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iglesia colombiana

Vie 4 Jul 2025

Ministerio episcopal, sinodalidad y esperanza: Claves de la CXIX Asamblea de los Obispos Colombianos

Del 7 al 12 de julio se desarrollará la CXIX Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano. En esta ocasión, 76 obispos y 5 administradores diocesanos estarán llevando a cabo reflexiones teológico-pastorales, paneles con expertos, sesiones de trabajo grupal, plenarias y, por supuesto, importantes momentos de espiritualidad, bajo el propósito de reavivar su vocación y ministerio episcopal como profetas, testigos y servidores de la esperanza en Colombia. En este sentido, será una oportunidad para fortalecer, en espíritu sinodal, su cercanía con Dios, entre sí, con los presbíteros y con el pueblo fiel.Uno de los invitados especiales del Episcopado Colombiano a esta asamblea será monseñor Luis Fernando Ramos Pérez, arzobispo de Puerto Montt (Chile), quien facilitará la reflexión central del segundo día sobre el ministerio episcopal. El prelado chileno ha tenido una destacada trayectoria en ámbitos como: formación, dirección eclesial, sinodalidad y prevención de abusos de menores de edad y acompañamiento a víctimas, tanto en su país de origen como en el ámbito continental, y en la Curia Romana, desde la Congregación para los Obispos, donde trabajó entre 1999 y 2007.De manera particular, durante este encuentro también se profundizará en el ministerio del catequista: sus funciones, oportunidades e itinerarios formativos en la Iglesia colombiana serán temas de trabajo para los obispos.Como es usual en cada asamblea, los prelados dedicarán diversos espacios de discernimiento y diálogo al análisis de la realidad nacional. Siendo portavoces de las comunidades que pastorean, compartiendo las problemáticas, desafíos y esperanzas, podrán identificar juntos elementos clave para proyectar su trabajo y amplificar su voz profética a nivel local, provincial y nacional.El encuentro finalizará con gracia mariana y esperanza jubilar. El sábado 12 de julio los prelados peregrinarán juntos hacia la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Allí celebrarán el gran Jubileo de los Obispos de Colombia.Vea también estos detalles en la primera entrega de ‘Así va la asamblea’, el informativo del Episcopado Colombiano:

Jue 3 Jul 2025

Diáconos y esposas: Durante congreso en Valledupar fortalecerán su misión como servidores de esperanza en Colombia

Del7 al 10 de agosto de 2025, la ciudad deValledupar(Cesar) acogerá elXVI Congreso Nacional de Diaconado Permanente, organizado por laConferencia Episcopal de Colombiaa través de laComisión Episcopal y elDepartamento de Ministerios Ordenados. Bajo el lema“Diáconos permanentes, peregrinos y servidores de esperanza”, el evento busca ser un espacio de formación, fraternidad y renovación espiritual en el marco delJubileo de la Esperanza.Un llamado a la gratuidad y al servicioUn congreso que, sin lugar a duda, se inspira en el mensaje delPapa Franciscodurante elJubileo de los Diáconos(2025), donde el pontífice destacó la esencia del ministerio diaconal:“El diácono se consagra para ser ‘escultor’ del rostro misericordioso del Padre, testigo del Dios-Trinidad”. El pontífice recordó que su misión es“anunciar el perdón, servir desinteresadamente y construir comunión”, citando el Evangelio:“Hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio” (Lc 6,35).Monseñor Jaime Cristóbal Abril González, obispo de Arauca y miembro de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados, extendió una invitacióna los diáconos y sus esposas:“Será una bonita oportunidad para vivir la comunión, reavivar el don recibido y animarnos mutuamente en la misión. Además, viviremos una experiencia jubilar, peregrinando y ganando la indulgencia plenaria”.Temas centrales y exponentesEl programa abordará cuatro ejes temáticos:-El diácono permanente, hombre, esposo y padre de esperanza.-El diácono permanente, discípulo de esperanza.-El diácono permanente, profeta de esperanza.-El diácono permanente, servidor de esperanza.Entre los expositores figuranmonseñor Juan Vicente Córdoba(Obispo de Fontibón),monseñor Iván Antonio Marín(Arzobispo Emérito de Popayán), el padre Manuel Vega (Vicario de la Diócesis de Facatativá) y fray José Gabriel Mesa Angulo, O.P., quienes guiarán reflexiones sobre la integración de la fe, la familia y el servicio pastoral.Una peregrinación de esperanzaEl congreso culminará con unaperegrinación jubilar, en sintonía con el llamado del Papa a ser“apóstoles del perdón y constructores de comunión”; será un momento degracia para la familia diaconal de Colombia, bajo la protección de la Virgen María.Información práctica del congresoLugar: Centro de Convenciones Julio Villazón Baquero (Valledupar).Fechas: 7 al 10 de agosto de 2025. La apertura será elviernes 8 a las 7:30 a.m.Link de inscripción: https://cecforms.typeform.com/to/eWYOG5MxAporte de participación:-Individual: $600.000 COP.-Parejas (diácono y esposa): $1.200.000 COP.Incluye: alimentación, materiales, kit diaconal (uno por pareja) y hospedaje.*El valor del aporte se debe consignar en la cuentaBancolombia No. 524-000143-20(Parroquia Catedral Eccehomo, NIT 901413327).Contacto para más información: WhatsApp312 450 8761.Vea a continuación la invitación de monseñor Jaime Cristóbal Abril:

Jue 3 Jul 2025

Encuentro de Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades 2025: Un llamado a la sinodalidad y la misión laical en la Iglesia colombiana

Del 29 al 31 de julio, en Bogotá, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) reunirá a líderes y miembros de Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades de las diferentes regiones del país para desarrollar un gran encuentro nacional. Bajo el lema “Los laicos no son parte de la Iglesia, son la Iglesia” inspirado en el Papa Pío XII, este evento buscará impulsar la fuerza misionera del laicado en clave de sinodalidad, renovando su rol como signo de esperanza para el país en el Año Jubilar.Un espacio para la reflexión y la acciónCon el tema central “La fuerza del laicado en salida misionera”, el encuentro será un espacio para reflexionar sobre el protagonismo de los laicos en la evangelización, tal como lo destacó la CEC en su Asamblea Plenaria de 2018. En esa ocasión, se reconoció el aporte clave de estos grupos en la edificación de la Iglesia, ayudando a los bautizados a asumir con mayor responsabilidad su identidad cristiana.En un mensaje de convocatoria al evento, monseñor César Alcides Balvín Tamayo, obispo de Cartago y miembro de la Comisión Episcopal de Estado Laical, resaltó su importancia: “Los movimientos eclesiales son signo de fecundidad del Espíritu en la vida de la Iglesia. ¡Cuánto bien hacen los movimientos en la evangelización y en la misión de la Iglesia!”.En sintonía con el llamado del Papa León XIVLa última vez que la Iglesia colombiana convocó este encuentro fue en año el 2018. Ahora, lo desarrollará en un momento significativo, tras el Jubileo de los Movimientos celebrado en Roma en junio pasado, donde el Papa León XIV exhortó a vivir la fe en comunión:“‘Sinodalidad’ es el nombre eclesial de esta conciencia. Es el camino que pide a cada uno reconocer la propia deuda y el propio tesoro, sintiéndose parte de una totalidad, fuera de la cual todo se marchita”, dijo el Pontífice en su homilía durante la Vigilia de Pentecostés.El Santo Padre también subrayó que la evangelización no es una conquista humana, sino una gracia que se difunde a través de vidas transformadas:“La evangelización es obra de Dios y, si a veces pasa a través de nuestras personas, es por los vínculos que hace posible”.De allí que este espacio de oración, reflexión y trabajo busque ser un punto de encuentro para fortalecer la unidad eclesial y proyectar la misión de la Iglesia colombiana, capaz de responder los desafíos actuales.Detalles de la participaciónEl evento se llevará a cabo en la Casa de Encuentros San Pedro Claver ( localidad de Suba, Bogotá).Las inscripciones están abiertas para representantes de todas las jurisdicciones eclesiásticas del país. Se pueden realizar a través del siguiente link: https://cecforms.typeform.com/to/hkDZKnSIAporte:Internos: $550.000 (con hospedaje).Externos: $400.000 (sin hospedaje).Links de pago:Internos: https://checkout.wompi.co/l/e1ENosExternos: https://checkout.wompi.co/l/hUble3Más información:312 450 8761 – 311 531 7961.

