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Paz

Lun 11 Abr 2022

Mons. Héctor Fabio Henao habla sobre el conflicto armado y la paz en Colombia

En una entrevista publicada en el Diario El Tiempo, monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, actual encargado de las relaciones entre la Iglesia católica y el Estado colombiano; además representante de la Conferencia Episcopal (CEC) ante el Consejo Nacional de Paz, habló sobre sus proyectos luego de dejar la dirección del Secretariado Nacional de Pastoral Social, cargo que ocupó por más de 25 años y se refirió también a la agenda de paz en Colombia, permeada por un proceso electoral en camino. LEA LA ENTREVISTA COMPLETA "Estamos en ronda con los candidatos" Encargado de las relaciones entre la Iglesia católica y el Estado colombiano; representante, además, de la Conferencia Episcopal (CEC) ante el Consejo Nacional de Paz, monseñor Héctor Fabio Henao no descansa. Y esto, a pesar de haber dejado recientemente la dirección del Secretariado Nacional de Pastoral Social, un cargo que desempeñó por más de 25 años. Por estos días, sus horas se pasan entre viajes a diversas regiones del país y entre reuniones con candidatos a la Presidencia, para alertar al próximo presidente de la República sobre las graves emergencias humanitarias que deberá enfrentar. Desde que usted asumió la dirección del Secretariado Nacional de Pastoral Social hasta ahora, que entrega el cargo a otra persona, ¿cómo se ha transformado la posición de la CEC frente al conflicto armado? La CEC ha ido profundizando un relacionamiento mucho más cercano frente a la problemática humanitaria de violación de derechos humanos (DDHH). En 1996, cuando yo recibí el Secretariado, estábamos comenzando a tener una percepción diferente. En esa época publicamos el primer informe sobre desplazamiento forzado en el país. Fue la CEC la primera institución que habló sobre el tema y ese informe nos llevó a buscar que se creara una ley y, después, a tener un trabajo muy intenso frente a la Corte Constitucional. Haber entrado a profundizar el asunto y haberlo identificado como una violación masiva de DDHH nos ayudó a tener una ruta mucho más definida frente a cómo posicionarnos de cara a la situación. Después hemos entrado en contacto con otras realidades, pero la dureza del conflicto, la forma tan abierta como actuaron actores claramente enfocándose contra poblaciones indefensas y vulnerables, y la manera como, solamente por intereses económicos y por control territorial, fueron atacadas poblaciones que habían sido muy distantes del conflicto armado, obligaron también a la CEC a ir teniendo posiciones mucho más precisas, en términos de violación a los DDHH. En ese sentido, hoy se tiene una perspectiva mucho más enfocada hacia esas realidades. ¿Cuál será su nuevo rol dentro de la CEC? En este momento estoy trabajando en las relaciones Iglesia-Estado. De hecho, un primer paso que se está dando es el de dialogar con los candidatos a la Presidencia de la República. Vemos como una urgencia definir claramente cómo podemos seguir esta interlocución. La Iglesia tiene que ayudar a que todos estos clamores que vienen desde el territorio con los sufrimientos de la gente puedan ser objeto de discusión, de análisis y de toma de decisiones, de manera muy propositiva. Además, yo soy el representante de la CEC en el Consejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia, un mecanismo muy pluralista de participación, en el que está representada la sociedad colombiana con sus distintos actores. Es parte de esta función y en calidad de tal he estado acompañando a los consejos territoriales. La idea es seguir fortaleciendo ese vínculo y perfeccionando esos mecanismos de diálogo. Hablemos sobre la agudización del desplazamiento forzado El desplazamiento había bajado en intensidad, ha tenido unos grandes picos, pero ahora vuelve otra vez a ser muy preocupante. Está subiendo y tiene que ver, en parte, con la disputa por el control territorial y las rutas del narcotráfico; pero también, en muchos casos, con la necesidad de acallar poblaciones que podrían trasmitir información a organismos internacionales y a las mismas autoridades sobre las difíciles situaciones en las que viven. El confinamiento también es una realidad en Colombia. Hay poblaciones que no pueden, ni siquiera, desplazarse por la presencia de actores armados ilegales. Un fenómeno muy complejo. Nosotros esperamos que el país encuentre los caminos para prevenirlo. Hay que mantener la atención sobre las alertas tempranas que emite la Defensoría del Pueblo; mantener mecanismos de prevención muy ágiles, de respuesta rápida frente a esos llamados, porque, indudablemente, la realidad de desplazamiento es muy grave hoy. Recientemente usted viajó a Arauca, invitado por los principales representantes de las Naciones Unidas en Colombia. ¿Qué está pasando en dicho