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iglesia colombiana

Lun 6 Oct 2025

Misioneros de la esperanza

Por Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Como es bien conocido, octubre es por tradición el mes de las misiones. Este año, coincide con el año santo cuyo tema es “Peregrinos de la esperanza”.Este es un tema muy importante, porque ¿cuáles son las motivaciones que subyacen para hacer misión en la Iglesia?Por un lado, está el mandato del Señor de ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio, la Buena nueva de la salvación, que es su misma persona. Pero por otro, está el deseo de que la Iglesia crezca y que el Reino de Dios pueda expandirse por todos los rincones de la tierra.A esto debe agregarse que hacer misión significa sembrar en las personas las semillas de la esperanza, de la fe y del amor.Es necesario recordar que es deber de los bautizados ser testigos de la buena nueva que nos hace miembros de la Iglesia, Hijos de un mismo Padre y hermanos en Cristo. Nos hace también pregoneros de la paz, haciendo posible, como auténticos discípulos del Maestro, Cristo Jesús, que con nuestro aporte se consolide en todas partes la civilización del amor.Por esto mismo, hacer misión va más allá que enseñar rezos y ritos. El misionero anima al encuentro con el Señor, a la conversión y a asumir una vida nueva.Es una misión que tiene como destinarios a los que no conocen a Cristo, que entre nosotros son ya numerosos; a los que se preparan en el catecumenado para recibir los sacramentos de iniciación; a animar a los que, habiendo sido bautizados en la Iglesia, se han enfriado en la práctica de su fe; y a acompañar a los que viven con entusiasmo sus compromisos bautismales.No se puede negar que la Iglesia de ayer y de hoy ha pasado y pasa por momentos difíciles, y que está siendo siempre sometida a las insidias del maligno manifestadas de múltiples maneras. Pero una cosa es cierta, lo dice el Señor, que ni el poder del infierno prevalecerá contra ella (cfr. Mt. 16, 18).De esta manera, el llamado es hacer misión y que lo hagamos movidos por la esperanza. La Iglesia tiene futuro. Y nuestra responsabilidad es hacer que los creyentes de hoy sigan sembrando en las familias y en la sociedad la semilla de la fe en Cristo, y que la Iglesia siga creciendo con nuevos miembros.Cali y los otros municipios que conforman la Arquidiócesis: Jamundí, Yumbo, La Cumbre, y Dagua, son territorios de misión. Es necesario recordar que hay que salir sin miedo y con creatividad a buscar a los alejados, a los que se han enfriado, a los no creyentes en Dios y a los que se han distanciado de la Iglesia. Aquí está la urgencia de ser tomar conciencia de que nuestra tarea es la misión, y con ella, sembrar en todos la semilla de la esperanza.Los invito para que este mes sea dedicado a la oración por las misiones, pero también, para que estemos dispuestos a colaborar con la Colecta del Domingo de las Misiones, que se puede comenzar a preparar desde ya haciendo cada uno una renuncia como ofrenda agradable a Dios.Que haya mucha disposición para la oración por las misiones y los misioneros del mundo, y mucha generosidad para la colecta de las Obras Pontificias Misioneras, con las que el Papa León XIV apoya las actividades de las misiones del mundo, y también en Colombia.Misioneros de la esperanza sea nuestra principal tarea.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Vie 3 Oct 2025

“No somos misioneros digitales por los seguidores, sino por el encuentro”: El mensaje de esperanza que llega en un nuevo ‘Diálogo en el Atrio’