Mié 2 Jul 2025

"Acto infame": Iglesia expresa rechazo y se solidariza con familias de víctimas halladas en fosa común del Guaviare

A través de un comunicado, la Diócesis de San José del Guaviare y la Delegación para las Relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresan su profundo dolor y rechazo categórico, tras el hallazgo de una fosa común con los cuerpos sin vida de ocho personas en el municipio de Calamar (Guaviare). Las víctimas, identificadas por la Fiscalía General de la Nación como líderes sociales y religiosos desaparecidos desde el 4 de abril, dedicaban su vida al servicio espiritual y comunitario.En el mensaje, la Iglesia se solidariza con los familiares de las personas asesinadas y califica este hecho como un "acto infame" que "representa una grave afectación a la vida social y la paz de la región". Además, refiere la consternación que genera en las familias y en la sociedad del Guaviare, donde persiste el conflicto armado.Reafirmando su compromiso con "la defensa de la vida, la dignidad humana, la justicia y la reconciliación en Colombia", la Diócesis de San José del Guaviare y la Conferencia Episcopal de Colombia hacen también un llamado urgente a los actores armados para buscar caminos de paz que permitan el desescalamiento del conflicto y la salvaguarda de la vida de las comunidades vulnerables.Vea también el mensaje del Delegado para las Relaciones Iglesia-Estado de la CEC sobre el comunicado:

Sáb 28 Jun 2025

Iglesia colombiana se une a la Jornada del Óbolo de San Pedro 2025 en apoyo al Papa León XIV

Este domingo 29 de junio, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, la Iglesia Católica en Colombia se unirá a la Jornada Mundial del Óbolo de San Pedro, una iniciativa que combina la oración por el Santo Padre y la recolección de donaciones para sostener su misión evangelizadora y caritativa. El Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli destacó la importancia de esta jornada, especialmente en el inicio del pontificado de León XIV.“Nos unimos en oración por el nuevo Sucesor de Pedro, agradeciendo al mismo tiempo el legado del Papa Francisco”, expresó. El Óbolo de San Pedro es una tradición que permite a los fieles contribuir, según sus posibilidades, al sostenimiento de las obras del Papa, incluyendo su magisterio, la atención a comunidades necesitadas y la promoción de la caridad en el mundo.“Cada ofrenda, grande o pequeña, es un gesto de comunión con el Papa y su servicio a la Iglesia universal”, añadió el representante del Santo Padre en nuestro país. La colecta se realizará en todas las parroquias del país. Los aportes también pueden hacerse de manera digital a través del sitio oficial www.obolodisanpietro.va, donde están disponibles recursos informativos sobre el destino de los fondos; o consignando directamente a la cuenta bancaria Davivienda 000014542872 a nombre de la Nunciatura Apostólica. La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) invita a los fieles a participar con generosidad, recordando que, a través de esta iniciativa el Papa apoya, incluso, la misión de la Iglesia en territorios colombianos que requieren atención especial, como los vicariatos apostólicos.Según el informe anual publicado este 27 de junio por el fondo que recoge las donaciones entregadas al Pontífice, en 2024 el Óbolo de San Pedro recaudó 58 millones de euros, un incremento significativo frente a los 52 millones de 2023.Del total recaudado, 13,3 millones de euros se destinaron a 239 proyectos sociales y de asistencia en 66 países, incluyendo naciones en desarrollo y zonas afectadas por conflictos, como Senegal, Perú, Rumanía, Benín y Angola. Además, la Santa Sede invirtió 61,2 millones en el sostenimiento de sus Dicasterios y actividades apostólicas. En total, sumando otras donaciones caritativas gestionadas por la Curia Romana, el Pontífice destinó 50,6 millones de euros a obras de solidaridad en 2024, reforzando el impacto global de esta colecta. Vea la invitación del Nuncio Apostólico:

Vie 27 Jun 2025

Perdón, esperanza y encuentro para renovar la fe y sanar a Colombia: Mons. Francisco Múnera durante consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Con un llamado a ser artesanos de la paz, mensajeros de esperanza y constructores del encuentro, Colombia renovó este viernes 27 de junio su consagración al Sagrado Corazón de Jesús en una solemne Eucaristía celebrada en Bogotá, en la Catedral Primada, presidida por monseñor Francisco Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).La ceremonia, que conmemoró los 123 años de la primera consagración nacional —realizada en 1902 tras la Guerra de los Mil Días— reunió a cientos de fieles, sacerdotes, diáconos y religiosos. Fue concelebrada por monseñor Germán Medina Acosta (obispo de Engativá y secretario general de la CEC), monseñor Alejandro Díaz y monseñor Edwin Vanegas (auxiliares de Bogotá), y monseñor Jorge Leonardo Gómez (obispo emérito de Magangué).Un acto para "recuperar el corazón"En su homilía, monseñor Múnera citó al Papa Francisco en la encíclica Dilexit Nos: "Ante el Corazón de Cristo, pido al Señor que una vez más tenga compasión de esta tierra herida […] para que nuestro mundo […] pueda recuperar lo más importante y necesario: el corazón".Recordó que la consagración original surgió en un momento de crisis nacional y hoy, ante desafíos como "la violencia, las desigualdades y la degradación ambiental", Colombia debe volver a esa alianza con Cristo: "Solo en su misericordia encontramos esperanza real para nuestro presente y futuro".Tres compromisos para el paísDurante la homilía, el Arzobispo de Cartagena orientó su llamado en tres ejes:1. Artesanos de perdón, paz y reconciliación: "Sin la disposición a ofrecer y pedir perdón, nunca podremos salir de la espiral deshumanizante de la venganza", advirtió, recordando que "la paz comienza por cada uno de nosotros" (citando al Papa León XIV).2. Mensajeros de esperanza: Criticó las narrativas de pesimismo y llamó a gestos concretos de fraternidad, especialmente con los más vulnerables: "Los pobres casi siempre son víctimas, no culpables" (Spes non confundit).3. Cultura del encuentro: Invitó a reconocerse como hermanos: "Un pueblo vivo […] es el que está abierto a nuevas síntesis, incorporando al diferente" (Fratelli tutti).Testimonios de fe en "El País del Sagrado Corazón de Jesús"Feligreses que asistieron a la Catedral, como Mariana Ortiz, destacaron la unidad que simboliza el Sagrado Corazón: "Representa el perdón y la humildad que debemos tener". Armando Herrera, por su parte, clamó: "Que cese toda esta violencia […] aquí tenemos cupo para todos".La ceremonia concluyó con una oración de consagración en la que se encomendó al país "amenazado por la maldad, el odio y la desigualdad", pidiendo que "tu Reino de justicia y paz llegue a nosotros".Con esta renovación, la Iglesia colombiana reafirmó su llamado a convertir la fe en acciones por la reconciliación, en un momento donde, como dijo el Presidente del Episcopado Colombiano, "el corazón unido al de Cristo es capaz de milagros sociales".Vea a continuación los momentos y llamados más destacados de la ceremonia:

Vie 27 Jun 2025

¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos Confío!

Por Mons. José Libardo Garcés Monsalve - El mes de junio está consagrado en la Iglesia para contemplar el Crucificado y mirar en Él su costado traspasado y orar con corazón limpio diciendo: ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos Confío! Esta oración nos pone en una actitud de pobreza evangélica, es decir, en una confianza total en el Señor; poniendo nuestra vida en sus manos, presentándole nuestras fatigas diarias y pidiendo que perdone nuestros pecados. Esta certeza la tenemos en su misma Palabra: “Vengan a mí, los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su vida. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mt 11, 28-30).No hay nada más agobiante que el pecado en la propia vida, que causa amargura y destruye la propia existencia, deteriorando la relación con Dios y con los demás. Por eso, hay que contemplar el Crucificado, para recibir la gracia del perdón por nuestros pecados y el alivio que brota del Corazón amoroso de Jesús, que es rico en misericordia. Que sigue teniendo compasión de nosotros y del mundo entero, para que ninguno se pierda, porque “Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva” (Ez 33, 11), ya que Él no vino al mundo para juzgar y condenar, sino para salvar (Cf. Jn 12, 47) y ofrecer a todos, una vida nueva que brota de su amor y misericordia.Muchos seres humanos en el mundo viven llenos de odio, resentimiento, rencor, venganza que causan violencia y muerte; todos estos males se producen en el corazón humano que está dividido y enfermo. Ya desde el antiguo testamento el profeta Jeremías experimentó esta realidad cuando afirmó: “Nada más falso y enfermo que el corazón del hombre” (Jer 17, 9) y Jesús en el Evangelio nos lo afirma cuando dice: “Sin embargo lo que sale de la boca viene del corazón, y eso es lo que mancha al hombre. Porque del corazón vienen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios y las injurias. Eso es lo que mancha al hombre” (Mt 15, 18-20). Quedando claro que al revisar nuestra vida podemos encontrar nuestro corazón lleno de odio y resentimiento que causa maldad, división y violencia en cada familia y en la sociedad.Frente a esta realidad que está en el interior de cada uno de nosotros, Jesucristo es nuestra esperanza, “una esperanza que no defrauda” (Rm 5, 5a). Él viene a ofrecernos su perdón y su misericordia, que brotan de su corazón que está lleno de amor para con cada uno de nosotros. Él viene a sanar las dolencias internas y darnos paz y sosiego en medio de tanta división, porque “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado” (Rm 5, 5b). Él quiere quedarse para habitar en cada corazón y en cada familia y darnos su perdón misericordioso. Hoy se hace más necesaria la súplica al Señor ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!, reconociéndolo en el sacramento de la Reconciliación cuando somos perdonados; en la Eucaristía, donde somos alimentados con su cuerpo y con su sangre; para darnos vida en abundancia y la salvación eterna. Lo vivimos con un corazón grande para amar, para llegar hasta Él y descansar en Él en los momentos más difíciles de nuestra vida.Todos necesitamos la humildad y mansedumbre del corazón traspasado de Jesucristo, para volver a tomar el rumbo personal y familiar, marcado por tanta dificultad y confusión por la que pasamos a causa de la pérdida del sentido de Dios, “Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan” (Sal 22, 4). Todos necesitamos del perdón y la reconciliación que vienen del Corazón amoroso de Jesús para vivir reconciliados y en paz en nuestras familias y en la sociedad, “Tu bondad y tu misericordia me acompañan” (Sal 22, 6). Cuánto bien nos hace dejar que Jesús vuelva a habitar en nuestro corazón y nos lance a amarnos los unos a los otros con su Corazón lleno de amor. Por esto, tenemos que orar y pedirle al Señor que venga en nuestro auxilio, por eso le decimos con fe y esperanza, ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!La gracia que nos da la misericordia de Dios con el perdón que gratuitamente nos ofrece Jesucristo, la recibimos como Palabra de Dios que nos libera de la esclavitud del pecado que nos divide y llena el corazón de odio y resentimiento, para darnos capacidad de amar y transmitir a los demás la misericordia con el amor del Corazón de Jesús, “Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros. “Con cuánta más razón, pues, justificados por su sangre, seremos por Él salvados del castigo” (Rm 5, 8).Todo viene de Dios, que nos ha reconciliado consigo por el Corazón de Cristo. Dios Padre, en efecto, es quien, en el Corazón de Cristo nos perdona, no tomando en cuenta nuestros pecados. Es por esto que la Iglesia nos suplica, por las entrañas de Cristo: Dejémonos reconciliar con Dios y nos invita a confiar en el Señor, repitiendo siempre: ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío! Alimentados con la Eucaristía y fortalecidos con la oración, recibamos del Señor las palabras: “Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt 5, 8). Que la Santísima Virgen María y el Glorioso Patriarca San José, alcancen del Señor la misericordia y el perdón y un corazón grande para amar.En unión de oraciones, reciban mi bendición.+José Libardo Garcés MonsalveObispo de la Diócesis de Cúcuta