departamento? De los asesinatos de este año, un número muy importante, la mayor parte han sido en Saravena. Por eso fuimos allí. En Arauca nos hablaron de grupos que se han confinado por miedo a la situación, entre ellos los excombatientes. Nos hablaron también sobre más de tres mil personas desplazadas. Una situación muy difícil, porque hay quienes han salido huyendo pero no aparecen registrados como desplazados. Muchos están en Bogotá y en otras ciudades, dispersos por el país. La región vive una situación muy compleja. Ha habido una alerta de las organizaciones de la sociedad civil, buscando protección y apoyo; un clamor muy fuerte por mecanismos efectivos de protección a la población y por que se dé respuesta a la situación de amenazas. ¿Qué opina de la reacción del Gobierno frente esta clase de problemáticas? En primer lugar, hay un legado importante que tiene que ver con el estatuto temporal para migrantes venezolanos. Una respuesta importante para dicha población, que ha ayudado a estabilizar la situación de gente que estaba en condiciones muy dramáticas. Sobre temas relacionados con seguridad en el país hay muchas complejidades, pero en el caso de Arauca en concreto hay un desafío enorme en cuanto a la protección de la población civil y una urgencia de que se revise la política de seguridad. Prima mucho la incertidumbre. Hay un temor permanente. Miedo fue una palabra que escuché muchas veces; también, estigmatización. Vámonos a otra región. Los obispos de Chocó y otros líderes sociales y religiosos ratifican sus denuncias sobre alianzas paramilitares en esta parte del país entre sectores de la fuerza pública y el Clan del Golfo. Incluso, piden una reunión con el presidente Duque. Yo fui con el presidente de la CEC y con otros obispos a Quibdó. Allí monseñor Rueda fijó una posición muy clara, diciendo que esto no puede ser tomado a la ligera. Se está trasmitiendo una realidad que no puede ocultarse y es que en estas zonas del país están pasando situaciones muy graves. Según la CEC, estas regiones requieren una atención especial y un plan urgente. Esto se le informó al Papa y la situación muy grave de las regiones se está hablando también con los candidatos a la presidencia en estos días que estamos en la ronda, planteando lo que la Iglesia desde las regiones nos está diciendo. Estamos trasladándoles eso a los candidatos para decir: por favor, tengan en cuenta en sus agendas la situación de las regiones más empobrecidas y más golpeadas por la violencia. Chocó y el occidente antioqueño son, a la vez, regiones codiciadas por grandes compañías. Varias zonas sembradas con minas antipersonales corresponden a áreas con títulos mineros. Las grandes empresas, cuando entran a territorios donde ha habido un control de actores armados, tienen un desafío muy grande: cuál mecanismo de seguridad van a implementar. Eso lo hemos vivido de lado y lado. También hay reclamos desde múltiples ángulos sobre actividades económicas protegidas por sectores de grupos organizados al margen de la ley. Un asunto complejo es que, si Colombia ha tenido un conflicto armado y estamos viviendo una reconfiguración de territorios y de presencia territorial, eso es un desafío para cualquier empresa que entre en los territorios, porque, en principio, tendría que tener unos códigos muy claros de sus relacionamientos para garantizar la protección de su personal y de su actividad. Pero no se pueden establecer mecanismos vinculados a actores no estatales ni en contra de las comunidades. Hay un desafío muy importante, porque eso es histórico. Ha pasado ya desde hace muchos años. Y ha habido reiteradamente el reclamo de las comunidades diciendo que es necesario que se aclaren cuáles son los mecanismos de protección o de seguridad que estas empresas utilizan. En Jericó, municipio de Antioquia, la Iglesia católica rechaza la actividad de la AngloGold Ashanti. Y en este momento hay una gira por Europa de la red Iglesias y Minería, en la que también se ha hablado en contra de esta multinacional. ¿Usted qué opina de esta posición? Yo estuve en Jericó no hace mucho tiempo y tuve la oportunidad de conocer de cerca la posición del señor obispo. De escuchar también a los sacerdotes sobre la problemática que se ha creado. La preocupación de ellos tiene que ver con el hecho de que estamos hablando de una zona que tiene una riqueza de producción de alimentos muy grande. Es una zona importante en cuanto capa vegetal y desde ahí han planteado una posición muy clara: aquí está de por medio el manejo de las aguas. En ese sentido, la posición de ellos ha sido bastante crítica frente a esta gran mina sobre la cual ha habido mucha discusión. Y el llamado ha sido, en gran parte, hacia la autoridad ambiental: una demanda para que, realmente, estudie a fondo, pues hay estudios comparativos de lo que podría pasar. Entrevista: Miguel Estupiñán Fuente: Diario El Tiempo