En un mundo donde las métricas y los “me gusta” suelen marcar la pauta, la Iglesia recuerda que el corazón de la comunicación, incluso en lo digital, es el encuentro humano y con Cristo. Este fue uno de los poderosos mensajes que protagonizó el séptimo episodio del videopodcast ‘Diálogos en el Atrio’, que se estrenó este jueves, 2 de octubre, a través del canal de YouTube y la página de Facebook de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).Este diálogo, titulado “Misioneros Digitales: llevando Esperanza a las redes”, reunió a dos voces jóvenes y representativas de este nuevo apostolado: Camila Plata, laica de la Arquidiócesis de Bucaramanga, y el padre Melson Correa, sacerdote de la Diócesis de Montería. Desde sus diferentes carismas, compartieron sus testimonios de conversión personal y cómo Dios los llamó a usar las redes sociales no para buscar fama, sino para ser “puentes” que llevan a las personas hacia la fe.Testimonios que inspiran: del maquillaje a la fe y del miedo a la cámara a la misiónEl diálogo profundizó en las historias personales que los llevaron a abrazar la misión digital. Camila (@camilaplata81) relató cómo pasó de crear contenido de belleza a responder a un llamado interior: “Sentía un vacío…No estaba mal hacer videos de maquillaje, pero el vacío era porque Dios decía: ‘es que yo quiero que eso que te estoy dando lo utilices en esto’”.Por su parte, el padre Melson, conocido en redes a través de su usuario @catequizate_26, confesó su inicial temor a las cámaras y cómo una hermana misionera lo animó a dar el paso: “Me dijo: ‘la gente no solo quiere un mensaje bonito, quiere ver quién está detrás’…Eso fue lo que me movió a salir: humanizar el mensaje”.La misión digital: un campo de esperanza para la IglesiaMás allá de las anécdotas, la conversación se centró en la profunda responsabilidad y el marco teológico-pastoral de la misión digital. Ambos invitados, quienes participaron en el Jubileo de Misioneros Digitales celebrado en Roma el pasado mes de julio, destacaron el apoyo oficial de la Iglesia a este ministerio.El padre Melson enfatizó en la universalidad de la vocación misionera: “Descubrimos que todos podemos ser misioneros en la Iglesia… ya no hay excusa para decir ‘¿cómo le sirvo, Señor?’”. Mientras que Camila reflexionó sobre el estilo de esta evangelización: “Aprendí que se trata de hablar con amor y enseñar con amor la Palabra de Dios… No desde la soberbia de que tenemos la verdad”.Por su parte, Camila aportó una definición específica de la misión digital desde su experiencia como laica: “Existen diferentes carismas…Pero ser misionero digital es transmitir a Cristo desde la experiencia, basado en la Iglesia…Es una persona que Dios escoge como puente para que, a través de esa experiencia, pueda transmitir a Cristo desde la Iglesia”. Ambos coincidieron en que el misionero digital no busca entretener, sino “sanar y convertir”, y que su labor es fundamentalmente de servicio, trascendiendo la “propaganda religiosa” para generar un “verdadero encuentro”.Uno de los momentos más reveladores giró en torno a la tensión entre la lógica del algoritmo y la acción del Espíritu Santo. Al respecto, Camila compartió una idea contundente: “Cuando Dios quiere que algo se viralice, no hay storytelling ni estructura que valga…El algoritmo es creado por seres humanos, y el Espíritu está por encima del algoritmo”.Una misión digital con enfoque claro en el contexto colombiano: sanar heridas y construir pazFrente al potencial de la pastoral digital en Colombia, los invitados fueron optimistas. El padre Melson vislumbró un futuro donde las redes pueden ser instrumentos de “unidad, de paz y de trabajo en equipo” para el país, llegando a las periferias existenciales (que, afirmó, también están en las redes). Camila, por su parte, concluyó con un mensaje de esperanza: “La oscuridad hace ruido, pero la luz es más fuerte… Dios es más poderoso que el mal. Le pido a Dios que me dé la gracia de mostrarle al mundo esa luz”.Vea a continuación el episodio 7 de Diálogos en el Atrio:

Lun 29 Sep 2025

XCIX Jornada Mundial de las Misiones 2025: ¡Misioneros de esperanza entre los pueblos!