Jue 26 Jun 2025

Papa León XIV avanza en línea sinodal con el Consejo del Sínodo: El cardenal Luis José Rueda Aparicio participó en encuentro representando a América Latina

Este jueves 26 de junio, el Papa León XIV se reunió en Roma con los miembros del XVI Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, encuentro en el que participó el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia.En esta fase, el Consejo, elegido durante la XVI Asamblea General del Sínodo (octubre de 2024), tiene como tarea principal la preparación y realización de la próxima Asamblea General Ordinaria. En este órgano, el cardenal Rueda Aparicio representa a América Latina junto al arzobispo de Maracaibo (Venezuela), monseñor José Luis Azuaje Ayala, también vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM).El mensaje del Papa: sinodalidad como “estilo de Iglesia"Durante el encuentro, el Papa León XIV destacó legado del Papa Francisco en el proceso sinodal, subrayando que "la sinodalidad es un estilo, una actitud que nos ayuda a ser Iglesia, promoviendo auténticas experiencias de participación y comunión".En su discurso, el Pontífice recordó que el Sínodo de los Obispos "conserva naturalmente su identidad institucional, al tiempo que se enriquece con los frutos madurados en esta temporada", y destacó el papel clave del Consejo: "Ustedes son el cuerpo encargado de recoger estos frutos y de participar en una reflexión orientada hacia el futuro".El rol de América Latina y el cardenal Rueda AparicioLa presencia del cardenal Rueda Aparicio en este organismo refuerza la voz de la Iglesia latinoamericana en el proceso sinodal. El purpurado colombiano, elegido el 23 de octubre de 2024 durante la XV Congregación General del Sínodo, ha sido un gran promotor de la sinodalidad en la región.Con este encuentro, el Papa León XIV animó a continuar el camino marcado por Francisco, enfatizando la importancia de la participación y la comunión eclesial. El mensaje concluyó con un agradecimiento a los miembros del Consejo por su labor y una invitación a seguir trabajando en perspectiva futura.La reunión refuerza el compromiso de la Iglesia con un Sínodo que, como señaló el Papa, "no solo mantiene su esencia, sino que crece con los frutos de esta nueva etapa".