Mar 5 Abr 2022

Cucuteños participaron masivamente en la Marcha del Perdón 2022

Después de dos años de ausencia por las calles del centro de la ciudad de Cúcuta, se volvió a realizar la Marcha del Perdón de manera presencial (suspendida en el año 2020 por el confinamiento a causa de la pandemia de la COVID-19 y llevada a cabo virtualmente en el 2021), en esta ocasión una gran multitud de fieles se movilizaron y se unieron para pedir por el respeto a la vida. Al evento que se realizó el pasado viernes 1 de abril, asistieron sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas, integrantes de los movimientos apostólicos y fieles bautizados de la Diócesis de Cúcuta, quienes se dieron cita en la Plaza de Banderas y estuvieron animados por la banda de música católica Generación D. A su vez, el Obispo de esta Iglesia particular, monseñor José Libardo Garcés Monsalve, estuvo presente anunciando el mensaje de perdón que Jesucristo trae para esta porción del pueblo de Dios: “Pedir perdón supone reconocerse pecador, perdonar supone tener un corazón como el de Cristo. Me alegra encontrarlos en este momento para que caminemos por la vida, perdonados y en paz”, expresó el prelado, y precisamente ese fue el lema que acompañó la Marcha del Perdón 2022: “Caminemos por la vida, sigamos adelante”. La Marcha del Perdón es una iniciativa que, durante más de 20 años, la Diócesis de Cúcuta ha organizado en el tiempo de Cuaresma, con el objetivo de fortalecer el camino de conversión y de sensibilizar a toda la comunidad en los valores humanos más importantes, como el amor, el perdón, la paz y la reconciliación. El recorrido, después de haber compartido unos momentos en la Plaza de Banderas, inició por la Diagonal Santander hasta la avenida segunda, cruzando por la calle 10 y caminando hasta la avenida quinta, para llegar al atrio de la Catedral San José. Estas calles y avenidas corresponden a barrios que hacen parte del centro de la ciudad, donde los fieles estuvieron custodiados por la Policía Nacional, Policía de Tránsito y Transporte, Defensa Civil, Bomberos, Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres municipal y la Asociación de Hermandades de Nazarenos, quienes velaron por el orden y la seguridad de todos los participantes. Por su parte, los movimientos apostólicos Icthus y Lazos de Amor Mariano, prestaron su servicio en la ambientación de los escenarios. Otro talento musical presente, fue el sacerdote diocesano Álvaro Antonio Gutiérrez Buitrago, quien, junto a su ministerio musical, acompañaron el desarrollo de toda la actividad. Finalmente, el obispo señaló que como Iglesia “deseamos ser instrumentos del amor de Dios, para que los demás puedan ver el camino de la nueva vida… en la cultura de la muerte y la violencia, marchamos con el ánimo encendido en el cumplimiento de los mandamientos y la vivencia del amor”.] Fuente: Centro de comunicaciones Diócesis de Cúcuta [icon class='fa fa-download fa-2x']Ver galería de fotos[/icon] [icon class='fa fa-download fa-2x']VER transmisión AQUÍ[/icon]

Mié 30 Mar 2022

¡Alta tensión!