Pbro. Samir García Valencia - A comienzos del siglo XX se despierta en la Iglesia universal un significativo interés por recordar y renovar el compromiso misionero inherente a su propia naturaleza. A partir de esta intuición de aggiornamento, se continúa un camino que conducirá, décadas más tarde, a la realización del Concilio Vaticano II. El Concilio ayudó a dar más claridad al sentido del ser de la Iglesia, indicando que: “La Iglesia peregrinante es misionera por su naturaleza, puesto que toma su origen de la misión del Hijo y del Espíritu Santo, según el designio de Dios Padre” (Ad Gentes, n. 2).Entre los signos más destacados de este acontecimiento que el Espíritu Santo suscitó, en esta primera parte del siglo XX, está la institución, en 1922, por parte del Papa Pío XI, de las Obras Misionales Pontificias, constituyéndose como “el instrumento específico, privilegiado y principal para la educación en el espíritu misionero universal, para la comunión y la colaboración entre las Iglesias en el servicio al anuncio del Evangelio” (Estatuto de las Obras Misionales Pontificias, n. 17).Cuatro años después de haber sido elevadas a Pontificias las Obras Misionales, el 14 de abril de 1926, a través de un rescripto de la Sagrada Congregación de ritos, el Papa Pío XI instituyó también el DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones), confiando esta celebración a las Obras Misionales Pontificias, específicamente a la Pontificia Obra de la Propagación de la fe.Desde aquel año 1926, ininterrumpidamente, la Iglesia Universal ha celebrado el DOMUND. Celebración que se ha ido extendiendo a todo el mes de octubre hasta constituirse hoy como el Octubre Misionero. Todo este mes dedicado a reflexionar, celebrar, recordar y renovar el compromiso con la misión encomendada por Cristo Resucitado a sus discípulos: “vayan al mundo entero y anuncien el Evangelio” (Mc 16,15).Este año del Señor 2025, Jubileo de la Esperanza, llegamos a la XCIX Jornada Mundial de las Misiones. Desde ya, iniciamos la preparación para celebrar en el próximo año 2026 el centenario de estas jornadas misioneras.El Papa Francisco publicó el 25 de enero de 2025, en la fiesta de la conversión del apóstol san Pablo, el mensaje para la XCIX Jornada Mundial de las Misiones, que tituló ¡Misioneros de esperanza entre los pueblos!, a propósito del año jubilar de la esperanza. El Santo Padre, en este mensaje, nos recuerda que cada cristiano, toda la comunidad de bautizados, tenemos la vocación fundamental de ser mensajeros y constructores de esperanza. El Papa Francisco nos ha invitado a todos, en su mensaje, a ser discípulos - misioneros de Cristo, a hacer resplandecer la propia esperanza en cada rincón de la tierra.Por su parte, el Papa León XIV, durante su encuentro con los directores nacionales de las Obras Misionales Pontificias, el 22 de mayo, indicaba también:“Hoy, como en los días posteriores a Pentecostés, la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, prosigue su camino a lo largo de la historia con confianza, alegría y valentía, mientras proclama el nombre de Jesús y la salvación que nace de la fe en la verdad salvífica del Evangelio. Las Obras Misionales Pontificias son una parte importante de este gran esfuerzo. En su labor de coordinar la formación misionera y animar un espíritu misionero a nivel local, quisiera pedir a los directores nacionales que den prioridad a las visitas de las diócesis, parroquias y comunidades, y que de este modo ayuden a los fieles a reconocer la importancia fundamental de las misiones y de apoyar a nuestros hermanos y hermanas que están en aquellas áreas de nuestro mundo donde la Iglesia es joven y está creciendo”.De tal manera que, al contemplar este camino histórico que Dios mismo, por medio de su Espíritu, ha ido entretejiendo como historia de salvación a través de LA MISIÓN, no queda más que abrirnos a la gracia de Dios, levar anclas y continuar remando con la fuerza del Espíritu con la esperanza que la salvación llegue a toda la humanidad.Vivamos con esperanza, fe, gozo y compromiso suficiente este Octubre Misionero 2025. Ofrezcamos nuestra Oración, Sacrificio y Ofrenda por la MISIÓN UNIVERSAL. Tengamos la plena seguridad de que, si hacemos la tarea que el Señor nos confió, Él mismo hará que brille la justicia y la paz. Dios mismo dará a conocer su victoria ante todos los pueblos de la tierra (cf. Sal 94). No desfallezcamos en nuestra tarea: ¡LA MISIÓN que Dios ha confiado a la Iglesia es signo de esperanza para la humanidad! Samir García Valencia Pbro.Director NacionalObras Misionales Pontificias de Colombia.

