender la verdad de esa profética advertencia y la urgente necesidad de una nueva evangelización que pusiera cimientos firmes a una fe que se desmoronaba.Otro tanto había sucedido hace sesenta años cuando san Juan XXIII, ante la mirada atónita y el nerviosismo incómodo de los cardenales se atrevió a anunciar su deseo de convocar un Concilio ecuménico para la Iglesia como respuesta a la creciente desbandada de naciones y grupos humanos del seno de la Iglesia que, seducidos por el príncipe de las tinieblas, luchan contra la verdad y el bien acentuando la división entre lo que el genio de san Agustín llama las dos ciudades (Aloc. A los cardenales del 25 de enero de 1959). Lo que entonces parecía una locura del profeta fue en realidad una corriente de renovación y de nueva vitalidad para la Iglesia y para el mundo.La nueva profecía para el primer cuarto de siglo del tercer milenio es la sinodalidad. No nos quepa duda de que se trata de una inspiración profética que no podemos dejar pasar por alto refugiándonos en las falsas seguridades de una Iglesia que aparenta ser más sólida que nunca y más gloriosa que en otras épocas: la sinodalidad hará posible que la nueva evangelización y la salida misionera fortalezcan a la Iglesia para lanzar las redes de la gran misión del tercer milenio que buscará de nuevo llegar al corazón de cada hombre de este siglo para sembrar en su ser más íntimo la novedad fecunda del Evangelio y proponer a todos la construcción de un mundo nuevo, más fraterno, más humano, más abierto a la trascendencia. Para ello necesitamos formar a los discípulos misioneros que se aventuren a viajar a los nuevos continentes de la realidad virtual, la inteligencia artificial y los metalenguajes en los que habitan hombres y mujeres que siguen llevando la imagen y semejanza con Dios en lo más íntimo de su naturaleza y pueden abrir sus corazones, sus inteligencias y sus voluntades a la novedad del Evangelio de siempre anunciado en lenguajes nuevos, con ardor irresistible y expresiones novedosas.La Iglesia del primer milenio fue profunda y esencialmente sinodal en medio de una sociedad imperial y monolítica. La sinodalidad favoreció ese inatajable fuego misionero que como el carro de fuego de la «merkabá» se movía en la dirección de los cuatro puntos cardinales llevando «aquí, allí, allá y más allá» el potente y atractivo anuncio de una humanidad nueva y podríamos decir, otro tanto, no sin alguna reticencia, del segundo milenio, especialmente bajo el impulso renovador del Concilio tridentino. No podría ser diferente en estos primeros años del tercer milenio. La sinodalidad es un despertar eclesial a todos los niveles, un impulso renovador, un fuego purificador, un aliento nuevo y sanador que golpeará sin cansancio a las puertas de una humanidad cansada, agobiada y sin horizontes; la sinodalidad arrancará a la iglesia del letargo autocontemplativo y la llevará al corazón de la civilización posmoderna para abrirla al horizonte de la trascendencia.Vistamos las armaduras, alistemos nuestras alforjas y cantemos con el poeta: “Rotas mis ataduras, pagadas mis deudas, de par en par mis puertas, ¡Al fin!, me voy a todas partes” (Tagore: La cosecha).+ José Clavijo MéndezObispo de SincelejoPresidente Comisión Episcopal Lugares Eclesiales de Comunión

Mié 10 Sep 2025

Renovación evangelizadora y turismo religioso: claves del legado de los 500 años de fe y cultura en la Diócesis de Santa Marta