Por: Mons. Carlos Arturo Quintero Gómez - La tensión que se vive hoy entre Rusia y Ucrania, pone en riesgo las libertades, la economía mundial y deja en evidencia lo que un solo hombre, puede hacer maquiavélicamente, cuan do detenta el poder, manipulando conciencias, usando la mentira como medio de gobierno y generando fratricidios, ‘la muerte entre hermanos’. El rostro de Vladimir Putin no es desconocido para el mundo; cuando se le ve ante las cámaras, aparece con un rostro adusto, una mirada siempre fija, pocos movimientos corporales, casi impávido, voz dominante y desafiante; ‘la imagen de un político pragmático, duro y decidido’, que se ha ido fortaleciendo con el pasar del tiempo. Desde muy joven, en su misión de espía aprendió el arte del engaño, la artimaña del fingimiento y desde, el Kremlin, se ha ido posicionando, a lo largo, de los años, con la anuencia de sus compatriotas, como un dictador que, aunque habla de auténtica democracia, ha llevado a Rusia a la mutación hacia una autocracia. Digo, con la anuencia de sus compatriotas, pues, aunque su popularidad ha ido deteriorándose por sus políticas de guerra, es constatable, que un alto porcentaje de la población está a favor de las políticas de gobierno de Putin; muchos consideran, que ‘Rusia ha estado siempre mejor cuando la han dirigido con mano dura’, como en tiempos de Stalin, Pedro el Grande, Catalina la Grande e Iván el Terrible. Estos son datos de Bernhard Mohr, en su obra “Democracia envenenada, Rusia en la era de Putin”. No es sólo el petróleo o el gas lo que está en juego, es el poder de un imperio, ya que, aunque Rusia es una potencia mundial perdió la hegemonía de un poder en la unificación de la Unión Soviética, que aún hoy muchos siguen anhelando. En esta amenaza mundial, de nuevo los organismos internacionales, evidencian su resquebrajamiento moral y su falta de sindéresis, a la hora de apoyar un gobierno o combatir a quienes detentan el poder, subyugando a sus pueblos. Es la muestra de una burocracia que sigue rampante, mientras el clamor de los ciudadanos de muchos países, como Venezuela, Nicaragua, Cuba, se esfuma en el horizonte sin que haya soluciones de raíz. Indudablemente la arremetida de países europeos, estados Unidos, empresarios, multinacionales, encerrando a Rusia, en medio de bloqueos económicos, es una medida, que aún no ejerce la presión que debería darse. Lo que sí es valioso, es el intento de muchos países, de la ONU y de la misma Iglesia, por promover el diálogo como camino para bajar la tensión y llegar a acuerdos importantes para la paz. Pese a todos los esfuerzos, Putin sigue aferrado a sus consignas de dominio y extermino. No entendemos cómo en nuestros países, los mandatarios gobiernan desde sus propias políticas y no con políticas de estado. Baste dos ejemplos: si un mandatario es pro-vida, defiende la vida; si no lo es, además de atacarla, promueve el aborto. Otro ejemplo, un mandatario propone sus reformas económicas y aplica sus propios modelos, con el riesgo de terminar instaurando su propia ideología, dañina para la democracia; si no tiene mucho conocimiento en economía, termina bajo la línea de ensayo-error, con economías alternas, no científicas y menos aplicables a sociedades democráticas. Esta manera de gobernar es infame. Seguramente los lectores, coincidirán conmigo en algunas ideas relevantes sobre Putin, sin embargo, permítanme sugerirles el texto “La democracia envenenada”, en la que Bernhard Mohr, hace un recorrido histórico, cultural y social por Rusia y las intenciones de Putin. Quizá sea hora de comprender lo que está ocurriendo en Europa, la alta tensión entre Rusia y Ucrania y darnos cuenta que, Colombia, no está exenta de estos avatares de la guerra. Los colombianos tendríamos que hacer un examen de conciencia para reconocer que aunque seguimos hablando de ‘democracia’, hemos usado tanto este concepto, que ahora se le piensa y se le define con ambigüedades; es importante que los ciudadanos actuemos con responsabilidad, acudiendo a las urnas, sin dejar mancillar la conciencia, vendiendo o comprando votos; votando con dignidad por aquellos que realmente serán nuestros mejores representantes, capaces de defender, no sus intereses personales, sino los derechos de una sociedad. Hoy se requieren gobernantes que defiendan la vida, que promuevan los derechos de todos y custodien, especialmente los derechos de los más vulnerables, de los pobres y descartados socialmente; que no negocien sus principios, que se preocupen por la familia colombiana, por una educación integral, por el desarrollo de los pueblos, con la participación de todos; que tenga un respeto por la ‘persona’ y se consagren a un gobierno de todos, para todos y con todos. + Carlos Arturo Quintero Gómez Obispo de Armenia

Vie 25 Mar 2022

El Papa consagra Rusia y Ucrania a la Virgen pidiéndole "el fin de la guerra insensata"

En el marco de la Celebración de la Penitencia, este 25 de marzo, Francisco consagró a Rusia y a Ucrania al Inmaculado Corazón de María. Un gesto -dijo el Pontífice- que no es una fórmula mágica, sino un acto espiritual que refleja "la plena confianza de los hijos que, en la tribulación de esta guerra cruel e insensata que amenaza al mundo, recurren a la Madre, entregándose totalmente a Ella". Reflexionando sobre el Evangelio de hoy, solemnidad de la Anunciación del Señor, el Santo Padre invitó a los fieles a hacer nuestras las palabras del ángel Gabriel tras su encuentro con la Virgen María: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lc 1,28); sobre todo cuando nos acercamos a recibir el sacramento de la Reconciliación: "Hermano, hermana, hoy puedes oír estas mismas palabras dirigidas a ti; puedes hacerlas tuyas cada vez que te acercas al perdón de Dios, porque allí el Señor te dice: Yo estoy contigo", dijo Francisco haciendo hincapié en que cuando pensamos en la confesión, no debemos presentarnos "cabizbajos", puesto que confesarse, es dar al Padre la alegría de volver a levantarnos: “En el centro de lo que experimentaremos no están nuestros pecados sino su perdón. Imaginemos que en el centro del Sacramento estuvieran nuestros pecados: casi todo dependería de nosotros, de nuestro arrepentimiento, de nuestros esfuerzos, de nuestros afanes. Pero no, en el centro está Él, que nos libera y vuelve a ponernos en pie” La Reconciliación es el sacramento de la alegría En este sentido, el Pontífice exhortó a todos a pedir el don de comprender que la Reconciliación "no es principalmente un paso que nosotros damos hacia Dios, sino su abrazo que nos envuelve, nos asombra y nos conmueve". Continuando con su alocución el Santo Padre destacó la importancia de confesarse desde la perspectiva de nuestro Creador: "Lo necesitamos, porque cada renacimiento interior, cada punto de inflexión espiritual comienza aquí, en el perdón de Dios", aseveró Francisco alentando, especialmente en este tiempo de Cuaresma, a no descuidar nuestra Reconciliación, sino más bien, a redescubrirla como el Sacramento de la alegría: “Sí, de la alegría, donde el mal que nos hace avergonzarnos se convierte en ocasión para experimentar el cálido abrazo del Padre, la dulce fuerza de Jesús que nos cura y la ternura materna del Espíritu Santo” Sacerdotes: "No pongan obstáculos a la confesión" Por ello, el Papa pidió a los sacerdotes que administran el sacramento del perdón de Dios, que ofrezcan este anuncio de misericordia, "Alégrate, el Señor está contigo", a todos los que deciden confesarse sin ser rígidos, sin poner obstáculos o incomodades, ya que en la Confesión -dijo- "estamos especialmente llamados a encarnar al Buen Pastor que toma en brazos a sus ovejas y las acaricia; a ser canales de la gracia, que vierten el agua viva de la misericordia del Padre en la aridez del corazón". Asimismo, Francisco subrayó otra de las frases del ángel Gabriel a María «No temas» (v. 30). Un temor que, según el Obispo de Roma, puede invadirnos cuando nuestros pecados nos asustan, nuestro pasado nos inquieta, nuestras heridas no cicatrizan o cuando nuestras caídas nos desmoralizan. En este punto, resulta fundamental seguir el ejemplo de la Virgen María, que siempre nos acompaña brindándonos un mensaje claro y consolador: “Cada vez que la vida se abre a Dios, el miedo ya no puede convertirnos en sus rehenes. Dios conoce tus debilidades y es más grande que tus errores. Te pide una sola cosa: que tus fragilidades, tus miserias, no las guardes dentro de ti; sino que las lleves a Él, las coloques ante Él, y de motivos de desolación se convertirán en oportunidades de resurrección. ¡No temas!” Ante la guerra sólo Dios elimina el mal y devuelve la paz Y haciendo alusión a las noticias e imágenes de muerte que nos llegan desde Ucrania en medio de la atroz guerra y las bombas que destruyen las vidas de tantas personas indefensas, el Pontífice reiteró que ante estas "experiencias de miedo, impotencia y aflicción", necesitamos escuchar que nos digan “no temas”. "Sin embargo las seguridades humanas no son suficientes -añadió Francisco- resaltando que, en cambio, es necesaria la presencia de Dios, la certeza del perdón divino, el único que elimina el mal, desarma el rencor y devuelve la paz al corazón. Volvamos a Dios, a su perdón". Para el Papa la situación es clara: "Nosotros solos no logramos resolver las contradicciones de la historia, y ni siquiera las de nuestro corazón. Necesitamos la fuerza sabia y apacible de Dios, que es el Espíritu Santo. Necesitamos el Espíritu de amor que disuelve el odio, apaga el rencor, extingue la avidez y nos despierta de la indiferencia". Sin amor no podemos ofrecer nada al mundo Igualmente, el Santo Padre recordó que sin amor, en efecto, no podemos ofrecer nada al mundo, de ahí la importancia de cambiar primero nuestros corazones si verdaderamente queremos cambiar lo demás. Consagración de Rusia y Ucrania al Corazón de María Y para que esto suceda Francisco expresó su deseo de dejarnos guiar por la mano de la Virgen a quien consagró el futuro de los dos países enfrentados: “En unión con los obispos y los fieles del mundo, deseo solemnemente llevar al Corazón inmaculado de María todo lo que estamos viviendo; renovar a Ella la consagración de la Iglesia y de la humanidad entera y consagrarle, de modo particular, el pueblo ucraniano y el pueblo ruso, que con afecto filial la veneran como Madre” Antes de finalizar, el Papa indicó que estas palabras "no son una fórmula mágica", sino un acto espiritual ya que es el gesto "de la plena confianza de los hijos que, en la tribulación de esta guerra cruel e insensata que amenaza al mundo, recurren a la Madre, depositando en su Corazón el miedo y el dolor, y entregándose totalmente a ella". Francisco concluyó afirmando que los labios de María pronunciaron la frase más bella que el ángel pudiera llevar a Dios: «Que se haga en mí lo que tú dices» (v. 38): “La Madre de Dios, después de haber pronunciado el sí, afrontó un largo y tortuoso viaje hacia una región montañosa para visitar a su prima encinta (cf. Lc 1,39). Que Ella tome hoy nuestro camino en sus manos; que lo guíe, a través de los senderos escarpados y fatigosos de la fraternidad y el diálogo, por el camino de la paz”. Fuente:Radio Vaticana | Vatican News

Jue 24 Mar 2022

Los templos, el último bastión de la ciudadanía

Poco a poco, y sin que la ciudadanía se haya percatado del asunto, cada día se le cierran, aparentemente por seguridad, todos los recintos que deberían ser de uso público. Todo está lleno de policías y guardias armados, de perros que olfatean indignamente a las personas, de detectores de metales, de cámaras que graban la cara de hombres y mujeres, de lectores de barras que atrapan los datos de los adultos. Los recintos y sedes de gobierno, de policía y militares, las sedes educativas, los hospitales y clínicas, las calles anexas a todo esto, los aeropuertos, los bancos, todo está plagado de cámaras, rejas, alambres de púas. Es un mensaje claro a la ciudadanía de que no se le desea en esos lugares o que cada uno primero debe demostrar que no es un delincuente para acceder a esos lugares e instituciones. Tal vez el único lugar realmente público y significativo en Colombia al que todo el que quiera tener acceso puede hacerlo, es el templo religioso. Cuando sus puertas se abren quieren ver entrar por ellas a todo el que quiera hacerlo, sea creyente, no creyente, vecino o viandante. Todos son esperados con igual gusto y respeto. En los templos no hay lugares para privilegiados o para desposeídos; sus duras bancas están hechas para dar cabida a todo el que tenga deseo de permanecer en la casa de Dios. A todo el que entra al recinto sagrado se le invita a la oración, a pedir el perdón sincero por sus pecados, a escuchar la única Palabra de Dios, a caer de rodillas ante la majestad de la divinidad sacramentada, a escuchar también la enseñanza del predicador, a darse un abrazo de paz y a unirse piadosamente en la comunión al Salvador del mundo. Por todo lo anterior, es absolutamente incomprensible hacer del templo, quizás el último bastión realmente democrático de nuestra nación, donde en verdad caben todos, un lugar de profanación, de irrespeto a las creencias o de agitación política. Aterrorizar a unas personas que oran o celebran un sacramento a través de arengas, antifaces, morrales cargados con quien sabe qué objetos peligrosos, cámaras para filmar a quienes se defiendan, es en verdad una falta de respeto y de sentido de verdadera humanidad. Es un acto violento en muchos sentidos e inaceptable para quienes profesan una religión y la practican libre y pacíficamente en medio de la sociedad. Jamás se podrá decir que el pueblo colombiano salió de la misa a ofender a nadie, a irrespetar a otras personas, a sabotear la política o a difamar personas. La misa católica y seguramente la congregación dominical de otras confesiones cristianas y la de otras religiones, en general, son oasis de paz y encuentro en medio de la tensión en que se da hoy la vida en Colombia. Pese a todas las tensiones sociales y las violencias organizadas que se ciernen hoy sobre la vida colombiana, los templos seguirán abiertos porque han sido construidos para la gloria de Dios y para el servicio espiritual de todas las personas. Y seguirán abiertos sin vigilantes ni cámaras, sin perros guardianes ni alambres de púas, sin detectores de mentiras a no ser los confesionarios, sin pedir cédulas o carnets a la entrada, sin pedir abusivamente las huellas digitales. En suma, los templos seguirán abiertos porque la Iglesia, las iglesias, las religiones confían en las personas, las respetan y les favorecen el derecho a profesar una fe y a rendir culto a Dios cuando quieran y cuantas veces se desee. El día que se deban cerrar los templos a causa de la violencia y la intolerancia no habrá duda de que Colombia perdió su libertad y la ciudadanía sus más elementales derechos. Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones Fuente: Dirección El Catolicismo