Vie 26 Sep 2025

Cerrando la brecha de salud: 37 años de la fundación arquidiocesana que provee medicamentos y servicios gratuitos en Ibagué

En este mes de septiembre, la Fundación de Caridad para la Salud - Institución José Joquín Flórez Hernández, una entidad sin ánimo de lucro de la Arquidiócesis de Ibagué, cumple 37 años de trabajo ininterrumpido atendiendo física, mental y espiritualmente a las personas más necesitadas de la región. Durante este tiempo, a través de la pastoral de la salud, ha logrado apoyar a más de 15.000 personas.Una misión por la salud integralLa fundación facilita el acceso a servicios de salud a quienes no cuentan con recursos suficientes o no pueden recibirlos a través de su EPS, realizando jornadas de atención arquidiocesanas y parroquiales. Una de sus obras más reconocidas es el dispensario solidario o farmacia humanitaria, desde donde brindan medicamentos para diferentes patologías a pacientes de los regímenes subsidiado y contributivo. Además, prestan servicios de psicología, ayuda alimentaria y, por supuesto, acompañamiento espiritual, complementos vitales para su misión.“Tenemos unos criterios de atención, como la fórmula médica, documento de identidad y una entrevista psicosocial realizada por un psicólogo”, expresa Derly Patricia, coordinadora psicosocial de la fundación.Una historia con sello de servicio eclesialLa institución inició su misión en 1988. Fue fundada por monseñor José Flórez Hernández (Q.E.P.D), arzobispo de Ibagué entre 1974 y 1993, gracias a su especial aprecio por la caridad en el campo de la salud. Desde entonces, hace parte de las iniciativas de la Pastoral Social de Ibagué.Al despedirse del Clero, monseñor Flórez Hernández afirmó:“Si algo grande y maravilloso he dejado yo en este tiempo de 25 años al Servicio de Ibagué, es la Caridad para con los más pobres y necesitados”.La demanda que crece: un reto para la solidaridadEn los últimos meses, la entrega de medicamentos vive su momento de mayor demanda. Durante este año 2025, pasaron de brindar 250 a más de 500 atenciones mensuales, lo que pone a prueba la capacidad de la institución para convocar la solidaridad comunitaria. La fundación actúa como intermediaria entre quienes tienen medicamentos en buen estado que no utilizan y aquellos que los necesitan.El impacto de esta labor se refleja en testimonios como el de Vicky Moreno, una de las beneficiarias:“Muy agradecida con la fundación, ya que nos pudieron suministrar muchos medicamentos de los cuales mi mamá llevaba desde el mes de junio sin poderlos adquirir por parte de su EPS. Siempre le decían que no había medicamentos, que tenía que esperar. Ella es hipertensa, diabética, tiene otras patologías y pues gracias a Dios acá en la fundación nos pudieron suministrar estos medicamentos”.Asímismo, la Fundación de Caridad para la Salud apoya con recursos económicos al Hogar Sagrado Corazón de Jesús que acoge a madres gestantes en riesgo de abortar o madres con hijos en programa canguro provenientes de poblaciones aledañas que no cuentan con apoyo familiar en la ciudad.¿Cómo apoyar esta obra de caridad?Esta obra eclesial se apoya en uno de los principios cristianos más sencillos, pero profundos: la caridad. Por esto, existen diversas formas de colaborar. Se pueden donar insumos o, unirse al plan padrino con un aporte mensual de $30.000 pesos, recursos destinados a las asistencias alimentarias, facilitando un acompañamiento integral.Vea el informe audiovisual a continuación:

Jue 25 Sep 2025

Animación Bíblica de la Pastoral

Por Pbro. Francisco León Oquendo Góez - La Animación Bíblica de la Pastoral (ABP) es un servicio eclesial que tiene como objetivo hacer de la Palabra de Dios el alma de toda la actividad pastoral de la Iglesia. Consiste en animar, a través de la Palabra de Dios, a todas las personas e instancias pastorales para que experimenten un encuentro con Jesucristo vivo, leyendo, meditando, orando y viviendo la Palabra de Dios, en comunión, participación y misión, y así renueven su compromiso con el anuncio del evangelio.Elementos clave de la ABP son la centralidad de la Palabra, entendida como “fuente de vida para la Iglesia, alma de su acción evangelizadora” (Aparecida 247) (CELAM, 2007); el encuentro personal con Cristo que se comunica en su Palabra (Benedicto XVI, 2010) (VD 73); el conocimiento de la Biblia según la fe de la Iglesia, en el marco de su Tradición viva (VD 73); la integración o transversalidad, pues no se trata de una pastoral bíblica en yuxtaposición con otras formas de pastoral, sino de que todas las pastorales tengan como alma a la Palabra de Dios (VD 73).Las Orientaciones de Animación Bíblica de la Pastoral para América Latina y El Caribe (OABP) indican como objetivo fundamental de la ABP “procurar que la Palabra de Dios sea el alma de la pastoral, la savia que nutre de vitalidad salvífica la actividad evangelizadora de la Iglesia, el corazón de toda actividad eclesial” (FEBIC LAC - CELAM, 2016, p. 55). La ABP busca que todos sinodalmente acojan la Palabra de Dios y aprendan a comprenderla, la comprendan para vivirla, la vivan para anunciarla (VD 75), de manera que personas y comunidades alcancen gran familiaridad personal y comunitaria con la Palabra de Dios (VD 80.84).Las OABP presentan las tres dimensiones de la ABP y sugieren las iniciativas que podrían emprenderse respecto a cada una de ellas.La primera es la dimensión de interpretación. La ABP enseña a interpretar la Sagrada Escritura en la fe de la Iglesia, promoviendo una lectura creyente que favorezca el encuentro con Cristo vivo mediado por la Palabra. Esta dimensión se concreta en actividades como: promover la traducción de la Biblia y su respectiva difusión, enseñar a distinguir las características de las diversas traducciones, publicar y enseñar métodos sencillos para interpretar los textos bíblicos, realizar cursos de interpretación bíblica presenciales o virtuales, promover la publicación de textos para la preparación de homilías, organizar escuelas bíblicas que incluyan la difusión e implementación de la ABP (FEBIC LAC - CELAM, 2016, p. 58), fomentar la lectura de la Escritura en el marco de la Tradición viva de la Iglesia, teniendo como referentes a los Padres de la Iglesia, el Catecismo de la Iglesia Católica y el Magisterio de la Iglesia.La segunda es la dimensión de comunión. La ABP promueve la oración inspirada en la Palabra. Método privilegiado para ello es la lectio divina. Se proponen como iniciativas: acompañar la celebración del mes, semana o día de la Biblia; promover la práctica de la lectio divina en todos los ámbitos pastorales y en la vida personal; instalar la práctica de la lectio divina en todos los centros