Con una Eucaristía presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, el viernes 5 de septiembre culminó la visita de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) a la Diócesis de Santa Marta, un hecho histórico que marcó la Semana de la Evangelización 2025 y enriqueció las celebraciones por los 500 años de fe, evangelización y cultura de la primera diócesis en tierra firme en América.La presencia de los catorce arzobispos, encabezados por monseñor Francisco Múnera Correa, presidente de la CEC y acompañados por monseñor Germán Medina Acosta, secretario general, transcendió una reunión administrativa para convertirse en un poderoso signo de comunión, cercanía y refuerzo pastoral para la Iglesia samaria. También estuvo presente en esta experiencia monseñor Joaquín Humberto Pinzón Güiza, vicario apostólico de Puerto Leguízamo-Solano.Una visita pastoral con sello misioneroLa integración de la reunión de la Comisión Permanente con la Semana de la Evangelización honró la historia y riqueza evangelizadora de la Iglesia samaria y sirvió como un impulso para proyectar el futuro.Monseñor José Mario Bacci Trespalacios, Obispo de Santa Marta, explicó el profundo significado de este evento: “La venida de la Comisión Permanente del Episcopado surgió como un deseo de la diócesis de hacer presente la Iglesia a través de un signo concreto en la ciudad por la celebración de sus 500 años…Era justo y necesario que también en modo expresivo y concreto, la Iglesia en Colombia se hiciera presente en Santa Marta, una de las cunas de la evangelización en el país”.Uno de los momentos más especiales de esta visita sucedió el jueves 4 de septiembre, cuando los arzobispos se desplazaron a parroquias de la ciudad de Santa Marta, del municipio de Ciénaga y al monasterio de las Hermanas Concepcionistas que hacen presencia desde hace 55 años en esta jurisdicción, para vivir una verdadera dispersión misionera. En cada lugar, compartieron tres momentos: una catequesis sobre los 500 años, la celebración de la Eucaristía y un encuentro fraterno con la comunidad. “Me consta que esas visitas fueron recibidas con altura, con sentido de Iglesia, con verdadero gozo misionero”, afirmó monseñor Bacci.Monseñor Francisco Múnera fue acogido por la parroquia San Juan Bautista de Ciénaga, la segunda fundada en la Diócesis. Allí, el prelado invitó a la comunidad a tener “memoria agradecida en el pasado, confianza profunda en el presente y mirar con mucha esperanza hacia el futuro”. Exhortó a “remar mar adentro” y a “sacar a tanta gente de las tinieblas para enseñarle la luz del Evangelio, la luz de Jesucristo, la fuerza transformadora que ha construido esta hermosa historia de evangelización”.La feligrés María de los Ángeles Rojas destacó lo significativo de esta visita e hizo eco del llamado de monseñor Múnera. “Nos invitó a buscar y formar más discípulos misioneros, y ser unos verdaderos y auténticos evangelizadores de la Palabra de Dios”. Por su parte, Alfredo José Dávila Murano, también feligrés de Ciénaga, destacó que “esta experiencia nos invita a seguir evangelizando sin miedo a llevar la Palabra del Señor a los rincones más incógnitos de esta tierra evangélica”.Cimientos para una transformación misioneraLa Semana de la Evangelización también sirvió como un espacio fundamental de reflexión y formación para sentar las bases del futuro pastoral de la diócesis. Monseñor Bacci explicó el propósito de fondo: “Quisimos renovar nuestra conciencia y nuestra práctica misionera. Abordamos temas de fondo: ¿Qué es evangelizar? ¿Cómo se vive el proceso de evangelización?”.El obispo conectó directamente esta formación con su proyección evangelizadora: “Queda hacia adelante el trabajo de articular todas esas intuiciones en un concreto plan de pastoral. Estamos en camino de elaboración del nuevo Plan Diocesano de Pastoral y hemos encontrado en toda esta actividad muchas inspiraciones, muchos retos, muchos llamados a la conversión”. Y reveló el objetivo último: “El gran propósito es lograr la transformación misionera de la Diócesis de Santa Marta. Implica asociar cada vez más a los laicos y laicas en papeles protagónicos, de manera que todos los bautizados nos sintamos responsables de esta misión”.El padre Juan Carlos Carvajal, vicerrector de la Universidad San Dámaso de Madrid y uno de los formadores internacionales invitados por la Diócesis, valoró positivamente la respuesta del pueblo de Dios samario y confirmó que este puede ser “un antes y un después para la diócesis”; recalcó la necesidad de volver la mirada a la exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi del papa Pablo VI y subrayó elementos esenciales como “la necesidad de hacer una catequesis que inicia la vida cristiana” y la importancia de que “los cristianos sean bautizados con experiencia de Cristo, con experiencia de Dios”.Diálogo Iglesia-Sociedad y el impulso al turismo religiosoEl viernes 5 de septiembre, la Universidad Sergio Arboleda fue escenario del “Encuentro Iglesia y Sociedad: 500 años de Fe, Evangelización y Cultura”. Este espacio de diálogo contó con la participación central del cardenal Luis José Rueda Aparicio, quien, junto a académicos y líderes sociales, reflexionó sobre el rol de la Iglesia en la educación, la defensa de la dignidad humana y la construcción de paz en Colombia.El evento, en el que estuvieron presentes los arzobispos, también sirvió para anunciar un hito para el futuro de la diócesis: su incorporación oficial a la Red Mundial de Turismo Religioso, liderada por el Tourism and Society Think Tank. Monseñor Bacci destacó la dimensión pastoral de este paso: “El turismo religioso es una necesidad pastoral, brota en realidad del discernimiento de los signos de los tiempos que pide de la Iglesia presencia eficaz donde hay personas, donde están circulando turistas que llegan a ser peregrinos”. Explicó que quienes llegan “motivadas por las bellezas naturales de Santa Marta pueden también, si la Iglesia sabe salirles al paso, ir a su encuentro, vivir una experiencia espiritual profunda de fe cristiana, de evangelio de Jesucristo”.Testimonios de una fe renovadaLos agentes de pastoral y fieles que participaron en la semana expresaron cómo estas experiencias impactaron su fe y su misión.Para Alfonso Campo González, de las Comunidades Neocatecumenales, las enseñanzas recibidas resonaron profundamente con su experiencia: “Me ha llamado mucho la atención ver que la realidad que vivo realmente el Camino Neocatecumenal es lo que vivimos”. Destacó el llamado a “ser enviados del obispo a poder anunciar el amor de Dios a los demás” y el interés general de la Iglesia por participar.La Hermana Daniela, religiosa de la comunidad Hijas del Fiat, vio en la semana “una riqueza para todos los bautizados” y un capítulo nuevo en la diócesis. Para su comunidad, significó “fundamentos sólidos para la misión” y una oportunidad para “vincularnos con la iglesia local…Conocer lo social, lo político, lo económico para también como comunidad, plantearnos ¿y ahora qué sigue?”.El padre José Didier Pineda, de la Parroquia del Espíritu Santo, lo asumió como un llamado personal a renovar su sacerdocio movido por la Esperanza en Cristo. Enfatizó la necesidad de “volver a las pequeñas comunidades donde surgió la Iglesia, teniendo ese encuentro con la misma Palabra de Dios y teniendo un compromiso con una Iglesia en salida”.Los llamados del Cardenal: Gratitud, Reconciliación y EsperanzaLa jornada concluyó con una solemne Eucaristía en la Catedral Basílica de Santa Marta, presidida por el cardenal Rueda Aparicio y concelebrada por monseñor Bacci y por los prelados presentes en la Comisión Permanente.En su homilía, el pupurado desarrolló una profunda reflexión tomando la parábola del “vino nuevo en odres nuevos” (Lc 5). Señaló que Jesucristo es el vino nuevo que renueva las vasijas de la comunidad, la familia y la sociedad, e invitó a la Diócesis de Santa Marta y, por extensión, a todo el país, a vivir tres actitudes renovadas para el futuro:1. Gratitud: “Agradecidos por una historia de salvación… Por la gracia de los sacramentos celebrada en estos 500 años”.2. Reconciliación: “Solamente el camino de la reconciliación y del perdón nos llevará a la verdadera paz que empieza en el corazón de cada uno”.3. Esperanza: “Celebrando el Jubileo de la Esperanza, las familias de Santa Marta deben ser familias portadoras de esa virtud teologal”.El purpurado elogió el camino de escucha y discernimiento que lleva la diócesis en cabeza de su pastor para elaborar un plan de evangelización hacia el 2033, cuando se cumplirán 500 años de vida diocesana, y los instó a ser “misioneros y misioneras de la gratitud, de la reconciliación y de la esperanza”.Un legado para el futuroLa integración de estos cinco eventos—la Semana de la Evangelización, la visita de los arzobispos, el diálogo Iglesia-Sociedad, la Eucaristía presidida por el cardenal y la entrada de la Diócesis de Santa Marta a la Red de Turismo Religioso—debuja el panorama de una Iglesia samaria que, honrando su pasado milenario, avanza con gratitud, busca la reconciliación y se abre al futuro con esperanza misionera, rumbo a la celebración de sus 500 años como diócesis en el 2033.Vea a continuación el informe audiovisual de la Semana de la Evangelización en la Diócesis de Santa Marta:Vea a continuación los momentos más destacados de la Eucaristía celebrada por el cardenal en la Catedral Basílica de Santa Marta:Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Conf. 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Mar 9 Sep 2025