Jue 17 Mar 2022

Obispos peregrinan a Arauca y expresan solidaridad con la Iglesia y sus comunidades

Entre el 14 y el 16 de marzo, se reunieron en la Diócesis de Arauca los obispos que conforman la provincia eclesiástica de Nueva Pamplona. El propósito de la visita fue manifestar el apoyo y cercanía al obispo de esta jurisdicción, monseñor Jaime Cristóbal Abril González, a la Iglesia y la comunidad en general de este territorio, que viene siendo golpeada por la violencia. Monseñor Jorge Alberto Ossa, arzobispo de la Arquidiócesis de Nueva Pamplona, expresó que esta visita manifiesta la cercanía, fraternidad y compromiso por la paz, que Iglesia tiene para con el pueblo araucano que sufre el flagelo de la violencia. “La provincia eclesiástica de Nueva Pamplona fue a visitar al hermano obispo, Jaime Cristóbal Abril González, para expresarle nuestra fraternidad, nuestra unión en la Iglesia de hermanos en el episcopado, nuestra oración y ferviente compromiso por la paz, para que él y el pueblo de Arauca sientan que la Iglesia es una familia, que cuando un miembro sufre, sufre con él y que cuando está alegre, celebra con él”, afirmó el prelado. Con el fin de acompañar y visitar a las comunidades, los obispos hicieron un itinerario por los municipios de Arauca, Tame, Fortul, Saravena y Arauquita. Haciendo presencia en el Santuario Mariano Diocesano «La Negrita de la Cordillera, del Piedemonte y la Sabana», donde realizaron el Santo Rosario por la paz; además durante el trayecto estuvieron en las parroquias de Nuestra Señora de la Asunción en Tame, Nuestra Señora del Carmen de la Esmeralda, en Fortul y San Lorenzo de Arauquita, en Aruauquita; Finalmente hicieron un recorrido por el sector del dique del río Arauca, y visitaron los albergues de migrantes (SEDAMI) que tiene la pastoral social diocesana. Este peregrinaje estuvo acompañado con la réplica de la conocida “Cruz de la Paz” que reviste gran valor, pues representa los 60 años de hermandad entre la diócesis alemana de Aquisgrán (Aachen) y la Iglesia Colombiana. Esta Cruz tiene una particular importancia social e histórica porque está asociada a peregrinaciones y actividades que han contribuido a consolidar la paz en Aquisgrán, amenazada por la violencia y la guerra. En este contexto dijo el arzobispo de Nueva Pamplona: “Queremos con este signo de la Cruz, expresar allí, que el Señor sigue cargando con el dolor y el sufrimiento del pueblo araucano y de Colombia (…) Nosotros les expresamos esa íntima unión y les decimos que el Señor está allí y sigue cargando con nuestras debilidades y flaquezas, pero que nos llama a que nos dejemos reconciliar con él y con el hermano”. El prelado advirtió que esta visita fue un peregrinaje para orar y suplicar la paz de estos territorios, “no es una manifestación, ni reclamos de acuerdos, sino un compromiso porque en primer lugar la paz es un don de Dios y en segundo, un compromiso del cristiano”. Obispo de Arauca agradece gesto de cercanía de sus hermanos en el episcopado Por su parte, monseñor Jaime Cristóbal Abril González, obispo de la Diócesis de Arauca calificó esta visita de los obispos como un signo de esperanza y fraternidad para alcanzar la paz en esta región tan golpeada. Expresó su agradecimiento hacia sus hermanos obispos, el clero, religiosas y fieles que hicieron posible el desarrollo de esta peregrinación. “Fue una visita muy significativa, muy especial, de fraternidad, de cercanía y un testimonio, desde la unidad en la fe, de oración por la paz. Fue una expresión de solidaridad para con todas las personas que, de manera particular, a lo largo de este año 2022 han tenido que sufrir a causa de la violencia”. Agregó que, “ojalá estos signos nos sigan uniendo como realidad de provincia y nos sigan impulsando en nuestra labor evangelizadora”, por lo que pidió de manera especial la intercesión de María Santísima, en la advocación de la Negrita de la Cordillera del Piedemonte y La Sabana; de Santa Bárbara, patrona de Arauca; y del beato mártir, Jesús Emilio Jaramillo Monsalve. Finalmente, observó que es su deseo y el del pueblo araucano, que este gesto de solidaridad, sea un “testimonio del llamado a aquellas organizaciones violentas para que ojalá cesen su accionar, se permitan el respeto del Derecho Internacional Humanitario, que obviamente, parte del respeto a la vida y a la dignidad de toda persona. El llamado es a buscar caminos realmente de reconciliación y de paz entre todos”, puntualizó. Asistieron a esta reunión los señores obispos de la provincia eclesiástica de Nueva Pamplona: monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, arzobispo de Nueva Pamplona; monseñor José Libardo Garcés Monsalve obispo de Cúcuta; y monseñor Israel Bravo Cortés, obispo de Tibú. Les acompañó espiritualmente monseñor Luis Gabriel Ramírez Díaz, obispo de Ocaña, quien por dificultades de desplazamiento no pudo asistir a la reunión.

Vie 11 Mar 2022

Ya está disponible la primera emisión 2022 de CCN Noticias Radio

La Comisión de Conciliación Nacional (CCN), órgano adscrito a la Conferencia Episcopal de Colombia, presenta la entrega de su primer informativo radial CCN Noticias Radio. Una producción radiofónica que ofrece los principales acontecimientos de la Iglesia Católica. Desde lo social quiere ser voz de quienes no tienen voz y atender el clamor de los pueblos más vulnerables de nuestro territorio nacional. Estos son los principales temas de interés que nos ofrece CCN Noticias Radio: • El inicio de la peregrinación por la paz con la cruz de Aquisgrán en la Arquidiócesis de Popayán el pasado 05 de marzo, en comunidades del departamento que se han visto afectadas por hechos violentos en los últimos días. • El mensaje que envía a los colombianos monseñor Orlando Roa Barbosa, Arzobispo de Ibagué, a propósito de los comicios que se llevarán a cabo este domingo 13 de marzo y las elecciones presidenciales del próximo de 29 mayo. • El mensaje del padre Eliecer Soto Ardila, nuevo Secretario General de la Comisión de Conciliación Nacional, a propósito de la importancia de participar en estos procesos democráticos y de incidencia política para aportar a la construcción de paz en Colombia. • El lanzamiento del libro “Causas actuales del conflicto armado y acciones de reconciliación y paz en Colombia”, producto de una investigación adelantada por la CCN en 15 regiones del país. Para conocer más, escucha el audio Comisión de Conciliación Nacional · CCN Noticias Radio | Emisión marzo de 2022

Lun 28 Feb 2022

Piden a la vida consagrada intensificar oración por la paz en Ucrania

En una carta enviada por el Prefecto y el Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, se pide a todos los consagrados y consagradas, unirse este 02 de marzo, Miércoles de Ceniza, en la Jornada de Oración por la Paz, de manera particular implorando por la guerra que se libra actualmente en Ucrania. “Unámonos a los hombres, mujeres y niños que viven en Ucrania y en todos los países profundamente heridos por las guerras, o por enfrentamientos y actos de violencia internos. Confiemos a la Madre de Dios el sufrimiento, la vida y la muerte de tantos hermanos y hermanas nuestros que se ven afectados por el horror y la insensatez de la guerra”. La misiva que menciona de manera particular a las hermanas contemplativas, “que, seguramente, en este tiempo están ofreciendo su vida por la paz”, insiste en realizar una oración incesante “Recemos en la soledad, en nuestras comunidades", que se conviertan en promotores "de ocasiones de oración" y que lo hagan, cuando sea posible, "junto a los hermanos de las Iglesias cristianas, acudiendo a ellos para expresar nuestro deseo de compartir, de implicar a otros en la oración". Al insistir en el poder de la oración y evocando las palabras del Papa Francisco “se debe rezar siempre, también cuando todo parece vano, cuando Dios parece sordo y mudo y nos parece que perdemos el tiempo. Incluso si el cielo se ofusca” piden a los religiosos y religiosas “Recemos para que cese la guerra, para que no triunfe una economía que mata, para que el amor reemplace al odio, la solidaridad a la indiferencia, para que el diálogo sea más fuerte que las armas”. Descargar carta [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]