de formación, ofrecer programas para la formación de monitores de la lectio divina, fomentar encuentros semanales de lectio divina como preparación para la Misa dominical, proponer la Palabra de Dios como mediación que favorece procesos de fraternidad ecuménica (FEBIC LAC - CELAM, 2016, p. 62).La tercera es la dimensión de evangelización. La ABP promueve una lectura creyente para anunciar a Cristo y discernir la vida cristiana. Se proponen como iniciativas: Promover la creación de equipos que implementen la ABP en diócesis, parroquias y comunidades, buscando que la Palabra de Dios sea el corazón de toda actividad Eclesial; desarrollar, en los discípulos misioneros, una relación de familiaridad y cercanía con la Sagrada Escritura, fomentando la lectura diaria del Evangelio, según el calendario litúrgico; promover la formación de servidores de la Palabra de Dios que puedan acompañar la formación bíblica de las comunidades; acompañar a las pequeñas comunidades, para que alimenten su vida con la Palabra de Dios; capacitar a los profesores de religión para que incluyan la Sagrada Escritura en sus clases; publicar subsidios para fomentar la lectura de la Biblia; promover la fundamentación de planes, proyectos y orientaciones pastorales en un texto bíblico (FEBIC LAC - CELAM, 2016, p. 66).“Todo está llamado a servir a la Palabra” (VD 9). Al servicio de la Palabra han de ponerse personas, estructuras, procesos, recursos, etc. Lo primero es garantizar una comunidad o equipo, a nivel comunitario, parroquial o diocesano que sinodalmente asuma el servicio de la ABP. Personas que sean como san Jerónimo, “apasionados por la Palabra de Dios, transmitida a la Iglesia en la Sagrada Escritura”, de la cual “sacaba su fuego interior que se convertía en palabra impetuosa y explosiva”, servidores de la Palabra “completamente consagrados a favorecer en sus hermanos de fe una comprensión más adecuada del «depósito» sagrado que les ha sido confiado” (Scripturae Sacrae Affectus) (Francisco, 2020).Ni conocimiento sin apasionamiento, ni apasionamiento sin conocimiento. Personas con amor ardoroso y ardor amoroso a la Palabra de Dios, con “actitud de humilde y asombrada veneración a la Palabra” (EG 146), con familiaridad personal con la Palabra de Dios y la mentalidad nueva que engendra la Palabra acogida (EG 149), con el arte del acompañamiento (EG 166).“Es condición indispensable que los miembros del equipo de ABP, ya sea sacerdotes, religiosos/as o laicos/as, sean personas enamoradas de la Palabra y de Dios, que la tienen como fundamento de sus vidas y viven una relación de familiaridad con ella” (FEBIC LAC - CELAM, 2016, p. 77) ¿Existe en tu comunidad, parroquia, diócesis, una comunidad dedicada a servir en la Animación Bíblica de la Pastoral?  ReferenciasBenedicto XVI. (2010). Verbum Domini. Tipografía vaticana.CELAM. (2007). Aparecida. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. San Pablo.FEBIC LAC - CELAM. (2016). Orientaciones de Animación Bíblica de la Pastoral para América Latina y El Caribe. CELAM.Francisco. (2020). Scripturae sacrae affectus.Pbro. Francisco León Oquendo GóezDirector Departamento de Catequesis y Animación BíblicaConferencia Episcopal de Colombia