Copa de la Fe 2025: Sacerdotes de cuatro países unen fe y deporte en la tierra del café

Con un colorido y emotivo desfile inaugural que reunió en la Plaza de Bolívar de Armenia a 28 equipos de sacerdotes, inició oficialmente la X Copa de la Fe, el campeonato deportivo más importante de la Iglesia en el país que, este año, tiene como sede la Diócesis de Armenia, en el corazón del Eje Cafetero colombiano. En esta oportunidad, reúne a más de 600 sacerdotes de Colombia, Ecuador, Venezuela y México.El acto de apertura se celebró en la tarde del lunes 8 de septiembre, bajo un espíritu de fraternidad, alegría y esperanza. El evento contó con la presencia de monseñor Alfonso García López, obispo de Guapi, y monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, arzobispo de Nueva Pamplona, quienes acompañaron a sus delegaciones. Además, monseñor Hugo Alberto Torres Marín, arzobispo de Santa Fe de Antioquia, quien también está jugando en esta copa. Fue monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, obispo anfitrión, quien dio la bienvenida a los participantes. En su discurso, recordó que este torneo va más allá de lo deportivo; destacó el espíritu de fe y fraternidad que lo caracteriza.Los compromisos deportivos de esta X Copa de la Fe iniciaron este martes, 9 de septiembre. El partido inaugural enfrentó al equipo conformado por de la Diócesis de Armenia y la Diócesis de Palmira contra la Arquidiócesis de Nueva Pamplona, que se alzó con una contundente victoria de 5-2. A lo largo de la mañana, se disputaron otros 13 encuentros en las diferentes sedes habilitadas para el torneo: el Estadio Centenario, las canchas de Comfenalco/Soledén, el Club Campestre de Armenia y el estadio del municipio de La Tebaida. Vea los resultados aquí.Un campeonato con misión evangelizadoraUno de los momentos más significativos de esta copa se vivirá en la tarde del jueves 11 de septiembre. Las delegaciones de sacerdotes dejarán temporalmente las canchas para desplazarse a diversas parroquias de la Diócesis de Armenia. Allí, serán acogidos por las comunidades locales para compartir, orar, visitar barrios, bendecir hogares, llevar consuelo a los enfermos y realizar el sacramento de la confesión, llevando el espíritu del torneo directamente a los feligreses.Transmisión y clausuraLos aficionados al fútbol y los fieles que deseen seguir la emoción de los partidos podrán hacerlo a través de las transmisiones en vivo que realizará la Diócesis de Armenia en su página de Facebook y su canal de YouTube. Algunos de los compromisos también serán retransmitidos en las plataformas de la Conferencia Episcopal de Colombia.Esta copa, que une al clero colombiano y extranjero en una misma jugada, finalizará sus actividades el próximo viernes 12 de septiembre. Dejará como ganadora no solo a una diócesis, sino a la comunidad católica que encuentra en el deporte un puente para la fe, la unión y el testimonio cristiano.Vea a continuación la transmisión del partido inaugural:

Mié 3 Sep 2025

Iglesia en la región caribe colombiana reflexiona sobre la mistagogía de la Iniciación Cristiana

Con el objetivo de evaluar y revitalizar la práctica de la Iniciación Cristiana en la región, se celebró en Santa Marta del 27 al 29 de agosto el Encuentro Regional de Liturgia del Caribe. Bajo el lema “500 años celebrando la fe, nacidos en el Espíritu y renovados en la esperanza”, el evento convocó a sacerdotes, religiosos y laicos que conforman las delegaciones de pastoral litúrgica de nueve jurisdicciones eclesiásticas de la región (Cartagena, Barranquilla, Montería, Sincelejo, Magangué, Riohacha, El Banco, Montelíbano y la anfitriona, Santa Marta).La inauguración del encuentro convocado por el Departamento de Liturgia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), estuvo a cargo del obispo diocesano, monseñor José Mario Bacci Trespalacios, C.M., quien en su discurso inicial se apoyó en el pasaje bíblico de los Hechos de los Apóstoles (8,26-40) sobre el Bautismo del etíope.Un diagnóstico regionalUna de las actividades centrales fue la presentación de un status quaestionis (estado de la cuestión) por parte de las delegaciones de las 9 jurisdicciones. Estas intervenciones permitieron trazar un mapa común de las "luces y desafíos" que enfrenta la Iniciación Cristiana en las comunidades del Caribe colombiano.Profundización teórica y experiencias prácticasEl programa combinó la reflexión académica con la oración y la celebración. Entre las ponencias destacadas figuraron:-La del padre Diego Alberto Uribe, quien expuso sobre la historia y los fundamentos de la Iniciación Cristiana.-La del padre Jairo de Jesús Ramírez, quien profundizó en el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA).-La del padre Juan David Muriel, con una reflexión sobre la teología del signo.El componente práctico lo aportaron experiencias pastorales como la presentada por el padre Jaime Álvarez Lozano desde Cartagena, y la intervención de Diana Carolina Luis, del Departamento de Liturgia de la CEC, quien detalló los retos de la dimensión diocesana de esta pastoral.Celebración y cierreLa riqueza espiritual del encuentro se vivió en las celebraciones eucarísticas en parroquias y en la Catedral Basílica de Santa Marta, donde se recordaron los orígenes de la evangelización en la región. La clausura, en la fiesta del martirio de San Juan Bautista, fue presidida por monseñor Bacci, quien invitó a la fidelidad en el servicio a la fe.Como acto final, se anunció que Mompox, en la Diócesis de Magangué, será la sede del próximo Encuentro Regional en 2026, dando así continuidad al camino de formación y comunión.

Mar 2 Sep 2025

Llevar el mensaje digital hasta la Eucaristía y comunicar la Esperanza: consignas del Encuentro de Comunicadores de la Iglesia 2025

Bajo el firme propósito de renovar su compromiso evangelizador y discernir los retos del contexto nacional y digital, más de 60 comunicadores, entre sacerdotes, diáconos y laicos de todo el país, se dieron cita en Bogotá del 26 al 28 de agosto para el Encuentro Nacional de Comunicadores de la Iglesia Católica 2025.El evento, organizado por el Departamento de Comunicaciones y Tecnologías de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y liderado por su director, padre Martín Sepúlveda Mora, se desarrolló bajo el lema "Comunicación para la Esperanza: Evangelizar en tiempos de desafíos y nuevas posibilidades".El encuentro contó con la participación activa de los miembros de la Comisión Episcopal de Comunicaciones: monseñor Juan Carlos Cárdenas, Obispo de Pasto y presidente de la Comisión; monseñor Germán Medina, Obispo de Engativá y Secretario General de la CEC; y monseñor Dimas Acuña, Obispo de El Banco y encargado de la Pastoral Digital en Colombia.Un encuentro clave para la articulación y la estrategiaLa agenda formativa del encuentro combinó reflexión pastoral con formación técnica práctica. El primer bloque, a cargo de Marielys Flores Aponte, docente de la Universidad de La Sabana, abordó la "Planificación estratégica y sostenibilidad" bajo el título “De la idea a la acción: cómo organizar la comunicación que conecta”.Posteriormente, monseñor Juan Carlos Cárdenas enfatizó en la necesidad de la "Integración y articulación de los servicios de comunicación" a nivel diocesano. Sobre este punto, Carlos Toro, delegado de comunicaciones de la Diócesis de Pasto, comentó: “Hemos trabajado en esa integración con los departamentos de comunicaciones de nuestras instituciones diocesanas, justamente para poder visibilizar cómo cada una de nuestras instituciones, desde su quehacer, desde su realidad, está contribuyendo a la evangelización”.Un conversatorio con mirada a la realidad nacional y digitalUno de los momentos centrales fue el conversatorio “La comunicación al servicio de la misión evangelizadora en Colombia”, moderado por monseñor Cárdenas. El panel contó con la presencia de monseñor Dimas Acuña; el padre Ramón Zambrano, director de Cristovisión; Camila Plata, misionera digital; y Juan Roberto Vargas, director de Noticias Caracol.El espacio permitió un diálogo franco sobre los desafíos del contexto nacional. Juan Roberto Vargas señaló que el reto actual es conectar con un público que busca “utilidad, cercanía y empatía...La gente busca respuestas, que la escuchen”. Subrayó la necesidad de dar contexto, pues “la gente quiere que le expliquen las cosas”, e invitó, por ejemplo, a entrevistar a especialistas en diversos temas para lograrlo.Por su parte, el padre Ramón Zambrano recordó el llamado del Papa Francisco y estableció una coordenada fundamental: “No tenemos un producto qué vender sino una vida qué comunicar”. Definió el estilo necesario para una “comunicación samaritana”, basada en coordenadas no negociables: “acompañar, dar sentido y construir puentes y no muros”, lo que exige proximidad, verdad y tener en cuenta las “tres i” propuestas por el Pontífice: “Inquietud, incomplitud e imaginación”.Katia Carbal, delegada de comunicaciones de la Arquidiócesis de Cartagena, reflejó este sentimiento desde su experiencia: “Cómo nosotros logramos enviar mensajes de esperanza en medio de esta realidad tan dura que nos atraviesa...Hay que buscar formas para encoentrar esa realidad difícil puntos de luz”.Inmersión en la Pastoral Digital y herramientas prácticasLa Pastoral Digital tuvo un capítulo especial en el encuentro con una ponencia virtual de Monseñor Lucio Ruíz, Secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, y el apoyo presencial del padre Álvaro Serrano, colaborador del mismo Dicasterio, quienes hablaron sobre Inteligencia Artificial y misión digital.La teoría se llevó a la práctica con talleres y la exploración de herramientas de Inteligencia Artificial. El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) contribuyó con el bloque “Estrategias y campañas de comunicación digital”, a cargo de la instructora Valentina Tovar Castillo.Para conocer el lenguaje y algunas estrategias para la creación de contenidos digitales para la evangelización, se contó con el apoyo de Camila Plata y el padre Melson Correa, misioneros digitales, provenientes de la Arquidiócesis de Bucaramanga y la Diócesis de Montería, respectivamente.Luis Carlos Forero, de la Diócesis de Granada, destacó el objetivo último de este esfuerzo: “Aprender cómo mezclar estas herramientas con la evangelización...Que esa invitación del mundo digital nos lleve a la Eucaristía, que es el fin último”.Los comunicadores de territorios con desafíos particulares también encontraron eco. Esteban Ocampo, del Vicariato Apostólico de Mitú, desde donde se viene adelantando un importante trabajo comunicativo, expuso su realidad: “Tenemos muchos desafíos, como lo es la extensión del territorio...Somos multicultural, multiétnico...Por esto, el desafío no es quedarnos solo con un contenido netamente eclesiástico, sino acercarnos a la comunidad”.Peregrinación y Jubileo de los ComunicadoresEl encuentro también tuvo un profundo componente espiritual. Los participantes peregrinaron juntos hasta el Santuario Nuestra Señora de la Peña, donde celebraron una Eucaristía Jubilar presidida por monseñor Cárdenas, un Jubileo Nacional de los Comunicadores, durante el que también aprovecharon para visitar otros templos históricos del centro de Bogotá.Hacia una comunicación esperanzadora y profesionalizadaEl balance del evento fue positivo. Santiago Roldán, de la Arquidiócesis de Medellín, vislumbra el camino a seguir: “Hay un montón de personas que están allí, en este nuevo espacio que es el mundo digital…Hay que saber cómo llevar hasta allí también el Evangelio”.Al cierre, el padre Martín Sepúlveda resaltó los esfuerzos que están haciendo las jurisdicciones por una comunicación cada vez más creativa, samaritana y arraigada en el Evangelio, lista para ser semilla de esperanza en cada rincón de Colombia.“Valoramos el esfuerzo que están haciendo muchos señores obispos por consolidar sus oficinas de comunicación, incluso trayendo laicos formados y preparados en comunicación social que están dando un gran aporte a toda la evangelización”.

Lun 1 Sep 2025

En septiembre Colombia se une para “Arropar la vida con dignidad y esperanza”: inicia la 38ª Semana por la Paz

Con el lema “Arropemos la vida con dignidad y esperanza”, inició este lunes 1 de septiembre la 38ª Semana por la Paz, una de las apuestasmás importantes del país, que, este año, extenderá sus actividades durante todo el mes. La iniciativa, animada por la Iglesia Católica y más de 100 organizaciones sociales, se erige como un puente de esperanza que empieza a ser construido desde los territorios, ante la violencia y la fragmentación social que hoy generan tanto dolor e incertidumbre en el país.El lanzamiento oficial se realizó el pasado 27 de agosto en la sede del Episcopado Colombiano en Bogotá. Fue liderado por el Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana y contó con la participación de representantes de la Iglesia, REDEPAZ, el Consejo Nacional de Paz, la cooperación internacional y múltiples organizaciones sociales.Al cierre del evento, se realizó “la primera puntada” en “la colcha de la paz que arropa la vida”, un acto simbólico de esta creación conjunta; un ejercicio artesanal que se replicará en toda Colombia y que buscará visibilizar el trabajo colectivo de cientos de organizaciones e iniciativas que mantienen viva la paz en los territorios.Un llamado a la acción y la cercaníaEl padre Raúl Ortiz Toro, Secretario Adjunto de la Conferencia Episcopal de Colombia, explicó el sentido del lema: “Arropar significa ser cercanos, cuidar al otro, estar pendientes de lo que también el otro necesita, pero sobre todo, con dignidad...Que no nos dejemos vencer, que sigamos luchando, porque la esperanza nos ayuda a no perder la fuerza, la motivación”.Por su parte, monseñor Héctor Fabio Henao, delegado de los Obispos para las relaciones Iglesia-Estado, señaló la relevancia de esta iniciativa: “Es urgente sacar la violencia del mundo, de la política y de la vida social del país. Y por otra parte, tenemos que encontrar el camino de la paz, redescubrir el camino de la paz es un desafío para toda la sociedad colombiana”.El rol de la sociedad civil y la comunidad internacionalEl evento contó con la intervención del Comisionado de Paz, Otty Patiño, quien se dirigió a las organizaciones sociales que hacen parte de Semana por la Paz e hizo referencia al estado actual de los diálogos con actores armados:“Todo eso tiene que ver con crear una paz real y una paz duradera. Lo que hemos querido hacer hasta ahora es crear procesos cuya irreversibilidad sea tan notable, que al próximo gobierno, sea cualquiera sea la ideología política que tenga, le generen, digamos, no una imposibilidad, pero sí un alto costo devolverse de ahí, echar para atrás”.Por su parte, Cristian Cabrera, director de REDEPAZ enfatizó en la tarea colectiva: “Tenemos la responsabilidad de reflexionar sobre el mañana que queremos dejar, un mañana donde nuestros niños y niñas crezcan libres del miedo, donde sus juegos y sueños no sean interrumpidos por la violencia, sino que sean acompañados por oportunidades”.El padre Ortiz Toro también destacó el papel crucial de las regiones: “Y en regiones de periferia, precisamente por estar tan lejanas del centro, resultan siendo, “el caldo de cultivo” para los actores armados. Y por eso allá también hay comunidades que son gestoras de paz”.El apoyo internacional también estuvo presente durante el lanzamiento. Fabián Hayos, jefe de misión adjunto de la Embajada Suiza, reiteró el compromiso de su país: “Desde hace 25 años el compromiso con la paz ha sido una prioridad para la presencia suiza en Colombia. Contribuimos a la construcción de paz mediante el acompañamiento a procesos de diálogo y negociación, el apoyo a la implementación de acuerdos, incluido el Acuerdo Final de 2016, así como la promoción de la democracia y la participación ciudadana”.Un legado histórico que mira al futuro con esperanzaLa Semana por la Paz nació en 1987 como una respuesta ética frente al asesinato de líderes en los territorios, los ataques a comunidades y la exclusión impuesta por la guerra. Hoy, es un legado histórico para la pedagogía, la memoria histórica y la construcción de consensos mínimos que le permiten al país avanzar hacia una paz duradera y con justicia social.Ángela Jaramillo, líder de Semana por la Paz, hizo un llamado a la movilización ciudadana dese iniciativas como esta: “Colombia, lamentablemente, necesita que sigamos realizando Semana por la Paz, que la ciudadanía siga levantando su voz y diciendo no más a la guerra, no más armas, no más conflicto. Todas y todos podemos levantar nuestra voz, pero sobre todo tejer diálogos para arropar la vida con dignidad y esperanza. La Semana por la Paz nos ofrece la oportunidad de mirar juntos y juntas hacia atrás los pequeños y grandes logros y a los obstáculos superados. Y de la misma manera, es una oportunidad para mirar hacia adelante, hacia el futuro que queremos construir como sociedad”.Las actividades que se realizarán durante este mes septiembre en las diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país incluirán momentos celebrativos, foros, encuentros comunitarios, actos culturales y expresiones artísticas, que buscan visibilizar las resistencias locales, activar la participación ciudadana y reafirmar que la paz se construye desde los territorios.Pronunciamiento oficial de lanzamiento Semana por la Paz 2025Al cierre del evento de lanzamiento, los voceros leyeron una mensaje que recuerda que Semana por la Paz se reconoce como un escenario estratégico de pedagogía y movilización ciudadana para transformar las causas estructurales de la violencia y trabajar por una paz duradera con justicia social.Vea a continuación el informe audiovisual sobre el lanzamiento de Semana por la Paz 2025:Si desea acceder al material comunicativo o conocer en detalle las actividades programadas a nivel nacional durante Semana por la Paz 2025, haga clic aquí.

Lun 1 Sep 2025

Con un llamado a ser "misionero de la armonía", monseñor Germán Barbosa Mora asume como obispo auxiliar de Bogotá

Con un llamado a ser un "misionero de la armonía en un mundo fragmentado", monseñor Germán Humberto Barbosa Mora fue ordenado obispo auxiliar de Bogotá en una solemne ceremonia en la Catedral Primada. La Eucaristía, que congregó a cientos de fieles, fue presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia.A monseñor Germán Barbosa lo acompañaron doce de sus hermanos en el episcopado, entre ellos, dos representantes de la actual Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC): monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente y monseñor Germán Medina Acosta, secretario general.Un llamado al servicioEn su homilía, el cardenal Rueda Aparicio delineó el perfil del ministerio que inicia monseñor Barbosa Mora: uno centrado en el servicio y no en el honor. “El episcopado no es un honor sino un servicio. No se trata de un camino de poder, sino de un camino de entrega”, afirmó. El purpurado también instó al nuevo obispo a recorrer la gran ciudad y sus periferias para “anunciar la Buena Nueva, sanar corazones heridos y ser testigo de la compasión de Dios”.El Arzobispo de Bogotá exhortó al nuevo Obispo Auxiliar a vivir en comunión, a escuchar los clamores del pueblo y a caminar junto a ellos. “La sinodalidad es el camino que el Espíritu nos pide. Acompaña a tu pueblo con corazón de pastor”, concluyó, confiando su ministerio a la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá.Refuerzo para el equipo pastoralCon esta ordenación, monseñor Barbosa inicia su ministerio y se integra oficialmente al equipo episcopal de la Arquidiócesis de Bogotá, donde apoyará la labor del cardenal Rueda Aparicio y de los otros obispos auxiliares, monseñor Edwin Raúl Vanegas Cuervo y monseñor Alejandro Díaz García, en la guía pastoral de la Iglesia en la capital colombiana.El cardenal Rueda concluyó la ceremonia con un mensaje de esperanza: “Hoy, como Iglesia, damos gracias al Señor por el don de un nuevo pastor que, con su vida y ministerio, será sembrador de esperanza en medio de esta ciudad”.La trayectoria del nuevo obispoMonseñor Germán Humberto Barbosa Mora, de 50 años, es bogotano de nacimiento. Fue ordenado sacerdote en el año 2000 y ha desarrollado una vasta trayectoria en la Iglesia, incluyendo servicio en parroquias de Engativá y el rol de vicario episcopal. Su preparación académica incluye un doctorado en Teología Moral obtenido en Roma.Su nombramiento como obispo auxiliar fue oficializado por el Papa León XIV el pasado 20 de junio, asignándole además la sede titular de Uzalensis.Vea a continuación la homilía del cardenal Rueda Aparicio durante esta ceremonia:

Vie 29 Ago 2025

Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos

VIGÉSIMO SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIOAGOSTO 31 DE 2025Primera lectura: Sir 3,17-19.28-29Salmo: 68(67),4 y 5ac. 6-7ab.10-11 (R. cf. 11b)Segunda lectura: Hb 12,18-19. 22-24a Evangelio: Lc 14,1.7-14.I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónLos textos bíblicos de este domingo nos presentan tres ideas temáticas: La primera lectura es una exhortación al hombre intelectual sumido en la arrogancia de quien cree tener gran dominio de la ciencia y del conocimiento, a vivir en la humildad que le permitirá temer a Dios siguiendo sus mandatos y vivir bien; la segunda lectura expresa la bondad y la belleza de la nueva alianza como respuesta a los judíos que se habían convertido al cristianismo y añoraban la religión en la que se habían formado sintiendo nostalgia por sus tradiciones antiguas y es así como el autor de la carta, quiere abrirle los ojos comparando la primera alianza que se llevó a cabo en el Sinaí con la segunda alianza realizada por Cristo y que tiene como símbolo la nueva Jerusalén y en el Evangelio, el reino de Dios está insinuado en un banquete al que asiste Cristo en persona y que tiene unas normas para participar en él y dos actitudes para poder acceder: la humildad y el amor desinteresado al prójimo especialmente al marginado y al más vulnerable.1.Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura?La humildad es una cualidad que implica el desapego a lo material y la ayuda al prójimo, y es por esta razón que se convierte en una de las virtudes más valiosas que puede tener una persona a la hora de vivir en sociedad; la palabra humildad proviene del vocablo latino humillitas, que a su vez tiene la raíz humus, que significa tierra; de ahí que la palabra está relacionada con la aceptación de nuestras propias limitaciones y bajezas; además, el humus es aquello de lo cual la naturaleza se desprende pero que a su vez la enriquece, la fertiliza y la hace crecer; la humildad entonces nos habla de liberarnos de lo accesorio para poder desarrollar lo esencial.El Evangelio nos recuerda que Jesús participaba con frecuencia de banquetes en los que se reunía con publicanos, pecadores, escribas y fariseos porque para él no hay separación entre seres humanos puros e impuros ya que todos son hijos de un único Dios; cabe señalar que Jesús tomó la decisión de vivir humildemente y de aceptar lo que las personas le ofrecían en sus casas, que además eran un lugar privilegiado para enseñar, sobre todo cuanto estaba en la mesa, a sus discípulos y a los demás comensales.En la comunidad cristiana en el tiempo de Lucas, había algunos miembros con el afán de ocupar los primeros puestos, de sentir el deseo o la codicia de ser grandes y de hacerse servir de los otros; es el mismo Jesús, quien no quiere que aparezca este comportamiento competitivo entre los miembros de la comunidad cristiana y por eso expresa que “todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será enaltecido”.Finalmente, en la parábola, la enseñanza de Jesús sobre los puestos que ocupan los comensales en la mesa no es solo una norma de urbanidad y educación sino, sobre todo, una enseñanza sobre la actitud religiosa que tiene que ver con el puesto en el banquete del reino de Dios, es decir, en la comunidad cristiana: el primero es el último, es el que sirve, es el humilde de la primera lectura; “Cuánto más grande seas, más humilde debes ser y así obtendrás el favor del señor” (Eclesiástico 3, 18)2.Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y qué me sugiere para decirle a la comunidad?La comunidad de discípulos de Jesús vive sus relaciones con unas reglas de juego diferentes a las estipuladas por la sociedad, es decir, el que quiere sobresalir es ubicado en el último lugar y a la persona que es humilde y no busca ningún protagonismo ni reconocimiento es promovido a los primeros lugares.El señor Jesús nos motiva para que cambiemos los sentimientos y motivaciones que impulsan nuestras acciones, para que desterremos los cálculos interesados y las componendas egoístas y para que nos donemos y sirvamos al prójimo sin esperar recompensa ni premios.El que es humilde de corazón no se considera poseedor de la verdad y es capaz de abrirse y disponerse a trabajar para sacar adelante las iniciativas de los demás miembros de la comunidad, rechazando las actitudes discriminatorias y acogiendo la diversidad como una herramienta para el crecimiento de la comunidad.Vivir en la humildad es reconocer nuestras posibilidades y limitaciones, aceptando como acto de generosidad la ayuda de otros hermanos, abriéndose a la acción de Dios y evitando el orgullo y la autosuficiencia que conduce al creyente a cerrase a los demás y a la gracia de Dios.3.Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?Hemos reflexionado en la enseñanza de Jesús sobre la humildad y la inclusión en el Reino de Dios, en un contexto donde las jerarquías sociales y las apariencias a menudo dominan y donde el Señor nos llama a un camino diferente, uno que se basa en el amor y la generosidad hacia los demás, especialmente hacia los más necesitados, por eso te decimos: Señor, permite que en nuestros banquetes cristianos no invitemos sólo a nuestros amigos y familiares que pueden devolver el favor, sino que abramos nuestras puertas a los pobres y a todos aquellos que necesiten de nuestra ayuda y servicio; permítenos también, Señor, entender que el verdadero valor de nuestras acciones radica en el amor desinteresado que mostramos hacia los demás desde la humildad y la generosidad como virtudes que nos acercan más a Dios y a nuestros hermanos.La invitación es para que nos acerquemos a la contemplación con base en las siguientes preguntas: ¿Cómo podemos ser más inclusivos en nuestros círculos sociales? ¿De qué manera podemos servir a los que están en necesidad? ¿De que manera podemos aplicar a nivel personal y comunitario el querer de Jesús en el Evangelio: “Todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”? Interioricemos también la Palabra de este Domingo a partir de la práctica personal de estas máximas: “Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios”, “Dios revela sus secretos a los humildes” y “No te sientes nunca en el puesto principal”.Recomendaciones prácticas-Pensemos en iniciativas comunitarias que buscan ayudar a los más vulnerables, como los comedores sociales que alimentan a los que no tienen hogar o los programas de orientación para jóvenes en riesgo.-Jornada DONA NOBIS: Plan de sostenimiento de la Obra Evangelizadora de Colombia.II. MONICIÓN INTRODUCTORIA DE LA MISA Y ORACION DE LOS FIELESIntroductoria de la MisaQueridos hermanos, una vez más el Señor nos reúne en torno al altar, congregados como hermanos y peregrinos de la esperanza en busca de construir una sociedad cada vez mejor, al estilo de Cristo, el príncipe de la paz; con gozo acogemos el mandato del amor fraterno que Jesús nos regala y que se evidencia en la humildad y sencillez de vida que llevemos, junto con la caridad que manifestemos a los hermanos; oremos para que, con la ayuda divina, podamos vencer la soberbia y orgullo que el mundo nos ofrece y vivamos la humildad que Cristo nos enseña.A la liturgia de la PalabraAhora vamos a alimentarnos del banquete de la Palabra: guiados por el libro del Eclesiástico, aprendamos a hacernos pequeños en las grandezas humanas para alcanzar el favor de Dios que, como dirá el salmo, es padre y protector de los desvalidos y prepara casa para los pobres; junto con la carta a los hebreos, entendamos que estos nuevos mandatos son parte de la Nueva Alianza que en Jesús se ha establecido y que, como dice el Evangelio de Lucas, consiste en no buscar la primacía ni la retribución, sino en ser humildes y desinteresados, y así la paga será en la resurrección y no en lo pasajero de la humanidad.Oración de los fielesHermanos, oremos a Dios, Padre misericordioso, que quiere que nos configuremos a imagen de Jesucristo en el servicio y la humillación y, confiados en su bondad, oremos diciendo:R. Escúchanos, Padre de amor.1.Te pedimos, Padre, por la Iglesia y sus ministros para que, fieles a Cristo, se esfuercen por anunciar el Evangelio a todos los hombres, especialmente a los pobres y necesitados, que son los preferidos de Jesús.2.Te pedimos, Padre, por los gobernantes de las naciones, para que sirvan a los territorios que tienen bajo su cuidado con sencillez y humildad, y sin discriminar a ninguna persona.3.Te pedimos, Padre, por los pobres, enfermos, tristes y excluidos de la sociedad, para que encuentren en los cristianos un apoyo en sus necesidades.4.Te pedimos, Padre, por todas las personas que ayudan a la obra evangelizadora de la Iglesia Colombia por medio de la DONA NOBIS, para que les concedas abundantes bendiciones.5.Te pedimos, Padre, que nos ayudes a todos los que celebramos esta eucaristía, a vivir sin buscar reconocimientos humanos, sino a servir con humildad y sin esperar nada a cambio.Oración conclusivaPadre de bondad, acoge con amor nuestra oración en favor de toda la humanidad para que juntos, asistidos por tu Espíritu, seamos capaces de caminar en la esperanza de ser tus testigos y conseguir la paz que deseamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.R. Amén.