Mié 24 Sep 2025

De ‘Patio del Olvido’ a ‘Patio de la Memoria’: en el Cementerio de Palmira se han entrelazado fe, justicia y solidaridad para ayudar a sanar heridas del conflicto

En el patio 2 del cementerio Central de Palmira, un lugar que durante años fue conocido como "el patio del olvido", donde yacen cientos de personas no identificadas, hoy emerge una poderosa historia de reconciliación y búsqueda, que ha acompañado la Iglesia Católica. Este espacio se ha transformado en el primer escenario de justicia restaurativa ordenado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para la búsqueda, identificación y entrega digna de personas dadas por desaparecidas en el conflicto armado.La iniciativa, gestada por excombatientes de las FARC, exmiembros de la Fuerza Pública y familiares de desaparecidos, con el apoyo de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UBPD), se convierte un sitio asociado a la muerte y el abandono en un símbolo de vida, memoria y esperanza. Un mural ubicado en la entrada del camposanto con la frase "Nos juntamos para encontrarlos" da la bienvenida a este proceso que busca sanar heridas profundas.La construcción de osarios: un acto concreto de dignificaciónEn el corazón de este esfuerzo se encuentra la construcción de 600 nuevos osarios, una tarea técnica y profundamente humana en la que hombres y mujeres, incluyendo a los mismos excombatientes y comparecientes, trabajaron bajo el sol y la lluvia para dar forma a estas estructuras destinadas a albergar, de manera digna y organizada, los restos de las personas que sean identificadas.Luz Janeth Forero, directora de la UBPD, resaltó el valor moral, institucional y social de la experiencia de Palmira, demostrando que la búsqueda "no es únicamente una tarea técnica o legal, sino un acto de dignidad y compromiso ético". Destacó además la colaboración entre entidades del Sistema Integral de Paz, el Estado, la cooperación internacional y actores sociales.La decisión de la JEP y el rol de la DiócesisLa reciente sentencia de la JEP contra el último secretariado de las FARC-EP priorizó el cementerio de Palmira para un proyecto de sanción restaurativa, validando y fortaleciendo así este esfuerzo. Esta decisión histórica reconoce el valor simbólico y reparador de un trabajo que, desde hace tiempo, venía siendo acompañado por la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira.El padre Arturo Arrieta Aguas, director de esta pastoral, destacó la importancia del fallo: “La reciente sentencia de la JEP (…) reconoce el valor simbólico y reparador de un espacio que, durante años, ha sido acompañado por la Pastoral Social de Palmira, junto a familias buscadoras, comparecientes, instituciones y organizaciones sociales. Para la comunidad y la diócesis, esta noticia es motivo de esperanza”. El padre Arrieta añadió que el objetivo es resignificar el espacio: “Tener esas expresiones simbólicas… Buscar resignificar este espacio a través de ese mural, darle vida. Pero sobre todo el decir que como iglesia, como sociedad, no podemos olvidar”.Por su parte, monseñor Rodrigo Gallego Trujillo, Obispo de Palmira, explicó el vínculo de la Diócesis desde su vocación evangelizadora y de reconciliación. “La diócesis se ha vinculado de una manera efectiva, a partir de la vocación de la Iglesia de evangelizar, de ser presencia profética de Jesucristo (…) Que se encuentren personajes antagónicos y que se llegue a una realidad de conciliación, eso sólo es posible con la mirada de Dios”, afirmó. El prelado subrayó el mensaje de esperanza: “La diócesis quiere seguir acompañando (…) queremos ser una voz profética que anuncie la esperanza. No podemos ser profetas de desesperanza”.Lo que ocurre en el cementerio de Palmira es un ejemplo tangible de cómo, incluso en los lugares que simbolizan el final, puede comenzar un nuevo capítulo para las víctimas del conflicto colombiano; uno donde la verdad, la reparación y el perdón se construyen, ladrillo a ladrillo, desde el encuentro improbable entre quienes antes fueron adversarios, unidos ahora por una misma causa: encontrar a los desaparecidos y honrar su memoria para que nadie sea olvidado.Vea a continuación el video oficial elaborado por la Diócesis de Palmira:Vea el reel informativo a continuación:

Mié 24 Sep 2025

“Huellitas de la Niña María”: el nuevo centro de la Diócesis de Cúcuta que atenderá a niños y niñas migrantes

La Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen, institución de origen centenario administrada desde 2017 por la Diócesis de Cúcuta, amplió su misión caritativa con la inauguración del centro “Huellitas de la Niña María”. La iniciativa está dirigida específicamente a atender a niños, niñas y adolescentes migrantes, reforzando el compromiso de la Iglesia con las comunidades en situación de vulnerabilidad.Mientras que el Centro de Caridad Infantil "La Niña María", ubicado en el centro de la capital de Norte de Santander, brinda servicio a niños y niñas de 4 a 10 años, el nuevo espacio "Huellitas de la Niña María" se ha establecido estratégicamente en el barrio La Fortaleza para responder ha llamado del papa Francisco de construir una Iglesia en salida hacia las periferias geográficas y existenciales, y al fenómeno migratorio que tiene en Cúcuta uno de sus principales puntos de entrada en Colombia.Atención integral con un equipo interdisciplinarioEl enfoque de "Huellitas de la Niña María" es la atención integral a menores de edad migrantes, que será realizada mediante un equipo interdisciplinario conformado por psicólogas, catequistas y las hermanas de La Nueva Vida. Al respecto, monseñor José Libardo Garcés, Obispo de Cúcuta, explicó la motivación del proyecto: “Hemos traído hasta aquí 'Las huellitas de la niña María' para atender en este sector a estos niños, a estas madres de familia, a estas familias y llevarles primero el Evangelio”.Formación para padres: un pilar complementarioLa fundación complementa la atención directa a la niñez con un programa de desarrollo para las familias. El proyecto de medios de vida "Las Delicias de la Niña María" está dirigido a padres y madres de los niños atendidos, con el objetivo de formarlos en panadería, repostería, comidas rápidas y atención al cliente, buscando mejorar sus oportunidades de emprendimiento o empleabilidad.Cifras que respaldan la urgencia de la laborEsta expansión de la obra social se enmarca en un contexto de alta necesidad. De acuerdo con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), con corte al 31 de diciembre de 2024, se estima que en Colombia hay 796.286 niñas, niños y adolescentes migrantes, lo que representa el 28% del total de la población migrante venezolana en el país. El 16% de este grupo se encuentra en el rango de 0 a 4 años, y el 84% restante entre los 5 y 17 años.Un legado centenario que se renuevaLa historia de la fundación se remonta a 1907, cuando Teresa y Christian Andresen, junto con la Hermana Natividad de la comunidad Dominica de la Presentación, construyeron el primer asilo para niños en situación de abandono. Un siglo después, la Diócesis de Cúcuta mantiene vivo aquel legado, adaptando su labor a las necesidades actuales y reafirmando así su compromiso con la construcción de un futuro mejor para la juventud más vulnerable de la región.Vea a continuación el informe audiovisual:Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Conf. Episcopal de Colombia (@episcopadocol)

Mar 23 Sep 2025

Obispo de Buenaventura reclama acción estatal ante hechos violentos: "Un pueblo se está muriendo en baños de sangre"

En medio de la ola de violencia que ha encendido nuevamente las alarmas en el Distrito Especial, el obispo de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, envió un contundente mensaje en el que pide al Gobierno Nacional cumplir sus promesas de seguridad con los bonaverenses, para que no se sigan “muriendo en baños de sangre”.El pronunciamiento del prelado se da en un contexto crítico para la ciudad portuaria. De acuerdo con la Personería Distrital, en lo que va del 2025 se han registrado más de 100 homicidios, atribuidos principalmente a la acción de grupos armados, bandas criminales, disidencias de las Farc y carteles mexicanos. Este clima de terror se evidenció claramente con el asesinato de Alan Josué Valencia Cuero, un estudiante y líder social de 17 años de edad, abatido la tarde del 11 de septiembre en el barrio Los Pinos.La situación ha generado tal zozobra que instituciones públicas como la Universidad del Valle y la Universidad del Pacífico suspendieron las clases presenciales nocturnas durante la semana del 22 al 27 de septiembre, una medida que refleja el temor instaurado también por amenazas circulantes en redes sociales contra quienes transiten por las calles en la noche.Un mensaje de fe y una exigencia firmeFrente a este panorama, el pronunciamiento de monseñor Jaramillo Montoya recuerda que, aunque “construir la Iglesia es construir esperanza”, ante las circunstancias actuales, especialmente con la pérdida de tantos jóvenes, hay un reclamo social y político que no se puede dejar pasar:“Es el momento para unirnos y poner la esperanza en Dios, pero también la exigencia en un gobierno nacional que no cumple sus promesas y que no acude a salvar a un pueblo que se está muriendo en los baños de sangre de nuestros jóvenes”, afirmó el obispo con enfática gravedad, dando voz al sentir de una comunidad que clama por décadas contra la indiferencia y la impunidad.Un llamado a la paz en medio del temorEl prelado concluyó su mensaje pidiendo a Dios “fortaleza y luz en estos momentos difíciles”. En su mensaje, recurrió a las palabras del Salmo 23: “Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo”. Agregó una plegaria: “Para que el Señor pare los corazones violentos, cese tanta violencia y nos dé su paz”.Vea el pronunciamiento a continuación: